{"id":39788,"date":"2022-11-07T23:00:00","date_gmt":"2022-11-07T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-11-07T23:00:00","modified_gmt":"2022-11-07T23:00:00","slug":"ana-me-folla-a-mi-y-al-ladyboy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ana-me-folla-a-mi-y-al-ladyboy\/","title":{"rendered":"Ana me folla a m\u00ed y al ladyboy"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39788\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A la ma&ntilde;ana siguiente, despu&eacute;s del trote gimn&aacute;stico er&oacute;tico-festivo, con la camarera, se llama Ariadna, encamine con mi Ana para dar una vueltecilla por C&oacute;rdoba, para oxigenarnos disfrutando de estos d&iacute;as de asueto. Fuimos hasta la Plaza de los Capuchinos, es para mi una tradici&oacute;n si estoy en esta ciudad, me inspira, me relaja, llev&aacute;ndome a la meditaci&oacute;n de las cosas gordas que tengo sin resolver. Prefiero hacerlo por la noche, sent&aacute;ndome en el suelo y recapacitar.<\/p>\n<p>Fue una visita corta a la plaza, mi compa&ntilde;era no la conoc&iacute;a y tambi&eacute;n la hizo til&iacute;n. Decidimos desayunar un poco, planeamos hacer una salida por los aleda&ntilde;os de C&oacute;rdoba regresando para comer. Fuimos andando hasta la plaza de la Corredera, buscamos una terraza de nuestro gusto, nos sentamos. Es curioso y a destacar, es la &uacute;nica plaza cuadrada de toda Andaluc&iacute;a. Bien, unos churros y una taza de chocolate fue mi elecci&oacute;n. Ella caf&eacute; con leche y una tostada con aceite. Los dos juntitos y tan ricamente. Por favor, no provoques Ana, mira como llevas el pantal&oacute;n. Ten&iacute;a la cremallera abierta, mostrando una ropa interior negra de fin&iacute;simo encaje. El pantal&oacute;n era un jeans que le quedaba como una segunda piel. Sentenci&oacute; la situaci&oacute;n bochornosa, con gui&ntilde;o c&oacute;mplice, a la vez dictando la conocida frase, para que se lo coman los gusanos, que lo disfruten los cristianos.<\/p>\n<p>Decidimos, bueno decid&iacute; ir hasta Medina Azahara, est&aacute; a tiro de piedra. Un conjunto arqueol&oacute;gico muy recomendable de visitar. Imprescindible. Por el camino Ana con gesto p&iacute;caro interroga mi parecer a la noche loca con la camarera. Me hice el importante, con respuestas evasivas. Bueno ya ves, contest&eacute;, cuando sal&iacute; de mojarme el culo, vosotras ya hab&iacute;ais acabado la funci&oacute;n. Por cierto, cu&aacute;ntas veces te corriste, poniendo &eacute;nfasis como pregunta que demanda la respuesta. Dos, muy intensas, disfrute mucho. Ana mir&aacute;ndome fijamente, interrog&oacute; el porqu&eacute; no me sorprend&iacute;. Mi querida Ana, ya sab&iacute;a de tu condici&oacute;n de carne y pescado, que no desaprovechas ning&uacute;n cortado que est&eacute; a tu alcance, siempre que la chica lo merezca. Pues eso, ya te he contestado.<\/p>\n<p>Cre&iacute; que la conversaci&oacute;n estaba terminada, ahora tocaba hablar de la visita que &iacute;bamos a ver, la historia. Cosas as&iacute;. Pues no, estaba equivocado, elevando la voz y empleando todo su cuerpo con total esfuerzo, anunci&oacute; que ten&iacute;a una fantas&iacute;a sexual, idea obsesiva que ven&iacute;a rumiando desde hace bastante tiempo, que viendo mi buena disposici&oacute;n en la escena de lesbianismo, yo era, por mi concepto liberal de la vida, el mejor compa&ntilde;ero para hacerla realidad. Tem&iacute; lo peor, haciendo un gran esfuerzo para tragar saliva. Pues t&uacute; dir&aacute;s, empez&oacute; a temer por mi integridad personal. Dime qu&eacute; es, por favor, me tiemblan las canillas. Carraspe&eacute; de manera exagerada, y tosecillas variadas.<\/p>\n<p>Quiero tener sexo con una chica trans. Inmediatamente detuve el coche a un lado de la carretera, en una peque&ntilde;a explanada. Una vez detenido, apague el motor, poniendo el freno de manos, acerc&aacute;ndome las dos manos a mi rostro, a la vez que respiraba profundamente. Joder Ana, tus ideas as&iacute; de sopet&oacute;n me inquietan, la mayor&iacute;a de las veces me cuesta encontrar una respuesta. Este es un caso.