{"id":39475,"date":"2022-10-28T10:32:10","date_gmt":"2022-10-28T10:32:10","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-28T10:32:10","modified_gmt":"2022-10-28T10:32:10","slug":"el-jefe-de-su-marido-tercer-capitulo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-jefe-de-su-marido-tercer-capitulo\/","title":{"rendered":"El jefe de su marido (tercer cap\u00edtulo)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39475\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Silvia sali&oacute; de esa casa y se sent&iacute;a desconcertada, confusa, humillada. Cogi&oacute; el coche y se fue a un parque.<\/p>\n<p>A&uacute;n pod&iacute;a sentir la sensaci&oacute;n del orgasmo que aquel odioso viejo le hab&iacute;a provocado. Se preguntaba como aquel se&ntilde;or pod&iacute;a conseguir con su mano y con su boca, que ella perdiera el control de su cuerpo y le provocar&aacute; orgasmos tan intensos.<\/p>\n<p>Se avergonz&oacute; al recordar la barba el se&ntilde;or G&oacute;mez empapada por su eyaculaci&oacute;n. Cuando vio la colcha toda mojada se quiso morir porque le hab&iacute;a sido imposible ocultar a ese viejo lo que le hab&iacute;a hecho sentir. Se sent&iacute;a mal pensando que nunca hab&iacute;a sentido esas cosas. Amaba a su marido, le atra&iacute;a m&aacute;s que nadie y justo con ese hombre que se aprovechaba de su situaci&oacute;n y que para nada le atra&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>Cogi&oacute; el tel&eacute;fono y nerviosa marc&oacute; el n&uacute;mero del se&ntilde;or G&oacute;mez. Tem&iacute;a que se enojara con ella por haberse ido de su casa de aquella manera y le deb&iacute;a una explicaci&oacute;n. Por nada del mundo quer&iacute;a que aquello afectara a su marido en la renovaci&oacute;n de su contrato.<\/p>\n<p>&#8211; Diga?<\/p>\n<p>&#8211; S&hellip; soy Silvia &ndash; cada vez que escuchaba la voz de ese hombre se pon&iacute;a muy tensa.<\/p>\n<p>&#8211; Que quieres? &ndash; su voz era de enfado.<\/p>\n<p>&#8211; Pedirle disculpas por haberme ido de esa forma<\/p>\n<p>&#8211; Mira yo no soy un cr&iacute;o para que te comportes as&iacute;. Si tu marido lo es y te lo permite a mi no me incumbe<\/p>\n<p>&#8211; Es que nunca me hab&iacute;a pasado eso &ndash; se avergonz&oacute; mucho de tener que darle aquellas explicaciones.<\/p>\n<p>&#8211; Eso lo que? A que te refieres?<\/p>\n<p>&#8211; A lo que me pas&oacute; &ndash; estaba segura que sab&iacute;a a lo que se refer&iacute;a pero siempre consegu&iacute;a humillarla.<\/p>\n<p>-Te refieres a que te hice correrte como una cerda? Es eso lo que quieres decirme?<\/p>\n<p>-&hellip;- sus mejillas se pusieron rojas al escuchar lo que ese hombre le dec&iacute;a y se qued&oacute; en silencio.<\/p>\n<p>&#8211; No te escucho. Te refieres a eso?<\/p>\n<p>Silvia respir&oacute; profundo.<\/p>\n<p>&#8211; S&hellip; Si&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Si, que?<\/p>\n<p>&#8211; Qu&eacute; nunca me hab&iacute;a corrido as&iacute; &ndash; odiaba tener que decir eso.<\/p>\n<p>&#8211; Y ahora que har&aacute;s para que me piense si perdonarte?<\/p>\n<p>&#8211; Volver&eacute; a su casa ma&ntilde;ana si quiere.<\/p>\n<p>&#8211; Yo no estoy para perder el tiempo entiendes? Solo te digo una cosa. Como vuelvas a hacer lo de hoy despedir&eacute; a tu querido esposo y ser&aacute; culpa tuya.<\/p>\n<p>&#8211; No volver&aacute; a pasar. Deme una oportunidad por favor.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; bien. Ma&ntilde;ana en mi casa a la misma hora &ndash; se iba a despedir cuando escuch&oacute; la voz de ese se&ntilde;or de nuevo &ndash; Silvia por cierto&hellip;.