{"id":39170,"date":"2022-10-08T22:00:00","date_gmt":"2022-10-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-08T22:00:00","modified_gmt":"2022-10-08T22:00:00","slug":"mi-harem-familiar-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-harem-familiar-11\/","title":{"rendered":"Mi harem familiar (11)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39170\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El 28 de diciembre, d&iacute;a de los inocentes, Andrea se me acerc&oacute; temprano en la ma&ntilde;ana, con cierta sonrisita sospechosa en su linda carita.<\/p>\n<p>-Hermanito bello, tengo un problemita y tal vez t&uacute; podr&iacute;as ayudarme&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Si? &iquest;cu&aacute;l problema? Mira que s&eacute; que hoy es el d&iacute;a de los inocentes.<\/p>\n<p>-No, mi amor, nada de bromas ni nada que ver con esa fecha. No, es que esta noche se casa una compa&ntilde;era de la Universidad, la m&aacute;s pana y quiero ir a su boda, pero no tengo pareja, no tengo con quien ir.<\/p>\n<p>-&iquest;Seguro? Yo creo que s&iacute; tienes con quien ir&#8230; conmigo, boba. Yo te llevo, con una condici&oacute;n: que &eacute;sta noche soy tu pareja, no me vas a dejar botado por cualquier tipo que se te presente.<\/p>\n<p>-Yo a ti jam&aacute;s te har&iacute;a algo as&iacute;. Si voy contigo, contigo muero. &iquest;Me llevas entonces, mi amorcitico?<\/p>\n<p>-Si, claro que s&iacute;. Ojal&aacute; no sea una broma del d&iacute;a de los inocentes, mira que me ilusiono con tu petici&oacute;n y luego sufro una decepci&oacute;n. Caramba, me sali&oacute; en verso.<\/p>\n<p>-No, te lo juro. Te pones un buen flux, el negro que te queda tan bien, con camisa blanca de yuntas y una corbata gris de rayitas que te he visto. Y el reloj que te regal&oacute; Sugey, que te queda bello. A las 6 salimos de aqu&iacute;, que quiero ir a la iglesia. &iquest;De acuerdo, mi amor?<\/p>\n<p>-Si. &ndash; le respond&iacute;.<\/p>\n<p>A las 6 en punto estaba yo como un clavel esperando a Andrea en la planta baja de la casa. De pronto, mi damita apareci&oacute; m&aacute;s bella que nunca, con un vestido gris perla entallado, a media pierna, con escote en la espalda y el frente cerrado, sin mangas. Medias oscuras y zapatos de tac&oacute;n alto. Vestida para enamorar. Su cabellera recogida en un sensual mo&ntilde;o flojo con mechones ca&iacute;dos y maquillada de infarto. Su boca era una invitaci&oacute;n a besarla. Nunca, en tantos a&ntilde;os la hab&iacute;a visto tan bella como esa noche. Hab&iacute;amos ido a muchas fiestas juntos, pero esta noche estaba matadora. Sugey, Miriam y Ana la aplaudieron y nos despidieron, dese&aacute;ndonos una feliz noche. Subimos al carro y nos fuimos.<\/p>\n<p>Llegamos a la iglesia de Los Palos Grandes, presenciamos todo el acto, largo y tedioso, felicitamos a los novios y nos fuimos a la recepci&oacute;n, en una sala de fiestas en Los Chorros. Ya en la sala de fiestas, nos sentamos en una mesa donde se hallaban dos parejas de compa&ntilde;eros de clases. Ella me present&oacute; como su primo, honradamente, aunque yo les dec&iacute;a que era su novio y que la pr&oacute;xima boda ser&iacute;a la nuestra. Eran personas sencillas, agradables, pasamos la velada echando bromas, comiendo y bebiendo con alegr&iacute;a. Bailamos bastante, yo con ella y una que otra vez con alguna de las otras dos chicas, muy lindas y agradables, solo que nada que ver con Andrea. Mi querida prima era la sensaci&oacute;n de la noche, adem&aacute;s de la novia, que era realmente linda. Pero Andrea estaba m&aacute;s buena, pensaba yo.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos bailando abrazados, muy pegados y Andrea empez&oacute; a decirme que me comportara, que all&iacute; sab&iacute;an que &eacute;ramos primos, no novios. Pero me era realmente dif&iacute;cil comportarme &ldquo;correctamente&rdquo; porque esa ni&ntilde;a estaba arrolladora, hermosa, sensual. Poco despu&eacute;s de medianoche me dijo que estaba cansada y que quer&iacute;a regresar a casa. Nos despedimos y nos fuimos. Al llegar a casa y bajar del carro ya no me pude aguantar m&aacute;s y la bes&eacute; en la boca, con ansias locas. Ella se entreg&oacute; a ese beso con ternura, con pasi&oacute;n. Durante un rato largo, nos besamos con ganas, esas ganas que se hab&iacute;an acumulado desde la &eacute;poca en que las ense&ntilde;&eacute; a besar a ella y a Ana. Subimos la escalera de caracol para mi habitaci&oacute;n, ya ella sab&iacute;a lo que eso significaba. Entramos, se meti&oacute; al ba&ntilde;o a orinar y mientras, yo coloqu&eacute; un casete de m&uacute;sica suave, rom&aacute;ntica, de los 70&rsquo;. Al salir del ba&ntilde;o, la tom&eacute; entre mis brazos y le dije:<\/p>\n<p>-Ahora s&iacute;, podemos bailar abrazad&iacute;simos, como a m&iacute; me gusta. Me has tenido loco toda la noche, estas m&aacute;s bella que nunca.