{"id":39405,"date":"2022-10-22T14:20:20","date_gmt":"2022-10-22T14:20:20","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-22T14:20:20","modified_gmt":"2022-10-22T14:20:20","slug":"familia-muy-unida-demasiado-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/familia-muy-unida-demasiado-1\/","title":{"rendered":"Familia muy unida\u2026 demasiado (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39405\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sugey, mi madre. Bea (Beatriz) y Soli (Soledad), mis hermanas. Pablo, mi padre y Zandra, su amante, luego mi esposa. Yo, soy Alejandro y les contar&eacute; una historia familiar.<\/p>\n<p>Alejandro estaba en una fiesta en casa de unos amigos, cerca de su residencia, en compa&ntilde;&iacute;a de una chica maravillosa, de 20 a&ntilde;os, 1.60 de estatura, 56 kg de peso, piel canela, ojos color miel, cabellera casta&ntilde;a ondulada, con una figura corporal que era un pecado mortal; muy parecida a su madre, que era la mujer m&aacute;s hermosa que sus ojos hubieran visto. Y a su hermana menor, quien era otra criatura celestial. La primera se llamaba Beatriz, pero familiarmente le dec&iacute;an Bea. Llevaba un vestidito floreado, a media pierna, con vuelo y escote regular, que la convert&iacute;a en blanco de todas las miradas, de ambos sexos y de todas las edades.<\/p>\n<p>Se encontraban bailando en el cumplea&ntilde;os de la mejor amiga de ella, Flor Iraida. Desde temprano bailaban salsa, merengues, pasodobles, boleros, polkas y hab&iacute;a llegado la hora del rock. Del brit&aacute;nico, del bueno. Luego, m&aacute;s tarde, ser&iacute;a de la m&uacute;sica lenta, suave, ya para los enamorados. Para bailar en medio ladrillito -del piso- ciertamente.<\/p>\n<p>A decir verdad, esta chica no era su novia, ni siquiera estaban intentando nada, solo divertirse sanamente, bailar y re&iacute;r. Le encantaba hacerlo con ella, porque era muy divertida. Hasta c&oacute;mica, dir&iacute;a &eacute;l. Ten&iacute;a un car&aacute;cter que Dios se lo guarde, era un cielo. Una personalidad avasallante en cierto sentido, pero con mucha dulzura y ternura y todo lo que se les ocurra que termine en &ldquo;ura&rdquo;. Desde hac&iacute;a rato eran el centro de las miradas de los concurrentes, que les hac&iacute;an rondas y hasta les ped&iacute;an que se besaran, porque supuestamente eran una bella pareja. Pero no pod&iacute;a besarla, no se atrever&iacute;a a hacerlo, porque&hellip; bueno, se trataba simplemente de su hermana. Si, su hermana Bea. La acompa&ntilde;&oacute; a esta fiesta debido a que recientemente, hac&iacute;a solo una semana, &ldquo;termin&oacute;&rdquo; con el idiota de su novio. Si, el idiota, porque solo un tonto se atrever&iacute;a a ponerle los cuernos con su mejor amiga, a una chica como Bea. Se los puso con la homenajeada, Flor Iraida. Pero todo fue una componenda entre ellas, Flor le cont&oacute; a Bea que Jes&uacute;s le estaba coqueteando descaradamente y se pusieron de acuerdo para ver hasta donde llegaba el tipo. Cuando Flor llam&oacute; a Bea para decirle que se estaban besando en su casa, Bea fue hasta all&aacute; y los agarr&oacute; con las manos en la masa, es decir, con las lenguas en las bocas del otro. Enseguida lo mand&oacute; al carajo y Flor tambi&eacute;n, por descarado.<\/p>\n<p>Cuando Alejandro lo supo, pens&oacute; que en este mundo hab&iacute;a cada imb&eacute;cil&hellip; &eacute;l no cometer&iacute;a un error as&iacute;. Una chica como Bea, no porque fuese su hermana, no se la consigue uno todos los d&iacute;as, por ah&iacute;. Con decirles que entre todas sus amistades, compa&ntilde;eras de clases en el liceo y ahora en la universidad y sus amigas con derechos, no se consegu&iacute;a ni siquiera una que le hiciera sombra, no solo a Bea, sino tambi&eacute;n a Soli -Soledad- su otra hermana. Y ni que hablar de su madre, Ana&iacute;s, la mujer m&aacute;s hermosa del mundo. No lo dec&iacute;a solo &eacute;l, lo dec&iacute;an todos los que las conoc&iacute;an, familiares, amigos, vecinos, sus profesores del liceo y especialmente sus amigotes.<\/p>\n<p>Hola, soy Alejandro, Ale para mam&aacute; y mis hermanas, soy el mayor de tres y feliz custodio de mis dos hermosas hermanitas. Pues bien, el idiota de Jes&uacute;s se la pierde, pero entonces yo tuve que traerla a la fiesta, porque no le gustaba ir sin pareja. Desde los 15 no lo hac&iacute;a. O ten&iacute;a con quien ir o no iba. Y ya que vinimos juntos, nos divertir&iacute;amos y ya. La otra, Soli, si iba a fiestas ella sola, pero esa no le ten&iacute;a miedo a nadie ni a nada.