{"id":37993,"date":"2022-09-20T22:00:00","date_gmt":"2022-09-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-09-20T22:00:00","modified_gmt":"2022-09-20T22:00:00","slug":"los-cinco-sentidos-sexto-capitulo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-cinco-sentidos-sexto-capitulo\/","title":{"rendered":"Los cinco sentidos (sexto cap\u00edtulo)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37993\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 23<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya se hab&iacute;a marchado Rodrigo cuando se levant&oacute;. Se dio una ducha y mientras se secaba vio su imagen en el espejo, le gustaba mirarse e imaginar que sentir&iacute;an los hombres al ver su desnudez. Le gustaba su cuerpo, su piel p&aacute;lida, sus pezones y vagina con aquel color rosado. Se puso el vestido corto que hab&iacute;a llevado aquella tarde al ir de compras con su marido y que tanto hab&iacute;a gustado a Braulio. No se hab&iacute;a puesto sujetador, sus pechos firmes le permit&iacute;an no tener que usarlo. Se notar&aacute;n mucho mis pezones si me excito? Sonri&oacute; con picard&iacute;a de sentir que le atra&iacute;a esa idea. Abri&oacute; el caj&oacute;n donde ten&iacute;a su ropa interior y sinti&oacute; nervios y verg&uuml;enza al coger las bragas blancas mas bonitas que ten&iacute;a. Se las puso y levantando el vestido se mir&oacute; en el espejo del armario y pudo darse cuenta que transparentaban un poco. Sent&aacute;ndose en la cama frente al espejo separ&oacute; las piernas, se ve&iacute;a sexy, atractiva. Bajo la tela de su ropa interior pod&iacute;a verse su vagina. Sinti&oacute; muchas ganas de llegar a casa de su vecino y decidi&oacute; no demorar mas aquel momento.<\/p>\n<p>Braulio tard&oacute; un poco en abrirle pues a&uacute;n estaba dormido, eran las siete y media. Cuando Tania lo vio le gust&oacute; su aspecto adormilado, despeinado. Solo llevaba puesto un flojo pantal&oacute;n de pijama corto.<\/p>\n<p>&#8211; Disculpa, a&uacute;n estaba en cama &#8211; la mir&oacute; de arriba a abajo &#8211; estas preciosa joven.<\/p>\n<p>&#8211; Pens&eacute; que a estas horas era cuando desayunabas. M&eacute;tete en cama por favor.<\/p>\n<p>&#8211; Quieres que me meta en cama? &#8211; record&oacute; todo lo ocurrido la tarde anterior y no pudo evitar excitarse y su pijama abultado era la evidencia.<\/p>\n<p>&#8211; Si. No quieres desayunar? &#8211; se sorprend&iacute;a de decir aquellas cosas, los dos sab&iacute;an lo que significaba aquello, pero con aquel hombre se sent&iacute;a libre y su sexualidad era diferente a todo lo que conoc&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Me encantar&iacute;a, siento mucho apetito.<\/p>\n<p>Tania lo vio caminar hacia su habitaci&oacute;n, ella cerr&oacute; la puerta y al llegar al sal&oacute;n se descalz&oacute;, se quit&oacute; el vestido, se baj&oacute; las bragas. Estaba muy excitada solo con pensar en lo que iba a pasar. Una vez desnuda se encamin&oacute; hacia el cuarto de ese hombre. Lo vio tumbado en la cama, esper&aacute;ndola. No se dijeron nada, Tania apag&oacute; la luz dejando solo en penumbra el cuarto gracias a la luz que proven&iacute;a del sal&oacute;n. Se subi&oacute; a la cama y llev&oacute; su mano al rostro de su vecino, le acarici&oacute; la cara con cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces tiene apetito?<\/p>\n<p>&#8211; Mucho. &#8211; en la penumbra de la habitaci&oacute;n miraba a aquella joven.<\/p>\n<p>Tania levant&oacute; su pierna derecha y abri&eacute;ndola la pas&oacute; por encima del cuerpo de Braulio quedando sobre &eacute;l. Respir&oacute; profundamente cuando sinti&oacute; el calor que emanaba aquella vulva en su pecho, casi en su cuello. Sinti&oacute; como ella se mov&iacute;a buscando la mejor posici&oacute;n. El agradable aroma de aquella vagina inund&oacute; sus fosas nasales y sinti&oacute; un profundo arrebato de apetito, cuando entre las sombras, vio las manos peque&ntilde;as de ella abriendo su co&ntilde;o y pos&aacute;ndolo sobre su boca le dec&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Es su desayuno Braulio, si tiene apetito c&oacute;malo.<\/p>\n<p>Estuvo desayunando durante un buen rato, mientras lo hac&iacute;a no se dijeron nada mas. &Eacute;l por tener la boca ocupada en saborear aquel exquisito manjar y ella porque solo pod&iacute;a gemir. Eran gemidos t&iacute;midos que cada poco tiempo aumentaban de intensidad y &eacute;l sabia que cuando eso suced&iacute;a aquella vagina se descontrolaba y un nuevo chorrito de placer se derramar&iacute;a sobre su boca. Cuando los gemidos de ella se incrementaban, era como estar chupando un delicioso bomb&oacute;n de chocolate y disfrutar ese momento que el dulce licor de su interior se derrama en la boca, pero aquella vagina era mas deliciosa que el mejor de los bombones. La lengua de aquel hombre lamia cada mil&iacute;metro de su sexo, se introduc&iacute;a en &eacute;l y Tania se mor&iacute;a de placer. Sentir los labios varoniles chupar sus labios vaginales le hac&iacute;an temblar, cuando rodeaban su cl&iacute;toris y lo absorb&iacute;a ten&iacute;a que tapar su boca para que sus jadeos no traspasaran las paredes de aquella casa, estaba segura que si alguien pasara por la acera de la urbanizaci&oacute;n podr&iacute;a escuchar como estaba gozando.<\/p>\n<p>La cuenta de los orgasmos que hab&iacute;a tenido la hab&iacute;a perdido a partir del quinto. Estaba sorprendida de las veces que se hab&iacute;a corrido en la boca de aquel hombre. Y ahora era ella la que sent&iacute;a apetito, era ella la que deseaba desayunar, y Braulio se qued&oacute; quieto, expectante, cuando sinti&oacute; que ella separ&oacute; su vagina de su boca y comenz&oacute; a bajarle el pantal&oacute;n del pijama.<\/p>\n<p>Lo hizo despacio, estaba nerviosa, sus manos suaves bajaron el pijama. Se sent&iacute;a como cuando quitas el envoltorio de alg&uacute;n alimento delicado, no quer&iacute;a ser torpe o brusca con los movimientos. Braulio se estremeci&oacute; al sentir como Tania estaba entre sus piernas y &eacute;l las abri&oacute; para facilitarle la labor. Pudo sentir que ella estaba oliendo su sexo excitado y por sus suspiros entendi&oacute; que le estaba gustando. Tuvo que reprimir un gemido cuando la c&aacute;lida lengua de su joven vecina roz&oacute; su glande levemente. Supo que aquel roce era para probar su sabor y que ese sabor le hab&iacute;a gustado pues volvi&oacute; a pasar su lengua con mayor presi&oacute;n. Y supo que le hab&iacute;a gustado mucho, cuando sinti&oacute; los labios femeninos rodearlo y como comenz&oacute; a chuparlo. Gimi&oacute; al sentir como succionaba solo la punta de su polla. Lo hac&iacute;a despacio disfrutando de su sabor. Durante un buen rato se dedic&oacute; &uacute;nicamente a mamar de su capullo hinchado, caliente. El &uacute;nico contacto entre ellos era ese, capullo y boca, una comuni&oacute;n sexual que a los dos les daba placer. Tania descubri&oacute; que le daba placer hacerlo, que la excitaba sentir aquella parte del cuerpo de Braulio dentro de su boca. Le provocaba gemir sentir la suavidad de aquel glande en su lengua. Comuni&oacute;n perfecta, capullo, labios y lengua.