{"id":39563,"date":"2022-11-03T05:57:57","date_gmt":"2022-11-03T05:57:57","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-11-03T05:57:57","modified_gmt":"2022-11-03T05:57:57","slug":"mi-esposa-argentina-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-esposa-argentina-parte-1\/","title":{"rendered":"Mi esposa argentina (parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39563\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&mdash;Oye Carlos quiero que conozcas a una amiga argentina, te va a encantar.<\/p>\n<p>As&iacute; me dijo mi amiga Carmen y tal vez esa sola frase cambi&oacute; mi vida. &Eacute;ramos pocas personas en esa cena, yo recuerdo estar hablando con el marido de Carmen y darme vuelta y verla y sentir que el piso se mov&iacute;a bajo mis pies. Ella le estaba dando el abrigo a Carmen y saludando a otra persona.<\/p>\n<p>Era de una belleza que cortaba el habla, el pelo rubio pero de un tinte casi rojizo, alta y esbelta y a la vez &iquest;c&oacute;mo decirlo? Contundente, como si estuviera a punto de destrozar la ropa que llevaba, eso, como si la ropa no le aguantara en el cuerpo.<\/p>\n<p>Llevaba un jean no demasiado ajustado y una camisa y un su&eacute;ter, pero todos los que est&aacute;bamos en la habitaci&oacute;n sentimos la tensi&oacute;n er&oacute;tica que se desprend&iacute;a de aquella mujer. Entonces ella habl&oacute; y todos nos fuimos calmando, porque simplemente era encantadora, ten&iacute;a sentido del humor y no era afectada, hablaba con una gran naturalidad y sencillez. Era como si la serenidad de su voz nos calmara un poco de lo fuerte de su imagen, especialmente a m&iacute; que no lograba dirigirle la palabra. Recuerdo que en esa primera visi&oacute;n me fascinaba su cintura tan peque&ntilde;a en contraste con sus muslos que se adivinaban tan potentes bajo el vaquero, me recordaba un poco esas estatuillas de la fertilidad, pechos y caderas prominentes y cintura estrech&iacute;sima. Durante un buen rato monopoliz&oacute; la charla, contestando preguntas, cont&oacute; que era argentina, que se hab&iacute;a separado hac&iacute;a poco, que estaba contenta porque hab&iacute;a logrado revalidar su t&iacute;tulo de psic&oacute;loga<\/p>\n<p>&mdash;Ya puedo hacer el mal de manera legal&mdash; dijo y todos nos re&iacute;mos. Yo no pod&iacute;a quitarle ojo, not&eacute; que ten&iacute;a pecas sobre una naricita muy peque&ntilde;a, ojos azules muy grandes, piel muy blanca, ten&iacute;a algo de irlandesa o italiana. Despu&eacute;s supe que ten&iacute;a esa mezcla de nacionalidades, adem&aacute;s de espa&ntilde;ola. Me pregunt&oacute; a qu&eacute; me dedicaba y entonces me dijo que su ex marido tambi&eacute;n era m&eacute;dico como yo, lo que no era extra&ntilde;o porque las seis o siete personas que est&aacute;bamos all&iacute; trabaj&aacute;bamos en salud.<\/p>\n<p>En un instante en que fui a la cocina ayudando con unos platos, coincid&iacute; con Pablo un t&iacute;o que era kinesi&oacute;logo y con el marido de Carmen&mdash; Joder que tetas tiene la cabrona&mdash; dijo Pablo<\/p>\n<p>&mdash; Que polvazo tiene t&iacute;o&mdash; continu&oacute; &mdash; &iquest;Est&aacute; liada con alguien?<\/p>\n<p>&mdash; Carmen dice que quedo bastante hecha polvo luego de la separaci&oacute;n&mdash; dijo el marido de Carmen sonriendo<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Sabes c&oacute;mo le saco la depresi&oacute;n yo a esa? follandole ese pedazo de culo toda la noche t&iacute;o&mdash; dijo Pablo<\/p>\n<p>Supongo que ya estaba yo enamorado porque me jodi&oacute; la manera en que se hablaba de ella, aunque era de alguna forma un alivio que alguien pusiera en palabras como esas algo que tambi&eacute;n sent&iacute;a, si, si, esas tetas, ese culo, follarle el culo, correrse en esas tetas, sacarle toda esa ropa que su cuerpo parec&iacute;a no aguantar, que esa voz tan serena, se alterara, que ya no se riera, que perdiera un poco de esa suficiencia que parec&iacute;a emanar, que ese rostro tan hermoso se deformara en un rictus de placer y tal vez de dolor.