{"id":39335,"date":"2022-10-17T10:23:36","date_gmt":"2022-10-17T10:23:36","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-17T10:23:36","modified_gmt":"2022-10-17T10:23:36","slug":"los-cinco-sentidos-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-cinco-sentidos-final\/","title":{"rendered":"Los cinco sentidos (final)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39335\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 19<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sus piernas todav&iacute;a temblaban cuando subi&oacute; al autob&uacute;s que la llevar&iacute;a a casa. Hab&iacute;a varios asientos libres y se sent&oacute; en la parte de atr&aacute;s donde estaba mas vac&iacute;o. Necesitaba sentirse sola. Acababa de follar con el marido de su mejor amiga y esta vez no hab&iacute;a sido obligada a hacerlo sino que hab&iacute;a sido ella quien por voluntad propia lo hab&iacute;a follado. Se avergonz&oacute; de haber sucumbido al deseo que aquella polla le provocaba. Le era materialmente imposible no pensar en el sexo erecto de Andr&eacute;s y en las sensaciones que hab&iacute;a tenido al meterlo en la boca y cuando lo cabalg&oacute; en el sof&aacute;. A&uacute;n le faltaba bastante para llegar a casa y dese&oacute; que ese trayecto transcurriera r&aacute;pido pues necesitaba calmar la excitaci&oacute;n que su vagina sent&iacute;a de recordarlo. Cada curva o bache que el autob&uacute;s cog&iacute;a le provocaba un estremecimiento entre las piernas. Sent&iacute;a su co&ntilde;o mojado, sensible. Agradec&iacute;a estar sentada sola y en cada parada que se sub&iacute;a gente rogaba que nadie se sentara a su lado y pudiera notar su estado. Mir&oacute; los asientos a su alrededor y se maldijo a si misma cuando comprob&oacute; que el &uacute;nico asiento que quedaba libre era el que estaba a su lado. La gente conversaba ajena a lo que le estaba pasando, algunos iban absortos mirando sus m&oacute;viles y otros aislados del mundo con los auriculares puestos. El autob&uacute;s se detuvo en una nueva parada y vio como sub&iacute;an tres personas y se quiso morir cuando vio que aquel se&ntilde;or, casi anciano, buscaba con la mirada un asiento libre y contento de poder ir sentado se aproximaba adonde ella estaba.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as joven -con educaci&oacute;n aquel hombre la salud&oacute; -he tenido suerte y quedaba este asiento libre.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as -le respondi&oacute; con frialdad pues se sent&iacute;a inc&oacute;moda por lo que estaba sintiendo bajo el vestido.<\/p>\n<p>-Hace mucho calor. Hubiera preferido quedarme en casa pero he tenido que venir al centro a hacer unas gestiones. Tu por donde vives?<\/p>\n<p>-Vivo en las afueras -no pod&iacute;a ser cierto, encima se hab&iacute;a sentado a su lado el t&iacute;pico se&ntilde;or que le gusta hablar y aquel traqueteo del autob&uacute;s la estaba volviendo loca.<\/p>\n<p>-Nunca te hab&iacute;a visto por este autob&uacute;s -la miraba como intentando reconocerla &ndash; yo vivo en las afueras en la urbanizaci&oacute;n de los chalets blancos.<\/p>\n<p>-Si, yo tambi&eacute;n vivo en esa urbanizaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Uy disculpa -en una curva cerrada el cuerpo de ese hombre se hab&iacute;a resbalado y puso su mano sobre la pierna desnuda de ella.<\/p>\n<p>-No pasa nada -al sentir esa mano sobre su pierna no pudo evitar estremecerse. Acaso estaba loca por sentir eso con un anciano? Quiz&aacute;s ese hombre hab&iacute;a notado su estado de excitaci&oacute;n?<\/p>\n<p>-Ese vestido te queda maravillosamente. Veo que te gusta tomar el sol, tienes las piernas morenitas.<\/p>\n<p>-Si me gusta tomar el sol -un bache le hizo morderse los labios y su voz son&oacute; entrecortada. Estaba sudando por las sensaciones<\/p>\n<p>-Te sientes bien? &ndash; el hombre sacando un pa&ntilde;uelo se lo pas&oacute; por la frente.<\/p>\n<p>-Es que siento much&iacute;simo calor -su frente, sus brazos y sus piernas estaban ba&ntilde;ados de sudor.<\/p>\n<p>-Quiz&aacute;s sea un golpe de calor -le estaba secando la frente, las piernas y sorprendida sinti&oacute; como ese se&ntilde;or le desabrochaba un par de botones del vestido dejando pr&aacute;cticamente a la vista sus pechos -No te preocupes aqu&iacute; nadie te ver&aacute;.<\/p>\n<p>-Es que no se que me pasa -sinti&oacute; como ese hombre abr&iacute;a el escote y comenzaba a secarle el cuello e incluso la parte de arriba de los pechos y sorprendida se dejaba hacer.<\/p>\n<p>-Por suerte no llevas sujetador, esa prenda debe dar mucho calor, verdad?<\/p>\n<p>-Si, odio usar sujetadores.<\/p>\n<p>-Mejor no los uses. No te hacen falta -aquel hombre le miraba los pechos con descaro pero de una manera muy tierna y eso a ella le gustaba.<\/p>\n<p>-Estoy avergonzada, no se porque me pasa esto.<\/p>\n<p>-A cualquiera puede pasarle, no te preocupes. -con el pa&ntilde;uelo abierto comenz&oacute; a secarle los pechos y esa sensaci&oacute;n la hizo estremecer.<\/p>\n<p>-Por favor no haga eso -pod&iacute;a sentir perfectamente el tacto de aquella mano a trav&eacute;s de la fina tela del pa&ntilde;uelo. Sent&iacute;a aquellos dedos frotar sus pezones totalmente erectos y estaba a punto de sentir un orgasmo con los cuidados que ese hombre le estaba dando.<\/p>\n<p>Tania miraba en todas direcciones asustada de que alguien pudiera ser testigo de lo que estaba pasando pero la gente estaba distra&iacute;da con sus conversaciones, con sus tel&eacute;fonos, con su m&uacute;sica y cerr&oacute; los ojos y apoy&oacute; su espalda sobre el respaldo de su asiento. Y se dej&oacute; llevar por su cuerpo. No dijo nada cuando sinti&oacute; que ese hombre estaba acariciando sus pechos directamente, sin la fina tela del pa&ntilde;uelo por medio y se tuvo que agarrar a aquel brazo desconocido cuando comenz&oacute; a correrse ahogando sus gemidos con la mano libre.