<\/p>\n<p>&#8211; D&iacute;game.<\/p>\n<p>&#8211; Ma&ntilde;ana quiero que vengas con una falda m&aacute;s corta.<\/p>\n<p>&#8211; De acuerdo &ndash; solo escuchar lo que le ped&iacute;a la hizo ruborizar.<\/p>\n<p>Cuando colg&oacute; la llamada sent&iacute;a una mezcla de sensaciones. Nervios, verg&uuml;enza, humillaci&oacute;n, rabia y ante su sorpresa se sent&iacute;a contenta de que ese se&ntilde;or hubiera aceptado sus disculpas.<\/p>\n<p>Pas&oacute; por casa de su cu&ntilde;ada a recoger a su hija y decidi&oacute; aceptar el caf&eacute; que est&aacute; le dijo de tomar juntas. Deseaba estar distra&iacute;da con alguien y olvidar por unos momentos todo lo que le estaba pasando.<\/p>\n<p>Conversaron de muchas cosas pero a Silvia le resultaba muy complicado disimular sus nervios.<\/p>\n<p>&#8211; Silvia est&aacute;s bien? Te siento rara, como distra&iacute;da. Algo te preocupa?<\/p>\n<p>&#8211; Estoy bien.<\/p>\n<p>&#8211; Segura? &ndash; las dos se conoc&iacute;an muy bien y su cu&ntilde;ada sabia cuando le pasaba algo &ndash; Es por mi hermano? Sabes que puedes contarme lo que sea. Todos los matrimonios tenemos nuestras crisis, no te creas que Jaime y yo no las tenemos eh!!<\/p>\n<p>&#8211; Es que no se explicarlo. &ndash; Silvia necesitaba desahogarse aunque no fuera contando todo lo que estaba viviendo &ndash; Me da miedo que el trabajo pueda afectar a nuestro matrimonio.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n siento a mi hermano mal de un tiempo para aqu&iacute;. &ndash; apoy&oacute; su mano en la pierna de Silvia como anim&aacute;ndola &ndash; No te atiende como debiera? Es eso?<\/p>\n<p>&#8211; A qu&eacute; te refieres?<\/p>\n<p>&#8211; Ya sabes tonta&hellip; Jajaja<\/p>\n<p>&#8211; Bueno&hellip; &#8211; se sonroj&oacute; de que su cu&ntilde;ada le dijera esas cosas. Como decirle a la hermana de su marido que un viejo cabr&oacute;n le hab&iacute;a provocado tres orgasmos de una intensidad que nunca hab&iacute;a sentido? &ndash; Yo entiendo que est&eacute; cansado.<\/p>\n<p>&#8211; Ni cansado ni nada &ndash; su cu&ntilde;ada siempre tan espont&aacute;nea y natural &ndash; que lo hag&aacute;is menos vale, pero por lo menos que cuando lo hag&aacute;is te haga quedar temblando eh!! Que no me entere yo!!<\/p>\n<p>&#8211; Cris!! No digas esas cosas!! &ndash; record&oacute; al se&ntilde;or G&oacute;mez y que &eacute;l s&iacute; que la hab&iacute;a dejado temblando. &ndash; Bueno tenemos que marcharnos.<\/p>\n<p>&#8211; Tu siempre tan t&iacute;mida. Te adoro cu&ntilde;adita<\/p>\n<p>&#8211; Ma&ntilde;ana puedes quedarme un ratito con la ni&ntilde;a? &ndash; record&oacute; que aquel se&ntilde;or le hab&iacute;a casi exigido que fuera a su casa de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; Uy tu no tendr&aacute;s un querido, no? &ndash; al decirle esto Silvia se sonroj&oacute; mucho &ndash; es broma tonta!! Claro que te quedo con mi princesita las veces que necesites.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias cari&ntilde;o &ndash; se despidieron con un beso.<\/p>\n<p>El resto del d&iacute;a se lo pas&oacute; en casa, pues estaba lloviendo y con ese d&iacute;a no quer&iacute;a ir con la ni&ntilde;a por ah&iacute;. Varias veces fue a la habitaci&oacute;n y abriendo el armario miraba su ropa pensando en lo que le hab&iacute;a pedido ese hombre. Mir&oacute; sus pocas minifaldas pues Silvia siempre hab&iacute;a sido muy discreta y t&iacute;mida vistiendo. Record&oacute; lo mucho que odiaba a ese viejo y decidi&oacute; llevar la m&aacute;s fea que ten&iacute;a. Abri&oacute; el caj&oacute;n donde ten&iacute;a su ropa interior y mirando sus braguitas decidi&oacute; que llevar&iacute;a unas normalitas y algo gastadas. Ese hombre no se merec&iacute;a que ella se pusiera guapa para &eacute;l, eso solo lo har&iacute;a para su marido.