{"id":39064,"date":"2022-10-01T22:00:00","date_gmt":"2022-10-01T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-01T22:00:00","modified_gmt":"2022-10-01T22:00:00","slug":"nuestro-cumpleanos-bdsm-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/nuestro-cumpleanos-bdsm-segunda-parte\/","title":{"rendered":"Nuestro cumplea\u00f1os BDSM (segunda parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39064\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 22<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La noche fue larga. Creo que nos fuimos a la cama pasadas las 6, porque se vislumbraba la salida de los primeros rayos de sol del s&aacute;bado, casi como una forma de darle los buenos d&iacute;as a la mayor&iacute;a de la gente&hellip; pero record&aacute;ndonos a nosotros dos que el d&iacute;a estaba empezando cuando apenas acab&aacute;bamos de despedir un intenso viernes.<\/p>\n<p>Al acostarnos me dejaste claro que quer&iacute;as que te despertara a las 11 de la ma&ntilde;ana. Sab&iacute;a lo que significaba esa sencilla orden, as&iacute; que cuando unas horas despu&eacute;s sent&iacute; mi reloj vibrar en la mu&ntilde;eca, llev&eacute; a cabo mi rutina-despertador. Fui al ba&ntilde;o a lavarme los dientes y las manos, me desnud&eacute; y volv&iacute; a la habitaci&oacute;n para retirar la parte de abajo de las s&aacute;banas. Me puse de rodillas a los pies de la cama para adorar tus bonitos pies.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de dedicar un buen rato a tus pies, fui subiendo poco a poco a tu entrepierna. Fue entonces cuando te colocaste boca arriba y pusiste un dedo sobre el culote, apuntando a tu co&ntilde;o. No tard&eacute; ni un segundo en lamer &aacute;vidamente tu culote y en menos de 5 minutos, sent&iacute; como tu humedad lo estaba empapando, as&iacute; que proced&iacute; a echarlo a un lado y a esmerarme en comerte el co&ntilde;o como a ti te gusta, hasta que te corriste de una forma suave y pausada. Te di las gracias por tu orgasmo, e inmediatamente despu&eacute;s me puse a limpiar con la lengua tus piernas, las s&aacute;banas, tu co&ntilde;o y tu culo&hellip; hasta que me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Me ha encantado, bonita. Ven aqu&iacute; y dame un beso&rdquo;.<\/p>\n<p>Me sub&iacute; a la cama desnudo como estaba, goteando por mi colita y no pudiste evitar sonre&iacute;r mir&aacute;ndome, mientras me recordabas lo puta que soy. Nos besamos un buen rato, lo que me encendi&oacute; m&aacute;s de la cuenta y, cuando buscaba con mis manos tu cuerpo, te separaste de m&iacute; y me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Vete a la cocina, preciosa. Tenemos cosas que hacer hoy, y no quiero entretenerme. Prepara el desayuno y av&iacute;same cuando est&eacute; listo. Voy a ducharme&rdquo;.<\/p>\n<p>Con un halo de decepci&oacute;n en la mirada, y excitado como estaba, me dirig&iacute; a la cocina y -completamente desnudo- prepar&eacute; el desayuno y te avis&eacute; cuando estuvo todo listo.<\/p>\n<p>Era una soleada ma&ntilde;ana de s&aacute;bado. Las ventanas abiertas dejaban entrar el aire fresco del final del invierno y, cuando estaba pensando el d&iacute;a tan bonito que hac&iacute;a para salir a tomar unas ca&ntilde;as, te acercaste sonriendo, con el pelo mojado y brillo en tu mirada. Eres una mujer incre&iacute;ble. Divertida, sexy, positiva y risue&ntilde;a&hellip; pero ese d&iacute;a identifiqu&eacute; algo diferente en tu forma de mirarme y de darme un beso subi&eacute;ndote encima de m&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias por prepararlo todo, princesa. Tengo much&iacute;sima hambre&hellip; la paliza de sexo de ayer y el orgasmo de esta ma&ntilde;ana no me dejan pensar hasta que coma algo&rdquo;.<\/p>\n<p>Feliz de verte sonre&iacute;r, me sent&eacute; a tu lado para desayunar, sin tener la certeza de si aquel ser&iacute;a uno de los d&iacute;as que desayunar&iacute;amos juntos charlando o si, por el contrario, arrojar&iacute;as el desayuno a mi bol de perro para hacerme comer de rodillas a tus pies. No dijiste nada, as&iacute; que empezamos a desayunar y a charlar animadamente mientras d&aacute;bamos buena cuenta del caf&eacute; y tostadas con aceite y tomate que hab&iacute;a preparado.<\/p>\n<p>Te coment&eacute; que hac&iacute;a una temperatura perfecta para irnos a La Latina a tomar ca&ntilde;as de terraza en terraza, pero me convenciste para subir a la sierra a dar un paseo y comer algo. Incluso comentaste que si nos li&aacute;bamos despu&eacute;s tomando ca&ntilde;as, podr&iacute;amos alquilar esa casa rural tan chula que hay justo antes de entrar en Guadarrama y a la que hab&iacute;amos ido varias veces.<\/p>\n<p>Me pareci&oacute; buen plan, aunque pensaba que &iacute;bamos realmente tarde para caminar por la monta&ntilde;a, as&iacute; que terminamos decidiendo que el paseo lo podr&iacute;amos dar el domingo por la ma&ntilde;ana, para lo que tendr&iacute;amos que madrugar algo (no mucho, porque odias madrugar), y cambiar&iacute;amos las ca&ntilde;as en La Latina por unas cerves por Guadarrama y una noche en la casa rural.<\/p>\n<p>Me dijiste que fuera a ducharme y vestirme. T&uacute; te encargar&iacute;as de las maletas. No me pareci&oacute; raro, ya que desde que vivimos juntos, te encargas de elegir mi ropa con mucha frecuencia. Despu&eacute;s de ducharme, encontr&eacute; sobre la cama unos boxer azules, unos vaqueros negros y mi camiseta de los Rolling Stones.<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute; ver el tama&ntilde;o de la maleta que hab&iacute;as preparado, pero no le di demasiada importancia, as&iacute; que cargamos todo en el coche y, con buena m&uacute;sica y sin parar de cantar, nos dirigimos a la sierra. De camino, llamaste a la casa rural y la reservaste para todo el fin de semana. Metiste las coordenadas GPS en el navegador y continuamos hablando y cantando como si fu&eacute;ramos dos adolescentes.<\/p>\n<p>Al llegar a la casa, dejamos el coche en el jard&iacute;n y al bajarme y abrir el maletero encontr&eacute; tu maleta del terror. As&iacute; llamamos a la maleta donde guardas gran parte de tu arsenal de juguetes. Al verla te mir&eacute; y sonre&iacute;ste con mirada traviesa y me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;No pensar&iacute;as que hemos venido hasta aqu&iacute; para tomar ca&ntilde;as y dar un paseo por la monta&ntilde;a, verdad?&rdquo;.