<\/p>\n<p>-Te sientes mejor? -la miraba con cari&ntilde;o mientras doblaba el pa&ntilde;uelo y lo guardaba en el bolsillo -Estoy seguro que ha sido un golpe de calor.<\/p>\n<p>-Si, creo que si. Voy a bajarme en la pr&oacute;xima parada que necesito tomar el aire.<\/p>\n<p>-Quieres que te acompa&ntilde;e?<\/p>\n<p>-No, gracias. Prefiero ir sola -se abroch&oacute; el vestido con prisa y se levant&oacute; avergonzada de lo que acababa de pasar -Gracias por ayudarme.<\/p>\n<p>-Es lo que menos pod&iacute;a hacer. Ten cuidado por favor.<\/p>\n<p>Ya fuera del autob&uacute;s se sinti&oacute; abochornada. En que se hab&iacute;a convertido, que hab&iacute;a permitido que un anciano la tocara de esa manera y hasta hab&iacute;a tenido un orgasmo? Se asust&oacute; al pensar que si ese hombre hubiera insistido en acompa&ntilde;arla seguramente hubiera aceptado y su verg&uuml;enza fue mayor al pensar que con seguridad hubiera terminado follando con &eacute;l.<\/p>\n<p>Son&oacute; el tel&eacute;fono y al sacarlo del bolso vio que era Rodrigo.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola amor, que tal est&aacute;s? Ha pasado algo?<\/p>\n<p>&ldquo;No cari&ntilde;o, solo que te echaba de menos y ten&iacute;a un momento y necesitaba escucharte. Que haces? Est&aacute;s en casa?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Estoy llegando a casa ahora. Vine hasta el centro comercial a ver unas cosas y ya voy de vuelta.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Estoy deseando llegar a casa para poder estar juntos mi amor&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Yo tambi&eacute;n estoy deseando que llegues. Necesito abrazarte muy fuerte&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Esa idea me encanta cari&ntilde;o.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Te amo, eres el hombre de mi vida&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Y tu la mujer de la m&iacute;a cari&ntilde;o&rdquo;<\/p>\n<p>Cuando colgaron Tania no pudo evitar que sus ojos se desbordaran y comenz&oacute; a llorar. Amaba a su marido y siempre la hab&iacute;a hecho sentir la mujer mas feliz del mundo. Todo el mundo los envidiaba porque eran el matrimonio perfecto. Pens&oacute; en Braulio, lo quer&iacute;a? Claro que lo quiero, pens&oacute;. Ese se&ntilde;or me hizo descubrir un sexo diferente y siempre est&aacute; pendiente de mi y nunca intent&oacute; separarme de mi marido sino todo lo contrario. Pens&oacute; en Estela, su alocada amiga a la que adoraba y hasta la hab&iacute;a hecho descubrir que el sexo entre dos mujeres pod&iacute;a ser maravilloso. Sonri&oacute; al pensar que la condenada estaba muy buena y que ojal&aacute; fuera feliz o bien con Braulio o con su Andr&eacute;s.<\/p>\n<p>Pero todo aquello ten&iacute;a que cambiar, por el bien de ella, de su matrimonio, de su amiga&hellip;<\/p>\n<p>Un a&ntilde;o despu&eacute;s&hellip;<\/p>\n<p>Cuando Estela y Andr&eacute;s los vieron acercarse se levantaron de la mesa. Estela no pudo evitar echar a correr hac&iacute;a ellos y abraz&oacute; a su amiga con efusividad.<\/p>\n<p>-Cari&ntilde;o que tal est&aacute;s? -estaban felices de volver a encontrarse &ndash; A ver esa preciosidad -se separ&oacute; de su amiga y se agach&oacute; para ver a la beb&eacute; que dorm&iacute;a pl&aacute;cidamente dentro de su carro de reci&eacute;n nacida -pero bueno si es preciosa.<\/p>\n<p>-No grites tanto, escandalosa, que la vas a despertar -Andr&eacute;s se hab&iacute;a acercado y le dio dos besos a Tania y un abrazo a Rodrigo &ndash; Enhorabuena! Nos alegra mucho que todo haya salido bien.<\/p>\n<p>-Gracias Andr&eacute;s -Tania se volvi&oacute; a abrazar a su amiga &ndash; Haber cuando os anim&aacute;is vosotros que Luc&iacute;a querr&aacute; una amiga cuando crezca.<\/p>\n<p>-Pues viendo esta preciosidad me dan ganas -los cuatro estaban felices y sonre&iacute;an.<\/p>\n<p>-Venir, vamos a sentarnos&hellip;<\/p>\n<p>A los tres meses de aquel suceso en el autob&uacute;s, Tania supo que estaba embarazada. Rodrigo y ella lo hab&iacute;an hablado y despu&eacute;s de un mes intent&aacute;ndolo la buena noticia lleg&oacute;. En el momento que hab&iacute;an decidido buscar un hijo Tania dej&oacute; de mantener relaciones sexuales con otra persona que no fuera su esposo. Braulio fue despu&eacute;s de Rodrigo la segunda persona en saber que estaba embarazada y se sinti&oacute; feliz por los futuros pap&aacute;s aunque entristecido de sentir que aquello alejar&iacute;a a Tania de &eacute;l.<\/p>\n<p>En aquella conversaci&oacute;n hab&iacute;an dejado claro que cuando ella necesitara ir a su casa, podr&iacute;a hacerlo sin problema y hubo varios d&iacute;as que ella lo fue a visitar y se pasaban horas abrazados conversando.<\/p>\n<p>En una de esas ocasiones que Tania fue a casa de su vecino, hablaron de ellos, de Estela, y los dos estaban felices de que hubiera vuelto a casa con su Andr&eacute;s hac&iacute;a unos meses.<\/p>\n<p>-Desde que volvi&oacute; con su marido no vino aqu&iacute; nunca m&aacute;s? -Tania tumbada con la cabeza sobre las piernas de su vecino le pregunt&oacute; con curiosidad.<\/p>\n<p>-Sabes que eso no puedo contarlo Tania &ndash; mientras hablaban el le acariciaba la barriga que ya era muy evidente pues estaba embarazada de cinco meses &ndash; uy se ha movido.<\/p>\n<p>-Sabe que estamos hablando de su madrina. -puso su mano sobre la de Braulio y la mov&iacute;a sobre su barriga -Y si no me lo niega es porque si que vino alguna vez. Verdad?<\/p>\n<p>-No seas mala.<\/p>\n<p>-Alguna vez he contado un secreto? Adem&aacute;s a Estela le gustaba mucho su&hellip; ya sabe.<\/p>\n<p>-Ahora te da verg&uuml;enza decir la palabra?<\/p>\n<p>-Ahora es distinto. Un poco si que me da verg&uuml;enza decirla.<\/p>\n<p>-Te entiendo. Ahora vas a ser mam&aacute;. Entonces a Estela le gustaba mucho mi&hellip;? Ya sabes.<\/p>\n<p>-Usted puede decirla -los dos sonrieron -la que voy a ser mam&aacute; soy yo.<\/p>\n<p>-A Estela le gustaba mucho mi polla?