{"id":39189,"date":"2022-10-08T22:00:00","date_gmt":"2022-10-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-08T22:00:00","modified_gmt":"2022-10-08T22:00:00","slug":"los-cuernos-eran-chicos-pero-parecian-enormes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-cuernos-eran-chicos-pero-parecian-enormes\/","title":{"rendered":"Los cuernos eran chicos, pero parec\u00edan enormes"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39189\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&mdash;&ldquo;Hern&aacute;n me la vas a pagar&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Epa, epa, no s&eacute; de qu&eacute; me est&aacute;s hablando&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;De lo que hiciste durante la despedida de soltero la semana pasada&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Y qu&eacute; pens&aacute;s que hice&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Arnaldo y vos se fueron con mujeres, y por eso regresaste a media ma&ntilde;ana&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Que me fui con Arnaldo es verdad; tambi&eacute;n es cierto que regres&eacute; a media ma&ntilde;ana, pero fue debido a la borrachera de &eacute;l, que no sab&iacute;a ni quien era y a la ma&ntilde;ana temprano deb&iacute;a tomar un avi&oacute;n para empezar su nuevo trabajo en Brasilia. Lo acompa&ntilde;&eacute;, luego de ba&ntilde;arlo, lo hice dormir cinco horas para despu&eacute;s despertarlo, darle abundante caf&eacute; y llevarlo al aeropuerto. Esa fue la farra, que por otro lado, ya te la cont&eacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Eso cont&aacute;selo a Magoya, que los vieron salir con dos mujeres&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Tambi&eacute;n es verdad, pero nos despedimos en la puerta. Bastante trabajo ten&iacute;a con llevar casi alzado al borracho &ldquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;No te creo&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Lo lamento, pero as&iacute; fue. Ahora, de d&oacute;nde sacaste que nos fuimos acompa&ntilde;ados&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Me lo cont&oacute; Rogelio, mi compa&ntilde;ero de trabajo&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Cagamos, porque ese personaje es un pelotudo muy importante&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Puede ser pero dice haberte visto bailando acaramelado con una&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Bailando s&iacute;, pero acaramelado no. O vio mal o est&aacute; mintiendo deliberadamente. Por algo as&iacute; sobre otro amigo es que nos distanciamos. Dentro de dos meses, cuando venga Arnaldo, podr&aacute;s escuchar la voz de quien es incapaz de mentir, y eso te consta&rdquo;.<\/p>\n<p>Dif&iacute;cil convencer a quien quiere creer algo, salvo una evidencia ante la cual tenga que rendirse. Eso pas&oacute; con Rebeca, mi esposa desde hace ocho a&ntilde;os con dos previos de noviazgo. Resulta justo reconocer que es una hermosa mujer, pues a su bella presencia acompa&ntilde;a una dulzura femenina que cautiva, lo que no le impide poseer un car&aacute;cter firme y perseverante.<\/p>\n<p>Nos conocimos ella con veinte y yo con veintinueve, y solamente con su mirada me dio vuelta como a una media. Cuando los socios de la empresa me vieron atado de pies y manos me pusieron como condici&oacute;n para continuar en la sociedad que, en caso de casamiento, deb&iacute;a hacer separaci&oacute;n de bienes, y yo acept&eacute;.<\/p>\n<p>Me cost&oacute; lograr un trato cercano pues soy como el com&uacute;n de los mortales, ning&uacute;n atractivo f&iacute;sico especialmente destacable. Nos pusimos de novios en la convicci&oacute;n de amarnos sinceramente y as&iacute; seguimos hasta hoy. El chisme sin fundamento entr&oacute; en el terreno f&eacute;rtil de los celos, cosa rara, pues la francamente atractiva es ella. Lo razonable hubiera sido al rev&eacute;s, es decir que yo la celara, pero la vida es as&iacute;, tiene sus cosas incompresibles.