{"id":39534,"date":"2022-10-31T23:00:00","date_gmt":"2022-10-31T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-31T23:00:00","modified_gmt":"2022-10-31T23:00:00","slug":"el-jefe-de-su-marido-cuarto-capitulo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-jefe-de-su-marido-cuarto-capitulo\/","title":{"rendered":"El jefe de su marido (cuarto capitulo)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39534\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Antes de ir a buscar a su hija decidi&oacute; pasar por alguna tienda de lencer&iacute;a para hacer lo que le hab&iacute;a pedido el se&ntilde;or Carlos. Siempre iba con su hija a todos los recados pero en este caso se ve&iacute;a incapaz de llevarla porque ese d&iacute;a era distinto. Record&oacute; el enfado de ese hombre cuando vio sus bragas y su manera brusca de romperlas y una punzada de excitaci&oacute;n la hizo avergonzarse.<\/p>\n<p>Le hab&iacute;a dado mucho dinero para esa compra y record&oacute; que all&iacute; cerca hab&iacute;a una selecta tienda de ropa de lencer&iacute;a y decidi&oacute; pasar por ella. Lo &uacute;ltimo que quer&iacute;a era que ese malnacido se volviera a enfadar si ve&iacute;a que se hab&iacute;a gastado el dinero en bragas baratas.<\/p>\n<p>Jam&aacute;s hab&iacute;a entrado en una tienda de aquella categor&iacute;a y hasta percibi&oacute; las miradas de la dependienta sorprendida de que una mujer que se ve&iacute;a a simple vista que no era adinerada, traspasara las puertas giratorias de la tienda donde trabajaba.<\/p>\n<p>&#8211; Hola, buenos d&iacute;as. &ndash; La mirada de desconfianza de aquella mujer se vio compensada por su amabilidad. &ndash; Le puedo ayudar en algo?<\/p>\n<p>&#8211; No gracias. &ndash; la voz nerviosa de Silvia delataba que aquella era la primera vez que iba a una tienda as&iacute; &ndash; Echar&eacute; un vistazo. Gracias.<\/p>\n<p>&#8211; Si algo necesita no dude en preguntar. Mi nombre en Cristina.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias Cristina.<\/p>\n<p>Mirando hacia el fondo vio que all&iacute; estaba la zona de las prendas que ella buscaba y se encamin&oacute; hacia all&iacute;. Silvia siempre hab&iacute;a sido una mujer que usaba bragas muy normalitas y sencillas y cuando vio aquella gama de diferentes clases de ropa interior se sinti&oacute; abrumada por lo que ve&iacute;a y por sus precios. Se sinti&oacute; mal de pensar que el precio de una sola de aquellas prendas era casi lo que se hab&iacute;a gastado ella en los &uacute;ltimos seis meses en sus bragas de mercadillo.<\/p>\n<p>Eran realmente bonitas y ni siquiera sab&iacute;a por cuales decidirse. Vio una preciosa pero enseguida la devolvi&oacute; a su sitio al ver que la tela transparentaba todo. Solo imaginarse con ella puesta le dio verg&uuml;enza. Vio unas cuantas m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Son todas muy bonitas &ndash; la voz de la dependienta le asust&oacute; al estar tan concentrada &ndash; Es muy dif&iacute;cil decidirse por una. Verdad?<\/p>\n<p>&#8211; La verdad es que si.<\/p>\n<p>&#8211; Me deja ayudarla? &ndash; le sonri&oacute; con cari&ntilde;o &ndash; Es la primera vez que viene aqu&iacute;. No?<\/p>\n<p>&#8211; Si &ndash; aquella dependienta era agradable y la miraba con ternura y consigui&oacute; que se calmara un poco.<\/p>\n<p>&#8211; Es normal que se sienta as&iacute;. Para m&iacute; ser&aacute; un placer.<\/p>\n<p>&#8211; Por favor no me trates de usted &ndash; que una mujer de unos cincuenta a&ntilde;os la tratara de usted le hac&iacute;a sentir mal.<\/p>\n<p>&#8211; Perdona. Aqu&iacute; solo suelen venir mujeres estiradas con mucho dinero y exigen que se les trate de usted &ndash; acerc&oacute; su cara a la de ella y habl&oacute; bajito como para que nadie le escuchara &ndash; Son unas amargadas y necesitan comprar estas cosas para gustar a sus maridos.<\/p>\n<p>Se rieron juntas ante aquel comentario.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que eres la mujer m&aacute;s joven que entr&oacute; aqu&iacute; desde hace meses. Por eso me sorprend&iacute; al verte entrar. Y creo que lo notaste, me equivoco?<\/p>\n<p>&#8211; Un poco si.<\/p>\n<p>&#8211; Disculpa.<\/p>\n<p>&#8211; No pasa nada, tranquila. &ndash; Silvia cada vez se sent&iacute;a m&aacute;s c&oacute;moda con aquella mujer. Era sincera y simp&aacute;tica<\/p>\n<p>&#8211; Entonces que te gustar&iacute;a comprar? Veo que has estado ojeando solo braguita. Tanga o culote no quieres?<\/p>\n<p>&#8211; Siempre me he sentido m&aacute;s c&oacute;moda con braguita normal.