{"id":39460,"date":"2022-10-28T07:47:57","date_gmt":"2022-10-28T07:47:57","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-28T07:47:57","modified_gmt":"2022-10-28T07:47:57","slug":"el-morbo-con-mi-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-morbo-con-mi-hijo\/","title":{"rendered":"El morbo con mi hijo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39460\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>No hay morbo m&aacute;s grande que tener por amante a un hijo y aunque parezca demasiado grotesco, tambi&eacute;n as&iacute;, la lascivia pornogr&aacute;fica que provoca, en mi caso, es el sumun m&aacute;ximo del placer; creo que el incesto alcanza la lujuria, no solo por el pecado que encierra en el deseo, sino inclusive por el morbo que incita el poder ser descubiertos.<\/p>\n<p>Arrodillarme frente al &ldquo;b&oacute;xer&rdquo; de mi hijo y desafiando sus ojos con mis ojos, acaricio sobre esa tela su glande con mis labios pintados, dej&aacute;ndole rastros de ese pecado en la erecci&oacute;n que le provoco. &iexcl;Me encanta! y aunque alg&uacute;n que otro amante satisface mis deseos, mi hijo es todo el sexo, la fantas&iacute;a que necesito y que se revela entre gemidos.<\/p>\n<p>Aquellos d&iacute;as en un crucero que hac&iacute;amos desde Buenos Aires hasta el norte de Brasil, tuvimos una parada en R&iacute;o de Janeiro, &mdash;siempre R&iacute;o&mdash;, lugar de mis pecados y el inicio del incesto con Richard, mi hijo. Hab&iacute;amos bajado en unas excursiones con &eacute;l y mi esposo; pero de regreso mi marido se qued&oacute; dormido en nuestro camarote, yo aprovech&eacute; para darme un buen ba&ntilde;o de inmersi&oacute;n con sales y flores que me hab&iacute;an dejado en la suitte; Richard en el camarote contiguo se estaba duchando tambi&eacute;n, pero al separarnos en el corredor, lo provoqu&eacute; rozando con mi mano su bulto prominente; le dije que me esperara esa noche; no s&eacute; cu&aacute;ntas veces me masturbe en esa tina mientras fantaseaba con el derrame de su semen sobre mis labios. Fui al &ldquo;spa&rdquo; del crucero, me hice depilar completamente, solo dejando una fina tira de bellos sobre mi pubis que baja hacia mi cl&iacute;toris y con un buen sauna y masaje, sab&iacute;a que ser&iacute;a una noche interminable de salvaje sexo&hellip; &iexcl;Estaba lista para mi hijo!<\/p>\n<p>La cena se sucedi&oacute; como esas noches sobre la &uacute;ltima cubierta, mesa reservada para los que tenemos ciertos privilegios de un crucero conocido, me hab&iacute;a dejado el camisol&iacute;n (aunque parec&iacute;a una blusa de seda) pero no llevaba soutien por lo cual mis pezones eran un bajo relieve en esas sedas, jean ajustados pero cortos en los tobillos y una pulsera en el izquierdo, como aquellas egipcias que delataban su erotismo en el antiguo Egipto, &mdash;bien transgresora y algo m&aacute;s, un tanto prostituta&mdash;. Mi marido &ldquo;cornudo como de costumbre&rdquo; solo me dio una palmada sobre mis nalgas que nada me provocara, pero el roce de mi hijo al acomodarnos en esa mesa me hizo cerrar los ojos y dejar que los sentidos fueran un escalofr&iacute;o sobre mi piel. Sentado delante de m&iacute;, entre otros comensales, yo descalzaba uno de mis pies llev&aacute;ndolo a su entrepierna, el que &eacute;l sujetaba dej&aacute;ndome sentir la erecci&oacute;n que me volv&iacute;a m&aacute;s loca; era evidente mi calentura, tanto que, una mujer sentada a mi lado me dejo saber que se hab&iacute;a dado cuenta y la muy atrevida bajo el mantel acarici&oacute; mi pierna con sus u&ntilde;as, mir&aacute;ndome tambi&eacute;n me sonri&oacute;; demasiado caliente para un solo instante cuando me pregunt&oacute; al o&iacute;do: &mdash;&iquest;lo compart&iacute;s?