<\/p>\n<p>No seas tonto, solo quiero que est&eacute;s cerca para velar por mi seguridad, por un lado me da miedo, as&iacute; de bote pronto, follar con una desconocida, peor con un profesional del sexo que a saber cu&aacute;l son sus miserias, su pasado, o costumbres. Puede ser una asesina, o asesino. Yo qu&eacute; co&ntilde;o s&eacute;, como terminaci&oacute;n a su enfado. Total hice de tripas coraz&oacute;n y conteste que s&iacute;, que contase conmigo para esta aventura, preguntando cu&aacute;ndo tiene la idea y qui&eacute;n ser&aacute; la elegida. Va a ser aqu&iacute; en C&oacute;rdoba y con una ladyboy, lo tengo pensado y decidido, me va el rollo con una de caracter&iacute;sticas asi&aacute;ticas. Explic&aacute;ndome largo y tendido que es una ladyboy. Llegu&eacute; a la conclusi&oacute;n que en la ciudad andaluza, no hay de eso, vi&eacute;ndolo dif&iacute;cil de conseguir, sent&iacute; un peque&ntilde;o alivio moment&aacute;neo, aunque con Ana nunca se sabe cuando se est&aacute; a buen recaudo de sus ideas, pensamientos y porque no decirlo, aberraciones.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de visitar el impresionante conjunto de Azahara, fuimos haciendo planes y estrategia para encontrar la ni&ntilde;a de caracteres asi&aacute;ticos que quer&iacute;a la buena de Ana. En el recorrido, el m&oacute;vil de ella, echaba humo, mientras agarrado al volante, fuimos recorriendo kil&oacute;metros, hasta que dije, hasta aqu&iacute; hemos llegado. El pueblo Palma del R&iacute;o, andando de aqu&iacute; para all&iacute; nos recomendaron el restaurante Los Cabezos, asentando las posaderas y con muchas ganas de comer. Tabla de pat&eacute;s, carpacho de presa, y una paletilla de cordero de manera an&aacute;rquica fue el men&uacute; elegido, con m&aacute;s hambre que verg&uuml;enza fue la comida que nos metimos entre pecho y espalda.<\/p>\n<p>Buscar una ladyboy es complicado, en C&oacute;rdoba es misi&oacute;n imposible. Tras mucho tiempo buscado por la Tablet, di con una chica trans peruana, que con marcados rasgos ind&iacute;genas, era lo mas parecido al exotismo del lejano y misterioso Oriente. Tras consultar y d&aacute;ndome el visto bueno me dio la conformidad para dar el primer paso. Inmediatamente llam&eacute; por tel&eacute;fono contestando casi al momento. A la chica, aporte todos los datos mas toda la historia, como han le&iacute;do ustedes en el relato, ella accedi&oacute; a visitarnos a las ocho de la tarde al hotel, de principio su nota aclaratoria fue el precio de ciento cincuenta euros, si quer&iacute;amos que se corriese hab&iacute;a que a&ntilde;adir otros cincuenta. No tienen coraz&oacute;n los profesionales, si Ana tienen el capricho que la riegue con moquillo, la acci&oacute;n tiene un precio.<\/p>\n<p>Estuve tom&aacute;ndola el pelo a mi amiga Ana, sobre la conversaci&oacute;n y la tarifa. Tienes que ser profesional, advert&iacute;, tienen que centrarte para realizar la cochinada de tus sue&ntilde;os en una hora. Pi&eacute;nsatelo bien, tambi&eacute;n el cliente tiene que disponer de cierta profesionalidad para sacar el m&aacute;ximo rendimiento. Insist&iacute;a que interviniera tambi&eacute;n en el tr&iacute;o, me negu&eacute;, aduciendo que tanta gente en la cama es multitud y encima con una shemale profesional. Quita, quita le dije a mi amiga.<\/p>\n<p>Eran las ocho de la tarde, hora acordada, con puntualidad brit&aacute;nica o&iacute;mos unos prudentes toques en la puerta. Abri&eacute;ndola con firmeza, dispuesto a ser la primera frontera, en la selecci&oacute;n para Ana. Ella estaba all&iacute; delante m&iacute;o, con amabilidad invit&aacute;ndola a entrar en la estancia. Era bajita, pero vamos, dentro de las medidas normales, maquillada con gusto pero sin desentonar, ojos en negro alargando el final del ojo en profundidad buscando el ojo almendrado o puede que egipcio. Labios agradables pintados en un tono suave, perfilados adornada con unos discretos pendientes. Melena suelta hasta los hombros con raya a un lado, que se adivinaba suave. Desprend&iacute;a olor de un perfume discreto y muy agradable a la nariz, en una palabra caro, no molestaba, con gran personalidad. Top negro que marcaba sus tetas proporcionadas, muy apetitosas de buen ver, y puede que mejor tocar. Unos vaqueros tipo short, unas sandalias con cu&ntilde;a vistosas y un discreto bolso en bandolera. Se present&oacute; y dici&eacute;ndome que se llamaba Sandra, en medio de una cautivadora sonrisa, que no sabr&iacute;a decir si era natural o forzada.