<\/p>\n<p>Cuando le hacia una mamada a su marido le gustaba mover su cabeza como si estuvieran follando pero ahora era distinto. Ahora solo deseaba chupar aquel capullo tan hinchado, deseaba saborear cada gota que de &eacute;l manaba y que recog&iacute;a con su lengua como un premio que ese hombre le obsequiaba. Le gustaba aquel sabor entre dulce y salado. Si su co&ntilde;o era una tarta de fresa, para ella aquel glande era como chocolate. Sin dejar en ning&uacute;n momento que aquel capullo saliese de su boca dese&oacute; mover su lengua mas r&aacute;pido, y supo que aquella polla disfrutaba con eso y ella sent&iacute;a placer. Su boca y lengua parec&iacute;an estar conectados con su co&ntilde;o pues sent&iacute;a placer entre sus piernas. Escuch&oacute; a Braulio gemir de placer cuando succion&oacute; mas fuerte y las pocas dudas que ten&iacute;a sobre si llegar hasta el final se disiparon en ese momento, y succion&oacute; mas profundo, mas r&aacute;pido. Se sinti&oacute; como un beb&eacute; mamando de los pechos de una madre, pero no era un beb&eacute;, si no una mujer, y no mamaba un pecho, sino el glande de un hombre, un hombre que no era su marido. Y no era leche materna lo que deseaba sino la leche de ese se&ntilde;or. Y chup&oacute;, chup&oacute; con deseo de sentir como Braulio explotara en su boca. Aquel hombre gimi&oacute; fuerte cuando de su polla sali&oacute; aquel primer chorro de semen hacia la garganta de su joven vecina, &eacute;sta sinti&oacute; tres chorros mas y sinti&oacute; un peque&ntilde;o orgasmo en su co&ntilde;o cuando dej&oacute; que aquel c&aacute;lido l&iacute;quido se perdiera en su garganta hacia su interior. Su lengua acarici&oacute; aquella carne palpitante, elimin&oacute; cualquier resto de semen que hubiera en ella y sabore&oacute; y sorprendida de sentir que le gustaba mucho sonri&oacute;.<\/p>\n<p>Vista, o&iacute;do, olfato y gusto. Cuatro sentidos, todos diferentes y cada cual excitante.<\/p>\n<p>Sin pedir permiso se acurruc&oacute; a su lado, lo abraz&oacute; y aquel silencio le gust&oacute; mucho. Estaba feliz, sorprendida, sent&iacute;a su vagina inflamada por lo que la boca de aquel hombre le hab&iacute;a hecho. Sinti&oacute; deseo y se comenz&oacute; a tocar de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; Braulio&hellip;- acerc&oacute; su boca al o&iacute;do de &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Dime cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Me lo vuelves a chupar?<\/p>\n<p>&#8211; Claro cielo &#8211; Tania se qued&oacute; tumbada y flexionando sus piernas las abri&oacute; mucho y &eacute;l puso su cara entre ellas &#8211; Me encanta tu tarta de fresa.<\/p>\n<p>Eran las doce de la ma&ntilde;ana cuando se levant&oacute; de la cama de su vecino. En aquellas horas juntos hab&iacute;an hablado, se hab&iacute;an abrazado y sobre todo hab&iacute;an sentido placer, mucho placer. Tania fue al sal&oacute;n y volvi&oacute; a la habitaci&oacute;n con su ropa en la mano. Se visti&oacute; mientras &eacute;l la contemplaba tumbado en la cama.<\/p>\n<p>&#8211; Esas bragas blancas son muy bonitas.<\/p>\n<p>&#8211; Le gustan? &#8211; se ruboriz&oacute; al comprender que &eacute;l se hab&iacute;a dado cuenta de por qu&eacute; se las hab&iacute;a puesto.<\/p>\n<p>&#8211; Te quedan muy bien. A ese se&ntilde;or le encantar&aacute; verlas. &#8211; Braulio estaba contento de sentir que esa joven estaba siendo capaz de vivir su sexualidad plenamente aunque sinti&oacute; un inevitable atisbo de celos, &eacute;l ya no tendr&iacute;a el privilegio de ser el &uacute;nico, sin ser Rodrigo, de ver las bragas de aquella mujer.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias, eso espero. &#8211; separ&oacute; sus piernas y se puso frente a &eacute;l &#8211; Transparentan mucho?<\/p>\n<p>&#8211; Un poco pero as&iacute; est&aacute;s mucho mas sexy &#8211; el color rosado de aquel co&ntilde;o, mas vivo producto del placer que hab&iacute;a sentido, destacaba bajo la tela blanca &#8211; Ya me contar&aacute;s que tal ha ido. Vale?<\/p>\n<p>&#8211; Claro. Me gusta contarle todo &#8211; se puso el vestido &#8211; Hoy quedar&eacute; con Estela para decirle que usted est&aacute; dispuesto a ayudarla.<\/p>\n<p>&#8211; A intentar ayudarla &ndash; le corrigi&oacute; &eacute;l &#8211; Ayudarla o no depender&aacute; de ella.<\/p>\n<p>&#8211; Ojal&aacute; todo salga bien.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n espero que salga bien, se nota que la quieres mucho.<\/p>\n<p>&#8211; Si &#8211; se entristeci&oacute; de recordar por el mal momento que estaba pasando su amiga. &#8211; La quiero mucho. Bueno ahora tengo que irme.<\/p>\n<p>&#8211; Vuelve cuando lo desees y me cuentas que te dijo tu amiga.<\/p>\n<p>&#8211; Vale &#8211; se acerc&oacute; a la cama y le dio un beso en la mejilla, cuando se iba a separar de &eacute;l acerc&oacute; su boca al o&iacute;do de su vecino &#8211; Me gust&oacute; mucho darle el desayuno.<\/p>\n<p>&#8211; A mi tambi&eacute;n darte de desayunar a ti. Cuando quieras repetimos.<\/p>\n<p>&#8211; Esta bien saberlo, gracias. &#8211; sali&oacute; de aquel cuarto y una sonrisa de felicidad inundaba su hermoso rostro ani&ntilde;ado.<\/p>\n<p>Decidi&oacute; ir caminando hasta la cafeter&iacute;a del d&iacute;a anterior. Durante el trayecto le envi&oacute; un mensaje a Estela para quedar con ella cuando saliera de trabajar.<\/p>\n<p>Su amiga trabajaba en una oficina como administrativa desde hacia cinco a&ntilde;os, con veintitr&eacute;s a&ntilde;os acababa de terminar su carrera y aquel hab&iacute;a sido su primer trabajo serio pues en ocasiones hab&iacute;a trabajado como dependienta en periodos estivales. Ahora con veintiocho a&ntilde;os ten&iacute;a cierta estabilidad laboral pero su matrimonio se tambaleaba. Andr&eacute;s y ella se hab&iacute;an casado hac&iacute;a tres a&ntilde;os despu&eacute;s de cuatro de novios. Eran una pareja envidiada por todos, eran guapos y con sus respectivos trabajos, los dos eran alegres, extrovertidos y con muchas amistades. En el sexo eran iguales pues a los dos les gustaba mucho, aunque &uacute;ltimamente Estela sent&iacute;a que ya no era lo mismo. Sent&iacute;a que Andr&eacute;s se mostraba ego&iacute;sta en la cama y lo &uacute;nico que le importaba era su propio placer. Aquella actitud la estaba haciendo cambiar, ahora lo rehu&iacute;a, inventaba excusas para no tener que irse a la cama con &eacute;l, pues siempre la dejaba a medias. Prefer&iacute;a masturbarse a solas aunque los orgasmos que se provocaba a si misma no era lo mismo. Y masturb&aacute;ndose no pod&iacute;a sentir lo que es que alguien te lama y chupe el co&ntilde;o, cosa que Andr&eacute;s &uacute;ltimamente no hac&iacute;a nunca y si lo hac&iacute;a era porque ella se lo ped&iacute;a. Y en sus sesiones de sexo a solas cuando se daba aquellos azotes en sus nalgas sent&iacute;a que no era lo