<\/p>\n<p>Como era de esperar esa espina enrareci&oacute; algo la relaci&oacute;n y peri&oacute;dicamente Rebeca trataba de sacar de mentira verdad mediante comentarios y preguntas. Como respond&iacute;a con la coherencia del que es veraz no me preocupaba pero tambi&eacute;n se resinti&oacute; la intimidad en calidad y cantidad. Para mis adentros me dije que deb&iacute;a ser paciente y dar tiempo al tiempo. Con la venida de Arnaldo llegar&iacute;a la soluci&oacute;n.<\/p>\n<p>Unos diez d&iacute;as despu&eacute;s, viernes, me avis&oacute; que esa noche saldr&iacute;a a cenar con sus amigas, algo que sol&iacute;a hacer con cierta frecuencia y yo aprobaba, pues ambos compart&iacute;amos la postura de cultivar las buenas amistades, que no necesariamente deb&iacute;an incluir a la pareja. Esa noche no ten&iacute;a programa con mis amigos as&iacute; que estuve leyendo y contestando correos para luego ver alg&uacute;n deporte por los canales de cable. Ser&iacute;a algo m&aacute;s de la una cuando la escuch&eacute; entrar, y al mirarla note una expresi&oacute;n desconocida pero indefinible. Su saludo fue sin beso y el movimiento de sentarse sobre la cama fue lento, como no queriendo hacerlo. Por supuesto que la mir&eacute; extra&ntilde;ado.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Te pas&oacute; algo?&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;S&iacute;, y no te va a gustar&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Ya no me gusta la introducci&oacute;n, escuchemos el resto&rdquo;.<\/p>\n<p>Al mirarla vi sus ojos inundados.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Me vengu&eacute; cobr&aacute;ndome lo que pensaba que me hiciste junto con Arnaldo&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Entonces lamento decirte que te has vengado de algo que no hice y me has hecho pagar algo que no compr&eacute;. Pero mucho m&aacute;s lamento que eso vaya a desequilibrar nuestro matrimonio, porque estoy convencido del sincero amor que nos profesamos&rdquo;.<\/p>\n<p>Ahora las l&aacute;grimas eran acompa&ntilde;adas por sollozos.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Lo m&aacute;s importante para m&iacute; es que estoy arrepentida y te pido perd&oacute;n. Sab&eacute;s que te amo, no quiero perderte, los celos me volvieron loca, y el solo pensar que me pudieras cambiar por otra me trastorn&oacute; completamente&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Qu&eacute; l&aacute;stima, porque el arreglo nos va a costar, a m&iacute; seguro que mucho&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Por favor d&eacute;jame que te cuente todo, necesito sacarme esto de adentro&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Te escucho&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;La cena con las chicas termin&oacute; temprano, as&iacute; que decidimos ir a la discoteca de la otra cuadra a tomar algo. Est&aacute;bamos sentadas, charlando tranquilas, cuando se acercaron unos tipos invit&aacute;ndonos a bailar y entre ellos estaba Rogelio. No me pareci&oacute; mal distraernos un poco bailando, adem&aacute;s con un conocido. Pocas palabras cruzamos mientras nos mov&iacute;amos sueltos. Cuando pusieron m&uacute;sica lenta charlamos algo m&aacute;s hasta que solt&oacute; una bomba inesperada que me desequilibr&oacute;. &laquo;Y c&oacute;mo vas llevando los cuernos&raquo;. Parec&iacute;a que hubiera visto la herida y le estaba echando sal para que arda&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Pega con sus antecedentes&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Por supuesto que si ya estaba mal por los celos que sent&iacute;a, me puse peor, y la sensaci&oacute;n de haber sido enga&ntilde;ada potenci&oacute; el