{"id":39331,"date":"2022-10-16T04:33:25","date_gmt":"2022-10-16T04:33:25","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-16T04:33:25","modified_gmt":"2022-10-16T04:33:25","slug":"nochebuena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/nochebuena\/","title":{"rendered":"Nochebuena"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39331\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>V&iacute;ctor y Juan se conoc&iacute;an desde adolescentes, mismo barrio, secundaria juntos. Trabajos similares en oficinas contables. Gustos parecidos, buena ropa, buenas costumbres, vacaciones juntos, en fin. Eran hermanos diplomados de la vida. Entrando en noviembre del 2016 Juan se distancia de su novia M&oacute;nica que por razones que no incumben en la historia no voy a narrar.<\/p>\n<p>La nochebuena de aquel a&ntilde;o fraguaba la encrucijada perfecta para uno de ellos. Juan era tipo com&uacute;n afable, simp&aacute;tico. Pero pose&iacute;a un magnetismo particular, especialmente con el esp&eacute;cimen del g&eacute;nero opuesto. Sol&iacute;a ligar aun estando en pareja, ellas le ve&iacute;an dote de l&iacute;der y se dejaban guiar por su instinto &iquest;y qui&eacute;n era &eacute;l para negarse a perpetuar la especie? Ambos pisaban los treinta a&ntilde;os, pero V&iacute;ctor era diferente, m&aacute;s aplomado, un ser d&oacute;cil que hab&iacute;a sido domesticado y llevado al altar cinco a&ntilde;os atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Pamela era una mujer atractiva, de baja estatura. Piel parda, cabellera tupida a rulos y ojos negros y penetrantes. Una enfermera fatal como la hab&iacute;a bautizado Juan a la esposa de su mejor amigo. La costumbre dictaba que la v&iacute;spera de Navidad cada uno pasar&aacute; con su familia hasta la media noche y despu&eacute;s se juntaran para celebrar en la casa de algunos amigos. Pero aquella nochebuena ser&iacute;a muy distinta. Juan llego al departamento 1 y 05 am. Pamela lo recibi&oacute; enfundada en una falda blanca que dejaba ver un par de muslos bien trenzados y unas pantorrillas trabajadas que terminaban en unos tacos que la hac&iacute;an ver m&aacute;s alta de lo normal. Se saludaron como era habitual y a Juan le pareci&oacute; extra&ntilde;o que su hermano del alma no lo hubiera recibido. -Est&aacute; ebrio hasta las patas. Sentenci&oacute; la morocha visiblemente afectada. Y agreg&oacute; -Desde las 2 de la tarde que est&aacute; bebiendo. No puedo creer que me haga esto. -Entonces no vamos a bailar a lo de Luciano? Pregunto Juan inocentemente. -No. Pero podemos bailar ac&aacute;. Propuso la enfermera de los pechos firmes y turgentes, que esa noche ser&iacute;an sobados y saboreados por un hasta ah&iacute;, t&iacute;mido sujeto que se dejaba llevar por la se&ntilde;ora Carmona.<\/p>\n<p>La hembra sent&iacute;a una atracci&oacute;n desmedida hacia el amigo de su esposo desde hac&iacute;a mucho tiempo y esa noche se lo confesar&iacute;a. -&iquest;D&oacute;nde est&aacute; &eacute;l? Pregunto Juan sentado en el sof&aacute;. Ella se par&oacute;, bajo el switch de la luz y el comedor qued&oacute; a merced de las luces del arbolito que basculaban la penumbra. -Est&aacute; en la recamara. Hasta ma&ntilde;ana no despertar&aacute;. Vaticin&oacute; la joven de 27 a&ntilde;os que ense&ntilde;aba los hoyuelos a ambos lados de la boca cada vez que re&iacute;a. Juan sab&iacute;a que deb&iacute;a pilotear con cuidado, pero la escena lo sobrepasaba, la cabeza le daba vueltas, pero no dejaba de mirar a la mujer prohibida que ten&iacute;a sentada a su lado. &Eacute;l pensaba qu&eacute; decir para no delatar sus intenciones de traicionar y ella no esperaba palabras. Quer&iacute;a que Juan posara sus manos en sus muslos, y el silencio fuera c&oacute;mplice permisivo de aquella aventura navide&ntilde;a. Pero ocurri&oacute; todo lo contrario.<\/p>\n<p>-Ser&aacute; mejor que me vaya. Dijo Juan y levant&oacute; su metro 85 del div&aacute;n. -&iquest;Te quer&eacute;s ir? Pregunto la dama provocativamente, echando su torso para atr&aacute;s y abriendo sus piernas con sutileza. Las bragas blancas asomaban tenue cada vez que las luces navide&ntilde;as lo permit&iacute;an. Juan David se lo esperaba, pero no le molestaba eso, le molestaba que lo desear&aacute;. &iquest;Qu&eacute; clase de hombre se coge a la mujer de su amigo? Se preguntaba. -No dije que me quer&iacute;a ir. Dije que ser&iacute;a lo mejor.<\/p>\n<p>Ella re&iacute;a. Sab&iacute;a que lo ten&iacute;a donde quer&iacute;a. Y como una ajedrecista experta se quit&oacute; los tacos, las luces siguieron titilando y como en c&aacute;mara lenta extrajo sus bragas y se las ense&ntilde;o. Ech&aacute;ndose la culpa de lo que suceder&iacute;a en el sof&aacute;, haci&eacute;ndose cargo del peso de lo prohibido. Juan mir&oacute; el pasillo donde estar&iacute;a internado su hermano comatoso y sin dudarlo se desplom&oacute; gustosamente sobre la mujer en celo, y bes&aacute;ndola fren&eacute;ticamente comprob&oacute; su depilaci&oacute;n. Las ropas se desprendieron, y tal como ella imagino el viril miembro de su amante gozaba en su paladar. Y ah&iacute; en el aquel div&aacute;n el sexo dibujo varias formas. Hasta pasada las 4 de la ma&ntilde;ana, el amigo de V&iacute;ctor complaci&oacute; a su mujer. Pamela Carmona qued&oacute; inundada de placer como m&aacute;s adelante lo describir&iacute;a en su diario &quot; magn&iacute;fico macho&quot; y &quot;cojudo bagual&quot;. Y tambi&eacute;n confes&oacute; en el mismo haber drogado a V&iacute;ctor esa noche, con una sustancia que extrajo del hospital. Pero eso ya es otro cuento, uno que ahora no viene al caso. Aquella noche Juan David no pudo con la tentaci&oacute;n porque no estamos dise&ntilde;ados para ello e hizo cornudo a su hermano del alma foll&aacute;ndole la mujer a unos 10 metro de distancia. Los gemidos de aquella madrugada a&uacute;n laten en el coraz&oacute;n de Pamela y se agitan m&aacute;s cuando llega la Navidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>V&iacute;ctor y Juan se conoc&iacute;an desde adolescentes, mismo barrio, secundaria juntos. Trabajos similares en oficinas contables. Gustos parecidos, buena ropa, buenas costumbres, vacaciones juntos, en fin. Eran hermanos diplomados de la vida. 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