<\/p>\n<p>-Si, mi amor, aqu&iacute; s&iacute; podemos hacer lo que t&uacute; quieras. Todav&iacute;a la noche es joven.<\/p>\n<p>-&iquest;Tendr&aacute;s algo que decirme, acaso?<\/p>\n<p>-&iquest;Yo? No s&eacute;&hellip; ah, s&iacute;, claro, si&hellip; quiero ser tuya, va una primera vez&hellip;<\/p>\n<p>-Calla, no tienes que dec&iacute;rmelo otra vez. Te amo y s&eacute; que t&uacute; a m&iacute;. Esta noche vas a ser m&iacute;a, como Dios manda, porque ese se&ntilde;or que est&aacute; all&aacute; arriba me las puso a las cuatro aqu&iacute; para m&iacute;. Solo me faltabas t&uacute; y lo que m&aacute;s tarda en conseguirse, m&aacute;s se desea y se disfruta&hellip;<\/p>\n<p>-Si, mi amor, estaba deseando que esta noche llegara, aunque todav&iacute;a no me has hablado de Paris, vagabundo&hellip;<\/p>\n<p>-Es cierto, te lo debo. Alg&uacute;n d&iacute;a tendr&eacute; con qu&eacute; y te llevar&eacute;. Lo prometo.<\/p>\n<p>A partir de ese momento se acabaron las palabras. As&iacute; como a Ana le gustaba conversar durante la c&oacute;pula, a Andrea le gustaba el silencio. Solo suspiraba. Eran suspiros deliciosos, como toda ella. Esa ni&ntilde;a sab&iacute;a a gloria, como su madre. Sus jugos vaginales me supieron mejor que nada. Hasta su sudor era como licor de ambros&iacute;a. Me la com&iacute; por completo, creo que esa noche no qued&oacute; un cent&iacute;metro cuadrado de su piel que yo no degustara, no lamiera, no mordiera. No s&eacute; qu&eacute; me pasaba esa noche, pero me sent&iacute;a enamorado de esa dulce ni&ntilde;a. Hicimos el amor literalmente, solo eso, amor, nada de brusquedades, de folleteo, no. Solo amor y del bueno. Prob&eacute; sus labios, superiores e inferiores y no supe con cuales quedarme. Lo mismo me pas&oacute; con sus pezones, no lograba decidirme, si el izquierdo o el derecho. Lo que s&iacute; me result&oacute; inmediato, sin tener que pensar, fue su cl&iacute;toris. Me enamor&eacute; de ese pedacito de carne maravillosa de esa vulva tan especial. Y ella respond&iacute;a de maravillas ante mis requerimientos. Lo &uacute;nico que me fue negado fue su trastienda, que trat&eacute; de penetrarla cari&ntilde;osamente con un dedo y me fue prohibido el acceso. Por pudor, por temor, no lo s&eacute;, pero quedaba como materia pendiente. No era necesario insistir, el tiempo jugaba a mi favor.<\/p>\n<p>Ella me coment&oacute;, ya poco antes de quedarse dormida recostada sobre mi pecho, que estaba pensando en las caras de las otras chicas, Sugey, Miriam y Ana, cuando nos vieran al d&iacute;a siguiente al bajar a comer.<\/p>\n<p>Por la ma&ntilde;ana, como a las 10, bajamos ya ba&ntilde;ados y vestidos, con nuestras caras de felicidad y atentos a las bromas que nos esperaban. Saludamos como acostumbr&aacute;bamos, yo abrac&eacute; a Miriam &ldquo;equivocadamente&rdquo;, la bes&eacute; en los labios y me disculp&eacute;, luego abrac&eacute; a Sugey, le di una nalgada en sus suculentas posaderas y un tremendo beso en su deliciosa boquita y luego estruj&eacute; a Ana. Me sent&eacute; y observaba, pero nada aconteci&oacute;. Todo normal. Andrea me miraba, desconcertada. Desayunamos los dos y justo al terminar, Ana empez&oacute; con la rochela.<\/p>\n<p>-No crean que se van a salvar, solo los dejamos comer en paz. Caras de felicidad, me parecen conocidas. &iquest;Qu&eacute; habr&aacute; pasado anoche en esa fiesta, boda o lo que sea? &iquest;C&oacute;mo habr&aacute; terminado todo? Me da la impresi&oacute;n que anoche subieron por la escalera de caracol&hellip; jajajaja&hellip;<\/p>\n<p>Andrea se ruboriz&oacute; como nunca, tuve que acudir en su auxilio para protegerla de las bromas de Ana. La abrac&eacute; por detr&aacute;s, ella segu&iacute;a sentada en la silla alta del mes&oacute;n y le acarici&eacute; la mejilla. Finalmente, Sugey dijo:<\/p>\n<p>-Entonces, Andrea &iquest;ya est&aacute;s en la n&oacute;mina? &ndash; y las otras dos soltaron las carcajadas.