{"id":39353,"date":"2022-10-18T22:00:00","date_gmt":"2022-10-18T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-18T22:00:00","modified_gmt":"2022-10-18T22:00:00","slug":"mi-infidelidad-y-las-ventanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-infidelidad-y-las-ventanas\/","title":{"rendered":"Mi infidelidad y las ventanas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39353\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">14<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ese s&aacute;bado por ma&ntilde;ana le forc&eacute; a mi esposo postergar su entrenamiento de f&uacute;tbol e ir conmigo al taller que me hab&iacute;an recomendado, para preguntar por el costo de remplazar las ventanas en la nueva casa.<\/p>\n<p>Nuestro matrimonio viv&iacute;a un punto de plenitud. Ambos en los treinta a&ntilde;os con buenos empleos y con un proyecto de familia hab&iacute;a empezado con la compra de la casita que ahora pose&iacute;amos y su lenta remodelaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Llegamos, no sin cierta tensi&oacute;n, al lugar en cuesti&oacute;n, una mezcla de taller y tienda. Ten&iacute;a una modesta &aacute;rea de exhibici&oacute;n, pero que en general se ve&iacute;a ordenado y tan limpio como un taller podr&iacute;a estar. El encargado, un tipo alto y barrig&oacute;n nos atendi&oacute; amablemente y se present&oacute;. Alejandro era su nombre.<\/p>\n<p>Alberto explic&oacute; los detalles del trabajo que requer&iacute;amos, el t&eacute;cnico tom&oacute; notas y hac&iacute;a algunas preguntas. Not&eacute; que se dirig&iacute;a intermitentemente a mi esposo y a m&iacute;.<\/p>\n<p>Al mostrarnos diversos tipos de materiales y cristales not&eacute; que &eacute;l, a pesar de su prominente barriga, pose&iacute;a mucha fuerza. Su cuerpo mostraba una buena musculatura, resultado de una vida de trabajo. No mucho mayor que yo, calcul&eacute; que tendr&iacute;a unos 40 a&ntilde;os. Considerablemente m&aacute;s alto que yo y mi esposo<\/p>\n<p>Mi esposo consider&oacute; que era suficiente tiempo invertido y llev&oacute; la conversaci&oacute;n hacia su fin. Yo me sent&iacute; molestia por tanta prisa. Seguro que &eacute;l, pens&eacute;, quiere irse a la pr&aacute;ctica.<\/p>\n<p>Con toda intenci&oacute;n, de permanecer al menos unos minutos m&aacute;s, realic&eacute; un par de preguntas las cuales el t&eacute;cnico respondi&oacute; muy profesionalmente, mientras tomaba una tarjeta y me la entregaba diciendo con una ligera sonrisa.<\/p>\n<p>-ll&aacute;meme si necesita lo que sea. -Percibiendo la impaciencia de mi esposo.<\/p>\n<p>Agradec&iacute; el tiempo del hombre y al intentar tomar la tarjeta, Alberto con un movimiento r&aacute;pido la tom&oacute; primero.<\/p>\n<p>-Le llamaremos dijo &eacute;l y me indic&oacute; que deb&iacute;amos irnos.<\/p>\n<p>Al despedirnos, sent&iacute; que el apret&oacute;n de manos con el hombre dur&oacute; apenas perceptiblemente un poco m&aacute;s de lo normal y podr&iacute;a jurar que al darnos la vuelta su vista se fij&oacute; en mis piernas y mis nalgas.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; te ha parecido?<\/p>\n<p>-pregunt&eacute; a mi esposo.<\/p>\n<p>-El precio es bastante aceptable- agregu&eacute; antes de que &eacute;l contestara.<\/p>\n<p>-Busquemos otra opci&oacute;n. -fue su respuesta.<\/p>\n<p>A&ntilde;adi&oacute; despu&eacute;s que el tipo no le daba confianza.