<\/p>\n<p>Por la noche Mateo lleg&oacute; un poco m&aacute;s tarde de lo normal y ven&iacute;a muy cansado.<\/p>\n<p>&#8211; Es un cabr&oacute;n!! Hoy como ten&iacute;a un mal d&iacute;a lo tenemos que pagar nosotros.<\/p>\n<p>&#8211; Tu jefe? Ayer dijiste que estaba de buen humor &ndash; Silvia se tem&iacute;a que ella el motivo del malhumor de ese se&ntilde;or.<\/p>\n<p>&#8211; Si, ayer estaba de muy buen humor y hoy a primera hora tambi&eacute;n. Fue recibir una llamada e irse y cuando volvi&oacute; ven&iacute;a con un humor de perros. &ndash; los temores de Silvia se vieron confirmados.<\/p>\n<p>&#8211; Siento mucho que ese se&ntilde;or sea as&iacute; cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Cari&ntilde;o tu no tienes la culpa. &ndash; su mujer casi se atraganta al escuchar a su marido decir eso porque sab&iacute;a que si era culpa suya.<\/p>\n<p>Esa noche Silvia intent&oacute; tener relaciones con su marido para volver a olvidar lo vivido esa ma&ntilde;ana pero Mateo no estaba de humor y como siempre estaba cansado. Se durmi&oacute; triste al sentir que ojal&aacute; su marido la deseara como antes.<\/p>\n<p>&Eacute;l despertador interrumpi&oacute; su sue&ntilde;o y enseguida pens&oacute; que ten&iacute;a que ir de nuevo a casa del se&ntilde;or G&oacute;mez. Al recordarlo se sinti&oacute; tensa, nerviosa, pues ese hombre le generaba sensaciones que nunca hab&iacute;a sentido.<\/p>\n<p>Como el d&iacute;a anterior, al aparcar el coche, comenz&oacute; a sentir aquel temblor de piernas. Ya sab&iacute;a donde era el edificio y fue directamente a &eacute;l . Subi&oacute; y se repiti&oacute; la escena de encontrarse la puerta abierta y esta vez entr&oacute; y la cerr&oacute; sin que ese hombre le dijera nada.<\/p>\n<p>Al pasar al sal&oacute;n no lo vio y escuch&oacute; desde la habitaci&oacute;n su voz.<\/p>\n<p>&#8211; Estoy en la habitaci&oacute;n, ven aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; nerviosa y al abrir la puerta lo vio tumbado en la cama con solo una toalla alrededor de su cintura como el d&iacute;a anterior. Apenas pod&iacute;a mirarlo por la verg&uuml;enza de volver a encontrarse con &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; H&#8230; hola se&ntilde;or G&oacute;mez.<\/p>\n<p>&#8211; Hola Silvia &ndash; la mir&oacute; de arriba a abajo &ndash; Veo que me hiciste caso y te pusiste una minifalda.<\/p>\n<p>&#8211; Si<\/p>\n<p>&#8211; S&uacute;bela hasta la cintura.<\/p>\n<p>Ella obedeci&oacute; y subi&oacute; su minifalda hasta la cintura dejando a la vista sus bragas algo gastadas.<\/p>\n<p>&#8211; Esas bragas est&aacute;n viejas. Ac&eacute;rcate<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; por un lateral de la cama y ese se&ntilde;or le acarici&oacute; las piernas de manera grosera. &Eacute;l no pod&iacute;a ver su cara pero ella cerr&oacute; los ojos. No entend&iacute;a por qu&eacute; esa manera de tocarla le provocaba esa sensaci&oacute;n de repugnancia y a su vez la hac&iacute;a excitar. Las manos de ese viejo agarraron sus nalgas manose&aacute;ndoselas. Silvia intentaba dominar su respiraci&oacute;n, no quer&iacute;a que ese cabr&oacute;n notara lo que sent&iacute;a. Un fuerte tir&oacute;n de aquellas manos le rompieron las bragas qued&aacute;ndose ese viejo con ellas.