mismo a que te los de otra persona, pero eso era algo que ni siquiera se lo ped&iacute;a a Andr&eacute;s, pues ciertas cosas aunque fuera extrovertida y echada para adelante no se atrev&iacute;a a pedirlas por verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>Le daba mucha rabia que por ser una mujer f&iacute;sicamente envidiada por muchas mujeres y admirada por muchos hombres, casi todos, todo el mundo creyera que su vida sexual ten&iacute;a que ser perfecta. Y no lo era, se sent&iacute;a insatisfecha, frustrada. Recordaba antes de empezar su relaci&oacute;n con Andr&eacute;s que hab&iacute;a tenido varios novios antes, unos mas normales, otros mas guapos, serios, alocados. Siempre hab&iacute;a tenido facilidad para conseguir a los hombres que hab&iacute;a querido. Su car&aacute;cter, su alegr&iacute;a en todo momento del d&iacute;a, su hermoso rostro de rasgos felinos hab&iacute;an ayudado a ello. Alli donde estaba llamaba la atenci&oacute;n. Era alta, guapa y su cuerpo era el deseo de todo hombre. Cualquier hombre que se cruzaba por la calle giraba la cara por su bello rostro pero enseguida las miradas iban a su culo. Aquellas nalgas redondas y firmes eran deseadas por todo el mundo y por momentos odiaba a su Andr&eacute;s por no saber disfrutar de su cuerpo, un cuerpo que la mayor&iacute;a dar&iacute;a lo que fuera por tenerlo.<\/p>\n<p>Tania se puso contenta al recibir la contestaci&oacute;n de su amiga y saber que podr&iacute;an quedar para comer. Ten&iacute;a una hora para ella sola. Sinti&oacute; nervios cuando estaba llegando a la cafeter&iacute;a, tambi&eacute;n algo de verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>Lo vio all&iacute; sentado, en la misma mesa que el d&iacute;a anterior, con su peri&oacute;dico en la mano. Al verla movi&oacute; la cabeza a modo de salud&oacute; pero ella no fue capaz de devolver el saludo. La mesa donde ella se hab&iacute;a sentado la ma&ntilde;ana anterior estaba libre y se sent&oacute; en ella, en la misma silla, la misma posici&oacute;n. Pidi&oacute; un caf&eacute; con leche y como un ritual cruz&oacute; sus piernas. Y sinti&oacute; aquella mirada de nuevo en ellas y de nuevo se puso las gafas de sol pues deseaba ver el rostro de ese hombre mientras la miraba.<\/p>\n<p>Tania se fij&oacute; que era un hombre elegante, calcul&oacute; que tendr&iacute;a la edad de Braulio. Acaso los se&ntilde;ores mayores tienen fijaci&oacute;n por mi cuerpo? Pens&oacute; con cierta verg&uuml;enza. Es que los chicos j&oacute;venes no saben mirar? Muchos chicos la miraban por la calle pero nunca hab&iacute;an provocado en ella lo que su vecino y ahora este se&ntilde;or, Carlos, record&oacute; que su nombre era Carlos, le provocaban con unas miradas. Y es que esos se&ntilde;ores consegu&iacute;an excitarla con esas miradas. Tania sent&iacute;a que esta vez la mirada era mas descarada, sin disimulos. Pens&oacute; que era normal que as&iacute; fuera, en el momento que lleg&oacute; a esa terraza los dos sab&iacute;an a lo que hab&iacute;an ido. Uno a mirar y ella a ense&ntilde;ar. Hab&iacute;a aceptado aquel juego, un juego excitante, morboso que hac&iacute;a sentir como su vagina se mojaba.<\/p>\n<p>Descruz&oacute; las piernas. Su vestido se hab&iacute;a subido y le estaba mostrando sus muslos desnudos. Esta vez lo mir&oacute; directamente aunque a trav&eacute;s de sus gafas de sol. Quer&iacute;a ver la cara de ese se&ntilde;or cuando abriera sus piernas, cuando ese desconocido viera que se hab&iacute;a puesto unas bragas blancas para &eacute;l, para que disfrutara de mirarle las bragas a una joven casada desconocida. Pies juntos, rodillas separ&aacute;ndose para aquel desconocido. El rostro de aquel hombre era imposible describirlo, era una cara de deseo, de placer, se mord&iacute;a el labio. Estaba vi&eacute;ndole las bragas, bragas blancas como &eacute;l le hab&iacute;a pedido. Record&oacute; que transparentaban y estaba segura que estaba mirando su co&ntilde;o. &Eacute;ste escurr&iacute;a flujos y tuvo que morderse el labio tambi&eacute;n ella cuando se fij&oacute; en el gran bulto que ese hombre mostraba bajo su pantal&oacute;n del traje. Tania se sent&iacute;a en una nube, aquella excitaci&oacute;n era due&ntilde;a de su cuerpo. Necesitaba masturbarse o se volver&iacute;a loca. Vio como ese se&ntilde;or se levantaba de su silla, se levantar&iacute;a para ir al ba&ntilde;o a masturbarse? Se puso nerviosa cuando se acerc&oacute; a su mesa.<\/p>\n<p>&#8211; Hola, puedo? &ndash; por el gesto de su mano supo que le estaba pidiendo permiso para sentarse.<\/p>\n<p>&#8211; Lo siento es que estoy casada. Preferir&iacute;a que no.<\/p>\n<p>&#8211; Comprendo. Quieres que hablemos en un sitio discreto?<\/p>\n<p>&#8211; No se porque he venido. &#8211; Deber&iacute;a haberse marchado en ese momento pero algo se lo imped&iacute;a &#8211; He quedado con una amiga dentro de cuarenta y cinco minutos.<\/p>\n<p>&#8211; Ser&aacute; solo un momento &#8211; sac&oacute; un papel de su bolsillo y anot&oacute; algo en &eacute;l. &#8211; Te espero all&iacute;.<\/p>\n<p>No le dio opci&oacute;n a despedirse o decir nada. Se alej&oacute; de la terraza y lo vio desaparecer. Ley&oacute; el papel y en &eacute;l hab&iacute;a una direcci&oacute;n. El camarero cuando fue a pagar le dijo que de nuevo estaba invitada.<\/p>\n<p>La direcci&oacute;n era alli cerca, se sent&iacute;a muy excitada, nerviosa. Aquello era una locura, no sab&iacute;a cuales eran las intenciones de aquel desconocido. Una parte de ella le dec&iacute;a que fuera, que se dejara llevar, la otra parte le dec&iacute;a que estaba loca, que era peligroso, que tenia que hablar con Braulio antes de hacer nada de lo que pudiera arrepentirse. Se fue deprisa, casi corriendo temiendo caer en la tentaci&oacute;n de ir a aquella direcci&oacute;n donde estar&iacute;a ese se&ntilde;or, Carlos, esper&aacute;ndola excitado.<\/p>\n<p>Al llegar al centro comercial se fue al ba&ntilde;o, se tuvo que masturbar para calmar aquella excitaci&oacute;n. Lo hizo recordando aquella mirada sobre su braga transparente, lo hizo imagin&aacute;ndose en el piso de ese desconocido. Se corri&oacute; enseguida, estaba muy cachonda.<\/p>\n<p>Estaba lav&aacute;ndose las manos cuando Estela la llam&oacute; para decirle que ya hab&iacute;a llegado. Subi&oacute; a la planta de restauraci&oacute;n y alli estaba esper&aacute;ndola. Tem&iacute;a que su amiga pudiera notar su agitaci&oacute;n pues hac&iacute;a apenas unos minutos que hab&iacute;a tenido aquel orgasmo tan necesitado.<\/p>\n<p>&#8211; Hola mi ni&ntilde;a!! &#8211; se dieron un abrazo muy fuerte &#8211; Pero si vienes preciosa!! &#8211; cogiendo sus manos se separ&oacute; de ella para mirar su vestido que tan bien le quedaba.<\/p>\n<p>&#8211; Anda que tu!! &ndash; Estela llevaba unos leguins negros que se ce&ntilde;&iacute;an a sus nalgas como una segunda piel y una blusa blanca que le quedaba muy bien. &#8211; Pues para estar trabajando estas preciosa cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Tu que me ves con buenos ojos. Vamos al sitio que te coment&eacute; el otro d&iacute;a?