<\/p>\n<p>-En especial eso de &ldquo;ll&aacute;meme si necesita cualquier cosa&rdquo; era evidente que el tipo no dejaba de buscar tu escote. -Dijo<\/p>\n<p>-M&aacute;s bien not&oacute; que t&uacute; ya mor&iacute;as por irte de ah&iacute;. Lo cual es evidente y &iexcl;no conduzcas tan r&aacute;pido! -dije -Sabes que me molesta.<\/p>\n<p>1<\/p>\n<p>Me encontraba muy molesta al d&iacute;a siguiente, Alberto ten&iacute;a todo su inter&eacute;s en el juego final con su equipo. Adem&aacute;s, hab&iacute;a sido muy claro que deb&iacute;amos buscar otro t&eacute;cnico, por lo que, las remodelaciones de la casa no avanzar&iacute;an.<\/p>\n<p>No obstante, por la noche Alberto se disculp&oacute; por el retraso que su decisi&oacute;n ocasionar&iacute;a y no le fue muy dif&iacute;cil acercarse a m&iacute;. Lenta y h&aacute;bilmente acarici&oacute; mis senos por encima de la ropa.<\/p>\n<p>Los besos se hicieron m&aacute;s intensos, la ropa fue cayendo al suelo y pronto nos encontr&aacute;bamos desnudos en la recamar&aacute;. Alberto estaba muy firme y me penetr&oacute; tras un poco de juego previo. Empez&oacute; a moverse lentamente y fue incrementando el ritmo. Sus embestidas fueron cada vez m&aacute;s fuertes hasta que se corri&oacute;. Por mi lado alcanc&eacute; un ligero pero satisfactorio orgasmo.<\/p>\n<p>Para el martes de esa semana, ya me hab&iacute;a hecho a la idea de buscar otro taller para cambiar las ventanas. Por la noche Alberto me avis&oacute; que se marchar&iacute;a todo el fin de semana, la final de su equipo se jugar&iacute;a en una ciudad ubicada a 3 horas de la nuestra.<\/p>\n<p>Eso significaba que ese fin de semana, de nuevo, la casa no tendr&iacute;a la atenci&oacute;n de mi esposo. Debo reconocer que estaba f&uacute;rica.<\/p>\n<p>El jueves por la noche Alberto repiti&oacute; la f&oacute;rmula de la discusi&oacute;n anterior, se disculp&oacute; sinceramente, prometi&oacute; compensar el tiempo perdido y comenz&oacute; a acariciarme.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute;a muy molesta, pero respond&iacute; a sus caricias, Alberto me beso los pezones y meti&oacute; uno de sus dedos a mi co&ntilde;o que empezaba a humedecerse. Mi mente segu&iacute;a fija en el retraso de la remodelaci&oacute;n de la casa. Si al menos, pensaba &#8211; yo pudiera resolverlo sola, le llamar&iacute;a al hombre de las ventanas. &#8211; Entonces algo sucedi&oacute;.<\/p>\n<p>Alberto segu&iacute;a toc&aacute;ndome y excit&aacute;ndome mientras mi mente recordaba al fuerte y robusto t&eacute;cnico. No puedo decir si fue el ligero resentimiento que experimentaba por ser su segunda prioridad; o de verdad sent&iacute;a un obscuro deseo por el hombre de las ventanas.<\/p>\n<p>En ese momento mi mente fantase&oacute; que el hombre que me pose&iacute;a no era mi esposo, si no el barrig&oacute;n con sus gruesas manos, lo imagine sobre m&iacute;, que, con su gran estatura y peso, me ser&iacute;a imposible evitar que me hiciera suya. Cerr&eacute; los ojos y sent&iacute; adentro a Alberto, quien estoy segura not&oacute; que mi interior ard&iacute;a y estaba s&uacute;per lubricado.<\/p>\n<p>Busqu&eacute; sus labios, hambrienta de su lengua, mientras mis piernas lo apresaban con toda mi fuerza y mis u&ntilde;as se enterraban en su espalda. Normalmente mis gemidos son bastantes discretos.<\/p>\n<p>&iexcl;Esta vez no!<\/p>\n<p>Mi boca no pod&iacute;a contener el placer que sent&iacute;a de imaginarme entregada a otro hombre; m&aacute;s grande, m&aacute;s pesado y fuerte.