&#8230; le respond&iacute; que s&iacute;, pero no esta noche, quiz&aacute; ma&ntilde;ana. Grace (esta mujer) roz&oacute; y volvi&oacute; a acariciar mi pierna, pero esta vez, hasta mi ajustada vulva sobre el jeans, provoc&aacute;ndome m&aacute;s fuego bajo mi piel, le sonre&iacute;, pero mi hijo no dej&oacute; de advertir esa escena, &eacute;l, mordi&eacute;ndose los labios me gui&ntilde;o un ojo. Est&aacute;bamos listos para el placer.<\/p>\n<p>La sobremesa se hab&iacute;a puesto pesada con esas conversaciones de los hombres que me aburren, por lo que Grace me invit&oacute; a salir a cubierta a fumar un cigarrillo, acept&eacute; porque fue un desaf&iacute;o lo que se provocaba en su mirada; mi hijo &ndash;caballero como siempre&mdash; nos corri&oacute; las sillas para poder abandonar la mesa, mientras sal&iacute;amos a cubierta tomadas del brazo, mi hijo Richard, se me acerc&oacute;, cuando acarici&aacute;ndome la mejilla me dijo &mdash;te espero en mi camarote; tembl&eacute; y sent&iacute; que no solo me mojaba sino que tambi&eacute;n sent&iacute; electrizar mis pezones.<\/p>\n<p>&mdash;Te calienta mucho ese pendejo, &mdash;me murmur&oacute; Grace.<\/p>\n<p>&mdash;Si. hace mucho que disfrutamos el incesto.<\/p>\n<p>&mdash;Ah, pero entonces los conoces de hace tiempo y &iquest;cu&aacute;l es ese morbo si se puede saber?<\/p>\n<p>&mdash;De meterle los cuernos a marido, eso nos calienta much&iacute;simo, coger cada vez m&aacute;s seguido y esta es una noche de pecados. &mdash;Pero advert&iacute; que no hab&iacute;a entendido que era una relaci&oacute;n con mi hijo, o sea, puro incesto.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que Grace se estaba excitando conmigo y mi morbo iba en &ldquo;crescendo&rdquo; nos apoyamos en la baranda y asegur&aacute;ndose ella que nadie nos viera. me bes&oacute; dulcemente en los labios, mientras su mano desabrochaba mi jeans descubriendo que estaba empapada al masturbar mi cl&iacute;toris y llevando mis jugos otra vez a su boca, me volvi&oacute; a besar con un profundo beso de lengua.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Me vas a contar quien es ese pendejo que te tiene as&iacute;? &mdash;Me murmur&oacute; al o&iacute;do, mordiendo suavemente mi oreja y m&aacute;s me calentaba.<\/p>\n<p>&mdash;Es mi hijo&hellip; &mdash;Apenas pude suspirar y jadeando.<\/p>\n<p>Los ojos de ella no daban cr&eacute;dito a mis palabras, mientras le iba contando como hab&iacute;amos empezado a coger con Richard en aquellas noches en R&iacute;o de Janeiro y que a su vez era c&oacute;mplice de mi adicci&oacute;n ninf&oacute;mana, que solo &eacute;l pod&iacute;a apagar mi fuego con tanto semen. Como est&aacute;bamos navegando ya cerca de R&iacute;o, le dije que eso me hac&iacute;a recordar aquellas noches y que solo en ese momento quer&iacute;a estar en su camarote, desnuda y tendida sobre su pecho; &mdash;el de mi hijo&mdash;.