{"id":37977,"date":"2022-09-19T22:00:00","date_gmt":"2022-09-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-09-19T22:00:00","modified_gmt":"2022-09-19T22:00:00","slug":"mi-harem-familiar-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-harem-familiar-4\/","title":{"rendered":"Mi harem familiar (4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37977\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Un domingo por la tarde, regresaba a casa y me encontr&eacute; en el porche, saliendo de ella a Vicente, el esposo de mi t&iacute;a Miriam, la gemela de mam&aacute;. Trataba de besar a mam&aacute;, como descuidadamente, cerca de la boca y ella no se lo permiti&oacute;. Eso me molest&oacute; mucho y se lo reclam&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te pasa, quieres besarla en la boca, descarado? &iquest;No respetas?<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te pasa a ti, carajito? &iexcl;Vamos respetando, que soy tu t&iacute;o, carajo!<\/p>\n<p>-&iexcl;Este carajito te va a dar tus co&ntilde;azos si no le quitas las manos de encima a mi madre! Y l&aacute;rgate de aqu&iacute;, chulo de mierda, que s&eacute; muy bien porque est&aacute;s aqu&iacute;. Mam&aacute; no te va a prestar m&aacute;s dinero, sinverg&uuml;enza. &iexcl;Fuera de aqu&iacute; y no regreses nunca!<\/p>\n<p>Mam&aacute; se zaf&oacute; de la mano de Vicente en su cintura y trat&oacute; de tranquilizarme. Vicente se qued&oacute; desubicado y opt&oacute; por salir de all&iacute;. Ana le abri&oacute; el port&oacute;n y luego se lo tir&oacute; casi en la espalda para que no se devolviera.<\/p>\n<p>Ya m&aacute;s tranquilos, Sugey nos cont&oacute; que el descarado hab&iacute;a venido a pedirle prestados Bs. 250.000,00 para un negocio redondo, donde se ganar&iacute;a el doble y le devolver&iacute;a los reales en dos meses. No se record&oacute;, convenientemente para &eacute;l, que ya mam&aacute; le hab&iacute;a prestado Bs. 50.000,00, luego Bs. 20.000,00 y por &uacute;ltimo Bs. 80.000,00 en los tres o cuatro meses anteriores y no hab&iacute;a regresado de ellos ni medio. La excusa fue que esos negocios todav&iacute;a no daban el retorno, pero que el nuevo, en dos meses cubrir&iacute;a todo.<\/p>\n<p>Pocos d&iacute;as despu&eacute;s y quiz&aacute;s debido al encontronazo de mi casa, mi t&iacute;a Miriam por fin se decidi&oacute; y puso al imb&eacute;cil de su marido de patitas en la calle. Ella y mi prima Andrea, dos personas muy caras para nosotros, quedaban libres de semejante fardo, pero el asunto traer&iacute;a cola. Dos meses despu&eacute;s de echarlo de casa, la administradora ejecut&oacute; un desahucio por falta de pago de los alquileres, de m&aacute;s de 12 mensualidades. El asunto hab&iacute;a pasado a legal y se decidi&oacute; echarlas.<\/p>\n<p>Inmediatamente mam&aacute; se enter&oacute; y le dijo a su hermana que no se preocupara, que en nuestra casa les ten&iacute;a listas sus habitaciones, esper&aacute;ndolas de inmediato. Mam&aacute; enseguida nos plante&oacute; el asunto durante la cena y al un&iacute;sono nuestra respuesta fue la que ella esperaba. Se vendr&iacute;an a vivir con nosotros, &eacute;sta ahora ser&iacute;a su casa, con todos los derechos incluidos, porque ella era su hermana gemela y nada m&aacute;s que hablar.