{"id":39026,"date":"2022-09-25T22:00:00","date_gmt":"2022-09-25T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-09-25T22:00:00","modified_gmt":"2022-09-25T22:00:00","slug":"su-profesor-particular-capitulo-iv-explorando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/su-profesor-particular-capitulo-iv-explorando\/","title":{"rendered":"Su profesor particular (cap\u00edtulo IV): Explorando"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39026\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Vaya, profesor&rdquo;. Dijo Elena burlona. &ldquo;Te ha costado decidirte, pero veo que le has cogido gusto. Lo siento, pero me temo que voy a tener que quitarte tu caramelito de la boca&rdquo;.<\/p>\n<p>Diciendo esto, se apart&oacute; de Tom&aacute;s, retirando su precioso culo del alcance de su boca. Se subi&oacute; las bragas y se baj&oacute; la falda.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ya es suficiente. Ahora vas a ense&ntilde;arme tu casa. Quiero conocer el que va a ser mi alojamiento durante el curso&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Claro&rdquo;. Dijo Tom&aacute;s incorpor&aacute;ndose y dejando ver un notable bulto en su entrepierna. Esto hizo sonre&iacute;r a Elena.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Parece que no le ha disgustado tanto lamer mi trasero, &iquest;no, profesor?&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s, avergonzado, baj&oacute; la cabeza.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gracias por permitirme lamer su maravilloso culo, se&ntilde;ora&rdquo;. &ldquo;Si es tan amable de acompa&ntilde;arme, le ense&ntilde;ar&eacute; la casa&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pretendes? &iquest;Que vaya descalza? Este suelo de m&aacute;rmol est&aacute; fr&iacute;o. Tienes que estar m&aacute;s pendiente de m&iacute; y de mis necesidades. Ya ir&aacute;s aprendiendo&hellip; Por la cuenta que te trae.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Ven aqu&iacute; y ponme mis zapatos!&rdquo;<\/p>\n<p>Tom&aacute;s se arrodill&oacute; y cogi&oacute; uno de los zapatos de Elena. Cuando iba a coger su precioso pie para pon&eacute;rselo, Elena lo detuvo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Esp&eacute;rate. He cambiado de idea. Te dije que soy comodona y, estando t&uacute; aqu&iacute;, &iquest;qu&eacute; necesidad tengo de andar? &iquest;No te parece? Ven aqu&iacute; y date la vuelta&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s se puso de pie junto al sof&aacute; d&aacute;ndole la espalda a Elena, que se subi&oacute; encima de &eacute;l agarr&aacute;ndose a su cuello.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vamos profesor. Me llevar&aacute;s a caballito&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s era un hombre corpulento y fuerte, por lo que no le result&oacute; dif&iacute;cil cargar con Elena. Cargar con ella y sentirse utilizado de esa manera hizo que se excitara a&uacute;n m&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Venga, profesor. Que no se diga. &iexcl;Mu&eacute;vete!&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s fue recorriendo con Elena subida a su espalda las distintas habitaciones de la casa. Elena estaba encantada con la que iba a ser su casa: era grande, nueva, lujosa, con muchas ventanas al exterior, poco ruidosa para poder estudiar&hellip;<\/p>\n<p>En una de las habitaciones Tom&aacute;s ten&iacute;a montado un peque&ntilde;o gimnasio, con cinta de correr y un banco de pesas.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Muy bien, profesor. Veo que no solo cuidas tu mente, sino que tambi&eacute;n te ocupas de tu cuerpo. &iexcl;Eso est&aacute; bien!&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Ac&eacute;rcate al banco de pesas para que me pueda sentar y qu&iacute;tate la camisa. No he visto tu cuerpo desnudo y creo que ya va siendo hora, &iquest;no?&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s se acerc&oacute; al banco de pesas y se agach&oacute; para que Elena pudiese bajarse c&oacute;modamente.<\/p>\n<p>Elena se sent&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&iacute;tate la camisa&rdquo;, le orden&oacute;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s se quit&oacute; la camisa y dej&oacute; ver un cuerpo, no demasiado definido, pero fuerte y trabajado.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bueno, no est&aacute; mal para tu edad&rdquo;, dijo Elena. Te sobran algunos kilitos, pero bueno, ahora que vamos a vivir juntos, ya me encargar&eacute; de que hagas dieta&rdquo;.<\/p>\n<p>Ahora qu&iacute;tate los pantalones.