<\/p>\n<p>&mdash;Me acabas de volver loca, &mdash;dijo Grace&mdash; me est&aacute;s haciendo sentir hasta el m&aacute;s &iacute;ntimo de mis escalofr&iacute;os; &iquest;incesto puro y as&iacute; tan abierto?, eso tengo que verlo y sentirlo. Me muero por ver c&oacute;mo te besas con tu hijo, &iquest;ser&iacute;as capaz de invitarme a ese pecado?<\/p>\n<p>La volv&iacute; a besar en sus labios, pero esta vez yo rode&eacute; sus caderas y acarici&eacute; su espalda por debajo de su blusa. &mdash;Te va a gustar, pero esta noche estamos inaugurando el viaje con Richard; hoy me lo cojo y ma&ntilde;ana quiz&aacute; te invitamos. Pero ahora seguime.<\/p>\n<p>Llegamos a camarote de Richard, como dos ni&ntilde;as tomadas de la mano y corriendo por el pasillo, cuando golpe&eacute; la puerta, desde adentro me grit&oacute;, &mdash;est&aacute; abierto&mdash;, entr&eacute;, le hice se&ntilde;as de silencio a Grace, ya que mi hijo estaba en la ducha con la puerta del ba&ntilde;o entreabierta, &eacute;l no pod&iacute;a ver hacia la suitte; as&iacute; que me desnud&eacute; delante de Grace, quien habr&iacute;a m&aacute;s sus ojos negros, &mdash;hermosos por cierto, al igual que su boca&mdash;, as&iacute; que delante de ella me qued&eacute; con el bikini y sin el soutien mostr&aacute;ndole mis aureolas y mis pezones, los que pellizqu&eacute; para erotizarlos a&uacute;n m&aacute;s, baj&eacute; mi tanga y le ense&ntilde;&eacute; que no solo estaba mojada, sino que ten&iacute;a mi l&iacute;nea de bellos tan finos como le gusta a mi hijo. Grace me volvi&oacute; a comer la boca y le dije: &mdash;Podes mirar, pero en cuanto veas que salimos de la ducha, sal&iacute;s del camarote. Ella asinti&oacute; en silencio.<\/p>\n<p>Desnuda, solo en bikini y con las sandalias (las que no me hab&iacute;a quitado) y haciendo juego, me met&iacute; en el ba&ntilde;o; el vapor hab&iacute;a empa&ntilde;ado el vidrio de la mampara, all&iacute; apoy&eacute; mis tetas y los pezones sintieron la calidez de ese vidrio y con esa calentura empec&eacute; a masturbarme, mi hijo del otro lado y bajo la ducha mordi&oacute; sus labios, comenzando a &ldquo;pajear&rdquo; su erecci&oacute;n; de reojo la mir&eacute; a Grace que se estaba masturbando tambi&eacute;n, pero con sus ojos clavados en m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Hac&iacute;a rato que te esperaba putita, &mdash;me dijo Richard&mdash;.<\/p>\n<p>&mdash;Ya lo s&eacute; hijo, &iexcl;putito m&iacute;o!, y aqu&iacute; estoy para celebrar y recordar nuestra primera cogida en R&iacute;o; me depil&eacute; como a vos te gusta y estoy lista para que esta noche acabes en mi vientre. Todo esto lo dec&iacute;a, no por &eacute;l ni por m&iacute;, sino para que Grace descubriera ese morbo con mi hijo.<\/p>\n<p>Me met&iacute; en la ducha sin quitarme el bikini, ni las sandalias, cuando mi hijo me abraz&oacute; y gir&aacute;ndome en la ducha me contuvo contra la pared, nos comimos la boca a mordiscones, con esa culpa encendida por el morbo y m&aacute;s yo, que sab&iacute;a que alguien nos estaba observando, fue cuando sent&iacute; que su erecci&oacute;n golpeteaba sobre mi pubis.<\/p>\n<p>&mdash;Todav&iacute;a no me cojas, ll&eacute;name de besos, &mdash;le ped&iacute; susurrando.