<\/p>\n<p>Esa noche ni siquiera me atrev&iacute; a pedirle su n&uacute;mero, cosa que si hizo Pablo. Luego cuando me masturb&eacute; pensando en ella por primera vez, empec&eacute; a imaginar que era Pablo quien follaba ese culo macizo y redondo, quien la sosten&iacute;a de esos muslos llenos y musculados, que era Pablo y no yo quien se met&iacute;a un pie delicado en su boca mientras sosten&iacute;a sus piernas en alto y su polla taladraba ese culo perfecto y el rostro de ella se desencajaba y &eacute;l dec&iacute;a &mdash; Me voy a correr en tus tetas de guarra, a que si, a que si&mdash; entonces explot&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Dice Fer que le has parecido, muy majo y que se nota que no eres un giripollas<\/p>\n<p>As&iacute; me dijo Carmen y la verdad es que me jod&iacute;a un poco ese papel de celestina que jugaba, porque parec&iacute;a m&aacute;s bien una fantas&iacute;a de ella, de la que Fernanda, que as&iacute; se llamaba la chica argentina no estaba ni enterada; pero a pesar de todo llam&eacute; al n&uacute;mero que Carmen me dio y dos d&iacute;as despu&eacute;s qued&eacute; con ella.<\/p>\n<p>Quedamos en el parque del retiro a la tarde, ella estaba vestido con una minifalda y una americana algo larga, ten&iacute;a unas botas cortas de media ca&ntilde;a, estaba espectacular, me sent&iacute; intimidado y pens&eacute; realmente que hab&iacute;a sido un error haberla llamado.<\/p>\n<p>De entrada me cont&oacute; de su separaci&oacute;n&mdash; Estuve realmente perdida, fueron siete a&ntilde;os con &eacute;l, es triste que las cosas hermosas tengan un final&mdash; no supe si alegrarme o no de que fuera tan franca conmigo, igual me quer&iacute;a como mejor amigo o confidente<\/p>\n<p>&mdash;Pero ahora mi vida se est&aacute; encauzando, revalid&eacute; el t&iacute;tulo, te conoc&iacute; a ti&mdash; Ella caminaba con las manos en los bolsillos de la americana, lentamente, yo ve&iacute;a sus piernas enfundadas en las botitas pisar el sendero como con cuidado y pesadez, no s&eacute; si ser&iacute;a por el taco de las botas, pero todo ella me parec&iacute;a como pesado, fuerte, con poder&iacute;o f&iacute;sico adem&aacute;s de er&oacute;tico. La frase te conoc&iacute; a ti repercuti&oacute; en mi cabeza como un golpe.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y has salido con alguien en este tiempo?&mdash; pregunt&eacute; est&uacute;pidamente por no saber que decir<\/p>\n<p>&mdash; Carlos t&uacute; me gustas, me gusta c&oacute;mo eres&mdash; me dijo sin mirarme<\/p>\n<p>Ella segu&iacute;a con las manos en los bolsillos, nos detuvimos, la gir&eacute; hacia m&iacute;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest; Y c&oacute;mo lo dir&iacute;as en argentino?<\/p>\n<p>&mdash; Vos me gust&aacute;s&mdash; dijo ella, tom&eacute; su cara entre mis manos y plant&eacute; un beso suave en sus labios<\/p>\n<p>Luego tomamos unas ca&ntilde;as en una terraza, al sacarse la americana dej&oacute; al descubierto una camiseta con tirantes, sus tetas eran maravillosas, el pez&oacute;n se transparentaba, lo imaginaba grande y rosado, tuve que contenerme para no pasar de tocar solo su vientre plano y firme por debajo de la camiseta mientras su lengua jugaba con la m&iacute;a.