{"id":39121,"date":"2022-10-02T22:00:00","date_gmt":"2022-10-02T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-02T22:00:00","modified_gmt":"2022-10-02T22:00:00","slug":"mi-harem-familiar-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-harem-familiar-9\/","title":{"rendered":"Mi harem familiar (9)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39121\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Regresamos de Margarita de la misma forma, Ferry hasta Puerto La Cruz,&nbsp; viaje lento y sin prisas hasta el Motel de Boca de Uchire, noche apacible y plena de amor y al siguiente d&iacute;a desde all&iacute; hasta Caracas.<\/p>\n<p>Al llegar a casa el lunes 23, el recibimiento fue apote&oacute;sico. Tres mujeres hermosas y ansiosas esper&aacute;ndonos. Sugey se ruboriz&oacute; fuertemente apenas se quit&oacute; el casco, por las tonter&iacute;as de Ana.<\/p>\n<p>-Bienvenidos a los novios, espero que la hayan pasado divinamente, su Luna de Miel, digo. &ndash; nos dijo, euf&oacute;rica.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; dices, muchacha loca? &iquest;Qu&eacute; Luna de Miel ni que nada? Fue un viaje de vacaciones con mi hijo. Deja de decir insensateces, que ya est&aacute;s bastante grandecita para la gracia.<\/p>\n<p>-Si, como no&hellip; ser&aacute; como t&uacute; dices, pero esa cara de felicidad y ese rubor, ummm, no s&eacute; c&oacute;mo se come eso&hellip;<\/p>\n<p>-Hola, hermanita querida, hola sobrino&hellip; espero que la hayan pasado muy bien. &ndash; dijo enseguida Miriam, para quitar el acento sobre lo dicho por Ana.<\/p>\n<p>-Bendici&oacute;n, t&iacute;a y hola, hermanito. &ndash; nos salud&oacute;, a su vez, Andrea, con una linda sonrisa en su hermos&iacute;sima cara.<\/p>\n<p>Entramos a casa y nos sentamos a tomar un vaso de agua y empezar a contar. Por supuesto, Sugey relat&oacute; hasta con detalles todo lo acontecido que ella no considerara censurado, como por ejemplo nuestras aventuras sexuales. Hasta cont&oacute; de Luc&iacute;a y Joaqu&iacute;n, de las cenas y noches de baile que compartimos, de lo atractivo que era el tipo y lo hermosa que era la tipa, pero hasta all&iacute;. Inmediatamente colocaba el cartelito de Censurado y listo.<\/p>\n<p>-&iquest;Y t&uacute;, hermanito, que cuentas? &ndash; me pregunt&oacute; Andrea, sin malicia.<\/p>\n<p>-Bueno, poco que agregar al extenso relato de mi madrecita, solo que estuvimos en una playa solitaria, Las Dunas, que se prestaba para el nudismo y la do&ntilde;a, bueno, pues&hellip; hizo topless. &iquest;Qu&eacute; tal? Me dej&oacute; anonadado, como dicen en las comiquitas. Si le vieras la belleza de senos que tiene y lo quemados que los trae. &ndash; dije con picard&iacute;a. Mam&aacute; me fulmin&oacute; con la mirada y se puso roja de inmediato.<\/p>\n<p>-&iquest;Y despu&eacute;s de atreverse a hacer topless delante de ti, no se atrevi&oacute; al siguiente paso, el desnudo total? &ndash; pregunt&oacute; ansiosa Ana.<\/p>\n<p>-No, ni querida Ana, no. Desnudo total en la playa y delante de &eacute;l, no. Pero en el apartamento, en el balc&oacute;n y mientras &eacute;l dorm&iacute;a una siesta, varias veces lo hice, pero en privado. Si, estoy totalmente quemada, integralmente. Es delicioso. &ndash; minti&oacute; descaradamente Sugey, arrobada como estaba, para justificar su cuerpo totalmente dorado al sol.<\/p>\n<p>-Si, como no, vamos a creerte, s&iacute;, claro, mam&aacute;. Yo que t&uacute; me hubiera despelotado totalmente. Es m&aacute;s, el a&ntilde;o pr&oacute;ximo me voy con &eacute;l al mismo viaje, Margarita en moto y me voy a soltar el mo&ntilde;o como nunca, desnuda todo el tiempo que pueda en esas playitas alejadas. &ndash; replic&oacute; Ana.