<\/p>\n<p>Te mir&eacute; desconcertado. S&eacute; que eso te encanta. Hacerme creer una cosa y luego que ocurra cualquier otra&hellip; pero segu&iacute;a intuyendo algo distinto en tu forma de hablarme y en la manera en que te mord&iacute;as los labios que me ten&iacute;a completamente loco. &iquest;Qu&eacute; ten&iacute;as en mente? No me dejaste pensar demasiado, ya que enseguida me dijiste que sacara todo del maletero, deshiciera nuestra maleta, la colocara en el dormitorio principal y que dejara la maleta del terror en el sal&oacute;n de la casa.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de cumplir tus &oacute;rdenes, baj&eacute; al sal&oacute;n y te encontr&eacute; en el sof&aacute;, vestida con un tanga negro de encaje y el sujetador push up a juego. Te mir&eacute; sorprendido y bromeando te dije:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Tienes calor, cari&ntilde;o?&rdquo;.<\/p>\n<p>Te re&iacute;ste y me ordenaste encender la chimenea, y cuando estaba a punto de hacerlo, comentaste:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Vas a encender la chimenea con tanta ropa? &iquest;No crees que te sobra todo y que te falta el collar, bonita?<\/p>\n<p>Identifiqu&eacute; perfectamente tu tono de voz y la intensidad de tu mirada, as&iacute; que inmediatamente me desnud&eacute; para ti, doblando la ropa y dej&aacute;ndola ordenada, mientras me mirabas con ojos de deseo. Despu&eacute;s abr&iacute; la maleta del terror, saqu&eacute; mi collar rojo y, con los dientes y a cuatro patas, me acerqu&eacute; a tus pies para entreg&aacute;rtelo.<\/p>\n<p>Ese momento es maravilloso. Mi cuerpo es sacudido por un escalofr&iacute;o, y noto que me cambia el semblante, que una especie de capa de superh&eacute;roe me cubre. Y es que cuando estoy a tus pies, siento que soy capaz de cualquier cosa que desees, porque mi entrega es verdadera y absoluta. Noto que mi peque&ntilde;a polla reacciona excit&aacute;ndose por lo que estamos simbolizando en ese preciso instante. Mi pertenencia y sumisi&oacute;n a ti, a la mujer m&aacute;s maravillosa que conozco.<\/p>\n<p>Cuando colocas el collar sobre mi cuello, me das una patadita alej&aacute;ndome de tus pies para que me dirija a la chimenea y termine con lo que hab&iacute;a empezado. Mientras voy colocando los troncos, escucho tu bonita voz que, entre sonrisas, me dice que a ese culo de perra le falta un rabito, y que cuando deje el fuego encendido, te acerque el plug con cola de zorra que tanto te gusta.<\/p>\n<p>Termino con mis labores pirot&eacute;cnicas, encuentro el plug y te lo acerco a cuatro patas. Me haces escupir sobre &eacute;l, pero inmediatamente te das cuenta de que por mi colita se descuelga un hilo de l&iacute;quido preseminal y decides aprovechar hasta la &uacute;ltima gota para mojar el plug y utilizarlo como lubricante.<\/p>\n<p>Enseguida el plug se pierde en mi culo y me haces pasear a cuatro patas por el sal&oacute;n, orgullosa del resultado, y excit&aacute;ndote al verme dar c&iacute;rculos con el collar y la cola de zorra asomando por mi culo. Incluso me haces ladrar un buen rato.<\/p>\n<p>Me ordenas que me acerque y que bese tus pies, cosa que hago inmediatamente. Adoro sentir como se pasan los minutos bes&aacute;ndolos y lami&eacute;ndolos &aacute;vidamente. Estar&iacute;a horas haci&eacute;ndolo, pero al rato me dices que est&aacute;s muy excitada y que me siente en el sof&aacute;, que vas a follarte conmigo.<\/p>\n<p>Me siento en el sof&aacute; y noto la cola de zorra entrar en m&iacute;. Estoy duro para ti, y comenzamos a besarnos hasta que, casi de un salto, te sientas sobre mi pollita y comienzas a presionar tu co&ntilde;o haci&eacute;ndome sentir que podr&iacute;as devorarme simplemente con presionarlo sobre m&iacute;.<\/p>\n<p>Los besos cada vez son m&aacute;s apasionados. M&aacute;s violentos. Mordiscos, gemidos, manos aqu&iacute; y all&iacute;&hellip; Siento que tu bonito cuerpo sube y baja sobre mi polla de forma pausada&hellip; r&iacute;tmica. Est&aacute;s manteniendo el control. Te encanta hacerlo. Decidir cu&aacute;ndo hacemos el amor y cuando follamos como animales. Y de pronto, te acercas a mi oreja y, mordi&eacute;ndola, me dices susurrando:<\/p>\n<p>&ldquo;Hazme disfrutar, mi amor. Quiero correrme contigo dentro. &iquest;Lo har&aacute;s, bonita?&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;S&iacute; Ama, har&eacute; lo que desees&rdquo;, contest&eacute;.<\/p>\n<p>A lo que t&uacute;, sonriendo y entre gemidos, contestaste:<\/p>\n<p>&ldquo;M&aacute;s te vale que lo disfrutes y que me hagas disfrutar, preciosa&hellip; porque esta ser&aacute; la &uacute;nica vez que follemos hoy. De camino le mand&eacute; las coordenadas GPS a mi amigo Rub&eacute;n, que vendr&aacute; con su sumisa nueva. &iquest;Te apetece, preciosa?&rdquo;.<\/p>\n<p>Te contesto con un breve &ldquo;S&iacute;, Ama&rdquo;.<\/p>\n<p>Pero es que has aumentado el ritmo, tus gemidos son m&aacute;s intensos y tu respiraci&oacute;n m&aacute;s agitada. Te excita follarme y descolocar los planes que ten&iacute;a en mi cabeza. Te excita saber que en ese momento, en mitad del polvo, te dir&iacute;a que s&iacute; a cualquier cosa que quisieras. Eres muy consciente de tu poder sobre mi cuerpo y sobre mi voluntad&hellip; y cuando quiero darme cuenta, me escupes en la cara y me dices:<\/p>\n<p>&ldquo;Ahora, zorra&hellip; c&oacute;rrete conmigo. 3, 2, 1&hellip; yaaa&rdquo;<\/p>\n<p>Y tu cuerpo se tensa como un arco antes de disparar su flecha. Te agarras a mi cuello apret&aacute;ndolo, para cortarme la respiraci&oacute;n y mueves tus caderas sobre mi pollita, que est&aacute; descargando dentro de ti, mientras gimo como la puta que soy.<\/p>\n<p>Cuando dejo de convulsionar, fruto de un orgasmo incre&iacute;ble y despu&eacute;s de darte las gracias por correrme para ti y por regalarme tu orgasmo, me das una bofetada tras otra y despu&eacute;s un beso incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>&ldquo;Te quiero much&iacute;simo Pedro, eres incre&iacute;ble. Pero ahora tienes que limpiarme bien. Tenemos que prepararnos para la cena que tendremos con Rub&eacute;n y su sumisa&hellip; y no tenemos tiempo que perder. Quiero que se vayan ma&ntilde;ana muy contentos y satisfechos. No me vas a fallar, &iquest;verdad preciosa?&rdquo;.<\/p>\n<p>Te contesto que no, que voy a hacer todo lo que desees para que disfrutes de mi sumisi&oacute;n y obediencia, y que me esforzar&eacute; al m&aacute;ximo para que Rub&eacute;n y su sumisa disfruten tambi&eacute;n. Que vas a estar orgullosa de mi comportamiento y de mi actitud. Voy dici&eacute;ndote todo esto mientras, con mi lengua, limpio tu co&ntilde;o, tus piernas&hellip; todo lo que se ha visto afectado por tu incre&iacute;ble corrida.