<\/p>\n<p>La verdad es que segu&iacute;a intimidado; a pesar de toda la confianza que ella me daba nunca hab&iacute;a estado con semejante pibon.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quer&eacute;s subir un ratito? me dijo con expresi&oacute;n l&aacute;nguida cuando llegamos al portal de su edificio. Casi prefer&iacute; que nos hubi&eacute;semos despedido, estaba bastante nervioso. Despu&eacute;s de besarnos un rato en el sof&aacute;, ella llevo mi mano a su pecho, el tacto era tan suave y c&aacute;lido, despu&eacute;s fue como un sue&ntilde;o, ella misma me puso el cond&oacute;n luego de pajearme un buen rato, se mont&oacute; sobre mi subi&eacute;ndose la minifalda todav&iacute;a con las botitas puestas, se hab&iacute;a sacado la camiseta. El sujetador parec&iacute;a que iba a explotar bajo sus tetas, sent&iacute; como mi polla se adentraba con facilidad y ella me apretaba con esos muslos poderosos que tanto me pon&iacute;an, le fui bajando el sujetador y sus pechos asomaban por encima, sus tetas de guarra hab&iacute;a dicho Pablo. Luego de un rato de estar ella mont&aacute;ndome y yo sobando esas tetas y su culo, me corr&iacute; sin avisarle con una especie de aullido.<\/p>\n<p>&mdash;Acab&aacute; mi amor, acab&aacute; &mdash; me dijo ella bes&aacute;ndome sin dejar de subir y bajar sobre mi polla.<\/p>\n<p>En vez de &ldquo;correrse&rdquo; ella dec&iacute;a &ldquo;acabar&rdquo; al llegar al orgasmo. Tambi&eacute;n alternaba el &ldquo;Tu&rdquo; con el &ldquo;vos&rdquo;, a veces en la misma oraci&oacute;n. Es decir a veces hablaba en argentino y otras en espa&ntilde;ol.<\/p>\n<p>Si estaba enojada o excitada tend&iacute;a a hablar en &ldquo;argentino&rdquo;. Tratar&eacute; de mantener en el relato esta forma de hablar que era tan particular en ella<\/p>\n<p>Luego se corri&oacute; o acab&oacute; en mi boca, despatarrada sobre el sof&aacute;, sus tetas asomando sobre el sujetador, con las botitas puestas, su co&ntilde;o ten&iacute;a labios hinchados y rosados y estaba a la altura del pedazo de mujer que era.<\/p>\n<p>Un a&ntilde;o despu&eacute;s est&aacute;bamos casados.<\/p>\n<p>Yo acababa de cumplir 37 y ella 31.<\/p>\n<p>La presentaci&oacute;n a mis padres fue todo un hito. Mi padre era un contable de M&oacute;stoles que trabaj&oacute; toda su vida en la misma f&aacute;brica de cocinas donde su padre fue operario, mi madre era dependienta en una tienda de ropa. De la misma manera en que ella estaba fascinada con Fernanda, la miraba con arrobo y ternura cuando hablaba, de igual modo mi padre la miraba con cierta desconfianza.<\/p>\n<p>Cuando yo era muy peque&ntilde;o recuerdo escuchar a Valdano hablar en la televisi&oacute;n y a mi padre decir: &mdash;Estos argentinos, si les dejas hablar macho&hellip;, si les dejas hablar.<\/p>\n<p>Nunca supe que era lo que suced&iacute;a si les dejaban hablar, pero ahora cuando Fernanda contaba algo, al ver la cara de mi padre escuchando ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que estaba pensando lo mismo que hace treinta a&ntilde;os con Valdano.<\/p>\n<p>Yo la miraba venir hac&iacute;a m&iacute; en una terraza o la ve&iacute;a dormir a mi lado y no acababa de cre&eacute;rmelo. Me daba cuenta de las miradas de envidia que despertaba el estar al lado de semejante mujer y la verdad es que no pod&iacute;a cre&eacute;rmelo.<\/p>\n<p>Durante varios meses tuve un sue&ntilde;o recurrente en que ella me dec&iacute;a que todo hab&iacute;a sido una mentira de Carmen y que en realidad era la novia de Pablo y me terminaba diciendo una guarrada, siempre de rodillas a mi lado en la cama, ese cuerpo que ya era m&iacute;o, esa piel blanca, esas tetas imponentes con esas aureolas rosadas, esa culo que emerg&iacute;a quebrando la cintura tan peque&ntilde;a<\/p>\n<p>&mdash; Que gusto como Pablo se corre en mis tetas de guarra&mdash; me dec&iacute;a y entonces me despertaba.