ansia de revancha que, &eacute;l parece haber percibido y de esa manera iba bajando paulatinamente las defensas. Cuando me dijo &laquo;Bailaban tan pegados que ni un pelo hubiera ingresado entre ellos&raquo;, comet&iacute; el primer error y, con la mente nublada, me pegu&eacute; &iacute;ntegramente a &eacute;l pregunt&aacute;ndole si era as&iacute;. Sus manos en mis nalgas refregando mi pelvis contra la suya fue la respuesta&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Al margen de la bronca y asco que me producen las actitudes de los dos, debo reconocer el tipo sabe c&oacute;mo conseguir lo que busca&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Es verdad, me envolvi&oacute; porque se dio cuenta que iba lista para ser envuelta. Dejar que me apoyara el miembro no fue tanto por excitaci&oacute;n sino porque sent&iacute;a que el dolor de sentirme traicionada abandonaba mi cuerpo para trasladarse al tuyo. As&iacute; me tuvo un rato, intentado besarme sin lograrlo porque lo esquivaba, pero hizo blanco en mi cuello donde pas&oacute; su lengua de punta a punta. Entonces lo fren&eacute; dici&eacute;ndole que nos pod&iacute;an ver mis amigas&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Y te vieron?&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;No lo s&eacute;, pero eso le dio la oportunidad de avanzar, pues tom&aacute;ndome de la mano me llev&oacute; afuera, &laquo;Ven&iacute;, vamos donde no nos vean&raquo;. Apoyada en su auto, sin dejar de besarme cuello y orejas, sus manos se ocuparon de mis pechos y entrepierna incrementando sensiblemente mi deseo. Cuando me vio en ese estado de entrega cometi&oacute; un error &laquo;Abandonate nena, si ese hijo de puta le lami&oacute; la concha y sin lavarse despu&eacute;s te bes&oacute;, adem&aacute;s de hab&eacute;rsela cogido toda la noche&raquo;. Esas palabras me hicieron ruido, pero leve. Despu&eacute;s entramos al asiento trasero donde quiso ponerse encima pero empec&eacute; a reaccionar al son de su dicho y no lo dej&eacute;. Para conformarlo le dije que iba a masturbarlo ante lo cual de inmediato sac&oacute; el miembro poni&eacute;ndolo en mi mano&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Fue s&oacute;lo eso?&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Te lo juro, si bien &eacute;l tambi&eacute;n me paje&oacute;. El orgasmo de ambos fue casi simult&aacute;neo y, al correrme, volv&iacute; a mis cabales, cuando cometi&oacute; el segundo y &uacute;ltimo error, &laquo;Por fin lo hice cornudo a ese imb&eacute;cil, aunque me hubiera gustado que la mamaras en lugar de moverla, y despu&eacute;s, entrarte por delante y por atr&aacute;s&raquo;. Plenamente consciente de lo que acababa de escuchar, y que confirmaba que yo hab&iacute;a sido presa de sus mentiras, sin decir una palabra acomod&eacute; mis ropas, sal&iacute; del auto rumbo a la calle donde tom&eacute; un taxi y aqu&iacute; estoy&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Deseo fervientemente equivocarme, pero casi seguro que en este momento todas tus amigas y sus acompa&ntilde;antes lo escucharon decir que te cogi&oacute; por todos los orificios posibles despu&eacute;s de tomarte medio litro de su semen y con la posibilidad de haberte pre&ntilde;ado&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;&iexcl;No puede ser!&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Querida, esta gente es as&iacute;, nada les importa salvo su placer y prestigio de gal&aacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Mi amor perdoname, nunca imagin&eacute; que esto pod&iacute;a suceder&rdquo;.<\/p>\n<p>Lo que antes hab&iacute;an sido sollozos se transform&oacute; en llanto convulso.