{"id":39312,"date":"2022-10-15T22:00:00","date_gmt":"2022-10-15T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-15T22:00:00","modified_gmt":"2022-10-15T22:00:00","slug":"tratando-de-buscar-una-salida-cap-1-william","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/tratando-de-buscar-una-salida-cap-1-william\/","title":{"rendered":"Tratando de buscar una salida (cap. 1): William"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39312\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>William, el primer hombre. No hubo un primer amor, cosa que a veces me da rabia, porque no puedo llamar amor mi primera experiencia simplemente porque no lo fue. Sinceramente fue un paso calculado hasta en los m&aacute;s m&iacute;nimos detalles y a veces me echo en cara el haber sido tan fr&iacute;o al resolver mi deseo de realizar o materializar ya lo que me consum&iacute;a por dentro y llenaba mis fantas&iacute;as nocturnas. Mis inquietudes ya hab&iacute;an tomado por asalto mi ser, que en aquel tiempo me daba bastante dolor de cabeza porque me debat&iacute;a entre &quot;el ser o no ser&quot;, habiendo crecido en un pueblo provincial, mis deseos eran lo prohibido, el tab&uacute;, lo despreciado o lo degenerado. Mi tortura dur&oacute; mucho tiempo antes de poder llegar a romper el p&aacute;nico a verme descubierto y poder entregarme a alguien. Trat&eacute; en vano de buscar la persona adecuada que me garantizara al menos un anonimato real y no dejara huella en mi entorno, en aquel pueblo hab&iacute;a muchos candidatos que abiertamente demostraban su predilecci&oacute;n hacia el mismo sexo, siendo el centro del hazmerre&iacute;r o del desprecio de todos, ellos no serv&iacute;an ya de inicio.<\/p>\n<p>William, que en realidad fue quien se llev&oacute; el trofeo de mi virginidad, era un vecino que muy aparte de estar casado con hijos, por todos era bien sabido su condici&oacute;n de bujarr&oacute;n, era el nombre que le daban a aquellos que les gustaba dar por culo a los maricones. Palabras que her&iacute;an y que una vez que en el pueblo te colgaban ese cartelito pues era un estigma imborrable y que pesaba mucho. William fue quien descubri&oacute; en m&iacute; todo lo que yo ocultaba, ten&iacute;a muy buen ojo para detectar la semilla oculta y lograr sacarla a toda costa. Comenz&oacute; una verdadera cacer&iacute;a, porque aunque podr&iacute;a llamarlo como un juego del rat&oacute;n y el gato, en realidad fue una cacer&iacute;a donde &eacute;l era el cazador y yo la v&iacute;ctima consciente de que cada cual ten&iacute;a bien claro el papel nuestro. Solo ten&iacute;a que verme para que con un gesto lascivo se tocara el sexo, mostrando a veces un simple bulto o su erecci&oacute;n. El muy cabr&oacute;n no escatimaba nada para lograr llamar mi atenci&oacute;n y lo lograba porque de solo ver aquella pinga que se le marcaba sobre el pantal&oacute;n y que acariciaba con mucho vicio. Mis ojos se le clavaban y un escalofr&iacute;o me corr&iacute;a de pies a cabeza.<\/p>\n<p>Nuestro idilio, digamos que lo fue, dur&oacute; mucho tiempo, quiz&aacute; dos a&ntilde;os o m&aacute;s porque s&oacute;lo dar un paso para m&iacute; era lo peor, el p&aacute;nico pod&iacute;a m&aacute;s que yo mismo, m&aacute;s que mi deseo, m&aacute;s que la tentaci&oacute;n del sexo mostrado esperando a que me acercara y lo tomara. Era un sufrimiento que se alargaba, ya William hab&iacute;a tomado la ofensiva, me persegu&iacute;a si me ve&iacute;a pasar, me hac&iacute;a guardia en la esquina de mi casa esperando a que saliera o entrara, all&iacute; estaba &eacute;l con su mirada en m&iacute;, mordiendo su labio inferior y una mano agarrando su pinga. Antes de que me entregara a disfrutar del verdadero sexo, tuvimos nuestros encuentros que fracasaron por mi miedo. Una de esas veces, fue que mientras me persegu&iacute;a pues se fue la luz, cosa frecuente de aquellos apagones, yo perd&iacute; mi p&aacute;nico y lo segu&iacute; hasta el puente de Nodarse, &eacute;l se par&oacute; como a mirar el r&iacute;o crecido aunque en realidad no se ve&iacute;a nada solo el sonido del agua correr. Yo me acerqu&eacute; y puse mi mano en la baranda del puente, &eacute;l se acerc&oacute; y pegando su pinga a mi mano, yo la palp&eacute; tratando de conocer si era cierto lo que se marcaba siempre.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Vamos hasta la l&iacute;nea!, me invit&oacute; mientras hab&iacute;a comenzado a caminar hac&iacute;a la l&iacute;nea de ferrocarril por el muro del r&iacute;o.<\/p>\n<p>&mdash;Me da miedo ir por ah&iacute;, el r&iacute;o est&aacute; muy crecido.<\/p>\n<p>Para tan mala suerte vino la luz en ese momento.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ve por la calle!<\/p>\n<p>&mdash;Los vecinos me conocen, &iquest;qu&eacute; dir&aacute;n?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Bah, no te preocupes que ya todos lo comentan!