{"id":39486,"date":"2022-10-29T22:00:00","date_gmt":"2022-10-29T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-29T22:00:00","modified_gmt":"2022-10-29T22:00:00","slug":"prostituyendo-a-mi-sumiso-y-cobrando-por-ello","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/prostituyendo-a-mi-sumiso-y-cobrando-por-ello\/","title":{"rendered":"Prostituyendo a mi sumiso y cobrando por ello"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39486\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&ldquo;Todos nos equivocamos, Pedro. No te preocupes, cari&ntilde;o&hellip; no pasa nada. No voy a dejar de quererte. Pero entiendes que todo acto tiene su consecuencia, &iquest;verdad bonita?&rdquo;.<\/p>\n<p>Contestaste con un &ldquo;S&iacute; Ama&rdquo;. Estabas apesadumbrado. Eras consciente de que tus errores de la semana pasada me hab&iacute;an sacado de mis casillas, y en cierto modo esperabas las consecuencias&hellip; pero quiz&aacute;s no esperabas algo as&iacute;. Quiz&aacute;s no lo esperabas tan pronto.<\/p>\n<p>No voy a entrar en detalles de lo que hizo mi sumiso durante los &uacute;ltimos tres d&iacute;as del crucero que nos llev&oacute; por los fiordos noruegos. Simplemente dir&eacute; que no se comport&oacute; como espero de &eacute;l. Sabe que no es una puta cualquiera. Sabe que es mi puta, y sabe tambi&eacute;n que quiero a la mejor a mis pies.<\/p>\n<p>Fall&oacute; al ser engullido por los celos. No pensaba que fuera a pasar, pero supongo que algo hizo click en su interior y cometiste el error de retarme cuando me estaba follando a aquel italiano en nuestro camarote. Tuve que parar, pedirle disculpas y despedirme de &eacute;l. Discutimos. Somos pareja, y somos Ama y sumiso. Pero te excediste y sobrepasaste todos los l&iacute;mites. Y ahora, pensaba cobrarlo.<\/p>\n<p>Dejadme que os ponga en contexto. Era viernes por la noche y hab&iacute;an pasado m&aacute;s de dos semanas desde que hab&iacute;amos vuelto a Madrid. Los primeros d&iacute;as estuve muy fr&iacute;a y distante. Sabes que por mucho que te quiera y por mucho que te desee, cuando estoy enfadada, no me sale estar cari&ntilde;osa. Sabiamente me diste espacio y procuraste mantener un perfil bajo. Pero sab&iacute;as que cualquier d&iacute;a pagar&iacute;as tu salida de tiesto. Y ten&iacute;a decidido que ser&iacute;a ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos viendo la tele. Yo en el sof&aacute; y t&uacute; en el suelo, jugando con mis pies. Not&eacute; que te excitabas lami&eacute;ndolos&hellip; y tambi&eacute;n yo estaba excit&aacute;ndome. Y s&eacute; muy bien que cuando est&aacute;s as&iacute; de puta, puedo conseguir de ti cualquier cosa, as&iacute; que comenc&eacute; a tensar la cuerda.<\/p>\n<p>&ldquo;Cari&ntilde;o. Ma&ntilde;ana he alquilado un Rb&amp;b cerca de la Plaza de Santa Ana para prostituirte. &iquest;Cu&aacute;nto crees que deber&iacute;amos cobrar para que le hagas una mamada a un desconocido? &iquest;Y por que te folle el culo? &iquest;Y un completo?<\/p>\n<p>Mientras lam&iacute;as mis pies, simplemente con tu collar como toda vestimenta, me dijiste que 50&euro; por la mamada, 100&euro; por la follada de culo y 120&euro; el completo.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Seguro mi amor? &iquest;Tan poco te valoras?&rdquo;.<\/p>\n<p>Segu&iacute;as lamiendo mis pies, y subiste la apuesta:<\/p>\n<p>&ldquo;60&euro; la mamada, 120&euro; la follada de culo y 150&euro; el completo&rdquo;, dijiste.<\/p>\n<p>Sonre&iacute; y agarr&eacute; el collar con mi mano izquierda. Cuando acercabas tu cara a m&iacute;, pensando que iba a darte un beso, te solt&eacute; un bofet&oacute;n con todas mis fuerzas. Me miraste sorprendido. Con tu mirada tensa. Orgullosa. Dolida. Te volv&iacute; a pegar. Y otra vez. Y otra. Y otra. A cada torta, el color de tu mejilla izquierda se enrojec&iacute;a m&aacute;s, y yo sent&iacute;a que me mojaba. Pero hab&iacute;a orgullo en tu mirada.