<\/p>\n<p>Y nuestra t&iacute;a y nuestra prima, para los efectos de Ana y m&iacute;os, nuestra otra hermana, se mudaron. Vendieron todo lo que no necesitaban, mam&aacute; extendi&oacute; un cheque por los pagos demandados y nueva vida, con nosotros, sin Vicente. Por cierto, poco despu&eacute;s supimos que el tipo se fue del pa&iacute;s, con urgencias. Excelente noticia.<\/p>\n<p>De esa manera, Ana, la chica del gran coraz&oacute;n, ese que no le cab&iacute;a en el pecho, le cedi&oacute; pero casi tuvo que obligar a Miriam a aceptarlo, su habitaci&oacute;n principal, con vestier y ba&ntilde;o incluido y se fue a una de las dos habitaciones sencillas. Andrea ocup&oacute; la que hab&iacute;a sido m&iacute;a antes de construir la nueva y, por cierto, le dije a Andrea que all&iacute; quedaba por las noches mi otro yo, mi alter ego dicen, para su disfrute. Ella siempre re&iacute;a mis chistes, aunque fueran tan malos.<\/p>\n<p>Tuve que desarmar el juego de cuarto de mi hermana y mudarlo, luego tuve que fajarme con los juegos de cuarto de Miriam y Andrea, pero lo hice con gusto, ayudado por mis hermosas parientas.<\/p>\n<p>Ahora ten&iacute;a a dos mujeres exactamente iguales, Sugey y su gemela Miriam, hermosas y deliciosas y a mi hermana adorada, Ana y a la no menos hermosa y adorada Andrea. Dios me segu&iacute;a rodeando de maravillas. Ten&iacute;a que ser un mensaje que me enviaba. Algo subliminal, digo yo.<\/p>\n<p>Nuestra convivencia se hizo, poco a poco, m&aacute;s y m&aacute;s agradable. Miriam era exactamente igual a mam&aacute;, tanto que solo Andrea y yo pod&iacute;amos reconocerlas de espalda, porque de frente si lo hac&iacute;a Ana. Nadie m&aacute;s pod&iacute;a.<\/p>\n<p>Por su parte, Ana y Andrea, que desde ni&ntilde;as eran muy buenas amigas, se encompincharon m&aacute;s a&uacute;n y me incluyeron de inmediato en todas sus ocurrencias. Total que el ambiente familiar en casa era de lo mejor, como nunca antes. Viv&iacute;a con cuatro mujeres realmente especiales, hermosas y divertidas. Miriam cambi&oacute; radicalmente, dej&oacute; atr&aacute;s su tristeza y mam&aacute; tambi&eacute;n, al tener a su gemela cerca.<\/p>\n<p>A veces me hac&iacute;a el equivocado y la abrazaba de s&uacute;bito, a Miriam, en cualquier lugar donde me la encontrara, le colocaba descaradamente mi miembro entre sus jugosas nalgas y la besaba por el cuello, haci&eacute;ndole ver que la cre&iacute;a Sugey. Ella se re&iacute;a, se dejaba hacer y luego me aclaraba:<\/p>\n<p>-Yo s&eacute; que t&uacute; sabes que soy Miriam, no tu Sugey, pero no importa, mi amor, es muy rico ser tratada con tanto cari&ntilde;o. Por m&iacute;, te puedes &ldquo;equivocar&rdquo; todos los d&iacute;as. Mi hermana se lo perder&iacute;a, pero yo no&hellip; te amo&hellip; t&uacute; eres un aprovechador, porque si alguien nos sabe distinguir a mi hermana y a m&iacute;, ese eres t&uacute;. Pero no hay problemas, mi cielo&hellip;<\/p>\n<p>-T&uacute; debes ser bruja, como tu hermana, que siempre me descubren las intenciones, por m&aacute;s cara de pendejo que ponga. Pero bueno, que vivan las equivocaciones, ahora que s&eacute; que no te molesta. Est&aacute;s de un bueno que no s&eacute; c&oacute;mo controlarme&hellip; jajaja. Yo tambi&eacute;n te amo y no solo eso, es que te tengo unas ganas que ya te digo&hellip; Cualquier d&iacute;a de &eacute;stos te rapto y abuso de ti.<\/p>\n<p>Ella sonre&iacute;a p&iacute;caramente, algo semejante a su hermana. Sus miradas me elevaban la temperatura de manera abrupta. Llegu&eacute; a pensar que lograr&iacute;a conquistar a Miriam antes que a Sugey.