{"id":39914,"date":"2022-11-16T06:02:39","date_gmt":"2022-11-16T06:02:39","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-11-16T06:02:39","modified_gmt":"2022-11-16T06:02:39","slug":"samantha-corrupcion-y-perversion-de-una-casada-ll","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/samantha-corrupcion-y-perversion-de-una-casada-ll\/","title":{"rendered":"Samantha: corrupci\u00f3n y perversi\u00f3n de una casada (ll)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"39914\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 58<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya hab&iacute;an pasado unas horas de los acontecimientos acalorados que hab&iacute;a vivido Samantha en aquella fruter&iacute;a con tan apesto sujeto. Aunque cuando llego a su casa no pudo evitar sentir esa sensaci&oacute;n de culpa hacia su esposo y una gran tristeza por haberse dejado llevar por esas nuevas sensaciones que, si bien muy en el fondo de su ser sab&iacute;a que le hab&iacute;an gustado, tambi&eacute;n sab&iacute;a que eran prohibidas ya que era un enga&ntilde;o hacia su matrimonio. El haberse dejado tocar de esa forma por un hombre que no era su esposo era una traici&oacute;n directa hacia el amor que le ten&iacute;a a &eacute;l.<\/p>\n<p>Entre m&aacute;s le daba vueltas al tema m&aacute;s ca&iacute;a en cuenta de la estupidez que hab&iacute;a cometido. Aunque una peque&ntilde;a vocecita dentro de ella apareci&oacute; y le dec&iacute;a que, si bien lo que hab&iacute;a hecho no estaba bien, tampoco es que hubiera cometido un delito muy grave. -&ldquo;Tan solo fue un abrazo, &iquest;verdad?&rdquo;-, era lo que Samantha le respond&iacute;a a esa vocecita y est&aacute; la secundaba. Esto, aunque no la tranquilizaba del todo, si la hac&iacute;a sentir un poco m&aacute;s aliviada. Inconscientemente ella estaba abriendo la puerta de minimizar sus faltas morales, maritales y de madre para evitar sentirse culpable de sus acciones. Acci&oacute;n que tarde o temprano le podr&iacute;a traer m&aacute;s problemas si no la sabia controlar.<\/p>\n<p>De reojo miro el reloj que ten&iacute;a pegado en la pared de su sala y vio la hora. Como resorte se levant&oacute; del sill&oacute;n y se dirigi&oacute; hacia la cocina para preparar la comida y es que con la hora que era apenas y le dar&iacute;a tiempo de prepararla.<\/p>\n<p>Samantha se enfoc&oacute; tanto en preparar la comida que poco a poco fue olvidando lo que le ocurri&oacute; en la ma&ntilde;ana. Ya solo pensaba en terminar la comida para poder subir a su cuarto y poder darse un ba&ntilde;o. Ya que quer&iacute;a recibir a sus 2 amores radiante para poder escuchar c&oacute;mo les hab&iacute;a ido en su d&iacute;a.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Roberto se encontraba sentado en su oficina atendiendo una llamada con uno de sus proveedores mientras al otro lado de su escritorio sentada en una silla, una juvenil y hermosa mujer no le quitaba los ojos de encima con una mirada llena de admiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iexcl;Carlos, t&uacute; me hab&iacute;as dicho que los materiales que te ped&iacute; hace 2 semanas llegar&iacute;an hoy a primera hora y ve la hora, ya casi es medio d&iacute;a y nom&aacute;s no llegan!- Roberto con un tono molesto le recriminaba al hombre que estaba del otro lado del tel&eacute;fono mientras miraba la pantalla de su computadora buscando algunos documentos.