<\/p>\n<p>Aquel encuentro no termin&oacute; en nada, me fui y lo dej&eacute; all&iacute;. Pas&oacute; mucho tiempo, incluso tuve mi primera experiencia con una mujer, casi aquel medio matrimonio me apart&oacute; de William, pero me enga&ntilde;aba porque aquella relaci&oacute;n lo que me dio fue la confianza de poder entregarme a &eacute;l. Mi relaci&oacute;n de heterosexual fracas&oacute; desde sus inicios, primero que al ir a la cama no consegu&iacute;a penetrar a mi mujer, todo iba bien hasta el momento m&aacute;s importante. La situaci&oacute;n se complic&oacute; algo cuando mi amante se lo confes&oacute; a mi madre que para ayudarme me llev&oacute; a una psiquiatra que al menos me dio confianza sin que se supiera que en realidad me gustaban los hombres. Cuando puede hacer el amor con mi mujer, se despert&oacute; en m&iacute; una fiebre loca de hacer el sexo, de singar d&iacute;a y noche, ten&iacute;a un deseo incontrolable. Llegu&eacute; incluso a cogerle el culo a mi mujer y aquello empez&oacute; a complicarse, porque desde aquel momento me la singaba pero s&oacute;lo eyaculaba cuando le cog&iacute;a el culo. Claro que no todo fue felicidad y aquella uni&oacute;n lleg&oacute; a su fin tal y como hab&iacute;a empezado. Ahora s&eacute; que aquella aventura heterosexual hab&iacute;a despejado el camino para poder estar con un hombre sin miedos y p&aacute;nicos. Ya no estaba ese cartelito sobre mi cabeza de &ldquo;p&aacute;jaro&rdquo;, de &ldquo;maric&oacute;n&rdquo;, ya hab&iacute;a tenido mujer y todos sab&iacute;an que me gustaba el chocho, pero se hab&iacute;an equivocado, aquello fue pantalla, un escudo tras el cual me escond&iacute;a. Ahora ten&iacute;a que aparecer la oportunidad de poder estar con alguien igual que yo y un buen d&iacute;a apareci&oacute;, iba yo por la acera y &eacute;l ven&iacute;a de frente, nos saludamos y como la calle estaba bien vac&iacute;a, pues me qued&eacute; sin huir.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres entrar aqu&iacute;?<\/p>\n<p>Me invitaba a la casa de un amigo donde &eacute;l viv&iacute;a o siempre estaba. No me lo pens&eacute; y lo segu&iacute;, entramos, el amigo que me conoc&iacute;a porque hab&iacute;a trabajado con mi padre, se qued&oacute; algo sorprendido. Pasamos al dormitorio y nos besamos, el primer beso que le daba a un hombre. Me sent&iacute;a bien en sus brazos, como me abrazaba y sentir su pinga dura por encima del pantal&oacute;n. Se la acarici&eacute;, &eacute;l conoc&iacute;a bien mi debilidad.<\/p>\n<p>&mdash;Es tuya, &iquest;qu&eacute; esperas?<\/p>\n<p>Me dijo tent&aacute;ndome a abrir la porta&ntilde;uela. Lo hice y saqu&eacute; con cierto temblor su pinga grande, era enorme, tal y como me la imaginaba. Pero no tanto, me dio cierto miedo porque me pod&iacute;a desgarrar todo, el color del glande era igual al de sus labios, morado. Me qued&eacute; un momento acariciando su miembro, &eacute;l lo tom&oacute; con la mano y con la otra acerc&oacute; mi cabeza para que empezara a tragarla. Aquel primer contacto me pareci&oacute; raro, no me hab&iacute;a visto yo chupando su pinga, pero ten&iacute;a un sabor inconfundible, ten&iacute;a que abrir demasiado la boca para poder tragar hasta la mitad. No me hab&iacute;a imaginado all&iacute; sentado en la cama delante de &eacute;l, mamado.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Mira en el espejo como mamas!<\/p>\n<p>Era cierto, all&iacute; estaba el espejo de la c&oacute;moda donde nos ve&iacute;amos los dos. Estuvimos un rato mir&aacute;ndonos hasta que William me hizo levantarme y me baj&oacute; el pantal&oacute;n y el calzoncillo, me dio la vuelta y empez&oacute; a lamerme el culo. Agarraba mis nalgas y las abr&iacute;a y pasaba su lengua provocando el mejor de los placeres. Empez&oacute; a escupir mi culo y me puso la pinga en &eacute;l, empuj&oacute; para meterla, me hizo casi gritar. Sent&iacute; un dolor terrible que me hizo estremecerme, &eacute;l me dijo que aguantara un poco, pero no pude soportar, tuvo que sacar su pinga. Entonces nos desnudamos y nos tiramos en la cama, me besaba, me com&iacute;a la boca, el cuello, sus manos no se apartaban de mis nalgas y mi dolorido ojete. Me dec&iacute;a al o&iacute;do que ten&iacute;a un culo muy rico, que hab&iacute;a esperado mucho tiempo este encuentro. Me dijo que cogiera una crema que hab&iacute;a en la mesa de noche, la cog&iacute; y empec&eacute; a untar en la pinga, &eacute;l murmur&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Co&ntilde;o!, qu&eacute; apurado est&aacute;s por tenerla dentro.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s nos volvimos a enfrascar en una lucha de besos y caricias antes de que empezara a meterme su pinga. El primer intento fue doloroso de nuevo, me sent&iacute;a como me abr&iacute;a todo, intent&oacute; meter y sacar su polla, termin&oacute; poniendo m&aacute;s crema y esta vez empez&oacute; a entrar y aunque me revolqu&eacute; algo por el dolor, en esta ocasi&oacute;n no la retir&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Mira, mira, solo es la mitad.<\/p>\n<p>Me dec&iacute;a para que mirara, eso como me calm&oacute; algo y lo dej&eacute; hacer, sigui&oacute; besando, acariciando y cada vez metiendo m&aacute;s y m&aacute;s su pinga en m&iacute; culo que no se dilataba tan r&aacute;pido. Nos volvimos y me hizo sentarme en &eacute;l, y estuvimos as&iacute; abrazados bes&aacute;ndonos, yo con mis piernas alrededor de su cintura y con todo aquella pinga dentro.