<\/p>\n<p>&mdash;Vos y esa otra veterana en la mesa, me calentaron demasiado, pens&eacute; que te ibas a encamar con ella; y me vine a pajear, tengo la pija que explota; pero te la voy a enterrar en la colita.<\/p>\n<p>&mdash;Esta noche mami, es toda tuya, &iexcl;putito!, le dec&iacute;a mientras sent&iacute;a su erecci&oacute;n en mi mano.<\/p>\n<p>Me acomod&eacute; poni&eacute;ndome debajo de la ducha, apoy&eacute; mi cara contra la pared igual que mis pezones, levantando mis caderas empec&eacute; a sentir como esa erecci&oacute;n jugaba &ldquo;punteando&rdquo; mi esf&iacute;nter. Gir&eacute; mi cara y pude ver a trav&eacute;s del empa&ntilde;ado cristal que Grace a&uacute;n estaba ah&iacute;, pero en un momento cuando Richard me jal&oacute; del cabello yo alc&eacute; mi cabeza hacia atr&aacute;s y grit&eacute; suavemente, su pija ya estaba dentro de mi vientre; en ese momento Grace tir&aacute;ndome un besito con la misma mano que se hab&iacute;a masturbado y saboreado este placer en sus labios, desapareci&oacute; del camarote.<\/p>\n<p>La ducha fue interminable, no pod&iacute;amos de dejar de comernos la boca con mi hijo; hab&iacute;a mucho morbo contenido desde que zarpamos de Buenos Aires. Me arrodill&eacute; delante de &eacute;l y mi garganta fue lo m&aacute;s profunda que pod&iacute;a conteniendo la respiraci&oacute;n; al menos sent&iacute;amos que el agua calmaba algo de ese ardor que friccionaban nuestros cuerpos, Edipo y Yocasta estaban otra vez juntos, yo me sent&iacute;a demasiado perversa y mi cuerpo lo necesitaba, la piel de Richard tambi&eacute;n estaba encendida y el color de su glande y su erecci&oacute;n la que sal&iacute;a y entraba en mi boca, eran en sus escalofr&iacute;os el placer de poseerme.<\/p>\n<p>Sus manos me tomaban de los cabellos y acompa&ntilde;aba el ritmo mientras le chupaba esa pija, la que se hinchaba a&uacute;n m&aacute;s en mi boca; &mdash;no s&eacute; cu&aacute;nto estuvimos as&iacute;&mdash;, pero yo sab&iacute;a que mientras le hacia esa felaci&oacute;n su placer tambi&eacute;n estaba en la yema de mis dedos que jugaban con su esf&iacute;nter, mientras me abr&iacute;a paso en su ano hasta penetrarlo y m&aacute;s nos calent&aacute;bamos bajo esa ducha.<\/p>\n<p>Me incorpor&eacute;, nos seguimos besando, mis pezones se apoyaron en su pecho y su erecci&oacute;n sin m&aacute;s, fue entrando por mis labios vaginales &mdash;yo me dej&eacute; llevar&mdash;, sintiendo como me invad&iacute;a el sexo de mi hijo, otra vez el morbo me hac&iacute;a cerrar los ojos y abrir la boca jadeando; despu&eacute;s de largo rato de cogernos con tanta furia, mir&aacute;ndonos a los ojos y mordi&eacute;ndonos los labios, sent&iacute; una estocada dentro de mi vientre, la que provoc&oacute; un beso a&uacute;n m&aacute;s perverso y tanto semen corr&iacute;a por mi nacarada vulva; estaba en fecha, era consciente que estaba ovulando, y supe que estaba quedando embarazada; ese calor atraves&oacute; mis entra&ntilde;as y me abrac&eacute; al cuerpo mojado de mi hijo, a&uacute;n, estando cogida, penetrada, mientras &eacute;l lat&iacute;a acabando a&uacute;n m&aacute;s dentro m&iacute;o.