{"id":39449,"date":"2022-10-24T23:19:38","date_gmt":"2022-10-24T23:19:38","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-24T23:19:38","modified_gmt":"2022-10-24T23:19:38","slug":"dia-1-de-humillacion-en-el-hotel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/dia-1-de-humillacion-en-el-hotel\/","title":{"rendered":"D\u00eda 1 de humillaci\u00f3n en el hotel"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39449\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Estaba trabajando cuando mi novia me llam&oacute; para contarme que se gan&oacute; un fin de semana en un hotel spa m&aacute;s un acompa&ntilde;ante. Su empresa premi&oacute; a su sucursal con boletos para todos. Me pidi&oacute; que la acompa&ntilde;ara, ya que crey&oacute; que ser&iacute;a una bonita experiencia para vivir en pareja. Aunque me interes&oacute; su propuesta, me llam&oacute; la atenci&oacute;n debido a que el hotel era famoso y solo atend&iacute;a mujeres. Ella me dijo que planeaban empezar a atender a hombres y mujeres. Adem&aacute;s, ya hab&iacute;a preguntado y le dijeron que no habr&iacute;a problemas, incluso le ofrecieron servicios especiales para hombres si ella lo deseaba para mi.<\/p>\n<p>Esto me sorprendi&oacute;, pero decid&iacute; no ahondar mucho. Las paredes ten&iacute;an o&iacute;dos. Una vez colgu&eacute;, mi jefa se acerc&oacute; &iquest;Ya terminaste de hablar, pilincito? Pregunt&oacute;. Ese era el humillante apodo que me hab&iacute;a puesto mi novia. Mi jefa una vez escucho el apodo en una conversaci&oacute;n que tuve con mi novia al tratar un tema igual de humillante y que tambi&eacute;n repet&iacute;a constantemente para avergonzarme. Est&aacute;bamos en una farmacia preguntando si el viagra ten&iacute;a efectos secundarios y si pod&iacute;a ayudar tambi&eacute;n a la eyaculaci&oacute;n precoz. No nos dimos cuenta que mi jefa estaba en la misma farmacia, y solo la notamos cuando nos respondi&oacute; que pod&iacute;a causar dolores de cabeza y que no ayudaba a la eyaculaci&oacute;n precoz. Ahora no perd&iacute;a oportunidad para avergonzarme frente a mis compa&ntilde;eras de oficina. Jam&aacute;s dijo nada de lo ocurrido, pero sus indirectas eran claras para m&iacute;. Esto fue hace una larga semana y me motivaba mucho a relajarme un fin de semana en el spa.<\/p>\n<p>Llegado el viernes, fuimos apenas salimos del trabajo. Ambos est&aacute;bamos estresados y en lo personal, estaba feliz de no tener que ver a mi jefa en un largo tiempo. Con mi novia nos conocimos a los 19, ahora ten&iacute;amos 25 y desde los 22 que no sal&iacute;amos de la ciudad. Conducimos hasta el hotel que quedaba en las afueras de la ciudad, cerca del campo. cuando llegamos una jovencita me pidi&oacute; las llaves de mi auto para estacionarlo y otra me ayud&oacute; con mis maletas. Llegamos al vest&iacute;bulo donde la recepcionista. Ella era una mujer de unos 35 a&ntilde;os, cabello negro y largo, con unos lentes delgados y de contextura delgada. Pidi&oacute; nuestros nombres y nos dio los detalles de nuestra estad&iacute;a. Fue ah&iacute; donde me revelaron que no solo fue una atenci&oacute;n por parte del hotel recibirme, sino que tambi&eacute;n ser&iacute;a una prueba. Estaban planeando ampliar su p&uacute;blico a futuro y ser&iacute;a su conejillo de indias. Me dijeron que era el &uacute;nico hombre que se present&oacute; y me di cuenta que no hab&iacute;a ning&uacute;n hombre a la vista en ning&uacute;n lado. Dije que me sent&iacute;a honrado. Pod&iacute;an contar conmigo en lo que necesitaran. La recepcionista sonri&oacute; y dijo que no habr&iacute;a problema si sab&iacute;a comportarme.