{"id":39578,"date":"2022-11-05T23:00:00","date_gmt":"2022-11-05T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-11-05T23:00:00","modified_gmt":"2022-11-05T23:00:00","slug":"los-hermanos-capitulo-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-hermanos-capitulo-4\/","title":{"rendered":"Los hermanos (cap\u00edtulo 4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39578\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A los dos d&iacute;as cuando iba rumbo a La Habana, se detuvo el carro de polic&iacute;a a mi lado, estaba Hugo que me dijo que montara. No me negu&eacute; y sub&iacute;, le pregunt&eacute; por el otro.<\/p>\n<p>&#8211; Je, je, je&#8230; se ve que te gustan dos mejor que una. -dijo refiri&eacute;ndose a las pingas.<\/p>\n<p>Yo le dije que no, que solo preguntaba por cortes&iacute;a. Salimos del pueblo rumbo a G&uuml;ira de Melena pero no llegamos lejos, giramos por una de las carreteras y llegamos a una finca. Result&oacute; que Hugo era guajiro, viv&iacute;a all&iacute; con un hermano que era quien trabajaba la tierra. Una casa m&aacute;s o menos como todas las del campo, de mamposter&iacute;a, techo de fibrocemento, portal, matas, corrales al fondo. Apareci&oacute; el hermano, un tipo alto y quemado por el sol.<\/p>\n<p>&#8211; L&aacute;zaro, pa&acute;servirle. &#8211; me apret&oacute; la mano.<\/p>\n<p>Estuvimos charlando, Hugo trajo unas cervezas y al rato el hermano se fue dej&aacute;ndonos solos. Hugo me explic&oacute; que el hermano sab&iacute;a lo de &eacute;l y que no se met&iacute;a, como tampoco &eacute;l se met&iacute;a en las cosas de &eacute;l. Le pregunt&eacute; si estaba casado o entend&iacute;a, me dijo que al parecer entend&iacute;a bien aunque tuvo alguna que otra mujer, pero siempre le hab&iacute;a salido mal y por eso estaba solo desde hac&iacute;a dos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s pasamos a su cuarto, nos desnudamos mientras nos bes&aacute;bamos y me tir&oacute; en la cama, me alz&oacute; los pies y empez&oacute; a penetrarme, ya cuando estaba dentro me dijo bien serio.<\/p>\n<p>&#8211; Traigo a poca gente aqu&iacute; a mi casa, me gustas y quiero que seas mi gente.<\/p>\n<p>&#8211; T&uacute; tambi&eacute;n me gustas y me singas bien, as&iacute; que estamos de acuerdo.<\/p>\n<p>Aquello le dio fuerzas para besarme, y empezar a moverse, yo sent&iacute; como una mirada, desde la ventana descubr&iacute; la cara del hermano que me hizo la se&ntilde;al de que me callara la boca. Lo dej&eacute; que mirara, que disfrutara del sexo que ten&iacute;a con su hermano. De pronto Hugo se volvi&oacute; y vio como se ocultaba su hermano. Se separ&oacute;, fue a la ventana y la cerr&oacute; gritando alguna palabrota contra su hermano. Regres&oacute; a la cama, me hizo ponerme bocabajo para seguir singando, en esa posici&oacute;n me hac&iacute;a sentir m&aacute;s, empec&eacute; a gemir de goce y &eacute;l viendo crecido su orgullo de macho, aumentaba sus movimientos para darme el gusto. Yo me vine antes y &eacute;l despu&eacute;s se apur&oacute; para venirse. Quedamos abrazados, sudorosos y felices.<\/p>\n<p>&#8211; Me gusta que disfrutes mi pinga as&iacute; como hoy, veo que te gusta. Necesito una gente como t&uacute;. &iquest;Ser&aacute;s m&iacute;o?