<\/p>\n<p>&#8211; Te crees que una mujer como tu puede ir por ah&iacute; con esas bragas? &ndash; ella se qued&oacute; quieta, asustada por la reacci&oacute;n de ese hombre &ndash; Crees que yo voy a tocarte con unas bragas as&iacute;? Abre ese caj&oacute;n!! &ndash; con la mano le se&ntilde;al&oacute; un caj&oacute;n en una mesita de noche. Silvia lo abri&oacute; y se qued&oacute; alucinada al ver un mont&oacute;n de billetes de cincuenta y de cien euros. La mano de ese se&ntilde;or le acarici&oacute; el co&ntilde;o y tuvo que morderse los labios para no suspirar. &ndash; Coge trescientos euros y que no me entere que este co&ntilde;o vuelve a ir tapado por unas bragas viejas.<\/p>\n<p>Se sinti&oacute; humillada al tener que coger ese dinero y pensar que lo ten&iacute;a que gastar en ropa interior estando pasando tantas dificultades econ&oacute;micas. Cuando lo estaba guardando la mano de ese hombre le manose&oacute; el co&ntilde;o y tuvo que taparse la boca para no gemir. Se sinti&oacute; frustrada cuando esa mano se apart&oacute; de su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Joder Silvia, te mojas much&iacute;simo cuando te toco &ndash; &eacute;l le mostraba la palma de su mano totalmente mojada. &ndash; Ves como me gusta tocar ese co&ntilde;o tan suave que tienes? &ndash; con la cabeza se&ntilde;alaba hacia su cintura y ella vio la toalla levantada debido a la erecci&oacute;n que al tocarle le hab&iacute;a provocado.<\/p>\n<p>Ver esa imagen le sorprendi&oacute; mucho. Le impact&oacute; saber que un hombre de su edad pudiese sentir una erecci&oacute;n as&iacute; y con s&oacute;lo tocar su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; S&uacute;bete a la cama y qu&iacute;tame la toalla.- obedeci&oacute; lo que ese se&ntilde;or le dijo y se subi&oacute; a la cama, muy nerviosa le quit&oacute; la toalla. Miraba hacia la pared evitando mirar el sexo de aquel viejo. &ndash; Mira mi polla. &ndash; poco a poco baj&oacute; la cabeza y mir&oacute; aquel sexo varonil. Era de tama&ntilde;o normal pero se qued&oacute; asustada al ver su grosor y su color m&aacute;s oscuro que el resto de su cuerpo &ndash; La ves? &ndash; Silvia solo pudo afirmar con la cabeza &ndash; Te gusta?<\/p>\n<p>&#8211; A mi solo me gusta la de mi marido.<\/p>\n<p>&#8211; Estoy seguro que tu marido ni sabe tocarte. Por que crees que te has corrido como una cerda conmigo?<\/p>\n<p>&#8211; No diga esas cosas por favor.<\/p>\n<p>&#8211; Has sido t&uacute; la que me dijo que nunca te hab&iacute;as corrido como ayer. Acaso miento?<\/p>\n<p>&#8211; No. No miente &ndash; odiaba tener que reconocerle esas cosas pero no quer&iacute;a enfadarlo y sab&iacute;a que ella se lo hab&iacute;a dicho.<\/p>\n<p>&#8211; Agarra mi polla &ndash; la mano rodeo aquel sexo tan grueso y estaba totalmente duro. Sus dedos no pod&iacute;an rodearla toda debido a su grosor. &ndash; La de tu marido es as&iacute; de gorda? &ndash; ella neg&oacute; con la cabeza. &ndash; Hazme una paja Silvia.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a mover su mano con timidez masturbando aquella gorda polla de la que sent&iacute;a sus gruesas venas en sus dedos. Estaba dur&iacute;sima y muy caliente y mientras la masturbaba no pod&iacute;a quitar la mirada de ella. Cuando bajaba la mano se quedaba absorta mirando asomar su grueso glande y le asombraba lo oscuro que era y como brillaba por la humedad.