<\/p>\n<p>&#8211; Ah vale, perfecto.<\/p>\n<p>Cuando entraron al restaurante las dos pudieron comprobar que estaban preciosas porque todos las miraban.<\/p>\n<p>&#8211; Joder t&iacute;a, que verg&uuml;enza!! &#8211; Estela estaba algo ruborizada de sentir como las hab&iacute;an mirado de arriba abajo.<\/p>\n<p>&#8211; A mi antes me daba mas corte, ahora creo que me gusta y todo &#8211; sonrieron con picard&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Yo antes era mas descarada. Desde que me cas&eacute; hace tres a&ntilde;os cambi&eacute; un mont&oacute;n. Supongo que por mi Andr&eacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Pues muy mal, t&uacute; eres tu y no tienes que cambiar. Una cosa es el matrimonio y otra eres tu &#8211; recordaba las palabras de Braulio, cada consejo suyo.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora nos saliste fil&oacute;sofa o algo as&iacute;? &#8211; Estela escuchaba a su amiga con atenci&oacute;n &#8211; Creo que tienes raz&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Es que sabes el se&ntilde;or este que te coment&eacute; ayer vecino m&iacute;o?<\/p>\n<p>&#8211; El que fue catedr&aacute;tico, ese?<\/p>\n<p>&#8211; Si. Como te dije ayer vamos a caminar siempre juntos y es que me hace ver cosas que antes no. Se nota que es psic&oacute;logo. Me gustan mucho sus conversaciones.<\/p>\n<p>&#8211; Parece que da resultado Tania, porque nunca te escuchara hablar as&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Es que creo que deber&iacute;as conocerlo. No quer&iacute;as ir a un terapeuta sexual?<\/p>\n<p>&#8211; Si, pero me da verg&uuml;enza ir. Como ser&aacute; eso de un terapeuta sexual? &#8211; Estela hablaba con inter&eacute;s, se notaba que lo &uacute;nico que deseaba era arreglar su matrimonio y su vida sexual. &#8211; Y ese vecino tuyo es terapeuta?<\/p>\n<p>&#8211; Creo que no, pero por ir no pierdes nada, no?<\/p>\n<p>&#8211; Y el estar&iacute;a dispuesto?<\/p>\n<p>&#8211; Claro, ayer hablando de ti le coment&eacute; y est&aacute; dispuesto a conocerte y ayudarte.<\/p>\n<p>&#8211; Le hablaste de mi? Que le dijiste?<\/p>\n<p>&#8211; Solo un poco por encima, le dije que una amiga m&iacute;a, mi mejor amiga, que conste, estaba pasando un bache en su matrimonio y surgi&oacute; lo de pedirle que te intentara ayudar.<\/p>\n<p>&#8211; Cobra mucho? Ya sabes que &uacute;ltimamente como me bajaron el sueldo&hellip; Y no quiero que Andr&eacute;s sepa que voy a ese sitio.<\/p>\n<p>&#8211; Estela! No te va a cobrar nada. Se nota que no lo conoces.<\/p>\n<p>&#8211; Eres un cielo Tania, gracias! &#8211; Hab&iacute;an decidido que en cuanto hablara con su vecino le mandar&iacute;a un mensaje para saber cuando podr&iacute;an quedar. &#8211; Yo ahora cojo vacaciones y tendr&eacute; mas tiempo. Andr&eacute;s est&aacute; todo el d&iacute;a liado con su trabajo.<\/p>\n<p>&#8211; Ah genial! Cuando las coges?<\/p>\n<p>&#8211; Me queda esta tarde y ya ma&ntilde;ana las empiezo.<\/p>\n<p>&#8211; Por qu&eacute; no vienes ma&ntilde;ana a comer a casa? Seria guay!! Rodrigo tambi&eacute;n estos d&iacute;as hasta la noche no llega a casa.<\/p>\n<p>&#8211; Siii. Te echaba mucho de menos Tania. Necesitaba estos momentos.<\/p>\n<p>&#8211; Y yo! Pues ya est&aacute;, ma&ntilde;ana comemos en mi casa y pasamos la tarde juntas.<\/p>\n<p>Estela se tuvo que ir a seguir la jornada en la oficina y Tania se fue para casa. Al pasar por delante de la casa de su vecino lo vio entretenido escribiendo en su libreta. Pens&oacute; si estar&iacute;a escribiendo sobre ella y le gust&oacute; la idea de pensar que pod&iacute;a estar ayud&aacute;ndole a realizar su estudio de los sentidos.<\/p>\n<p>-Hola! &ndash; lo salud&oacute; desde la puerta met&aacute;lica que daba a la acera.<\/p>\n<p>&#8211; Hola joven. Que tal ha ido? &#8211; durante su ausencia hab&iacute;a pensado mucho en aquella muchacha y como habr&iacute;a ido con ese desconocido.<\/p>\n<p>&#8211; Puedo pasar? &ndash; la mirada de &eacute;l le hizo entender que esa pregunta sobraba. Ella accedi&oacute; al jard&iacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; La puerta del jard&iacute;n solo la cierro por las noches. Ven &ndash; se levant&oacute; de la silla y cerr&oacute; el cuaderno &ndash; Quiero ense&ntilde;arte una cosa. &ndash; ella lo sigui&oacute; hasta un lateral de la casa y all&iacute; hab&iacute;a unas plantas muy bien cuidadas. Levant&oacute; una de las macetas y bajo un pa&ntilde;o de cocina Tania vio que hab&iacute;a una llave &ndash; Esta llave est&aacute; siempre aqu&iacute;, si alg&uacute;n d&iacute;a quieres entrar en casa ya sabes. A trav&eacute;s de tu jard&iacute;n puedes acceder al m&iacute;o si la puerta de fuera estuviese cerrada.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias. Es usted muy bueno conmigo &#8211; sin pensarlo lo abraz&oacute; apoyando la cara en su pecho y se mantuvo alli. Era agradable estar as&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Tu tambi&eacute;n lo eres conmigo cari&ntilde;o. &ndash; le gustaba mucho acariciar su suave cabello, sentir su olor.<\/p>\n<p>&#8211; Hoy estuve a punto de hacer una locura Braulio.<\/p>\n<p>&#8211; Que ha pasado? Quieres contarme?<\/p>\n<p>Entraron en casa y Tania le cont&oacute; con pelos y se&ntilde;ales todo. Desde cada gesto a cada sensaci&oacute;n vivida. Le cont&oacute; que fue hasta el portal de la direcci&oacute;n anotada en el papel por Carlos pero que se hab&iacute;a asustado y se hab&iacute;a ido casi corriendo.<\/p>\n<p>&#8211; Por que crees que huiste corriendo?<\/p>\n<p>&#8211; Estaba asustada<\/p>\n<p>&#8211; Porque deseaba ir a aquel piso y a la vez ten&iacute;a miedo. Estaba muy excitada y me tuve que masturbar en el ba&ntilde;o del centro comercial.<\/p>\n<p>&#8211; Te gusta ese hombre?<\/p>\n<p>&#8211; Nooo. A mi solo me gusta mi marido, bueno y usted un poco. &ndash; decir aquello le sorprendi&oacute; &#8211; F&iacute;sicamente solo mi marido, pero usted me gusta como me trata y me hace sentir y ya sabe&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Que! Debes expresar lo que sientas y nunca dar por supuesto nada.<\/p>\n<p>&#8211; Es que con Rodrigo siento orgasmos pero no son tan fuertes como con usted.<\/p>\n<p>&#8211; Es normal cari&ntilde;o, cuando est&aacute;s aqu&iacute; te sientes libre, libre de vivir &uacute;nicamente tu placer y eso me gusta porque llegar&aacute; el momento de que con tu marido sentir&aacute;s algo parecido y disfrutar&aacute;s tu sexualidad de pareja con m&aacute;s intensidad.<\/p>\n<p>&#8211; Hoy habl&eacute; con mi amiga. Ma&ntilde;ana vendr&aacute; a comer a casa. As&iacute; podr&aacute; conocerle.<\/p>\n<p>&#8211; Quiere mi ayuda?<\/p>\n<p>&#8211; Si. Quiere su ayuda &#8211; Braulio vio como se levantaba el vestido y le mostraba sus bragas &#8211; Y yo tambi&eacute;n quiero su ayuda ahora.<\/p>\n<p>&#8211; Que deseas?<\/p>\n<p>&#8211; Tengo que decirlo?<\/p>\n<p>&#8211; Siempre debes expresar tus deseos, recu&eacute;rdalo!!