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que Alberto se vaciaba dentro de m&iacute;, e instintivamente comenzaba a retirase. Lo apret&eacute; fuerte con mis piernas, con mis brazos y con las paredes de mi co&ntilde;o, me mov&iacute; bajo &eacute;l, tratando de aprovechar su reminiscente dureza y frot&eacute; mi cl&iacute;toris con su pene tanto como pude de manera que me vino un intenso orgasmo. Casi grit&eacute; de placer cayendo rendida con la respiraci&oacute;n entrecortada.<\/p>\n<p>&iexcl;Me hab&iacute;a corrido como nunca! mi esposo estaba feliz y yo volv&iacute; a buscar su sexo fl&aacute;cido para pajearlo y hacerlo endurecer nuevamente.<\/p>\n<p>Repet&iacute; el encuentro anterior. Mi esposo un poco sorprendido utiliz&oacute; toda su energ&iacute;a para satisfacerme.<\/p>\n<p>2<\/p>\n<p>Rendido al otro d&iacute;a, lo llev&eacute; al punto de encuentro con sus compa&ntilde;eros de equipo. El fin de semana estar&iacute;a sola.<\/p>\n<p>Mi primera tarea fue, lavar la ropa. Tom&eacute; la chaqueta que Alberto dej&oacute; sobre el asiento trasero de nuestra camioneta.<\/p>\n<p>Al revisar los bolsillos, &iexcl;encontr&eacute; la tarjeta de Alejandro!<\/p>\n<p>No puedo describir la mezcla de emociones que sent&iacute;. El recuerdo de este hombre me hab&iacute;a proporcionado una intensa sesi&oacute;n de sexo la noche anterior, aun cuando no entend&iacute;a por qu&eacute;.<\/p>\n<p>Mientras la lavadora trabajaba me masturb&eacute; un par de veces recordando la noche con la tarjeta del t&eacute;cnico en la otra mano. Tras correrme un par de veces, me lav&eacute; y casi instintivamente marqu&eacute; su n&uacute;mero desde mi m&oacute;vil.<\/p>\n<p>Cuando &eacute;l cogi&oacute; la llamada, me sent&iacute; como una adolescente llamando al chico que le gusta. R&aacute;pidamente me recompuse e intent&eacute; hilar una conversaci&oacute;n, present&aacute;ndome.<\/p>\n<p>-Hola Soy Alba Luc&iacute;a, estuvimos mi esposo y yo por su taller la semana pasada &#8211;<\/p>\n<p>-Claro, la recuerdo, su esposo ten&iacute;a mucha prisa por irse.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;En qu&eacute; puedo ayudarle?<\/p>\n<p>No estaba muy segura porque hab&iacute;a llamado, pero decid&iacute; mencionar que a&uacute;n no hab&iacute;amos decidido qu&eacute; hacer con las ventanas por sustituir; pero que quiz&aacute;, &eacute;l deber&iacute;a tomar las mediciones necesarias para calcular mejor el presupuesto y los materiales.<\/p>\n<p>&Eacute;l accedi&oacute; a visitar la casa por la tarde para tal efecto. Acordamos la hora y colgu&eacute; apresur&aacute;ndome a terminar con la ropa.<\/p>\n<p>Mi mente giraba en torno al recuerdo de la noche anterior con mi esposo. Una cosa era la fantas&iacute;a y otra muy diferente, hacerla realidad. Siendo honesta no pensaba realmente enga&ntilde;ar a mi marido con un completo desconocido. &iquest;O s&iacute;?<\/p>\n<p>Me duch&eacute;, me vest&iacute; y conduje hacia la nueva casa. A la mitad del camino, sin embargo, una alarma del motor del auto se encendi&oacute;; seguida de una se&ntilde;al audible. Al mismo tiempo la camioneta empez&oacute; a perder velocidad y deb&iacute; aparcar y apagar el motor. Al bajarme observ&eacute; el l&iacute;quido verde del refrigerante que emanaba de alg&uacute;n lugar del motor.<\/p>\n<p>Me di cuenta de que el auto deb&iacute;a irse directo al taller y llam&eacute; a la gr&uacute;a. Despu&eacute;s de eso llam&eacute; a al hombre de las ventanas para cancelarle.