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya ves, ya la tienes adentro toda! &iexcl;Ahora eres m&iacute;o!<\/p>\n<p>Empez&oacute; todo un remolino entre ambos, era todo un especialista en dar, propinar placer y al mismo tiempo recibirlo, en una de aquellos giros se sali&oacute;, me levant&oacute; las piernas sobre sus hombros y empez&oacute; a lamerme el culo, despu&eacute;s met&iacute;a la pinga toda y volv&iacute;a a sacarla para terminar metiendo de nuevo. Yo gem&iacute;a de placer, de goce. Nunca antes hab&iacute;a experimentado tal cosa, hab&iacute;a le&iacute;do bastante del tema pero en realidad, en vivo era otra cosa, era tanto el placer, el goce que ninguna palabra podr&iacute;a describir lo que se siente. Todo un remolino de sensaciones, lo que en un principio fue dolor o malestar se hab&iacute;a convertido de pronto en algo que me daba gusto y me hac&iacute;a gemir. William sab&iacute;a bien qu&eacute; hacer y c&oacute;mo lograr que me sintiera en el cielo, no paraba de moverse, de acariciarme, de besarme y de murmurar cosas que iban desde lo m&aacute;s tierno a lo m&aacute;s grosero. Sus manos recorr&iacute;an mi cuerpo, sosten&iacute;an mis nalgas, mi cara o tocaba mi culo lleno de su pinga, el muy cabr&oacute;n sab&iacute;a el placer que eso provocaba. Me miraba fijamente mientras sus dedos tocaban mi culo y su pinga, se mord&iacute;a el labio de gusto, su lengua provocaba y me llenaba de besos. Finalmente apur&oacute; para venirse, lo hizo suavemente.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya ves, ya tienes mi leche dentro, ya eres m&iacute;os, ya te he pre&ntilde;ado!<\/p>\n<p>Nos besamos con pasi&oacute;n, yo con alegr&iacute;a. Despu&eacute;s me fui al ba&ntilde;o, para limpiarme, aunque estaba bien limpio. Me dijo que ten&iacute;amos que vestirnos que su amigo se ten&iacute;a que ir. Yo sentado en la cama y viendo su pinga que de verdad era grande, tendiendo mi mano la acarici&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres m&aacute;s?<\/p>\n<p>Sonre&iacute; con aprobaci&oacute;n, pero ten&iacute;amos que irnos y por lo tanto esa segunda solo tendr&iacute;a que ser en otra ocasi&oacute;n. Sal&iacute;, me fui a la casa y directo al ba&ntilde;o, mi calzoncillo ten&iacute;a la mancha de su semen, y sobre todo el olor de su semen. Recuerdo que mir&eacute; sorprendido la taza del inodoro aquel liquido blanco. Lo reconozco, aquella noche no dorm&iacute;, estuve medio enfermo, al d&iacute;a siguiente ten&iacute;a fiebre. Pero estaba contento, hab&iacute;a perdido mi virginidad y de una manera agradable. Hab&iacute;a empezado as&iacute; esa doble vida, una a ojos de todos y otra oculta, me hab&iacute;a convencido que nadie sab&iacute;a lo que hab&iacute;a hecho, nadie. Eso me animaba, simplemente aquello que pas&oacute; no se reflejaba en mi f&iacute;sicamente, supongo que an&iacute;micamente s&iacute;.<\/p>\n<p>De mi segundo hombre, fue un m&eacute;dico de Santiago de las Vegas, Roberto se llamaba, nos conocimos en la terminal de guaguas de Santiago de las Vegas. Nada, cosas de esas, nos miramos y todo estaba claro. Me gust&oacute; su bigote grande, delgado y que parec&iacute;a muy interesado en m&iacute;. Hablamos algo y r&aacute;pido me invit&oacute; a su casa. Yo no ten&iacute;a nada que perder al no ser el transporte. Viv&iacute;a en una cuarter&iacute;a cerca de la iglesia, por suerte que al ser ya muy tarde, hab&iacute;a poca gente en aquel pasillo. Me gustaba su tipo de machote, y sobre todo su bigote. Ten&iacute;a una sola pieza donde estaba todo desde la cama, la mesa y la cocina y al lado estaba construyendo una ducha, la pared del fondo lo ocupaba una estanter&iacute;a repleta de libros. Recuerdo que me acerqu&eacute; a mirar, &eacute;l se me peg&oacute; a mi espalda, haci&eacute;ndome sentir su abultado paquete.<\/p>\n<p>&mdash;Vaya, eres la primera persona que invito y se interesa por los libros.<\/p>\n<p>&mdash;Tienes buenos, ya veo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y no te interesa otras cosas?<\/p>\n<p>Me susurr&oacute; al o&iacute;do mientras me abrazaba. A partir de ese momento todo fue un torbellino de besos y caricias, hasta que finalmente quedamos desnudos en la cama. Era mi segunda experiencia que dio su resultado muy r&aacute;pido porque con solo haberme penetrado yo eyacul&eacute; sin tocarme siquiera.<\/p>\n<p>&mdash;Disculpa, le dije abochornado.<\/p>\n<p>&mdash;No pasa nada, eso significa que te gusta. Me dijo mir&aacute;ndome a los ojos, sin soltar mis piernas ni salirse de m&iacute;. Me bes&oacute;, me bes&oacute; varias veces y empez&oacute; a moverse suave. Vio en mi cara que me molestaba algo.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes, lo har&eacute; suave para que no te duela. &iquest;No me vas a dejar as&iacute;? Adem&aacute;s, nene, ya la tienes adentro toda y otra cosa, a ti te gusta que te den por culo y a m&iacute; me gusta dar por culo, en esto no hay problemas.