{"id":39358,"date":"2022-10-20T11:13:44","date_gmt":"2022-10-20T11:13:44","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-20T11:13:44","modified_gmt":"2022-10-20T11:13:44","slug":"el-jefe-de-su-marido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-jefe-de-su-marido\/","title":{"rendered":"El jefe de su marido"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39358\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Lleg&oacute; al portal de su casa y como cada ma&ntilde;ana, abri&oacute; el buz&oacute;n con ese temor que tiene la gente que sufre de problemas econ&oacute;micos ante la idea de encontrarse un nuevo recibo que no podr&iacute;a afrontar. Se puso nerviosa al ver una carta del banco.<\/p>\n<p>Cuando subi&oacute; a casa acost&oacute; a su hija en la cuna y se fue a la cocina a abrir la carta. Era lo que se tem&iacute;a, el banco le anunciaba que si no efectuaba los pagos atrasados se ver&iacute;an obligados a embargar la n&oacute;mina de su marido. Se sent&iacute;a agobiada, sin saber que hacer. Pensaba en su marido que desde hac&iacute;a meses ten&iacute;a que trabajar todo el d&iacute;a y aun as&iacute; no llegaban a fin de mes y las deudas se acumulaban.<\/p>\n<p>Silvia y Mateo eran un matrimonio normal como otro cualquiera. Llevaban cinco a&ntilde;os casados y ten&iacute;an una hija de ocho meses. Eran felices con su vida sencilla, pero todo hab&iacute;a cambiado cuando ella se qued&oacute; embarazada y la hab&iacute;an despedido ilegalmente y la empresa de su marido hab&iacute;a cerrado y tuvo que buscarse un nuevo trabajo con menos sueldo, por lo que se ve&iacute;a obligado a hacer horas extras para compensarlo.<\/p>\n<p>Silvia sent&iacute;a que todas esas circunstancias hab&iacute;an influido en su matrimonio y ahora discut&iacute;an m&aacute;s e incluso el sexo se hab&iacute;a convertido en algo espor&aacute;dico. Cuando todo iba bien, ten&iacute;an sexo a diario y ahora en aquellos meses se hab&iacute;a convertido en algo espor&aacute;dico. Ella eso lo llevaba fatal y a menudo ten&iacute;a que recurrir a la masturbaci&oacute;n para saciar sus ganas de mujer que a sus treinta y tres a&ntilde;os siempre hab&iacute;a sido muy activa sexualmente.<\/p>\n<p>Por la noche cuando lleg&oacute; Mateo de trabajar, prefiri&oacute; no decirle nada de la carta del banco al ver que estaba agotado y muy nervioso por la incertidumbre de si le renovar&iacute;an el contrato que le terminaba en un mes.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as. Me puede pasar con el se&ntilde;or G&oacute;mez? &ndash;ante la desesperaci&oacute;n de no saber que hacer hab&iacute;a decidido llamar al jefe de su marido.<\/p>\n<p>-Un momento se&ntilde;orita. Estaba en una reuni&oacute;n hace un momento.<\/p>\n<p>Su marido y ella ya hab&iacute;an discutido alguna vez sobre eso de llamar a su jefe. Hab&iacute;a sido hacia dos meses y ella hab&iacute;a llamado para pedir un anticipo para pagar un recibo de la luz por miedo a que se la cortaran. Mientras esperaba al tel&eacute;fono recordaba lo furioso que se hab&iacute;a puesto su marido aquel d&iacute;a.<\/p>\n<p>-Es que no entiendes que mi jefe es un viejo prepotente y que odia que lo molesten por estas cosas? &ndash;Mateo estaba muy enfadado.<\/p>\n<p>-Si llam&eacute; es porque no ten&iacute;a otra soluci&oacute;n &ndash;estaban discutiendo acaloradamente&ndash; Que quer&iacute;as que nos cortaran la luz? T&uacute; y yo podremos pasar sin luz aunque no creo, pero lo hice por nuestra hija. Recuerda que tenemos una hija de seis meses.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute;. Claro que lo recuerdo, pero me da miedo que mi jefe se enfade y no me renueve el contrato.