<\/p>\n<p>-Deja las loqueras. Bueno, hasta aqu&iacute; la conversa, estoy cansada, el viaje en moto no es lo mismo que en carro. Me voy a dar una ducha, un ba&ntilde;o de crema y a acostarme hasta que el mundo se despierte. Con permiso. &ndash; remat&oacute; mam&aacute;.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n estoy cansado. Con permiso.<\/p>\n<p>Una vez ba&ntilde;ado, Ana se present&oacute; en mi cuarto para fustigarme.<\/p>\n<p>-Mi amor, mam&aacute; si es tonta, mira que contarnos una pel&iacute;cula de Walt Disney. Debi&oacute; contarnos el &ldquo;&Uacute;ltimo Tango en Paris&rdquo;, &iquest;no crees?<\/p>\n<p>-D&eacute;jala en paz, no seas ladilla. La pasamos de lo mejor, nos divertimos, estaba radiante todo el tiempo y no quer&iacute;a regresar. Yo tampoco, pero necesit&aacute;bamos pasar la Navidad con ustedes. No se la amargues. Y ponme N&iacute;vea por todo el cuerpo, que tambi&eacute;n estoy muy quemado. &ndash; le respond&iacute; en tono de hermano mayor.<\/p>\n<p>-Con mucho gusto, mi amor. D&eacute;jame cerrar la puerta para que no nos molesten, porque te voy a violar. &ndash; y cerr&oacute; la puerta, se quit&oacute; la ropa y totalmente en pelotas se dedic&oacute; a masajearme todo el cuerpo con la Body Milk de N&iacute;vea que ten&iacute;a en la c&oacute;moda.<\/p>\n<p>Nos dimos un lenguazo en forma, de esos que manifiestan claramente las intenciones y sigui&oacute; con su masaje. Era delicioso sentir sus manos acarici&aacute;ndome por todas partes, por todas. Y sus besos me sab&iacute;an mejor que nunca. Realmente era un privilegio tener una hermana como ella, hermosa, deliciosa, gentil y sin embargo, co&ntilde;oemadre como ella sola.<\/p>\n<p>Al finalizar su masaje, que fue extenso y recuperador, se mont&oacute; de una vez sobre mi verga enhiesta desde hac&iacute;a rato, previamente me coloc&oacute; un cond&oacute;n con suma habilidad y se la enchuf&oacute; de una, hasta el fondo, para comenzar su cabalgata, suavemente al principio, pero incrementando la velocidad poco a poco. Luego de tres orgasmos deliciosos, me hizo acabar con una maniobra que me dej&oacute; asombrado. Apret&oacute; sus piernas con fuerza contra mi cuerpo, se clav&oacute; lo m&aacute;s profundo que pudo y exprimi&oacute; mi g&uuml;evo como si se tratara de limones, hasta dejarme seco. Con decirles que hasta grit&eacute; de la impresi&oacute;n. Pens&eacute; que iba a machacarme el glande y lo iba a dejar espaturrado. &iexcl;Qu&eacute; fuerza despleg&oacute; con sus m&uacute;sculos vaginales!<\/p>\n<p>Cuando me desmont&oacute;, luego de un buen rato para recuperarse en el cual estuvo recostada de mi pecho con sus deliciosas tetas clavadas en m&iacute;, me sent&eacute; para observar detenidamente mi capullo, la cabeza de la anaconda, porque me estaba latiendo como lo hacen en las comiquitas cuando alguien se golpea el dedo con un martillo. Afortunadamente, no pas&oacute; nada, pero me asust&eacute;. No le conoc&iacute;a tal ferocidad. Ana estaba resultando una mujer asombrosa, ya no tanto por sus maravillas f&iacute;sicas, sino por sus actitudes y aptitudes. No dejaba de impresionarme.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde la corr&iacute; de mi habitaci&oacute;n y subrepticiamente me fui a la de mam&aacute;, cerr&eacute; la puerta y la desnud&eacute; para darle su ba&ntilde;o de Body Milk, que tanto necesitaba. Una vez que termin&eacute;, le di una mamada de cuca que la dej&oacute; tirada, al punto que me dec&iacute;a que estaba rota, destruida. Me lav&eacute; la boca y la cara en su ba&ntilde;o integrado y me fui a vestir para bajar a la planta baja, a reunirme con las otras maravillas de mi casa.