<\/p>\n<p>Yo continuaba con mi cortejo a Sugey, diariamente, sin cortarme por la presencia de Miriam y Andrea. Tambi&eacute;n me encontraba de vez en cuando con Ana en alg&uacute;n sitio de la casa y sin que nos vieran, nos bes&aacute;bamos. Aprovech&aacute;bamos cualquier oportunidad para hacer el amor en casa, cuando las dem&aacute;s no estuvieran o durmieran. A Miriam la ten&iacute;a sometida a mis &ldquo;equivocaciones&rdquo; y disfrutaba de abrazar ese cuerpo delicioso. Solo a Andrea no la hab&iacute;a incorporado a mis &ldquo;ataques&rdquo; porque deseaba ir despacio y a lo seguro con ella. Prefer&iacute;a primero definir mi situaci&oacute;n con Sugey sin abrir nuevos frentes de batalla.<\/p>\n<p>Un s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana me encontraba en mi habitaci&oacute;n culminando mis ejercicios, sudando a chorros, cuando de pronto entr&oacute; Ana totalmente desnuda y me agarr&oacute; de las manos.<\/p>\n<p>-Mi amor, Miriam y Andrea salieron a visitar a alguien y Sugey fue al automercado. Ella siempre se tarda m&aacute;s de una hora, as&iacute; que tenemos tiempo para ba&ntilde;arnos juntos y ya sabes&hellip; para qu&eacute;&hellip; &ndash; y me miraba con su carita de ni&ntilde;a mala, mordi&eacute;ndose el labio inferior y cada tanto mirando hacia mi entrepierna.<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute;s segura? Mira que t&uacute; no quieres que Sugey lo sepa y nos puede capturar in fraganti&hellip; a m&iacute; no me importa, pero no quiero que pases un mal rato&hellip;<\/p>\n<p>-No te preocupes, lo tengo todo controlado.<\/p>\n<p>Enseguida procedi&oacute; a llevarme al ba&ntilde;o, me quit&oacute; el short y los interiores y nos metimos a la ducha. Nos mojamos y comenc&eacute; a enjabonar su bello cuerpo, hasta sus m&aacute;s rec&oacute;nditos rincones, todos fueron atendidos por m&iacute; y el jab&oacute;n, para su placer. Luego fue su turno de atenderme &iacute;dem. Para culminar, la puse contra la pared de la grifer&iacute;a, de frente y le levant&eacute; una pierna, para poder penetrarla desde atr&aacute;s. Ella estaba realmente excitada, ronroneaba como si fuese una cachorrita&hellip; la penetr&eacute; f&aacute;cilmente, con mi pene embadurnado de aceite para beb&eacute;s y empezamos un mete saca delicioso, lento pero profundo. Despu&eacute;s de un primer orgasmo, ella decidi&oacute; voltearse para seguir de frente, porque deseaba lengua. Entonces le dije que me tomara del cuello y enroscara sus piernas, como un candado, alrededor de mi cintura. La elev&eacute; y la penetr&eacute; de una certera estocada y continuamos con nuestra deliciosa labor. Le daba con cari&ntilde;o, pero la hac&iacute;a sentir profundamente y ella me lo manifestaba con sus jadeos y gemidos, intercalados con besos y chupadas de lengua. Y tambi&eacute;n de conversaci&oacute;n, porque le gustaba hablar mientras cog&iacute;amos:<\/p>\n<p>-Mi amor&hellip; que rico&hellip; nunca lo hab&iacute;amos hecho as&iacute;, de frente en la ducha&hellip; Hummm, que rico&hellip; siento que me va a salir por la boca&hellip; ayyy, que sabroso est&aacute; esto&hellip; co&ntilde;o, por qu&eacute; no lo hab&iacute;amos intentado antes&hellip; hummm, sigue as&iacute;, mi cielo&hellip; te amooo&hellip; dame m&aacute;s, papi, as&iacute;, suaveciiiitooo, con cari&ntilde;ooo&hellip; que verga tan grande y tan sabrosaaa. Me matas&hellip; &iquest;No te peso mucho, mi amor?