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Est&aacute; bien?, &iquest;puedo ayudarle en algo? &#8211; Me pregunt&oacute; al explicarle que mi auto deb&iacute;a ser trasladado en gr&uacute;a al taller.<\/p>\n<p>-No gracias respond&iacute;.<\/p>\n<p>Se ofreci&oacute; pasar a recogerme al taller para realizar las mediciones a&uacute;n el d&iacute;a de hoy, de acuerdo con &eacute;l; el tiempo no era un problema. No lo pens&eacute; mucho, el viaje me ven&iacute;a bien. Le envi&eacute; la direcci&oacute;n del taller por mensaje a su n&uacute;mero m&oacute;vil.<\/p>\n<p>Nos encontramos en el taller, sub&iacute; a su auto y condujimos hacia la casa. Una parte de m&iacute; se sent&iacute;a muy inquieta de estar tan cerca de &eacute;l, de percibir su olor y observar a tan poca distancia sus manos y sus brazos.<\/p>\n<p>Tal vez no tan fortuitamente, repar&eacute; en el paquete que se le notaba en el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Llegamos- dijo<\/p>\n<p>No pude notar si &eacute;l se dio cuenta en donde se posaba mi vista.<\/p>\n<p>Entramos a la casita y muy eficientemente, empez&oacute; a tomar las medidas necesarias en las diferentes habitaciones. En menos de 40 minutos estaba listo y me pregunt&oacute; si hab&iacute;a algo m&aacute;s que &eacute;l pudiera hacer por m&iacute;.<\/p>\n<p>-Hay mucho por hacer en la casa, pero no se preocupe ya me las arreglo. &ndash; Dije.<\/p>\n<p>-Ha hecho suficiente por hoy.<\/p>\n<p>-Gracias por ir por m&iacute; al taller y traerme. Yo me quedar&eacute; a limpiar un poco y me ir&eacute; a casa. &#8211;<\/p>\n<p>-Si demora poco, puedo esperarla y llevarle.<\/p>\n<p>-Mientras espero puedo realizar el estimado del costo por las sustituciones y si desea puedo ofrecer cambiar la puerta del ba&ntilde;o que veo necesitar&aacute; ser cambiada tambi&eacute;n. &ndash; Agreg&oacute;.<\/p>\n<p>Acced&iacute; y tom&eacute; los instrumentos de limpieza, le ofrec&iacute; agua, que era lo &uacute;nico que ten&iacute;a en la casita. &Eacute;l acepto de buena gana.<\/p>\n<p>Entablamos una conversaci&oacute;n agradable. Mientras yo limpiaba r&aacute;pidamente, &eacute;l trabajaba con su cuaderno y una calculadore de bolsillo en la barra de la cocina. Ambos terminamos nuestras tareas y antes de salir me pidi&oacute; permiso para ir al ba&ntilde;o. Acced&iacute; y el entr&oacute;.<\/p>\n<p>El ruido de su potente chorro me sorprendi&oacute;. Mi esposo sol&iacute;a ser m&aacute;s silencioso. Que la casa estuviese vac&iacute;a, hac&iacute;a dif&iacute;cil que el ruido no se notase.<\/p>\n<p>Cuando &eacute;l sali&oacute;, involuntariamente dirig&iacute; mi mirada a su entrepierna, imaginando que tan grande podr&iacute;a ser su falo. Esta vez &eacute;l lo not&oacute;.<\/p>\n<p>Un poco avergonzado dijo. -Disc&uacute;lpeme por el ruido.<\/p>\n<p>-No se preocupe, v&aacute;monos.<\/p>\n<p>En ese momento me di cuenta de que me hab&iacute;a humedecido. El gordo despertaba en m&iacute; algo que no hab&iacute;a experimentado entonces.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a irme a casa y relajarme de ese estado tan inoportuno. El trayecto a casa fue un poco tenso y yo sent&iacute;a que no pod&iacute;a despegar mi vista de sus brazos y de la zona entre sus piernas.<\/p>\n<p>Le har&eacute; llegar el estimado del precio, me dijo al despedirse.<\/p>\n<p>-Gracias por todo- respond&iacute;.<\/p>\n<p>El agreg&oacute; -ll&aacute;meme para lo que necesite- y me extendi&oacute; la mano.