<\/p>\n<p>-Si y por eso ha vuelto. Verdad?<\/p>\n<p>-Si -sin darse cuenta hab&iacute;a ca&iacute;do en la trampa de confesar aquel secreto. -Perdona, no dije nada.<\/p>\n<p>-Jajaja&hellip; Ve? Lo sab&iacute;a. Ella me lo hab&iacute;a dicho que le gustaba mucho.<\/p>\n<p>-Y a ti, no? Perdona la pregunta.<\/p>\n<p>-A mi no, lo que?<\/p>\n<p>-No te gustaba mi&hellip;?<\/p>\n<p>-Recuerdo cuando me dec&iacute;a que ten&iacute;a que decirle las cosas claramente. Ya no es as&iacute;?<\/p>\n<p>-Si, pero recuerda lo que hab&iacute;amos acordado. Ahora es distinto cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Lo se aunque a veces es inevitable recordar aquello.<\/p>\n<p>-Lo recuerdas a menudo?<\/p>\n<p>-No puedo decirlo.<\/p>\n<p>-Te conozco cielo y es normal que lo recuerdes como yo tambi&eacute;n lo hago.<\/p>\n<p>-Pensaba que hab&iacute;a superado aquello y muchas veces lo pienso.<\/p>\n<p>-Que piensas? Sabes que puedes cont&aacute;rmelo con tranquilidad.<\/p>\n<p>-Recuerdo que este era mi lugar donde sentirme libre.<\/p>\n<p>-Sientes que ya no lo es?<\/p>\n<p>-Pero ahora es distinto. Ahora me da como verg&uuml;enza decir o hacer algunas cosas.<\/p>\n<p>-Que te gustar&iacute;a decir?<\/p>\n<p>-Antes que me pregunt&oacute;?<\/p>\n<p>-Si a ti no te gustaba mi&hellip;<\/p>\n<p>-Si no me gustaba lo que? -Tania extra&ntilde;aba las preguntas directas como hac&iacute;a meses.<\/p>\n<p>-Mi polla&hellip; A ti no te gustaba mi polla?<\/p>\n<p>-Si, si que me gustaba.<\/p>\n<p>-Que te gustaba? -&eacute;l deseaba volver a escucharla decirlo.<\/p>\n<p>-Su polla -al decirlo algo se removi&oacute; dentro de ella -Me gustaba su polla.<\/p>\n<p>-Y ya no te gusta?<\/p>\n<p>-Hace meses que no la veo.<\/p>\n<p>-Y sientes que te gustar&iacute;a volver a verla?<\/p>\n<p>-Si pero me da miedo volver a lo de antes.<\/p>\n<p>-Te entiendo cari&ntilde;o. Quiz&aacute;s ha sido un error volver a hablar estas cosas.<\/p>\n<p>-Creo que se le ha puesto dura -en su cabeza sent&iacute;a la erecci&oacute;n de Braulio.<\/p>\n<p>-Si. Disc&uacute;lpame pero no lo he podido evitar.<\/p>\n<p>-Es normal. Hablar estas cosas y recordar aquello excita -ella tambi&eacute;n sent&iacute;a su sexo h&uacute;medo al recordar y volver a hablar con su vecino sobre cosas tan &iacute;ntimas.<\/p>\n<p>-Tu tambi&eacute;n te sientes excitada?<\/p>\n<p>-Si y me da reparo Braulio.<\/p>\n<p>-Mucho? -la mano de su vecina que estaba sobre la suya en la barriga comenz&oacute; a arrastrarla hacia abajo. &Eacute;l se dej&oacute; guiar la mano sin resistencia. Ambas manos se introdujeron bajo el el&aacute;stico del pantal&oacute;n premam&aacute;, la goma de las bragas no fue ning&uacute;n obst&aacute;culo para seguir aquel camino y enseguida sinti&oacute; la humedad de aquella joven en la palma de su mano. El coraz&oacute;n de Braulio lat&iacute;a agitado como hac&iacute;a meses que no lo hac&iacute;a. Sinti&oacute; su pene totalmente duro como antes de quedar embarazada su vecina. Mantuvo la mano quieta temeroso de hacer cualquier cosa que pudiera estropear ese momento. La mano de ella presionaba para sentir su contacto, un contacto que su vagina extra&ntilde;aba desde hac&iacute;a mucho. Aquella humedad eran como lagrimas de felicidad que aquel sexo derramaba por sentir de nuevo la mano de Braulio sobre &eacute;l. Sinti&oacute; como aquella mano mov&iacute;a la suya pidi&eacute;ndole en silencio que la acariciara y la acarici&oacute; despacio. Y cuando Tania supo que &eacute;l hab&iacute;a entendido lo que necesitaba en ese momento retir&oacute; su mano y gimi&oacute; de placer al ser masturbada de nuevo por su vecino.<\/p>\n<p>Braulio acarici&oacute; con detenimiento cada pliegue de aquel co&ntilde;o. Estaba totalmente mojado, caliente, suave, inflamado. Cada poco rato sent&iacute;a como su joven vecina se retorc&iacute;a de placer y en su mano notaba aquellos chorros que tanto le excitaban. La tela del pantal&oacute;n estaba empapada como cuando alguien se orina encima. Tania apoyaba su mejilla sobre su erecci&oacute;n y se puso nervioso cuando sinti&oacute; que comenzaba a darle besos sobre su pantal&oacute;n. Dese&oacute; liberar su polla de la presi&oacute;n pero no quer&iacute;a estropear ese momento y que fuera ella la que decidiera lo que quer&iacute;a. Se estremeci&oacute; de placer cuando sinti&oacute; las manos de ella baj&aacute;ndole el pantal&oacute;n y sentir su sexo rozar la suave cara de Tania.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a masturbarlo como solo ella sab&iacute;a hacerlo. Mov&iacute;a su mano primero despacio, luego lento, de nuevo mas r&aacute;pido y &eacute;l gem&iacute;a desesperado. Braulio observaba la cara de ella mientras lo hac&iacute;a. Le excitaba como esa joven miraba su polla. Era deseo? Devoci&oacute;n? Admiraci&oacute;n? Un nuevo orgasmo estaba alcanzando su co&ntilde;o y sinti&oacute; como al momento de correrse acercaba su boca y se met&iacute;a la polla en ella. Le estaba haciendo una mamada de nuevo. Lo que cre&iacute;a que nunca mas iba a pasar estaba sucediendo en esos instantes<\/p>\n<p>-No me avise cuando se vaya a correr por favor -y de nuevo comenz&oacute; a chup&aacute;rsela con verdadera devoci&oacute;n.<\/p>\n<p>Lo que le estaba haciendo con sus labios y lengua era un placer incre&iacute;ble pero escuchar esas palabras lo pusieron al l&iacute;mite del orgasmo y sinti&oacute; que se iba a correr. Y lo iba a hacer en su boca porque ella le hab&iacute;a dado permiso. Y no solo le hab&iacute;a dado permiso, con aquellas palabras ella le hab&iacute;a insinuado claramente que deseaba que se corriera en su boca, y que lo hiciera sin avisarla, de sorpresa. Y pensar eso lo excit&oacute; much&iacute;simo y se comenz&oacute; a correr. Tania gimi&oacute; al sentir en su boca los chorros de semen y se corri&oacute; de nuevo sobre la mano de &eacute;l. Hab&iacute;an eyaculado juntos de nuevo despu&eacute;s de meses en los que los dos se hab&iacute;an recordado a menudo. Al terminar se miraron, la culpabilidad se reflejaba en sus rostros por no haber podido evitar el deseo de volverse a acariciar.