<\/p>\n<p>&#8211; Quiero que me chupe la vagina.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; del sof&aacute; y se arrodill&oacute; delante de ella. Le quit&oacute; las bragas y hundi&oacute; su boca en aquel co&ntilde;o que tanto le gustaba saborear. Se lo comi&oacute; de mil maneras distintas y aquella joven se corri&oacute; en multitud de ocasiones. Orgasmos suaves, algunos mas fuertes, alguno incluso devastador que la dejaban temblando durante varios minutos.<\/p>\n<p>Cuando lleg&oacute; a su casa, Rodrigo a&uacute;n no estaba y aprovech&oacute; para ducharse y distraerse un poco. Quer&iacute;a follar con su marido esa noche y demostrarle que cada d&iacute;a lo amaba mas y para eso necesitaba olvidar, aunque fuera por unas horas, todo lo vivido durante ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>Aquella noche fue especialmente intensa con Rodrigo, quiz&aacute;s por lo sensible que le hab&iacute;a dejado la vagina su vecino, hab&iacute;a tenido mas orgasmos de lo normal. Cinco? Seis? No sabia cuantos hab&iacute;a tenido pero le hab&iacute;a encantado. Se estaba convirtiendo en una adicta al sexo? Seria eso que llamaban en revistas de chicas una ninf&oacute;mana? Se avergonz&oacute; con aquella idea, pero si as&iacute; era, le gustaba lo que sent&iacute;a. Se durmi&oacute; feliz apretando sus muslos, en su vagina sent&iacute;a placer al hacerlo. La tenia extremadamente sensible gracias a su marido y a Braulio y tambi&eacute;n hab&iacute;a puesto su granito de arena Carlos, el se&ntilde;or de la cafeter&iacute;a, su admirador secreto.<\/p>\n<p>Por la ma&ntilde;ana, al salir de casa, estaba decidida a ir a casa de su vecino pero al salir lo vio en la acera esper&aacute;ndola. Estaba con ropa de deporte se&ntilde;al que la esperaba para caminar.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as joven<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as Braulio<\/p>\n<p>&#8211; Vayamos a caminar, hace dos d&iacute;as que no vamos.<\/p>\n<p>&#8211; Vale &#8211; un gesto de decepci&oacute;n se reflej&oacute; en su rostro y &eacute;l se dio cuenta.<\/p>\n<p>&#8211; Cuando algo se convierte en costumbre pierde su inter&eacute;s tarde o temprano. &ndash; Tania se dio cuenta que echaba de menos caminar al lado de aquel hombre y escuchar sus pensamientos &#8211; La emoci&oacute;n de lo inesperado es altamente gratificante.<\/p>\n<p>&#8211; Si, tiene raz&oacute;n.<\/p>\n<p>Caminaron un largo rato, Braulio le hab&iacute;a dicho que quer&iacute;a ense&ntilde;arle un sitio que seguramente no conoc&iacute;a ya que llevaba poco tiempo viviendo en esa zona. Era un sitio de muy dif&iacute;cil acceso y atravesaron por campos y caminos estrechos de tierra. Estaba segura que si tuviera que volver sola se perder&iacute;a. Hubo un momento que solo se escuchaba el sonido de los p&aacute;jaros y a lo lejos se pod&iacute;a percibir el ruido de agua de alg&uacute;n rio cercano. Aquel sitio era precioso, transmit&iacute;a calma, paz. Cuando traspasaron aquel muro de altos &aacute;rboles Tania se qued&oacute; boquiabierta de lo que estaba viendo. Vio el r&iacute;o del que proven&iacute;a el ruido del agua, esa agua ca&iacute;a hacia donde estaban ellos y formaba un precioso embalse natural en el que el agua estaba en calma. Hab&iacute;a unas ruinas de lo que deb&iacute;a haber sido un molino fluvial. Solo se escuchaba el agua, los p&aacute;jaros y sus pasos que se dirig&iacute;an hacia aquella construcci&oacute;n abandonada.<\/p>\n<p>Braulio le ofreci&oacute; su mano y ella se agarr&oacute; a &eacute;l. La llev&oacute; con cuidado y le advert&iacute;a de cualquier peque&ntilde;o obst&aacute;culo que aparec&iacute;a para que no se tropezara. Cuando accedieron dentro de las ruinas &eacute;l le explic&oacute; como funcionaban aquellos molinos, le habl&oacute; de su ni&ntilde;ez y ella lo escuchaba fascinada.<\/p>\n<p>Se quedaron quietos mirando alrededor y sorprendida sinti&oacute; como aquel hombre la agarraba por la cintura y sin ninguna dificultad la levant&oacute; y la sent&oacute; sobre el hueco de lo que hab&iacute;a sido una ventana. Se qued&oacute; quieta cuando Braulio le baj&oacute; despacio hasta los tobillos el pantal&oacute;n corto y sinti&oacute; como su co&ntilde;o se mojaba de inmediato cuando con delicadeza le baj&oacute; las bragas.<\/p>\n<p>&#8211; Disfruta de estos sonidos cari&ntilde;o. &#8211; y aquel hombre comenz&oacute; a comerle el co&ntilde;o mientras escuchaba el trinar de alg&uacute;n p&aacute;jaro, el ruido de aquel agua. Y su co&ntilde;o se hizo agua cuando se corri&oacute; en la boca de ese hombre.<\/p>\n<p>Se abraz&oacute; a &eacute;l despu&eacute;s de correrse. Aquella inesperada situaci&oacute;n le hab&iacute;a encantado y se lo quiso agradecer de una manera que ella tambi&eacute;n iba disfrutarla. Mir&oacute; a Braulio con picard&iacute;a y le baj&oacute; el pantal&oacute;n y la ropa interior. Aquel miembro estaba totalmente duro y se alegr&oacute; de saber que a ese hombre le excitaba lamer su vagina. Se arrodill&oacute; delante de &eacute;l y muy lentamente lami&oacute; desde la base hasta el glande. Braulio se estremeci&oacute; cuando sinti&oacute; su pene dentro de aquella tierna boca. Se la estaba chupando de nuevo y el rostro de ella era de felicidad y placer. Al contrario que esa ma&ntilde;ana, esta vez ella comenz&oacute; a mover su cabeza en un vaiv&eacute;n delicioso y pronto le hizo entender que se iba a correr, pero ella no se detuvo sino que aument&oacute; la velocidad de su mamada. Se corri&oacute; por segunda vez en la boca de Tania y ver como saboreaba su semen lo embriag&oacute; de felicidad.<\/p>\n<p>Volvieron hacia casa al ver la hora. Estela llegar&iacute;a al cabo de dos horas y quer&iacute;a ducharse y terminar de preparar la comida. De regreso conversaron un poco sobre su amiga, Braulio quer&iacute;a saber algo mas sobre esa chica a la que intentar&iacute;a ayudar.<\/p>\n<p>Quedaron de verse en casa de Braulio a las cuatro. Ella estar&iacute;a con ellos y si Estela aceptaba quer&iacute;a hablar con ella a solas y que Tania los esperara en casa. A Tania le pareci&oacute; buena idea y le dijo que se lo comentar&iacute;a a su amiga durante la comida. Se despidieron con un tierno beso<\/p>\n<p>La comida con Estela fue divertida, con ella era imposible aburrirse. Estaba contenta de estar de vacaciones aunque por momentos se notaba su nerviosismo por la idea de conocer a ese se&ntilde;or del que Tania le hab&iacute;a hablado. Hablaron de &eacute;l, de como era y Tania le coment&oacute; lo de ir a su casa a las cuatro.<\/p>\n<p>&#8211; Y lo de quedarme a solas con &eacute;l como lo ves?<\/p>\n<p>&#8211; No tengas miedo, es de fiar, ya ver&aacute;s. Y &eacute;l me dijo que solo os quedar&iacute;ais a solas si tu quieres.<\/p>\n<p>&#8211; Vale, si me siento mal no me dejes sola eh!!<\/p>\n<p>&#8211; Tranquila!! Ya ver&aacute;s como es un buen hombre.