<\/p>\n<p>&#8211; Es mucho m&aacute;s c&oacute;moda la verdad. Yo soy como tu y s&oacute;lo uso tanga en ocasiones muy especiales o por alg&uacute;n vestido.<\/p>\n<p>&#8211; Yo ni eso &ndash; le avergonzaba reconocer que era demasiado tradicional en cuanto a su ropa interior.<\/p>\n<p>&#8211; Ni para una ocasi&oacute;n especial? &ndash; Cristina se fij&oacute; en el anillo de casada de Silvia &ndash; A muchos hombres les gustan los tangas. A tu marido no le gustan?<\/p>\n<p>&#8211; Supongo que si.<\/p>\n<p>&#8211; Supones? &ndash; Cristina con cara de broma hizo como que la rega&ntilde;aba &ndash; Uy ah&iacute; falta comunicaci&oacute;n eh!!<\/p>\n<p>&#8211; Un poco &uacute;ltimamente si &ndash; Silvia se puso triste al hablar de su marido y recordar su distanciamiento de los &uacute;ltimos meses.<\/p>\n<p>&#8211; Todos los matrimonios tienen &eacute;pocas mejores y peores. Yo antes de quedar viuda, hab&iacute;a meses que con mi esposo nos pas&aacute;bamos muchas horas teniendo sexo y luego hab&iacute;a meses que de pascuas en flores.<\/p>\n<p>&#8211; Siento lo de tu marido.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquila reina. Ya fue hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os y ya lo he superado. Lo recuerdo mucho pero es as&iacute; la vida.<\/p>\n<p>&#8211; Pero eres joven. No te volviste a casar o tener pareja?<\/p>\n<p>&#8211; No, que va. He tenido amigos &iacute;ntimos pero pareja no quiero, estoy muy bien as&iacute;.<\/p>\n<p>A Silvia le sorprend&iacute;a la naturalidad de aquella mujer para hablar de cosas personales e incluso &iacute;ntimas. Ella debido a su timidez y su verg&uuml;enza siempre hab&iacute;a admirado a la gente as&iacute;. Se sent&iacute;a muy a gusto con la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &hellip; Pues tu marido que espabile eh!! &ndash; aquella mujer segu&iacute;a habl&aacute;ndole con aquel desparpajo &ndash; Estoy segura que muchos hombres dar&iacute;an lo que fuera por estar con una mujer como t&uacute; de bonita.<\/p>\n<p>&#8211; Supongo que soy normal &ndash; Silvia se ruboriz&oacute; ante los piropos de aquella mujer &ndash; pero gracias por el halago.<\/p>\n<p>&#8211; De normal nada reina &ndash; le cogi&oacute; una mano y la gir&oacute; quedando delante de un espejo de cuerpo entero &ndash; Tu en casa no tienes espejos? &ndash; Cristina se qued&oacute; detr&aacute;s de ella y le hablaba desde su hombro &ndash; Eres guap&iacute;sima y tienes un cuerpo muy bonito.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias &ndash; estaba colorada ante las cosas que aquella mujer le dec&iacute;a y se sent&iacute;a halagada. &ndash; Tu tambi&eacute;n eh!!<\/p>\n<p>&#8211; Para mis a&ntilde;os no me quejo aunque mis esfuerzos me lleva poder mantenerlo. &#8211; Se miraban en el espejo mientras se hablaban &ndash; Perdona por haberte hecho sonrojar.<\/p>\n<p>&#8211; Es que nunca una mujer me hab&iacute;a dicho esas cosas y no s&eacute;&hellip; &#8211; Silvia intentaba no mirar directamente al espejo donde estaban los ojos de esa mujer mir&aacute;ndola &ndash; Es extra&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Como puedes comprobar soy muy natural y puedo ver que tu eres muy vergonzosa. Y yo tambi&eacute;n estoy sorprendida por haberte dicho esas cosas.<\/p>\n<p>&#8211; Soy demasiado vergonzosa.<\/p>\n<p>&#8211; Por la verg&uuml;enza perdemos muchas oportunidades de vivir cosas muy bonitas.<\/p>\n<p>&#8211; Y como se hace para perderla?<\/p>\n<p>&#8211; Respirar hondo y cerrar los ojos y decir lo que se siente. Ese ser&iacute;a un buen principio.<\/p>\n<p>Silvia se gir&oacute; y volvi&oacute; a mirar las braguitas y se fij&oacute; en aquella que transparentaba todo. Cristina se dio cuenta y la cogi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Antes vi que cog&iacute;as esta braguita y la soltaste como asustada. Te gusta?<\/p>\n<p>&#8211; Si<\/p>\n<p>&#8211; Te dio reparo imaginarte con ella?<\/p>\n<p>&#8211; Es que se ver&aacute; todo con ella puesta.<\/p>\n<p>&#8211; Te la regalo. D&eacute;jame ayudarte a superar tu timidez reina.<\/p>\n<p>&#8211; Pero es car&iacute;sima. No puedo aceptar este regalo.<\/p>\n<p>&#8211; Claro que puedes. Ser&aacute; un detalle para la clienta m&aacute;s agradable de mi boutique.<\/p>\n<p>&#8211; La boutique es tuya? Pens&eacute; que eras una empleada.<\/p>\n<p>&#8211; La abr&iacute; hace un a&ntilde;o. No me gusta que la gente sepa que soy la due&ntilde;a y prefiero que piensen que soy una dependienta.<\/p>\n<p>&#8211; Eres muy buena conmigo, gracias. Pero para aceptar tu detalle me llevar&eacute; alguna m&aacute;s.