{"id":39421,"date":"2022-10-23T22:00:00","date_gmt":"2022-10-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-23T22:00:00","modified_gmt":"2022-10-23T22:00:00","slug":"necesito-el-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/necesito-el-trabajo\/","title":{"rendered":"Necesito el trabajo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39421\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&mdash;&iexcl;Joder! &mdash;dijo Laura dando un puntapi&eacute; a la papelera de pl&aacute;stico que ten&iacute;a cerca de su escritorio.&nbsp;<\/p>\n<p>Juan, su colega, levant&oacute; la mirada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; pasa? &mdash;dijo con un tono en el que no se apreciaba ni una pizca de inter&eacute;s.<\/p>\n<p>La mujer pens&oacute; en decir algo, pero finalmente no lo hizo. Estaba demasiado ocupada releyendo el maldito email que acababa de recibir. A sus 32 a&ntilde;os, casada con Andr&eacute;s, tres menos que ella, y una ni&ntilde;a de cuatro a su cargo, se encontraba en uno de esos momentos de horas bajas en los que tocaba apretar el culo, hacer horas extra y esperar a que su pareja, un escritor que acababa de empezar, terminase la obra que les sacar&iacute;a de pobres.<\/p>\n<p>Las palabras del cliente eran claras y duras. Sab&iacute;a cual era el siguiente paso, levantarse de la silla acolchada e ir al despacho de su nuevo jefe. Las piernas comenzaron a temblarle y un nudo de nervios se form&oacute; en su est&oacute;mago. Trag&oacute; saliva, apoy&oacute; las manos en el reposabrazos y se reincorpor&oacute; no sin cierto esfuerzo. &quot;Quiz&aacute;s deber&iacute;a beber un vaso de agua&#8230; no, mejor no, con este estado de nervios lo &uacute;ltimo que necesito es llenar la vejiga&quot; pens&oacute;.<\/p>\n<p>El despacho del nuevo encargado era luminoso y el mobiliario era de estilo moderno y minimalista. Un par de cuadros abstractos que parec&iacute;an sacados de alg&uacute;n estudio de psicolog&iacute;a, una mesa oscura de madera maciza y un par de sillas de metal.<\/p>\n<p>Don Pedro rondar&iacute;a los 50. Alto, serio, atractivo a su modo. El traje y la corbata le sentaban bien. Su voz era grave.<\/p>\n<p>&mdash;Laura, si&eacute;ntate por favor.<\/p>\n<p>La mujer obedeci&oacute; con cierto alivio. Al menos ahora no ten&iacute;a que preocuparse por mantenerse de pie. Le cost&oacute; un tiempo decidirse a hablar y cuando lo hizo las palabras salieron de su boca atropelladamente en una mezcla de reproches y disculpas dif&iacute;cil de digerir. Cuando termin&oacute;, ten&iacute;a el rostro colorado y su coraz&oacute;n lat&iacute;a con fuerza.<\/p>\n<p>Su jefe la mir&oacute; de arriba a abajo en silencio durante unos segundos y luego habl&oacute; con frialdad resumiendo la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&quot;Est&aacute;s despedida&quot;.<\/p>\n<p>Laura se rebel&oacute; ante esa conclusi&oacute;n.<\/p>\n<p>&quot;No, no es justo. Tiene que haber otra soluci&oacute;n.&quot;<\/p>\n<p>Pedro respondi&oacute; y la empleada habl&oacute; de nuevo; rog&oacute; e implor&oacute;, har&iacute;a cualquier cosa por conservar su trabajo.<\/p>\n<p>Para su sorpresa, el hombre que ten&iacute;a enfrente sonri&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Cierra la puerta. &mdash;orden&oacute;.<\/p>\n<p>Laura obedeci&oacute; tragando saliva tras echar el cerrojo.<\/p>\n<p>&mdash;Este despacho est&aacute; insonorizado. Te voy a contar una cosa Laura, me gustan las mujeres, me gustan mucho. Me vuelven locos sus senos y sus nalgas temblonas. Me gusta cuando me miran con deseo y cuando, cuando se encargan de, bueno, ya sabes. &iquest;Qu&eacute; me dices? Te apetecer&iacute;a conservar tu trabajo&#8230; bueno, tendr&iacute;as que convencerme.