<\/p>\n<p>Al terminar, miras el reloj y te das cuenta de que son casi las dos de la tarde.<\/p>\n<p>&ldquo;Tengo hambre, mi amor. Vamos a vestirnos y nos bajamos al pueblo a comer en una terraza, &iquest;vale? Quiero dormir algo y luego tenemos que comprar los ingredientes de la cena, poner la mesa y preparar algunas cosas &ldquo;.<\/p>\n<p>Me parece un planazo as&iacute; que entre besos y abrazos subimos a la habitaci&oacute;n como dos adolescentes. Me ordenas quitarme el plug y limpiarlo. Cuando termino de limpiar el plug est&aacute;s en el ba&ntilde;o sentada haciendo pis y sin decir una palabra, te miras la entrepierna. S&eacute; perfectamente lo que debo hacer, y sin que pase un segundo me pongo a cuatro patas y meto mi cabeza entre tus piernas para limpiar tu co&ntilde;o con mi lengua hasta que creo que est&aacute; perfecto.<\/p>\n<p>Cuando termino, acaricias mi pelo y me quitas el collar. Volvemos a la habitaci&oacute;n y te veo revolotear en el armario para elegir tu ropa. Est&aacute;s desnuda y, d&aacute;ndote cuenta de que me he quedado mir&aacute;ndote, te giras y me dices:<\/p>\n<p>&ldquo;Bueno, &iquest;qu&eacute;? &iquest;Te pones la ropa y me vistes o nos quedamos as&iacute; todo el d&iacute;a&rdquo;?<\/p>\n<p>Suelto una carcajada. Me hab&iacute;a quedado embobado observando tu cuerpo y tu cara. Eres lo mejor que me ha pasado en mi vida, y siento que me parece estar atrapado en un sue&ntilde;o del que no quiero despertarme jam&aacute;s. Con un gesto, levanto los hombros, subo las palmas de las manos como diciendo que es imposible no quedarse paralizado observando esa cara y ese cuerpo, y comienzo a vestirme.<\/p>\n<p>Cuando termino de vestirme me indicas la ropa que quieres ponerte. Eliges unos vaqueros negros, una camiseta amarilla y las zapatillas Nike blancas, pero antes&hellip; te pongo unas bragas de encaje negras con sujetador a juego. Te visto y te calzo. Es otro de los momentos que me regala la vida desde que estamos juntos y que disfruto siempre como si fuera la primera vez.<\/p>\n<p>Recogemos un poco la habitaci&oacute;n y nos vamos al centro del pueblo. Nos sentamos en una terraza, pedimos un par de ca&ntilde;as y algo de picar, y nos pasamos un par de horas deliciosas. Risas, charla y complicidad. Es el resumen de nuestra vida. Una comunicaci&oacute;n sin fisuras y confianza ciega entre los dos, risas y un deseo incre&iacute;ble desde el primer d&iacute;a. Nos sentimos invencibles y bromeamos con ello durante la comida.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s compramos las cosas para la cena, un par de botellas de vino, y nos fuimos para la casa rural. Al llegar nos tumbamos en el sof&aacute; con algo de m&uacute;sica y dormimos una siesta. Yo dorm&iacute; algo m&aacute;s de 30 minutos, pero t&uacute; estuviste durmiendo hasta las 7 de la tarde.<\/p>\n<p>Te prepar&eacute; un ba&ntilde;o de espuma con velas y m&uacute;sica relajante, y cuando lo tuve todo listo, baj&eacute; al sal&oacute;n a despertarte, pero ya estabas despierta. De hecho estabas delante de la maleta del terror eligiendo algunas cosas. A tu lado hab&iacute;a tres dildos, dos straps, cuerdas, dos mordazas diferentes, pinzas para los pezones y alguna cosa m&aacute;s que no me dio tiempo a ver, porque al darte cuenta de que estaba detr&aacute;s de ti, me dijiste que me diera la vuelta.<\/p>\n<p>Te coment&eacute; que te hab&iacute;a preparado un ba&ntilde;o y me diste un beso.<\/p>\n<p>&ldquo;Eres mi puta perfecta, Pedro. Me encanta que te anticipes a mis necesidades&rdquo;<\/p>\n<p>Subimos las escaleras y al entrar en la habitaci&oacute;n me pides que me d&eacute; la vuelta y al rato siento un pa&ntilde;uelo que tapa mis ojos.<\/p>\n<p>&ldquo;Me apetece que me ba&ntilde;es sin poder mirarme. Tienes que memorizar cada cent&iacute;metro de mi cuerpo. Tienes suerte que soy peque&ntilde;ita, pero quiero que tus manos aprendan memorizar mi piel&rdquo;<\/p>\n<p>Te apoyaste en mi mano para entrar en la ba&ntilde;era, y poni&eacute;ndome de rodillas, te ped&iacute; que me dijeras d&oacute;nde estaba el jab&oacute;n y la esponja, para cuando quisieras que te enjabonara. Me dijiste en qu&eacute; lugar estaba todo y me diste la instrucci&oacute;n de comenzar a ba&ntilde;arte, pues apenas quedaba una hora para que llegaran nuestros invitados. Sin poder verte, comienzo a enjabonarte los pies, las piernas, el est&oacute;mago, el pecho&hellip; imagino ese cuerpo que he visto tantas veces, y no puedo evitar empalmarme. Imagino que te has dado cuenta, porque me pides que te acerque el mango de la ducha y poco despu&eacute;s escucho perfectamente c&oacute;mo tu respiraci&oacute;n es cada vez m&aacute;s agitada. Adem&aacute;s me hablas con la voz rasgada que se te pone siempre que est&aacute;s excitada, para decirme:<\/p>\n<p>&ldquo;Tengo ganas de follarme a Rub&eacute;n. Folla muy bien, &iquest;sabes cari&ntilde;o? Lo &uacute;nico malo es que con ese rol dominante que tiene, se viene un poco arriba a veces. &iquest;Cuidar&aacute;s de que no se venga muy arriba, verdad mi amor?&rdquo;.<\/p>\n<p>Te contesto que por supuesto. Que estar&eacute; pendiente de todo, y de que te trate como es debido, pero casi entre gemidos, me dices:<\/p>\n<p>&ldquo;No te alarmes si ves que me da la vuelta agresivamente y me pone en cuatro para follarme el culo, cari&ntilde;o. Como buen dominante es algo que le encanta, y hoy tengo ganas de disfrutar a tope, as&iacute; que no vayas a cortarme el rollo, princesa&rdquo;.<\/p>\n<p>Te digo que no te preocupes, que estar&eacute; pendiente, pero que en todo caso, buscar&eacute; tu aprobaci&oacute;n antes de nada&hellip; y siento que ni siquiera contestas, concentrada en tu placer. Un instante despu&eacute;s, y con la voz entrecortada, me dices:<\/p>\n<p>&ldquo;Pedro, recuerda que tu polla es m&iacute;a y nadie m&aacute;s puede tocarla jam&aacute;s. Rub&eacute;n es bisexual y tiende a hacer lo que le sale de los cojones, as&iacute; que es tu responsabilidad que no te toque esa colita que tienes. Si quiere toc&aacute;rtela, si ordena a su sumisa que te coma la polla o cualquier cosa, has de retirarte&hellip; y si tienes problemas, hac&eacute;rmelo saber&rdquo;<\/p>\n<p>No me da tiempo a decir &ldquo;S&iacute;, Ama&rdquo;, cuando siento tu orgasmo llegar. Noto que el agua se mueve como si estuvi&eacute;ramos en la playa, pero no tiene nada que ver con la marea y las olas&hellip; son tus piernas y tus manos movi&eacute;ndose de forma descontrolada en un orgasmo largo e intenso, que me excita todav&iacute;a m&aacute;s no poder ver.