{"id":39471,"date":"2022-10-27T22:00:00","date_gmt":"2022-10-27T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-27T22:00:00","modified_gmt":"2022-10-27T22:00:00","slug":"familia-muy-unida-demasiado-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/familia-muy-unida-demasiado-4\/","title":{"rendered":"Familia muy unida&#8230; demasiado (4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39471\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Al llegar, nos recibieron los cinco, pap&aacute;, Bea, Soli y los dos perros, con caras de expectativa.&nbsp; Mam&aacute; salud&oacute; muy amablemente y cogi&oacute; a pap&aacute; de una mano y se lo llev&oacute; a su habitaci&oacute;n. Yo me fui a la m&iacute;a, pero las cuatro fieras se fueron detr&aacute;s de m&iacute;, expectantes.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? &iquest;Por qu&eacute; traen esa cara de felicidad ustedes dos? &iquest;Se sacaron la loter&iacute;a? &iexcl;Dime algo! &#8211; exclamaba Bea, totalmente desatada.<\/p>\n<p>&#8211; Si, peluchito, cu&eacute;ntanos que pas&oacute;. Pap&aacute; estaba nervioso, muy preocupado, irreconocible. Hasta nos rega&ntilde;&oacute; anoche. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;, donde andaban mam&aacute; y t&uacute;, que estaban haciendo? &iexcl;Anda, cu&eacute;ntanos! &#8211; dec&iacute;a a su vez Soli. Los perros nos miraban, a ellas y a m&iacute;, indistintamente.<\/p>\n<p>&#8211; Nada, mam&aacute; y yo nos fuimos a la playa a conversar sobre una situaci&oacute;n familiar que nos interesa y estuvimos en eso hasta esta ma&ntilde;ana. Ya regresamos, ella est&aacute; poniendo al tanto a pap&aacute; y estimo que dentro de un rato nos dir&aacute;n de qu&eacute; se trata todo esto. Tranquilas, no es nada malo, solo esperemos por ellos. Pero d&eacute;jenlos en paz, tienen mucho que conversar.<\/p>\n<p>&#8211; T&uacute; sabes de que se trata, pero no quieres soltar prenda. Est&aacute; bien, ya ver&aacute;s cuando quieras saber algo que nosotras sepamos &#8211; me dijo Bea, cariacontecida.<\/p>\n<p>&#8211; No puedo decir nada, no me corresponde. Paciencia, ya entenderemos todo. Me voy a dar una ducha y a acostarme, hasta que ellos dos nos avisen. Ahora, fuera de mi cuarto que me voy a desnudar &#8211; les dije.<\/p>\n<p>&#8211; Ay, si, como si nunca te hubi&eacute;ramos visto desnudo. Gran cosota, como si hubiera mucho que esconder&hellip; &#8211; dijo Bea, sac&aacute;ndome la lengua.<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute; si t&uacute; sabes de lo que hablas, hermanita, pero yo creo que si hay mucho que esconder. Hay mucho y es&hellip; mucho maravilloso&hellip; &#8211; dijo Soli y sali&oacute; corriendo para evitar que yo la atrapara.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;De qu&eacute; habla esa gafa? No s&eacute; qu&eacute; dijo&hellip; &#8211; solt&oacute; Bea, con carita de yo no fui.<\/p>\n<p>&#8211; Si sabes a que se refer&iacute;a, no te hagas la tonta y ahora, fuera de aqu&iacute;. Me desnudo &#8211; y proced&iacute; a bajarme los pantalones y quedar en interiores. Luego, mientras me quitaba la franela, not&eacute; que ella miraba embelesada mi entrepierna &#8211; &iquest;Qu&eacute; miras, curiosa?<\/p>\n<p>&#8211; Guao, hermanito, eso cada d&iacute;a est&aacute; m&aacute;s grande, con raz&oacute;n te dicen &ldquo;Tri&rdquo; &#8211; me dijo, sin desparpajo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Que sabes t&uacute; de eso, de &ldquo;Tri&rdquo;! &#8211; le pregunt&eacute;, extra&ntilde;ado.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, &ldquo;Tri&rdquo;, de tr&iacute;pode, eso es todo lo que s&eacute;, jijiji &#8211; me dijo otra vez con su carita de ni&ntilde;a mala.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Fuera de aqu&iacute;, fastidiosa! &#8211; le grit&eacute;, ya inc&oacute;modo.