<\/p>\n<p>Nos explic&oacute; que el hotel ten&iacute;a una pol&iacute;tica bastante libre respecto al uso de ropa. Se le avis&oacute; a la clientela que iban a traer hombres esta semana para hacer unas pruebas respecto al funcionamiento del local. Por lo que era posible que, si yo lo deseara, anduviera desnudo por donde quisiera una vez me registrara. Esta noticia me sorprendi&oacute; y al mismo tiempo me confundi&oacute; &iquest;Ten&iacute;a permiso para caminar desnudo por todo el hotel?&iquest;Incluso frente a las clientas? No alcanc&eacute; a preguntar nada, gracias al buen sentido del humor de mi novia. Despu&eacute;s de soltar una peque&ntilde;a risita asegur&oacute; que probablemente no querr&iacute;a que me vieran desnudo y que si quisieran verme, tendr&iacute;an que andar cargando una lupa con mega aumento o un microscopio. La recepcionista se sorprendi&oacute; al o&iacute;r esto, acto seguido rio un poco e intento mantener la compostura. Dijo que ahora entend&iacute;a muchas cosas. Yo no entend&iacute;, pero no quise preguntar. Ya era lo suficientemente humillante que mi novia se riera de mi pene peque&ntilde;o junto a una desconocida. Mi novia me amaba mucho y siempre era muy considerada conmigo. Siempre pod&iacute;a contar con ella, tal como ella conmigo. Desde que nos conocemos, no creo que nadie la conozca mejor que yo a ella, ni ella a mi.<\/p>\n<p>Pero desde el inicio de la relaci&oacute;n me hizo saber que me amaba tal como era, incluyendo mi peque&ntilde;&iacute;simo pene. Nunca me lo recrimin&oacute;, pero nunca perdi&oacute; una oportunidad para avergonzarme con mi, como lo llama ella, &ldquo;pilincito&rdquo;. Una vez recuper&oacute; el aire la recepcionista, nos explic&oacute; que ambos ten&iacute;amos esa opci&oacute;n si la dese&aacute;bamos, pero que eso no implicaba que pudi&eacute;ramos molestar a nadie. Contaban con reglas estrictas respecto a las insinuaciones sexuales en publico a las otras clientas del lugar. En caso de desobedecer estas reglas, el hotel contaba con todas las medidas legales y f&iacute;sicas para castigar severamente a las, y en este caso los, culpables. No tom&oacute; m&aacute;s que terminara de hablar la recepcionista para que mi novia volviera a tomar la palabra. Con un tono mesurado, pero firme, asegur&oacute; que no ten&iacute;a de qu&eacute; preocuparse por ella y especialmente pod&iacute;a confiar en que yo no me atrever&iacute;a a hacer tal barbarie. Dicho esto, gir&oacute; su cabeza y me dio una mirada peor que la de medusa para petrificar a la mas fiera de las bestias &iquest;Cierto? Pregunto con la misma voz y la misma mirada. No estoy seguro de s&iacute; ten&iacute;a poderes ps&iacute;quicos, pero sent&iacute; una mano invisible agarrarme firmemente ambos test&iacute;culos y con misericordia no reventarlos&hellip; todav&iacute;a. Cierto, respond&iacute; y sent&iacute; como volv&iacute;a mi alma a mi cuerpo. El aura de mi novia era imponente. Tanto que creo que la misma recepcionista debi&oacute; sentir una mano invisible liberarla y cederle el turno de hablar. Continu&oacute; con unas explicaciones m&aacute;s y finalmente nos pidi&oacute; nuestros nombres para registrar nuestro ingreso. Despu&eacute;s de esto, la recepcionista llam&oacute; a una gu&iacute;a para que nos mostrara el camino. La gu&iacute;a deb&iacute;a tener unos 28 a&ntilde;os, su cabello era rubio y estaba tomado en una cola de caballo. Pese a usar el mismo uniforme, se ve&iacute;a m&aacute;s casual que la recepcionista, pese a que ambas eran amables.