<\/p>\n<p>Encontr&eacute; a Miriam sentada en el saloncito privado, leyendo una novela muy interesante, &ldquo;Por quien tocan las campanas&rdquo; de Ernest Hemingway, sentada de medio lado en el sof&aacute;, con las piernas recogidas sobre el coj&iacute;n, sin zapatos. Se ve&iacute;a preciosa en esa pose. Me sent&eacute; a su lado y le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Puedo acompa&ntilde;arte, o te interrumpo?<\/p>\n<p>-Mi amor, t&uacute; nunca me interrumpes. Es m&aacute;s, he estado extra&ntilde;ando tus &ldquo;abrazos confundidos&rdquo;. No sabes la falta que me han hecho, estos d&iacute;as. &ndash; me respondi&oacute; con una hermosa sonrisa, que me mostraba su maravillosa dentadura, en pleno.<\/p>\n<p>-Bueno, si te hac&iacute;an falta te doy uno de inmediato, para empezar y muchos m&aacute;s de seguidas, hasta que te pongas al d&iacute;a&hellip; jejeje.<\/p>\n<p>-Vamos a la cocina a servirnos un caf&eacute; y mientras, como quien no quiere la cosa, me los das. Que sean varios, por favor.<\/p>\n<p>-Vamos&hellip; de una vez&hellip;<\/p>\n<p>Fuimos a la cocina y mientras ella pon&iacute;a la cafetera a calentar un poco, la abrac&eacute; desde atr&aacute;s, como sol&iacute;a hacer con ella y con mam&aacute;. Pegu&eacute; mi pelvis a sus magn&iacute;ficas nalgas, con toda la intenci&oacute;n que sintiera mi paquete y pas&eacute; mis brazos por debajo de sus tetas, hasta agarrarme las manos sobre su pancita. Puse mi boca sobre su cuello y degust&eacute; el maravilloso aroma de mujer, esa fragancia de la piel de Miriam y de Sugey, que nunca encontrar&iacute;a en otra mujer, ni siquiera en sus hijas. Era aroma de mujer bonita, de mujer hermosa, sabrosa. Luego empec&eacute; a darle sutiles besitos en su cuello y la se&ntilde;ora empez&oacute; a temblar entre mis brazos. Como me gustaba tanto, arreci&eacute; con los besos hasta que Miriam me dijo:<\/p>\n<p>-Mi amor, si sigues haciendo eso no respondo de m&iacute;, las piernas me tiemblan. No s&eacute; si lo sabes, pero causas un efecto en m&iacute; que me pone loca. No respondo, no respondo&hellip;<\/p>\n<p>-Y con lo mal intencionado que soy yo, que lo hago a prop&oacute;sito, tampoco respondo. &iquest;Te acuerdas de la vieja aquella del tic nervioso? Era hermosa, aunque no sab&iacute;a que era tan tonta.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ayyy s&iacute;! &iexcl;Qu&eacute; bandido que eres! Esa pobre mujer no aguantar&iacute;a un round en tus brazos. De solo verte la mirada de pervertido que le dabas, se asust&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Y t&uacute; aguantar&iacute;as un round conmigo? &ndash; le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>-Yo, contigo aguantar&iacute;a todos los rounds que tu quisieras&hellip; No s&eacute; si t&uacute; lo sab&iacute;as, pero a tu padre lo conocimos juntas, Sugey y yo y estuvimos en tr&iacute;o permanente durante dos a&ntilde;os, hasta que yo me di por vencida porque el muy mu&eacute;rgano se cas&oacute; con tu mam&aacute; y no conmigo. Pero con &eacute;l supe lo que era un hombre de verdad, no como el infeliz de mi marido, que en vez de mejorar con los a&ntilde;os, se devalu&oacute; totalmente. Y si t&uacute; eres su hijo, quisiera probar, para ver si es verdad lo que me han contado. Mira que yo estoy muy necesitada&hellip; de cari&ntilde;o&hellip; de atenci&oacute;n varonil. No estoy en plan de buscarme un hombre a &eacute;stas alturas de mi vida sentimental, pero en cuanto a mi inexistente vida sexual, eso es otra cosa. Pero primero y antes que demos un paso adelante, debo tratar el asunto con mi hermana. Sin eso, nada.