<\/p>\n<p>Me calm&eacute; para no seguir peg&aacute;ndole y despu&eacute;s de beber un poco de vino blanco, te dije:<\/p>\n<p>&ldquo;Cari&ntilde;o, ma&ntilde;ana vas a sufrir el castigo por dejarme mal delante de mi amante italiano en el crucero. No estoy de broma con lo de los precios. Durante estas tres semanas he puesto un anuncio en varias p&aacute;ginas de contacto, y tienes nada m&aacute;s y nada menos que 8 clientes, mi amor&rdquo;<\/p>\n<p>Inmediatamente tu mirada de orgullo desapareci&oacute;. Me miraste sin decir nada. Yo sonre&iacute;a y te dije:<\/p>\n<p>&ldquo;Dos cosas, puta. La primera, siempre me has dicho que har&aacute;s todo lo que yo quiera en cualquier momento&hellip; as&iacute; que te jodes y obedeces. La segunda, te he dicho muchas veces que no me gusta que me hagas quedar mal con amigos, amantes, Amas, Amos, sumisas o sumisos. Y lo del crucero ha sido un reto en toda regla. A mi autoridad y a mi persona. Y no te permito ni una ni la otra. &iquest;Lo entiendes, verdad mi amor?&rdquo;<\/p>\n<p>Te diste cuenta que iba en serio. Not&eacute; c&oacute;mo te sub&iacute;a una sensaci&oacute;n por todo el cuerpo y tu voz se hizo m&aacute;s ronca, para contestar.<\/p>\n<p>&ldquo;S&iacute; Ama. Me equivoqu&eacute; y pagar&eacute; las consecuencias. Haz conmigo lo que quieras. Siempre que quieras&rdquo;.<\/p>\n<p>Bajaste la mirada y me di cuenta que estabas apretando la mand&iacute;bula, pero estaba decidida a darte una lecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Nos fuimos a la cama, y esa noche (contrario a lo que hacemos cada d&iacute;a) no te dej&eacute; dormir en el colch&oacute;n. Se&ntilde;&aacute;l&eacute; la peque&ntilde;a jaula que ten&iacute;amos en la sala de juegos y de dije:<\/p>\n<p>&ldquo;No pienso dormir con una puta a la que ma&ntilde;ana se van a follar 8 desconocidos. Mete la esterilla en la jaula y av&iacute;same cuando est&eacute;s dentro para cerrarte la puerta&rdquo;<\/p>\n<p>Contestaste con un &ldquo;S&iacute;, Ama&rdquo; y con tu mand&iacute;bula apretada te dirigiste al ba&ntilde;o y despu&eacute;s a la jaula. Cuando estuviste dentro me avisaste. Cerr&eacute; la puerta, llen&eacute; el bol con algo de agua y te di las buenas noches con un:<\/p>\n<p>&ldquo;M&aacute;s te vale descansar, cari&ntilde;o. Ma&ntilde;ana no lo vas a pasar bien. Pero as&iacute; es la vida&rdquo;<\/p>\n<p>Me cost&oacute; dormir. Estaba excitada pero tambi&eacute;n algo preocupada por c&oacute;mo reaccionar&iacute;as al d&iacute;as siguiente. S&eacute; que est&aacute;s preparado, pero el correctivo ser&iacute;a de los que no olvidar&iacute;as f&aacute;cilmente. Decid&iacute; masturbarme para relajarme y ca&iacute; rendida.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente, me levant&eacute; a las 10.45. Enseguida fui consciente de que t&uacute; estar&iacute;as despierto desde las 7 u 8 de la ma&ntilde;ana. No duermes mucho m&aacute;s ni aunque nos acostemos tarde, as&iacute; que sal&iacute; de la cama despu&eacute;s de remolonear otros 10 minutos y encend&iacute; la luz del sal&oacute;n de juegos.<\/p>\n<p>&ldquo;Buenos d&iacute;as, cari&ntilde;o. &iquest;Qu&eacute; tal has dormido? &iquest;Est&aacute;s preparado para un s&aacute;bado diferente?&rdquo;<\/p>\n<p>Dijiste que hab&iacute;as dormido poco y mal. Que te dol&iacute;a la espalda y me preguntaste si quer&iacute;as que me preparases el desayuno, pero enseguida repliqu&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Claro que me preparar&aacute;s el desayuno, bonita&hellip; pero te he hecho una pregunta que es importante para m&iacute;. &iquest;Est&aacute;s listo para lo que te espera?&rdquo;<\/p>\n<p>Mirando al suelo contestaste que s&iacute; lo estabas. Que te hab&iacute;as comportado como un imb&eacute;cil y que aceptar&iacute;as las consecuencias.<\/p>\n<p>&ldquo;Ja ja ja&hellip; &iexcl;c&oacute;mo si tuvieras alternativa, zorra! Venga, prep&aacute;rame el desayuno, que no vamos muy sobrados de tiempo&rdquo;.<\/p>\n<p>Mientras me preparabas el desayuno, me sent&eacute; en el sof&aacute; del sal&oacute;n con el port&aacute;til entre las piernas. Quer&iacute;a asegurar que no hab&iacute;a habido ninguna baja de &uacute;ltima hora, y tambi&eacute;n que no hab&iacute;a nuevos candidatos dispuestos a usarte a su antojo. Tambi&eacute;n estuve chateando con Olibert y con Javier, que me hab&iacute;an confirmado que estar&iacute;an all&iacute; con nosotros, para asegurar que no ocurr&iacute;a nada raro.