<\/p>\n<p>Al final se decant&oacute; por unas braguitas blancas, unas rojas, unas azules y otras negras. Se fij&oacute; en un tanguita rosa y lo cogi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Te har&eacute; caso y me llevar&eacute; un tanga &ndash; se rieron como haciendo una travesura juntas.<\/p>\n<p>&#8211; Estoy segura que a tu marido le encantar&aacute; todo &ndash; Eres una joven encantadora.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias Cristina &ndash; sus mejillas no lograban retomar a su color natural &ndash; Espero que le gusten &ndash; se sinti&oacute; algo triste de saber que para quien hab&iacute;a comprado toda aquella preciosa lencer&iacute;a no era para Mateo sino para un viejo al que odiaba.<\/p>\n<p>&#8211; Ya me contar&aacute;s. &ndash; y le gui&ntilde;&oacute; un ojo con esa complicidad que solo dos buenas amigas tienen. &ndash; A&uacute;n no me has dicho tu nombre.<\/p>\n<p>&#8211; Oh perdona, soy un desastre. Silvia, me llamo Silvia.<\/p>\n<p>&#8211; Encantada Silvia. Aqu&iacute; tienes una amiga &ndash; cogi&oacute; las prendas que hab&iacute;a elegido &ndash; Alguna m&aacute;s?<\/p>\n<p>&#8211; Nooo!! Creo que ya me emocion&eacute; cogiendo de m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Vayamos a la caja entonces. &ndash; Cristina registr&oacute; toda la compra &ndash; En total son doscientos noventa euros. Esta te la regalo yo.<\/p>\n<p>Silvia sac&oacute; su cartera y sac&oacute; los trescientos euros que el se&ntilde;or G&oacute;mez le hab&iacute;a dado y le pag&oacute;.<\/p>\n<p>-Si tienes alg&uacute;n problema con la talla o no te convence alguna, prom&eacute;teme que me lo dir&aacute;s. De acuerdo?<\/p>\n<p>&#8211; Vale, de verdad te agradezco mucho todo. Me has hecho f&aacute;cil este trago.<\/p>\n<p>&#8211; Eres una chica muy maja. Ojal&aacute; todas las clientas fueran as&iacute; como t&uacute;. &ndash; cogi&oacute; un bol&iacute;grafo y anot&oacute; algo en un papel &ndash; Aqu&iacute; tienes mi n&uacute;mero para lo que necesites. Normalmente estoy aqu&iacute; hasta las ocho de la tarde que cierro.<\/p>\n<p>&#8211; Ah vale &ndash; cogi&oacute; el papel y se lo guard&oacute; en el bolsillo. &ndash; Ahora al salir te mando un mensaje y as&iacute; tienes el m&iacute;o.<\/p>\n<p>&#8211; Perfecto Silvia.<\/p>\n<p>Se despidieron con un beso en la cara y sali&oacute; de all&iacute; con una sensaci&oacute;n que no sab&iacute;a explicarse. Al empezar a caminar hacia la casa de su cu&ntilde;ada se dio cuenta que no pod&iacute;a ir con aquella bolsa de la boutique de lencer&iacute;a m&aacute;s cara de la ciudad a recoger a la ni&ntilde;a. Como podr&iacute;a explicar que se hab&iacute;a gastado todo ese dinero en unas bragas? No sab&iacute;a que hace. Se puso nerviosa.<\/p>\n<p>&#8211; Silvia, todo bien? &ndash; era Cristina que estaba cerrando la tienda para irse a comer<\/p>\n<p>&#8211; Es que&hellip; &#8211; no sab&iacute;a c&oacute;mo explicar aquello.<\/p>\n<p>&#8211; Puedo ayudarte? &ndash; aquella mujer se acerc&oacute; a ella y agarr&oacute; su mano con delicadeza.<\/p>\n<p>&#8211; Tengo que ir a buscar a mi beb&eacute; a casa de mi cu&ntilde;ada y no sabr&iacute;a como explicarle esto &ndash; levant&oacute; con timidez la mano con la bolsa.<\/p>\n<p>&#8211; Jajaja&hellip; Tu y tu verg&uuml;enza. Eres adorable reina. A ver&hellip; tu tienes algo que hacer esta tarde?<\/p>\n<p>&#8211; Creo que no. &ndash; la verdad es que nunca ten&iacute;a nada que hacer salvo bajar al parque con la ni&ntilde;a<\/p>\n<p>&#8211; Pues ya est&aacute;. Si quieres te llevo yo la bolsa para mi casa, no te lo dije antes pero los viernes por la tarde y fines de semana tengo una empleada.- a Silvia le encantaba la manera de hablarle que ten&iacute;a aquella mujer- Puedes pasarte a la hora que quieras. Te parece buena idea?<\/p>\n<p>&#8211; Eres muy buena conmigo. Gracias, me acabas de salvar la vida.<\/p>\n<p>&#8211; Ven, vayamos caminando y as&iacute; ya te digo donde vivo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de ense&ntilde;arle donde viv&iacute;a y decirle el piso se separaron. Silvia hubiera deseado estar m&aacute;s tiempo con ella, le gustaba lo que le transmit&iacute;a. Le infund&iacute;a una especie de calma y a su vez nervios extra&ntilde;os. Su voz era suave y desprend&iacute;a ternura al hablar y con su mirada. Se ruboriz&oacute; al recordar los nervios que hab&iacute;a sentido cuando esa mujer la puso frente al espejo de la tienda y lo que sent&iacute;a cuando le dec&iacute;a lo bonita que era casi al o&iacute;do. Pens&oacute; que estaba loca de haberse sentido algo excitada con aquello, a ella solo le gustan los hombres, a ella solo le gustaba su marido. Hab&iacute;a le&iacute;do que algunas mujeres aun siendo heteros a veces fantaseaban con otras mujeres, pero ella jam&aacute;s hab&iacute;a tenido pensamientos as&iacute;.