<\/p>\n<p>Con mucha verg&uuml;enza sinti&oacute; que aquella polla de aquel viejo le llamaba la atenci&oacute;n. Se negaba a sentir eso oblig&aacute;ndose a recordar que esa polla no era la de su marido, sino la de un viejo odioso que la humillaba por sus necesidades econ&oacute;micas. Pero su co&ntilde;o no entend&iacute;a de amor ni del car&aacute;cter de las personas, no entend&iacute;a de edades y estaba moj&aacute;ndose much&iacute;simo como cuando ese cabr&oacute;n lo acariciaba, su co&ntilde;o sent&iacute;a que esa persona que lo hab&iacute;a hecho estallar en unos orgasmos inexplicables estaba all&iacute; al lado y sent&iacute;a que ese se&ntilde;or lo estaba mirando en esos momentos y ajeno a su due&ntilde;a deseaba hacerle saber a ese hombre que deseaba ser tocado de nuevo por &eacute;l. Silvia sinti&oacute; como su sexo ignoraba sus s&uacute;plicas porque no sintiera aquello. Cerr&oacute; las piernas al sentir que sus flujos se derramaban gota a gota sobre la colcha de esa cama, pero era in&uacute;til ese acto de ocultar lo que le estaba pasando a su cuerpo porque ese hombre no hab&iacute;a dejado de mirar entre sus piernas en ning&uacute;n momento.<\/p>\n<p>&#8211; Abre las piernas.<\/p>\n<p>&#8211; No por favor<\/p>\n<p>&#8211; &Aacute;brelas o v&iacute;stete y no vuelvas.<\/p>\n<p>Silvia abri&oacute; sus piernas y se sinti&oacute; de nuevo humillada de que ese hombre se diera cuenta de lo que le estaba pasando.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora mismo somos una mujer y un hombre. Olvida todo lo que pase en el exterior, olvida qui&eacute;n soy y haz lo que desees.<\/p>\n<p>&#8211; No soy capaz &ndash; ella segu&iacute;a masturbando aquella polla que generaba en ella tantas sensaciones encontradas.<\/p>\n<p>&#8211; Si que eres capaz Silvia. Haz lo que desees. Olvida por unos instantes quien soy.<\/p>\n<p>Silvia se movi&oacute; un poco y ese hombre se qued&oacute; expectante para saber los deseos de aquella mujer. Vio como esa mujer acercaba la mano hacia la suya y agarr&aacute;ndola se la llevaba hacia sus piernas abiertas.<\/p>\n<p>&#8211; Que quieres Silvia? Dilo&hellip;<\/p>\n<p>Aquel viejo era un cabr&oacute;n y la hac&iacute;a humillarse de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; T&oacute;queme<\/p>\n<p>&#8211; Que quieres que te toque?<\/p>\n<p>&#8211; El co&ntilde;o&hellip; &ndash; lo hab&iacute;a dicho, le hab&iacute;a pedido, casi rog&aacute;ndole, a ese viejo que le tocara el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Te gusta como te toco el co&ntilde;o, verdad?<\/p>\n<p>&#8211; Si &ndash; ni ella misma se reconoc&iacute;a con lo que ese se&ntilde;or consegu&iacute;a que dijera.<\/p>\n<p>&#8211; Te lo tocar&eacute;&hellip; &ndash; un dedo de &eacute;l roz&oacute; sus labios vaginales y ella no lo esperaba y gimi&oacute;-&hellip; solo si eres sincera conmigo.- aquel dedo sigui&oacute; roz&aacute;ndola mientras le hablaba.<\/p>\n<p>&#8211; Lo ser&eacute;. Ser&eacute; sincera<\/p>\n<p>&#8211; Te gusta mi polla? &ndash; Silvia no era capaz de responder a eso. Ella se qued&oacute; en silencio, su moralidad le imped&iacute;a responder. &ndash; Est&aacute; bien, dejar&eacute; de tocarte.<\/p>\n<p>&#8211; No por favor. No deje de tocarme. &ndash; sinti&oacute; que ese hombre apartaba la mano y se sinti&oacute; desesperada. &ndash; Si, si&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Si, que?<\/p>\n<p>&#8211; Me gusta tu polla.<\/p>\n<p>&#8211; A mi me gusta tu co&ntilde;o. &ndash; la mano de ese hombre abarc&oacute; su mojado co&ntilde;o y se lo empez&oacute; a manosear. Ella gimi&oacute; excitada, cachonda. &ndash; Te gusta m&aacute;s que la de tu marido?