<\/p>\n<p>Aquella vez el se&ntilde;or G&oacute;mez hab&iacute;a accedido a darle ese anticipo. Record&oacute; la verg&uuml;enza de tener que ir a las oficinas a recoger el dinero y lo mucho que le hab&iacute;a impuesto el jefe de Mateo. Calcul&oacute; que deb&iacute;a de tener unos sesenta y muchos a&ntilde;os por su pelo y barba de vellos muy blancos y como bien dec&iacute;a su marido se notaba que era un hombre prepotente y de car&aacute;cter fuerte. Su voz y su aspecto a pesar de estar vestido con elegancia intimidaban mucho.<\/p>\n<p>-Qui&eacute;n es? &ndash;la voz del se&ntilde;or G&oacute;mez son&oacute; al otro lado del tel&eacute;fono. Por su tono parec&iacute;a enfadado y enseguida pens&oacute; si hab&iacute;a sido una buena decisi&oacute;n llamarlo.<\/p>\n<p>-Ho&hellip; hola. Buenos d&iacute;as &ndash;Silvia se sent&iacute;a intimidada hablando con ese se&ntilde;or&ndash; Soy Silvia la mujer de mateo&hellip; -Silvia le cont&oacute; lo que le suced&iacute;a y enseguida fue interrumpida por ese hombre.<\/p>\n<p>-Mira ahora estoy muy ocupado. La direcci&oacute;n que figura aqu&iacute; es la misma donde viv&iacute;s?<\/p>\n<p>-Si. &iquest;Por qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Me pasar&eacute; por ah&iacute; despu&eacute;s de comer y hablaremos con calma. &iquest;Estar&aacute;s en casa?<\/p>\n<p>-Si &ndash;Silvia se asust&oacute; con la idea de que Mateo se enterara que su jefe hab&iacute;a estado en casa.&ndash; Pero por favor, que mi marido no sepa que le he llamado.<\/p>\n<p>-Tranquila. No le dir&eacute; nada.<\/p>\n<p>-Gracias.<\/p>\n<p>Al colgar el tel&eacute;fono Silvia se puso nerviosa ante la posibilidad de que su marido pudiese comer en casa y llegara su jefe estado &eacute;l all&iacute;.<\/p>\n<p>-Hola cari&ntilde;o, ha pasado algo? &ndash;Mateo se extra&ntilde;&oacute; de que su mujer lo llamase a esa hora.<\/p>\n<p>-No cielo. Te echaba de menos y me apetec&iacute;a escucharte &ndash;Silvia se sent&iacute;a fatal al estar mintiendo por primera vez a su amado esposo&ndash; Que tal va la ma&ntilde;ana?<\/p>\n<p>-Bien cari&ntilde;o, aunque estamos a tope de trabajo. Hoy mi jefe ha venido con un humor de perros.<\/p>\n<p>-Bueno entonces no te molesto m&aacute;s. &iquest;Vendr&aacute;s a comer a casa cielo?<\/p>\n<p>-Sabes que me encantar&iacute;a, pero hoy ser&aacute; imposible.<\/p>\n<p>-No te preocupes amor, por la noche nos vemos. Te quiero mucho.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n te quiero cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Silvia se pas&oacute; el resto de la ma&ntilde;ana nerviosa, se sent&iacute;a fatal por haber mentido a su marido y no sab&iacute;a si la conversaci&oacute;n que tendr&iacute;a con el se&ntilde;or G&oacute;mez les ser&iacute;a de ayuda. Apenas comi&oacute; pues ni apetito ten&iacute;a con ese nudo en el est&oacute;mago de los nervios. La ni&ntilde;a se acababa de dormir cuando son&oacute; el timbre del portal.<\/p>\n<p>-Soy yo Silvia &ndash;era el jefe de su marido.<\/p>\n<p>-Suba por favor.<\/p>\n<p>Solo verlo en la puerta de su casa se sinti&oacute; intimidada, nerviosa. Lo mand&oacute; pasar y en el sal&oacute;n le ofreci&oacute; un caf&eacute; que &eacute;l acept&oacute; gustosamente. &Eacute;l la mir&oacute; de arriba abajo cuando se fue a la cocina. Pens&oacute; que aquella falda hasta las rodillas le quedaba muy bien, era una joven muy guapa y sencilla y pens&oacute; que su empleado ten&iacute;a mucha suerte de tener una mujer como aquella.<\/p>\n<p>Silvia se sent&oacute; al lado de ese hombre y le volvi&oacute; a contar todo lo que les estaba pasando. Le habl&oacute; de la carta del banco, de su miedo porque no le renovara el contrato, de sus problemas para afrontar todos los gastos y poder comprar las cosas de la ni&ntilde;a.<\/p>\n<p>-Mira te voy a ser sincero &ndash;ante la sorpresa de Silvia, ese hombre apoy&oacute; una mano sobre su pierna para hablarle y ella por temor a que ese hombre se enfadara se qued&oacute; quieta.&ndash; Me gustar&iacute;a ayudarte, pero yo que gano a cambio?<\/p>\n<p>-Mi marido trabaja todo el d&iacute;a para usted.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute;, pero hay otros empleados muy buenos y tendr&eacute; que despedir a dos.