<\/p>\n<p>Al estrecharla un golpe de electricidad golpe&oacute; mi cuerpo. Mis pezones se erizaron, mi boca se sec&oacute; y la piel de todo mi cuerpo se eriz&oacute;. R&aacute;pidamente me dirig&iacute; al apartamento y casi al cruzar la puerta, me dirig&iacute; a mi habitaci&oacute;n y pas&eacute; la tarde m&aacute;s agradable posible. Me toqu&eacute; de una forma que no hab&iacute;a hecho antes, con la mente fija en el hombre de las ventanas.<\/p>\n<p>3<\/p>\n<p>La lesi&oacute;n de Alberto no parec&iacute;a seria cuando lleg&oacute; el domingo por la tarde. Durante la noche empeor&oacute; y el lunes por la ma&ntilde;ana hubo que ir al m&eacute;dico quien claramente dijo que la mejor opci&oacute;n era operar.<\/p>\n<p>La cirug&iacute;a podr&iacute;a ser en esta semana y requerir&iacute;a al menos 3 semanas de descanso. Al menos 2 para volver a caminar con las muletas.<\/p>\n<p>me lleg&oacute; por correo el costo de las sustituciones, incluida la puerta del ba&ntilde;o. El precio me pareci&oacute; bastante razonable.<\/p>\n<p>Acord&eacute; con &eacute;l, que realizara el trabajo. De todas formas, mi esposo no iba a poder ayudar durante las siguientes 3 semanas. Acord&eacute; encontrarme con &eacute;l para darle las llaves de la casita y que empezara lo antes posible.<\/p>\n<p>La operaci&oacute;n fue un &eacute;xito, Alberto deber&iacute;a pasar la noche en el hospital, pero saldr&iacute;a sin problema al d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>Aprovech&eacute; para llevar las llaves al taller de Alejandro quien se encontraba organizado muchas cajas de material que descargaban de un cami&oacute;n. Me salud&oacute; muy amable y me invit&oacute; a sentarme.<\/p>\n<p>-No tengo mucho tiempo, debo irme.<\/p>\n<p>Al salir de su taller, &eacute;l se levant&oacute; para despedirse. Debido a las cajas de material en el taller, el espacio se redujo considerablemente y ambos quedamos muy cerca del otro frente a frente.<\/p>\n<p>-Disculpe -dijo &eacute;l.<\/p>\n<p>-No importa- Respond&iacute; y me dirig&iacute; a la puerta.<\/p>\n<p>Curiosamente &eacute;l no retrocedi&oacute; demasiado para dejarme pasar, al pasar junto a &eacute;l roc&eacute; casi imperceptiblemente su paquete. &iexcl;Me sent&iacute; desmayar al sentir la magnificencia de su miembro!<\/p>\n<p>Sal&iacute; r&aacute;pidamente mientras &eacute;l se desped&iacute;a sonriente desde la puerta del taller.<\/p>\n<p>Al llegar al auto, estaba completamente h&uacute;meda, mi respiraci&oacute;n se hab&iacute;a incrementado y sent&iacute;a un calor indescriptible. Tom&eacute; un par de minutos para relajarme y conduje al hospital.<\/p>\n<p>Alberto durmi&oacute; en el hospital. Yo me fui a casa y me masturb&eacute; imaginando a Alejandro, penetr&aacute;ndome con su magn&iacute;fica verga y tras varios orgasmos me dorm&iacute; satisfecha.<\/p>\n<p>La interrogante segu&iacute;a rondando constantemente mis pensamientos. &iquest;Ser&iacute;a capaz de llevar a cabo mi fantas&iacute;a?<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de todo, Alberto siempre fue un esposo modelo. Era doloroso que postergara la casa a la segunda prioridad, pero realmente nuestro matrimonio estaba bien, no hab&iacute;a porqu&eacute; complicar las cosas.<\/p>\n<p>Resolv&iacute; dejar a ese hombre fuera de mis pensamientos lo evit&eacute; a toda costa y solo habl&eacute; con &eacute;l por tel&eacute;fono para saber el progreso de la remodelaci&oacute;n y as&iacute; alejar mis pensamientos de mi incomprensible fantas&iacute;a.