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s volvi&oacute; a sentirse humillado e inc&oacute;modo. Desnudarse as&iacute; delante de Elena le resultaba violento, pero ni protest&oacute;. Lentamente, empez&oacute; a desabrocharse el cintur&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Venga, hombre. No tenemos todo el d&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s se quit&oacute; los pantalones y dej&oacute; ver sus calzoncillos mojados de l&iacute;quido preseminal.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vaya, profesor. Est&aacute;s mojado. Te gusta jugar conmigo, &iquest;eh?&rdquo;. &ldquo;Ahora qu&iacute;tate los calzoncillos&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s, sinti&eacute;ndose totalmente humillado, se quit&oacute; los calzoncillos, intentando cubrirse con las manos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;A ver, quita las manos. En fin, hombre, no est&aacute; tan mal&hellip;&rdquo; dijo Elena observando el pene medio erecto de Tom&aacute;s.<\/p>\n<p>&ldquo;Ahora ya nos conocemos mejor. Por lo menos f&iacute;sicamente. Yo te he visto desnudo y t&uacute;, en fin&hellip; incluso me has saboreado bien a fondo&rdquo; dijo Elena ri&eacute;ndose. &ldquo;No est&aacute; mal para una primera cita, &iquest;eh?&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ya que veo que est&aacute;s fuerte, vas a seguir llev&aacute;ndome a caballo, pero ahora, a cuatro patas. Vamos a seguir con la visita a la casa. Venga, a cuatro patas aqu&iacute; a mi lado&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s se puso a cuatro patas a los pies de Elena. De reojo ve&iacute;a como Elena se bajaba del banco de pesas y se quitaba sus braguitas. Se levant&oacute; la falda y apoy&oacute; su culo y su co&ntilde;ito desnudos en la espalda tambi&eacute;n desnuda de Tom&aacute;s, cargando todo su peso sobre &eacute;l.<\/p>\n<p>Li&oacute; sus bragas para hacer una especie de rienda. Meti&oacute; la parte central de las bragas en la boca de Tom&aacute;s, agarrando los extremos para sujetarse.<\/p>\n<p>Sin embargo, el invento de usar las bragas como riendas, no le pareci&oacute; c&oacute;modo, porque eran demasiado cortas y le obligaba a ir inclinada sobre Tom&aacute;s. Decidi&oacute; meter las bragas enteras en su boca.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Mira que bien! Ahora puedo acercar mis pies a tu boca sin que puedas lamerlos. Al decir esto, golpe&oacute; con su pie la cara de Tom&aacute;s, aunque no pudo hacerlo demasiado fuerte, porque perd&iacute;a el equilibrio.<\/p>\n<p>Elena dio una fuerte palmada en las nalgas de Tom&aacute;s y luego golpe&oacute; sus muslos con los talones, agarr&aacute;ndose al pelo de Tom&aacute;s para no caerse.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Arre, profesor!&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s estaba tan excitado de sentir el sexo de Elena en su espalda y sus bragas en su boca, que pens&oacute; que se iba a correr sin tocarse, a pesar del esfuerzo que le supon&iacute;a moverse a cuatro patas con Elena subida a su espalda y del dolor que sent&iacute;a en las rodillas.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me est&aacute; gustando esto, profesor. Vamos a tener que buscar algo de material: una fusta, unas espuelas&hellip; y unas rodilleras para que no sufran tus rodillas, para que veas que me preocupo por ti, ja, ja, ja&rdquo;.<\/p>\n<p>As&iacute;, llegaron a la habitaci&oacute;n de Tom&aacute;s. Era la m&aacute;s grande de la casa. Ten&iacute;a cuarto de ba&ntilde;o propio con ba&ntilde;era de hidromasajes y una terraza enorme con un par de tumbonas para tomar el sol.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vaya, me encanta. &iquest;Es &eacute;sta tu habitaci&oacute;n, profesor?&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, se&ntilde;ora&rdquo;. Intent&oacute; contestar Tom&aacute;s, aunque con las bragas de Elena metidas en su boca, solo pudo producir un sonido ininteligible.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Buena elecci&oacute;n, pero me temo que a partir de ahora, es la m&iacute;a. Tendr&aacute;s que sacar tus cosas y trasladarte a otra habitaci&oacute;n. Al fin y al cabo, hay que ser hospitalario con los invitados, &iquest;no?&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, se&ntilde;ora&rdquo;. Volvi&oacute; a intentar decir Tom&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Tomar&eacute; eso como un s&iacute;. De todas formas, no habr&iacute;a aceptado un no como respuesta, jajaja.<\/p>\n<p>Una vez terminada la visita, volvieron al sal&oacute;n, Elena cabalgando todav&iacute;a su montura.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bien, profesor, me voy a bajar. Pareces cansado. La edad no perdona, &iquest;eh?&rdquo;.<\/p>\n<p>Elena sac&oacute; sus bragas de la boca de Tom&aacute;s para que pudiera hablar.