<\/p>\n<p>La gu&iacute;a nos pidi&oacute; que la sigui&eacute;ramos. A los lados del vest&iacute;bulo hab&iacute;a distintos corredores. Nos llev&oacute; a uno que ten&iacute;a dos cuartos separados. Nos explicaron que deb&iacute;amos dejar nuestras ropas hasta terminar nuestra estancia y usar las que nos entregar&iacute;an ellas. Al finalizar el d&iacute;a, o de ser necesario, pod&iacute;amos dejar la actual en la ropa sucia y ellas nos entregar&iacute;an m&aacute;s en nuestra habitaci&oacute;n. La gu&iacute;a nos dijo que us&aacute;ramos el cuarto del lado derecho para desnudarnos y que la ropa que nos correspond&iacute;a ya estaba ah&iacute;. Acto seguido nos dejo solos. Mi novia no tard&oacute; en quitarse todo y quedar tan desnuda como cuando lleg&oacute; al mundo. Su cuerpo me encantaba, pero su despreocupaci&oacute;n al andar con su bello y paliducho culito al aire me causaba admiraci&oacute;n. Sutilmente, esper&oacute; a que tambi&eacute;n desnudara antes de ponerse las ropas-una camisa, pantal&oacute;n y boxers de tela holgados- que nos hab&iacute;an dejado. Siguiendo su ejemplo me quite todo r&aacute;pidamente y camine un poco por el cuarto antes de vestirme.<\/p>\n<p>Sin embargo yo lo hice porque estaba nervioso por s&iacute; la gu&iacute;a volv&iacute;a y me encontraba con mi pitul&iacute;n al aire. Al coment&aacute;rselo a mi novia ella se r&iacute;o. Se acerco sutil, pero no lentamente a m&iacute; y me agarr&oacute; del pene con mucha ternura. De forma muy dulce me dijo las palabras m&aacute;s vergonzosas que pudo encontrar. Ni aunque tuviera vista de halc&oacute;n podr&iacute;a ver esta pirulita de beb&eacute; que tienes entre las piernas. Me dio un beso y una nalgada y fue a vestirse finalmente. Con todo eso debo admitir que, pese a lo humillado y avergonzado que me sent&iacute;a al escuchar eso estando desnudo, mi pene reacciono frente a todo lo ocurrido. Quisiera culpar al fr&iacute;o o a los nervios, pero la verdad mi pene segu&iacute;a igual de peque&ntilde;o, porque era peque&ntilde;o pese a estar erecto. Una vez espabil&eacute;, fui a buscar mi ropa, pero me sorprendi&oacute; ver que hab&iacute;an varios montones de ropa. Tom&eacute; el m&iacute;o y le coment&eacute; mi duda a mi novia. Ella estaba diciendo que no entend&iacute;a tampoco cuando se vio interrumpida por el grito agudo de una mujer. Nosotros est&aacute;bamos d&aacute;ndole la espalda a la pared cuando ocurri&oacute; esto. Ambos nerviosos giramos hacia la entrada del cuarto cuando notamos a un grupo de 5 mujeres sorprendidas de ver a un hombre desnudo.<\/p>\n<p>Eran bastante j&oacute;venes. La mas vieja deb&iacute;a tener unos 27 y la m&aacute;s joven unos 21. Ellas me estaban mirando el culo cuando gir&eacute; y qued&eacute; vi&eacute;ndolas de frente. Yo y mi novia nos quedamos en shock, sin poder movernos. La mujer que grit&oacute; y sus amigas me miraron a la cara. Yo a&uacute;n no terminaba de procesar que estaba desnudo frente a 5 desconocidas, pero ellas me ayudaron a entender la situaci&oacute;n cuando bajaron sus miradas hasta mi entrepierna. Hubo un segundo de silencio que pareci&oacute; durar una hora. Los ojos de las 5 mujeres primero se fijaron en su objetivo y r&aacute;pidamente se abrieron junto a sus bocas y junto a sus cejas alzadas al un&iacute;sono.<\/p>\n<p>El silencio y la tensi&oacute;n se vieron cortados por 5 gritos a&uacute;n m&aacute;s agudos que el anterior, pero ligeramente m&aacute;s cortos. Despu&eacute;s de la sorpresa vino la risa y las miradas c&oacute;mplices entre ellas. Eran 5 chicas que re&iacute;an a carcajadas despu&eacute;s de ver mi ya peque&ntilde;o pene, que poco a poco se encog&iacute;a con cada carcajada y cada mirada que intercambiaban. Por si fuera poco, el alboroto atrajo a la gu&iacute;a y a una de las guardias. La guardia era bastante alta y fornida. Su piel era morena y su cabello negro tomado en unas trenzas. Deb&iacute;a tener unos 32 a&ntilde;os. Cuando entraron a la habitaci&oacute;n ya hab&iacute;a podido cubrir mi encogido y avergonzado pene, pese a que esto no restaba lo vergonzoso y humillante de estar desnudo frente a todas est&aacute;s mujeres. Sorprendidas, pero no tanto, ya que sab&iacute;an que yo estaba aqu&iacute;, preguntaron si todo estaba bien. Una de las chicas respondi&oacute; que s&iacute;, que solo se pillaron con una peque&ntilde;ita sorpresa. A lo que la gu&iacute;a respondi&oacute; que estaba bien, pero que no era para tanto.