<\/p>\n<p>No era que me hubiera convencido simplemente que no me hab&iacute;a dado otra opci&oacute;n. Me estuvo singando todo el tiempo que quiso. Ten&iacute;a raz&oacute;n en lo que nos gustaba a ambos y era mejor gozar y disfrutar del momento. Cambiamos de posici&oacute;n tumbados sobre un costado, el sosteniendo una de mis piernas y metiendo y sacando, era la primera vez que me sent&iacute;a as&iacute;, la primera vez que sent&iacute;a una pinga entrando de esa manera. Se vino abrazado a m&iacute;, como si se fuera a caer de un precipicio. Nos besamos, cuando sac&oacute; su pinga me dijo alzando una de mis piernas:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;D&eacute;jame ver ese tesoro chorreando leche! &iexcl;Me gustar&iacute;a que te quedaras con mi leche adentro!<\/p>\n<p>En efecto sent&iacute;a como desde mi culo se escapaba su semen aun caliente, pero &eacute;l no se detuvo ah&iacute;. Era una nueva sensaci&oacute;n, porque con William no fue as&iacute;. Eso que me hab&iacute;a hecho me gust&oacute; y lo recuerdo con gusto. Lo dijo mientras que con sus dedos recog&iacute;a el semen y lo volv&iacute;a a introducir en mi dilatado culo. No oculto que aquello me choc&oacute; algo, era la primera vez que alguien me hac&iacute;a semejante cosa, que me vacilaba y gozaba. Roberto era un buen experto, ten&iacute;a experiencia. Nos quedamos charlando en la cama desnudos, &eacute;l abrazado a m&iacute;, de vez en cuando me besaba la nuca, las orejas. Me dijo que era m&eacute;dico, que trabajaba en Boyeros, me pregunt&oacute; igual muchas cosas.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute;date a dormir!, adem&aacute;s ya es tarde, no va a haber guaguas ahora y bueno, as&iacute; singamos de nuevo.<\/p>\n<p>Claro que fue as&iacute;, dormimos poco esa noche, para m&iacute; fue la primera noche tormentosa, hicimos el amor dos veces, al rato de nuevo y al amanecer, antes de que me fuera yo. Esa segunda vez fue muy pasional, no podr&iacute;a decir cu&aacute;nto dur&oacute; pero s&iacute; tengo que aceptar que me gust&oacute; mucho, por la ma&ntilde;ana fue algo r&aacute;pido, me dijo que me quedara quieto boca abajo y me sing&oacute; as&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Aprieta bien los muslos y el culo para que me saques r&aacute;pido la leche!<\/p>\n<p>Lo sent&iacute; meter y sacar, gemir, mugir a mis espaldas, despu&eacute;s &eacute;l mismo me descubri&oacute; que singando as&iacute;, me frotaba mejor la pr&oacute;stata y que por eso me hab&iacute;a hecho eyacular en la cama. Despu&eacute;s salimos de la casa antes que la gente de la cuarter&iacute;a empezara a salir, me acompa&ntilde;&oacute; a la parada y quedamos que pasar&iacute;a de nuevo por su casa. Pasaron tres d&iacute;as y nos volvimos a encontrar, singamos con la misma pasi&oacute;n del primer d&iacute;a, era incansable y yo le segu&iacute;a. Me sent&iacute;a bien y m&aacute;s porque era en un territorio neutral, lejos de donde yo viv&iacute;a. Aquel d&iacute;a cuando terminamos me propuso algo que antes no hab&iacute;a escuchado.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oye, vamos a casa de un amigo m&iacute;o en Boyeros!<\/p>\n<p>Roberto vio mi sorpresa.<\/p>\n<p>&mdash;Es un buen amigo, hacemos lo que quieras, charlar, beber algo aunque yo te propongo singar. &iexcl;Mira no te asustes, no pongas esa cara! Es una persona muy decente y haremos lo que t&uacute; digas. No te invito a hacer un tr&iacute;o, solo si t&uacute; quieres s&iacute;, sino, pues nada, tu y yo solos.<\/p>\n<p>Terminamos yendo a casa de su amigo, se llamaba Julio, era un tipo mulato, grande y fuerte. No viv&iacute;a muy lejos de la parada, ten&iacute;a un apartamento peque&ntilde;o para &eacute;l solo. Parec&iacute;a simp&aacute;tico y alegre, nos present&oacute; Roberto. Julio sonriente dijo que Roberto hablaba mucho de m&iacute;. Al parecer todo hab&iacute;a sido tramado con antelaci&oacute;n y mi presencia en el lugar era parte del plan. Julio sac&oacute; unas cervezas y chicharritas de pl&aacute;tanos, nos sentamos en la sala. Julio dijo que hab&iacute;a invitado a no s&eacute; quien pero que no iba a venir. Ya con aquella frase supe que estar&iacute;amos los tres, solo los tres. No me gustaba mucho la idea, segu&iacute;a yo con el complejo de que era mejor dos personas que aquel tr&iacute;o que parec&iacute;a formarse ya. Cuando Roberto que hab&iacute;a estado todo el tiempo bes&aacute;ndome y acarici&aacute;ndome me dijo que me pusiera c&oacute;modo, sin&oacute;nimo de que me desnudara, fue cuando dije que me iba. Julio se me acerc&oacute; y me dijo al o&iacute;do:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Mira, chico, no pasar&aacute; nada que no te guste! &iexcl;Te vamos a singar por turno y t&uacute; estar&aacute;s en la gloria!<\/p>\n<p>Acto seguido se desaboton&oacute; los bermudas que llevaba y me blandi&oacute; casi en las narices un ping&oacute;n gordo y grande. Me record&oacute; al de William, pero este era m&aacute;s oscuro. Roberto empez&oacute; a quitarme la ropa. Julio me agarr&oacute; la cara, me bes&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Para esta pinga hay cola, hay all&aacute; afuera un mont&oacute;n de maricones locos por que se la meta! &iquest;No me digas que t&uacute; no quieres?