<\/p>\n<p>Me fui al ba&ntilde;o, me duch&eacute; y luego me acost&eacute; a descansar, para reponer un poco las energ&iacute;as consumidas atendiendo a mi espectacular madrecita.<\/p>\n<p>Dos o tres horas despu&eacute;s, mam&aacute; me llam&oacute; para almorzar. Me levant&eacute; y fui al comedor, donde ya estaban todos reunidos, mientras mis hermanas serv&iacute;an la sopa. Me sent&eacute; en mi lugar de siempre y almorzamos en paz, aunque en mis hermanas se notaba la desesperaci&oacute;n por enterarse de lo que se &ldquo;cocinaba&rdquo;. Ellas se sent&iacute;an como desplazadas de la confianza, as&iacute; que pap&aacute;, que se hab&iacute;a dado cuenta, tom&oacute; la palabra:<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, hijas m&iacute;as, no se sientan mal. Vamos a conversar sobre la situaci&oacute;n que nos traemos entre manos mam&aacute; y yo, en la que involucramos a su hermano desde el viernes. Lleg&oacute; la hora de hablar &ldquo;claro y raspao&rdquo;. Como ustedes saben, yo tengo que irme a dirigir la obra all&aacute; en el T&aacute;chira, en ese monte perdido de la mano de Dios. Van a ser de 6 a 10 meses y Dios quiera que de all&iacute; no pase, de donde vendr&eacute; si acaso una vez por mes, un fin de semana, a nuestra casa. Su madre, Ana&iacute;s, no puede ir conmigo, porque no hay seguridad para ella en el campamento. Yo no puedo renunciar a la obra, porque es mi proyecto y si lo hago, lo pierdo todo, 22 a&ntilde;os de trabajo.<\/p>\n<p>Su madre, mi querida Ana&iacute;s, tiene una condici&oacute;n especial que les voy a explicar sucintamente. Y pap&aacute; pas&oacute; a explicar con detalle la condici&oacute;n de mam&aacute;.<\/p>\n<p>Por ello, mam&aacute; no puede quedar en casa, desatendida. Le hemos dado mil vueltas al asunto, durante m&aacute;s de dos meses y lo &uacute;nico que hemos podido hacer es que su hermano, Alejandro, nuestro hijo mayor, se &ldquo;encargue&rdquo; de ella. Esto quiere decir que Alejandro se va a convertir, en mi ausencia, en el marido o amante, como quieran llamarlo, de mam&aacute;. Es quien la va a mantener a salvo. En mi ausencia, mi hijo mayor ser&aacute; el jefe de la familia, ocupar&aacute; mi sitio en todo sentido. Incluso con mam&aacute;. Parecer&iacute;a una cosa terrible, porque es incesto, indudablemente, pero no tenemos otra salida. Somos una familia muy especial, unidos, confiables, liberales y creo que ustedes pueden entender perfectamente la situaci&oacute;n. Alejandro y Ana&iacute;s se fueron a la playa el viernes para hablar del asunto y se entendieron favorablemente. Todo depend&iacute;a de &eacute;l, de que &eacute;l entendiera la situaci&oacute;n y aceptara. Y lo hizo, afortunadamente. Ya todo est&aacute; donde debe estar y solo faltaba que ustedes se enteraran, para que todo marche sobre ruedas. Lo terrible del incesto, como dice mi querida Ana&iacute;s, ser&iacute;a procrear un beb&eacute;, hijo de ellos dos, pero Ana&iacute;s no puede tener m&aacute;s hijos porque se hizo la ligadura despu&eacute;s de parir a nuestra linda Soli. Lo dem&aacute;s, como ella bien dice, es hipocres&iacute;a pura y simple.<\/p>\n<p>Todo esto que estamos hablando aqu&iacute; en esta mesa, es secreto sumarial de nuestra familia, de nosotros cinco. Nadie m&aacute;s, ni siquiera el novio o la mejor amiga o el cura confesor deber&aacute;n saberlo, porque en ello nos jugamos nuestro prestigio familiar. Si alguien de nosotros habla, si comete el desliz de mencion&aacute;rselo a alguien, sin importar si es el Papa en Roma, bajo secreto de confesi&oacute;n, perjudica al resto de la familia. Ser&aacute; nuestro fin como personas respetables y pasaremos a ser, socialmente, unos parias, unos pervertidos, depravados, unos