<\/p>\n<p>Me llamaste cuando estuvo todo listo y me sent&eacute; en la mesa de la cocina con el port&aacute;til, sin apenas prestarte atenci&oacute;n. Hab&iacute;as colocado intencionadamente dos platos con tostadas con tomate y aceite, y dos caf&eacute;s con leche. Obviamente me estabas sugiriendo sutilmente desayunar juntos en la mesa, pero sin apenas darte tiempo, arroj&eacute; tu caf&eacute; en el bol de la bebida y despu&eacute;s tir&eacute; las tostadas al suelo. At&eacute; tus manos a la espalda y te dije que sab&iacute;as cu&aacute;l era el sitio en el que desayunan las perras. Sin rechistar, comenzaste a arrastrar tu cara contra el suelo y a beber el caf&eacute; a lametazos, mientras con mi pie empujaba tu cara, que sal&iacute;a empapada en caf&eacute;&hellip; goteando por tu barbilla, lo que te humillaba y me excitaba a partes iguales.<\/p>\n<p>Te escuchaba sorber el caf&eacute;, y tambi&eacute;n c&oacute;mo hac&iacute;as ruiditos con cada cambio de movimiento, pero yo segu&iacute;a concentrada en el port&aacute;til. Como hab&iacute;a previsto ten&iacute;a un mensaje de un tal Eduardo dici&eacute;ndome que no podr&iacute;a acudir a follarte, y por otro lado ten&iacute;a dos nuevos mensajes solicitando informaci&oacute;n. Les agregu&eacute; a Skype para hablar con ellos y concertar los detalles, como hab&iacute;a hecho con los otros 8 candidatos para follarse a mi sumiso.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a un mensaje que repet&iacute;a como un loro a cada persona que quer&iacute;a usarte. Estar&iacute;amos todos en el piso alquilado desde las 12 de la ma&ntilde;ana. Cada candidato ten&iacute;a una cita a una hora exacta. Llamar&iacute;a al timbre, subir&iacute;a al piso. Les recibir&iacute;an Olibert o Javi (o ambos). Les pagar&iacute;an la cantidad acordada en funci&oacute;n de lo que quisieran hacer con mi puta. Acompa&ntilde;ar&iacute;an al candidato a la habitaci&oacute;n en la que estar&iacute;a mi sumiso, el cu&aacute;l estar&iacute;a desnudo, con el collar que le distingue como m&iacute; propiedad y una m&aacute;scara de l&aacute;tex. Les dej&eacute; claro a todos que las puertas estar&iacute;an abiertas y que lo m&aacute;s posible es que yo estuviera mientras te usaban, igual que estar&iacute;an Olibert y Javi.<\/p>\n<p>Siempre con cond&oacute;n. No pod&iacute;an tocarte la polla. S&oacute;lo follarte el culo o que les hicieras una mamada. Ante el m&iacute;nimo intento de saltarse las reglas de cualquiera, Javi y Olibert entrar&iacute;an en escena para asegurar que todo se cumpl&iacute;a seg&uacute;n mis instrucciones.<\/p>\n<p>Consegu&iacute; otros dos clientes, con lo que finalmente ser&iacute;an 9 los que abusar&iacute;an de ti a su antojo. Abr&iacute; el excel que hab&iacute;a estado haciendo, y te dije:<\/p>\n<p>&ldquo;Cari&ntilde;o, esta tarde voy a conseguir 1.300 euros prostituy&eacute;ndote. &iquest;Est&aacute;s contenta, bonita? Me voy a comprar muchas cositas con lo que vamos a conseguir hoy&rdquo;<\/p>\n<p>Me miraste desde el suelo, con el caf&eacute; derram&aacute;ndose por tu cara, y la nariz llena de tomate. Contestaste con un escueto &ldquo;S&iacute;, Ama&hellip; estoy contento&rdquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos segundos de silencio, continuaste:<\/p>\n<p>&ldquo;Ama, &iquest;puedo saber cu&aacute;ntos van a follarme el culo hoy y cu&aacute;ntas pollas voy a tener que comerme?&rdquo;.<\/p>\n<p>Te mir&eacute; y sonre&iacute;. Y entonces, sin prestarte mucha atenci&oacute;n, contest&eacute; con desgana:<\/p>\n<p>&ldquo;Las que haga falta, cari&ntilde;o. Las que yo quiera&rdquo;.<\/p>\n<p>Te duchaste y te pusiste la ropa que te dej&eacute; encima de la cama. Unos boxer grises, unos vaqueros azules y una camiseta negra. Tus tenis negros Nike y unos calcetines negros con cangrejos rojos.<\/p>\n<p>Me duch&eacute; y cog&iacute; una bolsa en la que hab&iacute;a metido algunas cosas. Cuerdas, bridas, plugs, mi strapon, velas, el altavoz port&aacute;til para poner algo de m&uacute;sica, tu m&aacute;scara de l&aacute;tex negra, un par de m&aacute;scaras m&aacute;s para los juguetes, ropa para m&iacute;, tu collar morado, el vibrador que me regalaste y que hab&iacute;a cargado durante toda la noche, varias cajas de condones y algunas cositas m&aacute;s. No quer&iacute;a echar nada de menos una vez estuvi&eacute;ramos instalados all&iacute;.