<\/p>\n<p>Dije que s&iacute;, despu&eacute;s dormimos un rato, al despertar pues me comi&oacute; a besos y mientras me ba&ntilde;aba, &eacute;l prepar&oacute; algo de comer, comimos junto con el hermano y nos fuimos. Me llev&oacute; a la casa, diciendo que me ir&iacute;a a recoger a la noche, que terminaba a eso de las nueve. Uno de mis amigos me hab&iacute;a visto en el carro de polic&iacute;a, all&iacute; por casa apareci&oacute; a que le dijera los por menores. Ya despu&eacute;s se encarg&oacute; de regar la noticia por el pueblo, pero me importaba poco pues de todas maneras con Hugo me sent&iacute;a bien. Por la noche vino Hugo y me fui con &eacute;l, ya hab&iacute;a oscurecido y vino en pleno apag&oacute;n por lo que la escapada casi no fue vista por muchos. Llegamos a su casa, all&iacute; estaba el hermano en el portal sentado con la radio puesta. Nos sentamos all&iacute; al fresco de la noche, al menos es lo mejor del campo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, deja de estar mirando por la ventana cuando singamos. &#8211; le dijo Hugo al hermano de pronto.<\/p>\n<p>&#8211; La ventana estaba abierta&#8230;, &#8211; se disculp&oacute; L&aacute;zaro.- adem&aacute;s, eres mi hermano &iquest;no?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No me digas que quieres tambi&eacute;n singarte a mi gente?<\/p>\n<p>&#8211; T&uacute; gente seguir&aacute; siendo tu gente, mi hermano, no pasa nada&#8230;<\/p>\n<p>Aquella conversaci&oacute;n en mi presencia parec&iacute;a m&aacute;s bien un teatro, algo que ya se hab&iacute;a repetido muchas veces y que sab&iacute;a el final. De todas maneras el hermano estaba bien rudo, muy bueno, ambos estaban bien y no me cogi&oacute; por sorpresa cuando Hugo me dijo que me fuera al cuarto de su hermano, ya lo sab&iacute;a. El guion se desarrollaba, como supuse en principio, conversaban sobre m&iacute; sin contar conmigo. Me fascin&oacute; aquella conversaci&oacute;n entre ellos dos sobre mi persona, m&aacute;s sobre quien se acostar&iacute;a con qui&eacute;n y c&oacute;mo, pero a todas sin contar conmigo. Despu&eacute;s L&aacute;zaro se levant&oacute;, prepar&oacute; algo de comer, comimos, yo me brind&eacute; a fregar, cosa que ambos aplaudieron e incluso Hugo bromeo diciendo que ya estaba yo entrando en mi papel, me imagino que se refer&iacute;a a ser su gente o mujer. Cuando regres&eacute; a la sala pues estaba Hugo solo, me indic&oacute; que me sentar&aacute; en sus rodillas a horcajadas, lo hice, nos besamos con pasi&oacute;n. Me carg&oacute; y me llev&oacute; a su cuarto, nos desnudamos y nos entregamos al sexo, un sexo lento, a goce profundo. Cuando se vino, se qued&oacute; un rato sobre m&iacute; y me susurr&oacute; en mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>&#8211; Mi amor, ahora quiero que vayas al cuarto de mi hermano, &eacute;l te est&aacute; esperando. &#8211; me bes&oacute;.- Eres m&iacute;o, lo sabes, pero ya lo escuchaste, quiere tambi&eacute;n y no tiene gente, es muy cortado. Ahora te la saco y ve con el culo lleno de mi leche. Quiero que sepa que te va a singar despu&eacute;s de m&iacute; y que mi leche te lleg&oacute; primero.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a su vicio aquella idea, Hugo saco su pinga y me levant&eacute; para ir al cuarto de L&aacute;zaro, iba con mi entre pierna h&uacute;meda de semen. El hermano estaba desnudo en la cama, muy moreno del torso hacia arriba y blanqu&iacute;simo, la pinga la ten&iacute;a parada y era una buena pinga, al parecer los dos hermanos hab&iacute;an sacado el mismo material. Yo me qued&eacute; en el centro del cuarto, &eacute;l se levant&oacute; y cerr&oacute; la puerta, despu&eacute;s me abraz&oacute; por la espalda haciendo que sintiera su pinga dura en mis nalgas. Pas&oacute; una de sus manos por mis nalgas hasta el culo y la sac&oacute; moviendo el semen delante de m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, la leche de mi hermano, pues vas a tener la m&iacute;a tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Se arrodill&oacute; y abriendo mis nalgas empez&oacute; a lamer mi ojete reci&eacute;n singado, a chupar la leche. Yo ya estaba a punto de explotar porque Hugo no me hab&iacute;a hecho aquello, pero all&iacute; ten&iacute;a al hermano comi&eacute;ndose mi culo. Al rato incorpor&aacute;ndose me dijo que ya no ten&iacute;a la leche de su hermano, que me preparara para guardar la de &eacute;l. All&iacute; en el centro de la habitaci&oacute;n, de pie, me penetr&oacute; y empez&oacute; a singarme. Singaba a lo bestia, al rato me arrastr&oacute; a la cama y termin&oacute; vini&eacute;ndose mientras gritaba. Estuvimos un rato abrazados, &eacute;l me confes&oacute; que si me quedaba con su hermano, pues nunca me faltar&iacute;a nada. Al rato me fui a la cama de mi Hugo que por supuesto no dorm&iacute;a, ca&iacute;a agotado a su lado. &Eacute;l se puso a revisar mi trasero.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Cojones como te hemos dejado ese culo! Parece un chocho y chorreando leche.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; su calzoncillo y me limpi&oacute;, dormimos abrazados. Felices de aquella noche, yo que tuve el papel m&aacute;s activo por pasar de una cama a otra. Cuando nos levantamos, ya el hermano hab&iacute;a preparado el desayuno, nos salud&oacute; con buen humor. Una cosa que not&eacute; es que la erecci&oacute;n le segu&iacute;a, Hugo brome&oacute; con ello y L&aacute;zaro se defendi&oacute; con que Hugo ten&iacute;a m&aacute;s oportunidades y singaba m&aacute;s, dijo que no pudo dormir en toda la noche pero que se sent&iacute;a bien. Cuando Hugo termin&oacute; de desayunar y mientras yo fregaba, se visti&oacute; y vino a la cocina.<\/p>\n<p>&#8211; Hoy es s&aacute;bado, puedes quedarte&#8230;, qu&eacute;date que mira c&oacute;mo est&aacute; Lazarito.<\/p>\n<p>Nos despedimos, me bes&oacute; dici&eacute;ndome, que pensara en &eacute;l y que por la tarde vendr&iacute;a. Yo me fui al ba&ntilde;o a ducharme, al rato en la ducha entr&oacute; L&aacute;zaro desnudo y con la pinga como una lanza. Me bes&oacute;, me abraz&oacute; y me hizo arrodillarme para que le comiera la pinga. Cu&aacute;l de los dos era me parec&iacute;a mejor, pues los dos. Aquel sexo matinal fue salvaje, empezamos en la ducha, salimos rumbo al cuarto desnudos, mojados y yo clavado por &eacute;l. Me hac&iacute;a caminar de esa manera, clavado por &eacute;l, primero fuimos a la cocina a buscar una cerveza, de ah&iacute; al cuarto. No parec&iacute;a que se fuera a calmar, tuve que decirle que ya no pod&iacute;a m&aacute;s, entonces se apur&oacute; para venirse. Al rato &eacute;l se levant&oacute;, me dijo que ten&iacute;a cosas que hacer en el campo, yo me levant&eacute; y me vest&iacute;, el me abraz&oacute; y bes&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Cojones, c&oacute;mo me gustas! y m&aacute;s ver que te has puesto el calzoncillo qued&aacute;ndote con mi leche dentro.<\/p>\n<p>Yo me sonre&iacute; pues eran las ma&ntilde;as que William me hab&iacute;a ense&ntilde;ado, que a cualquier bugarr&oacute;n eso le levantaba el orgullo. Le dije que s&iacute;, que guardar&iacute;a su leche bien adentro. Me pregunt&oacute; si la de Hugo tambi&eacute;n, le dije que s&iacute;, que tambi&eacute;n pero la que ten&iacute;a ahora era la suya. Comprendi&oacute; el mensaje, me dijo que tratar&iacute;a siempre de de dejarme la suya despu&eacute;s de la de su hermano. As&iacute; fue arregl&aacute;ndose la vida nuestra, la de los tres porque empezamos a compartir esos momentos de felicidad y lujuria. Solo que por separado, pasaron dos meses en que el orden establecido se cumpli&oacute;, nunca coincid&iacute; en la cama con los dos hermanos aunque algunas noches me turnaba de cama, primero uno y despu&eacute;s el otro.