{"id":39341,"date":"2022-10-17T04:40:09","date_gmt":"2022-10-17T04:40:09","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-17T04:40:09","modified_gmt":"2022-10-17T04:40:09","slug":"mi-alumna-preferida-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-alumna-preferida-1\/","title":{"rendered":"Mi alumna preferida (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39341\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El portafolio y el mont&oacute;n de libros debajo de mi brazo pesaban, el calor era infernal a pesar de estar ya a mediados de octubre y una fina capa de sudor me cubr&iacute;a la frente y mojaba mi espalda debajo del saco esa primera tarde que entr&eacute; al aula D110 de la facultad de arte en la universidad de&#8230; donde suplir&iacute;a por un par de semanas a un amigo m&iacute;o como profesor debido a un accidente que lo obligaba a ausentarse.<\/p>\n<p>La verdad es que solo hab&iacute;a accedido por hacerle un favor pues lo consideraba amigo cercano, lidiar con un grupo de j&oacute;venes ruidosos, desvelados y hormonales no me hacia ninguna ilusi&oacute;n. A mis casi 58 a&ntilde;os ya hab&iacute;a dejado todo ese ambiente atr&aacute;s. Nunca me hab&iacute;a casado, no ten&iacute;a hijos y ninguna intenci&oacute;n de volver a la docencia, como sea, me dec&iacute;a internamente para reconfortarme, &quot;solo ser&aacute; por poco tiempo y tu imagen es lo suficientemente severa como para imponer disciplina de aqu&iacute; a que te marches en mes y medio&quot;. As&iacute; pues, yo iba mentalmente preparado para todo, para todo menos para lo que me esperaba detr&aacute;s de esa maldita puerta a la que tal vez hubiera sido mejor nunca cruzar.<\/p>\n<p>En medio de un grupo de mozalbetes pretenciosos e inexpertos se hallaba una beldad de sedoso y ondulado cabello negro, ojos grandes y despiertos del color de la m&aacute;s oscura noche y un cuerpo que recordaba a la Venus de Botticelli. Como hombre conocedor del arte y la belleza que soy, debo decir que esta ni&ntilde;a-mujer pose&iacute;a sin duda una de las m&aacute;s notorias bellezas que me hubiera topado nunca.<\/p>\n<p>De inmediato sent&iacute; la sangre fluir a la parte inferior de mi cuerpo y una ligera incomodidad causada por la presi&oacute;n que ejerc&iacute;a mi recto pantal&oacute;n de vestir. A pesar de ello, disimul&eacute; lo mejor que pude y me dirig&iacute; al escritorio para colocar mis cosas y comenzar con la presentaci&oacute;n sobre arte barroco que hab&iacute;a preparado para ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>Conforme los d&iacute;as transcurr&iacute;an, me di cuenta de que Nerea, como se llamaba la que en secreto comenzaba a considerar mi musa, no solo era bella, sino que tambi&eacute;n pose&iacute;a una rara agudeza de sentidos y una memoria excepcional convirti&eacute;ndose as&iacute; pues en poco tiempo en el objeto de mis deseos y fantas&iacute;as nocturnas, &iexcl;ay! si tan solo hubiera sido un poco menos distra&iacute;da y dada a faltar con sus deberes, yo no me hubiese visto tan apurado a la hora de ayudarla a subir sus notas al evaluarla.<\/p>\n<p>En efecto, dos semanas hab&iacute;an pasado ya y tras evaluar los conocimientos adquiridos tanto con mi colega al inicio del mes como conmigo ahora, me di cuenta de que no hab&iacute;a manera de que Nerea aprobase el parcial. As&iacute; pues, un martes, al terminar la sesi&oacute;n me dirig&iacute; a ella y le ped&iacute; que se quedara un momento para explicarle que deb&iacute;a hacer un ensayo adicional para sumar los puntos necesarios o de lo contrario, reprobar&iacute;a.<\/p>\n<p>Ella, de pie frente a m&iacute; y separados tan solo por el escritorio pareci&oacute; meditar un segundo mis palabras y, tras un instante de silencio, se inclin&oacute; hacia el frente, haciendo que la curva de sus ya sugerentes pechos se hiciera a&uacute;n m&aacute;s pronunciada y sus nalgas quedasen ligeramente levantadas al apoyar sus manos sobre la mesa, me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y no hay alguna otra forma de que yo sumara esos puntos, sin tener que hacer el ensayo?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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