<\/p>\n<p>Llegamos puntuales al centro de Madrid, y recogimos las llaves de la propietaria. Subimos al piso y le echamos un vistazo. Se te notaba nervioso. Te acercaste a m&iacute; con cara de perrito poch&oacute;n, y no pude evitar darte un abrazo. Nos besamos suave y te dije:<\/p>\n<p>&ldquo;Pedro, voy a estar todo el rato a tu lado. Voy a cuidar de ti y siempre te voy a querer. No lo olvides ni un segundo, cari&ntilde;o. Si necesitas parar, sabes cu&aacute;l es la palabra de seguridad. Olibert y Javier tambi&eacute;n estar&aacute;n cerca para asegurarse que todo va bien. Hoy vas a sufrir la mayor humillaci&oacute;n de tu vida, pero me excita mucho. Lo har&aacute;s por m&iacute;, verdad, preciosa?&rdquo;<\/p>\n<p>Mirando al suelo me dijiste que s&iacute;. Que ya sab&iacute;a que te obedecer&iacute;a siempre, y en todo. Te dije que estaba muy orgullosa de ti, y que sab&iacute;a que no me har&iacute;as quedar mal con nuestros clientes. Y entonces sent&iacute; c&oacute;mo apretabas la mand&iacute;bula y bajabas la mirada al suelo.<\/p>\n<p>Yo iba vestida con unos leggings de latex negros, unos zapatos de tac&oacute;n alto y un cors&eacute; rojo que me hab&iacute;as regalado y que a&uacute;n no hab&iacute;a podido estrenar. Ten&iacute;a los labios y las u&ntilde;as de manos y pies pintadas de rojo, tu color favorito. Me miraste y me dijiste que estaba incre&iacute;ble. Entonces me acerqu&eacute; a ti y te pint&eacute; los labios de rojo y te puse la m&aacute;scara. Te orden&eacute; desnudarte, y te coloqu&eacute; el collar de cuero que hab&iacute;an personalizado para nosotros en E&amp;LWhipmakers. Entonces me di cuenta que estabas mojado y, sonriendo, te llam&eacute; puta.<\/p>\n<p>Quedaba media hora cuando son&oacute; el timbre. Me miraste con cara de terror y te tranquilic&eacute; dici&eacute;ndote que Olibert y Javier hab&iacute;an llegado puntuales. Les abr&iacute; la puerta y te orden&eacute; ponerte de rodillas detr&aacute;s de m&iacute;, con la correa sujeta a mi mu&ntilde;eca. Entraron los dos y les di dos sonoros besos a cada uno. Me miraron y cuando vieron que estaba con la m&aacute;scara y de rodillas, no supieron si darme la mano o qu&eacute; hacer.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;C&oacute;mo saludan las perras, cari&ntilde;o?&rdquo;<\/p>\n<p>Sab&iacute;as bien lo qu&eacute; ten&iacute;as que hacer, as&iacute; que levantaste una patita como si fueras un perrete bien educado, y Olibert y Javier no pudieron evitar soltar una sonora carcajada. Pasamos todos al sal&oacute;n y me sent&eacute; en el sof&aacute;. Javier y Olibert se sentaron cada uno a mi lado y repasamos todas las instrucciones para que tuvi&eacute;ramos un d&iacute;a tranquilo y seguro. Tu te quedaste en el suelo, a mis pies, escuchando atentamente y visiblemente nervioso.<\/p>\n<p>Quedaban menos de cinco minutos para nuestro primer cliente, y le ped&iacute; a Olibert y a Javi que, por privacidad, se pusieran una m&aacute;scara cada uno.<\/p>\n<p>&ldquo;No quiero que quit&eacute;is los ojos de Pedro en ning&uacute;n momento. &iquest;Queda claro? No os queda permitido interactuar aunque os lo pidan los clientes. Vuestra &uacute;nica misi&oacute;n es cobrarles al entrar y velar por nuestra seguridad. Pero por encima de todo, la de Pedro. Si hac&eacute;is bien vuestro trabajo, os tengo preparada una sorpresa para el final&hellip; pero para eso quedan unas horas y varios clientes, as&iacute; que portaros bien los dos y no nos pong&aacute;is en riesgo a ninguno, &iquest;vale?&rdquo;<\/p>\n<p>Los dos contestaron con un &ldquo;S&iacute; Se&ntilde;ora&rdquo; casi a la vez, y me gust&oacute; sentir su obediencia y lealtad. Hab&iacute;amos jugado con los dos una decena de veces, siempre por separado, pero me sent&iacute;a tranquila y a gusto con ellos en casa, y sent&iacute;a que t&uacute; tambi&eacute;n lo estabas.<\/p>\n<p>A la una de la tarde, la hora prevista, son&oacute; el timbre del portal. Era el primer cliente. Seg&uacute;n mis notas, se llamaba Adri&aacute;n, era de Alcobendas y pagar&iacute;a 150&euro; por una mamada y por follarte el culo. Seg&uacute;n la ficha que hab&iacute;a rellenado despu&eacute;s de cambiar varios emails con &eacute;l, se consideraba bisexual, aunque al verle entrar por la puerta y observar sus movimientos, me di cuenta que m&aacute;s bien deber&iacute;a catalogarse como homosexual. Pero eso me daba igual. El proceso ser&iacute;a el mismo.