<\/p>\n<p>-Si, est&aacute;s tan gorda que ya no puedo contigo, pero sigue gozando, anda, que todav&iacute;a falta bastante&hellip;<\/p>\n<p>-Sugey no sabe&hellip; de lo que se est&aacute;&hellip; perdiendo&hellip; ayyy, que rico&hellip; si supiera&hellip; estar&iacute;amos pele&aacute;ndonos por ti&hellip; mi vidaaa&hellip; que duro lo tienes, papi&hellip; que rico&hellip; c&oacute;geme as&iacute;, rico, como t&uacute; sabes&hellip; as&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>De repente, sin aviso y sin protesto, apareci&oacute; en la puerta del ba&ntilde;o&hellip; Sugey&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; no s&eacute; de lo que me estoy perdiendo? Si, me lo imagino, pero sabes que no puedo, hija, ya te lo he dicho. &ndash; nos sorprendi&oacute; Sugey con las manos en la masa, totalmente.<\/p>\n<p>Del susto, mi pene se descompens&oacute; y se sali&oacute; de la vagina de Ana, casi que de inmediato. Mam&aacute; nos acababa de cortar la nota y de qu&eacute; manera. Yo me sent&iacute;a avergonzado, no sab&iacute;a que decir, hasta que la misma Ana le dijo:<\/p>\n<p>-T&uacute; dijiste que era asunto nuestro, mam&aacute; y como pens&eacute; que ibas al supermercado y siempre te tardas bastante, pues quisimos aprovechar, porque nunca lo hab&iacute;amos hecho en casa por respeto a ti. Pero bueno, tarde o temprano lo ibas a saber. Y el bobo este que no cerr&oacute; la puerta.<\/p>\n<p>-Yo no trataba de espiarlos ni nada parecido, solo fui a comprar una salsa que necesitaba y no pod&iacute;a destaparla, por lo que vine a buscarlo a &eacute;l para que me la abriera, toqu&eacute; y no me o&iacute;a, as&iacute; que abr&iacute;, escuch&eacute; la ducha y los o&iacute;. Pero no se preocupen por m&iacute;, sigan con su perversi&oacute;n, lamento haberlos cortado. Yo sab&iacute;a que ustedes andaban enrollados y me lo negaron, me mintieron. &ndash; y dio la espalda y se retir&oacute;, medio ofuscada.<\/p>\n<p>Ya no pudimos continuar, de modo que me vest&iacute; y baj&eacute; a enfrentarla, para ver en qu&eacute; estado de abatimiento se encontraba. Estaba en la cocina tratando abrir el frasco de la salsa, esos que tienen una tapa al vac&iacute;o. Se lo quit&eacute; de la mano y lo destap&eacute; y luego la abrac&eacute; y la bes&eacute; en la frente y:<\/p>\n<p>-Mami, lo lamento. Sab&iacute;as que esto iba a pasar. No s&eacute; porque ella no se atrev&iacute;a a decirte nada, yo quer&iacute;a pero ella dec&iacute;a no estar preparada a&uacute;n y me pidi&oacute; tiempo. No me gusta ocultarte nada, lo siento, deb&iacute; decirte. Es mi culpa.<\/p>\n<p>-Tranquilo, mi amor. Ustedes ya son mayores y sabr&aacute;n lo que hacen. No pienso impedirlo. Como dije antes, es asunto de ustedes, pero me mintieron descaradamente.<\/p>\n<p>-Si, mami, es cierto y me disculpo. No pod&iacute;a dec&iacute;rtelo porque ella me pidi&oacute; tiempo para hacerlo, me dec&iacute;a que no estaba preparada para hacerlo, por algo entre ustedes, no s&eacute;, algo as&iacute; como celos de mujeres&hellip;<\/p>\n<p>-Si, mi amor, es cierto. Entre ella y yo existe un cierto conflicto de celos de mujeres, por ti, &iquest;sabes? Cada una te considera de ella y no quiere ceder terreno&hellip; pero no importa. Solo les pido que sean prudentes, que nadie lo sepa, ni siquiera Miriam y Andrea. Y cuidado con un embarazo.