<\/p>\n<p>-A m&iacute; no me interesa si el cami&oacute;n que los transportaba sufri&oacute; alg&uacute;n fallo en el motor, t&uacute; me diste tu palabra y no la estas cumpliendo. Si esos materiales no llegan a m&aacute;s tardar en una hora da por terminada nuestra relaci&oacute;n laboral. Sabes que te aprecio ya que te conozco desde que trabajaba en la otra constructora, pero con esta demora mis trabajadores est&aacute;n parados porque no tienen con que continuar su trabajo y eso es perdida de dinero para esta constructora. Te espero en una hora o en verdad da por terminada nuestra sociedad.- Roberto colg&oacute; sin dejar que el otro sujeto pudiera decir ni una sola palabra.<\/p>\n<p>Y es que hab&iacute;a 3 cosas que Roberto odiaba con todo su ser.<\/p>\n<p>La primera es que no se cumpliera la palabra, para &eacute;l no hab&iacute;a nada m&aacute;s valioso en un hombre que su palabra, si el daba su palabra era garant&iacute;a que cumplir&iacute;a lo pactado sin importar nada. La segunda era la impuntualidad, era un hombre que consideraba que el tiempo era m&aacute;s valioso que el mismo dinero ya que el tiempo perdido no regresaba. De hecho, la mayor cantidad de peleas que Roberto tuvo con Samantha en su etapa de novios era por la impuntualidad de su ahora esposa. Y es que Samantha tardaba horas eligiendo que ropa usar&iacute;a y que peinado se har&iacute;a.<\/p>\n<p>Y la tercera cosa que odiaba incluso m&aacute;s que las otras 2 era la traici&oacute;n. Las pocas personas que llegaron a traicionarlo en su vida hab&iacute;an conocido un lado muy violento de Roberto. Incluso el no recordaba lo que hac&iacute;a cuando la ira lo controlaba por completo.<\/p>\n<p>-Una disculpa Ivonne, no quer&iacute;a que presenciaras esto, pero no me gusta la impuntualidad ni que alguien no cumpla su palabra- Roberto dirig&iacute;a su mirada hacia la joven con una tenue sonrisa en su rostro como forma de relajar la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-No se preocupe se&ntilde;or Roberto, entiendo perfectamente. Al final no por nada es uno de los mejores ingenieros de la ciudad- la joven le respond&iacute;a en se&ntilde;al de total respeto y admiraci&oacute;n hacia aquel hombre.<\/p>\n<p>-Jajaja gracias por tus palabras muchacha pero a&uacute;n estoy lejos de tener esa fama- el hombre con una risa natural por tan elocuentes palabras le respond&iacute;a a la chica.<\/p>\n<p>-Para nada se&ntilde;or. Mi pap&aacute; me dijo que usted fue su mejor alumno en todos los a&ntilde;os en que el ejerci&oacute; de docente en la Universidad. Aparte lo investigue y pude ver los trabajos de ha hecho en diferentes partes de la ciudad y las ciudades vecinas.- Ivonne no terminaba de deshacerse en elogios hacia Roberto y es que todo lo que dec&iacute;a eran cosas ciertas aunado que la joven amaba esa profesi&oacute;n, tener a ese hombre delante de ella era como si alguna adolescente tuviera al &iacute;dolo musical de moda.<\/p>\n<p>-El maestro Ignacio, sin duda alguna fue el mejor maestro que tuve durante la Universidad. Aunque eso s&iacute;, muy rega&ntilde;&oacute;n jajaja- ambos re&iacute;an con eso ultimo. -As&iacute; que t&uacute; eres su peque&ntilde;a Ivonne. A&uacute;n recuerdo cuando a veces te llevaba a la Universidad porque no ten&iacute;a quien te cuidara y te la pasabas corriendo y gritando por los pasillos haciendo que tu padre saliera a cada rato a buscarte jajaja- la muchacha no pudo evitar sonrojarse y esbozar una sonrisa de pena por esos recuerdos donde ella era la protagonista. -Pero ahora m&iacute;rate, ya toda una se&ntilde;orita y tan solo a 6 meses de terminar tu carrera de Ingenier&iacute;a Civil. Muchas felicidades- el hombre con sincera alegr&iacute;a felicitaba a la chica.