{"id":37961,"date":"2022-09-17T22:00:00","date_gmt":"2022-09-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-09-17T22:00:00","modified_gmt":"2022-09-17T22:00:00","slug":"que-delicia-cuando-cierra-los-ojos-abre-la-boca-y-se-clava","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/que-delicia-cuando-cierra-los-ojos-abre-la-boca-y-se-clava\/","title":{"rendered":"Qu\u00e9 delicia cuando cierra los ojos, abre la boca y se clava"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37961\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cosa poco frecuente, ese d&iacute;a almorzamos juntos mi esposa Juana y yo charlando de temas cotidianos, mientras nuestros hijos, ni&ntilde;o de seis y nena de cuatro estaban en la escuela de jornada completa, cuando explot&oacute; la bomba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Estoy teniendo relaciones con otro hombre&rdquo;<\/p>\n<p>La sorpresa me congel&oacute;, y el tenedor, que llevaba una porci&oacute;n de carne a mi boca, qued&oacute; a medio camino entre el plato y los labios. Cuando pude reaccionar apoy&eacute; los cubiertos en la vajilla y me levant&eacute; de la mesa. Tuve suerte, pues el piloto autom&aacute;tico me llev&oacute; al ba&ntilde;o donde, abrazado al inodoro, descargu&eacute; algo de s&oacute;lido y mucho l&iacute;quido. El organismo, sabiamente dise&ntilde;ado, al tener una sobrecarga de &aacute;cidos digestivos que podr&iacute;an deteriorar la mucosa estomacal, activ&oacute; el mecanismo del v&oacute;mito. Despu&eacute;s de lavarme cara y enjuagar boca fui a la cocina donde tom&eacute; una botella de buen vino que destap&eacute;, saqu&eacute; hielos del freezer y regres&eacute; a la mesa. En esos cortos minutos hab&iacute;a logrado superar sorpresa, bronca y el dolor iniciales.<\/p>\n<p>Tiempo atr&aacute;s, en una reuni&oacute;n de amigos, alguien a modo de juego, larg&oacute; la pregunta: &lt;Qu&eacute; har&iacute;as si te enter&aacute;s que sos cornudo?&gt;. Varios contestaron antes que yo, lo cual me dio tiempo a pensar qu&eacute; har&iacute;a realmente. Y esa elaboraci&oacute;n fue la base de mi actual proceder que consist&iacute;a, b&aacute;sicamente, en no mostrar cu&aacute;nto me sent&iacute;a afectado. En otras palabras no permitirle verme hecho mierda. Pensar la venganza era cosa de mente fr&iacute;a o sea algo a realizar m&aacute;s adelante.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No ser&aacute; una buena noticia, pero s&iacute; contundente. Vamos a brindar por mi reci&eacute;n conocida condici&oacute;n de cornudo. Si bien s&eacute; lo esencial, me convendr&iacute;a conocer cuatro aspectos complementarios antes de tomar una decisi&oacute;n. El primero es cu&aacute;nto llevas en esto?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cuatro meses&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;El segundo es si estim&aacute;s que me cabe alguna responsabilidad en tu conducta&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quiz&aacute;s has sido poco demostrativo y algo rutinario&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y eso te llev&oacute; a buscar fuera de casa algo distinto&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&Uacute;ltimo tema. Qu&eacute; pens&aacute;s hacer?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quiero seguir con &eacute;l&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entend&iacute;, dame dos d&iacute;as que saco mis cosas y te dejo libre&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;No quer&eacute;s saber algo m&aacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;O sea que no te intereso&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Acaso ya no me quer&eacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Evidentemente no&rdquo;.<\/p>\n<p>Dando por terminado ese corto di&aacute;logo fui nuevamente al ba&ntilde;o, esta vez con la ilusi&oacute;n de obtener alivio mediante una ducha, algo que por supuesto no logr&eacute;, pues el agua no se lleva los cuernos. Intentando evitar cualquier contacto cen&eacute; despu&eacute;s que lo hizo ella y como la habitaci&oacute;n de hu&eacute;spedes, que yo iba a ocupar, no tiene televisor, me qued&eacute; en el living mirando un partido. Al trato lleg&oacute; y se sent&oacute; a mi lado.