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Sinceramente te perdono, pero de ah&iacute; a vivir la situaci&oacute;n de &iacute;ntima armon&iacute;a que ten&iacute;amos antes, hay una distancia que no me animo a estimar. Te sigo amando pero en este momento tu presencia me provoca asco, por lo cual te pido que te mantengas a cierta distancia. Naturalmente no vamos a dormir en la misma cama hasta que esto se normalice, llev&aacute; tus cosas a la pieza de hu&eacute;spedes&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Quer&eacute;s que me vaya de esta casa?&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Hac&eacute; lo que quieras, si deseas tirarte bajo un tren and&aacute; tranquila, en este momento me interes&aacute;s menos que el excremento de un perro en el cord&oacute;n de la vereda&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Entonces no me quer&eacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Al rev&eacute;s, si no te quisiera me importar&iacute;a una mierda que te haya cogido todo el equipo de All Blacks incluidos los suplentes. Te quiero, pero eso s&iacute;, mucho m&aacute;s me quiero a m&iacute; mismo. Ahora tengo que prepararme an&iacute;micamente para, a partir de ma&ntilde;ana, lucir orgulloso mis cuernos, cuya arboladura y grosor depender&aacute; de cuan imaginativa sea la persona que me vea y sepa lo tuyo, y adem&aacute;s asimilar lo sucedido para decidir qu&eacute; hago. &iexcl;As&iacute; que, fuera!&rdquo;.<\/p>\n<p>Naturalmente esa noche dorm&iacute; a los saltos, cuando el sue&ntilde;o venc&iacute;a la bronca, el fuego en el est&oacute;mago, y el galope del coraz&oacute;n. Con toda suerte tuve alg&uacute;n momento de lucidez y resolv&iacute; mi quehacer inmediato. Me levant&eacute; temprano e hice salir de la cama Rebeca.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Y ya has pensado c&oacute;mo vas a remediar este asunto?&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;No s&eacute; qu&eacute; puedo hacer&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Buen nudo que veremos c&oacute;mo desatarlo. Para empezar veamos d&oacute;nde estamos: 1) Nuestra relaci&oacute;n est&aacute; averiada, pues poco o mucho, te entregaste a otro por desconfiar de mi palabra y eso no solo duele sino que y me provoca un severo rechazo; 2) Quienes te hayan visto, o escuchado al conquistador, deben pensar que sos una flor de puta; 3) Yo estoy obligado a lucir los cuernos haci&eacute;ndome el distra&iacute;do; 4) Dentro de una semana quiz&aacute; podamos saber hasta d&oacute;nde se ha extendido el rumor de tu infidelidad; 5) Mitigar o lograr la casi desaparici&oacute;n de esto que nos entristece va a llevar largo tiempo y esfuerzo, y casi todo a cargo tuyo. Entendiste?&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;S&iacute;, entend&iacute; bien&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Sigamos, a partir de ahora hay cambio de aspecto. Vestidos y faldas holgadas con el ruedo cinco cent&iacute;metros debajo de las rodillas, ninguna transparencia, escote a no m&aacute;s de cinco cent&iacute;metros del cuello, sin afeites, sin aros ni colgantes y pelo cortado a la altura de los hombros, adem&aacute;s quiero la lista de tus amigas, compa&ntilde;eras y alguno de los hombres que participaron&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Es algo espantoso&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Es verdad, y adem&aacute;s es uno de los precios a pagar. A partir de hoy se acabaron las pastillas anticonceptivas. Si dentro de un mes no est&aacute;s embarazada ambos nos haremos pruebas de fertilidad, y si tu organismo acusa presencia de anticonceptivos tomados a mis espaldas, mejor que escap&eacute;s r&aacute;pido porque te voy de dejar tan maltrecha que ni un linyera querr&aacute; tenerte cerca, aunque yo vaya a la c&aacute;rcel&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Me odi&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Tal cual, y con la misma intensidad con que te am&eacute;, as&iacute; que empez&aacute; a contar los