<\/p>\n<p>La ni&ntilde;a hab&iacute;a despertado y Estela la ten&iacute;a en brazos. Llevaban un par de horas all&iacute; y los cuatro sab&iacute;an que enseguida tendr&iacute;an que despedirse.<\/p>\n<p>-Nos vemos el domingo en el bautizo -Tania se sent&iacute;a nerviosa por la celebraci&oacute;n y porque todo saliera bien -Acu&eacute;rdate de traerme la chaqueta por favor.<\/p>\n<p>-Tranquila chochete que no me olvido.<\/p>\n<p>-Estela! -que la llamara as&iacute; delante de Rodrigo y Andr&eacute;s la hizo sonrojar -No me llames as&iacute;!!<\/p>\n<p>-Pero si la ni&ntilde;a es muy peque&ntilde;a y ni sabe lo que significa!<\/p>\n<p>-Pero ellos si -con la cara se&ntilde;al&oacute; a su marido y a Andr&eacute;s. Una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n se apoder&oacute; de su cuerpo al darse cuenta que las tres personas que estaban all&iacute; sentadas con ella conoc&iacute;an perfectamente esa parte tan &iacute;ntima de su cuerpo y las tres le hab&iacute;an hecho disfrutar mucho.<\/p>\n<p>-Pero saben que lo digo con cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Claro que lo dice con cari&ntilde;o mi amor -Rodrigo intent&oacute; tranquilizar a su mujer apoyando su mano sobre la rodilla de &eacute;sta -No pasa nada cielo.<\/p>\n<p>-Perdona cari&ntilde;o -Tania se levant&oacute; y abraz&oacute; a su amiga -Estos d&iacute;as estoy muy nerviosa, no se que me pasa.<\/p>\n<p>-No lo volver&eacute; a decir mi ni&ntilde;a.<\/p>\n<p>Todo volvi&oacute; a la normalidad y transcurridos unos minutos se despidieron y quedaron para el domingo.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a terminado de cenar y ya era tarde. Entre ba&ntilde;ar a la ni&ntilde;a, darle el pecho y despu&eacute;s ducharse ella y cenar vio que eran las once de la noche. Rodrigo ya se hab&iacute;a acostado y ella se tumb&oacute; en el sof&aacute; a ver una pel&iacute;cula. Se sent&iacute;a mal por como hab&iacute;a reaccionado esa tarde con Estela y se dio cuenta que los &uacute;ltimos d&iacute;as se sent&iacute;a muy sensible y alterada. Ser&aacute; esta maldita cuarentena? Estaba segura que si. No estaba acostumbrada a estar mas de dos d&iacute;as seguidos sin sexo y eso le afectaba mucho. Pens&oacute; en llamar a Estela para disculparse de nuevo pero decidi&oacute; que lo har&iacute;a al d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>Escuch&oacute; que recib&iacute;a un mensaje y al ver de quien era se sorprendi&oacute;, era de Andr&eacute;s.<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Hola Tania, que tal est&aacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Hola Andr&eacute;s, bien aqu&iacute; viendo una pel&iacute;cula. Y tu?&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Yo tambi&eacute;n viendo una pel&iacute;cula. Est&aacute;s mas tranquila?&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Si, perdonarme por mi reacci&oacute;n esta tarde. Iba a llamar a tu mujer pero es tarde y la llamar&eacute; ma&ntilde;ana&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Si, Estela ya est&aacute; dormida. No hay nada que perdonar, tranquila&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Es que me dio mucha verg&uuml;enza que me dijera esa palabra delante vuestra&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Delante nuestra o delante de mi?&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;No lo hab&iacute;a pensado. Delante de los dos supongo, bueno delante de ti un poco mas&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Por que delante de mi un poco mas?&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Por lo que pas&oacute; hace un a&ntilde;o. Cuando dijo la palabra me hizo recordar que tu conoces esa parte de mi&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;En realidad conozco todo tu cuerpo y tienes raz&oacute;n fue una situaci&oacute;n extra&ntilde;a esta tarde porque yo tambi&eacute;n record&eacute; aquello&rdquo;<\/p>\n<p>Se estaba sintiendo nerviosa con aquella conversaci&oacute;n a trav&eacute;s de mensajes con el marido de su mejor amiga y con &eacute;l futuro padrino de su beb&eacute;.<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Espero que por lo menos el recuerdo sea bueno&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Muy bueno. Tu recuerdo es malo?&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;No, bueno no s&eacute;. Lo que me hiciste me cost&oacute; perdon&aacute;rtelo.&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Y me has perdonado?&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Si&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Gracias. No se porque hice aquello. Bueno si lo s&eacute;, est&aacute;s muy buena y estaba muy salido&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Que bruto eres&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Perdona que sea tan bruto pero es la verdad&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Con raz&oacute;n dec&iacute;a Estela que eras un bruto&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Ya pero a ti te gustaba que fuera bruto. Siempre me acuerdo como dejabas mi cama toda empapada&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Ni yo entend&iacute;a por que me pasaba eso. Creo que era porque nunca me lo hab&iacute;an hecho as&iacute;&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Por eso y por mi polla&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Andr&eacute;s no vayas por ah&iacute; por favor&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;No te gusta recordar mi polla?&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Eres mi amigo y de mi marido, eres el marido de mi mejor amiga, vas a ser el padrino de mi hija y yo estoy muy feliz con mi esposo. Te parecen pocos argumentos para no hablar estas cosas?