<\/p>\n<p>Muy bien ahora viene Ana, acom&oacute;date como quieras. Preguntando si ten&iacute;a necesidad de acudir al ba&ntilde;o, contestando que no, que ven&iacute;a de la ducha. Con una mirada fija en los ojos, advirti&oacute; que la costumbre era el pago por adelantado. A lo cual acced&iacute;, incluso con eyaculaci&oacute;n y todos los dem&aacute;s extras que hubiera lugar.<\/p>\n<p>Sent&aacute;ndose delante de m&iacute;, observando, con una media sonrisa agradable o puede que picara. En ese momento apareci&oacute; Ana en ropa interior una sucinta braga negra y un sujetador transparente a juego, con mucho encaje y transparencia, vi&eacute;ndose perfectamente los pezones. Vino con pasos sensuales estudiados hasta Sara y las dos se besaron, mejor se comieron con los labios untosos de saliva y con una dedicaci&oacute;n desbordada. Momento que Ana agarr&oacute; por la entrepierna con fuerza, ora topaba las ingles, ora las tetas sobando sus nalgas apetitosas, redondeadas con unas formas femeninas de quitar el hipo.<\/p>\n<p>Sara en un momento justo, en su puesta en escena mil veces ensayada, se quit&oacute; el top, a continuaci&oacute;n baj&aacute;ndose con movimientos sensuales, con la coreograf&iacute;a estudiada, movimientos sensuales sus pantaloncitos, para ello tuvo que quitarse las sandalias y cogiendo a Ana de la mano se la llev&oacute; al catre. Antes la solt&oacute; el sost&eacute;n, comi&eacute;ndose con intensidad los pezones. La visita se desprendi&oacute; de las bragas con un ritmo y movimientos excitantes, viendo desde mi situaci&oacute;n, observada con curiosidad y morbosidad la minga morcillona de unas dimensiones apropiadas en ese momento, encima un flequillo de vello negro, por llamarlo de alguna forma, de vello rabiosamente corto y rizado. Ana inmediatamente lo agarr&oacute; de manera delicada con sus carnosos labios, con los mismo baj&oacute; su prepucio dejando la cabeza al descubierto, chup&aacute;ndoselo con todas las ganas, buscando la erecci&oacute;n m&aacute;xima, si es que lo lograba. Vaya que lo consigui&oacute;, era una picha egregia, grande, dir&iacute;a rozando la perfecci&oacute;n, recta, mirando para arriba, con todo el prepucio retra&iacute;do y un brillo de esplendor.<\/p>\n<p>Sara con total empe&ntilde;o de comerle el hachazo, haciendo un revuelto entre su saliva y los flujos de Ana. Estuvieron un buen rato, los suspiros eran reales, no hab&iacute;a teatro, por la profesional tampoco, hab&iacute;a entrado en situaci&oacute;n y estaba convulsionando descontroladamente. Las dos se complementaron como si no hubiera un ma&ntilde;ana. Los grititos, jadeos y suspiros eran suficiente para hacerte reventar los huevos y aleda&ntilde;os de la fogosidad que contemplaba.<\/p>\n<p>Gir&aacute;ndose la ni&ntilde;a trans puso a mi amiga a cuatro patas y retirando la braga hacia un lado, masajeando sutilmente, son su dedo el esf&iacute;nter de Ana, en un masaje perfecto, &aacute;gil y delicado. Volviendo a mojar su dedo en la boca, introduciendo la primera falange en su ano. Poni&eacute;ndose en pie, Sara se acerc&oacute; hasta su bolso, sacando un frasco deduciendo que era lubricante, puede que con alg&uacute;n vasodilatador. Poni&eacute;ndose encima clav&oacute; la chorra, al `principio solo la cabeza. Ana se giraba y buscaba sus labios. Sara la besuqueaba con toda la legua trabajando sin l&iacute;mite, y en un movimiento observe como el enculamiento fue total. Una sola persona sudando, excitada, extasiada, soltando toda la pasi&oacute;n contenida en sus almas.