d&iacute;as para indicarme el momento de ovulaci&oacute;n y de esa manera durante tres jornadas vencer&eacute; el asco para eyacular dentro de tu vagina. Ten&eacute; preparado alg&uacute;n lubricante porque no habr&aacute; juego previo&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;No puedo creer lo que estoy escuchando&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;No importa que no lo creas porque lo vas a sentir. Por &uacute;ltimo vas a aceptar cuanta invitaci&oacute;n te hagan tus compa&ntilde;eras de trabajo o amigas para regresar a casa a m&aacute;s tardar a la una de la madrugada. Declinar&aacute;s cort&eacute;smente cualquier invitaci&oacute;n a bailar y, si se pone pesado el pretendiente, llam&aacute;s a personal de seguridad. Estamos en setiembre, dentro de tres meses, cuando sean las reuniones de fin de a&ntilde;o, arreglar&eacute; cuentas con Rogelio&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;No entiendo el porqu&eacute; de todo esto&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Mi razonamiento es este. No le podemos explicar a cada uno de los posibles conocedores de tu aventura lo que realmente sucedi&oacute;, tu arrepentimiento y el prop&oacute;sito de que nunca m&aacute;s va a suceder. De alguna manera tu imagen actual est&aacute; asociada al enga&ntilde;o, entonces hay que cambiar todo, vestimenta, arreglo, costumbres, peinado, adornos, etc.&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Pero es una locura&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Probablemente es as&iacute;, locura es tambi&eacute;n la que yo paso imagin&aacute;ndote prendida a la pija del mentiroso malparido, adem&aacute;s de soportar la mirada compadecida de quienes me aprecian y complacida de algunos que me odian. Pens&aacute; otra soluci&oacute;n, si es viable la acepto&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Y qu&eacute; pasar&iacute;a si no acepto&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Incrementar&iacute;as enormemente mi actual dolor&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Pero por qu&eacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Mi idea de futuro no incluye cuernos as&iacute; que irremisiblemente te perder&iacute;a, pues en menos que canta un gallo estar&iacute;as fuera de esta casa, siempre y cuando no optara por retorcerte el pescuezo como a una gallina&rdquo;.<\/p>\n<p>Sus l&aacute;grimas, desliz&aacute;ndose por las mejillas, me respondieron, cuando sin esbozar una palabra parti&oacute; a su pieza.<\/p>\n<p>Una semana despu&eacute;s habl&eacute; con una amiga que trabajaba en la misma empresa. Reunidos en un caf&eacute; le cont&eacute; sin tapujos lo que estaba viviendo y de forma directa le ped&iacute; que averiguara sobre qu&eacute; opinaban de Rebeca en el trabajo. En principio me interesaba el parecer de los incluidos en la lista, pero tambi&eacute;n quer&iacute;a ampliar el espectro para tener alguna idea de cu&aacute;nto hab&iacute;a corrido el rumor. Una manera de iniciar los interrogatorios de forma velada era comenzar con &laquo;Te enteraste de&#8230;?&raquo; o, &laquo;Ser&aacute; verdad lo que escuche. . .?&raquo;<\/p>\n<p>En dos d&iacute;as el resultado me permit&iacute;a afirmar que, salvo excepciones, todos estaban al tanto y en algunos casos no la bajaban de puta. Eso me afirm&oacute; en la convicci&oacute;n de que el camino elegido para salir de esta situaci&oacute;n de mierda era el adecuado. A mi se&ntilde;ora le esperaba sangre, sudor y l&aacute;grimas, y no iba a permitir el m&iacute;nimo desv&iacute;o.<\/p>\n<p>Unos veinte d&iacute;as despu&eacute;s me dio la noticia que esperaba.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Creo que estoy ovulando&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Perfecto, busc&aacute; el lubricante y esperame en el comedor, sin bombacha y con la vagina humedecida&rdquo;.