<\/p>\n<p>Transcurrieron 2 semanas y Alberto se recuperaba r&aacute;pidamente, a&uacute;n no pod&iacute;a caminar sin las muletas, pero el resto de sus actividades regresaban a la normalidad, incluido el sexo.<\/p>\n<p>Yo me sent&iacute;a muy caliente despu&eacute;s de 2 semanas sin sentirlo y en la primera oportunidad que tuve, le realic&eacute; una felaci&oacute;n que lo puso muy duro y a pesar de la operaci&oacute;n, logr&oacute; hacerme llegar al orgasmo.<\/p>\n<p>Sin embargo, mi interior a&uacute;n luchaba contra mi obscura fantas&iacute;a.<\/p>\n<p>4<\/p>\n<p>Las reparaciones estaban completas.<\/p>\n<p>Era hora de despedirme del t&eacute;cnico y continuar nuestras vidas. Al llamar para acordar la revisi&oacute;n final, me coment&oacute; que el &uacute;nico faltante era la puerta que ser&iacute;a r&aacute;pidamente instalada por &eacute;l durante el d&iacute;a.<\/p>\n<p>Al llegar, a la casa pude escuchar que el reproductor de m&uacute;sica, con el volumen muy alto a mi parecer. Al abrir la puerta de la entrada, que da directamente al ba&ntilde;o, pude ver para mi sorpresa a Alejandro, &iexcl;meando con la puerta abierta!<\/p>\n<p>No se percat&oacute;, debido al volumen de la m&uacute;sica de que hab&iacute;a entrado y que pod&iacute;a verlo sujetando su verga y dirigiendo el potente chorro al inodoro.<\/p>\n<p>Yo estaba petrificada, no contaba con verlo as&iacute;: con el miembro de fuera y a solas en mi casa.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; observ&aacute;ndolo sin saber que hacer, durante el tiempo que dur&oacute; su micci&oacute;n. Me qued&eacute; ah&iacute;, a unos pasos de &eacute;l, yo creo que con la boca abierta de la impresi&oacute;n y mi cuerpo reaccion&oacute; involuntariamente.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a sentir mi respiraci&oacute;n agitarse y un ligero calor que emanaba desde mi co&ntilde;o apoderarse de mi cuerpo. Todos los vellos de mi piel se hab&iacute;an erizado y mis pezones se endurecieron. La puerta de la entrada cerr&oacute; con toda violencia y ocasion&oacute; que se percatara de mi presencia y muy avergonzado empez&oacute; a acomodar su ropa.<\/p>\n<p>-Disc&uacute;lpeme por favor &#8211; balbuce&oacute;.<\/p>\n<p>Pero yo no escuchaba, me dirig&iacute; directamente a su entrepierna y baj&eacute; su cierre de nuevo para acceder a su miembro que inmediatamente empez&oacute; a responder.<\/p>\n<p>Me agach&eacute; para observarlo mejor, cort&eacute; un trozo de papel de ba&ntilde;o y limpi&eacute; con &eacute;l el orificio, de la posible orina restante. Comenc&eacute; a pajearlo y sent&iacute; como sus manos se dirigieron a mis pechos inhiestos.<\/p>\n<p>Sus enormes manos los abarcaron sin problema y comenzaron a apretarlos delicadamente. Mi mano se apoder&oacute; de su tolete, lo presion&eacute; con fuerza y not&eacute; que se endurec&iacute;a m&aacute;s.<\/p>\n<p>La ropa empez&oacute; a ser innecesaria, abr&iacute; el bot&oacute;n de sus pantalones y levant&eacute; los brazos para que el me despojara de la camiseta.<\/p>\n<p>Baj&eacute; su b&oacute;xer, di un beso a su verga y la introduje en mi boca y con mucho esfuerzo empec&eacute; a hacerle una felaci&oacute;n, como si me fuera la vida en ello. Despu&eacute;s me quit&eacute; el sujetador mientras &eacute;l a su vez se quitaba el resto de la ropa.