<\/p>\n<p>Olibert y Javier le abrieron la puerta a Adri&aacute;n, que se qued&oacute; sorprendido al ver a dos hombres con m&aacute;scara, as&iacute; que inmediatamente me acerqu&eacute; y me present&eacute;. Pag&oacute; y le cont&eacute; lo que ya sab&iacute;a, a modo de recordatorio. Con ese dinero, ten&iacute;a derecho a que mi sumiso le comiera la polla, y despu&eacute;s pod&iacute;a foll&aacute;rselo. El tiempo m&aacute;ximo era una hora de tiempo, y tanto Olibert como Javi estar&iacute;an en la habitaci&oacute;n. Yo estar&iacute;a entrando y saliendo. No pod&iacute;a tocar a mi sumiso, ni interactuar conmigo o con nadie m&aacute;s. El acuerdo era muy claro. Confirm&oacute; que lo ten&iacute;a claro y que no buscaba problemas&hellip; pero que ten&iacute;a muchas ganas de follarse el culo de m&iacute; sumiso.<\/p>\n<p>Haciendo una se&ntilde;a hacia el sal&oacute;n le coment&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Ah&iacute; lo tienes. Me ha dicho que tiene muchas ganas de que le folles, as&iacute; que&hellip; es todo tuyo&rdquo;<\/p>\n<p>Adri&aacute;n sonri&oacute; y cogiendo el extremo de la correa que puse en su mano, tir&oacute; de ella hasta llevarte a la habitaci&oacute;n principal. Inmediatamente despu&eacute;s pasaron Olibert y Javier, que vieron c&oacute;mo Adri&aacute;n dec&iacute;a lo bien que te quedaba la m&aacute;scara, y el morbo que le daba follarse a un desconocido que adem&aacute;s estaba all&iacute; obedeciendo &oacute;rdenes de su Ama.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a la puerta para observar sin llegar a entrar. Vi como Adri&aacute;n se quitaba la ropa y con cierta torpeza se pon&iacute;a un cond&oacute;n mientras dec&iacute;a:<\/p>\n<p>&ldquo;Llevo toda la semana pensando en lo morboso de este momento, y ahora no se me pone lo dura que me gustar&iacute;a. &iquest;Vienes aqu&iacute; y me comes la polla, sumiso?&rdquo;<\/p>\n<p>Se tumb&oacute; en el borde de la cama, y vi c&oacute;mo te acercaste despacio y comenzabas a pajear su polla f&aacute;cida. S&eacute; perfectamente lo poco que te gusta ese momento, y no pude sino sonre&iacute;r y notar que estaba muy mojada. Mordi&eacute;ndome los labios comprob&eacute; como la polla de Adri&aacute;n comenzaba a adquirir la forma precisa, y entonces, con la destreza de una aut&eacute;ntica puta, le pusiste el cond&oacute;n con la boca.<\/p>\n<p>No pude evitarlo y coment&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Muy bien, zorra. Hazle una mamada como t&uacute; sabes. Haz que tu Ama est&eacute; orgullosa de ti&rdquo;<\/p>\n<p>Sent&iacute; c&oacute;mo me mirabas de reojo, e inmediatamente empezaste a comerle la polla. Al principio despacio, pero poco a poco fuiste aumentando el ritmo y la profundidad de tu mamada. Adri&aacute;n cogi&oacute; tu cabeza con ambas manos y se aseguraba que su polla te llegara hasta el fondo de tu garganta, provoc&aacute;ndote no pocas arcadas.<\/p>\n<p>En un momento dado giraste el cuello hacia m&iacute;, justo en el momento en el que Adri&aacute;n, sujet&aacute;ndote la cabeza muy dentro, mov&iacute;a sus caderas, para follarte la boca con su gran polla. Era muy ancha y te provoc&oacute; una arcada bastante fuerte. En ese momento, con tus ojos llorosos, me miraste&hellip; y con esos ojos de puta orgullosa que tanto me gustan, te giraste, colocaste tu frente en el suelo, y te ofreciste para que te follara, con ambas manos abriendo tu culito trag&oacute;n.<\/p>\n<p>Adri&aacute;n debi&oacute; mostrarse satisfecho con tu actitud, porque dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;Menudo put&oacute;n de sumiso que tienes, DominAma. Le pienso abrir el culo sin piedad&rdquo;<\/p>\n<p>A lo que yo, sonriendo, y completamente excitada, contest&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Ese culo es m&iacute;o, pero has pagado para disfrutarlo, as&iacute; que&hellip; todo tuyo&rdquo;<\/p>\n<p>Y sin m&aacute;s dilaci&oacute;n, y sin ninguna delicadeza, pude ver c&oacute;mo Adri&aacute;n clavaba su polla cent&iacute;metro a cent&iacute;metro hasta perderse completamente dentro de ti. Se qued&oacute; un buen rato con sus huevos pegados a tu culo, y sin avisar empez&oacute; a bombear violentamente. La sacaba entera y la volv&iacute;a a meter. Cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. Cada vez m&aacute;s fuerte&hellip; y entonces me di cuenta que mi puta estaba en ese momento de entrega y sumisi&oacute;n del que tanto disfruto.