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hay que resolver el problema de los chicos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Explicate algo, porque no entiendo cual es el problema&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;El tema es que hay que llevarlos a la escuela, ver sus tareas, y a veces acostarlos cuando yo trabajo hasta tarde. Adem&aacute;s pensamos irnos por algunos d&iacute;as y no hay quien los cuide&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es verdad, pero seguro que encontrar&aacute;s alguna soluci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;La soluci&oacute;n es que est&eacute;n con vos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Imposible, nada quiero a mi lado que me recuerde a vos&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Pero son tus hijos!&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es verdad, son los hijos que tuve con vos. Pero hay soluciones alternativas, contratar ni&ntilde;eras, dejarlos en un orfanato, abandonarlos, vendelos a alg&uacute;n traficante de &oacute;rganos, etc.&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No puedo creer lo que acab&aacute;s de decir. Ellos necesitan al padre&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Totalmente de acuerdo, espero que el caballero que te satisface en la cama tambi&eacute;n sea bueno en ese papel&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Solo alguien fuera de sus cabales es capaz de imaginar que un amante pueda ejercer de padre. Me voy a dormir&rdquo;.<\/p>\n<p>Naturalmente, nada de lo dicho referido a mis hijos era verdad aunque lo dijera con cara seria. Era una jugada peligrosa pero el premio val&iacute;a la pena.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, mal dormido pero m&aacute;s fr&iacute;o, retom&eacute; mi prop&oacute;sito en la esperanza que mi desapego filial, junto a la negativa de cuidarlos, hubieran minado su &aacute;nimo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;He pensado otra posible soluci&oacute;n para darte en el gusto. Los ni&ntilde;os se vienen conmigo junto con tu cesi&oacute;n de la patria potestad y una mensualidad para contratar personal que me ayude en esas tareas. Pens&aacute; si te conviene y me avis&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>El pedido no era algo exagerado, por el contrario ten&iacute;a una cierta base en sus costumbres, pues con frecuencia ella contrataba ni&ntilde;eras cuando yo no estaba para hacerme cargo de la tarea, ya que esa labor le resultaba muy inc&oacute;moda aunque, sin duda, los amara. Eso, unido a su solvencia monetaria de origen familiar, era una buena convergencia para sortear el problema.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ma&ntilde;ana te contesto&rdquo;.<\/p>\n<p>Mantuve el rostro inexpresivo a pesar de la alegr&iacute;a interior. Que no se hubiera negado de plano significaba una posibilidad de aceptaci&oacute;n, entonces hab&iacute;a que presionar m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Como me das asco voy a poner distancia, hasta que resuelvas me voy a un hotel&rdquo;.<\/p>\n<p>Lo primero que hice fue hablar con mi madre para que me recibiera hasta tanto se desocupara mi departamento que lo ten&iacute;a en alquiler. Por supuesto su respuesta fue que encantada me esperaba con los ni&ntilde;os.<\/p>\n<p>Y sucedi&oacute; lo previsible. Lidiar con buscar los hijos a media tarde, ver sus necesidades para el d&iacute;a siguiente, asearlos, darles la cena y acostarlos, pensando que a la ma&ntilde;ana se agregaba levantarlos, preparar para la escuela y llevarlos, surti&oacute; algo de efecto, aunque estimo que lo definitorio debe haber sido pensar qu&eacute; hacer con ellos cuando quisiera escaparse con el amante. No era il&oacute;gica la suposici&oacute;n, ella hab&iacute;a elegido por encima de cualquier otra consideraci&oacute;n, seguir disfrutando con &eacute;l. Al d&iacute;a siguiente me llam&oacute; a media ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Joaqu&iacute;n podr&aacute;s venir para que hablemos?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cuando termine, al mediod&iacute;a, voy&rdquo;.<\/p>\n<p>Al salir del trabajo fui y toqu&eacute; el timbre.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; hiciste con tu llave?