<\/p>\n<p>Como a los dos d&iacute;as Hugo ten&iacute;a guardia, me pidi&oacute; que me quedara con su hermano y que no me preocupara, que le gustaba que yo tuviera culo para los dos. Iba a estar dos o tres d&iacute;as fuera, L&aacute;zaro le agradeci&oacute; dando la mano. Ese d&iacute;a a eso de las cuatro y pico se apareci&oacute; L&aacute;zaro en el caballo y me dijo que me llevar&iacute;a a dar una vuelta por el campo. Me quise montar detr&aacute;s pero me dijo que no, que delante, ya me imaginaba yo que ser&iacute;a para ponerme su paquete en mis nalgas.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Alguna vez te han singado montando caballo?<\/p>\n<p>Le dije que no, me prometi&oacute; hacerlo aunque me explic&oacute; que de d&iacute;a era casi imposible porque hab&iacute;a siempre gente rondando pero que alguna noche iba a coger el caballo y saldr&iacute;amos los dos a singar. Estuvo dando explicaciones de lo que se siente, de lo rico que era y que a &eacute;l le gustaba porque clavaba bien al otro, que lo hab&iacute;a hecho con algunos estudiantes universitarios que iban a trabajar al campo. Atravesamos campos y llegamos hasta los platanales, ya se hab&iacute;an ido los camiones con los trabajadores, solo en una de las esquinas de unos de los campos, estaba el guardia, tambi&eacute;n a caballo y con un rifle en la mano. Un negro grande y con un bigote enorme, fumaba un tabaco que al parecer no hac&iacute;a mucho que lo hab&iacute;a encendido.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Cojones, cu&aacute;nto hac&iacute;a que no te ve&iacute;a! &#8211; grito contento mientras se acercaba con su mirada clavada en m&iacute; y en L&aacute;zaro, se dieron la mano, L&aacute;zaro me present&oacute;, tambi&eacute;n me dio la mano pero se qued&oacute; m&aacute;s tiempo con ella.- &iquest;Qu&eacute; le vamos a dar ca&ntilde;a?,. &#8211; despu&eacute;s se dirigi&oacute; a m&iacute;.- &iquest;Te gusta la ca&ntilde;a, verdad?<\/p>\n<p>&#8211; Pero aqu&iacute; solo hay pl&aacute;tanos. &#8211; brome&eacute; yo provocando las risas de ellos.<\/p>\n<p>&#8211; Me gusta. &#8211; admiti&oacute; el negr&oacute;n.<\/p>\n<p>Caminamos por la guardarraya un rato, bordeando el platanal, hasta que nos adentramos en el mismo por un trillo.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, aqu&iacute; no hay ca&ntilde;a pero pl&aacute;tano macho s&iacute; y mucho.- bromeaba el negro que se llamaba Chucho y L&aacute;zaro le segu&iacute;a la gracia.<\/p>\n<p>Bajamos del caballo, que at&oacute; a unos hierros que all&iacute; hab&iacute;an, me percat&eacute; que tanto L&aacute;zaro como Chucho ten&iacute;an las pingas bien paradas, a punto de romper los pantalones pero sobre todo el paquete del negro, daba espanto. L&aacute;zaro empez&oacute; a cortar hojas de pl&aacute;tano para improvisar algo as&iacute; como una cama, Chucho ya a mi lado, me abraz&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Nene, s&eacute; que tienes ganas de tocar mi ping&oacute;n, dale, es tuyo.<\/p>\n<p>Hice lo que me ped&iacute;a, acarici&eacute; por encima del pantal&oacute;n su pinga descomunal, &eacute;l me abraz&oacute;, sent&iacute; su olor a sudor y la fuerza de sus brazos. Met&iacute; la mano para tocar su tronco. Sent&iacute; que L&aacute;zaro se abrazaba a nosotros. Nos desnudamos, entre besos y caricias. No pod&iacute;a apartar la vista de la pinga de Chucho, de verdad, que algunos negros estaban bien dotados, era mucho, impresionaba. Se parec&iacute;a a la de Ra&uacute;l, aquel negro que me volvi&oacute; loco por un tiempo y que se fue al norte dej&aacute;ndome, aunque la pinga de Chucho era m&aacute;s nervuda, las venas se le marcaban y la cabeza grande. Me arrodill&eacute; para tratar de meterme en la boca aquel pedazo de pinga, costaba trabajo.