<\/p>\n<p>Tus gemidos ya no eran de dolor, sino que gem&iacute;as como lo que eras. Una aut&eacute;ntica puta. Mi puta. Adri&aacute;n segu&iacute;a empujando fuerte contra ti. Sent&iacute;a que con cada embestida, se mov&iacute;a todo tu cuerpo&hellip; y no puede hacer otra cosa que quitarme los leggings, sentarme en una silla a escasos cent&iacute;metros de tu cara, y masturbarme mientras Adri&aacute;n te follaba ese culo que es y ser&aacute; m&iacute;o para siempre.<\/p>\n<p>Creo que cuando me vio masturbarme, su ritmo se increment&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s&hellip; hasta que se corri&oacute; dentro de ti, con unos gritos bastante poco oportunos para encontrarnos en un piso. Cuando termin&oacute;, se qued&oacute; con su tripa apoyada en tu espalda&hellip; repitiendo una y otra vez:<\/p>\n<p>&ldquo;Joder, menuda zorra que es tu sumiso. Menudo culo trag&oacute;n. Qu&eacute; perra!&rdquo;.<\/p>\n<p>Yo sonre&iacute; y cuando Adri&aacute;n se separ&oacute; de ti y me miraste a los ojos, me corr&iacute; a escasos cent&iacute;metros de tu cara, dici&eacute;ndote:<\/p>\n<p>&ldquo;Ohhh&hellip;. siii. Qu&eacute; puta eres, mi amor. Me ha encantado ver c&oacute;mo te entregas para m&iacute;. Ahora ac&eacute;rcate y aprovechemos los 5 minutos libres que te quedan hasta el siguiente invitado y limpia mi orgasmo hasta que no quede ni una gota&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Olibert, vete a por mi vibrador rosa. En cuanto entr&eacute; el siguiente cliente de Pedro, pienso correrme varias veces mientras veo como se lo folla&rdquo;.<\/p>\n<p>Vi como te levantaste del suelo con expresi&oacute;n apagada y te dirigiste al ba&ntilde;o a limpiarte, pero no hab&iacute;as vuelto, cuando escuch&eacute; el timbre. Era Osvaldo, tu siguiente cliente. Si no recordaba mal, se trataba de un chaval colombiano que viv&iacute;a en Logro&ntilde;o, y que hab&iacute;a venido a pasar el fin de semana en Madrid. Me hab&iacute;a dicho que le pon&iacute;a mucho llegar, pagar y, sin mediar palabra, follarse un culito que lo estaba esperando.<\/p>\n<p>Al llamar a la puerta de casa, fue Javier qui&eacute;n se acerc&oacute; a la puerta. Recogi&oacute; los 100&euro; que le daban a Osvaldo el derecho a follarle el culo a Pedro, y le acompa&ntilde;&oacute; a la habitaci&oacute;n. All&iacute; se encontr&oacute; con mi zorra a cuatro patas, completamente entregado para lo que Osvaldo quisiera hacer con &eacute;l. Sin tardar ni dos minutos, se quit&oacute; el pantal&oacute;n, y simplemente bajando sus boxer, se puso el cond&oacute;n y enseguida entr&oacute; en ti.<\/p>\n<p>Obviamente estabas dilatado. Apenas hac&iacute;a 15 minutos que Adri&aacute;n te hab&iacute;a follado el culo, as&iacute; que Osvaldo no tuvo que esforzarse para entrar en ti, a pesar del buen tama&ntilde;o de su polla. Tu cliente tuvo la delicadeza de preguntarte si estabas bien, a lo que contestaste con un:<\/p>\n<p>&ldquo;Muy bien gracias&rdquo;<\/p>\n<p>Te mir&eacute;. Sab&iacute;a que estabas humillado. Que tu excitaci&oacute;n hac&iacute;a tiempo que hab&iacute;a desaparecido. Justo el tiempo que hab&iacute;a pasado desde que terminaste de limpiar mi anterior orgasmo&hellip; y eso me excit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. Abr&iacute; mis piernas y volv&iacute; a masturbarme con &ldquo;el bicho&rdquo;. Ese vibrador maravilloso que me regalaste hace unos meses, mientras Osvaldo entraba y sal&iacute;a de ti con fuertes y profundas embestidas.<\/p>\n<p>En un momento dado, me di cuenta de que Osvaldo llevaba m&aacute;s de 15 minutos sin dejar de bombear, y sent&iacute;a tu mirada de hartazgo. Quer&iacute;as terminar, e incluso sent&iacute; como empujabas con tu culo contra su polla. Pero nuestro amigo Osvaldo segu&iacute;a empujando fuerte, sin parecer que fuera a correrse nunca.<\/p>\n<p>Olibert y Javier observaban la situaci&oacute;n desde la puerta. Cambiaban la mirada de m&iacute; a tu culo constantemente. Sent&iacute;a sus erecciones a flor de piel, pero no pensaba hacerles entrar en juego hasta que todo hubiera terminado. No pod&iacute;a arriesgarme a bajar la guardia y que pudiera pasar algo, as&iacute; que, concentr&aacute;ndome en tu cara de dolor y en la cara de placer de Osvaldo al correrse, me corr&iacute; de una forma muy intensa.