<\/p>\n<p>Su sentido de culpabilidad y su estado de evidente nerviosismo le hizo rechazar la invitaci&oacute;n de su cu&ntilde;ada Marga. Se disculp&oacute; con la promesa que la pr&oacute;xima semana quedar&iacute;a con ella para charlar con calma.<\/p>\n<p>Ya en casa dio de comer a su reto&ntilde;o y la acost&oacute;. Se qued&oacute; dormida y se sent&oacute; al lado de la cuna. Por ella har&iacute;a lo que hiciese falta, de hecho ya lo estaba haciendo, pens&oacute;.<\/p>\n<p>Comi&oacute; algo y decidi&oacute; tumbarse un poco en el sof&aacute;. Era cerrar los ojos y la visi&oacute;n del grueso pene del se&ntilde;or G&oacute;mez se adue&ntilde;aba de su mente. Abr&iacute;a los ojos inmediatamente para ahuyentar aquella imagen que la estaba atormentando. Los cerraba de nuevo y record&oacute; la manera que aquel miembro hab&iacute;a invadido su boca y aquel mar de sensaciones enfrentadas que hab&iacute;a sentido. Una punzada en su sexo le hizo abrir los ojos y como quien busca algo a tientas, a oscuras, con miedo de encontrarlo, llev&oacute; su mano entre sus piernas y se asust&oacute; al darse cuenta que estaba muy mojada. Su sexo estaba rogando, quiz&aacute;s exigiendo ser calmado.<\/p>\n<p>Se sinti&oacute; como cuando era una adolescente y las hormonas le empujaban a masturbarse continuamente. Lo hac&iacute;a al despertarse, en la ducha, a veces ten&iacute;a que interrumpir sus horas de estudio para tocarse bajo el escritorio y ya al acabar el d&iacute;a, su cuerpo le imploraba ser acariciado antes de dormir.<\/p>\n<p>Ahora en el sof&aacute; comenz&oacute; a tocarse y sent&iacute;a su vagina especialmente sensible. Cerr&oacute; los ojos intentando pensar en su amado esposo, pero era una batalla perdida y su mente viajaba a esa ma&ntilde;ana. El recuerdo del instante de su cuerpo sobre la boca de ese se&ntilde;or era demasiado perturbador y alejaba cualquier recuerdo de su marido. Se levanto agitada, nerviosa. No pod&iacute;a permitir que ese hombre se adue&ntilde;ara de sus momentos de placer en solitario.<\/p>\n<p>Se dio una ducha r&aacute;pida, no quer&iacute;a que el agua c&aacute;lida resbalando por su cuerpo le tentara de terminar lo que hab&iacute;a empezado en el sof&aacute;. Se visti&oacute; e intent&oacute; distraerse recogiendo la ropa seca del tendedero. Se sent&iacute;a muy sensible, demasiado y cualquier roce con su cuerpo le provocaba un placer muy agradable que no pod&iacute;a evitar reconocer que le gustaba.<\/p>\n<p>Ya no sab&iacute;a que hacer para estar distra&iacute;da y se acord&oacute; de Cristina. Mir&oacute; la hora y se acord&oacute; que le hab&iacute;a dicho que le enviar&iacute;a un mensaje al salir de la tienda para que tuviera su n&uacute;mero. Busc&oacute; el papel donde esa mujer hab&iacute;a anotado el suyo y lo guard&oacute; en los contactos de su agenda telef&oacute;nica. Abri&oacute; el WhatsApp y le escribi&oacute; un mensaje.<\/p>\n<p>Silvia: &ldquo;Hola Cristina, antes me olvid&eacute; de escribirte el mensaje. Soy Silvia.&ldquo;<\/p>\n<p>Al momento vio que le llegaba un mensaje de ella.<\/p>\n<p>Cristina: &ldquo;Hola Silvia. No te preocupes, tengo tu bolsa aqu&iacute; y sab&iacute;a que me escribir&iacute;as. Jajaja. Es broma reina, estabas muy nerviosa y lo comprendo&ldquo;<\/p>\n<p>Silvia: &ldquo;Si, me puse muy nerviosa. En poco tiempo esta ma&ntilde;ana me ayudaste mucho dos veces. Gracias!!&ldquo;<\/p>\n<p>Cristina: &ldquo;Eres encantadora y te ayudar&eacute; todas las veces que haga falta&ldquo;<\/p>\n<p>Silvia: &ldquo;Me dejas sin palabras. Tu tambi&eacute;n eres encantadora&ldquo;<\/p>\n<p>Cristina &ldquo;Acu&eacute;rdate que puedes venir a la hora que te vaya bien.&ldquo;<\/p>\n<p>Silvia: &ldquo;Puedo pasar ahora por ah&iacute;?