degenerados. Esto tengo que puntualizarlo, porque es vital. Si alg&uacute;n miembro de esta familia tiene algo que decir al respecto, es la hora y el lugar. Que hable ahora&hellip;<\/p>\n<p>Mis hermanas se miraban entre ellas, asombradas. Luego nos miraban a mam&aacute; y a m&iacute; y por fin Bea habl&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; Estoy asombrada, yo ten&iacute;a mucha curiosidad por saber de qu&eacute; se trataba, pero la verdad, pap&aacute;, me has dejado asombrada. Nunca me imagin&eacute; que fuera algo as&iacute;. Esto es muy fuerte, te entiendo cuando dices que no debemos hablarlo con nadie, pero creo que antes de decidir algo, debimos estar informados de lo que cocinaban, no despu&eacute;s. No s&eacute; si pueda con esto. Es muy fuerte, muy fuerte. Yo amo a mam&aacute;, amo a mi hermano, te amo a ti pero no me los puedo imaginar teniendo sexo entre ellos dos. Entiendo tu preocupaci&oacute;n, pap&aacute;, porque se trata del esfuerzo de toda una vida de trabajo y de tu familia, pero creo que debimos explorar otras alternativas. No s&eacute;, esto es muy fuerte. No quiero quedarme en &eacute;sta casa con ellos en ese plan &#8211; dijo Bea, con las l&aacute;grimas brotando de sus hermosos ojos. Nunca la hab&iacute;a visto y escuchado hablar tan emotiva.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Explorar otras alternativas? &iquest;Alguna idea? &iquest;Algo se te ocurre? &#8211; le pregunt&oacute; pap&aacute;, con calma.<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute;, no puedo pensar en este momento, estoy bloqueada&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Entiendo, hija m&iacute;a&hellip; &iquest;Y t&uacute;, Soli, tienes alg&uacute;n punto de vista que compartir con nosotros? &iquest;Algo que nos ayude a solucionar esta situaci&oacute;n? &#8211; inquiri&oacute; mam&aacute;, tomando la palabra por primera vez.<\/p>\n<p>&#8211; Estoy tan asombrada como Bea, pero escuch&aacute;ndote a ti, pap&aacute;, mientras lo expon&iacute;as y mirando las caras de mam&aacute; y Ale, serenas y confiadas y los argumentos de Bea, creo que estaremos bien. &iquest;Qu&eacute; mejor amante para mam&aacute; que su propio hijo? &iquest;Alg&uacute;n hombre sobre esta tierra podr&iacute;a amarla m&aacute;s que &eacute;l mismo? No lo creo. As&iacute; todo quedar&iacute;a en casa y los trapitos sucios se lavan mejor as&iacute;. &iquest;Qu&eacute; es muy fuerte, como dice Bea? &iexcl;Siiii!, pero ni modo. A grandes problemas, grandes soluciones. Yo los apoyo, cuentan con mi respaldo. &iexcl;He dicho! &#8211; dijo, teatralmente, Soli.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Co&ntilde;o! Esto es muy fuerte, es depravado, es perversi&oacute;n pura. Somos una familia liberal o somos unos libertinos. &iquest;Qu&eacute; somos? No cuenten conmigo, me ir&eacute; de esta casa &#8211; solt&oacute; Bea, ya disgustada.<\/p>\n<p>&#8211; No hija, no tienes que irte, simplemente tu posici&oacute;n es entendible y nada, el problema es m&iacute;o y yo lo resolver&eacute;, como tiene que ser. Renunciar&eacute; al proyecto y a la empresa y punto. No puedo darme el lujo de desmoronar a mi familia por un trabajo. Ustedes est&aacute;n primero, mi esposa, mis hijos y mi hogar. Son lo m&aacute;s importante para m&iacute;. Ma&ntilde;ana mismo ir&eacute; a la firma a renunciar. Pero mi familia seguir&aacute; unida, s&oacute;lida. Como debe ser. Es todo &#8211; dijo pap&aacute;, solemnemente, con car&aacute;cter, pero con tristeza. Se le ve&iacute;a derrotado.<\/p>\n<p>Inmediatamente brinc&oacute; mam&aacute;, como una fiera y dijo:<\/p>\n<p>&#8211; No, t&uacute; no vas a renunciar al esfuerzo de toda una vida por un problema que te produzco yo. Me someter&eacute; al procedimiento de &ldquo;Castraci&oacute;n qu&iacute;mica&rdquo; que nos mencionaron hace unos a&ntilde;os y ya. Pero no puedo permitir que por mi culpa pierdas tu esfuerzo de toda una vida, no podr&iacute;a vivir con eso &#8211; dijo mam&aacute; y se puso a llorar.