<\/p>\n<p>Llegada la hora de la m&uacute;sica lenta, la del medio ladrillito, las luces desaparecieron y entraron las de ne&oacute;n negro. A m&iacute;, particularmente, se me notaban los interiores Wilson Athetlics -con suspensor anat&oacute;mico Canguro- blancos, bajo el bluejean. Parec&iacute;an fosforescentes y Bea se mor&iacute;a de la risa y le dec&iacute;a a todos que mirasen mi ropa interior brillar. Ella era as&iacute; y yo la soportaba, no me quedaba de otra.<\/p>\n<p>&#8211; Qu&eacute;date quieta, ni&ntilde;a y vamos a bailar. Mira que se me puede notar a &ldquo;mi mejor amigo&rdquo; en rebeld&iacute;a y entonces van a decir que soy vulgar. No jodas mucho &#8211; le dec&iacute;a, para apaciguarla.<\/p>\n<p>&#8211; Pero si yo no jodo, solo digo&hellip; jajaja, no te molestes conmigo, hermanito, divi&eacute;rtete &#8211; me respond&iacute;a Bea.<\/p>\n<p>Entonces la tom&eacute; por la cintura, la atraje hacia m&iacute; para bailar una lenta canci&oacute;n que duraba un mont&oacute;n, Al Kooper &#8211; Lookin&#39; for a home, de 5:51 minutos de duraci&oacute;n, solo para enamorados. Ella se abrazaba a mi cuello y yo hac&iacute;a lo propio por su cintura y al poco estaba notando las miradas de envidia de los amigos, que me ve&iacute;an bailar as&iacute; con aquella diosa. A ninguno ella se los hubiera permitido, solo a m&iacute;, su hermano mayor, su figura masculina y a alguno que haya sido novio de ella. Un ratico despu&eacute;s empec&eacute; a sentir el dulce aroma de su perfume, la tibieza de su piel, lo agradable de su sudor, del tacto de sus dedos en mi cuello&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Contr&oacute;late, mira que no soy tu novio. La gente va a pensar que somos unos pervertidos &#8211; le dije, susurr&aacute;ndole al o&iacute;do.<\/p>\n<p>&#8211; Pero si me abrazas as&iacute; y me hablas de esa manera &iquest;qu&eacute; puedo yo hacer? Yo s&eacute; que somos hermanos, pero t&uacute; est&aacute;s m&aacute;s bueno que nadie, as&iacute; que ser&eacute; una pervertida&hellip; jajaja.<\/p>\n<p>Unas gotas de sudor rodaron por sus mejillas y yo las sorb&iacute; con mi lengua, disimuladamente. Ella se eriz&oacute; con mi accionar y me dio un pellizco. Luego nos re&iacute;mos a d&uacute;o. Hacia el final de la canci&oacute;n, ya &ldquo;mi mejor amigo&rdquo; pretend&iacute;a rebelarse y trat&eacute; de despegarme de ella, pero ella no me lo permiti&oacute;. Le expliqu&eacute; lo comprometido de mi situaci&oacute;n y ella me dijo que no le importaba. Que le agradaba saber que causaba ese tipo de reacciones en un hombre, as&iacute; fuese su hermanito querido. Le expliqu&eacute; que era obvio que produjera esas sensaciones en los hombres, porque estaba buen&iacute;sima y ella se re&iacute;a de mis piropos.<\/p>\n<p>Poco rato despu&eacute;s termin&oacute; la largu&iacute;sima canci&oacute;n y el suplicio. Me despegu&eacute; de ella y la tom&eacute; de la mano para salir al patio a respirar aire fresco y recobrar la calma. En mis pantalones, para variar, se notaba el &ldquo;efecto Bea&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; Hermanito, pero &iquest;por qu&eacute; te pones as&iacute;? Soy tu hermana, no una de tus amiguitas &ldquo;especiales&rdquo;. Mejor te sacas la camisa por fuera, para ver si tapas esa cosa. Se te nota demasiado &#8211; me dijo con toda naturalidad.<\/p>\n<p>Yo, atribulado, ni siquiera respond&iacute;. Me saqu&eacute; la camisa, que afortunadamente era de faldones largos y santo remedio. En eso hizo acto de presencia nuestra otra hermana, Soli, la menor. Ven&iacute;a con cara de pocos amigos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y a ti que te pasa, Soli? &iquest;Por qu&eacute; esa cara? &iquest;Alguien te molest&oacute;? &#8211; le pregunt&eacute;, inquieto por verla as&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; No, solo el idiota de Fernando, empe&ntilde;ado en besarme. Le di su rodillazo y se est&aacute; revolcando por all&aacute;, detr&aacute;s de aquella columna. A m&iacute; no me besa el que quiera, sino al que yo se lo permita.<\/p>\n<p>&#8211; Otro idiota m&aacute;s. Pero bueno &iquest;qu&eacute; les pasa? &iquest;No son capaces de conquistar a una chica? &#8211; les dije, sin mucha convicci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Lo que pasa es que no saben c&oacute;mo tratar a una mujer; creen que somos sus panas, sus compinches y no es as&iacute;. Para conquistar a una chica hacen falta buenos modales, sutilezas, halagos, pero no empalagosos. Estos van al punto. Esa carajita me gusta, entonces me la jamoneo. &iquest;Qu&eacute; fue? &#8211; dijo ella, en descargo de su actitud.