&ldquo;<\/p>\n<p>Cristina &ldquo;Claro. Me acabo de despertar de la siesta. Vente ahora&ldquo;<\/p>\n<p>Silvia: &ldquo;Preparo a la ni&ntilde;a y voy para ah&iacute;. Un beso&ldquo;<\/p>\n<p>Cristina: &ldquo;Besos Silvia&ldquo;<\/p>\n<p>Apoy&oacute; el tel&eacute;fono en la mesa del sal&oacute;n y se qued&oacute; pensativa. Era muy extra&ntilde;a la sensaci&oacute;n que sent&iacute;a cuando recordaba a aquella mujer. Se sent&iacute;a muy halagada cuando le dec&iacute;a cosas bonitas y le gustaba mucho como esa mujer sab&iacute;a decir las cosas y su manera de decirlas con naturalidad y ternura. Se percat&oacute; que ten&iacute;a ganas de volver a verla y sentir su compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>Prepar&oacute; las cosas de la ni&ntilde;a y la acost&oacute; en la silla. Decidi&oacute; dar un paseo e ir caminando pues hacia un buen d&iacute;a. Enseguida lleg&oacute; a la casa de Cristina y la recibi&oacute; con mucho cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Perdona que est&eacute; con estas pintas, pero desde que me escribiste no he parado de recibir llamadas- aquella mujer llevaba una elegante bata de raso azul que le llegaba un poquito por encima de las rodillas.<\/p>\n<p>&#8211; Con estas pintas dices? &ndash; Silvia se sorprendi&oacute; de lo elegante y guapa que estaba. &ndash; Esa bata es preciosa, te queda muy bien. Ten&iacute;as que verme tu las pintas que tengo en mi casa.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias reina &ndash; con un gesto la invit&oacute; a pasar &ndash; Como comprender&aacute;s gracias a la tienda yo lo tengo f&aacute;cil con este tipo de ropa.<\/p>\n<p>&#8211; Ya, eso s&iacute;. Que suerte!!<\/p>\n<p>Cristina le propuso dejar a la ni&ntilde;a dormir en la habitaci&oacute;n de al lado y as&iacute; no la molestar&iacute;an al estar hablando y a Silvia le pareci&oacute; buena idea. Dej&oacute; all&iacute; a la ni&ntilde;a y se sentaron una frente a la otra.<\/p>\n<p>&#8211; Tienes una beb&eacute; muy hermosa.<\/p>\n<p>&#8211; Tu tienes hijos? &ndash; Silvia sent&iacute;a inter&eacute;s por conocer cosas de esa mujer. &ndash; Perdona la pregunta.<\/p>\n<p>&#8211; No tengo nada que perdonarte cari&ntilde;o. Si, tengo dos hijos, una mujer de treinta y seis a&ntilde;os y un hijo de veintiocho.<\/p>\n<p>&#8211; De treinta y seis? &ndash; Silvia se sorprendi&oacute; de que aquella mujer tuviera una hija de aquella edad &ndash; Pero cuantos a&ntilde;os tienes? Vaya, perdona otra vez. No paro de preguntar cosas. A veces soy muy curiosa y no deber&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Puedes preguntar todo lo que quieras saber Silvia &ndash; de nuevo le sonri&oacute; con mucha ternura &ndash; La curiosidad es buena, es la manera de aprender. El que no sabe pregunta y es como aprende, el que no sabe y no pregunta nunca, siempre se quedar&aacute; sin respuestas. Ah, tengo cincuenta y seis a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&#8211; En serio? &ndash; ella pensaba que ten&iacute;a menos. Era una mujer muy guapa y sin ninguna arruga y ten&iacute;a un cuerpo bonito &ndash; Pues no los aparentas ni de broma. Yo pensaba que tendr&iacute;as cincuenta como mucho.<\/p>\n<p>&#8211; Vaya, te lo agradezco. Ahora a&uacute;n me caes mejor. Y tu, puedo saber cuantos tienes?<\/p>\n<p>&#8211; Claro, yo tengo treinta y tres.<\/p>\n<p>&#8211; Tu tampoco los aparentas, tienes cara de ni&ntilde;a.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias!! &ndash; Silvia se sonroj&oacute; de nuevo por un halago de esa mujer.<\/p>\n<p>&#8211; Que vergonzosa eres. Cuando te ruborizas est&aacute;s muy hermosa reina.<\/p>\n<p>&#8211; Uff&hellip; Soy demasiado vergonzosa, muchas veces me da rabia serlo.<\/p>\n<p>&#8211; Esta ma&ntilde;ana ya me di cuenta que eras muy vergonzosa. Con los a&ntilde;os se van perdiendo esos pudores, ya lo ver&aacute;s. Que es lo que te averg&uuml;enza cari&ntilde;o? Quieres contarme?<\/p>\n<p>&#8211; No se, creo que todo &ndash; Silvia suspir&oacute; como buscando aire y encontrar respuesta a la pregunta de su nueva amiga<\/p>\n<p>&#8211; Te averg&uuml;enza que te digan cosas bonitas? Tu cuerpo? El sexo? &ndash; aquella mujer intentaba hacerla pensar sobre los motivos de su verg&uuml;enza y que los expresara con naturalidad.<\/p>\n<p>&#8211; Que me digan cosas bonitas me pone colorada.<\/p>\n<p>&#8211; Te averg&uuml;enza sentirte deseada reina?<\/p>\n<p>&#8211; Creo que si.<\/p>\n<p>&#8211; Y por tu marido te da verg&uuml;enza sentirte deseada?<\/p>\n<p>&#8211; Por mi marido no, pero bueno, ya no me siento tan deseada por &eacute;l como antes &ndash; se sent&iacute;a sorprendida de estar diciendo aquellas cosas, Cristina estaba consiguiendo que se desahogara con ella.<\/p>\n<p>&#8211; Tu cuerpo te averg&uuml;enza?<\/p>\n<p>&#8211; No quiero parecer presumida pero mi cuerpo me gusta.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces tu cuerpo no te averg&uuml;enza?<\/p>\n<p>&#8211; F&iacute;sicamente no me averg&uuml;enza pero&hellip; &#8211; se detuvo en seguir contestando.