<\/p>\n<p>Me colgu&eacute; un toall&oacute;n sobre las lolas que todav&iacute;a firmes sosten&iacute;an mis aureolas rozadas y mis pezones aceitunas como una adolescente; Richard se anud&oacute; a su cintura un toall&oacute;n y salimos al balc&oacute;n de la suitte frente a la inmensidad de las olas del mar; nos volvimos a enfrentar con la mirada y me colgu&eacute; otra vez su cuello para besarlo como una puta gata en celo.<\/p>\n<p>&mdash;me dejaste embarazada&mdash; le dije&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Lo s&eacute;, &mdash;murmur&oacute; &eacute;l&mdash; y me comi&oacute; la boca.<\/p>\n<p>Yo encend&iacute;a un cigarrillo mientras Richard se serv&iacute;a una copa de buen &ldquo;ron&rdquo;, volviendo al balc&oacute;n, el murmullo del mar era para nuestro silencio un c&oacute;mplice m&aacute;s, alz&oacute; la copa y brind&oacute; por m&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Por la &ldquo;perra&rdquo; que jam&aacute;s puede tener en un hombre entre sus brazos.<\/p>\n<p>&mdash;Por mi hijo, que me hace sentir lo que ning&uacute;n hombre arranca de mis entra&ntilde;as; &iexcl;Este placer!<\/p>\n<p>&iquest;Me apoy&eacute; contra la baranda de espalda a la inmensidad, cuando del camarote vecino, (el que ten&iacute;a con mi esposo) apareci&oacute; &eacute;l y sin poder vernos bien, alcanz&oacute; a preguntar si est&aacute;bamos bien?<\/p>\n<p>Entre risitas c&oacute;mplices le dije que s&iacute;, que est&aacute;bamos jugando cartas y fumando un poco, mi esposo &ldquo;el muy cornudo&rdquo;: &mdash;no tomen tanto, me voy al jacuzzi&mdash; y cerr&oacute; la ventana del camarote; sab&iacute;amos con Richard que la noche reci&eacute;n estaba en pa&ntilde;ales y azules sobre las olas del mar, tiritaban los astros a lo lejos.<\/p>\n<p>&mdash;Lau&hellip; &iquest;pido champagne?<\/p>\n<p>&mdash;Si&hellip; pero recuerda que en estas noches para vos soy Xochi, tu pervertida diosa er&oacute;tica.<\/p>\n<p>&mdash;Cierto, la m&aacute;s puta.<\/p>\n<p>Cuando tocaron la puerta, el camarero advirti&oacute; que mis pezones en un bajo relieve sobresal&iacute;an de ese fino toall&oacute;n, que apenas me cubr&iacute;a el pubis.<\/p>\n<p>&mdash;Perd&oacute;n se&ntilde;ora, &iquest;aqu&iacute; pidieron champagne?<\/p>\n<p>&mdash;Si, le dije, (provocando que mi mano descubriera un poco mi desnudez) p&oacute;ngalo sobre la cama.<\/p>\n<p>A lo que mi hijo entrando desde el balc&oacute;n y con su toall&oacute;n en la cintura, le alcanz&oacute; una propina. Al salir ese camarero, negro como el &eacute;bano y bien dotado seg&uacute;n su blanco pantal&oacute;n, me gui&ntilde;&oacute; un ojo, cumplido al que yo sonre&iacute; con un gesto de mis labios.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gust&oacute; el negro?, me pregunt&oacute; mi hijo.<\/p>\n<p>&mdash;Si. est&aacute; bien dotado, por eso le deje ver mi conchita depilada.<\/p>\n<p>Nos emborrachamos durante gran parte de la noche entre besos quemantes y suaves mordiscos, esa era nuestro juego, el placer doliente y ardiendo en nuestros labios, hasta que ca&iacute; rendida en la cama de mi hijo de tanto placer; cuando despertando en la madrugada y a&uacute;n de noche, sent&iacute;a otra vez sus peque&ntilde;os mordiscos sobre mi pubis, la saliva de Richard serv&iacute;a de lubricaci&oacute;n sobre mi cl&iacute;toris y su lengua perversa, se enterraba a&uacute;n m&aacute;s entre los labios h&uacute;medos de mi sexo.