<\/p>\n<p>Me ordenas que termine de ba&ntilde;arte y te alcanzo la toalla. Te seco con mimo mientras intento besarte por todo el cuerpo. Al secar tus pies, me pongo de rodillas y no puedo evitar lamerlos, d&aacute;ndote las gracias por correrte para m&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Venga cari&ntilde;o. Vamos a espabilar, que van a llegar y estamos a&uacute;n a medio preparar. Me excitas tanto que no he podido evitar masturbarme. Qu&iacute;tate el pa&ntilde;uelo de los ojos y ay&uacute;dame a vestirme&rdquo;<\/p>\n<p>Me lo quito y me quedo paralizado al verte desnuda y con el pelo mojado. Eres preciosa y hueles genial. Pero me das un azote en el culo y me dices que baje al sal&oacute;n a por la ropa que has dejado al lado de la maleta del terror. Te subo unos leggins de latex que te sientan incre&iacute;bles y un top negro. Te ayudo a ponerte un tanga negro, pero no quieres ponerte el sujetador. Cuando tienes los leggins puestos me dan ganas de lamerlos, y al darte cuenta de la forma en que te estoy mirando, me dices:<\/p>\n<p>&ldquo;Ponme los zapatos negros de tac&oacute;n de aguja, mi amor. Los que tanto te gustan&rdquo;<\/p>\n<p>Estoy duro y desnudo&hellip; y llevo un buen rato goteando. Calzarte no ayuda a calmar mi excitaci&oacute;n. Me encanta hacerlo, y cuando est&aacute;s subida en esos tacones de 12 cm, te ayudo con el top, te acerco la colonia y me quedo a tu lado comprobando como te maquillas.<\/p>\n<p>Es incre&iacute;ble lo bonita que eres. Cualquier hombre matar&iacute;a por estar a tu lado&hellip; pero yo tengo ese privilegio. Aspiro tanto aire que creo que mis pulmones van a explotar o que voy a salir volando como un globo de feria. Soy feliz de pertenecerte.<\/p>\n<p>Debes darte cuenta del momento que estoy viviendo, porque me dices:<\/p>\n<p>&ldquo;Cari&ntilde;o. Recuerda que todos mis orgasmos son para ti. Todo mi placer es tuyo. Te quiero a ti y a nadie m&aacute;s que a ti. Por mucho que folle con otros hombres o mujeres, t&uacute; eres mi prioridad. Por mucho que te humille, es a ti a quien deseo. Por muy bajo que te haga caer y por mucho que te haga llorar&hellip; eres t&uacute; quien se quedar&aacute; a mi lado toda la vida. No vayas a olvidarlo por mucho que aprietes la mand&iacute;bula, &iquest;vale?&rdquo;<\/p>\n<p>Te contesto que s&iacute;, pero un escalofr&iacute;o recorre mi espalda y una nube pasajera cruza por encima de m&iacute;. Te das cuenta y te giras. Me das un beso muy tierno, y luego te quedas un minuto abrazada a m&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;No lo olvides nunca, mi amor. Veas lo que veas. Sientas lo que sientas. Y ahora, quiero que te pongas tu vestidito verde suelto, con el tanga negro, las medias de encaje negras, el sujetador negro y tus zapatos de tac&oacute;n negros. Cuando est&eacute;s vestida vuelve al ba&ntilde;o, que quiero echarte mi perfume y pintarte los labios&rdquo;.<\/p>\n<p>Obedezco inmediatamente y al rato vuelvo a tu lado. Me pintas los labios de &ldquo;rojo put&oacute;n&rdquo; y te r&iacute;es. Nos re&iacute;mos juntos, y parece que la tensi&oacute;n de hace unos minutos se ha disipado por completo. Est&aacute;s preciosa. Espectacular. Impresionante. Qu&eacute; mujer&hellip; madre m&iacute;a!<\/p>\n<p>Bajamos al sal&oacute;n y apenas pasados 5 minutos, llaman a la puerta y me dices que vaya a abrir. Te miro con ojos que suplican que me acompa&ntilde;es, pero me dices que estar&aacute;s a unos metros de m&iacute;, y que obedezca, cosa que hago inmediatamente.<\/p>\n<p>Me acerco a la puerta y veo a Rub&eacute;n, que me presenta a su sumisa:<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Pedro, esta zorra se llama Mar&iacute;a. Laila te ha vestido muy elegante hoy, &iquest;no? Est&aacute;s muy guapa&hellip; jajaja. Me va a gustar follarte el culo subi&eacute;ndote ese vestidito verde tan mono&rdquo;<\/p>\n<p>Me has hablado alguna vez de Rub&eacute;n, pero he de confesar que le imaginaba diferente. Tendr&aacute; poco m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, no es muy alto, y tiene un cuerpo poco trabajado, pero me has dicho varias veces que es un &ldquo;aut&eacute;ntico hijo de puta&rdquo; con sus sumisas. Un s&aacute;dico de manual. Un adicto al sexo y un tipo muy divertido.<\/p>\n<p>Para empezar, una aut&eacute;ntica declaraci&oacute;n de intenciones. Agacho la mirada en se&ntilde;al de asentimiento, pero no me sale ninguna palabra. En ese momento apareces ocupando toda la escena. Te acercas pisando fuerte sobre tus tacones y con una sonrisa en la mirada le dices a modo de saludo:<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Oye t&uacute;! Tranquilo, &iquest;no? Por lo que veo, ten&iacute;as ganas de conocer a mi sumiso. &iquest;Ya no te gusto?&rdquo;.<\/p>\n<p>A lo que Rub&eacute;n responde mientras te da un abrazo y un par de sonoros besos:<\/p>\n<p>&ldquo;Me has hablado tan bien de &eacute;l que&hellip; pero ahora que te veo, creo que prefiero follarte a ti&hellip; si me das permiso, claro. Est&aacute;s preciosa, Laila&rdquo;.<\/p>\n<p>Los dos romp&eacute;is a re&iacute;r. Me hab&iacute;as contado varias veces que cuando os junt&aacute;is Rub&eacute;n y t&uacute; en una habitaci&oacute;n, hay un choque de trenes garantizado. Dos personas muy dominantes que no quieren ceder su posici&oacute;n. Una lucha de poder que -hasta ahora- siempre ganaste, porque una mujer como t&uacute; siempre tiene ventaja en t&eacute;rminos sexuales&hellip; pero efectivamente se masca la tensi&oacute;n sexual entre los dos, y -aunque sea en broma- el inmovilismo por ver qui&eacute;n se folla a qui&eacute;n.<\/p>\n<p>Me pides que acompa&ntilde;e a Mar&iacute;a a la cocina y que preparemos la cena, pero antes quieres que descorchemos la botella de vino y os sirvamos unas copas, as&iacute; que es lo que hacemos. Os dejo charlando en el sof&aacute; y me llevo a Mar&iacute;a a la cocina.<\/p>\n<p>Lo primero que me pregunta es si mi Ama suele vestirme de mujer. Le respondo que no siempre, pero que a veces lo hace, y que casi siempre que tenemos invitados lo hace para humillarme un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>Me dice que estoy muy guapo incluso vestido de mujer, y me sorprende el halago. Le devuelvo el piropo y le digo que ella tambi&eacute;n est&aacute; muy guapa, y es cierto. Es alta, rubia, con poco pecho y un buen culo, y viene vestida con una falda de rayas rojas y negras, una camisa blanca y unas botas de tac&oacute;n hasta las rodillas.