<\/p>\n<p>&#8211; Pero? &ndash; Cristina sent&iacute;a que esa joven necesitaba desahogarse y echar fuera todos sus temores y deseaba ayudarla.<\/p>\n<p>&#8211; Lo que me averg&uuml;enza de m&iacute; cuerpo es como siente. Cuando alguien me mira o me dice cosas es como si reaccionara demasiado y eso me averg&uuml;enza mucho.<\/p>\n<p>&#8211; Te excitas f&aacute;cilmente a&uacute;n con peque&ntilde;os est&iacute;mulos, es eso?<\/p>\n<p>&#8211; Si y me siento rara.<\/p>\n<p>&#8211; Cari&ntilde;o excitarse f&aacute;cilmente es una virtud si se sabe manejar. Acaso no te gusta sentirte excitada?<\/p>\n<p>&#8211; Si me gusta, pero mi marido est&aacute; todos los d&iacute;as cansado y a veces me siento como cuando era una adolescente.<\/p>\n<p>&#8211; Que pasaba cuando eras adolescente? Quieres contarme?<\/p>\n<p>&#8211; Me masturbaba continuamente &ndash; antes de decirlo Silvia no pudo evitar desviar la mirada.<\/p>\n<p>&#8211; Te sientes incomoda reina?<\/p>\n<p>&#8211; No se, me gusta poder decir esto que nunca cont&eacute; a nadie pero no puedo evitar sentir verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>&#8211; Recuerda lo que te dije esta ma&ntilde;ana. Respira profundo, cierra los ojos y desah&oacute;gate cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Vale, lo intentar&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Dices que te da verg&uuml;enza decirme todas estas cosas pero que te gusta desahogarte. Verdad?<\/p>\n<p>&#8211; Si<\/p>\n<p>&#8211; Te sientes excitada al hablar estas cosas?<\/p>\n<p>&#8211; Si&hellip; &#8211; Silvia llevaba muy sensible todo el d&iacute;a y aquella situaci&oacute;n de contar cosas tan &iacute;ntimas la hab&iacute;a excitado. Aquella mujer sab&iacute;a c&oacute;mo hacerla sincerarse.<\/p>\n<p>&#8211; Y piensas en algo en concreto?<\/p>\n<p>&#8211; No, solo siento que estoy excitada de hablar contigo esto.<\/p>\n<p>&#8211; Te gustar&iacute;a masturbarte?<\/p>\n<p>&#8211; Si pero&hellip; &#8211; Silvia sent&iacute;a la necesidad de tocarse, su sexo se lo estaba exigiendo.<\/p>\n<p>&#8211; Pero? Cari&ntilde;o no sientas verg&uuml;enza de lo que te ocurre.<\/p>\n<p>&#8211; Pero odio masturbarme, me siento mal cuando termino. Es que no se&hellip;. &ndash; Silvia se tap&oacute; la cara con las manos apunt&oacute; de comenzar a llorar ante aquella desesperaci&oacute;n que sent&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquila cari&ntilde;o &ndash; Cristina al ver lo que le suced&iacute;a a aquella joven se levant&oacute; y la abraz&oacute; con ternura.<\/p>\n<p>Silvia al sentir aquel abrazo tan cari&ntilde;oso de aquella mujer se abraz&oacute; a ella y hundi&oacute; su rostro en su cuello. Era un abrazo c&aacute;lido, sensible. Su cuello ol&iacute;a muy bien y por primera vez se sinti&oacute; protegida por alguien. La mano de esa mujer acarici&oacute; su cuello, su pelo. Le bes&oacute; la cabeza. Y Silvia estaba muy sensible y se estremeci&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Quieres que sea yo quien te masturbe reina? &ndash; la voz suave de esa mujer acarici&oacute; su o&iacute;do.<\/p>\n<p>&#8211; Es que a mi no me gustan las mujeres Cristina &ndash; tem&iacute;a que esa mujer hubiera cre&iacute;do lo que no era, ella era heterosexual y nunca se hab&iacute;a ni siquiera imaginado como ser&iacute;a estar con alguien de su mismo g&eacute;nero.- Soy hetero.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n soy hetero cari&ntilde;o. Nunca he acariciado a otra mujer.<\/p>\n<p>Silvia al escuchar aquellas palabras se estremeci&oacute; e inconscientemente bes&oacute; el cuello de aquella mujer. Acerc&oacute; su boca al o&iacute;do de ella.<\/p>\n<p>&#8211; Pero yo no se si ser&eacute; capaz de acariciarte. No estoy preparada Cristina. &ndash; le hablaba bajito como si no estuvieran solas.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquila cari&ntilde;o. Llevo muchos a&ntilde;os haci&eacute;ndolo yo sola, por eso no te preocupes.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias, eres tan buena conmigo. Acerca tu o&iacute;do&hellip; &#8211; Cristina acerc&oacute; el o&iacute;do a la boca de Silvia y en un susurro se lo pidi&oacute; &ndash; mast&uacute;rbame por favor.