<\/p>\n<p>Luego de los primeros meses me fui serenando y comenc&eacute; a ser feliz como nunca lo hab&iacute;a sido antes.<\/p>\n<p>Fernanda me llenaba con su serenidad, con su incre&iacute;ble belleza, con su inteligencia, pero el hecho de mi timidez de siempre y tal vez porque ella era psic&oacute;loga o por esa labia que tienen en general los argentinos o por alguna inseguridad m&iacute;a, no lo s&eacute;, pero me parec&iacute;a que era ella la que siempre marcaba el ritmo y el tono de las cosas.<\/p>\n<p>No desde una postura agresiva, sino con una dulzura extrema mezclada con sentido del humor.<\/p>\n<p>&mdash; Pero no seas boludo tontito&mdash; me dec&iacute;a porque yo le insist&iacute;a que me hablara as&iacute; con deje argentino<\/p>\n<p>&mdash;Claro que me encant&oacute;, no te diste cuenta&mdash; su cabeza en mi pecho, sus tetas incre&iacute;bles aplastadas en mi abdomen, las monta&ntilde;as blancas de su culo al alcance de mi mano.<\/p>\n<p>&mdash; Pero &iquest;has llegado a correrte la &uacute;ltima vez?&mdash; le pregunt&eacute;, ella me mir&oacute; con una sonrisa de ternura<\/p>\n<p>&mdash;Que tontito que sos, no importa que no haya acabado, que no me haya corrido, esa es una fantas&iacute;a de ustedes la de tener el poder sobre el orgasmo de la mujer, yo disfruto con vos m&aacute;s all&aacute; de tener un orgasmo o no; porque me gusta todo de vos, todo.<\/p>\n<p>Y luego me bes&oacute; y despu&eacute;s fue bajando por mi cuerpo y me hizo una mamada incre&iacute;ble, pas&aacute;ndome la lengua por los huevos, su melena rubia con tintes rojizos y casta&ntilde;os subiendo y bajando sobre mi polla, haciendo que me corra en su boca, tragando toda mi leche, mi mano aferrada a una de sus tetazas, mirando extasiado sus muslos musculados sus piernas flexionadas.<\/p>\n<p>Pero&hellip; el tema es que no lograba ver colmada mi fantas&iacute;a de dominarla completamente, por m&aacute;s que a veces ella se corr&iacute;a con su cara enterrada en la almohada mientras yo la follaba por detr&aacute;s, mientras se masturbaba el cl&iacute;toris, por m&aacute;s que el sexo con ella era mejor que todo el que hab&iacute;a tenido yo hasta ese momento, por m&aacute;s que estaba enamorado y Fernanda era de una belleza acojonante, hab&iacute;a una suerte de fantas&iacute;a primera que no llegaba a satisfacer.<\/p>\n<p>Por ejemplo una de las primeras veces que la follaba por detr&aacute;s le di un azote en el culo y entonces ella me dijo &mdash;No Carlos no por favor&mdash; y por supuesto ya no lo volv&iacute; a intentar.<\/p>\n<p>Otra vez le ped&iacute; correrme en sus tetas y ella me dio el gusto ofreci&eacute;ndomelas, junt&aacute;ndolas con sus manos, con sus dedos largos y finos sosteniendo sus hermosas tetas y luego mi leche estrell&aacute;ndose en ellas.<\/p>\n<p>Pero a pesar de la sonrisa final con que dijo voy a limpiarme pude notar en su mirada como aquello no le hab&iacute;a gustado del todo y por otro lado yo tambi&eacute;n not&eacute; en el momento que estaba a punto de correrme que algo hab&iacute;a cambiado en su cara, que por un momento hab&iacute;a perdido ese control sobre las cosas que siempre ten&iacute;a, que por un lado mi fantas&iacute;a parec&iacute;a cumplirse pero a la vez me asustaba un poco esa expresi&oacute;n en su cara que no conoc&iacute;a, como si por un momento hubiese estado con una desconocida.