&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;No te estoy pidiendo que volvamos a follar. Yo tambi&eacute;n estoy muy bien con Estela. Solo quer&iacute;a saber si te gusta recordar mi polla&rdquo;<\/p>\n<p>Inevitablemente el recuerdo del sexo de Andr&eacute;s volvi&oacute; a su mente. Recordaba su grosor, su tama&ntilde;o, lo duro que se le pon&iacute;a al verla desnuda. Su maldita falta de sexo estaba haciendo que su vagina reaccionara con aquella conversaci&oacute;n. Un nuevo mensaje de Andr&eacute;s llegaba enseguida.<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;A mi me gusta recordar tu co&ntilde;o&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Dir&eacute; que me impact&oacute; mucho&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Mi polla?&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Si&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Y que fue lo que mas te impact&oacute; de mi polla?&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Creo que lo gorda que la tienes&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Por eso la recuerdas a veces?&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Si&rdquo;<\/p>\n<p>Sin darse ni cuenta se baj&oacute; hasta medio muslo el pijama y se comenz&oacute; a tocar, estaba empapada. Mientras esperaba un nuevo mensaje cerraba los ojos y recordaba las veces que hab&iacute;a ido a casa de su amiga para ser follada por su Andr&eacute;s.<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Yo tambi&eacute;n pienso en tu co&ntilde;o. Me gustaba mucho follarte&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;No sigas por favor&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Seguro que est&aacute;s cachonda. Yo tambi&eacute;n lo estoy. Te gustaba como te follaba?&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Eras muy bruto&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Estela dice que follo como un toro&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Tiene raz&oacute;n&rdquo;<\/p>\n<p>Su mano entre las piernas frotaba su co&ntilde;o con rapidez, cerraba los ojos y recordaba a Andr&eacute;s foll&aacute;ndola fuerte y como la hac&iacute;a correrse aquella polla tan gorda. Estaba muy cachonda.<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;&hellip; archivo de video recibido&rdquo;<\/p>\n<p>Tania vio que le hab&iacute;a enviado un video y lo abri&oacute;. Se qued&oacute; asombrada al ver que era un video de la polla de Andr&eacute;s mientras se masturbaba. Estaba totalmente dura, gruesa. En el video escuchaba los gemidos de ese hombre y como dec&iacute;a su nombre. Tania se frot&oacute; con mucha rapidez y se corri&oacute; al ver como aquella polla comenzaba a lanzar chorros de semen sobre el est&oacute;mago desnudo de &eacute;l. Nerviosa mir&oacute; hacia la puerta del pasillo, no hab&iacute;a podido reprimir los gemidos y tem&iacute;a que Rodrigo se hubiera despertado. Se subi&oacute; el pijama de prisa e intent&oacute; controlar su respiraci&oacute;n agitada por el orgasmo que acababa de sentir.<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Esto no puede volver a pasar&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Te has corrido viendo mi polla y como me corr&iacute; pensando en ti?&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;No pienso contestarte a eso. Me voy a dormir.&rdquo;<\/p>\n<p>Andr&eacute;s: &ldquo;Hasta ma&ntilde;ana. Besos&rdquo;<\/p>\n<p>Todav&iacute;a perpleja por lo que acababa de suceder se subi&oacute; el pantal&oacute;n del pijama y apag&oacute; la televisi&oacute;n. Se fue para la habitaci&oacute;n no sin antes pasar por el cuarto de Luc&iacute;a y comprobar que su beb&eacute; dorm&iacute;a pl&aacute;cidamente. Ya en el cuarto escuch&oacute; la respiraci&oacute;n inconfundible de alguien que estaba totalmente dormido, su marido al igual que su hija tambi&eacute;n dorm&iacute;a profundamente. Se meti&oacute; en la cama y lo abraz&oacute;. Con su mente le ped&iacute;a disculpas por haber ca&iacute;do en la tentaci&oacute;n de masturbarse pensando en otro hombre que no era &eacute;l.<\/p>\n<p>Durante la noche se despert&oacute; sofocada, totalmente ba&ntilde;ada en sudor. Su cuerpo estaba excitado. Sent&iacute;a sus pechos y pezones extremadamente duros tensos, su vagina inflamada y mojada. Vio que su marido a&uacute;n dorm&iacute;a a su lado.<\/p>\n<p>De nuevo acababa de tener ese sue&ntilde;o que para ella ahora era una pesadilla. Es que nunca iba a poder pasar p&aacute;gina y dejar atr&aacute;s a la Tania de antes de quedar embarazada, que se entregaba al sexo con otros hombres sin sentir remordimientos ante su marido? Ese sue&ntilde;o se repet&iacute;a constantemente durante sus meses de embarazo y ahora que hab&iacute;a dado a luz volv&iacute;a a acompa&ntilde;arla en sus noches.<\/p>\n<p>En el sue&ntilde;o Tania llegaba a casa y en el sal&oacute;n ve&iacute;a a aquellos hombres que la hab&iacute;an hecho descubrir placeres que jam&aacute;s imagin&oacute; que podr&iacute;an existir. La esperaban sentados en el sof&aacute;. Braulio, Andr&eacute;s y Carlos estaban desnudos. Cuerpos distintos, sexos de hombre diferentes, cada uno la trataba de distinta manera, pero los tres la hac&iacute;an sentir excitada, deseada y el placer que sent&iacute;a con ellos era arrollador. En el sue&ntilde;o la desnudaban entre los tres. Seis manos recorr&iacute;an su cuerpo, tres bocas que se alternaban para besar su boca, sus tetas, su co&ntilde;o. La volv&iacute;an loca de placer y deseo. En el sue&ntilde;o aquellos hombres se turnaban para follarla y ella los recib&iacute;a entre gemidos y gritos de placer. Se despertaba siempre sudorosa, excitada. Teniendo esos sue&ntilde;os descubri&oacute; que pod&iacute;a alcanzar el orgasmo a&uacute;n estando dormida, el colch&oacute;n mojado eran la prueba de ello.