<\/p>\n<p>Busqu&eacute; la port&aacute;til, me sent&eacute; al lado de ella, entr&eacute; a una p&aacute;gina pornogr&aacute;fica haciendo correr el video apropiado y saqu&eacute; el miembro comenzando la masturbaci&oacute;n. Al percibir que se aproximaba el momento de la eyaculaci&oacute;n la hice ponerse de espaldas sobre la mesa, con la mitad de las nalgas sobresaliendo del borde y tom&aacute;ndose los muslos llevar las rodillas a los hombros.<\/p>\n<p>Estando ella en posici&oacute;n me acerqu&eacute;, incrementando el movimiento de la mano, para ubicar el glande en la entrada vaginal y presionar hasta mi pelvis lleg&oacute; cerca de los gl&uacute;teos pero sin tocarlos. Dos cortos movimientos de metisaca fueron suficientes para descargar el semen que llevaba acumulado.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Lista la tarea, pod&eacute;s bajar las piernas pero seguir&aacute;s acostada los pr&oacute;ximos cinco minutos. Ma&ntilde;ana y pasado repetiremos el procedimiento&rdquo;.<\/p>\n<p>Por supuesto segu&iacute; el conocido dicho &laquo;Todas las personas son buenas, pero cuando se las controla, son mejores&raquo;. Cada vez que ella sal&iacute;a, o la controlaba personalmente, o por intermedio de una empresa de seguridad, que deb&iacute;a informarme de cualquier desv&iacute;o en tiempo real. As&iacute; es como una noche me avisan que estaba con sus amigas y varios j&oacute;venes sentados charlando en la discoteca.<\/p>\n<p>Era el momento de hacerle sentir el rigor de lo que pod&iacute;a esperarle en caso de una m&iacute;nima trasgresi&oacute;n. Le dije al vigilador que no la perdiera de vista y me esperara. Me vest&iacute; saliendo hacia el lugar en cuesti&oacute;n recibiendo la indicaci&oacute;n de d&oacute;nde se encontraba. Efectivamente estaban sentados hablando distendidos cuando me ubiqu&eacute; frente a ella con los brazos cruzados y mir&aacute;ndola fijamente. Verne, ponerse blanca y empezar a temblar fue una sola cosa.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Querida, estas basuras, que se dicen amigas tuyas, cuando le hagas una sonrisa al joven que est&aacute; a tu lado van a decir que est&aacute; justificada la fama de puta que ten&eacute;s en el trabajo, rumor difundido por ellas mismas. Qu&eacute; hac&eacute;s con el bot&oacute;n del cuello de la camisa desprendido?&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Es que sent&iacute; calor&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;No es excusa, si te sent&iacute;as inc&oacute;moda te hubieras vuelto. Para vos se acab&oacute; la reuni&oacute;n. En quince minutos te quiero en casa&rdquo;.<\/p>\n<p>Di media vuelta, por tel&eacute;fono le indiqu&eacute; al que la vigilaba que su cometido terminaba cuando la viera entrar en lo que era nuestro hogar, y que ahora estaba en la categor&iacute;a de simple protecci&oacute;n contra la intemperie. Cuando lleg&oacute; me dio pena. Acertar la llave en la cerradura para ingresar se le hizo complicado. Llorando fue directo al ba&ntilde;o donde vomit&oacute; para luego con la cabeza gacha ir al dormitorio donde se tir&oacute; sobre la cama.<\/p>\n<p>Era el momento de aflojar si no quer&iacute;a perderlos, a ella y al beb&eacute; que ven&iacute;a en camino. Tom&eacute; un camis&oacute;n de su placard y me sent&eacute; a su lado poniendo una de mis manos en el hombro.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Por Dios, aunque m&aacute;s no sea, dejame llorar tranquila&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Por favor, date vuelta&rdquo;.<\/p>\n<p>El tono de voz, suave y cari&ntilde;oso tuvo su efecto, porque lo hizo aunque llorando y tap&aacute;ndose la cara. La desvest&iacute; &iacute;ntegra para colocarle la ropa de dormir, acomod&eacute; lo que le hab&iacute;a quitado y luego, en brazos, la llev&eacute; a la cama matrimonial ubic&aacute;ndola de su lado habitual. Entr&eacute; a la cama en b&oacute;xer, como sol&iacute;a hacerlo, y la abrac&eacute; poniendo su cabeza en el hueco de mi hombro d&aacute;ndole un beso en la frente.