<\/p>\n<p>-Tranquila, Andrea, t&oacute;matelo con soda, que todas han pasado por lo mismo por mi culpa. A cada cochino le llega su s&aacute;bado, aunque hoy sea domingo.<\/p>\n<p>-Por cierto, Andrea &iquest;y que hubo con lo de Par&iacute;s? &iquest;Te enga&ntilde;&oacute;, acaso? &ndash; le solt&oacute; Sugey.<\/p>\n<p>-No, &eacute;l me prometi&oacute; que alg&uacute;n d&iacute;a, cuando tenga con qu&eacute;, me llevar&aacute;. Y yo le creo, porque me lo prometi&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Y t&uacute; conf&iacute;as en su palabra, hija? &ndash; le pregunt&oacute; su madre.<\/p>\n<p>-Yo conf&iacute;o en &eacute;l, no solo en su palabra. Y aunque nunca me lleve a Paris, lo de anoche fue muy lindo. En la boda me hizo sentir que yo era la mujer m&aacute;s bella y m&aacute;s deseada de la noche y despu&eacute;s aqu&iacute;, en su cuarto, me hizo ver las estrellas y los planetas. Y todas ustedes saben de lo que les estoy hablando, no se hagan las mensas.<\/p>\n<p>Eso result&oacute; determinante para que nuestro hogar se declarara desde entonces en mi harem personal. Mis cuatro mujeres. Pero lo que me esperaba era desconocido para m&iacute;. Tendr&iacute;a que estar muy pendiente de cualquier detalle.<\/p>\n<p>Por supuesto, esa noche repetimos en mi habitaci&oacute;n, para seguir acopl&aacute;ndonos. Una vez m&aacute;s intent&eacute; lo del dedo por la retaguardia y fui rechazado:<\/p>\n<p>-No, mi amor, por ah&iacute; me da miedo. Una vez lo hice, pero me doli&oacute; mucho. Y con esa cosota tuya seguro que ser&iacute;a un desastre. Me da mucho miedo.<\/p>\n<p>-No tengas miedo de m&iacute;, yo jam&aacute;s te har&iacute;a algo que te lastimara. Tengo mucha habilidad para lograrlo y te aseguro que te lo trabajo bien, lo dilatamos correctamente y al final, te har&eacute; gozar de lo lindo. Recuerda que con paciencia y salivita&hellip;<\/p>\n<p>-Si, el elefante se lo meti&oacute; a la hormiguita, pero a m&iacute; me da mucho miedo.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n fue el que te maltrat&oacute;? &iquest;Lo ten&iacute;a muy grande?<\/p>\n<p>-Fue &Aacute;lvaro, ese desgraciado que siempre quer&iacute;a follar a lo bruto.<\/p>\n<p>-Cuando lo vea le voy a dar su tatequieto, por bestia. &iquest;Y lo tiene grande?<\/p>\n<p>-No s&eacute;, mucho menos que el tuyo, normalito, dir&iacute;a yo, pero muy bruto. Hasta por delante me dol&iacute;a con &eacute;l.<\/p>\n<p>-Bueno, conf&iacute;a en m&iacute; y d&eacute;jame hacer mi magia, ver&aacute;s que te va a gustar y no te arrepentir&aacute;s. &iquest;Me permites?<\/p>\n<p>-Bueno, ya va&hellip; conf&iacute;o en ti, siempre. Pero despacito, por favor y si te digo que pares, paras. &iquest;Si? &iquest;Me lo prometes?<\/p>\n<p>-Seguro, te lo prometo.<\/p>\n<p>Y as&iacute; derrumb&eacute; el temor de Andrea y la penetr&eacute; satisfactoriamente, luego de m&aacute;s de media hora de preparaci&oacute;n. Le ech&eacute; un polvo maravilloso por su maravilloso culito, que ella disfrut&oacute; de lo lindo con cuatro orgasmos anales. Al final, despu&eacute;s de eyacular copiosamente dentro de su recto -claro, en el cond&oacute;n-le vi unas l&aacute;grimas correr por su mejilla. Me asust&eacute; y le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-Mi amor, &iquest;te hice da&ntilde;o? &iquest;Por qu&eacute; esas l&aacute;grimas? No entiendo, todo iba tan bien.<\/p>\n<p>-No te preocupes, no estoy llorando de dolor, sino de placer. Me encant&oacute; lo que me hiciste, eres un amor de verdad, verdad, fue la cosa m&aacute;s rica que me han hecho. Me encant&oacute; tanto que quiero que siempre me lo hagas por all&iacute;. Fue una sensaci&oacute;n desconocida para m&iacute;, me hiciste acabar cuatro veces, pero fue algo diferente&hellip;<\/p>\n<p>-La verdad, me asustaste. Ese culito tuyo es una verdadera delicatese. Con gusto te lo har&eacute; por all&iacute; cada vez que t&uacute; quieras, mi vida. &iquest;Sabes una cosa? La primera vez que Ana y yo lo hicimos, ella tambi&eacute;n llor&oacute;. Fue vaginal, pero apenas terminamos, la vi llorando y me asust&eacute;. Pero me dijo lo mismo que t&uacute;, que era de alegr&iacute;a. Ustedes se parecen mucho. A veces pienso que son hermanas y no primas.