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Jam&aacute;s me podr&iacute;a cansar de llevarla, se&ntilde;ora. Es ligera como una pluma&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Muy bien, Tom&aacute;s, as&iacute; me gusta ser tratada. Vas aprendiendo&quot;<\/p>\n<p>&quot;Bueno, es hora de irme. Ponme los zapatos&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Se&ntilde;ora, si me permite&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dime, perrito&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tenemos ya un acuerdo y todav&iacute;a no he podido besar sus divinos pies. Si me permitiera hacerlo&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tienes raz&oacute;n. Arr&aacute;strate hasta mi y besa mis preciosos pies. &iquest;No crees que eres afortunado teniendo unos pies como los m&iacute;os a tu disposici&oacute;n?&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Soy el hombre m&aacute;s afortunado del mundo, se&ntilde;ora&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s, embriagado por el deseo, se arrastr&oacute; hasta Elena. Cuando estaba a punto de besar sus pies, ella los retir&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mejor, lo dejamos para cuando me instale aqu&iacute;. &iquest;No te parece? Se aprecia m&aacute;s lo que se hace esperar&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Pero, para que veas que soy una buena chica, hasta entonces, y para que pienses en m&iacute;, te voy a dejar mi mochila para que puedas jugar con mis cosas. Incluso te voy a dejar estas bragas que tra&iacute;a puestas. Est&aacute;n, podr&iacute;amos decir, frescas del d&iacute;a, ja, ja, ja&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Ahora ponme los zapatos, perrito&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s, lleno de frustraci&oacute;n por tener tan cerca aquellos perturbadores pies sin poder lamerlos, puso los zapatos obediente, trat&aacute;ndolos como si fueran la m&aacute;s delicada porcelana china.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Muy bien. Ahora t&uacute;mbate. Boca abajo&rdquo;<\/p>\n<p>Elena se levant&oacute; del sof&aacute; pisando la espalda de Tom&aacute;s, us&aacute;ndolo de alfombra.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Acomp&aacute;&ntilde;ame a la puerta. Me voy. No te levantes; &iexcl;de rodillas!&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s se dirigi&oacute; de rodillas a la puerta y Elena lo sigui&oacute;. Cuando estaban en la entrada Elena dijo:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Esta entradita es grande y tiene posibilidades. Hay que comprar una buena silla para ponerla aqu&iacute;. Buscar&eacute; una y te mandar&eacute; la referencia para que te encargues de comprarla&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Antes de irme te voy a poner ya un par de reglas:<\/p>\n<p>En primer lugar. Cuando est&eacute; viviendo aqu&iacute; y llegue a casa, te mandar&eacute; un whatsapp para que sepas que soy yo y llamar&eacute; a la puerta. Si est&aacute;s dentro saldr&aacute;s a abrirme. Me abrir&aacute;s de rodillas y te tumbar&aacute;s en el suelo para que te pueda usar de felpudo al entrar. Pondremos algo que me sirva para agarrarme y mantener el equilibrio. Un perchero bonito, por ejemplo. Luego me sentar&eacute; en la silla y t&uacute; me quitar&aacute;s los zapatos. Te pondr&aacute;s a cuatro patas y me llevar&aacute;s como un caballo a mi habitaci&oacute;n para que me pueda poner las zapatillas all&iacute;. &iquest;Entendido?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, se&ntilde;ora&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tienes que ser r&aacute;pido. Si llamo dos veces y no me abres &ndash;y te aseguro que no te voy a dar demasiado tiempo- abrir&eacute; con mi llave y, si te encuentro dentro y no llegaste a tiempo para abrirme, ser&aacute;s castigado. Es justo, &iquest;no?&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por supuesto que s&iacute;, se&ntilde;ora&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Otra cosa. Supongo que tienes contratado a alguien para la limpieza, &iquest;no?&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si se&ntilde;ora, viene tres d&iacute;as en semana&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Sabe cocinar?&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No demasiado bien, para serle sincero&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pues tienes que despedirla y contratar a alguien que cocine y que venga todos los d&iacute;as de lunes a viernes. Soy mani&aacute;tica de la limpieza y me gusta comer bien. Qu&eacute; mejor manera de gastar tu dinero que tenerme contenta, &iquest;no te parece?