<\/p>\n<p>Preparamos la cena mientras charlamos a ratos. Pero no hay qu&iacute;mica. Es normal. Yo no tengo ninguna intenci&oacute;n de conectar con nadie que no sea mi Due&ntilde;a, y a ella se la nota inc&oacute;moda, pero igualmente confiesa que es la primera vez que su Amo va a compartirla con m&aacute;s gente, que est&aacute; nerviosa y que no sabe si lo har&aacute; bien&hellip; si estar&aacute; a la altura. Intento tranquilizarla y le digo que seguro que todo va bien, y que en todo caso, lo que tenemos que hacer es procurar complacer a nuestros Amos y disfrutar del placer que nos provoca entregarnos a ellos.<\/p>\n<p>Preparamos todo, ponemos la mesa y con tono de mayordomo, me acerco al sal&oacute;n para anunciar que la cena est&aacute; lista, y que los se&ntilde;ores pueden pasar al comedor. Nada m&aacute;s acercaros a la mesa, os percat&aacute;is que hemos puesto dos platos en la mesa y dos en el suelo. Inmediatamente me miras y me dices:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Y esto, bonita? &iquest;Acaso te he pedido que prepares una mesa para dos?&rdquo;.<\/p>\n<p>Respondo que no, pero que a Mar&iacute;a y a m&iacute; nos gustar&iacute;a comer en el suelo, a vuestros pies, y cuando ibas a hablar, Rub&eacute;n se adelanta y dice:<\/p>\n<p>&ldquo;Muy bien, pero os vais a cambiar de platos. Pedro comer&aacute; a mis pies y Mar&iacute;a a los tuyos. &iquest;Te parece, Lai?&rdquo;.<\/p>\n<p>Te r&iacute;es y contestas que te parece muy buena idea, pero que quieres que lo hagamos con el culo lleno. &ldquo;Una buena puta ha de estar siempre lista para cualquier imprevisto&rdquo;, dices. Y volv&eacute;is a re&iacute;r a carcajadas.<\/p>\n<p>Me acerco a por varios plugs de tu maleta del terror, y Mar&iacute;a hace lo mismo con una especie de ba&uacute;l peque&ntilde;o que trajo el propio Rub&eacute;n. Entre risas, decid&iacute;s que -ya puestos- Rub&eacute;n elegir&aacute; y me pondr&aacute; el plug que quiera, y que t&uacute; har&aacute;s lo mismo entre los juguetes de tu amigo, para coloc&aacute;rselo a Mar&iacute;a.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n me pregunta qu&eacute; plug quiero. En tu maleta hay cuatro o cinco, y elijo el ante&uacute;ltimo en tama&ntilde;o. Se r&iacute;e y mir&aacute;ndote, dice:<\/p>\n<p>&ldquo;Pensaba que esta putita era m&aacute;s valiente&hellip; se deja un tama&ntilde;o para despu&eacute;s&hellip; pero vale, como t&uacute; quieras. Ponte a cuatro patas y ofr&eacute;ceme tu culo&rdquo;<\/p>\n<p>Sin dudar me pongo a cuatro patas, me subo el vestido y bajo el tanga para ofrecerle a Rub&eacute;n mi culo. Cuando me bajo el tanga&hellip; un chorret&oacute;n de l&iacute;quido preseminal cae al suelo e inmediatamente se r&iacute;e y dice:<\/p>\n<p>&ldquo;Joooder&hellip; Ten&iacute;as raz&oacute;n, t&iacute;a. Menuda guarra. Jajaja&hellip; est&aacute; chorreando y a&uacute;n no hemos empezado. Pero mira, ten&iacute;as raz&oacute;n con eso de que con un sumiso as&iacute;, nunca te falta lubricante&rdquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de embadurnar el plug con mi propio l&iacute;quido preseminal, lo introduce en mi culo sin ning&uacute;n miramiento. Pego un grito ahogado y le doy las gracias. Me dice que vuelva a colocar el tanga y a ponerme bien el vestido. Lo hago y me levanto justo para ver c&oacute;mo est&aacute;s haciendo que Mar&iacute;a se coma el plug y -entre arcadas- terminas pas&aacute;ndolo de su boca a su co&ntilde;o, de nuevo a su boca, otra vez a su co&ntilde;o, y cuando la notas excitada&hellip; se lo metes en el culo poco a poco hasta que, igual que tu amigo, le dices que se ponga de pie y se vista adecuadamente.<\/p>\n<p>Nos orden&aacute;is que sirvamos la cena, y es lo que hacemos. Es todo comida de picoteo, as&iacute; que se simplifica mucho el hecho de andar yendo y viniendo del sal&oacute;n a la cocina y viceversa. Una vez hemos dejado todo en la mesa, y os hemos servido el vino, nos indic&aacute;is que nos pongamos en el suelo a cuatro patas. Yo a los pies de Rub&eacute;n y Mar&iacute;a a tus pies.<\/p>\n<p>Te levantas pausadamente y te acercas a la maleta del terror para coger dos bridas. S&eacute; perfectamente lo que viene ahora. Le das una a Rub&eacute;n y te acercas a Mar&iacute;a para atar sus manos a su espalda mientras tu amigo hace lo mismo conmigo.<\/p>\n<p>&ldquo;Mucho mejor, &iquest;no crees? No he visto muchas perras que coman con las manos, la verdad&rdquo;.<\/p>\n<p>Volv&eacute;is a re&iacute;r y empez&aacute;is a cenar. De vez en cuando Rub&eacute;n me tira algo de comida al suelo. Unas veces cae dentro del bol y otras directamente al suelo, pero apenas me mira. Est&aacute;is charlando y pasando un buen rato, mientras nosotros nos afanamos en comer y beber algo metiendo nuestras caras en sendos bols y luchando para mantener el equilibrio y no caer de bruces al suelo.<\/p>\n<p>Una de las veces que estoy tratando de comer una croqueta que Rub&eacute;n tir&oacute; al suelo, veo que te has quitado los zapatos de tac&oacute;n y que tu pie est&aacute; en la entrepierna de tu amigo, al que escucho claramente decirte:<\/p>\n<p>&ldquo;Laila, como sigas as&iacute; te voy a follar encima de la mesa sin llegar al postre. Me est&aacute;s poniendo muy cachondo&rdquo;.<\/p>\n<p>Te r&iacute;es y me dices:<\/p>\n<p>&ldquo;Pedro, parece que mi amigo se est&aacute; poniendo cachondo porque he apoyado inocentemente los pies en su entrepierna. Te importar&iacute;a acercarte y lamer sus pies para ver si sigue excit&aacute;ndose un poco m&aacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>Contesto un breve, &ldquo;S&iacute;, Ama&rdquo;, y como puedo, con las manos a la espalda, me arrastro por el suelo hasta llegar a los pies de Rub&eacute;n. Tiene puestas unas botas militares que, al ver que no hace adem&aacute;n de quitarse, y ante la imposibilidad de quit&aacute;rselas por tener mis manos atadas a la espalda, comienzo a lamer con la lengua.