<\/p>\n<p>-Si tu supieras&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Nada, nada. Tonter&iacute;as de mujer.<\/p>\n<p>La noche de fin de a&ntilde;o fue otro momento memorable. Mis chicas vestidas de manera excepcional, como para conquistar a cualquiera, una cena deliciosa, igual a la de navidad, con los mismos componentes y las doce uvas pendientes de las campanadas. A la hora cero, los abrazos de a&ntilde;o nuevo, empezando, por supuesto, por Sugey, luego Miriam, Ana y Andrea. Ya ese era el orden establecido y cada una se ubicaba sin problemas, parec&iacute;ame. El abrazo de Sugey fue maravilloso, como todos los de ella, siempre. Lo complement&oacute; con un beso apote&oacute;sico. Luego Miriam, quien adem&aacute;s del abrazo me dio una cepillada de pron&oacute;stico, quiz&aacute;s invit&aacute;ndome a m&aacute;s. Ana se comport&oacute; bastante efusiva conmigo, me abraz&oacute; y bes&oacute; con ganas y por &uacute;ltimo Andrea, m&aacute;s recatada, pero muy cari&ntilde;osa.<\/p>\n<p>Luego empezaron a aparecer vecinos y amigos para abrazar y besar a mis chicas y se las llevaron a todas, salvo Miriam, que fue quien esta vez adujo malestar por la bebida, al igual que yo, para quedarme con ella.<\/p>\n<p>Cuando todos se fueron, Miriam y yo subimos a mi habitaci&oacute;n, ella fue al ba&ntilde;o y regres&oacute; en lencer&iacute;a de gala, especial para mis ojos mientras yo hab&iacute;a puesto un poco de m&uacute;sica suave. La abrac&eacute;, bailamos un poco, mientras la besaba con cari&ntilde;o, con ganas, con mucho amor. Me resultaba tan f&aacute;cil amar a esa mujer, no tanto por su extraordinario parecido con mam&aacute;, como por su ternura y carisma. Poco a poco ella me fue desnudando y una vez listo, me tumb&oacute; en la cama y me dijo:<\/p>\n<p>-Quiero que esta noche me dejes hacer a m&iacute;. Quiero llevarte al cielo, como t&uacute; me llevas a m&iacute;, pero a mi manera.<\/p>\n<p>-Como t&uacute; quieras, mi amor. Soy todo tuyo.<\/p>\n<p>-Entonces d&eacute;jate hacer&hellip;<\/p>\n<p>Y comenz&oacute; a lamer mi cuerpo por todas partes, leng&uuml;etazos por aqu&iacute; y por all&aacute;, chupones leves, hasta que lleg&oacute; a mis pelotas, las que pretend&iacute;a meterse en la boca. No le cab&iacute;an, pero lo intentaba con mucho cuidado de no hacerme da&ntilde;o, con decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>-Mi vida &iquest;nunca has pensado en afeitarte todos estos vellos del pene y los test&iacute;culos? Ser&iacute;a delicioso poder lamerte sin que se cuelen entre los dientes esos vellos descarriados.<\/p>\n<p>-Si quieres, af&eacute;itame tu misma. Nunca se me ha ocurrido, pero yo por ti me dejo hacer lo que quieras.<\/p>\n<p>-Tan bello, te amo. Ma&ntilde;ana te lo hago, seguro.<\/p>\n<p>Y continu&oacute; con sus andanzas por mi piel. No hubo una parte de mi cuerpo que no visitara y saboreara. Hasta las axilas me lami&oacute;. Cuando lleg&oacute; a mi agujero negro la detuve.<\/p>\n<p>-Por ah&iacute;, no. Sin protecci&oacute;n, nada. Eso es peligroso, podr&iacute;as coger una bacteria y te joder&iacute;as la vida. Tengo una idea, yo la he utilizado antes. Te voy a poner un cond&oacute;n en la lengua.<\/p>\n<p>Dicho y hecho, se lo puse. Con eso me dio un masaje lingual tan sabroso y tan prolongado en el culo, mientras me pajeaba sutilmente, que me hizo acabar. Me dej&oacute; para el recuerdo. Estuve tirado en la cama, con ella a mi lado por un buen rato antes de recuperar capacidad para continuar. Entonces me dio una breve mamada, para que mi pene terminara de ponerse duro y en ese momento me mont&oacute;, ella encima pero de espaldas a m&iacute;. Se lo clav&oacute; de una sola vez, hasta los corvejones y comenz&oacute; a mover su espectacular trasero, adelante y atr&aacute;s, a un lado y al otro, luego arriba y abajo. Y segu&iacute;a. Y segu&iacute;a, incansable. Ella tuvo dos escandalosos orgasmos, hasta que me hizo estallar con solo su movimiento vaginal, de apretar y soltar, apretar y soltar mi verga tiesa y prisionera de sus entra&ntilde;as. La se&ntilde;ora me dio una clase magistral de sexo que yo califiqu&eacute; de 11 en escala del 1 al 10.