<\/p>\n<p>-Uno ser&aacute; mi marido?<\/p>\n<p>-A&uacute;n no lo s&eacute; Silvia &ndash;la mano de ese hombre comenz&oacute; a acariciar muy lentamente la pierna de ella.&ndash; Dime, si te ayudo yo que gano a cambio?<\/p>\n<p>-No lo s&eacute; se&ntilde;or G&oacute;mez &ndash;ella estaba asustada y avergonzada pensando lo que ese hombre estaba insinuando.<\/p>\n<p>-Mira, llevo cuatro a&ntilde;os viudo. Si te ayudo t&uacute; me ayudar&aacute;s a mi?<\/p>\n<p>-Que tengo que hacer? &ndash;la necesidad econ&oacute;mica estaba hablando por ella.<\/p>\n<p>-Qu&iacute;tate la falda Silvia.<\/p>\n<p>El mundo se derrumb&oacute; en ese instante para ella. Hacer lo que ese se&ntilde;or le ped&iacute;a era su &uacute;nica soluci&oacute;n y a la vez era humillarse como mujer y humillar a su amado esposo. Se levant&oacute; del sof&aacute; y avergonzada se desabroch&oacute; el cierre de la falda y la dej&oacute; caer al suelo. &Eacute;l la observaba con atenci&oacute;n y Silvia sinti&oacute; como ese se&ntilde;or miraba sus bragas. Con un gesto ese se&ntilde;or le hizo saber que deseaba que se sentara de nuevo a su lado y ella le obedeci&oacute;.<\/p>\n<p>-Le renovar&aacute; el contrato a mi marido?<\/p>\n<p>-Eso depender&aacute; de ti Silvia.<\/p>\n<p>Para Silvia todo sucedi&oacute; como una pesadilla que jam&aacute;s hab&iacute;a pensado tener. Pensaba en su hija, en su marido, cuando la mano de ese se&ntilde;or empez&oacute; a acariciar sus muslos. Cuando esa mano intrusa comenz&oacute; a acariciar sus bragas ella solo pod&iacute;a mirar a la puerta de la habitaci&oacute;n donde su beb&eacute; dorm&iacute;a pl&aacute;cidamente ignorante de lo que su madre estaba permitiendo a ese hombre hacerle. Silvia se tap&oacute; la cara cuando esa mano se introdujo por dentro de la tela. Era repugnante esa mano tan diferente a la de su marido, una mano de piel arrugada y dedos grandes que le estaba manoseando su zona &iacute;ntima de una manera grosera.<\/p>\n<p>Se asust&oacute; y avergonz&oacute; al sentir que esa mano le estaba tocando de una manera que le comenzaba a dar placer. Deseaba parar aquello porque se negaba a sentir placer con otro hombre que no fuera su marido. Silvia se tap&oacute; la boca con la mano cuando sinti&oacute; que esos dedos extra&ntilde;os le estaban estimulando el cl&iacute;toris. Sinti&oacute; el bot&oacute;n del placer atrapado entre los dedos pulgar e &iacute;ndice de ese hombre y su cuerpo empez&oacute; a temblar al alcanzar el orgasmo.<\/p>\n<p>Silvia se qued&oacute; tumbada en el sof&aacute; temblando y escuch&oacute; como ese hombre se levantaba.<\/p>\n<p>-Te dejo una tarjeta con mi n&uacute;mero personal. Piensa lo que te dije y me llamas. &iquest;Vale?<\/p>\n<p>-Vale &ndash;Silvia estaba desconcertada&ndash; por favor que mi marido no sepa que habl&eacute; con usted.<\/p>\n<p>-Tranquila. Nunca sabr&aacute; nada.<\/p>\n<p>Escuch&oacute; la puerta de casa al irse ese hombre y llorando se fue al cuarto donde dorm&iacute;a su hija y la cogi&oacute; para abrazarla.<\/p>\n<p>(Continuar&aacute;)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Lleg&oacute; al portal de su casa y como cada ma&ntilde;ana, abri&oacute; el buz&oacute;n con ese temor que tiene la gente que sufre de problemas econ&oacute;micos ante la idea de encontrarse un nuevo recibo que no podr&iacute;a afrontar. Se puso nerviosa al ver una carta del banco. Cuando subi&oacute; a casa acost&oacute; a su hija [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":298,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":{"0":"post-39358","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduros"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39358","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/298"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39358"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39358\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}