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de que se fuera Osvaldo y de que le acompa&ntilde;&aacute;ramos a la puerta, pedimos sushi para comer. Apenas descansamos media hora en el sof&aacute; (t&uacute; te quedaste dormido en el suelo), cuando, pasadas las 4 de la tarde, son&oacute; el timbre del portal otra vez. As&iacute; pasamos la tarde hasta que a las 9 de la noche se march&oacute; tu &uacute;ltimo cliente.<\/p>\n<p>Yo hab&iacute;a perdido la cuenta de mis orgasmos, y tambi&eacute;n de las veces que te hab&iacute;an follado ese culo trag&oacute;n del que tanto disfruto. Abrimos una botella de vino, y contamos el dinero. Efectivamente 1.300&euro; con los que te humill&eacute; un poco m&aacute;s, entre risas e insultos. Estabas tocado. Lo notaba en tu mirada, pero entonces me acerqu&eacute; a ti y te bes&eacute;. Un beso reparador. Largo, caliente y con mucho sentimiento.<\/p>\n<p>Te abrac&eacute;. Nos abrazamos un buen rato, pero estabas f&iacute;sicamente y psicol&oacute;gicamente destrozado. Me pediste irte a dormir a otra habitaci&oacute;n. No quer&iacute;as dormir en el mismo sitio en el que 9 desconocidos se hab&iacute;an aprovechado de ti, pero la noche no hab&iacute;a terminado. Te dije que no. Que las putas duermen en el mismo colch&oacute;n en el que han sido folladas, y que ni siquiera ten&iacute;as permiso para ducharte, as&iacute; que sin ni siquiera quitarte la m&aacute;scara de l&aacute;tex, te tumbaste en el colch&oacute;n y te quedaste dormido.<\/p>\n<p>Yo me qued&eacute; un rato en el sal&oacute;n charlando con Olibert y con Javier. Les agradec&iacute; su ayuda y escuch&eacute; sus comentarios. Ambos cre&iacute;an que hab&iacute;a sido un castigo con may&uacute;sculas, y trataban de entender qu&eacute; hab&iacute;as hecho para merecer tal humillaci&oacute;n, cuando les dije:<\/p>\n<p>&ldquo;Esto no lo hago simplemente por humillar o degradar a Pedro. No os equivoqu&eacute;is. Lo hago porque me pertenece, y puedo hacer con &eacute;l cualquier cosa que quiera. Vuestra posici&oacute;n es muy c&oacute;moda, pero ninguno de vosotros tiene el valor ni la hombr&iacute;a de entregarse a m&iacute; como lo hace Pedro. Vosotros ven&iacute;s, disfrutr&aacute;is de mi cuerpo, os doy cuatro &oacute;rdenes y os march&aacute;is a casa a dormir. Pedro es la puta m&aacute;s perfecta que jam&aacute;s tuve ni tendr&eacute; a mis pies. Su entrega es verdadera y absoluta. Lo hab&eacute;is visto hoy. No ha rechistado. Ha apretado la mand&iacute;bula. Ha bajado la mirada y ha hecho lo que yo quer&iacute;a que hiciera&rdquo;.<\/p>\n<p>Estuvimos un buen rato charlando de BDSM, de lo divino y de lo humano. Ambos esperaban ansiosos el premio que les hab&iacute;a prometido, aunque yo no ten&iacute;a muchas ganas de jugar mientras estabas durmiendo en la habitaci&oacute;n de al lado, as&iacute; que busqu&eacute; una soluci&oacute;n que nos satisfaciera a los cuatro.<\/p>\n<p>&ldquo;Chicos, vamos a la habitaci&oacute;n en la que est&aacute; durmiendo Pedro. Quiero que entr&eacute;is desnudos. Vamos. Quitaros la ropa y vamos al dormitorio principal. No quiero que le despert&eacute;is. No al menos con palabras&rdquo;<\/p>\n<p>Nos echamos a re&iacute;r, y entramos en el dormitorio. No s&eacute; lo que esperaban, pero se sorprendieron cuando les dije que quer&iacute;a que se hicieran un 69. Se miraron entre ellos. Sab&iacute;an que si quer&iacute;an follarme, tendr&iacute;an que obedecer, as&iacute; que despu&eacute;s de discutir qui&eacute;n se pon&iacute;a arriba y qui&eacute;n debajo&hellip; se tumbaron en la cama, al lado de ti, y comenzaron sus jueguecitos. Mientras Javier y Olibert se com&iacute;an las pollas, yo me coloqu&eacute; encima de ti. Al principio me sent&eacute; sobre tu cara, impidi&eacute;ndote respirar como te gustar&iacute;a, pero sabiendo que disfrutabas mucho de esos segundos sin respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de frotarme contra tu cara un buen rato sent&iacute; que empezabas a despertarte. No lo not&eacute; por los movimientos de tu cuerpo&hellip; sino porque not&eacute; c&oacute;mo tu peque&ntilde;a polla se pon&iacute;a dura casi por primera vez en toda la tarde. Me encant&oacute; sentirlo, as&iacute; que apret&eacute; m&aacute;s las piernas y decid&iacute; privarte de tu respiraci&oacute;n durante un buen rato&hellip; hasta que pataleaste, momento en el que te dej&eacute; respirar de nuevo.