<\/p>\n<p>Pero no contenta con haberme hecho acabar dos veces en tan solo menos de una hora de pasi&oacute;n, me ofrend&oacute; su culito. Ahora si se sent&iacute;a preparada, ya capacitada para esa prueba. Pero tendr&iacute;a que ser a su manera, en posici&oacute;n dominante. Yo abajo, boca arriba, como hab&iacute;a estado todo el tiempo y ella sobre m&iacute;, cabalg&aacute;ndome. De frente a m&iacute;, se lo insert&oacute; suavemente, previa preparaci&oacute;n con mis dedos y buena lubricaci&oacute;n. Y le entr&oacute; poco a poco, pero completo. Fue incre&iacute;ble observar su cara de vicio mientras ella misma se penetraba, bajando lentamente, pero sin pausa, hasta que lleg&oacute; a fondo. Una vez aclimatada, empez&oacute; su vaiv&eacute;n, delicioso. Su culo, una pieza maestra de la naturaleza, semejante, obvio, al de Sugey. Y me hizo gozar de lo lindo. Le pregunt&eacute; si no necesitaba que yo contribuyera y me dijo que no, que era su noche y ser&iacute;a en sus t&eacute;rminos. Que lo que ella deseaba era mi placer. Y me lo dio a manos llenas. Bueno, a lengua, cuca y culo llenos, porque sus manos casi no participaron. Despu&eacute;s de su orgasmo, se volte&oacute; para ensartarse de nuevo, d&aacute;ndome la espalda, de manera que yo pod&iacute;a visualizar esas maravillosas nalgas pistoneando mientras ella me culeaba. Apretaba sus nalgas con mis manos, pasaba a sus turgentes tetas, volv&iacute;a a sus nalgas. Una cosa que extra&ntilde;&eacute; de esa larga y deliciosa sesi&oacute;n de sexo maravilloso con esa hembra fue que en ning&uacute;n momento me permiti&oacute; besar su cuello y chupar sus tetas, dos zonas super er&oacute;genas de esa fant&aacute;stica hembra. Pero el placer que me proporcion&oacute; me permiti&oacute; no extra&ntilde;arlo en demas&iacute;a.<\/p>\n<p>Luego dormimos abrazados totalmente, hasta el medio d&iacute;a siguiente. Fue delicioso.<\/p>\n<p>Una vez despierto, la bes&eacute; y me fui al ba&ntilde;o. Me cepill&eacute; y se me apareci&oacute; de repente, mientras preparaba la ducha. Entr&oacute; conmigo y nos enjabonamos mutuamente, cosa por dem&aacute;s agradable. Al terminar, cuando iba a cerrar el agua, me pidi&oacute; que la enculara all&iacute; mismo, bajo la regadera. Se inclin&oacute; contra la pared y yo busqu&eacute; cond&oacute;n y el aceite, lubriqu&eacute; su agujerito y mi pene y se lo met&iacute; despacio, pero sin detenerme. Una vez adentro todo, la dej&eacute; acostumbrarse un ratico y luego empec&eacute; a bombear, pero ella me pidi&oacute; que le permitiera. Entonces me dio una culeada de esas que te dejan seco en un instante. Movi&oacute; ese trasero como protagonista de pel&iacute;cula porno. Ella acab&oacute; dos veces en el inter&iacute;n y al culminar su segunda, yo explot&eacute; dentro de sus intestinos, bueno, dentro del cond&oacute;n, copiosamente. &iexcl;Qu&eacute; culeada! Ni siquiera su hermana me lo hab&iacute;a hecho as&iacute;. Ni Carmencita, que era toda una maestra en la materia y adem&aacute;s mulata de sangre ardiente. Miriam se declaraba como una hembra excepcional. Una mujer que hab&iacute;a estado mucho tiempo reprimida sexualmente, pero que se estaba soltando el mo&ntilde;o y de qu&eacute; manera.<\/p>\n<p>Antes de bajar a almorzar, me confes&oacute; que cuando ambas hermanas deleitaban juntas a mi padre, la diferencia m&aacute;s notoria entre una y otra era que mientras Sugey le daba unas mamadas de pel&iacute;cula porno, las culeadas especiales le correspond&iacute;an a ella, Miriam. Y parece que pap&aacute; se decant&oacute; por las mamadas, que lo volv&iacute;an loco y que se pod&iacute;an hacer a diario, mientras que las culeadas, con semejante aparato que ten&iacute;a &eacute;l, no todos los d&iacute;as. Vaya usted a saber si eso era rigurosamente cierto. Pero yo, ahora, pod&iacute;a disfrutar de ambos panoramas.