<\/p>\n<p>Bea se levant&oacute; de la silla y se fue, intempestivamente, para su habitaci&oacute;n. Detr&aacute;s de ella sali&oacute; pap&aacute;, para tratar de consolarla y nos hizo se&ntilde;as a Soli y a m&iacute; para que atendi&eacute;ramos a mam&aacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Se&ntilde;ora Bonita, no te pongas as&iacute;, esto no ha acabado, t&uacute; no te vas a someter a ning&uacute;n procedimiento qu&iacute;mico. Nadie en esta familia lo va a permitir. T&uacute; eres sagrada para nosotros. Bea comprender&aacute;, pap&aacute; se encargar&aacute; de eso, &eacute;l es capaz de convencerla, tu bien dices que es tan convincente que convertir&iacute;a al Papa en musulm&aacute;n &#8211; le dije, con convicci&oacute;n.<\/p>\n<p>Una vez que la vi m&aacute;s tranquila, la dej&eacute; en manos de Soli y sub&iacute; a ver si pod&iacute;a integrarme con pap&aacute; y Bea, pero encontr&eacute; la puerta del cuarto de ella cerrada. Adentro se o&iacute;a la voz serena de pap&aacute; y el llanto de mi hermana. Pero pap&aacute; insist&iacute;a con ella en renunciar y ella le dec&iacute;a que no quer&iacute;a cargar con esa responsabilidad el resto de su vida. Me pareci&oacute; que la cosa iba por buen camino y baj&eacute; a acompa&ntilde;ar a mis otras dos damas.<\/p>\n<p>Dos horas despu&eacute;s, pap&aacute; y Bea bajaron, abrazados y ella nos inform&oacute; que hab&iacute;a cambiado de parecer, que aceptaba la situaci&oacute;n y que no dar&iacute;a problemas con eso. Todos nos alegramos un mont&oacute;n, especialmente mam&aacute;. Luego, ya relajados y cada quien a lo suyo, le ped&iacute; a Bea que sali&eacute;ramos a la terraza, a fumarnos un cigarrito y conversar. Ella no quer&iacute;a estar conmigo, sent&iacute;a cierta aversi&oacute;n hacia m&iacute;, pero despu&eacute;s de insistir un poco acept&oacute;.<\/p>\n<p>La abrac&eacute; tiernamente y salimos a la terraza; nos sentamos en el banco de plaza y le ofrec&iacute; un cigarrillo. Prend&iacute; ambos y mientras desped&iacute;a volutas de humo, la observaba. Luego de un buen rato, le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Est&aacute;s molesta conmigo? &iquest;Te parezco un pervertido por aceptar estar con mam&aacute;? Sabes que la amo, como a ti y a Soli. Ustedes tres son mis m&aacute;s grandes amores. Yo matar&iacute;a por ustedes y cuando mam&aacute; me explic&oacute; la situaci&oacute;n, me asust&eacute;. Puedes pregunt&aacute;rselo. Pero reaccion&eacute;. Mi madre me necesita, la tranquilidad de mi familia depende de eso y est&aacute; en mis manos poder controlar la situaci&oacute;n, traerles tranquilidad. Pues, entonces, yo mismo soy. Un hombre es del tama&ntilde;o de las dificultades que enfrenta o no es hombre. Punto. Y como las amo m&aacute;s que a m&iacute; mismo, incluyendo a pap&aacute;, tambi&eacute;n, pues aqu&iacute; estoy listo. Y que tarea m&aacute;s maravillosa que amar a mi madre, la mujer m&aacute;s hermosa y espectacular del mundo. Har&iacute;a lo mismo por ti y por Soli, porque las amo. De eso se trata. No es depravaci&oacute;n o perversi&oacute;n, es amor. Yo no busqu&eacute; esto, aunque era mi fantas&iacute;a, no lo puedo negar, jam&aacute;s me habr&iacute;a atrevido, porque la respeto. Mam&aacute; es sagrada para m&iacute;. Pero la vida me puso en esto y yo acepto, sin ning&uacute;n tipo de coacci&oacute;n, solo por convicci&oacute;n, por amor. Hermanita, te amo y me complace que hayas entendido, porque la seguridad y tranquilidad de nuestra familia, de nuestro hermoso hogar, depende de todos y cada uno de nosotros. T&uacute; tienes tu responsabilidad, como yo la m&iacute;a. Todos tenemos la nuestra y tenemos que cumplir con eso. Te amo&hellip; dame un abrazo &#8211; termin&eacute; diciendo.