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; asustada y se fue al sal&oacute;n. Se sent&oacute; en el sof&aacute; aturdida, odiaba tener ese sue&ntilde;o. Que pod&iacute;a hacer para que su subconsciente la traicionara de esa manera? El tel&eacute;fono sobre la mesa del cristal era como si le pidiera que lo encendiera y no pudo evitar hacerlo. Se tumb&oacute; en el sof&aacute; y busc&oacute; en los archivos. Encontr&oacute; lo que buscaba y le dio a reproducir. De nuevo la voz de Andr&eacute;s diciendo su nombre, sus gemidos mientras se masturbaba, la imagen de aquella polla hinchada. Se baj&oacute; el pijama y comenz&oacute; a masturbarse viendo aquel video que el marido de su amiga le hab&iacute;a enviado hac&iacute;a apenas unas horas. De nuevo se corri&oacute; viendo aquel sexo masculino, que tanto la atra&iacute;a, expulsar el semen en varios chorros.<\/p>\n<p>Cerr&oacute; los ojos enfadada consigo misma. Por qu&eacute; era tan d&eacute;bil y no era capaz de reprimir su deseo? Ten&iacute;a que terminar aquello. Necesitaba ser una mujer fiel a su marido, deseaba ser una madre solo pendiente de amar y cuidar de su hija y de su esposo. Ten&iacute;a que hacerlo, puls&oacute; la tecla de eliminar archivo. Cerr&oacute; los ojos y se sinti&oacute; liberada. En ese momento supo que tenia que pasar pagina con su vida anterior y la &uacute;nica manera era volver a la casa del se&ntilde;or Carlos. Con Andr&eacute;s acababa de pasar p&aacute;gina. Desde ese momento s&oacute;lo ser&iacute;a el marido de su mejor amiga, ser&iacute;a el padrino de su hija. Solo eso.<\/p>\n<p>Aquel jueves hac&iacute;a mas calor de lo habitual y se sent&oacute; en la mesa de la terraza, aquella terraza le tra&iacute;a recuerdos vergonzosos y placenteros en la misma proporci&oacute;n. Se preguntaba si estaba arrepentida de lo que en aquel lugar hab&iacute;a pasado. Alli hab&iacute;a permitido que un aut&eacute;ntico desconocido, Carlos, mirara su ropa interior primero y luego incluso que ese hombre mirara su sexo desnudo bajo el vestido subido. Record&oacute; como aquel hombre hab&iacute;a conseguido con su mirada que ella abriera sus piernas y le mostrara su sensible co&ntilde;o ante el resto de las personas ajenas a lo que estaba pasando entre ellos. Ese hombre desconocido hab&iacute;a conseguido follarla en la ducha de su casa. Hab&iacute;a sido el primero en hac&eacute;rselo despu&eacute;s de Rodrigo. Aquello era ya era historia, una historia que ten&iacute;a que ponerle punto y final esa ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Estaba mirando embelesada a su hija dormida en el carro, cuando escucho aquella inconfundible voz. Voz de hombre seguro de si mismo.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as, lo de siempre por favor.<\/p>\n<p>Escucharlo la puso nerviosa, por un momento estuvo a punto de levantarse y huir como huye un cervatillo ante la amenazante presencia de alg&uacute;n depredador. As&iacute; se sent&iacute;a en esos momentos, una temerosa y asustada presa ante aquel depredador que era ese hombre. Pero no deb&iacute;a huir si quer&iacute;a que todo aquello terminara.<\/p>\n<p>-Hola Tania -Carlos se hab&iacute;a acercado al verla y la estaba saludando -Ten&iacute;a la esperanza de alg&uacute;n d&iacute;a volverte a ver sentada en esa mesa -mir&oacute; el carro de la beb&eacute; &ndash; lo que no me imaginaba en mis sue&ntilde;os es que vendr&iacute;as acompa&ntilde;ada.<\/p>\n<p>-Es Luc&iacute;a, mi hija.<\/p>\n<p>-Vaya, enhorabuena. Te felicito. Y puedo saber si encontrarte ha sido una casualidad?<\/p>\n<p>-He venido para ver si lo encontraba a usted -su voz sonaba nerviosa, temblorosa -Puede sentarse aqu&iacute; con nosotras?<\/p>\n<p>-Claro te agradezco la invitaci&oacute;n -el camarero recibi&oacute; una se&ntilde;al de que se cambiaba de mesa y se sent&oacute; frente a Tania. -Y cu&eacute;ntame. Por qu&eacute; quer&iacute;as encontrarte conmigo? Hace mas de un a&ntilde;o que no s&eacute; nada de ti. Acaso echas de menos mis miradas a escondidas de todo el mundo?<\/p>\n<p>-No es eso -podr&iacute;a perfectamente serle sincera y decirle que a lo largo de ese a&ntilde;o hab&iacute;a recordado muchas veces aquellas miradas pero prefiri&oacute; no hacerlo -Quer&iacute;a hablar con usted.<\/p>\n<p>-Que te pasa?<\/p>\n<p>Tania le explic&oacute; todo. De su embarazo. De su necesidad de dejar atr&aacute;s a la Tania que antes era y dedicarse en cuerpo y alma a su esposo y su hija. Le habl&oacute; de sus sue&ntilde;os, pesadillas? omitiendo por supuesto detalles como que en ellas hab&iacute;a mas hombres y no s&oacute;lo &eacute;l.<\/p>\n<p>-Y como puedo ayudarte? -la miraba comprensivo y admirado por el valor de esa joven de enfrentarse a lo que le ocurr&iacute;a -Eres una joven digna de admirar y no me refiero ahora a lo f&iacute;sico, que por descontado sabes que en ese aspecto me fascinas. Comprendo lo que te pasa.<\/p>\n<p>-Siento que necesito cerrar p&aacute;gina con usted. Que esta ser&aacute; la ultima vez que nos veamos y a partir de hoy todo quede como si nunca hubiera pasado.<\/p>\n<p>-Para cerrar p&aacute;gina necesitas que te vuelva a mirar?<\/p>\n<p>-Creo que ser&aacute; la &uacute;nica manera de poder hacerlo. Que me mire sabiendo los dos que ser&aacute; la &uacute;ltima vez.<\/p>\n<p>-Quieres que me cambie de mesa?<\/p>\n<p>-No -mir&oacute; a ambos lados, el carro de la ni&ntilde;a a un lado y la mesa en el otro les proporcionaban una situaci&oacute;n perfecta para lo que necesitaba -Aqu&iacute; nadie se dar&aacute; cuenta.<\/p>\n<p>Cerr&oacute; los ojos y llev&oacute; sus manos al borde del vestido y lo subi&oacute; despacio. &Eacute;l atentamente miraba como esa joven iba descubriendo sus piernas. Sus muslos asomaron tan hermosos como siempre. Vio sus bragas, aquellas bragas blancas que un d&iacute;a se pusiera para &eacute;l.<\/p>\n<p>-Me encantan esas bragas.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute;, por eso me las he puesto esta &uacute;ltima vez.<\/p>\n<p>-Es tan excitante verte&hellip; -no pudo evitar abrir un poco los ojos y dirigir su mirada hacia el pantal&oacute;n de &eacute;l -Si, estoy muy excitado.