<\/p>\n<p>&#8211; Si&hellip; Me gusta m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Haz lo que desees Silvia.<\/p>\n<p>Aquella mano magistral en el arte de acariciarla como a ella le gustaba, comenz&oacute; a masturbarla. Silvia se volv&iacute;a loca con aquella manera de tocarla y sucumbi&oacute; ante ese viejo. Se sinti&oacute; vencida, era humillante pero aquellas caricias y la visi&oacute;n de aquella polla en su mano dobleg&oacute; todos sus principios de mujer casada que amaba a su marido. No pensaba lo que hac&iacute;a, solo sent&iacute;a y deseaba, y ese deseo la hizo acercar su cara a aquella polla y sin ning&uacute;n tipo de beso o caricia bucal abri&oacute; su boca y con dificultad por su grosor, se meti&oacute; la polla en la boca chup&aacute;ndola con esa ansia de la mujer que venera el sexo de su amante.<\/p>\n<p>Sinti&oacute; como los dedos de ese viejo la estaban enloqueciendo y como ya hab&iacute;a sucedido en las otras ocasiones, un orgasmo intenso la hizo eyacular sobre la colcha. Escuch&oacute; los gemidos de ese hombre producto del placer que le estaba dando con su boca. Estaba muy cachonda.<\/p>\n<p>&#8211; Quieres sentir mi boca? &ndash; ese hombre sab&iacute;a lo que en cada momento necesitaba y ella deseaba sentir de nuevo la boca de ese se&ntilde;or amorrada a su co&ntilde;o &ndash; No saques la polla de la boca. Si quieres ya sabes que hacer.<\/p>\n<p>De nuevo se sinti&oacute; vencida moralmente cuando pas&oacute; su pierna por encima de la cabeza de &eacute;l dejando su co&ntilde;o encima de su cara. Esperaba ansiosa sentir esa barba ara&ntilde;ar su co&ntilde;o y que aquella lengua la lamiera entera.<\/p>\n<p>&#8211; Si lo deseas debes ser tu la que ponga el co&ntilde;o en mi boca &ndash; a ese se&ntilde;or le excitaba derrotar los principios de esa mujer casada &ndash; y si quieres eyacular como ayer en mi boca ya te aviso que yo me correr&eacute; en la tuya. Tu lo decides. Yo dejar&eacute; de comerte el co&ntilde;o cuando t&uacute; quieras. &ndash; y Silvia apoy&oacute; su co&ntilde;o en la boca de ese se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Se volvi&oacute; loca. Cuando sent&iacute;a que los gemidos de ese hombre pod&iacute;an indicar que se iba a correr, ella disminu&iacute;a los movimientos de su cabeza y lengua. El en respuesta dejaba de comerle el co&ntilde;o y ella desesperada se mov&iacute;a alocada sobre la cara de ese se&ntilde;or. S&oacute;lo cuando volv&iacute;a a chuparle la polla con ansia, sent&iacute;a la lengua y boca de ese hombre y se retorc&iacute;a de placer con lo que le hac&iacute;a. Ella disminu&iacute;a la mamada y &eacute;l la privaba de ese placer inexplicable. Era una guerra de egos que cada minuto que pasaba, Silvia sent&iacute;a que flaqueaban sus d&eacute;biles defensas.<\/p>\n<p>&#8211; Te mueres de ganas por correrte como una cerda en mi boca. De ti depende&hellip;<\/p>\n<p>En ese momento la lengua de ese se&ntilde;or se empez&oacute; a mover de una manera diferente, sus labios bien abiertos abarcaban la totalidad del co&ntilde;o y Silvia se sinti&oacute; desfallecer de placer. Sus piernas empezaron a temblar y s&oacute;lo suplicaba que ese se&ntilde;or no detuviera aquello. Sab&iacute;a que depend&iacute;a de ella. Y acept&oacute;. De nuevo ese se&ntilde;or hab&iacute;a ganado. Chup&oacute; su polla con ansia, era la se&ntilde;al de su derrota. Chup&oacute; con avidez, movi&oacute; la lengua desesperada. Y sinti&oacute; como la lengua de ese hombre abr&iacute;a la llave de su co&ntilde;o para comenzar a eyacular sobre su boca. Y ella sinti&oacute; como ese hombre comenzaba a eyacular dentro la suya. Entre temblores se estaban haciendo eyacular uno al otro. Sent&iacute;a la boca de ese hombre totalmente abierta recibiendo los chorros de su co&ntilde;o, se estaba tragando sus l&iacute;quidos. Ella hizo lo mismo y asombrada permiti&oacute; que el semen de aquel viejo traspasara su garganta y se lo trag&oacute; todo.