{"id":39359,"date":"2022-10-19T22:00:00","date_gmt":"2022-10-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-19T22:00:00","modified_gmt":"2022-10-19T22:00:00","slug":"mi-alumna-preferida-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-alumna-preferida-2\/","title":{"rendered":"Mi alumna preferida (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39359\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">0<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Su pregunta no me result&oacute; del todo extra&ntilde;a, en los casi treinta a&ntilde;os que llevaba ejerciendo hab&iacute;a recibido varias veces ese tipo de propuestas de alumnas (y algunos alumnos tambi&eacute;n) que, desesperados ante la idea de reprobar, y ociosos para hacer la labor extra que se les asignaba, no dudaban en ofrecerse a s&iacute; mismos.<\/p>\n<p>Lo que me descoloc&oacute; por completo, fue el hecho de que ella optara por esa salida y no por presentar un examen o me pidiera alg&uacute;n otro trabajo escolar, despu&eacute;s de todo, puede que fuera holgazana pero no est&uacute;pida, y a mi parecer un examen sin duda hubiera sido una sugerencia mas apropiada. As&iacute; pues, la mire tratando de que pareciera que analizaba su propuesta y no que intentaba calmar el repentino aumento de temperatura que me provoc&oacute; con esa pregunta, y es que, siendo honestos, por mucho que me jodiera la situaci&oacute;n, debo admitir que imaginarme a esa chica abierta, mojada y lista para mi sobre ese escritorio me hab&iacute;a puesto muy, pero que muy duro el pene.<\/p>\n<p>Aun as&iacute;, decid&iacute; tras un momento de lucha interna que lo mejor era negarme, con un suspiro que pareci&oacute; fastidio pero era mas de frustraci&oacute;n y coraje conmigo mismo por lo que estaba haciendo, respond&iacute; con un &quot;no&quot; que son&oacute; mas rotundo de lo que quer&iacute;a. Sus ojos negros me lanzaron una mirada sorprendida y pareci&oacute; cortarse un poco pero al instante, algo en mi expresi&oacute;n debi&oacute; decirle que no era del todo sincero pues mientras, rodeando la mesa que nos separaba y dibujando una media sonrisa entre coqueta y tierna volvi&oacute; a insistir -qu&eacute;? &iquest;Es que no le gusto? -se recarg&oacute; un poco y acarici&oacute; ligeramente mi hombro -o es que se est&aacute; haciendo el dif&iacute;cil porque le gusta que le ruegue?<\/p>\n<p>Para este punto, la parte racional de mi cerebro que me dec&iacute;a que me levantara y saliera de esa aula de inmediato pues estaba a punto de poner en peligro una oportunidad de trabajo y una reputaci&oacute;n impecable por una ni&ntilde;ata bonita era apenas un susurro pues el resto de mi cerebro y mi cuerpo se ocupan del modo que esas medias largas de lana gris se rozaban apenas con el dobladillo de su falda dejando al descubierto apenas una franja de la blanca piel de sus muslos. Las piernas, que sus botines bajos y esas malditas medias hac&iacute;an ver a&uacute;n mas largas y sugerentes, estaban entre abiertas a solo unos palmos de distancia, si yo quisiera, con solo extender mi mano podr&iacute;a estar toc&aacute;ndolas. Su respiraci&oacute;n entrecortada, cada vez un poco mas a medida que mis dedos fueran ascendiendo, sus brillantes ojos negros engull&eacute;ndome con el deseo contenido que mi caricia le provocar&iacute;a, su lengua humedeciendo sus labios de cuando en cuando, su cabello cayendo por su espalda, las manos deseosas de tocarme tambi&eacute;n&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Y bien, profe? Pregunt&oacute; Nerea en un susurro y mir&aacute;ndome directo a los ojos. Entonces me di cuenta de que no hab&iacute;a contestado, que me hab&iacute;a perdido demasiado tiempo en mis fantas&iacute;as y que ella segu&iacute;a recargada en mi escritorio, con las piernas ligeramente separadas, un bot&oacute;n de su camisa abierto, su cabello ondulado suelto, los labios h&uacute;medos, la mirada brillante, a la espera de una respuesta, y yo estaba muy excitado, duro y listo para d&aacute;rsela, y la respuesta tambi&eacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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