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n le da la misma orden a su sumisa, pero t&uacute; est&aacute;s descalza y le ofreces un pie sin quitar el otro de la polla de tu amigo. Entonces te escucho decir:<\/p>\n<p>&ldquo;Mmmm&hellip; qu&eacute; delicia. Adoro cenar mientras me lamen los pies. Est&aacute; muy bien ense&ntilde;ada, por cierto. Enhorabuena&rdquo;<\/p>\n<p>Os re&iacute;s y al rato siento que Rub&eacute;n me aparta la cabeza y se descalza. Se quita los calcetines y me dice que abra la boca. Lo hago y mete uno de ellos en mi boca. Al acercarme para ello, veo perfectamente una potente erecci&oacute;n bajo sus pantalones y recuerdo que me dijiste que ten&iacute;a una buena polla, pero que sobre todo era un gran follador&hellip; as&iacute; que aprieto la mand&iacute;bula anticipando lo que vendr&aacute; poco despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Eres t&uacute; quien rompe las hostilidades. Le dices a Mar&iacute;a que te quite los leggins mientras sigues comiendo, y veo que tiene grandes dificultades para quit&aacute;rtelos con la boca. Despu&eacute;s de un rato consigue coloc&aacute;rtelos por los muslos, y t&uacute; misma terminas el trabajo, quit&aacute;ndotelos por completo y qued&aacute;ndote tan solo con el tanga negro que te regal&eacute; hace poco.<\/p>\n<p>Deslizas tu cuerpo al extremo de la silla para dejar tu precioso co&ntilde;o expuesto para Mar&iacute;a y, cogi&eacute;ndola del pelo, acercas su cabeza a tu entrepierna. Escucho tus gemidos suaves mientras Mar&iacute;a se afana en darte placer con su lengua y mantener el equilibrio. Cuando estoy mirando c&oacute;mo tu tanga empieza a mojarse, Rub&eacute;n me agarra del collar y me acerca a &eacute;l. No me he dado cuenta de en qu&eacute; momento se ha quitado el pantal&oacute;n, pero veo una polla mojada y dura apuntando hacia el techo, y s&eacute; qu&eacute; es lo que quiere.<\/p>\n<p>Dudo, porque siempre me has dicho que no me comer&eacute; pollas ajenas sin cond&oacute;n, y cuando Rub&eacute;n se da cuenta de mi duda, saca un cond&oacute;n del bolsillo de su pantal&oacute;n, se lo coloca y me dice:<\/p>\n<p>&ldquo;Perdona Pedro, olvid&eacute; que me dijo Laila que una puta refinada como t&uacute; no com&iacute;a pollas sin cond&oacute;n&hellip; as&iacute; que ahora te vas a poner fino. Venga, empieza&rdquo;<\/p>\n<p>Me acerco de rodillas hasta estar enfrente de su silla, mojo mis labios con la lengua y comienzo a comerle la polla. Es muy ancha y me cuesta bastante, pero lo hago lo mejor posible. Recuerdo las veces que me has dicho que no te sienta bien que te deje mal ante tus amigos, as&iacute; que me espero para dedicarle una buena mamada. Rub&eacute;n no es delicado precisamente, y constantemente empuja mi cabeza hasta hacer llegar su polla al fondo de mi garganta. Varias veces me agarra fuerte cuando est&aacute; bien dentro y hace peque&ntilde;os movimientos con las caderas, foll&aacute;ndose mi boca y provoc&aacute;ndome grandes arcadas que casi me hacen vomitar.<\/p>\n<p>Una de esas veces me dice:<\/p>\n<p>&ldquo;No te conviene vomitar, ni tampoco hacer que me corra. Conozco a tu Ama, y puedes creerme que no te gustar&aacute; si ocurre cualquiera de las dos cosas, as&iacute; que come bien&hellip; pero no seas ansioso&rdquo;.<\/p>\n<p>Sigo comi&eacute;ndole la polla y haciendo verdaderos esfuerzos para no vomitar, y entonces escucho como te corres en la boca de Mar&iacute;a. Tanto Rub&eacute;n y yo te conocemos bien, y ambos sabemos que ese primer orgasmo no significa nada m&aacute;s que el primero de muchos, pero se ve que no quiere dejar pasar mucho tiempo y te dice:<\/p>\n<p>&ldquo;Laila, &iquest;y si vienes y te sientas encima de m&iacute;? Mira c&oacute;mo me ha puesto tu sumiso, y creo recordar que te gustaba follarte encima de m&iacute;, &iquest;no es as&iacute;?<\/p>\n<p>No dices nada. Te quedas quieta, y entonces me doy cuenta de que te has corrido. Estaba tan concentrado en no vomitar y en comerle la polla a Rub&eacute;n que acabo de darme cuenta de tu orgasmo&hellip; as&iacute; que, procurando no caerme, me acerco a tu co&ntilde;o y comienzo a limpiarte. Me lo has dicho cientos de veces. Cuando estamos con m&aacute;s gente, limpiar es limpiar. Sin adornos, sin buscar otra cosa que dejarte limpia&hellip; ya te excita el mero hecho de verme hacerlo&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Muy bien, mi amor&hellip; te has dado cuenta t&uacute; solita. Estoy muy orgullosa de ti, y muy contenta de la mamada que le has hecho a mi amigo. Ahora que me has dejado muy limpia, voy a foll&aacute;rmelo para ti, &iquest;vale, preciosa?&rdquo;.<\/p>\n<p>Te contesto con un &ldquo;Vale mi amor. Gracias por correrte y dejar que te limpie&rdquo;, y tras hacerme una caricia en el pelo, te levantas para subirte encima de Rub&eacute;n y foll&aacute;rtelo. &Eacute;l quiere que te sientes encima mir&aacute;ndole, pero a ti te encanta que sea al rev&eacute;s para poder mirarme a m&iacute; mientras subes y bajas en esa buena polla, humill&aacute;ndome y a la vez permitiendo que disfrute de tu placer.<\/p>\n<p>Y efectivamente, ganas la batalla de la postura y, con las manos en sus rodillas, comienzas a foll&aacute;rtelo. El te sujeta a ratos por las caderas y otras veces poniendo las manos en tu culo. Enseguida noto que est&aacute;s muy cerca del orgasmo y me acerco a tu co&ntilde;o abriendo la boca.<\/p>\n<p>&ldquo;Mmmmm&hellip; joder Rub&eacute;n&hellip; &iexcl;C&oacute;mo me gusta! Aprende, puta&hellip; as&iacute; es como me gusta que me follen&rdquo;.<\/p>\n<p>Viendo que estoy con la boca abierta, metes tu dedo &iacute;ndice por debajo del collar y tiras hacia ti. Me escupes varias veces y, cuando estoy d&aacute;ndote las gracias, me sueltas un sonoro bofet&oacute;n. Te doy las gracias e inmediatamente despu&eacute;s, me contestas con otro m&aacute;s fuerte que el anterior.<\/p>\n<p>Tus gemidos son ya gritos de placer, y escucho que Rub&eacute;n te pide bajar el ritmo&hellip; pero sucede justo al contrario. Subes y bajas cada vez m&aacute;s fuerte, cada vez m&aacute;s r&aacute;pido&hellip; hasta que te corres. Es un orgasmo s&uacute;per intenso. Completamente despeinada y con fuego en tus ojos, me miras y me sonr&iacute;es. Me tiras un beso y me dices que me quieres.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n te retira suavemente y quit&aacute;ndose el cond&oacute;n, le dice a su sumisa que termine lo que t&uacute; empezaste. Ella sigue con las bridas a la espalda, y es manejada como si de una mu&ntilde;eca se tratara. Rub&eacute;n la agarra de las caderas y la folla a su antojo. Cada vez m&aacute;s fuerte. Cada vez m&aacute;s r&aacute;pido, hasta que se corre. Siento su frustraci&oacute;n. Quer&iacute;a correrse contigo, pero no le has dejado hacerlo, en una clara demostraci&oacute;n de qui&eacute;n manda sobre el otro.