<\/p>\n<p>Se qued&oacute; as&iacute; tumbada como estaba, con la cara apoyada en el muslo de &eacute;l. Su cuerpo temblaba por el placer que hab&iacute;a sentido. Se sent&iacute;a avergonzada y no sab&iacute;a ni como mirar a la cara a aquel se&ntilde;or despu&eacute;s de todo lo que hab&iacute;a hecho y las cosas que le hab&iacute;a dicho.<\/p>\n<p>Poco a poco fue apartando su co&ntilde;o de la cara de &eacute;l y se ech&oacute; a un lado quedando tumbada mirando hacia los pies de la cama. Sinti&oacute; la humedad en la colcha y mir&oacute; como la hab&iacute;a dejado de mojada.<\/p>\n<p>&#8211; Que verg&uuml;enza!! No se que decir se&ntilde;or G&oacute;mez.- hablaba sin mirarlo con la cara entre sus brazos.<\/p>\n<p>&#8211; No tienes que decir nada Silvia. No te preocupes por la colcha.<\/p>\n<p>&#8211; Es que como le dije, nunca me hab&iacute;a pasado.<\/p>\n<p>&#8211; Tienes un co&ntilde;o muy sensible y creo que nadie te ha tocado como yo.<\/p>\n<p>&#8211; Es que no lo entiendo &ndash; sab&iacute;a que ese maldito hombre ten&iacute;a raz&oacute;n con lo que le dec&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Que es lo que no entiendes.<\/p>\n<p>&#8211; Usted me toca de manera brusca y en cambio&hellip; &ndash; al decir esto sinti&oacute; la mano de ese se&ntilde;or que le agarraba el co&ntilde;o. Su voz se entrecort&oacute; al sentirla &ndash; No por favor&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Continua&hellip; te toco de manera brusca y en cambio te pone cachonda &ndash; la estaba volviendo a tocar como a ella le gustaba. &ndash; Es eso?<\/p>\n<p>&#8211; Si&hellip; &#8211; su voz estaba delatando lo que estaba sintiendo de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; Quieres que pare?<\/p>\n<p>&#8211; No. &ndash; Silvia cerr&oacute; los ojos y se dej&oacute; llevar.<\/p>\n<p>&#8211; Tu marido no sabe tocarte. &ndash; la comenz&oacute; a masturbar de nuevo y ella gem&iacute;a excitada &ndash; Prefieres que te toque yo. Verdad?<\/p>\n<p>&#8211; Si&hellip; &#8211; cada vez gem&iacute;a m&aacute;s excitada y cachonda &ndash; prefiero que me toque usted.<\/p>\n<p>&#8211; Te gusta mi polla?<\/p>\n<p>&#8211; Si, me gusta su polla &ndash; los gemidos de Silvia hac&iacute;an ver que estaba a punto de correrse de nuevo y ese estado le hac&iacute;a confesar lo que tanto le avergonzaba.<\/p>\n<p>&#8211; Te gust&oacute; que me corriera en tu boca, verdad? &ndash; los dedos magistrales la estaban volviendo loca. Estaba a punto de eyacular de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; Siii&hellip; &ndash; su cuerpo comenz&oacute; a convulsionar- Me gust&oacute; que se corriera en mi boca&hellip; &#8211; y su co&ntilde;o comenz&oacute; a eyacular de nuevo sobre la colcha de aquella cama.<\/p>\n<p>Ella a&uacute;n temblaba cuando sinti&oacute; que el se&ntilde;or G&oacute;mez se levantaba de la cama y lo vio desaparecer por una puerta lateral de la habitaci&oacute;n. Enseguida se dio cuenta que era un cuarto de ba&ntilde;o cuando escuch&oacute; el sonido de una ducha reci&eacute;n abierta.