<\/p>\n<p>-Quiero comentarte algo, no s&eacute; si son cosas m&iacute;as, pero antenoche le estren&eacute; el culito a Andrea, fue algo realmente delicioso. Al final, justo despu&eacute;s que eyacul&eacute;, la vi llorando y me asust&eacute;. Le pregunt&eacute; y me dijo que era de felicidad porque le hab&iacute;a gustado mucho, realmente. Entonces le coment&eacute; que la primera vez que hice el amor con Ana, despu&eacute;s de eyacular tambi&eacute;n llor&oacute; y me dijo lo mismo, que era de felicidad, de placer, nada que ver con dolor. Entonces le dije a Andrea que Ana y ella parec&iacute;an m&aacute;s hermanas que primas, porque ten&iacute;an much&iacute;simas cosas en com&uacute;n. Ella me respondi&oacute;: si supieras. Le pregunt&eacute; qu&eacute; cosa trataba de decirme y me dijo: nada, nada, cosas de mujer. No entiendo, s&eacute; que all&iacute; hay un mensaje. &iquest;Puedes explicarme?<\/p>\n<p>-Tu hermana Anastasia dice que t&uacute; vives en una nube y creo que es verdad. &iquest;Nunca has sospechado nada? Andrea es tu hermanastra, hija m&iacute;a y de&hellip; tu padre. Vicente parec&iacute;a ser inf&eacute;rtil, incapaz de pre&ntilde;ar a nadie, pero no quer&iacute;a tratarse, por aquello del machismo. Lo intentamos durante un a&ntilde;o, todos los d&iacute;as y nada. Yo quer&iacute;a ser madre, lo deseaba con el coraz&oacute;n. Ve&iacute;a a Sugey realizada como madre y esposa y quer&iacute;a eso para m&iacute; tambi&eacute;n, aunque mi esposo fuese un tipo anodino. Una noche de un fin de semana en que &eacute;l estaba de viaje de pesca con sus amigotes, me fui a casa de tus padres a quedarme esos dos d&iacute;as con ellos. Yo estaba ovulando y esa noche tu pap&aacute; me pre&ntilde;&oacute;. Lo hicimos con premeditaci&oacute;n, de acuerdo los tres desde hac&iacute;an ya tres meses. Tu pap&aacute; me amaba de verdad, desde el principio, solo que amaba m&aacute;s a Sugey. Ana naci&oacute; en mayo y Andrea en junio, con 15 d&iacute;as de diferencia. Tu hermana Ana lo intuy&oacute; todo hace muchos a&ntilde;os, ten&iacute;an solo 14 y poco despu&eacute;s Andrea me lo pregunt&oacute; y no tuve cara para mentirle. Le dije la verdad y all&iacute; qued&oacute; todo. Vicente jam&aacute;s ha sabido la verdad, al menos de mi parte, aunque creo que si lo sabe pero no ha tenido valor para hablarlo conmigo. Mi matrimonio con &eacute;l siempre fue un fiasco. Andrea, desde muy peque&ntilde;a, lo sent&iacute;a en el alma y siempre se ha sentido m&aacute;s hermana que prima de ustedes. Y ustedes as&iacute; la han tratado, de coraz&oacute;n, hasta sin saber la verdad. Ana lo supo porque ella es bruja, como Sugey y yo, pero t&uacute;, siempre en tu nube&hellip;<\/p>\n<p>Uno de los argumentos que utiliz&oacute; Sugey para convencernos a mi hija y a m&iacute; de venirnos a vivir a esta casa fue que era la casa de su padre biol&oacute;gico y que ella ten&iacute;a todo el derecho de usufructuarlo. As&iacute; de simple.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de tantas sorpresas, que me dejaron con un revoltillo en la cabeza, Miriam y yo bajamos a verle las caras al resto de la familia y recibir nuestro bautizo. Durante el almuerzo, las correspondientes bromas sobre los malestares de nosotros dos y la pronta y m&aacute;gica recuperaci&oacute;n, caras de felicidad incluidas. Y si, fue algo m&aacute;gico, les dije. Si supieran&hellip;<\/p>\n<p>Ya para el dos de enero, les pregunt&eacute; a las chicas si quer&iacute;an bajar a la playa por unos d&iacute;as. Ana y Andrea enseguida dijeron que s&iacute; y las mayores prefer&iacute;an quedarse, porque as&iacute; aprovechaban para conversar muchas cosas que ten&iacute;an pendientes. Eso me preocup&oacute;, pero una mirada cargada de cari&ntilde;o de cada una de ellas, me tranquiliz&oacute;. De manera que emprend&iacute; camino con las dos jovencitas, que supon&iacute;a har&iacute;an mis delicias por los pr&oacute;ximos d&iacute;as.<\/p>\n<p>La primera noche que pasamos en la playa, empezamos a tratar de definir a quien le tocaba primero y a quien despu&eacute;s. Como no se pon&iacute;an de acuerdo, cada una quer&iacute;a ser primero, les propuse:<\/p>\n<p>-&iquest;Y qu&eacute; tal si nos montamos un trio?<\/p>\n<p>Las dos me miraron como si desearan matarme por tal ocurrencia, pero de pronto se miraron entre ellas y aceptaron.<\/p>\n<p>-&iquest;Y t&uacute; crees que podr&aacute;s con las dos juntas? &ndash; me preguntaron al un&iacute;sono.<\/p>\n<p>-Yo creo que s&iacute;. Ustedes son unas fieras, pero yo tengo aguante y capacidad. Probemos. Pero yo dirijo.