<\/p>\n<p>Aquella mano suave que nada ten&iacute;a que ver con la mano del se&ntilde;or G&oacute;mez acarici&oacute; su muslo despacio subiendo lentamente. Las dos estaban nerviosas, excitadas. Una por sentir que por primera vez iba a sentir la mano de otra mujer acariciando su sexo y la otra por sentir como ser&iacute;a pasar su mano por la vagina de aquella joven. Cristina apoy&oacute; la mano sobre la braga y se enterneci&oacute; al notar la tela totalmente mojada. Se dio cuenta que su joven compa&ntilde;era, de verdad necesitaba aplacar aquella excitaci&oacute;n y ella estaba feliz de poder ayudarla. Silvia temblaba como una gatita asustada y ella la abrazaba y besaba su cabeza con cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Cuando meti&oacute; la mano por dentro de la prenda &iacute;ntima las dos gimieron al sentir el contacto mano co&ntilde;o. Aquella mano era suave y delicada, aquel co&ntilde;o era tierno y tambi&eacute;n muy suave. Ambas sent&iacute;an placer por lo que estaban sintiendo. Aun siendo tan diferentes las caricias del se&ntilde;or G&oacute;mez y las de esa mujer, Silvia sinti&oacute; que los dos sab&iacute;an como hacerla sentir un placer jam&aacute;s imaginado por ella.<\/p>\n<p>Se abraz&oacute; a Cristina fuerte cuando empezaron a temblarle las piernas, &eacute;sta al sentir lo que le estaba pasando, introdujo un dedo en aquella estrecha vulva y lo empez&oacute; a mover como si su dedo fuera el mejor de los amantes.<\/p>\n<p>Y por primera vez en mucho tiempo Silvia gimi&oacute; con libertad, gimi&oacute; al o&iacute;do de aquella amante inesperada que tanto placer le estaba haciendo sentir. Sinti&oacute; que la llave que hac&iacute;a desbordar su co&ntilde;o en eyaculaciones inexplicables estaba siendo manipulada por aquel maravilloso dedo. Deprisa cogi&oacute; una manta que vio a su lado mientras hablaba con Cristina y la puso bajo sus muslos. Y sucedi&oacute;. Entre gemidos libres de verg&uuml;enza y casi sollozando de placer comenz&oacute; a eyacular. Fueron uno, dos&hellip; hasta cuatro chorros de placer que brotaron de su co&ntilde;o tan magn&iacute;ficamente acariciado por aquella mujer. Chorros acompa&ntilde;ados cada uno por las caderas levantadas y su cuerpo arqueado y que Cristina observaba maravillada.<\/p>\n<p>Se acurruc&oacute; contra Cristina y lleno de besos sus mejillas en agradecimiento por lo que hab&iacute;a pasado. En ning&uacute;n momento busc&oacute; su boca por no sentirse preparada para besar de manera tan &iacute;ntima a otra mujer. Cristina estaba feliz y besaba la cabeza de la joven. Se sent&iacute;a satisfecha y contenta de haber provocado aquel orgasmo a Silvia.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute;s mejor reina? &ndash; la dulce voz de esa mujer volvi&oacute; a acariciar los o&iacute;dos de Silvia.<\/p>\n<p>&#8211; Estoy muy bien y tu?<\/p>\n<p>&#8211; Estoy feliz cari&ntilde;o. Acariciarte ha sido maravilloso.<\/p>\n<p>&#8211; De verdad nunca hab&iacute;as acariciado a otra mujer?<\/p>\n<p>&#8211; Nunca lo hab&iacute;a hecho.<\/p>\n<p>&#8211; Pues lo haces muy bien &ndash; mirando la manta empapada y el suelo le dijo &ndash; bueno ya lo ves, no hace falta decir nada.<\/p>\n<p>&#8211; Por eso te da verg&uuml;enza? Por tus orgasmos?<\/p>\n<p>&#8211; Creo que si.<\/p>\n<p>&#8211; Son maravillosos tus orgasmos. Tendr&eacute; que emplearme mejor conmigo misma para ver si alcanzo alg&uacute;n orgasmo as&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Yo a mi misma no soy capaz.<\/p>\n<p>&#8211; Ah no?<\/p>\n<p>&#8211; No<\/p>\n<p>&#8211; Entonces tendr&aacute;s que ayudarme tu &ndash; sonri&oacute; con ternura &ndash; Es broma cari&ntilde;o. Entiendo que no est&eacute;s preparada para eso.<\/p>\n<p>&#8211; No se si ser&iacute;a capaz Cristina pero si alg&uacute;n d&iacute;a me veo capaz te lo dir&eacute;. Vale?<\/p>\n<p>&#8211; Claro, tu no te preocupes. &ndash; mirando su braguita totalmente mojada por la eyaculaci&oacute;n le dijo &ndash; creo que hoy vas a tener que estrenar una de tus braguitas nuevas reina &ndash; sonrieron juntas al darse cuenta que ten&iacute;a raz&oacute;n.<\/p>\n<p>Cristina se levant&oacute; y le ofreci&oacute; su mano a Silvia para que la siguiera. La llev&oacute; hasta su habitaci&oacute;n y sobre la cama reconoci&oacute; la bolsa de la boutique.<\/p>\n<p>-Date una ducha o as&eacute;ate un poco si quieres, ese es mi ba&ntilde;o.- Abri&oacute; una puerta y encendiendo la luz la invit&oacute; a pasar al ba&ntilde;o &ndash; Yo mientras voy a limpiar el suelo del sal&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Siento mucho como dej&eacute; todo.<\/p>\n<p>&#8211; Ser&aacute; un placer tener que limpiar algo tan maravilloso.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias &ndash; Silvia no pudo evitar abrazarla y darle un beso en la cara &ndash; tu si que eres maravillosa.