<\/p>\n<p>-&iquest;Y eso? &iquest;Le vas a pedir permiso, acaso?<\/p>\n<p>-Siiii. T&uacute; eres su hijo, pero m&aacute;s que eso, le perteneces. No a m&iacute;. Sin su permiso, de nuestros abrazos no pasamos, porque esos si me los ha permitido ella.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo es eso que le pertenezco?<\/p>\n<p>-Se me sali&oacute;, pero olv&iacute;dalo. De eso no vamos a hablar. T&uacute; eres su hijo y cualquier perversi&oacute;n entre t&uacute; y yo deber&aacute; contar con su aprobaci&oacute;n. Es mi hermana y la respeto, como tambi&eacute;n a ti. No puedo llegar aqu&iacute; a su casa, donde nos ha recibido con los brazos abiertos y de pronto sacudirle los cimientos a su vida hogare&ntilde;a. Yo no hago esas cosa, as&iacute; que mejor dejamos el jueguito para m&aacute;s luego, cuando ya haya hablado con ella.<\/p>\n<p>La bes&eacute; en el cuello una vez m&aacute;s, se eriz&oacute; y la solt&eacute;. Qued&aacute;bamos pendientes. Nos tomamos el caf&eacute; y me fui en busca de Andrea, que estaba en la terraza, escuchando m&uacute;sica. Me sent&eacute; a su lado y le di un cari&ntilde;oso beso en el cachete, para demostrarle mi cari&ntilde;o, como siempre.<\/p>\n<p>**********<\/p>\n<p>Este segmento lo narra Sugey, el martes 24 de diciembre:<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as, hermanita &iquest;C&oacute;mo amaneces? &ndash; le dije a Miriam, apenas entr&eacute; a la cocina, temprano en la ma&ntilde;ana del domingo.<\/p>\n<p>-Bien, gracias &iquest;Y t&uacute;, qu&eacute; tal? &ndash; me respondi&oacute; amablemente, como de costumbre.<\/p>\n<p>-Pues bien, triste porque se acab&oacute; esa aventura en moto con mi querido hijo, pero feliz de estar de nuevo en casa, con las personas que amo. &ndash; le manifest&eacute;, ya sent&aacute;ndome en la banqueta del mes&oacute;n, lista para servirme un cafecito.<\/p>\n<p>-Estamos solas, los j&oacute;venes est&aacute;n durmiendo todav&iacute;a, as&iacute; que voy a aprovechar para conversar contigo, hermanita. Es algo muy personal, &iacute;ntimo, dir&iacute;a yo, pero s&eacute; que tengo que dec&iacute;rtelo y que t&uacute; no te vas a molestar conmigo. Ver&aacute;s&hellip; desde que Andrea y yo nos vinimos a vivir a esta casa me he sentido otra persona, m&aacute;s libre, m&aacute;s independiente, feliz de haberme quitado ese peso tan grande que era mi matrimonio. Vivir aqu&iacute; contigo y tus hijos ha sido un b&aacute;lsamo que cur&oacute; todas mis heridas. Y Andrea piensa lo mismo que yo. &ndash; hizo una pausa&hellip;<\/p>\n<p>-Si, ya me lo ha conversado ella, justo antes de irnos para Margarita. &ndash; le respond&iacute; cordialmente.<\/p>\n<p>-Bien, sigo entonces. Resulta que desde que llegamos, cierto caballero que t&uacute; aprecias mucho se ha dado a la tarea de hacerme muy divertida y hasta agradable la estancia. A cada rato me abraza por detr&aacute;s, muy cari&ntilde;osamente y me dice cosas deliciosas al o&iacute;do, adem&aacute;s de recostarse de mi trasero, con toda su hombr&iacute;a. &Eacute;l siempre dice luego ique: &ldquo;Ay, perd&oacute;n Miriam, me confund&iacute;, cre&iacute; que eras mam&aacute;&rdquo; pero yo s&eacute; que si hay alguien que jam&aacute;s se confunde con nosotras es &eacute;ste caballero. Es un bandido, lo hace a prop&oacute;sito. Me da besitos muy dulces en el cuello y te juro hermana que se me doblan las piernas, tiemblo&hellip; ese muchacho ya me tiene la empalizada en el suelo. No s&eacute; &ndash;ni quiero&ndash; como evitarlo. Cada vez que ese carrizo me &ldquo;ataca&rdquo;, me vienen a la memoria aquellos momentos tan especiales que