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de correrse, me dices que te da pena Mar&iacute;a. Me liberas las bridas y me dices que le ense&ntilde;e a Rub&eacute;n c&oacute;mo se come un co&ntilde;o. Mar&iacute;a est&aacute; en el suelo. Rub&eacute;n la apart&oacute; de un empuj&oacute;n nada m&aacute;s correrse, y yo estoy acerc&aacute;ndome a su co&ntilde;o con calma, buscando alg&uacute;n signo de aprobaci&oacute;n por su parte. Pero tengo una orden, y te debo obediencia a ti, as&iacute; que agarr&aacute;ndola por las caderas, meto mi cabeza en su entrepierna y comienzo a lamer.<\/p>\n<p>Te escucho darme otra orden. No quieres que se corra todav&iacute;a. Tengo que hacer que se corra a tu orden, as&iacute; que me concentro en darle placer, pero sin provocar su orgasmo, aunque pienso que no soy el &uacute;nico responsable de dicha coordinaci&oacute;n. Cuando estoy pensando en eso, que tambi&eacute;n dependo de que Mar&iacute;a me ayude y aguante sin correrse, noto que me quitas el plug. Pego un ligero respingo cuando lo noto salir de m&iacute;, pero enseguida noto tu fusta sobre mi culo. Primero fustazos puntuales, pero poco a poco aumentas la intensidad de los mismos.<\/p>\n<p>A la vez, Rub&eacute;n juega con los pezones de Mar&iacute;a. Le coloca dos pinzas que parecen bastante potentes a juzgar por sus gritos, y le pone una mordaza en la boca. Tambi&eacute;n juega con un flogger en su vientre y en sus tetas. Mar&iacute;a emite gemidos ahogados por la mordaza a la vez que siento que su respiraci&oacute;n se agita cada vez m&aacute;s. Tengo miedo de que se corra, y bajo un poco el ritmo, pero te das cuenta y me dices que siga comi&eacute;ndolo sin parar un segundo.<\/p>\n<p>Lo hago, y cuando estoy concentrado en su cl&iacute;toris, siento que tu strap est&aacute; col&aacute;ndose dentro de m&iacute;. Noto tu primera embestida y casi me caigo encima de Mar&iacute;a. Es incre&iacute;ble c&oacute;mo una mujer de 1,60 puede tener tanta fuerza con las caderas. Comienzas a cabalgarme sin ning&uacute;n tipo de miramiento. Me est&aacute;s follando duro. S&eacute; que te encanta, y a m&iacute; tambi&eacute;n me gusta demostrarte que puedes hacer conmigo lo que quieras, as&iacute; que, en un momento dado, empujo mi culo contra tu strap, a la vez que sigo comi&eacute;ndole el co&ntilde;o a Mar&iacute;a.<\/p>\n<p>&ldquo;Eres una puta incre&iacute;ble. Tienes diez segundos para hacer que se corra, Pedro. Por cada segundo que pase de ese tiempo, recibir&aacute;s un latigazo de Rub&eacute;n. Y puedo asegurarte que con el l&aacute;tigo es mucho m&aacute;s duro de lo que lo soy yo&rdquo;.<\/p>\n<p>Me esmero en hacer que se corra, pero pasan los diez segundos y no lo hace. Rub&eacute;n est&aacute; apretando las pinzas, e imagino que le costar&aacute; concentrarse en su placer con esas dosis de dolor. Aumento el ritmo de mi lengua y tres dedos entran y salen de Mar&iacute;a a toda velocidad. Finalmente, cuando escucho el n&uacute;mero dieciocho, siento su orgasmo en mi boca, y escucho sus gemidos de placer.<\/p>\n<p>Pero apenas puedo disfrutar del orgasmo de Mar&iacute;a, porque noto que tus embestidas no hacen sino aumentar&hellip; en una de ellas pierdo el equilibrio y me caigo al suelo boca abajo. Pero no est&aacute;s contenta por no haber conseguido que Mar&iacute;a se corra en el n&uacute;mero diez de tu cuenta atr&aacute;s, y sin dejar que me levante ni que vuelva a ponerme a cuatro patas, siento tu strap haciendo fuerza en mi culo. Abro las piernas, levanto un poco las caderas y vuelvo a ofrecerte mi culo, abri&eacute;ndolo con mis manos. Vuelves a entrar violentamente en m&iacute;. Siento que no me quedan fuerzas y relajo mi cuerpo contra el suelo. Mientras, con tu mano empujas mi cabeza contra el suelo mientras dices:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Es tan dif&iacute;cil obedecer una orden, zorra? &iquest;Tanto te cuesta hacer que una sumisa se corra cuando yo quiero? Muy bien&hellip; voy a follarte hasta que me aburra o hasta que escuche la palabra de seguridad. Estoy cabreada contigo. Me has dejado mal ante mi amigo&rdquo;.<\/p>\n<p>Emito un imperceptible &ldquo;lo siento, Ama&rdquo;, pero no me escuchas. Sigues foll&aacute;ndome sin parar. Sigues empujando m&aacute;s y m&aacute;s dentro&hellip; y entonces, ocurre lo peor. Sin poder controlar mi cuerpo, y quiz&aacute;s por el hecho de rozarme contra el suelo o tal vez por la intensidad de tus embestidas, me corro sin poder controlarlo, y sin pedirte permiso. Lo &uacute;nico que pude decir, y demasiado tarde, fue:<\/p>\n<p>&ldquo;Ama, por favor&hellip; me corrooo&rdquo;.<\/p>\n<p>Y cuando me estabas diciendo un claro &ldquo;No se te ocurrir&aacute;&rdquo;, me corr&iacute; sobre el suelo. Pero t&uacute; segu&iacute;as foll&aacute;ndome. Sent&iacute;a tu enfado perfectamente con cada embestida, pero no pod&iacute;a m&aacute;s, as&iacute; que, trag&aacute;ndome mi orgullo, levant&eacute; mi mano izquierda cruzando los dedos. Es nuestro gesto de seguridad.<\/p>\n<p>Al verlo, emitiste un suspiro (incluso un bufido), pero paraste. Yo me qued&eacute; en el suelo. Frustrado, agotado, dolorido&hellip; y casi sin darme cuenta&hellip; comenc&eacute; a sollozar. Eran unas l&aacute;grimas que brotaban desde lo m&aacute;s profundo de mi alma. Sab&iacute;a que te hab&iacute;a decepcionado, y no hay nada peor que sentir esa decepci&oacute;n.<\/p>\n<p>La tensi&oacute;n se mascaba en el ambiente. Te levantaste y te serviste una copa de vino y me dijiste que fuera al ba&ntilde;o a lavarme bien. Me levant&eacute; sin poder mirarte a los ojos y me dirig&iacute; al ba&ntilde;o. De pronto sent&iacute;a como si me hubiera pasado un cami&oacute;n por encima. Estaba f&iacute;sica y psicol&oacute;gicamente agotado. Pero sobre todo, estaba frustrado por haberte fallado.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en el suelo y dej&eacute; que el agua cayera sobre m&iacute; a la vez que pensaba en lo que acababa de ocurrir. Estaba enfadado conmigo mismo, y molesto por haberte dejado mal ante Rub&eacute;n.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de ducharme, volv&iacute; al sal&oacute;n. Estabais los tres desnudos. Mar&iacute;a lamiendo tus pies, y Rub&eacute;n masturb&aacute;ndote. Me qued&eacute; en mitad del sal&oacute;n observando la escena y buscando alg&uacute;n gesto por tu parte. Entonces, me dijiste entre gemidos de placer:<\/p>\n<p>&ldquo;Ven aqu&iacute;, mi amor. Dame un beso&rdquo;.