<\/p>\n<p>A las cuatro se fueron para casa de Braulio. Tania le present&oacute; a su amiga y estuvieron en el sal&oacute;n hablando de todo un poco. Estela al ver que era un hombre cercano, educado y agradable, se fue sintiendo mas c&oacute;moda y se sent&iacute;a relajada. Tania ten&iacute;a raz&oacute;n y era muy interesante la conversaci&oacute;n con aquel se&ntilde;or. Hab&iacute;a pasado una hora mas o menos, el tiempo pasaba muy r&aacute;pido en compa&ntilde;&iacute;a de aquel hombre.<\/p>\n<p>&#8211; Estela te coment&oacute; Tania que me gustar&iacute;a hablar contigo a solas?<\/p>\n<p>&#8211; Si me lo dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Aqu&iacute; lo importante es que tu te sientas c&oacute;moda. Si una persona est&aacute; a la defensiva autom&aacute;ticamente se bloquea emocionalmente. Si no te sientes c&oacute;moda lo podemos posponer para otro momento. No te sientas obligada a nada, de acuerdo?<\/p>\n<p>&#8211; Vale, gracias.<\/p>\n<p>&#8211; Quieres quedarte con Braulio? &ndash; Tania agarr&oacute; la mano de su amiga &ndash; Yo estar&eacute; en el jard&iacute;n de casa estudiando.<\/p>\n<p>&#8211; Vale, me quedo. Despu&eacute;s paso por tu casa.<\/p>\n<p>Las dos amigas se despidieron con un beso. Braulio le ofreci&oacute; otro caf&eacute; o si quer&iacute;a algo y ella acept&oacute;. Aquel se&ntilde;or ten&iacute;a la cualidad de hacerla sentir c&oacute;moda, transmit&iacute;a confianza y se lo agradec&iacute;a.<\/p>\n<p>Hablaron sobre ellos, de sus profesiones, de sus aficiones. Braulio quer&iacute;a que aquella joven, ante todo se sintiera con la confianza suficiente de tratar temas mas personales.<\/p>\n<p>&#8211; Estela te ves preparada para hablarme de tu matrimonio?<\/p>\n<p>&#8211; Lo intentar&eacute;. Solo he hablado de mis problemas de pareja con mis amigas mas cercanas.<\/p>\n<p>&#8211; Es l&oacute;gico, tu solo tienes que decirme lo que te veas preparada. No te preocupes.<\/p>\n<p>Y poco a poco Estela le habl&oacute; de su marido, de su matrimonio. Le habl&oacute; de sus anteriores relaciones y se sinti&oacute; sorprendida de estar cont&aacute;ndole a ese hombre que acababa de conocer, cosas mas personales, &iacute;ntimas incluso. Le confes&oacute; que se sent&iacute;a frustrada sexualmente y eso hasta estaba afectando a su car&aacute;cter. Y se sent&iacute;a bien desahog&aacute;ndose. Cuando se dio cuenta estaba en el sof&aacute; de ese hombre descalza y mientras ella se desahogaba ese se&ntilde;or le estaba dando un tierno masaje en los pies. Y no le molestaba ni se sent&iacute;a inc&oacute;moda, sino todo lo contrario, en ese inocente masaje sent&iacute;a la atenci&oacute;n que su marido llevaba tiempo sin darle hac&iacute;a tiempo. Y su desatendido cuerpo estaba comenzando a reaccionar y se avergonz&oacute; que le pasara eso.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que tendr&iacute;a que marcharme.<\/p>\n<p>&#8211; Te sientes inc&oacute;moda?<\/p>\n<p>&#8211; Todo lo contrario, pero no estoy acostumbrada a esto.<\/p>\n<p>&#8211; A que te refieres? &#8211; Braulio quer&iacute;a que aquella mujer fuera capaz de expresar sus emociones.<\/p>\n<p>&#8211; Lo que le dije antes. Mi marido apenas me presta atenci&oacute;n y jam&aacute;s me hab&iacute;a dado un masaje y mucho menos en los pies. Y es inevitable sentir cosas.<\/p>\n<p>&#8211; Un masaje es una forma de transmitir y liberar energ&iacute;a. Quieres decirme que sientes?<\/p>\n<p>&#8211; Es vergonzoso para mi decirlo.<\/p>\n<p>&#8211; Rel&aacute;jate, intenta expresar tus emociones. Est&aacute;s muy bloqueada. &#8211; las manos de Braulio se desplazaban por sus pies, los movimientos suaves, la presi&oacute;n justa.<\/p>\n<p>&#8211; Me gusta su masaje.<\/p>\n<p>&#8211; Y que es lo que te da verg&uuml;enza decir o sentir?<\/p>\n<p>&#8211; Me da verg&uuml;enza decir&hellip; &#8211; Estela ech&oacute; su cabeza hacia atr&aacute;s apoy&aacute;ndola en el mullido sof&aacute; y cerr&oacute; los ojos -&hellip; Que siento que mi cuerpo reacciona.<\/p>\n<p>&#8211; No te averg&uuml;ences, eso es lo mas normal del mundo. Todos los cuerpos necesitan ser atendidos y el tuyo est&aacute; falto de atenci&oacute;n y ante la mas m&iacute;nima caricia reacciona. Te sientes mal porque tu cuerpo reaccione?<\/p>\n<p>&#8211; Es verg&uuml;enza. La sensaci&oacute;n me gusta.<\/p>\n<p>&#8211; Te ves preparada para que te de un masaje?<\/p>\n<p>&#8211; Un masaje?<\/p>\n<p>&#8211; Si.<\/p>\n<p>&#8211; Nunca me dieron un masaje.<\/p>\n<p>&#8211; Quieres que hoy sea esa primera vez?<\/p>\n<p>&#8211; Si me gustar&iacute;a pero tendr&iacute;a que estar desnuda?<\/p>\n<p>&#8211; Claro que no mujer. Por comodidad si que ser&iacute;a preferible que est&eacute;s en ropa interior.<\/p>\n<p>Estela se cambi&oacute; en el ba&ntilde;o. Estaba nerviosa pero deseaba sentir un masaje de aquel hombre pues era delicado y muy respetuoso. Se quit&oacute; su camiseta y el pantal&oacute;n, dej&aacute;ndose &uacute;nicamente puesta la ropa interior. Enroll&oacute; sobre su cuerpo la toalla que le hab&iacute;a dicho Braulio y sali&oacute;. &Eacute;l estaba en la habitaci&oacute;n esper&aacute;ndola. Lo mir&oacute; ruborizada y sonri&oacute; nerviosamente cuando desat&oacute; la toalla. Braulio cogi&oacute; la toalla y la extendi&oacute; sobre la cama.<\/p>\n<p>&#8211; T&uacute;mbate sobre ella &ndash; le mostr&oacute; un bote de aceite &#8211; Huele. Te gusta?<\/p>\n<p>&#8211; Huele muy rico &#8211; se tumb&oacute; sobre la toalla extendida &#8211; Braulio&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Dime<\/p>\n<p>&#8211; Tania sabr&aacute; que me ha dado un masaje?<\/p>\n<p>&#8211; Solo sabr&aacute; lo que tu le cuentes. De mi no saldr&aacute; nada, se lo advertido antes de aceptar intentar ayudarte.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias. Creo que me dar&iacute;a verg&uuml;enza cont&aacute;rselo.<\/p>\n<p>Las manos de Braulio masajearon el cuello de aquella mujer, masaje&oacute; sus hombros, sus brazos. Ella sent&iacute;a que aquello le gustaba mucho, hac&iacute;a tiempo que su marido no la acariciaba y aquello aunque fuera un masaje y no caricias propiamente dichas, era parecido. Cerr&oacute; los ojos y disfrutaba de aquel contacto. Sinti&oacute; las manos resbalando por sus hombros. No dijo nada cuando aquel se&ntilde;or desliz&oacute; las tiras del sujetador para dejar sus hombros desnudos.<\/p>\n<p>&#8211; Puedo? &#8211; sinti&oacute; que los dedos de Braulio estaban sobre el cierre del sujetador &#8211; As&iacute; no lo manchar&eacute; con el aceite.<\/p>\n<p>&#8211; Ella solo pudo afirmar con la cabeza y percibi&oacute; la liberaci&oacute;n en su piel cuando se lo desabroch&oacute;. Ten&iacute;a la piel erizada y aquella presi&oacute;n de las manos recorriendo toda su espalda era deliciosa. Su cuerpo de nuevo estaba reaccionando pero se sent&iacute;a c&oacute;moda. Por un momento dej&oacute; de sentir aquel contacto y se sinti&oacute; mal al pensar que quiz&aacute;s el masaje hab&iacute;a terminado. Enseguida sus pies sintieron de nuevo ser masajeados aunque esta vez con aceite que permit&iacute;a que resbalaran en una sensaci&oacute;n deliciosa. Le estaba masajeando las piernas, las rodillas, los muslos. Y cada vez su cuerpo reaccionaba mas. Se estremeci&oacute; cuando sinti&oacute; aquellas manos sobre sus nalgas, las mantuvo quietas sobre ellas como si esperara de ella un gesto que le indicara si seguir o no. Ella no hizo nada d&aacute;ndole a entender que deseaba que ese masaje no terminara nunca. Estela estaba muy sorprendida por todo lo que sent&iacute;a. Aquel hombre casi desconocido estaba masajeando la mitad de sus nalgas, la otra mitad estaban tapadas por sus bragas, y ella lo disfrutaba much&iacute;simo y lo que mas le sorprend&iacute;a era la capacidad de aquel se&ntilde;or para no hacerla sentir avergonzada.