<\/p>\n<p>Dicho eso sent&iacute; un familiar par de manos sujetarme de las mu&ntilde;ecas y quitarlas hacia los lados. Una vez mi pene volvi&oacute; a quedar expuesto frente a todas, mi novia pregunto si ella no hubiera reaccionado igual despu&eacute;s de ver algo tan inusual. En menos de un segundo la gu&iacute;a y la guardia acercaron un poco su cara y entrecerraron los ojos para ver mejor. Al lograr divisar mejor mi min&uacute;sculo pene ambas pusieron una cara de gran sorpresa, seguida de unas carcajadas que estallaron al un&iacute;sono junto a las 5 chicas que ah&iacute; estaban. Todas riendo y mir&aacute;ndose entre s&iacute;. Un par de ellas se susurraba algo al o&iacute;do y estallaban nuevamente en carcajadas. Entre todo ese jolgorio mi novia me abraza por la espalda con un brazo y sujeta mi pene con el otro usando solo 2 dedos. Con una voz alegre, pero no jocosa ni burlesca dice alto- Y este pitul&iacute;n es todo mio- pese a que su mensaje se perdi&oacute; entre todas las risas y el ruido. Acto seguido me beso y me dio una ultima nalgada.<\/p>\n<p>El jolgorio se apago lentamente hasta convertirse en susurros bajos y peque&ntilde;as risitas. Yo ya me hab&iacute;a vestido, mientras mi novia me consolaba. Yo estaba m&aacute;s tranquilo y la situaci&oacute;n, aunque vergonzosa, hab&iacute;a pasado a segundo plano despu&eacute;s de lo ultimo que o&iacute;. &ldquo;Y este pitul&iacute;n es todo mio&rdquo;. Estaba a punto de ir hasta nuestra habitaci&oacute;n cuando not&eacute; que mi pantal&oacute;n y mis boxers me quedaban enormes. Mi novia me dijo que fuera a la recepci&oacute;n a preguntar que hab&iacute;a pasado y si me pod&iacute;an dar un par m&aacute;s ajustado. Cuando estaba cruzando el umbral mis pantalones casi se caen, pero alcanc&eacute; a sujetarlos y solo se logr&oacute; ver un poco de mi trasero. El grupo a&uacute;n no se vest&iacute;a. Estaban esperando a que me fuera seguramente, pero deb&iacute;an querer ver como me vest&iacute;a. No te preocupes, ya todas te vimos, dijo una de ellas. Al fondo mi novia grit&oacute;. Se le caen los pantalones, porque no tiene con qu&eacute; rellenarlos.<\/p>\n<p>No esper&eacute; y fui caminando r&aacute;pidamente a la recepci&oacute;n. Al fondo se volv&iacute;an a cuchar las risas y ten&iacute;a claro que ninguna de las 6 se guardar&iacute;a ninguna opini&oacute;n. Una vez me encontr&eacute; con la recepcionista le expliqu&eacute; mi problema. Ella me asegur&oacute; que se deb&iacute;a a que no estaban muy seguras de mi talla al ser hombre y que al llegar a mi habitaci&oacute;n encontrar&iacute;a un par m&aacute;s ajustado. En eso lleg&oacute; la gu&iacute;a y cuando me vio, sonri&oacute; levemente. C&oacute;mo si quisiera re&iacute;r, pero no quisiera avergonzarme. Pregunt&oacute; si todo estaba bien y la recepcionista le explic&oacute;. La gu&iacute;a me vio y se disculp&oacute; por los inconvenientes. Yo le dije que no se preocupara. La recepcionista agradeci&oacute; que mi actitud y aprovecho de entregarme una botella de champan y una caja de chocolates caros. Me dijo que era por el mal rato y que ojala el resto de nuestra estancia fuera m&aacute;s placentera. Yo cre&iacute;a que as&iacute; iba a ser hasta que recib&iacute; el regalo con ambas manos. Como ya no me estaba sujetando mis pantalones y mis boxers cayeron al suelo. La gu&iacute;a ya me hab&iacute;a visto e hizo lo que pudo para no mirar de nuevo y no re&iacute;rse. Pero la recepcionista qued&oacute; impactada. Con la boca y los ojos abiertos, adem&aacute;s de su mirada fijada, se qued&oacute; en silencio.