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oye, no lo asustes! &iexcl;Todo va a ir bien!<\/p>\n<p>Fueron las palabras de Roberto que me llev&oacute; al dormitorio mientras hablaba conmigo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Mira, no va a pasar nada malo! &iexcl;Vamos a gozar! Ya te lo dec&iacute;a yo el primer d&iacute;a, aqu&iacute; todo est&aacute; claro entre nosotros, lo que te gusta a ti y lo que nos gusta a nosotros. Adem&aacute;s, si no puedes lo dices y paramos. As&iacute; que rel&aacute;jate y vamos a gozar.<\/p>\n<p>Lo que sigui&oacute; fue una masa de tres cuerpos unidos, lamiendo, chupando, gimiendo. Fue Roberto quien empez&oacute; sing&aacute;ndome mientras me com&iacute;a el trozo de machete que ten&iacute;a Julio, despu&eacute;s se intercambiaron. Se me escap&oacute; un quejido cuando me penetr&oacute; Julio, que muy al contrario de c&oacute;mo se hab&iacute;a comportado al principio, se preocup&oacute; porque no me doliera. Estuvo sing&aacute;ndome hasta que se vino, enseguida se puso Roberto hasta que eyacul&oacute;. Julio trajo un espejo para que viera como me hab&iacute;a dejado el culo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Cojones qu&eacute; culo m&aacute;s rico! Se lo dejamos rosado y chorreando.<\/p>\n<p>En efectivo, ten&iacute;a el culo dilatado, rosado y el semen blanco sal&iacute;a a por botones pues ambos se hab&iacute;as venido dentro de m&iacute;. Yo estaba asombrado, no hab&iacute;a visto semejante cosa, era la primera vez que estaba en un tr&iacute;o y que me singaban as&iacute;. Julio se arrodillo al borde de la cama y agarrando mis piernas empez&oacute; a lamer mi culo y a comerse la leche que sal&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; culo m&aacute;s rico!<\/p>\n<p>Dec&iacute;a y repet&iacute;a muchas veces. De pronto se levant&oacute; y me meti&oacute; el ping&oacute;n que ya se le hab&iacute;a puesto duro, lo meti&oacute; despacio, vacilando como entraba.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo te lo sientes ahora?<\/p>\n<p>Claro que me sent&iacute;a bien, ya estaba dilatado. Roberto se sorprendi&oacute; cuando volvi&oacute; del ba&ntilde;o a donde fue a lavarse. Se fue la luz en ese momento, cosa que aprovech&oacute; Roberto que se nos uni&oacute; a la singueta. Estuve all&iacute; a disposici&oacute;n de los dos, &eacute;ramos un amasijo de sexo donde yo iba recibiendo por turno las pingas de ellos dos o al mismo tiempo uno por delante me daba de mamar y otro me singaba el culo. La primera org&iacute;a o tr&iacute;o que estaba y hab&iacute;a salido bien, no era c&oacute;mo pensaba o c&oacute;mo hab&iacute;a escuchado a gente que nada sab&iacute;a del tema.<\/p>\n<p>Pas&oacute; como dos semanas sin que sintiera la necesidad de tener sexo, despu&eacute;s de aquel d&iacute;a loco hab&iacute;a quedado algo dolorido aunque eso s&iacute;, muy a gusto. Fue cuando vi a William de nuevo, nos saludamos y &eacute;l dispar&oacute; como de costumbre.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oye! &iquest;No quieres pinga ya?<\/p>\n<p>Claro que ya estaba sintiendo el deseo de nuevo, me dijo que pasara por una casa donde &eacute;l estaba trabajando, trabajaba en la construcci&oacute;n, quedamos que pasar&iacute;a yo a eso de las siete. Por supuesto que fui a esa hora, en efecto era en las afueras y una cuadra bastante vac&iacute;a, por lo que no hab&iacute;a mucho problema de mirones. William me esperaba en la puerta, cuando me vio entr&oacute; haci&eacute;ndome un gesto que le siguiera. Al entrar cerr&oacute; la puerta y nos abrazamos bes&aacute;ndonos una de sus manos se aferr&oacute; a mis nalgas, despu&eacute;s meti&oacute; la mano por el pantal&oacute;n hasta llegar a mi culo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No te imaginas las ganas que ten&iacute;a de singar ese huequito de nuevo!<\/p>\n<p>Nos metimos en una de las habitaciones que al parecer usaban los ellos para descansar, me refiero a ellos, los que trabajaban all&iacute;, y empezamos a besarnos, a tocarnos, yo me arrodill&eacute; esperando a que &eacute;l sacara su pinga y me la diera a mamar. &Eacute;l lo sab&iacute;a, y como adivinando mi deseo, lo hizo dici&eacute;ndome que era toda m&iacute;a. Me hice cargo de su sexo, tratando de tragarlo, de acariciarlo para darle a &eacute;l placer y gusto sabiendo que &eacute;l me lo devolver&iacute;a todo. No me hizo esperar, me desabroch&oacute; el pantal&oacute;n que baj&oacute;, me dio la vuelta y hundi&oacute; su lengua entre mis nalgas, estuvo un buen rato comiendo mi ojete hasta que poni&eacute;ndose de pie, me agarr&oacute; por la cintura para meterme su pinga dura untada en saliva. Para mi sorpresa no sufr&iacute; como la primera vez que William me tuvo, esta vez toda pas&oacute; bien, quiz&aacute; por lo excitado que yo estaba o por el entrenamiento que ya hab&iacute;a tenido con Roberto y Julio. Estuvimos de pie un rato, despu&eacute;s me llev&oacute; hasta unos sacos de cemento y &eacute;l se sent&oacute; haci&eacute;ndome que yo me sentara, me orden&oacute; que me moviera, que yo mismo me singara. William era muy vicioso, le encantaba vacilar como su pinga entraba en un culo, en este caso en el m&iacute;o.