<\/p>\n<p>As&iacute; pasaron los seis primeros meses de matrimonio y fue entonces que Javi un amigo de la universidad y que era m&eacute;dico en Valencia me escribi&oacute;. Javi era un t&iacute;o muy moreno, algo peque&ntilde;ajo aunque de complexi&oacute;n fuerte, muy extrovertido y hablador que siempre me hab&iacute;a divertido mucho con sus co&ntilde;as y sus tonter&iacute;as. Qued&eacute; con &eacute;l en un pub a una hora relativamente temprana pues se me ocurri&oacute; la idea de presentarle a Fernanda por sorpresa, ya que seguramente alucinar&iacute;a de verme casado con semejante mujer, tampoco le dije nada a ella de la cita.<\/p>\n<p>Le insist&iacute; para que se vistiera sexy esa tarde y me complaci&oacute;. Mi mujer estaba incre&iacute;ble con un vestido liviano pero ajustado al cuerpo, blanco con la falda a medio muslo, que dejaba ver esas pantorrillas tan potentes que me volv&iacute;an loco y que imaginaba que enloquecer&iacute;an tambi&eacute;n a Javi, el vestido ten&iacute;a un escote por detr&aacute;s por lo que dejaba ver su espalda desnuda y por delante sus tetas se marcaban tan fuerte que ten&iacute;a otra vez yo esa sensaci&oacute;n que la ropa no aguantaba su cuerpo.<\/p>\n<p>Sandalias de diez cent&iacute;metros de taco y su 1,72 hac&iacute;an que luciera un poco m&aacute;s alta que yo por lo que imagin&eacute; que Javi quedar&iacute;a flipando a colores con ella.<\/p>\n<p>Fuimos a la barra, hab&iacute;a muy poca gente a esa hora, recib&iacute; un mensaje de Javi que estaba aparcando y decid&iacute; salir a esperarle afuera, entrar con &eacute;l, dejar que mirara a Fernanda a gusto y luego hacer las presentaciones.<\/p>\n<p>Cuando nos encontramos en la puerta del pub fue lo normal en viejos amigos de juventud que hace un par de a&ntilde;os no se ven, muchas bromas, la sensaci&oacute;n de revivir esa camarader&iacute;a de otros tiempos. Pero al entrar al pub las cosas iban a suceder muy distinto a lo que hab&iacute;a imaginado.<\/p>\n<p>Fernanda estaba de medio lado, as&iacute; que no nos ve&iacute;a, sus incre&iacute;bles piernas cruzadas y el camarero d&aacute;ndole charla en plan baboso. Nada m&aacute;s verla Javi se par&oacute; en seco, la miro una vez y d&aacute;ndose vueltas dijo &mdash;Ostias t&iacute;o&mdash; volvi&oacute; sobre sus pasos hacia la puerta, yo lo segu&iacute; sorprendido. Se par&oacute; detr&aacute;s de una columna, el rostro serio<\/p>\n<p>&mdash; Joder Javi que pasa&mdash; le dije<\/p>\n<p>&mdash; Uff que corte macho&mdash; yo segu&iacute;a mir&aacute;ndolo sin entender.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Has visto esa t&iacute;a buenorra que est&aacute; en la barra?&mdash; El coraz&oacute;n me dio un vuelco.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno esa t&iacute;a era la esposa de un m&eacute;dico argentino que estuvo en Valencia&mdash; yo le segu&iacute;a interrogando con la mirada.<\/p>\n<p>&mdash; Joder a esa t&iacute;a nos la estuvimos follando Chema y yo casi un a&ntilde;o t&iacute;o.<\/p>\n<p>El coraz&oacute;n me lat&iacute;a como enloquecido y me qued&eacute; literalmente sin poder hablar, recuerdo que quise decir algo, ni yo s&eacute; bien que y no pude.<\/p>\n<p>&mdash; Nos la estuvimos follando pero en plan muy borde, macho, bueno tu sabes lo borde que es Chema.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Chema?&mdash; dije con un hilo de voz<\/p>\n<p>&mdash; Si Chema el que t&uacute; conoces joder.<\/p>\n<p>Ah&iacute; ca&iacute; en la cuenta de qui&eacute;n era el Chema del que me estaba hablando y las piernas me fallaron de un modo que tuve que poner una mano en la columna para no caerme.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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