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Te amo, preciosa. Poco queda para terminar con este infierno y tratar de volver a ser felices&rdquo;.<\/p>\n<p>Pasamos la noche con pocos cambios de postura pero siempre abrazados. Despert&eacute; primero y, con alegr&iacute;a, vi sus facciones distendidas, entonces la despert&eacute; con otro beso en la frente.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;No puedo creer despertarme as&iacute;. Ahora contame, por qu&eacute; me hiciste sufrir tanto&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Dos razones te puedo dar. Primero, ten&iacute;a que sacarme la bronca, el odio profundo generado por una est&uacute;pida desconfianza en m&iacute; y d&aacute;ndole cr&eacute;dito al que tiene fama de falso; tu sufrimiento san&oacute; mi coraz&oacute;n. Segundo, el dolor y el placer se pueden fingir pero por corto tiempo; si el lapso se extiende la falsedad asoma en seguida. Por eso el tiempo de angustia fue largo y as&iacute; los que te rodeaban pod&iacute;an palparlo. Seguro que te quiero, por eso pongo esfuerzo imaginaci&oacute;n, paciencia y tiempo tratando de regresar a los buenos momentos de la pareja. Es verdad que te maltrat&eacute; y de esa manera tus amigas, que antes te difamaron, ahora est&aacute;n unidas de tu lado aunque en contra m&iacute;a. Prefiero ser hijo de puta y no cornudo&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Puedo quedarme tranquila de que se acab&oacute; el sufrimiento?&rdquo;<\/p>\n<p>Llev&eacute; mi mano a su entrepierna acariciando los pelitos que la cubr&iacute;an.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Seguro, ahora quisiera intentar que esta conchita preciosa me perdone la descortes&iacute;a de la &uacute;ltima vez que la visit&eacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Hac&eacute; la prueba, quiz&aacute; tengas suerte&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Y c&oacute;mo lo sabr&eacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Cuando empiece a segregar juguito y vaya a tu encuentro, es seguro que te perdon&oacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Entonces voy poner la m&aacute;xima dulzura, de la soy capaz, en los besos y caricias con la lengua&rdquo;.<\/p>\n<p>Baj&eacute; la s&aacute;bana que nos cubr&iacute;a y sub&iacute; su camis&oacute;n hasta la cintura para descender besando, desde el ombligo hasta la mata del pubis, mientras ella manten&iacute;a los muslos juntos aunque sin apretar. Puse mi pecho sobre ellos con los brazos a los costados para, con los labios, husmear entre los vellos tratando que dejar libre el comienzo de la hendidura. Ese trabajo, delicioso por cierto, qued&oacute; finamente terminado despu&eacute;s de mojar con abundante saliva y peinar estilo raya al medio. Despu&eacute;s de acicalar bien la pilosidad, manteniendo la presi&oacute;n sobre el muslo con el antebrazo, puse el pulgar en la uni&oacute;n de los labios estirando la piel hacia arriba, haciendo emerger el cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Chupar el botoncito como si fuera un pez&oacute;n fue una tarea muy corta pues su cuerpo en seguida se tens&oacute; y, apoyado en hombros y pies, form&oacute; un arco corri&eacute;ndose y gritando su placer. No le di mucho tiempo de descanso cuando cay&oacute; hiperventilando y laxa. Era buen momento para recordarle que su marido ten&iacute;a capacidad suficiente para hacerla gozar hasta la extenuaci&oacute;n. Llevando la planta de sus pies a mis hombros, de manera que la entrada a la vagina se abriera sola, fue lo previo a penetrarla de un solo envi&oacute;n, y en cortos y secos golpes de cintura llevarla a su segundo orgasmo. As&iacute; empezamos una nueva etapa, seguramente mejor que la anterior.