<\/p>\n<p>Su ritmo en la penetraci&oacute;n anal fue bajando a sosegado, r&iacute;tmico con cadencia. En su maravilloso ballet, por instantes paraban escasos segundos para retornar al vaiv&eacute;n salvaje. La envidia pod&iacute;a con mi postura neutral, haci&eacute;ndome rechinar los dientes, mi erecci&oacute;n era portentosa. Al rato Sara sac&oacute; su instinto de macho semental innato volviendo al ritmo duro, al desenfreno, con embestidas torales y profundas. Ana gritaba como una posesa, suspiros profundos que la denunciaban de su total gozo. La trans detuvo el bamboleo, la gir&oacute; y en la postura del misionero, cambiando antes el preservativo, puso su &oacute;rgano a la entrada de su vagina, d&aacute;ndose unas cuantas embestidas. Continu&oacute; bajando hasta el pil&oacute;n, en ese mismo segundo con la punta de la lengua bati&oacute; toda su intimidad a un ritmo endiablado. Ana se corri&oacute; como nunca antes la hab&iacute;a visto, su cuerpo convulsionaba sin control, mojando de manera exagerada las s&aacute;banas. Sus ojos por unos instantes quedaron en blanco, toda repampinflada encima de la cama.<\/p>\n<p>Cuando recuper&oacute; el resuello agarrando a Sara con ganas, con decisi&oacute;n y comiendo la boca totalmente, con sus manos amasaba las tetas. Las tetas de la tranny se las ve&iacute;a muy naturales, mullidas y aptas al tacto. Denunciaba unas cicatrices disimuladas debajo de las aureolas del pez&oacute;n. Poni&eacute;ndola Ana a cuatro patas, empez&oacute; a lamer su ojete, introduciendo la lengua en el ano, escupi&eacute;ndolo en alguna ocasi&oacute;n, metiendo sus dos dedos en un movimiento continuado de mete y saca.<\/p>\n<p>Volte&oacute; a su amiga encima de la cara y sus labios sujetaron al pene, que hab&iacute;a vuelto a un estado de semi erecci&oacute;n. Chup&oacute; de el de una manera como nunca la hab&iacute;a visto ni descrito en el largo tiempo que nos conocemos. El empe&ntilde;o de Ana era lograr que explosionase de su boca. Y vive Dios que as&iacute; fue. Al levantar la cabeza, por la comisura de los labios, sal&iacute;a a borbotones la corrida, el semen de la peruana que ten&iacute;a los ojos en blanco.<\/p>\n<p>Se pusieron una encima de la otra, introduciendo en su boca las leguas que se lubricaban entre flujos y semen. Sara como un resorte, levant&aacute;ndose de la cama, yendo al servicio, directamente a la ducha de manera r&aacute;pida. Tard&oacute; poqu&iacute;simo, al salir se puso la braga, y el resto de la ropa, lo &uacute;ltimo sus sandalias. Acerc&aacute;ndose, una vez vestida hasta Ana la acarici&oacute; la mejilla.<\/p>\n<p>Al salir me sonri&oacute; con cierto moh&iacute;n c&oacute;mplice pregunt&aacute;ndome por la nota que dar&iacute;a al espect&aacute;culo que acababa de contemplar. Diez fue la contestaci&oacute;n mientas abr&iacute;a la puerta de la estancia. Se despidi&oacute; con un t&iacute;mido beso en mi mejilla, con la aclaraci&oacute;n que hab&iacute;a sido un placer.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; la puerta detr&aacute;s de ella, Ana se hab&iacute;a incorporado y segu&iacute;a desesper&aacute;ndose del trote recibido. Aprovech&eacute; ese momento fugaz para ir al servicio. Cerr&eacute; la puerta detr&aacute;s de mi, sac&aacute;ndome la polla y en cuatro vaivenes, con energ&iacute;a total, expuls&eacute; un colosal chorro de moquillo, para asustar. Me flojearon por un instante las rodillas. Me la sacud&iacute; bien agarrando papel higi&eacute;nico para limpiar los restos del gran chorro de lefa que estaba esparcido por una gran parte del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Fui hasta la cama, mientras Ana se duchaba, qued&aacute;ndome traspuesto. Pase mi dedo por el orificio urinario de la chorra y todav&iacute;a sal&iacute;an gotitas del n&eacute;ctar exquisito.<\/p>\n<p>Enseguida a cenar. Hemos hecho mucha hambre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 A la ma&ntilde;ana siguiente, despu&eacute;s del trote gimn&aacute;stico er&oacute;tico-festivo, con la camarera, se llama Ariadna, encamine con mi Ana para dar una vueltecilla por C&oacute;rdoba, para oxigenarnos disfrutando de estos d&iacute;as de asueto. 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