viv&iacute;amos con Ernesto, t&uacute; y yo con &eacute;l. Aunque &eacute;ste muchacho es mucho m&aacute;s cari&ntilde;oso que su padre. Es un z&aacute;ngano, me tiene loca y creo que en cualquier momento va a pasar algo y no quiero ofenderte ni faltarte el respeto con tu hijo y en tu casa; necesito tu ayuda, que me digas que puedo hacer&hellip;<\/p>\n<p>-Bueno, Miriam, ni modo. Yo sab&iacute;a que algo as&iacute; iba a pasar, tarde o temprano te iba a empezar a acosar. Eres igualita a m&iacute; y eso para &eacute;l es un im&aacute;n. Te voy a confesar algunas cosas, a ti que eres mi hermana y mi persona de confianza, con quien he compartido tantas cosas importantes en mi vida.<\/p>\n<p>Primero: ese sinverg&uuml;enza me tiene loca, desde que se desarroll&oacute; y creci&oacute; me tiene hipnotizada. No por parecerse tanto a su padre, no. Es que es m&aacute;s hermoso, m&aacute;s varonil que su padre, a mi parecer. Cuando &eacute;l me hace esas cosas que te hace a ti, se me caen las medias. He llegado a mojarme las pantaletas, te lo juro. Es mi hijo, pero me tiene loquita desde hace m&aacute;s de tres a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Segundo: desde hace unos meses, m&aacute;s de seis, creo, me tiene sometida a un permanente cortejo, trata de seducirme, de enamorarme, me dice las cosas m&aacute;s bellas que te puedas imaginar, tan agradables. Me trae flores, me invita al cine, me lleva a cenar, hasta hemos ido a bailar dos veces en discotecas, en fin, es un ataque constante, me dice que quiere que sea su novia. Me acompa&ntilde;a a todas partes donde yo quiera ir. Me escribe unos papelitos de lo m&aacute;s lindos. Frases cortas o palabras simples, pero bellas: te quiero, bonita, te amo, eres la m&aacute;s bella mujer y as&iacute;. Tengo m&aacute;s de 100 papelitos as&iacute;, que me deja diariamente dentro de mi cartera o bolso. Definitivamente, trata de enamorarme. Es un rom&aacute;ntico empedernido, hasta cursi, a veces. Me dice las cosas m&aacute;s lindas que nadie jam&aacute;s me haya dicho.<\/p>\n<p>Tercero: este viaje en moto para Margarita fue inventado y preparado por &eacute;l y encompinchado con su hermana, porque ellos sienten que yo estaba cayendo en un pozo sin fondo por estar sola, sin marido, sin hombre. Entonces plane&oacute; esto y me convencieron ambos de ir. Me fui con &eacute;l y pasaron cosas que nunca cre&iacute; que pasar&iacute;an, pero ese bandido me venci&oacute;. Me conquist&oacute;, ya te contar&eacute; detalles m&aacute;s adelante, porque necesito hablarlo con alguien y ese alguien solo puedes ser t&uacute;, nadie m&aacute;s. Como te digo, me conquist&oacute; y me entregu&eacute; a &eacute;l. Ahora somos amantes o novios, como dice &eacute;l. Soy su mujer. Pas&eacute; por encima de todos mis prejuicios, principios y valores y ahora soy una pecadora, ir&eacute; al infierno por cometer incesto&hellip; pero me siento feliz. Ese muchacho, mejor dicho, ese hombre, porque ya lo es, me tiene m&aacute;s contenta que ni&ntilde;a en pi&ntilde;ata. Me adora, me tiene satisfecha como mujer. Nunca jam&aacute;s, con ning&uacute;n hombre, ni siquiera con nuestro adorado Ernesto, me hab&iacute;a sentido tan mujer, tan satisfecha, tan plena. Miriam, ese hombre tiene un pene que &eacute;l llama &ldquo;anaconda&rdquo;, que es una maravilla, hermana. Mucho m&aacute;s grande que el de su padre. Mide 22 cm de largo y grueso como &eacute;l solo. Cuando me penetra, me transporta a otro mundo, siento que voy a morir, pero de gusto, de placer. Me hace acabar dos y tres veces en un polvo. La &uacute;ltima noche en Margarita fueron cuatro veces. Me dej&oacute; para la chivera, inservible. &iquest;Sabes lo que es &ldquo;Le Petit Mort&rdquo;? Bueno, en una semana con &eacute;l lo he sentido tres veces. Solo con Ernesto hab&iacute;a sentido eso, pero no tan intenso ni tan seguido.