<\/p>\n<p>La cena de empresa con que se sol&iacute;a cerrar el a&ntilde;o, antes del per&iacute;odo de vacaciones, fue el momento elegido para dar el toque final a esos meses atroces y dar comienzo pleno a la recuperaci&oacute;n del v&iacute;nculo amoroso.<\/p>\n<p>La invitaci&oacute;n era para matrimonios, lo que supon&iacute;a una asistencia de casi cien personas distribuidas en mesas de ocho comensales. Buscando en la lista nuestra ubicaci&oacute;n, vi con alegr&iacute;a que Rogelio no estaba en la nuestra y s&iacute; mi amiga con su esposo, lo cual predispon&iacute;a a un momento agradable. Finalizado el servicio de comidas, antes de dar paso a la m&uacute;sica e invitaci&oacute;n a bailar, hubo unas palabras del gerente ofreciendo la comida. Mientras &eacute;l hablaba me acerqu&eacute; disimuladamente para agarrar el micr&oacute;fono apenas lo dejara libre.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Disculpen el atrevimiento, no los distraer&eacute; m&aacute;s de dos minutos. Har&aacute; algo de cuatro meses un empleado de esta empresa, que ya se hab&iacute;a insinuado antes a mi se&ntilde;ora, le minti&oacute; acerca de una supuesta infidelidad m&iacute;a. Con ese argumento la indujo a tomar revancha y, en un momento de debilidad la sedujo. Solo le meti&oacute; mano hasta que Rebeca se dio cuenta del enga&ntilde;o retir&aacute;ndose en seguida. El insatisfecho conquistador no tuvo mejor idea que relatar como hecho lo que hubiera querido hacer, y sus compa&ntilde;eras de reuni&oacute;n se encargaron de difundirlo. Hoy es dif&iacute;cil que alg&uacute;n empleado ignore el rumor. Unos cuantos lo propagaron d&aacute;ndolo por cierto, otros lo escucharon y con su silencio prestaron acuerdo, y unos pocos manifestaron su disconformidad consider&aacute;ndolo falso. A estos &uacute;ltimos nuestro agradecimiento. Quienes conocen de cerca a mi se&ntilde;ora habr&aacute;n percibido palpablemente su abatimiento y desmejor&iacute;a culpa de ese eg&oacute;latra mentiroso. Lamento haberlos molestado pero no vi otra manera a mi alcance para tratar de limpiar el buen nombre de la persona que amo. Me queda muy poco por hacer para sentirme totalmente tranquilo. Gracias por la atenci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>Estaba terminando de hablar cuando vi al malparido Rogelio abandonar el sal&oacute;n. Al tiempo me enter&eacute; que hab&iacute;a sido trasladado a una sucursal de otra provincia.<\/p>\n<p>Con inmensa suerte hemos dejado atr&aacute;s ese per&iacute;odo lastimoso. El recuerdo doloroso ya no agobia y sirve de experiencia para enfrentar el futuro con optimismo esperando que, de ese abdomen prominente, haga su aparici&oacute;n una criatura que refuerce m&aacute;s nuestra uni&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 &mdash;&ldquo;Hern&aacute;n me la vas a pagar&rdquo;. &mdash;&ldquo;Epa, epa, no s&eacute; de qu&eacute; me est&aacute;s hablando&rdquo; &mdash;&ldquo;De lo que hiciste durante la despedida de soltero la semana pasada&rdquo;. &mdash;&ldquo;Y qu&eacute; pens&aacute;s que hice&rdquo;. &mdash;&ldquo;Arnaldo y vos se fueron con mujeres, y por eso regresaste a media ma&ntilde;ana&rdquo;. &mdash;&ldquo;Que me fui con Arnaldo es verdad; tambi&eacute;n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14725,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-39189","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39189","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14725"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39189"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39189\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39189"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39189"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39189"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}