<\/p>\n<p>&#8211; Tienes raz&oacute;n, mi ni&ntilde;a linda. Ven, vamos a bailar un ratico, como noviecitos, para que se te tranquilice el esp&iacute;ritu. Y t&uacute;, te quedas quietecita aqu&iacute;. Me esperas &iquest;s&iacute;? &#8211; le dije a Bea, que estaba sentada en el banco junto a m&iacute;.<\/p>\n<p>Bail&eacute; con Soli, otra hermos&iacute;sima chica, un poco menos desarrollada que Bea, quiz&aacute;s desarrollo retardado, pero que apuntaba a ser una mujerona. 18 a&ntilde;os, med&iacute;a 1.67 y pesaba unos 57 kg., pero su trasero y sus tetas a&uacute;n no despuntaban como era regla en las mujeres de mi casa. Pero algo me dec&iacute;a que cuando se terminara de desarrollar, ser&iacute;a m&aacute;s voluptuosa que Ana&iacute;s y Bea. Y era hermosa como ella sola. Su carita era preciosa, sin m&aacute;s calificativos. Y sus ojos color miel, como los de mam&aacute;, Bea y los m&iacute;os, marca de f&aacute;brica.<\/p>\n<p>&#8211; Los vi a Bea y a ti bailando hace un ratico, antes de darle el rodillazo a Fernando. Parec&iacute;a que te la estabas cepillando, no s&eacute;, digo yo, jijijiji &#8211; me dijo al o&iacute;do, discretamente, con una cierta sonrisita&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Ya sabes c&oacute;mo es Bea, se me pega como una lapa, se cuadra delante de mi cuerpo y se incrusta en m&iacute;. Le pido cordura y no me para. Y como est&aacute; tan buena, todo el mundo se fija en ella. Me va a volver loco un d&iacute;a de estos. Menos mal que t&uacute; eres mejor comportada, porque ya todos te est&aacute;n mirando y no ser&aacute; por fea, precisamente &#8211; le respond&iacute;.<\/p>\n<p>Entonces la tremenda de Soli me enred&oacute; una pierna entre las suyas que me hizo trastabillar y casi caemos al piso. Y se solt&oacute; a re&iacute;r a carcajadas.<\/p>\n<p>As&iacute; pas&eacute; la noche, bailando con mis dos hermosas hermanas, solicitadas por todos, pero ariscas, solo quer&iacute;an estar conmigo. Les ped&iacute; en varias oportunidades que se soltaran pero me respond&iacute;an que en esa fiesta no hab&iacute;a nadie que les interesara.<\/p>\n<p>A eso de las 3 am nos fuimos para nuestra casa. Subimos al Toyota Land Cruiser y recorrimos las escasas calles que nos separaban de casa. Al entrar, nos recibi&oacute; Pepe, nuestro pastor alem&aacute;n, incondicional de Bea. Ella se agach&oacute; a saludarlo y darle un beso y se fueron para el segundo piso, hasta su habitaci&oacute;n. Soli y yo entramos a la cocina a beber agua para luego subir tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Le diste muy duro a Fernando? &iquest;Crees que le hiciste da&ntilde;o? &#8211; le pregunt&eacute;, mientras beb&iacute;amos.<\/p>\n<p>&#8211; No fue muy duro, pero ten&iacute;a que darle una lecci&oacute;n. Yo no soy f&aacute;cil, tiene que tener paciencia y estilo. Si me hubiera tratado bien, estar&iacute;amos bes&aacute;ndonos todav&iacute;a, porque &eacute;l me gusta, f&iacute;sicamente hablando, pero tiene que ser m&aacute;s hombrecito &#8211; me respondi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Si, tienes raz&oacute;n, es muy tonto. Bueno, fe&iacute;ta, vamos a dormir. Me doy una ducha y me acuesto. Hasta ma&ntilde;ana &#8211; le dije, para despedirme.<\/p>\n<p>&#8211; Hasta ma&ntilde;ana, peluchito, que duermas bien &#8211; me dijo y me dio un beso en la mejilla.<\/p>\n<p>Subimos y cada uno a su habitaci&oacute;n. Poco despu&eacute;s, una vez que ellas dos salieron del ba&ntilde;o que compartimos, me met&iacute; para darme una ducha y acostarme fresco y limpio.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Sugey, mi madre. Bea (Beatriz) y Soli (Soledad), mis hermanas. Pablo, mi padre y Zandra, su amante, luego mi esposa. Yo, soy Alejandro y les contar&eacute; una historia familiar. Alejandro estaba en una fiesta en casa de unos amigos, cerca de su residencia, en compa&ntilde;&iacute;a de una chica maravillosa, de 20 a&ntilde;os, 1.60 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19937,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-39405","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39405","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19937"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39405"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39405\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}