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Quiero que te vengas ahora mientras te doy pinga! &iexcl;Quiero que aprendas a venirte mientras te doy pinga y no despu&eacute;s!<\/p>\n<p>Nos pusimos de pie y &eacute;l aument&oacute; sus movimientos, mientras me instaba a eyacular, escup&iacute;a su pinga y mi culo para lubricar bien, me dec&iacute;a mil cosas. Me quit&oacute; la mano de mi pinga y empez&oacute; a masturbarme mientras se mov&iacute;a, explot&eacute; al rato. Despu&eacute;s su mano llena de mi semen me la pas&oacute; por la boca, meti&oacute; sus dedos en mi boca con mi propio semen.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Nene, ahora vas a aprender a sacarle la leche a tu macho!<\/p>\n<p>Fue &eacute;l quien me ense&ntilde;&oacute; mi papel en el sexo, que si &eacute;l me hab&iacute;a hecho venirme, yo ten&iacute;a que hacerlo con &eacute;l y en esta ocasi&oacute;n muy a pesar de haberme venido, ten&iacute;a que seguir singando. Aquella primera ocasi&oacute;n me cost&oacute; mucho, primero que al venirme mis fuerzas se debilitaban y solo un deseo de liberarme me invad&iacute;a, bueno, a&uacute;n me invade, pero William sab&iacute;a explotar ese punto. Me sing&oacute; fuerte hasta que se vino entre gemidos. Cuando me liber&eacute;, me pareci&oacute; que me caer&iacute;a al suelo. &Eacute;l me agarr&oacute; bes&aacute;ndome y con su mano en mi ojete dilatado a modo de tap&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Quiero que te lleves mi leche dentro, que cuando est&eacute;s en tu casa te acuerdes de que tienes mi leche dentro!<\/p>\n<p>Me hizo ponerme el calzoncillo y el pantal&oacute;n, cogi&oacute; un poco de papel higi&eacute;nico y dobl&aacute;ndolo a modo de almohadilla me lo puso. Yo ni sab&iacute;a qu&eacute; hacer, claro ya Roberto hab&iacute;a hecho algo parecido al pedirme que me quedara con su semen dentro.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Si se te sale mi leche, pues ven a que te llene de nuevo ese culo!<\/p>\n<p>Me gust&oacute; aquella idea, que durante mucho tiempo llev&eacute; a cabo con William. Antes de irme estuvimos hablando, le cont&eacute; lo que hab&iacute;a pasado con Roberto, que lo hab&iacute;a conocido, c&oacute;mo y qu&eacute; hab&iacute;amos hecho, adem&aacute;s de aquella noche loca con Julio y Roberto.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya sab&iacute;a yo que ese culo ya estaba algo abierto! Te entr&oacute; como nada.<\/p>\n<p>Fue su comentario, pero no le molest&oacute;, por el contrario me dijo que gozara, que hab&iacute;a hecho bien y que repitiera. Yo era la primera vez que contaba aquellas cosas, pero me gust&oacute; hacerlo y a William le gust&oacute;. Me dijo que se ve&iacute;a que ser&iacute;a un buen maric&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sabes? Si lo deseas, te puedo organizar una buena org&iacute;a. T&uacute; d&iacute;melo y yo traigo a algunos que te van a dar bastante pinga.<\/p>\n<p>Recuerdo que no le respond&iacute;, pero &eacute;l vio el brillo de mis ojos y que la idea me atra&iacute;a y mucho. No s&eacute; quiz&aacute; me daba algo de pena aceptar aquella invitaci&oacute;n, quiz&aacute; el complejo de verme usado como una puta o algo as&iacute;. Trat&eacute; de decirle que me iba bien con &eacute;l, pero agreg&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Bueno, ya has probado con dos, nos ponemos de acuerdo e invito a dos m&aacute;s, seremos tres para ese culo! &iquest;Qu&eacute; crees?<\/p>\n<p>No sab&iacute;a que decirle, tem&iacute;a, pero me calm&oacute; abraz&aacute;ndome y d&aacute;ndome un beso.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes, todo va a salir bien. &iquest;No has singado con negros?<\/p>\n<p>La pregunta me cogi&oacute; de sorpresa, pero era cierto, no hab&iacute;a singado con negros. &Eacute;l era algo amulatado pero negro, no. Me dijo que dentro de dos d&iacute;as pod&iacute;amos reunirnos all&iacute; mismo y que traer&iacute;a a dos negros amigos de &eacute;l. Antes de irme me calm&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No te preocupes, nene, que yo no te voy a invitar a algo malo! Son dos amigos ch&eacute;veres, buenas pingas y buenos singones.<\/p>\n<p>As&iacute; nos despedimos en espera de que pasaran los dos d&iacute;as acordados. Aunque no sab&iacute;a qu&eacute; hacer y si lo que me hab&iacute;a propuesto era bueno o no. Cierto complejo me entr&oacute; y estuve debatiendo entre el ir o no a aquella cita, m&aacute;s por los dos negros, pero me atra&iacute;a aquella idea y por otra parte ya hab&iacute;a estado en una org&iacute;a y nada malo me hab&iacute;a pasado, por el contrario me hab&iacute;a gustado. El d&iacute;a anterior vi a William que me record&oacute; que me esperar&iacute;a donde la vez anterior y que fuera a eso de las ocho. Ten&iacute;a que vencer mi miedo y mis complejos. Pero termin&eacute; por ir, primero porque me gustaba William y sab&iacute;a que iba a hacer todo lo posible por satisfacerme. A las ocho ya hab&iacute;a oscurecido por lo que era mejor para no ser visto, William estaba en la puerta esperando, al cerrar tras de m&iacute;, me abraz&oacute; agarrando mis nalgas y me bes&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Hoy te voy a ense&ntilde;ar a ser un buen maric&oacute;n!