<\/p>\n<p>Bea me abraz&oacute; c&aacute;lidamente, lo que despej&oacute; mis dudas. Le di un beso en la frente y me separ&eacute; de ella. Fui en busca de Soli, que estaba en su habitaci&oacute;n y toqu&eacute; la puerta para entrar.<\/p>\n<p>&#8211; Pasa, peluchito, no seas t&iacute;mido. Dime&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Solo quer&iacute;a saber c&oacute;mo est&aacute;s con esto. S&eacute; que es muy fuerte, pero hay que seguir adelante&hellip; &#8211; le dije.<\/p>\n<p>&#8211; Peluchito, amo a pap&aacute; y a mam&aacute;, tanto como t&uacute; o Bea. Y conf&iacute;o en ellos, en su buen juicio. Es muy fuerte, pero si ellos lo decidieron as&iacute; y adem&aacute;s t&uacute; aceptaste, pues para mi est&aacute; bien, porque tambi&eacute;n conf&iacute;o en ti. T&uacute; eres mi h&eacute;roe, mi prototipo de hombre, mi hermano mayor. Si no fueras mi hermano, me enamorar&iacute;a de ti y no solo porque est&eacute;s buen&iacute;simo, sino porque eres un hombre de verdad. No te imaginas cuanto te quiero y lo que es m&aacute;s, cuanto conf&iacute;o en ti, en tu criterio, en tu buen juicio. Si te vas a convertir en el amante de mam&aacute;, adelante, hazla feliz y preserva la tranquilidad de nuestra familia&hellip; y disfr&uacute;tala, porque creo que una mujer como esa no la vas a conseguir por ah&iacute; as&iacute; nom&aacute;s. Mam&aacute; es una mujer completa, maravillosa, hermosa&hellip; y seg&uacute;n he escuchado sin que nadie se d&eacute; cuenta, es una hembra de altos vuelos. Palabras de pap&aacute;&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Gracias, mi ni&ntilde;a linda, te amo&hellip; la responsabilidad que esto conlleva es enorme. Tengo que ponerme las pantuflas de pap&aacute; y creo que me quedan grandes&hellip; &#8211; le dije, con humildad.<\/p>\n<p>&#8211; No, chamo, nada de eso. Son de tu talla, solo tienes que pon&eacute;rtelas y caminar con ellas. Al ratico ya estar&aacute;s como si fueran tuyas de siempre. Conf&iacute;o en ti. Por las ma&ntilde;anas, cuando bajemos a desayunar, sabremos c&oacute;mo te va, te lo aseguro. Cuando pap&aacute; atiende a mam&aacute;, ella baja a desayunar como una flor, sonre&iacute;da, feliz, dulce. Cuando pap&aacute; no la atiende, baja como una flor, pero media marchita. Ya veremos, estar&eacute; observando, jejeje. Te amo, conf&iacute;o en ti.<\/p>\n<p>Luego fui a la habitaci&oacute;n de mis padres, a ver c&oacute;mo estaba mam&aacute;. Toqu&eacute; para entrar y me respondieron que adelante.<\/p>\n<p>&#8211; Solo quiero saber c&oacute;mo est&aacute;n ustedes dos. S&eacute; que ha sido dif&iacute;cil, pero si ya Bea se convenci&oacute;, todo estar&aacute; bien, supongo &#8211; les dije, con convicci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Hijo, confiamos en ustedes. S&eacute; que cada uno jugar&aacute; su papel con responsabilidad. T&uacute; te asustaste, Bea se molest&oacute; y Soli acept&oacute; sin m&aacute;s. Cada uno de ustedes es diferente al otro, pero ya estamos todos sintonizados, en el mismo canal. Ahora la mayor responsabilidad recaer&aacute; en ti, porque no podr&aacute;s irte de fin de semana con tus amigos y\/o amigas. No podr&aacute;s alejarte de Ana&iacute;s m&aacute;s de 48 horas. Y tendr&aacute;s que hacerte cargo de la familia, como hombre. Tu madre seguir&aacute; siendo la que manda, pero tus hermanas depender&aacute;n mucho de ti. Tendr&aacute;s que darles permiso o neg&aacute;rselo seg&uacute;n tu criterio, para sus salidas. S&eacute; que ustedes se llevan muy bien, pero no te conf&iacute;es, una cosa es ser parte de la