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ayer la dej&eacute;, &eacute;sta ya no es mi casa&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Aunque me parece excesivo voy a aceptar tu propuesta, con la &uacute;nica condici&oacute;n que pueda estar con ellos cuando quiera&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Con una limitaci&oacute;n, que sea fuera del tiempo dedicado al estudio y sin contrariar la voluntad de ellos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Acepto&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Como vos no sos de fiar, quiero dentro de treinta d&iacute;as, depositado en mi cuenta, el importe del primer a&ntilde;o de gastos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Realmente sos una mierda, menos mal que te dejo con unos buenos cuernos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ten&eacute;s raz&oacute;n, espero lucirlos bien ante mis amistades&rdquo;.<\/p>\n<p>Lo primero fue consultar con un abogado amigo sobre la manera de darle validez legal al acuerdo hasta tanto quedara reflejado en la sentencia de divorcio. Firmado el documento ante escribano p&uacute;blico ese mismo d&iacute;a lo dediqu&eacute; a la mudanza. Lo urgente era salir de lo que hab&iacute;a sido nuestro hogar, pues acomodarme en la nueva casa no era de apuro. Mam&aacute; viv&iacute;a con una empleada que realizaba las tareas m&aacute;s pesadas, ya que unos meses atr&aacute;s mi hermana Luc&iacute;a hab&iacute;a decidido alquilar con una amiga buscando algo de independencia.<\/p>\n<p>La adaptaci&oacute;n a esta nueva convivencia fue r&aacute;pida y satisfactoria para todos. Mi mam&aacute; se sent&iacute;a m&aacute;s acompa&ntilde;ada, entre ella y la empleada me ayudaban con los ni&ntilde;os, yo las liberaba de la cocina los fines de semana y feriados, y parte del sostenimiento de la casa era asumido por m&iacute;, incluyendo un generoso incremento para quien hab&iacute;a sido sost&eacute;n y compa&ntilde;&iacute;a de mi madre.<\/p>\n<p>Casi todas las semanas, sea s&aacute;bado o domingo nos reun&iacute;amos en comida familiar, generalmente asado hecho por m&iacute;, al que asist&iacute;a mi hermana, algunas veces con su amiga Carla, compa&ntilde;era de trabajo. Cuando la conoc&iacute; me impact&oacute; por varias razones; a pesar de sus veintitr&eacute;s parec&iacute;a de diecis&eacute;is, muy delgada por lo que sus pechos medianos resaltaban, de cara preciosa y su voz dulce era reflejo de una delicada expresi&oacute;n facial. No era la yegua que uno desea tener en la cama sino una tierna mu&ntilde;equita para besar, lamer, saborear y luego acunarla entre los brazos. L&oacute;gicamente no di se&ntilde;ales de ese impacto pues, no quer&iacute;a arruinar el encuentro y m&aacute;s teniendo en cuenta los doce a&ntilde;os que nos separaban.<\/p>\n<p>En los almuerzos familiares semanales fuimos encontrando puntos en com&uacute;n y gustos que compart&iacute;amos. Algunos meses hab&iacute;an pasado cuando mi madre y Luc&iacute;a viajaron a una ciudad termal por todo el fin de semana, as&iacute; que en lugar del asado habitual decid&iacute; salir con los chicos a media ma&ntilde;ana, entretenerlos en un parque de diversiones y luego comer afuera. Recordando que Carla quedar&iacute;a sola le pregunt&eacute; si deseaba sumarse a ese programa, contest&aacute;ndome afirmativamente. Me anim&eacute; a la invitaci&oacute;n porque ella ten&iacute;a con mis hijos una relaci&oacute;n cercana y afectuosa. Ya en el parque me son&oacute; el tel&eacute;fono, era Juana.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Reci&eacute;n te vi con una mujer y los chicos en el auto. Espero que no sea una cualquiera la que est&aacute; cerca de mis hijos&rdquo;.<\/p>\n<p>Por supuesto que era verdad, y como en ese momento Carla estaba con los ni&ntilde;os compr&aacute;ndole golosinas aprovech&eacute; la oportunidad de seguir el hostigamiento.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Raro, un domingo a esta hora, encontrarte fuera de casa, a menos que reci&eacute;n est&eacute;s regresando. De todos modos te convendr&iacute;a ser precavida con lo que est&aacute;s consumiendo, verme en el auto, mientras tomo el desayuno en mi comedor es ciertamente extra&ntilde;o&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dame con alguno de los chicos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ni loco hacer que cualquiera de ellos pase por la espantosa experiencia de hablar con alguien desorientada en espacio y tiempo, chau&rdquo;.