<\/p>\n<p>-Como quieras, pero prep&aacute;rate. Si ma&ntilde;ana no vales medio, ser&aacute; por tu culpa. Despu&eacute;s no te quejes.<\/p>\n<p>Una vez de acuerdo, comenc&eacute; por besarlas a ambas, un ratico a una, luego a la otra y repet&iacute;a; mientras, acariciaba sus cuerpos con mucho cari&ntilde;o. Ser&iacute;a un dulce trio, nada de salvajadas y folladas duras, porque a ellas eso no les iba.<\/p>\n<p>Poco a poco las fui calentando, yo ya estaba a mill&oacute;n con semejante par de diosas para m&iacute; solo. No me lo pod&iacute;a creer, me sent&iacute;a un elegido.<\/p>\n<p>Cuando juzgu&eacute; que el plato estaba servido, las recost&eacute; boca arriba en la cama, una al lado de la otra y empec&eacute; a lamer y besar sus cuerpos, el cuello, las tetas, sus pancitas, sus caderas, hasta llegar a la zona del poder. Alternaba entre una y otra, semejante cantidad de tiempo y mimos y caricias para cada una. Una vez que comenc&eacute; el cunnilingus de mi vida, determin&eacute; cu&aacute;l de ellas estaba m&aacute;s lista que la otra. Y me decid&iacute; por Andrea. Me puse el cond&oacute;n y la penetr&eacute; con cari&ntilde;o, sin pausa, pero despacito. Sus gemidos y suspiros eran m&uacute;sica celestial para mis o&iacute;dos. Ella lo hac&iacute;a lindo. Cuando la sent&iacute; ya caliente, se lo saqu&eacute; y penetr&eacute; a Ana de una vez, tambi&eacute;n con cari&ntilde;o, sin pausa, pero despacito. Y la llev&eacute; al mismo lugar donde hab&iacute;a dejado a Andrea. Entonces volv&iacute; a cambiar. En eso estuve m&aacute;s de media hora, de una cuchara a la otra, ida y vuelta y en ese lapso, Andrea acab&oacute; dos veces y Ana tres. Creo que Ana estaba mucho m&aacute;s acelerada que Andrea, se desesperaba m&aacute;s. Entonces eyacul&eacute; dentro de Ana. Pronto se lo saqu&eacute;, me quit&eacute; el cond&oacute;n y mi pene se lo llev&eacute; a la boca a Andrea, quien se encarg&oacute; de dej&aacute;rmelo limpio y suave. Fue ese el momento de acostarme entre ellas dos para descansar y reponernos. Al poco tiempo, Ana se encontraba con mi pene en su boquita, tratando de levantarlo. Hac&iacute;a un juego con su lengua, como queriendo doblarme el pene a la mitad, que resultaba harto agradable, me gustaba un mont&oacute;n. Le ped&iacute; a Andrea que hiciera lo mismo y entonces empezaron una competencia a ver qui&eacute;n me lo mamaba con mayor ma&ntilde;a, hasta que estuvo tan duro que ya no era gracioso lo que trataban de hacer. Ese fue el momento para ponerlas en cuatro, una al lado de la otra y empec&eacute; con Andrea. Me coloqu&eacute; nuevo cond&oacute;n, la penetr&eacute; de certera estocada y le di suavemente al principio, aumentando poco a poco, hasta que la sent&iacute; preparada. Me sal&iacute; de ella y fui por Ana, a la que penetr&eacute; mucho m&aacute;s f&aacute;cilmente porque estaba mucho m&aacute;s &iquest;&iquest;&iquest;excitada??? Apliqu&eacute; lo mismo, un ratico a una, otro a la otra, una que acaba una vez y me cambio, la otra que acaba una vez y regreso a la primera. Despu&eacute;s de dos orgasmos de cada una, me toc&oacute; el turno de acabar y entonces se lo saqu&eacute; a Ana, me quit&eacute; el cond&oacute;n y se lo met&iacute; en la boca. Al poco rato, eyacul&eacute; en su deliciosa boquita, de manera tal que ambas hab&iacute;an quedado servidas con algo de mi semen.<\/p>\n<p>Para relajarme se me ocurri&oacute;:<\/p>\n<p>-Bueno, ahora es el turno de ustedes. Denme un buen show.<\/p>\n<p>-&iquest;De qu&eacute; hablas? &ndash; me increp&oacute; Andrea.<\/p>\n<p>-De un espect&aacute;culo en el cual ustedes dos son las protagonistas y yo su p&uacute;blico. Esto es un trio. Ustedes deben darme algo que me guste. Yo les acabo de regalar mi semen.<\/p>\n<p>-T&uacute; eres un co&ntilde;oemadre. Lo que quieres es un espect&aacute;culo lesbiano entre nosotras dos, &iquest;no es cierto? &ndash; me interrog&oacute; Ana, con cara de pocos amigos.<\/p>\n<p>-Yo no he dicho eso, espec&iacute;ficamente. Eso lo dejo a la imaginaci&oacute;n de ustedes. Podr&iacute;an bailar para m&iacute;, er&oacute;ticamente y eso me agradar&iacute;a. Un show no tiene por qu&eacute; ser &uacute;nicamente lesbiano. Yo ser&eacute; un co&ntilde;oemadre, pero t&uacute; tienes la mente un poco sucia, hermanita querida.