<\/p>\n<p>&#8211; Nene, mi pinga hay que darle lengua como a un caramelo.<\/p>\n<p>A L&aacute;zaro le provoc&oacute; un ataque de risa, yo segu&iacute; en mi intent&oacute; de tragarme aquello, al menos hasta la mitad, cosa que alegr&oacute; a Chucho. L&aacute;zaro ensalivando mi culo empez&oacute; a singarme mientras me hac&iacute;a gemir de placer a cada una de sus embestidas, Chucho se col&oacute; debajo de nosotros y empez&oacute; a comerme la pinga, los huevos y a lamer mi culo lleno de la pinga de L&aacute;zaro. Aquello me volv&iacute;a loco, el muy cabr&oacute;n hizo que me viniera en un minuto y muy a pesar del dolor que experimento al venir, aguant&eacute; un rato los movimientos de L&aacute;zaro que me dijo que se iba a venir r&aacute;pido. No fue tan r&aacute;pido como dijo, pero logr&oacute; venirse entre gemidos y nalgadas. No sac&oacute; su pinga tan r&aacute;pido, porque le tocaba el turno a Chucho. Sent&iacute; alivio cuando L&aacute;zaro sac&oacute; tu pinga, pero pronto comenc&eacute; a sentir como se abr&iacute;a paso el grueso miembro de Chucho, volv&iacute; a experimentar aquellos sudores fr&iacute;os, aquel dolor como si mi culo se desgarrara, un dolor como una punzada que se clavaba en mi interior. Hac&iacute;a tiempo que no sent&iacute;a el dolor de una pinga entrando en mi culo, por supuesto que no hab&iacute;amos usado mucho lubricante, solo la saliva de L&aacute;zaro y su semen. Chucho comprendi&oacute; que me hac&iacute;a sufrir, la sac&oacute; y volvi&oacute; a ensalivar su pinga, recogi&oacute; el semen de L&aacute;zaro que sal&iacute;a de mi culo para untar en su miembro y volvi&oacute; a meter. Esta vez fue mejor, aunque segu&iacute;a teniendo la impresi&oacute;n de que reventar&iacute;a. Al rato cuando ya hab&iacute;a logrado meter hasta el tronco, empez&oacute; a singarme despacio, me dijo &quot;pa&acute;no joderte y que goces&quot;.<\/p>\n<p>L&aacute;zaro fue a las tuber&iacute;as de regad&iacute;o a lavarse la pinga cuando vio que ya todo marchaba bien. Nosotros nos quedamos all&iacute;, yo doblado con las manos en mis piernas y Chucho movi&eacute;ndose detr&aacute;s, gozando, singando a su gusto. Hablaba mucho, dec&iacute;a mil cosas desde alabanzas a mi culo hasta que era un maric&oacute;n de verdad porque no todos se pod&iacute;an meter su pinga, que m&aacute;s singaba vacas porque ni las mujeres se atrev&iacute;a a abrirles las patas. De vez en cuando me preguntaba c&oacute;mo me sent&iacute;a o como me la sent&iacute;a, me hac&iacute;a responderle, decirle lo que sent&iacute;a y lo que me gustaba. Me acariciaba las nalgas, las tetillas, met&iacute;a sus dedos en mi boca, me hac&iacute;a casi girar para besarme, pero segu&iacute;a dando pinga, gozando de mi culo. Pensaba que nunca iba a terminar, hasta que pronto sent&iacute; como rug&iacute;a y se agarraba con fuerza de mis hombros mientras empujaba duro, se estaba viniendo. Casi me mata pero fue una de las pocas veces que hab&iacute;a sentido como alguien se ven&iacute;a dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s me hizo acostarme en la cama que L&aacute;zaro hab&iacute;a preparado para nosotros, pero todos los movimientos estaban regidos por &eacute;l que no hab&iacute;a sacado su pinga de mi culo.