<\/p>\n<p>Tiempo despu&eacute;s de esa charla ca&iacute; en cuenta que el correr del tiempo hab&iacute;a espaciado mucho el contacto entre la madre y los hijos. Y no porque de este lado alguien lo dificultara, sino porque ella no lograba compaginar su vida. Ante eso busqu&eacute; una fotograf&iacute;a donde estuvieran juntos, para hacerla imprimir y, en un portarretrato, colocarla en el dormitorio de ellos.<\/p>\n<p>Ya hab&iacute;a pasado un a&ntilde;o desde nuestra separaci&oacute;n de hecho cuando Carla, acompa&ntilde;ando a mis hijos, entr&oacute; al dormitorio y vio esa imagen. Como la relaci&oacute;n se desarrollaba en un clima de respeto, confianza y sinceridad, sali&oacute; para preguntarme.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qui&eacute;n es la de la foto?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mi ex y madre de los chicos. La conoc&eacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, sal&iacute;a con mi hermano y me la present&oacute; hace unos meses&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lo que son las casualidades, por esa relaci&oacute;n cortamos. Ya no siguen?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, duraron menos de un a&ntilde;o&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qui&eacute;n hubiera pensado que por eso fuera capaz de dejar la familia&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sab&eacute;s algo de ella?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pr&aacute;cticamente nada, la veo solo cuando viene a buscar o dejar las criaturas, y ni la saludo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Perdon&aacute; la crudeza, pero son palabras de mi hermano, &lt;Es una puta de cuidado y ha entrado en una espiral descendente de la cual nadie sabe el estado en que saldr&aacute;, si es que sale. Ya empez&oacute; a consumir drogas&gt;&rdquo;.<\/p>\n<p>Hay un espect&aacute;culo que suelo mirar en la red porque me resulta muy agradable, y es un coro de casta&ntilde;uelas catal&aacute;n que ese s&aacute;bado se presentaba en la ciudad. Pensando que a mi hermana y su amiga podr&iacute;an gustarle las consult&eacute;; mi hermana ten&iacute;a programa pero Carla acept&oacute; as&iacute; que la invit&eacute; al evento y luego a cenar. Disfrutamos ambas cosas y luego a llev&eacute; hasta su casa parando el motor.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te agradezco la invitaci&oacute;n, la pas&eacute; muy bien&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Yo soy el agradecido pues, no solo disfrute cena y concierto, sino tambi&eacute;n de tu compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>Para despedirme tom&eacute; su mano y le di un beso en el dorso. Ella me mir&oacute; extra&ntilde;ada y reaccion&oacute; acerc&aacute;ndose para darme un beso en la mejilla y luego bajar.<\/p>\n<p>Era broma frecuente entre nosotros que aludiendo a su aspecto, yo la tratara como si fuera una ni&ntilde;a y ella, para no quedarse atr&aacute;s, se refiriera a m&iacute; como a una persona de avanzada edad.<\/p>\n<p>Un mi&eacute;rcoles, reci&eacute;n llegado del trabajo suena mi tel&eacute;fono, era Carla.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; gusto escucharla jovencita, necesita ayuda en las tareas escolares?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No venerable anciano, quer&iacute;a sacarlo de sus costumbres antiqu&iacute;simas e invitarlo este s&aacute;bado a cenar y luego tomar algo en otro lado&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Encantado, solo te recuerdo llevar a mano el documento de identidad por si ped&iacute;s alguna bebida con alcohol&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No creo que lo necesite, sobre todo cuando diga que soy acompa&ntilde;ante terap&eacute;utica de un abuelo centenario. Y eleg&iacute; bien ya que en la propaganda de la discoteca hay un aviso que dice: &lt;Recibimos gerontes&gt;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Perfecto, el s&aacute;bado, a la hora que me digas voy a buscarte, iremos en taxi para emborracharnos tranquilos&rdquo;.