<\/p>\n<p>Finalmente espabil&oacute; e intento contener su risa mientras no dejaba de verme. Al principio era mi entrepierna, pero despu&eacute;s me vio a la cara e hizo un gesto involuntario de lastima. La gu&iacute;a ofreci&oacute; subirme los pantalones, a lo que la recepcionista hizo un comentario. Yo era libre de andar con mis pantalones abajo e incluso de ir desnudo si as&iacute; lo deseaba. La recepcionista tom&oacute; el vino y los chocolates y me dijo que los enviar&iacute;an a mi habitaci&oacute;n. Ambas se disculparon una ultima vez y yo volv&iacute; donde mi mujer para irnos finalmente. Mientras caminaba escuche como la recepcionista hablaba con la gu&iacute;a. No exagerabas, parec&iacute;a una tortuga bebe. Debe ponerse los condones con unas pinzas. Sus condones deben ser hechos por hormigas. Dec&iacute;an. Recog&iacute; a mi novia y not&eacute; que se estaba haciendo bastante amiga del grupo. Se escuchaba que conversaban y re&iacute;an, me alegraba por ella. Pero cuando entr&eacute; me sorprend&iacute; al ver que todas estaban desnudas. Mi novia se hab&iacute;a quitado la ropa y el grupo a&uacute;n no se vest&iacute;a. Al llegar el m&aacute;s impactado fui yo. Ella me dijo que no era problema, al fin y al cabo era parte de lo permitido por las reglas del hotel. Yo asent&iacute;, pero la verdad estaba nervioso y ve&iacute;a como susurraban entre ellas y se re&iacute;an mientras me ve&iacute;an. Finalmente mi novia se visti&oacute; y nos fuimos.<\/p>\n<p>Seguimos caminando por el corredor hasta llegar a un jard&iacute;n enorme. Al fondo hab&iacute;an unos ascensores y por el resto del jard&iacute;n se ve&iacute;an letreros que indicaban las distintas prestaciones del hotel. Finalmente nos pod&iacute;amos relajar e ir a nuestra habitaci&oacute;n. &Iacute;bamos rumbo a los ascensores cuando ella me detuvo. Le pregunt&eacute; que pasaba a lo que ella solamente respondi&oacute; quit&aacute;ndose todo salvo las pantuflas que la hab&iacute;an pasado. Yo me puse nervioso y le pregunte si estaba loca. Demos una vuelta por el jard&iacute;n, dijo. Yo no la entend&iacute;a, pero, claro, lo que hac&iacute;a estaba dentro de las reglas. Me tomo de la mano y me llev&oacute; a caminar. Yo me re&iacute; y le pregunt&eacute; s&iacute; se sent&iacute;a libre. Ella me respondi&oacute; que se sent&iacute;a viva, pero que podr&iacute;a sentirse a&uacute;n m&aacute;s viva. Dicho esto, me quit&oacute; la camisa r&aacute;pidamente y al llegar a los pantalones la detuve. Me da mucha verg&uuml;enza, dije. Me mir&oacute; con una sonrisa dulce y c&aacute;lida. Si sacas tu tortuguita a tomar aire y la dejas expuesta, te dar&eacute; un premio al llegar a la habitaci&oacute;n. Dicho esto, me quito los pantalones y quede con mi peque&ntilde;&iacute;simo manicito al aire. Ella me vio y pese a ya haberme visto un mill&oacute;n de veces, se r&iacute;o un poco, me agarr&oacute; del pene y me jal&oacute; hacia ella y me dio un beso. Sigui&oacute; jalando hasta que flect&eacute; mis rodillas un poco y mi cara quedo a su altura. Se acerco a mi o&iacute;do y susurro. &ldquo;Vamos pilincito, demos una vuelta&rdquo;.<\/p>\n<p>Durante la vuelta no faltaron las miradas, las risas, ni las bromas de mi novia. La humillaci&oacute;n y la verg&uuml;enza, fue mucha. Sin embargo, el premio que me dio en la habitaci&oacute;n compenso todo y puede que se viera potenciado por toda la verg&uuml;enza del d&iacute;a. Fue un inicio bastante acorde a lo que me esperaba para el resto del fin de semana en el hotel.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Estaba trabajando cuando mi novia me llam&oacute; para contarme que se gan&oacute; un fin de semana en un hotel spa m&aacute;s un acompa&ntilde;ante. Su empresa premi&oacute; a su sucursal con boletos para todos. 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