<\/p>\n<p>&#8211; Puedo? &#8211; sinti&oacute; los dedos de Braulio que agarraban la goma el&aacute;stica de su ropa interior. Ella de nuevo solo afirm&oacute; con la cabeza.<\/p>\n<p>Sinti&oacute; como le baj&oacute; las bragas con mucho cuidado y tuvo que reprimir un suspiro cuando con suma delicadeza le separ&oacute; las piernas. Masaje&oacute; sus nalgas con la presi&oacute;n exacta y ella sent&iacute;a su vagina cada vez mas mojada. Nadie sab&iacute;a que sus nalgas eran su punto d&eacute;bil. Quiz&aacute;s ese hombre se hab&iacute;a dado cuenta? Los dedos magistrales le agarraban las nalgas de una manera que la hac&iacute;a suspirar. Rozaban su ano y estaba segura que estaba mojando la toalla. Cuando sinti&oacute; que aquellas manos masajeaban sus ingles gimi&oacute;, no pudo evitarlo, pero no sinti&oacute; verg&uuml;enza por ello, aquel se&ntilde;or ten&iacute;a experiencia y era comprensivo y deb&iacute;a entender perfectamente lo que le pasaba. Sinti&oacute; como las manos al masajear esa zona le abr&iacute;an la vulva y sinti&oacute; placer, mucho placer. Los dedos masajeando sus ingles y su vulva abierta.<\/p>\n<p>&#8211; Haga No bloquees tus sensaciones, ten&iacute;as el cuerpo cerrado a los est&iacute;mulos. Deja que suceda- Escuchar aquello la hizo dejarse llevar y sinti&oacute; un placer intenso entre sus piernas y alucinada sinti&oacute; como un potente chorro sali&oacute; despedido de su vagina, dos m&aacute;s aunque de menor intensidad. Luego lleg&oacute; la calma, se sinti&oacute; como flotando en una nube. Braulio acariciaba su espalda con ternura &#8211; Voy a salir de la habitaci&oacute;n, qu&eacute;date aqu&iacute;, t&oacute;mate tu tiempo. Mast&uacute;rbate si lo necesitas. Vale?<\/p>\n<p>Cuando sali&oacute; de la habitaci&oacute;n Estela se qued&oacute; pensativa. Lo que acaba de sentir hab&iacute;a sido maravilloso. Llev&oacute; su mano a su vagina y estaba empapada. Se masturb&oacute; recordando el masaje y se corri&oacute; dos veces en apenas unos minutos.<\/p>\n<p>Cuando sali&oacute; de la habitaci&oacute;n lo vio en el sof&aacute; sentado, tranquilo, relajado. Hab&iacute;a enrollado la toalla a la espalda. Llevaba su sujetador y las bragas en la mano. Lo mir&oacute; con algo de verg&uuml;enza pero le sonri&oacute; en gesto de agradecimiento.<\/p>\n<p>&#8211; Date una ducha Estela. Te dej&eacute; ah&iacute; unas toallas.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias<\/p>\n<p>Quedaron en verse al d&iacute;a siguiente. Hab&iacute;an acordado que ya que estaba de vacaciones pod&iacute;a aprovechar esos d&iacute;as para hacer la terapia. Ir&iacute;a todos los d&iacute;as a las cuatro.<\/p>\n<p>Cuando sali&oacute; de la casa se sent&iacute;a contenta, vio a su amiga en su jard&iacute;n estudiando.<\/p>\n<p>&#8211; Estela!! Que tal ha ido? Est&aacute;s bien? &#8211; record&oacute; que Braulio le hab&iacute;a insistido que aquellas sesiones eran algo &iacute;ntimo y que solo Estela podr&iacute;a contarle lo que quisiera sin sentirse presionada. &#8211; Ah perdona t&iacute;a, no pude evitarlo.<\/p>\n<p>&#8211; No pasa nada tonta &ndash; cuando lleg&oacute; a su lado la abraz&oacute; agradecida &#8211; Pero muy bien, gracias por presentarme a ese se&ntilde;or.<\/p>\n<p>&#8211; Puedes quedarte, no? Pens&eacute; que cuando terminaras pod&iacute;amos tomar el sol un rato. Quieres?<\/p>\n<p>&#8211; No traje biquini.<\/p>\n<p>&#8211; Te dejo uno m&iacute;o.<\/p>\n<p>&#8211; Tania!! Me quedar&aacute; enano, no crees? &#8211; Estela era mas alta que ella y sobre todo ten&iacute;a mucho mas pecho y culo.<\/p>\n<p>&#8211; Y que mas da!! Aqu&iacute; nadie nos ve, bueno solo Braulio pero es de confianza. Rodrigo hasta las diez no llegar&aacute;.<\/p>\n<p>Se fueron de la mano adentro de la casa. Las dos echaban de menos aquellos momentos juntas. Estela se prob&oacute; algunos biquinis y se decant&oacute; por el que menos ense&ntilde;aba de su anatom&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Uf t&iacute;a, casi se me ve todo. Que va. Me da corte. &#8211; la parte de arriba apenas tapaba sus pechos y la de abajo le apretaba bastante.<\/p>\n<p>&#8211; Pero si te queda mejor que a mi!! &#8211; al verla no pudo evitar recordar su diminuto pantal&oacute;n que estaba en el caj&oacute;n de su vecino.<\/p>\n<p>&#8211; Y a ti no te da corte que tu vecino te vea en biquini?<\/p>\n<p>&#8211; Bueno al principio un poco, pero ahora ya no. Hay confianza y es como una sensaci&oacute;n rara.<\/p>\n<p>&#8211; Tania!! Eso es que te gusta que te mire?<\/p>\n<p>&#8211; Creo que si. Es muy respetuoso y educado y eso ayuda.<\/p>\n<p>&#8211; Como se entere Rodrigo te mata. Eres la leche.<\/p>\n<p>Salieron riendo, felices. Estuvieron diciendo tonter&iacute;as, hablando cosas serias, merendaron algo. Estaban boca abajo con las cabezas en sentido opuesto al jard&iacute;n de su vecino cuando escucharon su saludo.<\/p>\n<p>&#8211; Buenas tardes se&ntilde;oritas &ndash; llevaba su cuaderno en la mano y se estaba sentando en su silla habitual.<\/p>\n<p>&#8211; Buenas tardes!! &ndash; las dos saludaron al un&iacute;sono.<\/p>\n<p>&#8211; Veo que est&aacute;is aprovechando el buen d&iacute;a que hace. Muy bien! El sol es muy bueno para el cuerpo.<\/p>\n<p>&#8211; Ella ya est&aacute; casi negra. Es una capulla! &#8211; Tania era muy blanca de piel, todo lo contrario que su amiga.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que mis padres me debieron adoptar, siempre les digo que debo ser hija de africanos.<\/p>\n<p>&#8211; Pues puede ser, porque tienes culo de negra as&iacute; tan resping&oacute;n &ndash; aquel comentario acompa&ntilde;ado de una palmada en el culo la hizo avergonzarse, por unos momentos se hab&iacute;a olvidado que aquel min&uacute;sculo biquini dejaba sus nalgas totalmente al descubierto. &#8211; A que tiene un culo bonito? Ella siempre dice que es demasiado llamativo y eso no le gusta.<\/p>\n<p>&#8211; Tania, t&iacute;a!! &#8211; le estaba sacando los colores con aquellos comentarios.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; bien, ya paro.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno os dejo con lo que estabais. Voy a escribir un poco.<\/p>\n<p>&#8211; Vale.<\/p>\n<p>Volvieron a mirar para adelante y Estela la mir&oacute; con cierto reproche.<\/p>\n<p>&#8211; Me hiciste sonrojar, eres una cabrona.<\/p>\n<p>&#8211; Te fijaste cuando lo dije como te mir&oacute; el culo?