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n lo estoy -abri&oacute; sus piernas y la humedad de su ropa interior era evidente, aquella mancha en el centro de la fina tela blanca delataba su estado.<\/p>\n<p>Se estremeci&oacute; cuando sinti&oacute; que Carlos apoyaba sus manos en sus rodillas y las fue subiendo lentamente por sus muslos. Sorprendida de que ese se&ntilde;or agarrara el el&aacute;stico de su ropa interior, levant&oacute; un poco las caderas y gimi&oacute; al sentir que se las bajaba. Estaba abierta de piernas para &eacute;l y de nuevo gimi&oacute; cuando aquellos dedos rozaron su vulva inflamada de deseo.<\/p>\n<p>&#8211;Espere -cogi&oacute; a su beb&eacute; del cochecito y coloc&oacute; una toalla de tela que llevaba para cuando le daba el pecho sobre sus piernas. Necesitaba que ese hombre la masturbara all&iacute; mismo. La urgencia del deseo era mas fuerte que la prudencia. Estaba empapada -As&iacute; nadie se imaginar&aacute; lo que hacemos.<\/p>\n<p>La masturb&oacute; con delicadeza, ella con su hija en brazos intentando que nadie se diera cuenta que se estaba corriendo, una, dos, tres veces casi consecutivas. Ser&iacute;a la &uacute;ltima vez que ese hombre la iba a tocar, los dos lo sab&iacute;an y por eso ninguno quer&iacute;a terminar aquel momento. Un cuarto orgasmo demoledor la hizo tener que morderse los labios.<\/p>\n<p>Tania se sent&iacute;a totalmente excitada. Miraba el pantal&oacute;n abultado de Carlos y record&oacute; su polla. Deseaba en esos momentos arrodillarse y sac&aacute;rsela fuera y darle placer pero era algo imposible en aquel lugar. Sab&iacute;a que si en ese momento se iban cada uno por su lado, quiz&aacute;s la puerta no quedara totalmente cerrada.<\/p>\n<p>-Me gustar&iacute;a masturbarle yo a usted pero aqu&iacute; es imposible<\/p>\n<p>-Vayamos a mi casa. Estaremos solos y podr&eacute; follarte por &uacute;ltima vez.<\/p>\n<p>-Eso no podr&aacute; ser, estoy con la cuarentena del parto.<\/p>\n<p>-Haremos otras cosas.<\/p>\n<p>De nuevo se vio, como hacia mas de un a&ntilde;o caminando detr&aacute;s de ese hombre. Siguiendo a ese se&ntilde;or hasta su casa para gozar juntos del sexo sin ataduras. Sexo por sexo, sin cari&ntilde;o, sin amor. Un deseo casi animal en el que su cuerpo solo buscaba el placer de ser acariciado. Un deseo por acariciar el cuerpo de ese hombre y darle placer. Seria la &uacute;ltima vez.<\/p>\n<p>No pudo resistir mas tiempo sin tocarlo y en cuanto cerraron la puerta y llev&oacute; la silla del beb&eacute; al sal&oacute;n lo comenz&oacute; a desnudar. Acarici&oacute; todo su varonil cuerpo, bes&oacute; su torso velludo, sus brazos, sus piernas. Cuando le baj&oacute; el slip admir&oacute; aquella polla y se la acarici&oacute; con deseo. Sus ansias la empujaron a meterla en la boca y saborear cada cent&iacute;metro de aquel sexo totalmente erecto.<\/p>\n<p>Carlos la desnud&oacute;, besando y lamiendo cada rinc&oacute;n intimo de ella. Mam&oacute; de sus pechos y bebi&oacute; de su leche materna, el alimento de su hija que por ser la &uacute;ltima vez que estar&iacute;an juntos le permiti&oacute; hacerlo. Y se corri&oacute; sintiendo su pez&oacute;n succionado de manera tan fuerte.<\/p>\n<p>Se corrieron juntos haciendo un sesenta y nueve lleno de deseo en el que ella se frot&oacute; contra la cara de ese se&ntilde;or mientras &eacute;l mov&iacute;a sus caderas embistiendo su boca de manera profunda y r&aacute;pida. El deseo y el placer era demasiado intenso como para detener ese momento y ambos se corrieron en la boca del otro. Tragaron el orgasmo. Semen y flujo por sus gargantas. Sabor del placer del amante satisfecho.<\/p>\n<p>El llanto de la ni&ntilde;a le devolvi&oacute; al mundo de los despiertos. Se hab&iacute;a quedado adormecida abrazada a ese hombre despu&eacute;s de haberse corrido juntos. Se sent&iacute;a tan a gusto entre sus brazos que se hab&iacute;a dejado estar y se adormeci&oacute;. Carlos estaba dormido y le record&oacute; a Rodrigo, que por las noches ni se enteraba cuando Luc&iacute;a reclamaba su alimento. Se levant&oacute; con cuidado de no despertarlo y acudi&oacute; a tranquilizar a la ni&ntilde;a. Vio la hora y se sorprendi&oacute; pues hab&iacute;an pasado dos horas desde que entrara en aquel piso. Sentada en el sof&aacute; dio el pecho a su hija y cuando termin&oacute; la durmi&oacute; acun&aacute;ndola contra ella. En la habitaci&oacute;n Carlos segu&iacute;a dormido y lo observ&oacute; durante unos minutos mientras se vest&iacute;a. Era un buen hombre y le daba pena pensar que aquella ser&iacute;a la &uacute;ltima vez que lo ver&iacute;a, por lo menos desnudo, pens&oacute;. Sacando un bol&iacute;grafo y un papel escribi&oacute; una nota y la dej&oacute; sobre la mesilla de noche. Al lado de la nota dej&oacute; sus bragas, aquellas bragas blancas que tanto le gustaban a ese se&ntilde;or. Sali&oacute; de la habitaci&oacute;n y gir&aacute;ndose lo vio por &uacute;ltima vez. Estaba a punto de llorar. Tristeza? Felicidad por cerrar aquella p&aacute;gina? Se sent&iacute;a triste y a su vez muy feliz, extra&ntilde;a mezcla de sentimientos. Triste por saber que nunca mas volver&iacute;a a tener esos incre&iacute;bles orgasmos con ese se&ntilde;or pero feliz de saber que lo hac&iacute;a por su hija y por Rodrigo. Ahora se sent&iacute;a mucho mas cerca de ellos, de su familia a la que amaba.