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pero es que la conozco hace tiempo. No quisiera&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pues esa precisamente es otra raz&oacute;n para echarla. Hay que traer a una que no sepa donde trabajas y que no conozca demasiado de ti. La discreci&oacute;n es fundamental, tanto para ti, como para m&iacute;. Si se sabe que vivimos juntos, mi calificaci&oacute;n en tu asignatura perder&aacute; valor. Eso no me interesa.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;T&uacute; tampoco querr&aacute;s un esc&aacute;ndalo, &iquest;verdad?&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, se&ntilde;ora&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bien. Pues est&aacute; decidido. Ma&ntilde;ana mismo te pones a buscar a una empleada de hogar que cocine y que venga cinco d&iacute;as en semana. Por supuesto, t&uacute; cocinar&aacute;s para m&iacute; los fines de semana&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Volviendo al asunto de la discreci&oacute;n&rdquo;, dijo Elena. &ldquo;Debes intentar traer a casa el menor n&uacute;mero de personas posibles. Solo lo har&aacute;s cuando sea inevitable y, por supuesto, me avisar&aacute;s antes para que yo no est&eacute; en casa cuando vengan&rdquo; &ldquo;Adem&aacute;s, voy a buscar una habitaci&oacute;n para alquilar. T&uacute; me la pagar&aacute;s, por supuesto. As&iacute; tengo un domicilio de cara a mis compa&ntilde;eros y puedo tener visitas all&iacute; si quiero&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Todo claro?&rdquo;.<\/p>\n<p>Habiendo llegado a este punto de sometimiento, Tom&aacute;s no ten&iacute;a otra cosa en su cabeza que servir a esta diosa y que se trasladara a vivir con &eacute;l lo antes posible. As&iacute; que no le qued&oacute; otra opci&oacute;n que decir:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ninguna duda, se&ntilde;ora&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Creo que eso es todo por ahora. Me marcho. Te dejo que me des un beso de despedida&rdquo;.<\/p>\n<p>Tras decir esto, Elena se inclin&oacute;, subi&oacute; su falda y puso su incre&iacute;ble culo delante de la cara de Tom&aacute;s, separando sus nalgas con las manos. Tom&aacute;s lo bes&oacute; con veneraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gracias, se&ntilde;ora&rdquo;.<\/p>\n<p>Cuando ya iba a abrir la puerta, Elena se volvi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Ah! Se me ha ocurrido una &uacute;ltima cosa. T&uacute;mbate. Boca arriba.&rdquo;<\/p>\n<p>Tom&aacute;s se tumb&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Para terminar de sellar nuestro pacto, te voy a marcar como mi propiedad. Te dije que no me gusta la violencia, as&iacute; que te voy a marcar estilo perrito, cachorro m&iacute;o&rdquo;<\/p>\n<p>Elena puso un pie a cada lado del cuerpo de Tom&aacute;s y comenz&oacute; a orinarse encima. La orina caliente cay&oacute; sobre todo el cuerpo de Tom&aacute;s que, extra&ntilde;amente, no sinti&oacute; asco, sino una tremenda excitaci&oacute;n. Incluso no pudo evitar sacar su lengua y probar un poco de la orina que hab&iacute;a ca&iacute;do sobre su cara.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gracias, se&ntilde;ora&rdquo;, dijo Tom&aacute;s cuando Elena termin&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No hay de qu&eacute;. Tendr&aacute;s m&aacute;s si te portas bien. Por cierto, limpia pronto el suelo, no vayan a quedar manchas en el m&aacute;rmol. Ya te he dicho que soy una mani&aacute;tica de la limpieza&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Manda una empresa de mudanzas a mi residencia el pr&oacute;ximo viernes por la tarde. Justo dentro de una semana. Entretanto, piensa en m&iacute;. Aunque s&eacute; que lo har&aacute;s. Te veo en clase el lunes&rdquo;.<\/p>\n<p>Elena cerr&oacute; la puerta tras de s&iacute;, dejando a Tom&aacute;s mojado y dolorido. Las rodillas le quemaban de recorrerse toda la casa a cuatro patas. Sin embargo, dol&iacute;an m&aacute;s sus test&iacute;culos, debido a la excitaci&oacute;n sostenida durante tanto rato. Seguramente Elena no habr&iacute;a llegado ni al portal cuando Tom&aacute;s ya se hab&iacute;a masturbado con su nariz metida en una de las viejas zapatillas de deporte que hab&iacute;a en la mochila.&rdquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>&#8211; &ldquo;&iexcl;Vaya, profesor&rdquo;. Dijo Elena burlona. &ldquo;Te ha costado decidirte, pero veo que le has cogido gusto. Lo siento, pero me temo que voy a tener que quitarte tu caramelito de la boca&rdquo;. Diciendo esto, se apart&oacute; de Tom&aacute;s, retirando su precioso culo del alcance de su boca. 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