<\/p>\n<p>-No, mami, no te preocupes, seremos m&aacute;s cuidadosos ahora que nos descubriste. Y del embarazo no te preocupes, que ella toma la p&iacute;ldora y adem&aacute;s lo hacemos siempre, siempre con cond&oacute;n. Sin eso, no lo hacemos, porque nos da terror. Preferimos ser doblemente preventivos que cometer un error como ese. Lamentablemente nuestro amor es proscrito y nunca podremos tener la felicidad que un hijo nos podr&iacute;a dar.<\/p>\n<p>Realmente ella lo asimil&oacute; con entereza y el tema no sali&oacute; a relucir m&aacute;s. A partir de ese momento, Ana y yo lo hac&iacute;amos en mi habitaci&oacute;n insonorizada, muy de noche, cuando todos dorm&iacute;an. Al menos una vez a la semana, para no abusar. A veces, sal&iacute;amos a alg&uacute;n motel de paso, pero prefer&iacute;amos en casa. Hasta donde supe, ni Miriam ni Andrea se enteraron, pero como dec&iacute;a Ana, yo andaba en la luna, siempre.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s de haber sido atrapados in fraganti, invit&eacute; a Sugey a cenar y luego bailar un viernes por la noche, aprovechando que se hab&iacute;an suspendido las clases ese d&iacute;a. La do&ntilde;a me acept&oacute; la invitaci&oacute;n a cenar, pero no a bailar, aduciendo que no era muy normal que una madre saliera a bailar con su hijo. Ni modo, salimos a cenar. Pero la se&ntilde;ora se visti&oacute; de una manera especial, un vestido muy sexy que permit&iacute;a insinuar sus variadas exquisiteces. Buen escote frontal, con tirantes por los hombros, corto a media pierna y con una abertura solapada al lado izquierdo, que permit&iacute;a verle sus magn&iacute;ficas piernas al sentarse. Sin sost&eacute;n y con pocos adornos. Vaya, que el mejor adorno era su belleza. El cabello recogido en un mo&ntilde;o casual y los labios con labial rosado suave, su preferido (y el de mi padre, seg&uacute;n supe despu&eacute;s). Al verla bajar de su habitaci&oacute;n, de esa guisa, me atragant&eacute; con el humo del cigarrillo y me sobrevino un ataque de tos. Estaba preciosa. Miriam, Ana y Andrea la alabaron y le gastaban bromas por mi ataque de tos, al punto que ambos nos ruborizamos. Por fin salimos, le abr&iacute; la puerta de mi carro y al sentarse, mostr&oacute; sus piernas hasta la marca de las medias de nylon. &iexcl;Llevaba liguero! Medias a medio muslo y un liguero casi imperceptible. Me iba dando una vaina.<\/p>\n<p>Llegamos al restaurante, escogido por ella, por supuesto, nos sentamos en una mesa muy c&eacute;ntrica y enseguida se sinti&oacute; blanco de las miradas. Los comensales nos observaban con diversas posiciones. Algunos simplemente admiraban su belleza, pero otros tal vez se preguntaban qu&eacute; hac&iacute;a semejante mujer madura y hermosa, en su plenitud, con un joven como yo. Otros pensar&iacute;an que buscaba ese joven en semejante mujer. En fin, dimos que hablar esa noche. Ella se sent&iacute;a en cierto modo inc&oacute;moda, pero la convenc&iacute; de disfrutar del momento y vivirlo sin verg&uuml;enza, ya que no le deb&iacute;a comportamiento ni explicaciones a nadie. A partir de entonces, la se&ntilde;ora comenz&oacute; a coquetear conmigo, de manera ciertamente disimulada, pero evidente para los buenos observadores. El mesonero que nos atend&iacute;a se mostraba realmente atra&iacute;do por su belleza y donaire y hasta le temblaban las manos cuando nos serv&iacute;a el vino o el agua, al punto que derram&oacute; un poco de esta &uacute;ltima sobre mis pantalones, por estar vi&eacute;ndola mientras me serv&iacute;a.