<\/p>\n<p>&#8211; Nene, qu&eacute; clase de culo tienes. &iexcl;Eso vale un mill&oacute;n!<\/p>\n<p>Me dijo entre otras cosas, mientras me besaba. En eso L&aacute;zaro lleg&oacute;, se nos acerc&oacute; riendo, me hizo alzar una pierna para ver el tronco que ten&iacute;a clavado.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Cojones, macho, si vieras esto! &iexcl;Qu&eacute; rico se ve! Este si es un maric&oacute;n de verdad.<\/p>\n<p>&#8211; Y le gusta, anda, nene, dile&#8230; dile lo que te gusta. &#8211; Me instaba Chucho a que dijera.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, me vuelve loco este negro y quiero estar as&iacute; siempre, lleno.<\/p>\n<p>Aquello les gust&oacute; a ambos, Chucho mientras empez&oacute; de nuevo a moverse, a darme pinga, a singarme de nuevo. L&aacute;zaro arrodill&aacute;ndose delante de m&iacute; me dio a mamar su pinga que se pon&iacute;a dura de nuevo. El sitio ten&iacute;a olor a semen, yo era el centro de aquellos dos bugarrones, ellos me gozaban y me daban placer, un placer muy grande. Estuvimos un buen tiempo as&iacute;, hasta que Chucho dijo que no me iba a torturar m&aacute;s y sac&oacute; su pinga, sent&iacute; que me liberaba, que se me iba todo, sent&iacute; el semen saliendo. Me levant&eacute; medio que sin fuerzas, les dije que necesitaba cagar. Las risas de los dos fue grande, Chucho se fue a limpiar su pinga y yo detr&aacute;s de unos pl&aacute;tanos para liberar todo, pero no ech&eacute; m&aacute;s que semen, me parec&iacute;a que todo estaba lleno de leche de aquellos dos sementales. Cuando regres&eacute; ambos estaban recostados, desnudos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute;? -me pregunt&oacute; L&aacute;zaro.<\/p>\n<p>&#8211; S&oacute;lo leche&#8230;, seguro que he soltado un litro de leche&#8230;as&iacute; que ahora ya no me queda semen de ustedes. &#8211; dije provocativo.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a bien que era una buena provocaci&oacute;n, L&aacute;zaro me dijo que me sentara en su pinga, lo hice y aunque no la ten&iacute;a tan dura, entr&oacute; f&aacute;cil e hizo que comentar&aacute; que ten&iacute;a el culo como una cueva, como un t&uacute;nel cosa que mucho le creo. Claro que a L&aacute;zaro le gustaba mostrarse todo un macho sing&oacute;n delante de Chucho, pero no ten&iacute;a la pinga dura, &eacute;l mismo me dijo, dale si&eacute;ntate en la de Chucho. As&iacute; hice, volviendo a sentir todo el grosor de aquel trozo de morronga que entr&oacute; suavemente pero abriendo paso como si se tratara de un tren. Estuve un rato sentado sobre Chucho, clavado hasta los cojones, su cara era de goce, de placer, fumaba su puro, lo absorb&iacute;a con lujuria y me echaba el humo casi en la cara. Sus manos grandes me daban nalgadas suaves que parec&iacute;an caricias. Al rato me hizo levantarme y acostarme sobre las hojas de pl&aacute;tanos. Bocabajo y abriendo mis nalgas empez&oacute; a lamer mi culo, chupaba su puro y me echaba el humo, met&iacute;a su lengua en mi culo dilatado y cada vez que lo hac&iacute;a, yo gem&iacute;a de lo que me gustaba. Al rato se tumb&oacute; sobre m&iacute; penetr&aacute;ndome de nuevo, me abrazo, me bes&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Mami, &iexcl;me vuelves loco! Nunca he tenido a nadie que le guste tanto mi morronga como a ti. &#8211; Se mov&iacute;a y volv&iacute;a a detenerse para preguntarme. &#8211; &iquest;te gusta, verdad?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;S&iacute;, me gusta!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Quiero que seas mi jeba, no sabes lo bien que te vas a sentir conmigo!