<\/p>\n<p>Y as&iacute; fue, despu&eacute;s de comer y beber moderadamente, pues la noche reci&eacute;n empezaba fuimos al lugar elegido. Ambiente agradable, m&uacute;sica variada, lo mismo que la concurrencia, me hicieron sentir a gusto despu&eacute;s de un buen tiempo de no frecuentar esos lugares. Eso, unido a la deliciosa compa&ntilde;&iacute;a, presagiaban momentos muy placenteros. El sal&oacute;n era c&oacute;modo y daba para todos los gustos, quienes quer&iacute;an movimiento estaban m&aacute;s cerca de la pista y aquellos que prefer&iacute;an intimidad se replegaban hacia donde la luz era bastante tenue y los sillones m&aacute;s amplios. Cuando nosotros llegamos, este era el &uacute;nico sector con comodidades libres. Despu&eacute;s servirnos en la barra, salimos a la pista.<\/p>\n<p>Bail&aacute;bamos tranquilos y disfrutando cuando escucho la voz de mi ex.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; hac&eacute;s aqu&iacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mil disculpas, me olvid&eacute; de pedirte permiso. Ten&eacute;s autorizaci&oacute;n de los padres para salir con este joven?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hacete dar por el culo, hijo de puta&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Voy a aceptar tu sugerencia, vos hijo ten&eacute; cuidado, no te vaya a pegar alguna ven&eacute;rea. Que se diviertan&rdquo;<\/p>\n<p>Nos desentendimos de esa presencia indeseable, pero Carla me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si te sent&iacute;s inc&oacute;modo tranquilamente podemos irnos a otro lado&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No preciosa, te pido disculpas por mi contestaci&oacute;n grosera pero no me pude contener, en un minuto se me pasa la incomodidad, ella no es tan importante como para arruinarnos la noche. Dejame aprovechar que tengo entre los brazos a alguien totalmente opuesta&rdquo;.<\/p>\n<p>Un rato m&aacute;s seguimos en la pista y regresamos a la mesa a tomar algo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Joaqu&iacute;n, creo que nos tenemos suficiente confianza como para preguntarte algo &iacute;ntimo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;La introducci&oacute;n ya no me est&aacute; gustando, es raro que us&eacute;s mi nombre, pero escucho y estoy dispuesto a responder&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es una simple curiosidad sin &aacute;nimo de molestar, hace dos meses que compartimos buenos momentos, salidas al cine, al teatro, a cenar, a tomar una copa y bailar, y sin embargo nunca tuviste un avance mayor. No has intentado besarme, al dejarme en casa lo hiciste en la puerta sin pretender entrar sabiendo que estaba sola, la m&aacute;xima cercan&iacute;a fue alg&uacute;n beso en la mejilla con abrazo a la altura de los hombros. &iquest;No te atraigo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; pedazo de interrogante. La respuesta veraz quiz&aacute; me perjudique, pero no te voy a mentir. Estoy loco por vos, y sos la responsable de que mi vida, como hombre, nuevamente valga la pena. &Uacute;ltimamente solo merec&iacute;a ser vivida por la presencia de mis hijos, pero le tengo terror al rechazo, imaginar esa verg&uuml;enza me produce p&aacute;nico, pensar que al atraerte bailando pongas el codo en mi pecho me pone al borde del infarto&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No te veo mariquita&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;En otras cosas no, en esto s&iacute;. Soy bastante m&aacute;s grande que vos, tengo dos hijos y un fracaso matrimonial a cuestas. Todo eso, frente a tu juventud, belleza y pasado limpio. No ser&iacute;a il&oacute;gico que, ante un avance m&iacute;o, puedas pensar &lt;Este pretende mucho y ofrece poco&gt;, aunque por delicadeza no me lo digas&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Como ayudante terap&eacute;utica de una persona mayor debo tener autoridad sobre el paciente, me la reconoc&eacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por supuesto&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entonces, sin poner pegas, vas a hacer lo que te diga. Sentate m&aacute;s al borde del asiento y, mientras me ubico, deb&eacute;s permanecer quieto y callado. Aceptado?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Desde luego, estoy en tus manos&rdquo;.