<\/p>\n<p>-&iquest;T&uacute; te atrever&iacute;as a besarte conmigo, Andrea? &ndash; le pregunt&oacute; a boca de jarro a la prima.<\/p>\n<p>-No lo s&eacute;, Ana, es muy fuerte, nunca lo he ni siquiera pensado. Yo te quiero mucho, pero no s&eacute; si me atrever&iacute;a. No lo creo. &ndash; respondi&oacute; azorada la chica.<\/p>\n<p>-Ah&iacute; tienes, co&ntilde;ito. Ni ella ni yo somos lesbianas ni pensamos serlo. Nos gusta un hombre, espec&iacute;ficamente t&uacute; y desgraciadamente tenemos que compartirte, pero ni sue&ntilde;es que nos vamos a despelotar de esa manera. Es m&aacute;s, chico, creo que fue un error esto de montarnos el trio. T&uacute; pareces ya no tener m&aacute;s fuelle y al menos yo, ahora es que quiero que me des acci&oacute;n. Nada de suavecito, ahora lo quiero duro.<\/p>\n<p>-De acuerdo. Entonces vamos a darte le&ntilde;a, como t&uacute; quieres. Andrea, si quieres te quedas o si prefieres te vas, que voy a atender a mi hermanita bella. Luego voy contigo, porque si tengo fuelle. Ya ver&aacute;s.<\/p>\n<p>Andrea se retir&oacute; a la otra habitaci&oacute;n y entonces mont&eacute; a Ana, con la intenci&oacute;n de foll&aacute;rmela en forma. Le di le&ntilde;a por esa cuquita deliciosa, hasta que la hice acabar tres veces. Entonces me fui yo. La ni&ntilde;a grit&oacute;, jade&oacute; y gimi&oacute; como una perra en celo, como nunca conmigo. Esa noche entend&iacute; que si le gustaba el sexo fuerte, como a su madre. Qued&eacute; agotado, pero ten&iacute;a un pendiente con Andrea. Me acost&eacute; a descansar y me qued&eacute; dormido abrazado de Ana, m&aacute;s bien entorchado con ella. Despert&eacute; una hora despu&eacute;s y me levant&eacute; a buscar a Andrea en la otra habitaci&oacute;n. Estaba dormida, pero con caricias y ma&ntilde;a, la despert&eacute; y la prepar&eacute;. Me iba a poner otro cond&oacute;n cuando me dijo que no era necesario, que en tres o cuatro d&iacute;as le bajar&iacute;a la regla. Entonces ser&iacute;a a pelo, como m&aacute;s me gustaba. La penetr&eacute; y le di suave, porque a ella le gustaba hacer el amor, no follar. Estuvimos m&aacute;s de media hora, calculo yo, cogiendo en diferentes posiciones. Acab&oacute; tres veces y en la &uacute;ltima la acompa&ntilde;&eacute;. Fue sensacional acabar juntos. Esa chica era una verdadera delicia. Del tiro se qued&oacute; dormida, abrazada a m&iacute;. Yo ya estaba para el retiro, agotado y sin m&aacute;s cartuchos.<\/p>\n<p>Nos despertamos a media ma&ntilde;ana, nos duchamos juntos los tres, fue un relajo y lo disfrut&eacute; como un mono. Luego nos vestimos, desayunamos y bajamos a caminar por el boulevard. Una a cada lado de m&iacute;, cogidas de mis brazos. Ya se iba haciendo costumbre que yo presumiera de mis hermosas mujeres por ese paseo, cada tanto. Unas veces con Sugey y Ana, otras con Sugey y Miriam, ahora con Ana y Andrea. Tendr&iacute;a que venir con Miriam y Andrea alguna vez, aunque para los admiradores la diferencia entre las dos hermanas ser&iacute;a inexistente. Recuerdo que caminando con Sugey y Miriam, un paisano dijo que estaba viendo doble, que ya esos lentes como que no le serv&iacute;an.<\/p>\n<p>Esa tarde Simona me pregunt&oacute; si pod&iacute;amos darnos un gustito y tuve que decirle que no pod&iacute;a porque me hab&iacute;an dado una patada en los test&iacute;culos jugando futbol y me dol&iacute;a mucho todav&iacute;a cuando me mov&iacute;a. Evidentemente no pod&iacute;a decirle que ten&iacute;a la cartuchera vac&iacute;a.<\/p>\n<p>Esa noche hubo funci&oacute;n de nuevo. Empec&eacute; con Ana y me cambi&eacute; de cuarto para Andrea, luego regres&eacute; con Ana y termin&eacute; con Andrea totalmente exhausto. Pero delicioso todo. Creo que no era buena idea esto de atenderlas por pares. Mejor, una a la vez. Despu&eacute;s de todo, se trataba de hembras muy especiales.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 El 28 de diciembre, d&iacute;a de los inocentes, Andrea se me acerc&oacute; temprano en la ma&ntilde;ana, con cierta sonrisita sospechosa en su linda carita. -Hermanito bello, tengo un problemita y tal vez t&uacute; podr&iacute;as ayudarme&hellip; -&iquest;Si? &iquest;cu&aacute;l problema? 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