<\/p>\n<p>Me estaba excitando much&iacute;simo ver tus ansiosos movimientos en b&uacute;squeda de algo de ox&iacute;geno. Me excitaba tanto saber que incluso tu respiraci&oacute;n estaba en mis manos&#8230; Y tambi&eacute;n me excit&oacute; mirar al otro lado de la cama y ver c&oacute;mo Olibert y Javier se com&iacute;an la polla uno a otro tan solo porque yo se lo hab&iacute;a ordenado.<\/p>\n<p>Cambi&eacute; de postura y me sent&eacute; en tu polla. Quer&iacute;a tenerla dentro. Necesitaba sentirla dentro de mi co&ntilde;o. Apret&eacute; con fuerza mientras te cabalgaba muy despacio, disfrutando de tus escasos 12cm entrando y saliendo de mi, mientras te daba la espalda y pod&iacute;a observar a mis dos juguetes completamente entregados a mis deseos.<\/p>\n<p>No tardaste mucho en correrte, y yo me corr&iacute; contigo. Un orgasmo pausado, suave&hellip; especial. Te hab&iacute;a llevado muy abajo, pero ahora te estaba dando el privilegio de disfrutar de mi placer. Enseguida te moviste, limpiaste mi co&ntilde;o, mis piernas y mi culo y me pediste permiso para dormir. Estabas realmente muerto de cansancio&hellip; pero yo ten&iacute;a una deuda que saldar. Y siempre cumplo mis promesas, as&iacute; que les dije a los dos juguetes que, con los condones puestos, se tumbaran boca arriba, hombro con hombro.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a follarme a Olibert y a Javier. Me sub&iacute;a sobre uno y otro indistintamente. Me encantaba la polla de Javier, y fue al primero que quise premiar con mi orgasmo. Le conced&iacute; permiso para correrse a la vez o despu&eacute;s que yo. Nunca antes&hellip; y aceler&eacute; el ritmo salvajemente. Gem&iacute;a, gritaba&hellip; estaba pose&iacute;da. Completamente excitada por una tarde tan diferente&hellip; y de pronto, estall&eacute;. Me corr&iacute; de una forma incre&iacute;ble sobre esa polla gigante, y cuando Javier se corri&oacute;, le ped&iacute; que le hiciera un nudo al cond&oacute;n.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a despertarte para decirte que me acababa de correr foll&aacute;ndome a Javier, y a&uacute;n medio dormido, no dudaste en meter tu lengua en mi co&ntilde;o. En el mismo co&ntilde;o en el que otra polla hab&iacute;a entrado hac&iacute;a escasos segundos. Fui consciente de que sent&iacute;as el sabor del cond&oacute;n, as&iacute; que, cuando me limpiaste correctamente, met&iacute; el cond&oacute;n atado de Javier en tu boca para que no te quedases dormido mientras me follaba a Olibert.<\/p>\n<p>Y eso es lo que hice. Mientras Javier se daba una ducha y t&uacute; observabas la escena, me foll&eacute; a Olibert. Lo hice mir&aacute;ndote a los ojos. Dici&eacute;ndote que te quiero. Sinti&eacute;ndome orgullosa de ti. De tu entrega y sumisi&oacute;n. Entonces, me sorprendi&oacute; ver que te incorporabas y, sin sacar el cond&oacute;n atado de tu boca, me besaste, y con un susurro, me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Te quiero mi amor. C&oacute;rrete sobre Olibert, princesa. Adoro sentir tu placer&rdquo;<\/p>\n<p>Y eso hizo que un escalofr&iacute;o recorriera mi espalda. Y me corr&iacute; mientras cabalgaba a Olibert. Me corr&iacute; entreg&aacute;ndome tu placer. Mir&aacute;ndote a los ojos. Dici&eacute;ndote &ldquo;Te quiero&rdquo;.<\/p>\n<p>Al rato le susurr&eacute; algo a Olibert y me tumb&eacute; a tu lado. Ambos juguetes se ducharon, se vistieron y se fueron, dej&aacute;ndonos solos. Quedamos los dos y nuestras vivencias. Nuestro amor. Nuestro BDSM. El amor de nuestra vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 &ldquo;Todos nos equivocamos, Pedro. No te preocupes, cari&ntilde;o&hellip; no pasa nada. No voy a dejar de quererte. Pero entiendes que todo acto tiene su consecuencia, &iquest;verdad bonita?&rdquo;. Contestaste con un &ldquo;S&iacute; Ama&rdquo;. Estabas apesadumbrado. Eras consciente de que tus errores de la semana pasada me hab&iacute;an sacado de mis casillas, y en cierto modo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21737,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-39486","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21737"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39486"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39486\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}