tropa y otra pasar a comandarla. Es m&aacute;s dif&iacute;cil. Por otra parte, ya tu mam&aacute; me inform&oacute; que pasaste su prueba de fuego de forma sobresaliente. Te felicito, no esperaba menos de ti, de mi hijo. Adem&aacute;s, ya conocemos algunas historias sobre ti. De primera mano, jajaja. Ahora en serio, te estoy encomendando a mi amada esposa y a mis dos hijas, lo m&aacute;s preciado de mi vida. Cu&iacute;dalas mucho, mejor de lo que lo har&iacute;a yo. Son tu madre y tus hermanas, son tu sangre, tu carne. En ti conf&iacute;o. S&eacute; qu&eacute; har&aacute;s tu mejor esfuerzo. Te amo, hijo &#8211; pap&aacute; termin&oacute; su &ldquo;discurso&rdquo; y se par&oacute; a darme un abrazo. Luego mam&aacute; hizo lo propio y me dio un beso en los labios, con lengua y todo. Eso me dej&oacute; descolocado &#8211; Ella ya es tu mujer, acost&uacute;mbrate, aunque solo en privado, con mucha discreci&oacute;n. Esto ya no tiene vuelta atr&aacute;s, supongo. No es una simple suplencia, de esas de &ldquo;ya regresaste, ya termin&oacute;&rdquo;. Ya Ana&iacute;s me particip&oacute; que es para siempre, entre ustedes hay un v&iacute;nculo mucho m&aacute;s fuerte que entre ella y yo. Entre ustedes dos nunca cabr&iacute;a un divorcio.<\/p>\n<p>&#8211; De acuerdo, comprendido. Sin embargo, necesito tiempo para ciertas cosas. Ya sabes, el respeto por mis padres no puedo tirarlo a un lado. Aunque t&uacute; digas que ahora eres mi mujer, siempre ser&aacute;s mi madre y eso es mucho m&aacute;s fuerte que lo otro. Y t&uacute;, siempre ser&aacute;s mi padre. Sin renuncia. Por el otro lado, est&aacute;n mis hermanas, a quienes tambi&eacute;n debo respeto. As&iacute; que creo que todo deber&aacute; ser con discreci&oacute;n y mucha mesura&hellip; La bendici&oacute;n, voy a salir a dar una vuelta antes de cenar &#8211; y me fui a caminar por la urbanizaci&oacute;n, para respirar un poco de aire fresco de la tarde y despejarme. Hab&iacute;a sido un fin de semana poco convencional, muy pero muy fuerte. Estaba agotado f&iacute;sica y mentalmente.<\/p>\n<p>Cuando sal&iacute; de su habitaci&oacute;n, mam&aacute; le coment&oacute; a pap&aacute;, seg&uacute;n ella misma me dijo luego:<\/p>\n<p>&#8211; Mi amor, creo que dimos en el clavo. Es m&aacute;s, no creo, estoy segura. Alejandro es mucho m&aacute;s hombre de lo que t&uacute; y yo imagin&aacute;bamos. Es sereno y concienzudo. Lo va a hacer todo bien, te lo garantizo. Yo lo estimular&eacute; adecuadamente, ya ver&aacute;s. Y es una maravilla desde el punto de vista sexual. Me dej&oacute; m&aacute;s que satisfecha. Es tu hijo, no hay dudas. Es tan var&oacute;n como t&uacute; y sin importar su edad, es un gran amante. Se gasta una herramienta que me vuelve loca y es muy tierno y sin embargo, tambi&eacute;n sabe fornicar cuando se lo solicito. Estoy feliz, como ni&ntilde;a con mu&ntilde;eca nueva.<\/p>\n<p>&#8211; Me alegro mucho, mi amor, eso me hace sentir orgulloso de &eacute;l. Esperemos que todo salga como deseamos &#8211; le respondi&oacute; pap&aacute;.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Al llegar, nos recibieron los cinco, pap&aacute;, Bea, Soli y los dos perros, con caras de expectativa.&nbsp; Mam&aacute; salud&oacute; muy amablemente y cogi&oacute; a pap&aacute; de una mano y se lo llev&oacute; a su habitaci&oacute;n. Yo me fui a la m&iacute;a, pero las cuatro fieras se fueron detr&aacute;s de m&iacute;, expectantes. &#8211; &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19937,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-39471","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19937"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39471"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39471\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}