<\/p>\n<p>&#8211; Recoge tus cosas y cierra la puerta cuando salgas &ndash; escuch&oacute; la voz de ese hombre desde la puerta del ba&ntilde;o &#8211; Me voy a dar una ducha que qued&eacute; con tu marido ahora.<\/p>\n<p>Era un ser despreciable, sab&iacute;a como hacerla sentir humillada y decirle que iba a ir a junto de su marido despu&eacute;s de haberla hecho tragarse su semen era repugnante. Se levant&oacute; de la cama y se baj&oacute; la falda, le temblaban las piernas. Cogi&oacute; su bolso y al ir a cerrarlo vio los trescientos euros. Se sent&iacute;a una puta. Vio sus bragas rotas en el suelo y las guard&oacute; en el bolso. Se fue de aquella casa sin despedirse.<\/p>\n<p>Ya en la calle se acerc&oacute; a una papelera y mirando a los lados y asegur&aacute;ndose que nadie viera lo que hac&iacute;a, sac&oacute; sus bragas rotas del bolso y las tir&oacute;.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; en un banco aturdida. No entend&iacute;a lo que le estaba pasando con ese viejo al que tanto despreciaba. Intent&oacute; recordar los hombres con los que hab&iacute;a estado antes de empezar de novia con su marido, deseaba darse cuenta de alg&uacute;n chico de los que hab&iacute;an pasado por su vida y que la hubiera hecho sentir algo parecido al mantener relaciones sexuales. Sab&iacute;a que era in&uacute;til ese esfuerzo mental porque ninguno le hab&iacute;a hecho sentir nada ni siquiera parecido. Ni sus ex novios, ni su marido y se sinti&oacute; mal, sorprendida y sucia, muy sucia.<\/p>\n<p>Se fue al coche apurada, deseaba correr. Necesitaba llegar a casa y lavarse el cuerpo. Necesitaba borrar cualquier vestigio en su cuerpo del encuentro que acababa de tener. Pasar&iacute;a despu&eacute;s por casa de su cu&ntilde;ada a buscar a la ni&ntilde;a. Sent&iacute;a que su cu&ntilde;ada podr&iacute;a darse cuenta de su estado. Al sentarse en el coche record&oacute; que ni siquiera llevaba bragas, jam&aacute;s en su vida hab&iacute;a estado fuera de casa as&iacute; sin ropa interior. Con aquella minifalda casi pod&iacute;a ver su co&ntilde;o as&iacute; como estaba sentada. Lo sent&iacute;a sensible y acerc&oacute; su dedo y al tocarlo sinti&oacute; un estremecimiento. La necesidad por llegar a casa se convirti&oacute; en un deseo.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; a casa y se fue al ba&ntilde;o directa. Se desnud&oacute; y se observ&oacute; frente al espejo. Ten&iacute;a el pubis y el co&ntilde;o enrojecidos y record&oacute; lo sucedido. Sinti&oacute; una punzada de excitaci&oacute;n rememorando aquella mano intrusa y tuvo que masturbarse desesperada.<\/p>\n<p>Se sinti&oacute; frustrada cuando alcanz&oacute; el orgasmo y se dio cuenta que ni ella misma era capaz de provocarse un orgasmo parecido a los que ese se&ntilde;or le hac&iacute;a alcanzar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Silvia sali&oacute; de esa casa y se sent&iacute;a desconcertada, confusa, humillada. Cogi&oacute; el coche y se fue a un parque. A&uacute;n pod&iacute;a sentir la sensaci&oacute;n del orgasmo que aquel odioso viejo le hab&iacute;a provocado. Se preguntaba como aquel se&ntilde;or pod&iacute;a conseguir con su mano y con su boca, que ella perdiera el control de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":298,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":{"0":"post-39475","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduros"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/298"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39475"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39475\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}