<\/p>\n<p>Fue una noche m&aacute;gica, disfrut&eacute; de una excelente cena, pero especialmente de la belleza de mi madre, de sus moh&iacute;nes, de sus sonrisas, de sus miradas. De vez en cuando me lanzaba un besito soplado, con disimulo. Por mi parte, en un momento dado y notando que los manteles llegaban bastante abajo, me quit&eacute; uno de los mocasines y comenc&eacute; a tantear sus piernas por debajo de la mesa. Ella reaccion&oacute; casi que con un susto, pero al ver mi cara, se dio cuenta de lo que se trataba y sonri&oacute; p&iacute;caramente.<\/p>\n<p>Al regresar a casa, por primera vez en todos estos meses de cortejo, justo en el comienzo de las escaleras la tom&eacute; de la cintura, la gir&eacute; hacia m&iacute; y la bes&eacute; en los labios, primero suavemente, cosa que acept&oacute; sin reparos y luego le met&iacute; la lengua en su boca y trat&oacute; de rechazarme, pero no se lo permit&iacute;. La abrac&eacute; m&aacute;s fuertemente y la bes&eacute; con m&aacute;s pasi&oacute;n, con m&aacute;s ardor. Ella correspondi&oacute; a mis besos con nerviosismo primero y luego ya con m&aacute;s calma, pero al terminar de besarnos, o mejor dicho, al parar para respirar, me dio una bofetada suavemente y me dijo con cara de ni&ntilde;a traviesa:<\/p>\n<p>-&iexcl;Bandido! &iexcl;Que soy tu madre! As&iacute; no se besa a una madre, aunque haya bebido de m&aacute;s. Sinverg&uuml;enza, aprovechador.<\/p>\n<p>Me le qued&eacute; mirando, como desconcertado, pero enseguida insist&iacute; y la bes&eacute; m&aacute;s apasionadamente a&uacute;n, cosa que ella no rechaz&oacute; sino con un leve golpecito sobre mi hombro izquierdo, como si tratara de golpearme para mantener las apariencias. La apretaba contra mi cuerpo, con firmeza, para evitar que huyera.<\/p>\n<p>-&iquest;Vas a seguir? &iquest;No te basta ya con haberme besado de esa manera tan audaz, sino que quieres continuar? &iquest;No te das cuenta que soy tu madre, no una de tus amiguitas?<\/p>\n<p>-Bueno, la verdad es que yo soy un sinverg&uuml;enza, un pervertido, lo que t&uacute; quieras, pero besas de maravilla. &iexcl;Qu&eacute; rico! Nunca hab&iacute;a sentido algo tan sabroso al besar a una chica. Ni siquiera con Ana, que ya es bastante decir.<\/p>\n<p>-Yo no soy una chica, soy tu madre.<\/p>\n<p>-Si, pero besas rico, no lo puedes negar. Ahora si es verdad que estoy enamorado de ti como un loco. Si no te empatas conmigo, me ir&eacute; a Siberia, al Polo Norte, a la Ant&aacute;rtida, no s&eacute; ad&oacute;nde, pero no creo que pueda vivir sin tus besos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Payaso! &iexcl;Pervertido! Eres un loco&hellip; pero la verdad es que tambi&eacute;n besas divino, mi amor; ahora entiendo las caritas de mi hija, cuando la acabas de besar&hellip; mira que me he dado cuenta ya varias veces, la besas antes de aparecer por la cocina para desayunar&hellip; los he pillado varias veces&hellip;<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora se dio media vuelta, subi&oacute; las escaleras y se meti&oacute; en su habitaci&oacute;n, tras lo cual cerr&oacute; la puerta con bot&oacute;n por dentro, preventivamente. Seg&uacute;n me dijo al d&iacute;a siguiente, tem&iacute;a que yo entrara e hiciera una locura.