<\/p>\n<p>Bueno, aquella frase algo soez no me molest&oacute;, porque en realidad lo era y &eacute;l fue el primero en adentrarme en ese mundo. En una de nuestras conversaciones me lo dijo, me lo dej&oacute; bien claro que el ser maric&oacute;n no era nada malo, que por el contrario era lo mejor porque siempre iba a encontrar pinga para mi culo. All&iacute; estaban los dos como hab&iacute;a dicho, nos present&oacute;. Ra&uacute;l y Tony, el primero un negro chapapote, que hab&iacute;a visto un mont&oacute;n de veces pero que con lo feo que era, pues nunca me hab&iacute;a fijado en &eacute;l, cosas de la vida y all&iacute; estaba para singarme. A Tony lo conoc&iacute;a, viv&iacute;a a unas cuadras de mi casa, tipo casado aunque se comentaba que era bujarr&oacute;n, un negro claro como dec&iacute;an en el vecindario.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Co&ntilde;o, mi vecino con las ganas que ten&iacute;a de darte una buena entra&acute;a de pinga!, dijo Tony d&aacute;ndome la mano.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Hoy lo vamos a graduar de maric&oacute;n, aunque tiene cepa de mariconazo!, brome&oacute; William y agreg&oacute;,- &iexcl;bueno, a ver, vamos a ponernos c&oacute;modos!<\/p>\n<p>Era la contrase&ntilde;a para quitarse la ropa, ya lo sab&iacute;a. Cuando me quitaba la ropa mir&eacute; a Ra&uacute;l, ten&iacute;a un tremendo trozo de morronga que asustaba, sent&iacute; un temblor por el cuerpo porque de solo mirarla as&iacute; sin que aun estuviera parada y dura, pues asustaba. Tony y William ten&iacute;a la pinga parecida.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Co&ntilde;o, soy el &uacute;nico de pinga chiquita!&mdash;, brome&eacute; yo mientras palpaba la de Ra&uacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Bah, no te preocupes que t&uacute; has venido a que te den pinga y no a dar pinga!- coment&oacute; Ra&uacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Pues, claro, lo tuyo es poner el culo y la boca!, dijo Tony.<\/p>\n<p>Lo que ocurri&oacute; despu&eacute;s fue un torbellino, yo me puse a chuparle la pinga al negro Ra&uacute;l, mientras William empez&oacute; a mamarme mi culo ensalivando y prepar&aacute;ndolo para lo que vendr&iacute;a. William al rato dio paso a Tony que empez&oacute; a meterme su pingona grande, William debajo de m&iacute; segu&iacute;a dando leng&uuml;etadas y escupiendo mi culo que abr&iacute;a paso a la cabeza de la pinga de Tony. Empuj&oacute; hasta atr&aacute;s haciendo que me quejara, me dijo que aguantara, y sigui&oacute; sing&aacute;ndome mientras me parec&iacute;a que mis mand&iacute;bulas se me caer&iacute;an de tanto mamar la pinga de Ra&uacute;l. Al rato William ocup&oacute; el sitio de Tony en mi culo ya dilatado.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oye, no me lo dilaten mucho que quiero que sienta mi pinga!&mdash;, dijo Ra&uacute;l.<\/p>\n<p>William le dijo a Ra&uacute;l que era su turno si quer&iacute;a gozar un buen culito estrecho a&uacute;n, Tony y William me aguantaron diciendo que me relejara, Ra&uacute;l se puso detr&aacute;s y meti&oacute;. Un sudor fr&iacute;o me recorri&oacute; el cuerpo, quer&iacute;a gritar y lo hubiera sido por no ser a mano de uno de los dos que me tap&oacute; la boca, los pies se me aflojaron, las l&aacute;grimas se me salieron. Tal era la sensaci&oacute;n de que algo se abr&iacute;a dentro de m&iacute;, que me rajar&iacute;a el culo. Viendo c&oacute;mo estaba, pues me arrastraron hasta una colchoneta en el suelo y all&iacute; qued&eacute; clavado por Ra&uacute;l. William trajo un pomo con vaselina y empez&oacute; a untar en el culo, le dijo a Ra&uacute;l que sacara algo para ponerle la vaselina. Estuvimos un rato as&iacute;, yo clavado, Ra&uacute;l dentro y los otros dos sentados mirando. William se acerc&oacute;, me bes&oacute; y me dijo que tocara mi culo lleno, que sintiera que todo estaba bien. As&iacute; lo hice, me parec&iacute;a mentira que dentro tuviera aquel trozo de pinga. Al rato empezamos a singar, Ra&uacute;l comenz&oacute; con suavidad, diciendo que nunca hab&iacute;a singado un culito tan estrecho. Despu&eacute;s Tony y William se turnaron para que mi boca recibiera sus pingas, a partir de aquel momento no podr&iacute;a decir que fue y quien me sing&oacute;. Lo peor fue cuando ya quer&iacute;a venirse, uno a uno se vino dentro, sent&iacute;a que por mis muslos el semen me corr&iacute;a. Tony se visti&oacute; y se fue r&aacute;pido, se despidi&oacute; alabando mi culo y que repetir&iacute;amos, William se fue a despedirlo hasta la puerta. Ra&uacute;l se qued&oacute; abrazado a mi espalda.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gust&oacute;? &mdash;me susurr&oacute; al o&iacute;do Ra&uacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&iacute;, pero me doli&oacute; al principio!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Bah, al principio duele, pero despu&eacute;s es la vida misma, as&iacute; me dicen los pocos que se han metido este ping&oacute;n! T&uacute; eres uno de esos pocos, adem&aacute;s quisiera que te adaptaras a mi pinga.