<\/p>\n<p>&mdash;No pares hijo. &mdash;le dije sosteni&eacute;ndole la cabeza y apret&aacute;ndolo contra mi pubis.<\/p>\n<p>Estoy acabando sobre su boca y mis flujos se confunden en sus labios, sacudi&oacute; su boca abierta y se devor&oacute; &ldquo;literalmente&rdquo; mi &uacute;ltimo orgasmo antes de que me volteara violentamente y se acomodara detr&aacute;s de m&iacute; y me penetrara cabalg&aacute;ndome hasta que, rasgando las s&aacute;banas con mis u&ntilde;as, volv&iacute; a sentir su semen desbordando por mis piernas; me deje caer sobre las almohadas, su cuerpo sobre mi espalda, su pubis no dejaba de golpetear mis cadenas, una catarata de orgasmos eran mis gemidos mordiendo esas almohadas, no daba m&aacute;s de placer, pero a&uacute;n no quer&iacute;a que se detuviera.<\/p>\n<p>&mdash;No pares, le volv&iacute; a repetir. Cuando sent&iacute; que su tiesa pija estaba acomod&aacute;ndose otra vez en mi cola, curv&eacute; mi cadera hacia arriba, acomod&eacute; una almohada bajo mi vientre y mi cola quedo a merced de mi hijo, con sus manos separ&oacute; mis nalgas y esa erecci&oacute;n fue clav&aacute;ndose en mis entra&ntilde;as con ese ardor interminable de placer de sus veintitantos cent&iacute;metros, los que sent&iacute;a en mi esf&iacute;nter y que se hund&iacute;an en mis entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>&mdash;Cogeme hijo de puta, cogeme m&aacute;s; &iexcl;me part&iacute;s, me arde!<\/p>\n<p>Cuando sent&iacute; que su ritmo era m&aacute;s intenso, supimos que estaba a punto de acabar, me solt&eacute; y me puse en cuatro sobre la cama, como una perra en celo, cuando mi boca no dej&oacute; caer nada de ese semen que a chorros me ba&ntilde;aron el rostro y sabore&aacute;ndolo con mi boca lam&iacute; hasta la &uacute;ltima gota que corri&oacute; por mi garganta.<\/p>\n<p>Nos tumbamos en la cama mirando el techo y ese amanecer sobre el mar que corr&iacute;a del otro lado del balc&oacute;n; yo mojada de semen y mi hijo Richard cubierto de mis ninf&oacute;manos pecados.<\/p>\n<p>&mdash;La seguimos esta noche, le dije bes&aacute;ndolo en los labios, &mdash;la podemos invitar a Grace.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, pero la sorpresa la preparo yo. Me dijo sonriendo y mordi&eacute;ndome los labios.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; y envuelta en una bata de ba&ntilde;o, me fui a mi camarote, mi marido dorm&iacute;a, seguramente con los cuernos entre sus sue&ntilde;os, me acomod&eacute; a su lado sin desearlo, pero tuve que cog&eacute;rmelo al despertar, &mdash;por las dudas de haber quedado embarazada esa madrugada ba&ntilde;ada por el semen de mi hijo&mdash;; apenas si fue un polvo echado al viento.<\/p>\n<p>En la cena siguiente, volvimos a compartir la mesa con Grace y su esposo, sus ojos no dejaban de clavarse en los m&iacute;os, y en los de Richard; &eacute;l le asinti&oacute; con la cabeza cuando ella bebiendo de su copa le gui&ntilde;o un ojo; eso estaba listo; pero en un descuido y al rato lo veo a mi hijo conversar con el camarero del champagne. La noche promet&iacute;a m&aacute;s placer, m&aacute;s pecados, incesto entre Edipo y Yocasta, entre Xochi, Richard y sus invitados, en un morbo ya encendido en esas noches de cruceros.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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