<\/p>\n<p>&#8211; Claro que me di cuenta, fue un poco descarado, no?<\/p>\n<p>&#8211; Un poco, pero no te gust&oacute; sentir su mirada?<\/p>\n<p>&#8211; Calla que me da verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>&#8211; No somos amigas?<\/p>\n<p>&#8211; Ya pero&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Entonces te gust&oacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Si t&iacute;a, no se explicarlo. Pero tu no eres la mas indicada eh!! Que antes me dijiste que a ti te gustaba que te mirara<\/p>\n<p>&#8211; Es que mira diferente que los chicos, verdad?<\/p>\n<p>&#8211; Si, es verdad.<\/p>\n<p>Se quedaron calladas y apoyaron sus cabezas en las toallas. Las dos sent&iacute;an que ese se&ntilde;or les estaba mirando sus culos y ambas sent&iacute;an un agradable cosquilleo entre sus piernas.<\/p>\n<p>&#8211; A ti se te ve mas que a mi, eso es trampa &#8211; Tania llev&oacute; sus manos hacia su braguita del biquini y la meti&oacute; entre las nalgas &#8211; As&iacute; estamos iguales.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute;s loca t&iacute;a, que pensar&aacute; de nosotras?<\/p>\n<p>&#8211; Que va a pensar!? Que nos gusta que nos vea el culo. Nosotras pensamos mal de &eacute;l porque le guste mirarnos? Yo no por lo menos<\/p>\n<p>&#8211; Yo tampoco<\/p>\n<p>Estaban excitadas con aquella situaci&oacute;n, las dos respiraban agitadamente. Estela deseaba masturbarse porque aquel cosquilleo entre las piernas era demasiado agradable . Dese&oacute; llegar a casa y poder hacerlo, como cada noche, mientras su Andr&eacute;s dorm&iacute;a.<\/p>\n<p>Braulio las miraba, se preguntaba si aquella joven que hab&iacute;a conocido ese mismo d&iacute;a tambi&eacute;n se excitar&iacute;a al ser observada como le pasaba a su amiga. La imagen que ten&iacute;a ante &eacute;l era excitante, sensual, era una imagen digna de los mas distinguidos museos al que acuden miles de personas para deleitarse con la contemplaci&oacute;n de hermosas escenas. Le llamaba la atenci&oacute;n el contraste de aquellas pieles. Tania con sus nalgas blancas, mas peque&ntilde;as pero incre&iacute;blemente bonitas. Estela con sus nalgas muy morenas, redondas y salientes. No pudo evitar pensar que a ambas muchachas les hab&iacute;a visto el co&ntilde;o, a una, su vecina incluso se lo hab&iacute;a olido y saboreado, a la otra solo se lo hab&iacute;a visto. Era un co&ntilde;o oscuro como su piel, cerrado como el de Tania. Contraste de colores, al separarlo con sus dedos pudo ver que el de Estela era de un rosa mucho mas oscuro, casi rojo, que el de Tania de un rosa mas claro.<\/p>\n<p>Se excit&oacute;, a&uacute;n mas si es que era posible, cuando vio que su vecina met&iacute;a la braguita del biquini entre las nalgas. Le estaba diciendo claramente que deseaba que la mirara y &eacute;l lo hizo. Sus deseos eran para &eacute;l casi &oacute;rdenes siempre y cuando esos deseos no pusieran en peligro su matrimonio. Estaba seguro que si estuviera sola, en esos momentos tendr&iacute;a la braga bajada para dejarle ver su hermosa vagina y probablemente entrar&iacute;a en su casa para que le lamiera. Hab&iacute;a comprobado que a ese chica le gustaba mucho sentir su boca entre sus piernas y siempre que lo hac&iacute;a se corr&iacute;a enseguida.<\/p>\n<p>Eran las nueve cuando vio que se levantaban de sus toallas y comenzaban a recoger todo. Al poco tiempo las vio aparecer ya vestidas.<\/p>\n<p>&#8211; Hasta ma&ntilde;ana Braulio &ndash; Estela se estaba despidiendo de &eacute;l &ndash; Quedamos a las cuatro entonces?<\/p>\n<p>&#8211; Si, a las cuatro aqu&iacute;. Hasta ma&ntilde;ana Estela.<\/p>\n<p>Vio como Tania se acerc&oacute; hasta la puerta del jard&iacute;n y las amigas se despidieron con un fuerte abrazo. Cuando regres&oacute; se acerc&oacute; al peque&ntilde;o muro que separaba sus jardines.<\/p>\n<p>&#8211; Braulio ma&ntilde;ana vamos a caminar?<\/p>\n<p>&#8211; Haremos lo que desees. Quieres ir a caminar?<\/p>\n<p>&#8211; Si pero pod&iacute;amos desayunar antes &#8211; sus mejillas se pusieron algo coloradas. &ndash; Tomar el sol me da apetito.<\/p>\n<p>&#8211; A mi tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Se miraron y sin decir nada sab&iacute;an lo que deseaban en ese momento. Tania mir&oacute; vio la hora y a&uacute;n faltaba media hora para que llegara Rodrigo.<\/p>\n<p>&#8211; Me ayuda? &#8211; pas&oacute; su mano por encima del muro y &eacute;l la ayud&oacute; a superar su altura.<\/p>\n<p>Tania se dirigi&oacute; a la casa y &eacute;l la sigui&oacute;. En cuanto estuvieron dentro ella cerr&oacute; la puerta y se arrodill&oacute;. Le baj&oacute; la ropa deprisa. Cuando Braulio se dio cuenta, tenia lo polla totalmente dura dentro de la boca de esa joven. Lo hizo correrse enseguida. Era ella la que dirig&iacute;a la situaci&oacute;n. En ese casa era libre y as&iacute; se sent&iacute;a. Cuando eyacul&oacute; en su boca ella se levant&oacute; y se baj&oacute; sus pantalones y las bragas, con un gesto lo hizo arrodillarse y fue ella misma la que puso su sabroso co&ntilde;o en la boca de &eacute;l. Apenas tard&oacute; en correrse en la boca de &eacute;l. Cuando se corri&oacute; se visti&oacute; deprisa y se despidi&oacute; de su vecino con un beso en la cara.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias, lo necesitaba. &#8211; se fue sonriendo, necesitaba calmar su excitaci&oacute;n y &eacute;l lo hab&iacute;a conseguido.<\/p>\n<p>Cuando Estela lleg&oacute; a casa a&uacute;n no estaba Andr&eacute;s, se dio una ducha y se puso c&oacute;moda. Sentada en el sof&aacute; recordaba lo que hab&iacute;a pasado en casa del vecino de Tania. Era inexplicable lo que hab&iacute;a sucedido. Record&oacute; todo lo que hab&iacute;an hablado, como se hab&iacute;a sentido con aquel hombre, era diferente a todo lo que hab&iacute;a vivido. A&uacute;n estaba alucinada de haber aceptado que le diera un masaje y mucho mas de haber accedido que aquel se&ntilde;or que le bajara las bragas y pudiese mirarla de esa manera. Se ruboriz&oacute; de recordar como la hab&iacute;a tocado, hacia a&ntilde;os, que nadie le tocaba as&iacute; las nalgas. Aquel hombre hab&iacute;a conseguido hacer que su vagina eyaculara sin tocarla.<\/p>\n<p>Aquella noche cuando Andr&eacute;s le pidi&oacute; ir a la cama ella lo rechaz&oacute;, no estaba dispuesta a que su marido la hiciera sentir un trozo de carne nunca m&aacute;s, su marido ten&iacute;a que aprender a valorarla como mujer y si &eacute;l ten&iacute;a necesidades ella tambi&eacute;n. Al sentirse rechazado se fue para cama, solo, y evidentemente molesto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 23<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Ya se hab&iacute;a marchado Rodrigo cuando se levant&oacute;. Se dio una ducha y mientras se secaba vio su imagen en el espejo, le gustaba mirarse e imaginar que sentir&iacute;an los hombres al ver su desnudez. Le gustaba su cuerpo, su piel p&aacute;lida, sus pezones y vagina con aquel color rosado. 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