<\/p>\n<p>Silvia se dio una ducha y cuando estaba sec&aacute;ndose apareci&oacute; Cristina en la habitaci&oacute;n. Por instinto se tap&oacute; con la toalla su cuerpo desnudo&hellip;<\/p>\n<p>-Uy esa verg&uuml;enza vuelve a aparecer?<\/p>\n<p>&#8211; Un poco, ya sabes que no puedo evitarlo.<\/p>\n<p>&#8211; No te preocupes, ya ver&aacute;s como poco a poco ir&aacute;s superando eso y cuenta con mi ayuda para lo que necesites.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a la ropa sobre la cama y tuvo que salir del ba&ntilde;o con la toalla, se encontr&oacute; con Cristina que se estaba desabrochando el nudo de la bata. Sin darse ni cuenta se qued&oacute; mirando como se la quitaba qued&aacute;ndose con un precioso pijama de dos piezas tambi&eacute;n de raso a juego con la bata. Se miraban una a la otra<\/p>\n<p>-Voy a pasar un momento por la tienda. Te importa si me cambio aqu&iacute;?<\/p>\n<p>&#8211; No &ndash; la verdad es que por primera vez Silvia sinti&oacute; curiosidad por el cuerpo de aquella mujer. &ndash; C&aacute;mbiate aqu&iacute; por favor.<\/p>\n<p>Se quedaron en silencio. Silvia de pie con la toalla ocultando su cuerpo. Mir&aacute;ndose. Esa mujer se quit&oacute; la parte de arriba quedando sus pechos desnudos. Eran un poquito m&aacute;s peque&ntilde;os que los de Silvia lo que les permit&iacute;a a pesar de la edad seguir manteni&eacute;ndose totalmente firmes. Silvia se fij&oacute; en sus pezones oscuros y con la areola grande. Eran grandes aquellos pezones. Le atra&iacute;a mirar aquellos pechos. Aquella mujer no apart&oacute; la mirada de la joven cuando se quit&oacute; la parte de abajo del conjunto. Era como si deseara escudri&ntilde;ar la mente de aquella chica que estaba observando su desnudez.<\/p>\n<p>Silvia se fij&oacute; en el pubis liso y libre de molestos vellos, las dos lo llevaban igual. Se fij&oacute; que el sexo de Cristina era algo m&aacute;s oscuro que el de ella que era mas rosadito. Sent&iacute;a que le gustaba mirar a esa mujer desnuda. Ante su perplejidad pens&oacute; que era una mujer muy sexy y sensual. La mirada de esa mujer sobre ella le provocaba sensaciones agradables.<\/p>\n<p>Algo le empujaba a mostrar su desnudez a esa mujer y con lentitud se quit&oacute; la toalla. Se estaban mirando desnudas. Ambas miraban con admiraci&oacute;n y curiosidad el cuerpo de la otra.<\/p>\n<p>-Eres hermosa Silvia<\/p>\n<p>&#8211; Tu tambi&eacute;n lo eres.<\/p>\n<p>Se vistieron con mucha calma sin dejar de mirarse. Las dos deseaban prolongar ese instante de observaci&oacute;n mutua de sus cuerpos.<\/p>\n<p>Cuando Cristina iba a ponerse el sujetador, Silvia sinti&oacute; como tristeza de pensar que la imagen de aquellos pechos iba a desaparecer y superando su verg&uuml;enza le dijo.<\/p>\n<p>-Espera Cristina!!<\/p>\n<p>La mujer vio como esa joven iba hacia ella apurada y sin decirle nada la abraz&oacute;. La abraz&oacute; fuerte pegando sus pechos desnudos contra los de ella. Cristina pudo sentir la necesidad de aquella chica por sentir sus tetas juntas y se qued&oacute; abrazada a ella sintiendo como los pechos de ambas se tocaban entre s&iacute;. Sent&iacute;a sus pezones muy duros, demasiado y feliz sent&iacute;a que a los pezones de Silvia les pasaba lo mismo.<\/p>\n<p>Los llantos de la beb&eacute; las hicieron volver en si. Silvia al separarse de ella volvi&oacute; a besar su mejilla y le pidi&oacute; perd&oacute;n por tener que ir a atender a su peque&ntilde;a.<\/p>\n<p>Regres&oacute; a la habitaci&oacute;n con la ni&ntilde;a en brazos, ya calmada al estar con su madre y vio que Cristina ya se hab&iacute;a vestido. Est&aacute; se ofreci&oacute; a coger a la ni&ntilde;a mientras ella se terminaba de vestir. A Silvia le gustaba mucho la complicidad que ten&iacute;a con esa mujer y como la miraba con cari&ntilde;o. Ya vestida de todo se acerc&oacute; a Cristina y al o&iacute;do le dijo.<\/p>\n<p>-Para la semana que viene si quieres vengo otro d&iacute;a &ndash; se ruboriz&oacute; un poco al dec&iacute;rselo &ndash; vale?<\/p>\n<p>&#8211; Me encantar&iacute;a cari&ntilde;o. Cuando quieras puedes venir.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora nos tenemos que ir esta peque&ntilde;a y yo.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n bajar&eacute; un momento a la tienda.<\/p>\n<p>Bajaron juntas y en el portal se despidieron. Al separarse y emprender camino en diferentes direcciones las dos iban sonriendo y sorprendidas por todo lo ocurrido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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