<\/p>\n<p>Hablaba y singaba con pasi&oacute;n, con gusto, me preguntaba si me gustaba, a veces esperaba mi respuesta, otras el mismo respond&iacute;a que s&iacute;, que se ve&iacute;a que era buen maric&oacute;n trag&oacute;n. Hablaba y murmuraba, besaba o me mord&iacute;a el cuello y las orejas, met&iacute;a su lengua en mis o&iacute;dos. Me sing&oacute; hasta que se vino, pero a cambio de la primera vez, se vino suavemente, movi&eacute;ndose muy despacio. Al sacar su pinga de mi culo, me lo bes&oacute;, lami&oacute; su semen.<\/p>\n<p>Hablamos un poco, L&aacute;zaro le cont&oacute; que yo era el amante de su hermano, el polic&iacute;a, pero que vendr&iacute;amos de nuevo si &eacute;l nos organizaba alguna fiesta de las que &eacute;l era un maestro. Chucho dijo que s&iacute;, pero que yo era para &eacute;l. De camino L&aacute;zaro me cont&oacute; que Chucho a veces hac&iacute;a alguna que otra fiesta con los que estaban en los albergues, que conoc&iacute;a a muchos y a veces la fiesta quedaba muy buena, que la leche corr&iacute;a como un rio. Sentado en el caballo la pas&eacute; mal porque no encontraba como ir, finalmente L&aacute;zaro me dijo que me sentar&aacute; de lado como las mujeres y brome&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, hoy fuiste toda una hembra porque lo que te tragaste&#8230; hum&#8230; fue mucho.<\/p>\n<p>Llegamos a la casa ya tarde, para mala suerte Hugo estaba en el portal esperando, me pareci&oacute; que L&aacute;zaro se sent&iacute;a orgulloso de lo que hab&iacute;a hecho, o quiz&aacute; yo de inocente ca&iacute; en la trampa. Cuando nos acercamos Hugo se levant&oacute; y se meti&oacute; en su cuarto, yo le segu&iacute;. Cuando entr&eacute; en el cuarto, Hugo me mir&oacute; con malas purgas.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Qu&iacute;tate la ropa! &#8211; me dijo con dureza, pero al ver mi confusi&oacute;n me grito.- &iexcl;Cojones, maric&oacute;n de mierda, te dije que te quitaras la ropa!<\/p>\n<p>Le obedec&iacute;, &eacute;l me hizo acostarme en la cama, me abri&oacute; las nalgas y miro mi culo que seguro estar&iacute;a medio hinchado y enrojecido, adem&aacute;s del semen que seguro tendr&iacute;a. Hugo se enfureci&oacute;, me orden&oacute; que me quedara all&iacute; y sali&oacute; como un rayo en busca de L&aacute;zaro, desde la habitaci&oacute;n escuch&eacute; la discusi&oacute;n entre ellos. Despu&eacute;s entr&oacute; como un rayo, me propin&oacute; un par de bofetadas grit&aacute;ndome todo tipo de improperios, se sac&oacute; la pinga.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Esto es lo que te gusta? &iquest;Eh? pues vas a tener hoy toda la pinga que desees, maric&oacute;n de mierda.<\/p>\n<p>Para mi asombro entre tanta bronca y gritos, su pinga se pon&iacute;a dura, se me tir&oacute; encima para singarme, yo forceje&eacute; algo para zafarme, pidi&eacute;ndole que no lo hiciera, que estaba muerto, que me dol&iacute;a el culo, me inmoviliz&oacute; r&aacute;pido y me penetr&oacute;. Opt&eacute; por no oponerme, lo dej&eacute; que me singara cosa que Hugo hizo a sus anchas, pero sin pasi&oacute;n sino con odio, embest&iacute;a duro, me mord&iacute;a con fuerza o me daba sopapos en la cara, me escup&iacute;a. Por fin se vino, qued&oacute; sobre m&iacute; un rato hasta que sac&oacute; su pinga y se acost&oacute; a m&iacute; lado. Me qued&eacute; bocabajo con las piernas abiertas, me sent&iacute;a adolorido, sent&iacute;a como el semen me corr&iacute;a, segu&iacute; en silencio para no provocarlo m&aacute;s, hasta que escuch&eacute; que dec&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Co&ntilde;o, perd&oacute;name, te part&iacute; el culo!