<\/p>\n<p>Mir&aacute;ndome fijamente, con la seriedad de quien hace algo importante, levant&oacute; su vestido hasta el comienzo de los muslos y se arrodill&oacute; a caballo de mi pelvis. Pas&oacute; los brazos detr&aacute;s de mi cabeza e inclin&aacute;ndose puso su boca en mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te adoro viejito m&iacute;o, sos el &uacute;nico anciano que amo con amor de mujer, sos el geronte de mi vida, ahora te voy a comer la boca, y ante la m&iacute;nima resistencia te ahorco con mi bombacha que la tengo en el bolsillo&rdquo;.<\/p>\n<p>Lo que pas&oacute; fue m&aacute;s que maravilloso, mucho m&aacute;s que delicioso, pero sobre todo infinitamente amoroso. Nuestras lenguas danzaron como si hubieran tenido ensayos previos, sabore&aacute;ndose mutuamente con la ternura que indicaba la preeminencia del afecto sobre el instinto.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Voy a hacer algo que es serio, por lo menos para m&iacute;. Me voy a entregar a vos y me encantar&iacute;a que me hagas tuya. Compart&iacute;s ese deseo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es mi sue&ntilde;o, querida&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bien, te recuerdo que segu&iacute;s a mis &oacute;rdenes. Me voy a sentar de costado sobre tus piernas pero corriendo el vestido para que no se interponga y quede libre mi piel. Con mi mejilla apoyada en el hueco de tu hombro vamos a dar la impresi&oacute;n que estamos en el tierno abrazo de dos personas que se aman. Mientras, de manera disimulada, vas a sacar tu miembro para ubicarlo entre mis labios; ni se ocurra penetrarme pues una persona mayor no hace eso con una ni&ntilde;a, pero la ni&ntilde;a s&iacute; se lo puede coger hasta el desfallecimiento&rdquo;<\/p>\n<p>Y as&iacute; sucedi&oacute;, con una delicadeza que casi me lleva al orgasmo, produjo el contacto, cerr&oacute; los ojos, abri&oacute; la boca, tir&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s y se clav&oacute;. Luego volvi&oacute; a la posici&oacute;n anterior, haciendo imperceptibles movimientos de frotaci&oacute;n de los sexos, para susurrarme al o&iacute;do.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ahora pre&ntilde;ame mi amor&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Est&aacute;s llorando&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es la manera seria que tiene mi coraz&oacute;n de exteriorizar la alegr&iacute;a que me inunda&rdquo;<\/p>\n<p>Ha pasado un a&ntilde;o, y me he visto en la necesidad de renovar cama y colch&oacute;n por algo bastante m&aacute;s grande. Mis dos primeros hijos duermen abrazados a Carla mientras yo, al costado, me deleito sintiendo en el pecho los latidos del coraz&oacute;n de Florencia, que con solo dos meses, ha revolucionado nuestro hogar.<\/p>\n<p>P&aacute;rrafo para mis amables lectores que tambi&eacute;n fueron comentadores.<\/p>\n<p>En los &uacute;ltimos relatos publicados los comentarios han ido disminuyendo paulatinamente hasta su desaparici&oacute;n. Que mi producci&oacute;n haya bajado de calidad, o no agrade son motivos m&aacute;s que suficientes para que eso suceda, y lo acepto de buen grado, aunque con tristeza. Esos mensajes, cortos, pero con palabras cargadas de sentido, eran una caricia para mi esp&iacute;ritu y por eso los extra&ntilde;o. Reciban mi saludo con afecto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Cosa poco frecuente, ese d&iacute;a almorzamos juntos mi esposa Juana y yo charlando de temas cotidianos, mientras nuestros hijos, ni&ntilde;o de seis y nena de cuatro estaban en la escuela de jornada completa, cuando explot&oacute; la bomba. &#8211; &ldquo;Estoy teniendo relaciones con otro hombre&rdquo; La sorpresa me congel&oacute;, y el tenedor, que llevaba una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14725,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-37961","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37961","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14725"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37961"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37961\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37961"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37961"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37961"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}