<\/p>\n<p>Carlos se despert&oacute; cuando hac&iacute;a media hora que Tania se hab&iacute;a ido, la busc&oacute; por casa con la esperanza de encontr&aacute;rsela en la cocina con la ni&ntilde;a. Desolado comprob&oacute; que la casa estaba vac&iacute;a, ausente de vida m&aacute;s all&aacute; de la suya. Volvi&oacute; a su habitaci&oacute;n y vio las bragas sobre la mesilla. Las cogi&oacute; y aquel papel llam&oacute; su atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias por ayudarme a dar este paso tan dif&iacute;cil para mi. Nunca olvidar&eacute; las veces que he estado con usted y el cari&ntilde;o con el que me ha tratado. Le dejo la prenda que un d&iacute;a me pidi&oacute; que me pusiera y ahora ser&aacute; suya para que haga con ella lo que crea conveniente. Adi&oacute;s Carlos, mi hija y mi esposo me necesitan mas que nadie. Gracias por comprenderlo&rdquo;<\/p>\n<p>Termin&oacute; de leer aquella nota tan dolorosa y se dej&oacute; caer sobre la cama abatido. Hab&iacute;an sido pocas las veces que estuviera con esa joven pero sab&iacute;a que era una mujer muy especial. Se levant&oacute; deseando que ella fuera feliz y guard&oacute; aquellas bragas en un caj&oacute;n del armario pues era lo &uacute;nico que le quedaba como recuerdo de aquella maravillosa experiencia.<\/p>\n<p>Estaba llegando a casa y la ni&ntilde;a despierta la miraba atentamente tumbada en su cochecito. Tania le hac&iacute;a gestos con su mano para distraerla. Al pasar por delante de la casa de Braulio pens&oacute; en su vecino. Aquella ser&iacute;a la p&aacute;gina mas dolorosa de cerrar. Ma&ntilde;ana ir&eacute; por la ma&ntilde;ana a su casa, pensaba mientras cog&iacute;a a su hija en brazos, bueno, mejor ir&eacute; el lunes despu&eacute;s del fin de semana.<\/p>\n<p>Se fue a cambiar a su habitaci&oacute;n. Le encantaba ese silencio solo interrumpido por el trinar de unos p&aacute;jaros que hab&iacute;an anidado en su jard&iacute;n. Se quit&oacute; el vestido y vio su imagen en el espejo. Su cuerpo con tan solo el sujetador puesto. Pens&oacute; en si Carlos habr&iacute;a tirado sus bragas o las habr&iacute;a guardado. En ese momento de total silencio, escuch&oacute; el sonido inconfundible de gemidos al otro lado de la pared. Se puso nerviosa, quiz&aacute;s celosa?, al darse cuenta que su vecino estaba con una mujer. No pudo evitar acercarse a la pared y pegar su o&iacute;do en ella. Los gemidos eran mucho mas claros ahora, incluso pod&iacute;a escuchar el vaiv&eacute;n de la cama. A su o&iacute;do llegaba el sonido de dos cuerpos chocando entre si y cerrando los ojos pod&iacute;a visualizar a Braulio embistiendo con deseo otro cuerpo que no era el suyo. Se comenz&oacute; a masturbar imaginando que era a ella a quien Braulio follaba. La mujer que estaba del otro lado de la pared aument&oacute; el volumen de sus gemidos, ahora eran casi gritos, gritos de placer y Tania supo que esa afortunada estaba teniendo un orgasmo. Movi&oacute; su mano al ritmo de aquellas embestidas y se corri&oacute; entre temblores de placer.<\/p>\n<p>Lav&aacute;ndose en el ba&ntilde;o no pod&iacute;a dejar de pensar en quien ser&iacute;a esa mujer que tanto hab&iacute;a gozado con su vecino. La curiosidad era mas fuerte que sus celos y esper&oacute; sentada en la cocina pues desde all&iacute; pod&iacute;a ver la puerta del jard&iacute;n de Braulio y si sal&iacute;a alguien podr&iacute;a verla.<\/p>\n<p>Varias veces volvi&oacute; a su habitaci&oacute;n y arrimando su cara a la pared comprobaba que aquellos sonidos de dos personas sintiendo placer juntas no volv&iacute;an a escucharse.<\/p>\n<p>Ya estaba a punto de desistir de saber quien estaba con su vecino, cuando escuch&oacute; la puerta de al lado abrirse. Desde donde estaba no pod&iacute;a ver con quien estaba Braulio pues solo pod&iacute;a escuchar la voz de este.<\/p>\n<p>Su coraz&oacute;n le dio un vuelco y se aceler&oacute; de repente. Con miedo de ser descubierta, por fin pudo ver quien era la afortunada que hac&iacute;a unos instantes estaba gimiendo y casi gritando de placer con su vecino. La vio girarse y despedirse de Braulio con la mano, sonriente, feliz. Vio que era Estela. Su mejor amiga, la que se supon&iacute;a que era feliz de nuevo con su marido. La madrina de su peque&ntilde;a. Se ruboriz&oacute; al pensar que acababa de masturbarse escuch&aacute;ndola a trav&eacute;s de la pared.<\/p>\n<p>Acerc&aacute;ndose a la habitaci&oacute;n de su beb&eacute; la cogi&oacute; en brazos. La mir&oacute; con mucho amor.<\/p>\n<p>-Me podr&aacute;s perdonar alg&uacute;n d&iacute;a por no poder cerrar esa puerta? -la ni&ntilde;a escuchaba a su madre y sonre&iacute;a ajena a lo que esas palabras significaban -te amo mi beb&eacute; y amo a tu padre pero no puedo evitarlo.<\/p>\n<p>Cuando Luc&iacute;a se qued&oacute; dormida en sus brazos cogi&oacute; el tel&eacute;fono m&oacute;vil de la mesilla y escribi&oacute; un mensaje.<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Braulio se que hace meses que no hablamos. Le gustar&iacute;a volver a caminar el lunes juntos?&rdquo;<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un buen rato mirando impaciente si recib&iacute;a alg&uacute;n mensaje, son&oacute; el m&oacute;vil. Era un mensaje.<\/p>\n<p>Braulio:&rdquo; Ser&aacute; un placer caminar de nuevo juntos&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Llevar&eacute; el pantal&oacute;n que tanto le gusta&rdquo;<\/p>\n<p>Al enviar ese mensaje se sinti&oacute; avergonzada porque era reconocerle a ese hombre lo que le pasaba.<\/p>\n<p>Braulio: &ldquo;El que mas me gusta de todos est&aacute; aqu&iacute; en el caj&oacute;n&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Es verdad. Al volver de caminar podr&iacute;a pasar por su casa para ver si todav&iacute;a me sirve&rdquo;<\/p>\n<p>Braulio: &ldquo;Esta casa siempre estar&aacute; a tu disposici&oacute;n para lo que desees&rdquo;<\/p>\n<p>Tania: &ldquo;Gracias. Nos vemos el lunes&rdquo;<\/p>\n<p>Braulio:&rdquo; Hasta el lunes. Besos&rdquo;<\/p>\n<p>Tania:&rdquo; Besos&rdquo;<\/p>\n<p>FIN.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 19<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Sus piernas todav&iacute;a temblaban cuando subi&oacute; al autob&uacute;s que la llevar&iacute;a a casa. Hab&iacute;a varios asientos libres y se sent&oacute; en la parte de atr&aacute;s donde estaba mas vac&iacute;o. Necesitaba sentirse sola. 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