<\/p>\n<p>**********<\/p>\n<p>Y as&iacute; pasaron los meses y se acercaba Navidad, vacaciones de la Universidad y del trabajo. Desde hac&iacute;a un mes ven&iacute;a maquinando algo, junto con mi hermanita. Le iba a proponer a Sugey, mi adorado tormento, que nos fu&eacute;ramos en la moto para Margarita, desde el s&aacute;bado 14 hasta el 22 o 23 de diciembre. Ella y yo, como noviecitos, una aventura en forma. Partir de Caracas el s&aacute;bado 14, como ya dije, pernoctar en Boca de Uchire en un motel de carretera que hab&iacute;a visitado recientemente y que me dio buena espina, limpio, tranquilo, sencillo pero conveniente. La idea de pernoctar era porque un viaje de 5 horas de Caracas a Puerto La Cruz para Sugey, en moto, pod&iacute;a ser cans&oacute;n, agotador. Boca de Uchire se encuentra exactamente a medio camino. Esa noche podr&iacute;amos cenar en el pueblo y dormir en el motel y seguir camino al d&iacute;a siguiente, sin apuros. Llegar a Puerto La Cruz a un hotel de mejor categor&iacute;a, para levantarnos a las 3 am para ir a hacer la cola del ferry. Llegar a Margarita, coger camino a Porlamar, para el apartamento de Ana Marisax, mi jefa, un lindo y acogedor apartamento, peque&ntilde;ito, dos habitaciones y un ba&ntilde;o, sala comedor cocina en un solo ambiente, un balc&oacute;n cerrado con vidrios oscuros y todo muy bien decorado y dotado. A\/A total, equipo de sonido, televisor en la sala y en la habitaci&oacute;n de Ana, mini lavadora, mini secadora y la cocina totalmente equipada, hasta con abrelatas el&eacute;ctrico, pues. Y un estacionamiento techado, con rejas para cada puesto. Excelente, encerrar&iacute;a la moto por las noches. Un sitio m&aacute;s que apropiado para vivir un idilio con una bella dama como Sugey. Ana me lo hab&iacute;a prestado, sin ning&uacute;n tipo de inconvenientes ni peros. Y sab&iacute;a que iba con mam&aacute;, en moto, pero hasta all&iacute;. No sab&iacute;a de mis intenciones. Le dije que mi madre quer&iacute;a correr una aventura y quien mejor que su hijo para acompa&ntilde;arla.<\/p>\n<p>All&aacute; en la isla, playas, restaurantes, discotecas, compras. Antes de salir de Caracas, enviar&iacute;amos por Aerocav una maleta con todo lo necesario. Una vez en el apartamento, tomar&iacute;amos un taxi para retirarla de Aerocav. Para el regreso lo mismo, a la inversa. Lo enviar&iacute;amos a nuestra casa, antes de partir en el ferry. Y para el camino, lo que llev&aacute;ramos puesto y una mochila amarrada al paral trasero de la moto, con lo indispensable. Art&iacute;culos de higiene personal, toallas, una muda de ropa.<\/p>\n<p>El proyecto de aventura en moto por la isla de Margarita, parec&iacute;a excelente, Ana, mi hermana, estaba emocionada. Pero faltaba un peque&ntilde;o detalle: Present&aacute;rselo a Sugey. Ana me dec&iacute;a que si mam&aacute; no aceptaba ir, ella se ir&iacute;a conmigo, porque estaba muy emocionada con la idea y que si mam&aacute; aceptaba ir, para el a&ntilde;o pr&oacute;ximo ser&iacute;a su turno.<\/p>\n<p>No sab&iacute;amos si hacerlo en reuni&oacute;n familiar, los cinco o solo mam&aacute;, Ana y yo. Al final, Ana me dijo que sin secretos, que Miriam y Andrea eran de nuestro n&uacute;cleo familiar y sin rodeos, por lo que, una vez convencido &ndash;&iquest;Qu&eacute; raro que Ana me convenciera de algo?&ndash; me decid&iacute; a plante&aacute;rselo luego de un desayuno familiar, un domingo.<\/p>\n<p>-Sugey, querida m&iacute;a, tengo un proyecto en mente. El viernes 13 de diciembre saldr&eacute; de vacaciones de la Universidad y del trabajo. Entonces se me ocurri&oacute; algo muy especial, algo que me interesa much&iacute;simo. Un viaje en moto para Margarita, para llegar al apartamento de Ana Marisax en Porlamar, para regresar el 22 o 23 y poder pasar la Navidad aqu&iacute; en familia los cinco. &iquest;Qu&eacute; te parece?