<\/p>\n<p>Y lo volviste a hacer. De un plumazo, toda mi frustraci&oacute;n y todo mi agobio desaparecieron. Me qued&eacute; a tu lado bes&aacute;ndote mientras me dec&iacute;as que hab&iacute;a estado muy bien. Que no quer&iacute;as que me agobiara&hellip; y que te hab&iacute;a hecho disfrutar mucho a pesar de haberme corrido sin permiso.<\/p>\n<p>Mientras nos besamos, siento que tu respiraci&oacute;n vuelve a estar &ldquo;comprometida&rdquo; y enseguida me percato de que Mar&iacute;a est&aacute; comi&eacute;ndote el co&ntilde;o mientras Rub&eacute;n te est&aacute; masturbando con dos dedos, entrando y saliendo a toda velocidad. Mordiendo mis labios, vuelves a correrte. Un orgasmo largu&iacute;simo, que me demuestra que efectivamente estabas muy excitada a pesar de mi error.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s terminar, le pido a Mar&iacute;a que se aparte y vuelvo a limpiarte con mi lengua. Mientras lo hago escucho tu pregunta:<\/p>\n<p>&ldquo;Pedro. mi amor. &iquest;Qu&eacute; prefieres, ocho latigazos de Rub&eacute;n o que te folle con esa herramienta que tiene entre las piernas?&rdquo;.<\/p>\n<p>Sabes que no soy masoquista. Que no me gusta el dolor, y que te lo entrego a ti como muestra de sumisi&oacute;n&hellip; pero a Rub&eacute;n no le debo dicha sumisi&oacute;n (si bien s&eacute; que ser&iacute;a por ti por qui&eacute;n lo har&iacute;a). Pero tambi&eacute;n s&eacute; que t&uacute; disfrutar&aacute;s mucho m&aacute;s viendo c&oacute;mo me folla, as&iacute; que contesto que prefiero que Rub&eacute;n me folle el culo.<\/p>\n<p>Sin hacerse esperar y mientras segu&iacute;a lamiendo tu co&ntilde;o y tus piernas para limpiarlos de la corrida que te hab&iacute;an proporcionado Rub&eacute;n y Mar&iacute;a, siento la polla de Rub&eacute;n entrar en m&iacute;. Inmediatamente, colocas tus pies sobre mi cabeza, y la empujas contra el suelo, mientras te escucho decir:<\/p>\n<p>&ldquo;Eres una puta incre&iacute;ble. Siempre tan dispuesta a complacerme&rdquo;.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n me estaba abriendo al medio. Sent&iacute;a su polla abrirse dentro de m&iacute;, y sus huevos chocar contra mi culo, cada vez m&aacute;s intensamente. Nada que ver con tus embestidas, pero a un ritmo considerable. Entonces noto que liberas la presi&oacute;n de mi cabeza, pero me ordenas que deje la frente pegada al suelo. Noto perfectamente como colocas un pie a cada lado de mi cabeza e inmediatamente despu&eacute;s siento que algo est&aacute; mojando mi cabeza. Reconozco el olor de tu pis, y me doy cuenta de que me est&aacute;s meando encima. Rub&eacute;n est&aacute; gimiendo de placer y, con la respiraci&oacute;n agitada le escucho decir:<\/p>\n<p>&ldquo;Mar&iacute;a haz lo mismo que ha hecho Laila. Col&oacute;cate en la cabeza de Pedro. Quiero que tambi&eacute;n te mees sobre su cuello y cabeza. Una puta as&iacute; no merece otra cosa&rdquo;.<\/p>\n<p>Sin tiempo para nada, siento que otra meada cae sobre m&iacute;. El suelo de loseta est&aacute; completamente encharcado, y mi frente sigue pegada al suelo y ahora empapada. Me dices que saque la lengua y que, sin levantar la frente, empiece a limpiar el suelo, cosa que hago sin dudar un instante.<\/p>\n<p>Cuando estoy haci&eacute;ndolo siento que un calor inunda mi culo. Siento que Rub&eacute;n se est&aacute; corriendo y que el cond&oacute;n que lleva puesto est&aacute; dejando toda su leche en el extremo. Despu&eacute;s de descargar, me da un par de azotes y le oigo exclamar:<\/p>\n<p>&ldquo;Menuda puta que te has buscado esta vez, Laila. Vaya culo que tiene el cabr&oacute;n. C&oacute;mo traga&rdquo;.<\/p>\n<p>Os re&iacute;s mientras yo no puedo ni moverme. Entonces, me agarras del collar y me obligas a levantarme. Mir&aacute;ndome a los ojos me dices que me vaya a la ducha, mientras Rub&eacute;n le indica a Mar&iacute;a d&oacute;nde est&aacute; la fregona con la que ha de limpiar el suelo.<\/p>\n<p>Me ducho. Una ducha larga y reparadora. El agua caliente cae sobre mi cabeza y me froto concienzudamente por todo el cuerpo. Me siento sucio. Me siento lo que soy. Tu puta. Y de pronto, siento un orgullo que me hace sonre&iacute;r. Y en ese momento te veo entrar en la ducha. Me acerco a ti y te doy un abrazo. El agua cae sobre los dos. Me abrazo fuerte y te digo que te quiero. Te doy las gracias por humillarme y cuidarme de esa forma, y te digo lo que ambos sabemos desde hace mucho.<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias. Soy tuyo, mi amor. Te quiero y te voy a querer toda mi vida. Haz conmigo lo que quieras&rdquo;<\/p>\n<p>Sonr&iacute;es y me abrazas m&aacute;s fuerte. Nos besamos sin separar nuestros cuerpos ni un cent&iacute;metro. Te enjabono, te aclaro y te seco&hellip; y cuando he terminado y te pregunto d&oacute;nde est&aacute; tu ropa, me dices que por hoy ya est&aacute; bien. Que dormir&aacute;s con mi camiseta azul de dormir y unos culotes, y que yo dormir&eacute; desnudo a tu lado.<\/p>\n<p>&ldquo;No hace falta que bajes a darles las buenas noches, cari&ntilde;o. Mar&iacute;a ha recogido el sal&oacute;n y se han ido a la habitaci&oacute;n que hay en la planta baja a dormir. T&uacute;mbate a mi lado y no dejes de abrazarme hasta que me quede dormida. Te quiero, bonita. Has estado incre&iacute;ble&rdquo;.<\/p>\n<p>(Continuar&aacute;)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 22<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La noche fue larga. Creo que nos fuimos a la cama pasadas las 6, porque se vislumbraba la salida de los primeros rayos de sol del s&aacute;bado, casi como una forma de darle los buenos d&iacute;as a la mayor&iacute;a de la gente&hellip; pero record&aacute;ndonos a nosotros dos que el d&iacute;a estaba empezando cuando apenas acab&aacute;bamos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21737,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-39064","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39064","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21737"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39064"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39064\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39064"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39064"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39064"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}