<\/p>\n<p>Me incorpor&eacute; vi su pinga manchada de sangre, Hugo cogi&oacute; una toalla y me secaba, yo me asust&eacute;. Me ped&iacute;a perd&oacute;n, dec&iacute;a de s&iacute; que era un bestia, que c&oacute;mo pod&iacute;a haber hecho algo as&iacute;. Se puso a mirarme mi maltratado culo, me dijo que cerrara las piernas con la toalla y sali&oacute; en busca de L&aacute;zaro. Cuando vino est&eacute; pues le dio un pu&ntilde;etazo en la cara que lo hizo caer de bruces. Pero se calmaron r&aacute;pido, L&aacute;zaro me mir&oacute; y sali&oacute;, dijo que buscar&iacute;a al m&eacute;dico de la cooperativa. Hugo se qued&oacute; bes&aacute;ndome, acarici&aacute;ndome y pidiendo perd&oacute;n. Como a los cuarenta minutos entr&oacute; Hugo con el m&eacute;dico, me qued&eacute; bocabajo de la verg&uuml;enza, pero L&aacute;zaro me dijo al o&iacute;do que el m&eacute;dico era de la familia.<\/p>\n<p>El m&eacute;dico me revis&oacute;, estuvo poniendo crema y algod&oacute;n, hizo como un tap&oacute;n y dijo que era solo un rasgu&ntilde;o, pero que ten&iacute;a que tener cuidado con animales como Hugo, lo dijo haciendo hincapi&eacute; en lo de animal, dej&oacute; a L&aacute;zaro un tubo de crema para que me untara. Hugo se acost&oacute; a mi lado abraz&aacute;ndome con cari&ntilde;o, pidiendo perd&oacute;n, yo no le dije nada porque lo que hab&iacute;a hecho de perder el control ya era demasiado. Al rato entr&oacute; L&aacute;zaro y le dijo que saliera, que ellos dos dormir&iacute;an en su cuarto y que me dejara solo. Para asombro Hugo ni protest&oacute;, cuando se fue, L&aacute;zaro me dijo que se levantar&iacute;a por la noche para ver c&oacute;mo me sent&iacute;a y si necesitaba algo que lo llamara.<\/p>\n<p>La noche paso bien, L&aacute;zaro vino a verme unas dos veces, al d&iacute;a siguiente no dej&oacute; a Hugo entrar a la habitaci&oacute;n diciendo que yo dorm&iacute;a y que no me molestara, aunque yo no dorm&iacute;a. Cuando sent&iacute; que se hab&iacute;a ido el carro, sal&iacute;. Me costaba moverme con aquel tap&oacute;n, L&aacute;zaro me hizo regresar para cambiarme el tap&oacute;n. El m&eacute;dico le dijo lo que ten&iacute;a que hacer, me dijo que ahora ten&iacute;a que dejar de singar. As&iacute; fue estuve como dos meses sin hacer nada, al principio fue dif&iacute;cil hasta ir al ba&ntilde;o, pero nada del otro mundo. Ya en mi casa fui a ver a un amigo m&eacute;dico que despu&eacute;s de rega&ntilde;arme y hasta amenazar con ir a darle una entrada de golpe a ese animal, me calm&oacute; diciendo que no era nada, solo un rasgu&ntilde;o que se cerrar&iacute;a pronto. Me recomend&oacute; cuidado, mucho cuidado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>A los dos d&iacute;as cuando iba rumbo a La Habana, se detuvo el carro de polic&iacute;a a mi lado, estaba Hugo que me dijo que montara. No me negu&eacute; y sub&iacute;, le pregunt&eacute; por el otro. &#8211; Je, je, je&#8230; se ve que te gustan dos mejor que una. -dijo refiri&eacute;ndose a las pingas. Yo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23184,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-39578","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39578","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23184"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39578"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39578\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39578"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39578"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}