<\/p>\n<p>-Fant&aacute;stico, que bueno, con lo que a ti te gusta andar en esa moto. &iquest;Y con quien vas, con Ana, me refiero a la Marisax?<\/p>\n<p>-No, mi querida Sugey, con mi novia.<\/p>\n<p>-&iquest;Ah, s&iacute;, ya tienes otra novia? &iquest;Y qui&eacute;n es, la conozco? &iquest;Ser&aacute; Sarah, o Stefan&iacute;a? &iexcl;No me hab&iacute;as dicho nada, bichito!<\/p>\n<p>-No&hellip; ninguna de ellas&hellip; se trata de ti&hellip; t&uacute;&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo? &iquest;Yo qu&eacute;? &iquest;Yo soy tu novia?<\/p>\n<p>-Si, claro, tengo ya seis meses cortej&aacute;ndote. Aunque no me hayas dado el s&iacute;, ya te considero mi novia&hellip; acu&eacute;rdate de los papelitos, de tu admirador secreto. Ese soy yo. Y me dijiste que&hellip; bueno&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;As&iacute; que t&uacute; eres mi admirador secreto? Bandido. &iquest;Y quieres que me vaya contigo en la moto para Margarita?<\/p>\n<p>-Si, de noviecitos&hellip; &iquest;Qu&eacute; tal?<\/p>\n<p>-Guao, no s&eacute; si de noviecitos, mira que t&uacute; eres muy peligroso y loco, pero dame detalles, porque me gusta la idea, en principio. No te estoy diciendo que s&iacute;, pero expl&iacute;camelo todo y ya veremos.<\/p>\n<p>Asombrado, me le qued&eacute; mirando, luego vi a Ana, que estaba sonre&iacute;da y me decid&iacute; a comentarle con lujo de detalles lo que ten&iacute;a planeado. Ella preguntaba, le daba las vueltas, rezongaba pero aceptaba todas mis explicaciones. Miriam y Andrea tambi&eacute;n opinaban, favorablemente a m&iacute;. Y entonces:<\/p>\n<p>-Bueno, mi amor, me encanta la idea de irme de aventura con mi hijo adorado. M&aacute;s aun sabiendo ahora como s&eacute; que eres mi admirador secreto. &ndash; me hizo un gui&ntilde;o como para dejar claro que ya lo sab&iacute;a, pero que fing&iacute;a.<\/p>\n<p>-Siempre lo has sabido &iquest;qui&eacute;n m&aacute;s te podr&iacute;a haber dejado esos papelitos en tu bolso? Y, adem&aacute;s &iquest;qui&eacute;n es el hombre que m&aacute;s te ama en esta vida y adem&aacute;s el m&aacute;s cursi? Solo yo. Entonces &iquest;aceptas?<\/p>\n<p>-Si, mi amor, acepto de mil amores, te adoro. Y no eres cursi, solo eres un rom&aacute;ntico empedernido.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Un domingo por la tarde, regresaba a casa y me encontr&eacute; en el porche, saliendo de ella a Vicente, el esposo de mi t&iacute;a Miriam, la gemela de mam&aacute;. Trataba de besar a mam&aacute;, como descuidadamente, cerca de la boca y ella no se lo permiti&oacute;. Eso me molest&oacute; mucho y se lo reclam&eacute;: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19937,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-37977","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37977","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19937"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37977"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37977\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37977"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37977"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37977"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}