<\/p>\n<p>William regres&oacute; y dijo que saldr&iacute;a a buscar un paquete de cigarro, que me dejaba en buenas manos. Yo en principio no pens&eacute; que todo era parte del plan para dejarme solo con Ra&uacute;l, pero era el plan porque William no regres&oacute; y Ra&uacute;l me sing&oacute; antes de que me fuera. Pero esta vez fue mejor, con mucha vaselina y caricias, fue una singada larga, yo mismo ten&iacute;a la impresi&oacute;n de que amanecer&iacute;a de un momento a otro. Pero sal&iacute; comprendiendo que el sexo era m&aacute;s que el tama&ntilde;o, era el placer, la satisfacci&oacute;n y el saber hacer las cosas. Ra&uacute;l me posey&oacute; con pasi&oacute;n, como un verdadero macho, me hizo su objeto, su mujer, su culo, su chocho. William fue quien me sing&oacute; por primera vez, pero quien me posey&oacute; de verdad fue Ra&uacute;l, me convert&iacute; en adicto a su pinga, al sabor de su leche, de su lengua, de sus manos. No ten&iacute;a nada que ver su cara que no era agraciada, incluso hubo cierto disgusto con William porque en realidad pas&eacute; a pertenecer a Ra&uacute;l aquella noche y por largo tiempo. Mis amistades me dec&iacute;an que me hab&iacute;a puesto la capa del zorro, refiri&eacute;ndose al color de Ra&uacute;l, mi familia no lo ve&iacute;a con buenos ojos por ser negro como el chapapote, pero yo era feliz. Le pertenec&iacute; por dos a&ntilde;os y medio, en que no prob&eacute; ninguna org&iacute;a aunque s&iacute; singu&eacute; con otras personas pero mi marido era Ra&uacute;l, era mi due&ntilde;o y yo le pertenec&iacute;a todo. Los dem&aacute;s comentaban que ya nadie quer&iacute;a singar conmigo porque mi culo estaba desflecado por la pinga del negr&oacute;n. Era yo el compromiso o la mujer oficial de Ra&uacute;l, todos lo sab&iacute;an, todos lo comentaban. &Eacute;l se sent&iacute;a orgulloso de m&iacute; y yo de &eacute;l, y la envidia la sent&iacute;an los otros hacia aquel misterio que hab&iacute;amos descubierto ambos.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a desapareci&oacute; Ra&uacute;l, William me dijo que se hab&iacute;a ido para el Norte en una lancha. No quise creerle, pens&eacute; que era una de esas mentiras para atraerse mi gracia, me dio un papelito donde hab&iacute;a dos reglones. Era cierto, me hab&iacute;a dejado. Me sent&iacute; mal, usado. Odi&eacute; a todos, no puedo decir que era amor, pero &iquest;qu&eacute; sent&iacute;a? Fue un duro rev&eacute;s.<\/p>\n<p>A los dos meses William me dijo que ten&iacute;a algo para m&iacute;, una carta de Ra&uacute;l, fui a su casa. Una carta larga, llena de pasi&oacute;n donde me explicaba el paso que hab&iacute;a dado, que estuvo pensando llevarme pero no hab&iacute;a espacio, que no me olvidar&iacute;a, que me quer&iacute;a y terminaba que deseaba que al menos a mi culo no le faltara pinga, &quot;mi amor, ese culito rico es para singar y tienes que complacerme en eso, quiero que pienses en m&iacute; pero sigas singando&quot;. William no perdi&oacute; tiempo, no dir&eacute; que me viol&oacute;, porque no me opuse, me hizo acostar, me desnud&oacute; y me sing&oacute; as&iacute; sin que yo hiciera algo por devolverle el placer que supuestamente me daba. Me sing&oacute; dos veces, sent&iacute; que se ven&iacute;a, sus gemidos, la manera en que apretaba sus manos, dos veces sin salir de m&iacute; pero no estaba yo para esa fiesta, me sent&iacute;a mal y sobre todo por aquella carta. Me qued&eacute; as&iacute; quieto dejando que hiciera lo que le viniera en gana. William se fue a ver la tele, yo me qued&eacute; en la cama deseando que me tragara la tierra. Me qued&eacute; dormido por un rato o por unas horas, no s&eacute; cu&aacute;nto tiempo. Me despert&eacute; cuando William con papel sanitario me limpiaba.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;La leche se te sale, papo!<\/p>\n<p>Era cierto, las dos veces se hab&iacute;a venido dentro por lo que era normal que saliera. Termin&oacute; y se acost&oacute; a mi lado abraz&aacute;ndome, mientras acariciaba mis nalgas peludas.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Me dejas singarte de nuevo?, me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&iacute;, s&iacute;ngame, s&iacute;ngame cuantas veces quieras!, murmur&eacute;.<\/p>\n<p>As&iacute; lo hizo William, esta vez poco a poco comenc&eacute; a sentir de nuevo un poco de placer mientras me singaba. Recuerdo que mucho despu&eacute;s William se re&iacute;a diciendo que era la mejor medicina que ten&iacute;a para m&iacute;. Por eso quiz&aacute; lo estimo mucho, me ayud&oacute; a salir del hueco en que hab&iacute;a ca&iacute;do. Claro que sal&iacute;a ganando con mi situaci&oacute;n porque volv&iacute;a a ser yo quien se le entregaba sin protestar y si deseaba que fuera de alguno de sus amigos, yo no protestaba tampoco, me entregaba.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>William, el primer hombre. No hubo un primer amor, cosa que a veces me da rabia, porque no puedo llamar amor mi primera experiencia simplemente porque no lo fue. 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