<\/p>\n<p>Ya desnudos los dos me tom&oacute; con sus brazos y me levanto de las nalgas a la altura de su boca. Nos unimos en un candente beso que me hizo literalmente escurrir de deseo. Tras ese beso profundo, sus labios se apoderaron con avidez de uno de mis pezones, mientras intentaba acercar mi co&ntilde;o a su verg&oacute;n.<\/p>\n<p>Yo me sent&iacute;a invadida por un deseo incontrolable, sent&iacute; su glande en contacto con mis labios vaginales. &iexcl;Era inminente! Follar&iacute;amos.<\/p>\n<p>Me vi a m&iacute; misma en ese instante congelado en el tiempo. Desnuda, siendo cargada por este bruto con la verga empalmada y lista para arremeter. Pude ver su glande apenas acariciando mi co&ntilde;o escurriendo de humedad.<\/p>\n<p>Alejandro empez&oacute; a empujar su verga dentro de m&iacute;, apenas entraba ligeramente, se retiraba lentamente. Un segundo despu&eacute;s, de un fuerte empell&oacute;n me penetr&oacute; hasta el fondo. Mi boca profiri&oacute; un grito de placer al mismo tiempo que mi vagina se adaptaba a su grosor y su longitud.<\/p>\n<p>Arque&eacute; el cuerpo hacia atr&aacute;s y &eacute;l me sujeto muy fuerte mientras me bombeaba con fuerza. Sigui&oacute; d&aacute;ndome con un ritmo acelerado. Mi vista se nublaba, no tardar&iacute;a en correrme.<\/p>\n<p>&Aacute;gilmente interrumpi&oacute; un momento para voltearme y recargarme en la barra de la cocina, no puedo recordar como recorrimos el breve trayecto entre las habitaciones. Me coloc&oacute; de espaldas a &eacute;l sobre la barra y volvi&oacute; a empalarme con su tronco.<\/p>\n<p>Al tener libres las manos se apoder&oacute;, por detr&aacute;s de m&iacute; de mis tetas, nuevamente arremeti&oacute; muy fuerte con sus empellones desde atr&aacute;s. Despu&eacute;s de mucho bombearme, una de sus manos baj&oacute; a mi cl&iacute;toris y comenz&oacute; a pajearlo levemente. Mi co&ntilde;o respondi&oacute; con un chorro de l&iacute;quido y el subsecuente orgasmo.<\/p>\n<p>No parec&iacute;a haberse cansado, sac&oacute; su verga de mi interior y baj&oacute;. Con su &aacute;spera lengua empez&oacute; a comerme el co&ntilde;o. Yo me retorc&iacute;a de placer y deseaba dejarlo entrar nuevamente. Sus dedos enormes empezaron a hacerse espacio en mi culo y en mi co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Mis piernas flaquearon y me recost&eacute; en el piso de la cocina. &Eacute;l abri&oacute; al m&aacute;ximo mis piernas y acerc&oacute; el glande a mi raja, hasta que sin mucho esfuerzo ingres&oacute; lentamente, dejando caer todo su peso sobre m&iacute;. Tal como hab&iacute;a fantaseado, su peso me dej&oacute; indefensa a su voluntad. Le abrac&eacute; del cuello y me concentr&eacute; en sentir su polla enorme haci&eacute;ndose lugar dentro de m&iacute; mientras me hac&iacute;a proferir gru&ntilde;idos de placer.<\/p>\n<p>Alejandro increment&oacute; el ritmo yo ya me hab&iacute;a venido una vez m&aacute;s, &eacute;l apuraba su orgasmo para llenarme de su semen. Lo sent&iacute; caliente invadi&eacute;ndome y haci&eacute;ndome olvidar todo lo que me rodeaba.<\/p>\n<p>Esa tarde me entregu&eacute; por completo a &eacute;l.<\/p>\n<p>Mi boca, mi ano y mi co&ntilde;o disfrutaron de su magn&iacute;fico miembro, de su lengua y de sus dedos. Despu&eacute;s de la faena de sexo desenfrenado, en la que ambos gozamos al m&aacute;ximo, nos despedimos.<\/p>\n<p>Solo entonces repar&eacute; en la remodelaci&oacute;n y antes de que se fuera alcanc&eacute; a decir:<\/p>\n<p>Muy buen trabajo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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