<\/p>\n<p>Laura enrojeci&oacute; violentamente. Lo que aquel hombre le ped&iacute;a era demasiado. Quer&iacute;a a su marido, disfrutaba con &eacute;l y le gustaba el sexo &iacute;ntimo que practicaban los viernes, sexo lleno de confianza mutua. Lo que le ped&iacute;a aquel tipo no era solo una humillaci&oacute;n, si no una infidelidad en toda regla. El dilema era saber si estaba justificada dadas las circunstancias.<\/p>\n<p>&mdash;Yo&#8230; lo que me pide&#8230; yo.<\/p>\n<p>&mdash;Mira Laura, esto es una oportunidad que te doy, pero depende de ti. Si no te convence ah&iacute; tienes la puerta. Recibir&aacute;s el finiquito y una carta de recomendaci&oacute;n para encontrar otro trabajo&#8230; s&eacute; que es dif&iacute;cil, pero bueno, no ser&iacute;a el fin del mundo&#8230; es lo que hay.<\/p>\n<p>La mujer pens&oacute; a toda prisa, no pod&iacute;a llegar a casa y decir que la hab&iacute;an echado, no pod&iacute;a complicarse la vida ahora, su hija, su marido&#8230; todos depend&iacute;an de ella y&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;Esto, esto no saldr&iacute;a de aqu&iacute; verdad&#8230;<\/p>\n<p>El jefe se levant&oacute; y se acerc&oacute; a la empleada. Cogi&oacute; una de sus manos, levant&oacute; con la otra su ment&oacute;n y mir&aacute;ndola a los ojos respondi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;100% privado.<\/p>\n<p>Y a continuaci&oacute;n a&ntilde;adi&oacute; apoyando la mano en la cabeza de Laura y empuj&aacute;ndola hacia abajo.<\/p>\n<p>&mdash;Ag&aacute;chate, de cuclillas.<\/p>\n<p>Luego se desabroch&oacute; los pantalones y se baj&oacute; los calzoncillos dejando su miembro a la vista de su empleada.<\/p>\n<p>Laura reaccion&oacute; mec&aacute;nicamente, agarr&oacute; el falo entre sus manos y comenz&oacute; a masturbarlo.<\/p>\n<p>&mdash;M&iacute;rame. Quiero ver tus ojos.<\/p>\n<p>La mujer levant&oacute; la mirada mientras hurgaba con sus dedos el capullo. Luego abri&oacute; la boca bes&oacute; el pene y meti&eacute;ndolo en su boca, empez&oacute; a chuparlo. Algunas gotas de la abundante saliva, resbalaron por la comisura de sus labios y una sensaci&oacute;n de cosquilleo recorri&oacute; su bajo vientre mientras escuchaba los entrecortados jadeos de aquel hombre.<\/p>\n<p>Dos minutos bastaron para que Pedro eyaculase en el rostro de su empleada.<\/p>\n<p>Luego sac&oacute; del bolsillo unos pa&ntilde;uelos de papel y limpi&oacute; el rostro de la mujer. A continuaci&oacute;n, elimin&oacute; como pudo el semen que hab&iacute;a ca&iacute;do sobre sus huevos.<\/p>\n<p>&mdash;Y ahora viene el castigo. Has sido una chica mala y mereces que el t&iacute;o Pedro te de unos buenos azotes.<\/p>\n<p>&mdash;Ven aqu&iacute;&#8230; vamos, desn&uacute;date, el culo al aire, eso es, sobre mis rodillas. Qu&eacute; rajita m&aacute;s rica&#8230;<\/p>\n<p>Fuera del despacho, Juan y el resto de empleados trabajaban ajenos a lo que ocurr&iacute;a entre su jefe y una de sus colegas, ajenos al sonido de los azotes que calentaban el trasero de Laura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 &mdash;&iexcl;Joder! &mdash;dijo Laura dando un puntapi&eacute; a la papelera de pl&aacute;stico que ten&iacute;a cerca de su escritorio.&nbsp; Juan, su colega, levant&oacute; la mirada. &mdash;&iquest;Qu&eacute; pasa? &mdash;dijo con un tono en el que no se apreciaba ni una pizca de inter&eacute;s. La mujer pens&oacute; en decir algo, pero finalmente no lo hizo. 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