<\/p>\n<p>Cuarto: tambi&eacute;n ya se ha cepillado a su hermana. Fue antes que a m&iacute;, ya llevan unos seis meses. Se aman, se adoran. Est&aacute;n conscientes que no tienen futuro, pero son felices a su manera. Yo me opuse fuertemente, al principio, pero luego los dej&eacute; tranquilos, porque conf&iacute;o en ellos y en su cordura, aunque a veces pienso que Anastasia est&aacute; loca de atar. Desde entonces son amantes, pero seg&uacute;n &eacute;l, yo tengo la prioridad.<\/p>\n<p>Quinto: con tu llegada a &eacute;sta casa y con tu hija, por supuesto, te aseguro que &eacute;l ya estar&aacute; apostando a hacer crecer su harem particular. Creo que te tiene en la mira, al menos eso me parece y no s&eacute; si seas capaz de salvarte de eso. Si lo que deseas, si el motivo de &eacute;sta conversaci&oacute;n es que necesitas mi permiso para tir&aacute;rtelo, lo tienes. Es todo tuyo. Su habitaci&oacute;n es privada, con ba&ntilde;o interno y est&aacute; insonorizada. Lo que all&iacute; dentro pase, ser&aacute; cosa de ustedes.<\/p>\n<p>Sexto y &uacute;ltimo: Andrea estar&aacute; tambi&eacute;n en su mira, supongo. Debes advertirla, para que no la agarre de sorpresa y pueda anticipar su comportamiento, aunque si los conozco, pienso que ya debe ser de &eacute;l o lo ser&aacute; muy pronto, porque Tito la adora, tanto como a Ana. Definitivamente, yo soy el amor de su vida, seg&uacute;n &eacute;l y t&uacute; eres igualita a m&iacute;. Ana es su otro gran amor y Andrea no se escapa de esa visi&oacute;n. En resumen, creo que Tito quiere tener a sus cuatro mujeres dentro de &eacute;stas cuatro paredes. Ah&iacute; te dejo eso, hermanita. Te he abierto mi alma como nunca. Amo a ese hijo m&iacute;o, a ese hombre m&iacute;o como nunca hab&iacute;a amado a ning&uacute;n otro hombre, incluyendo a su padre. Me vuelve loca, soy suya y no lo puedo evitar.<\/p>\n<p>-Guao, hermana, no s&eacute; qu&eacute; decirte. Lo que me has desglosado es algo muy grande, muy fuerte. &iquest;Ana sabe lo que pas&oacute; entre ustedes? &iquest;Se lo has contado o todav&iacute;a no? Yo, por lo pronto, si cuento con tu autorizaci&oacute;n, quiero conversar con mi hija sobre mi situaci&oacute;n con Tito y sobre las posibilidades de ella en ese orden de ideas. Ya estoy que no me aguanto, hermana, estoy desesperada de tener un hombre de verdad. Y ese hijo tuyo a m&iacute; tambi&eacute;n me vuelve loca, quiero tenerlo entre mis piernas.<\/p>\n<p>Fin del relato por parte de Sugey<\/p>\n<p>**********<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Regresamos de Margarita de la misma forma, Ferry hasta Puerto La Cruz,&nbsp; viaje lento y sin prisas hasta el Motel de Boca de Uchire, noche apacible y plena de amor y al siguiente d&iacute;a desde all&iacute; hasta Caracas. Al llegar a casa el lunes 23, el recibimiento fue apote&oacute;sico. Tres mujeres hermosas y ansiosas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19937,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-39121","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39121","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19937"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39121"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39121\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39121"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39121"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39121"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}