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ay much&iacute;simas gracias, se&ntilde;or Roberto! En verdad es que aprecio mucho sus palabras. Supongo que esas idas a la Universidad y chutarme esas clases de mi pap&aacute; desde que era ni&ntilde;a tuvieron que ver en haberle tomado amor a esta profesi&oacute;n. Pero supongo que sabe a lo que vine, verdad?- la joven le preguntaba a Roberto mientras se acomodaba de mejor forma en la silla.<\/p>\n<p>-Claro que lo se. El otro d&iacute;a tu pap&aacute; me marco por tel&eacute;fono y me pidi&oacute; de favor que te aceptara tu solicitud de hacer tu servicio bajo mi tutela. Claro est&aacute; que si est&aacute;s aqu&iacute; es porque acepte. As&iacute; que, estas lista para empezar?- Roberto le hacia la pregunta mientras inclinaba su torso hacia su escritorio y pon&iacute;a sus codos sobre este en se&ntilde;al de estar expectante a su respuesta.<\/p>\n<p>-&iexcl;Siii! &iexcl;Claro que estoy lista!- con mucha efusividad le respond&iacute;a a Roberto. Era la primera vez que dejar&iacute;a lo te&oacute;rico de la carrera y entrar&iacute;a a la pr&aacute;ctica. Y lo har&iacute;a con nada m&aacute;s y nada menos que el mejor alumno de su padre. Ambas cosas la hac&iacute;an tener una gran emoci&oacute;n que termino por explotar al responder esa pregunta.<\/p>\n<p>-Esa es la actitud que me gusta ver Ivonne. Sin lugar a dudas naciste para esto. Pero dado a que los materiales como viste aun no llegan. Hoy solo te dar&eacute; un tour por el edifico para que conozcas a todos y luego te llevare al lugar donde estamos construyendo el nuevo edificio para que tambi&eacute;n conozcas a los alba&ntilde;iles que trabajan conmigo.- levant&aacute;ndose de su asiento y tomando sus planos, Roberto se puso a un lado de Ivonne mientras este le extend&iacute;a su mano en se&ntilde;al de que se apoyara de esta para que se levantara.<\/p>\n<p>-Este&#8230; si&#8230; claro&#8230;- Ivonne le respond&iacute;a con cierto des&aacute;nimo. Y es que ella sent&iacute;a un cierto desprecio a las personas inferiores a ella. La idea de conocer a los dem&aacute;s ingenieros que trabajaban en el edificio le resultaba fascinante. Pero el ir a la construcci&oacute;n para ser presentada con unos sucios y apestosos alba&ntilde;iles no le era nada agradable.<\/p>\n<p>Ya levantada de su silla y tomando su bolso. Ambos salieron de la oficina mientras Roberto iba presentando a Ivonne con cualquier persona que se le pon&iacute;a enfrente.<\/p>\n<p>Ya en la casa Jauregui. Samantha estaba saliendo de ba&ntilde;arse, tan solo llevaba una tolla enredada en su cabello y otra que tapaba su cuerpo, misma que le llegaba un poco arriba de la media pierna y ten&iacute;a un nudo arriba de sus pechos.<\/p>\n<p>Se dirigi&oacute; a su tocador y tomo su crema corporal, comenz&oacute; por ponerse por sus brazos, luego subi&oacute; un pie arriba de un peque&ntilde;o banco que le serv&iacute;a para sentarse delante de su tocador y procedi&oacute; a ponerse crema por lo largo y ancho de esa esbelta y bien tonificada pierna lo mismo hizo con la otra. Cada que sub&iacute;a un pie a ese banco, su toalla se abr&iacute;a dejando a la vista su vagina en la cual se pod&iacute;an ver unos vellos p&uacute;bicos rojizos tanto arriba como alrededor de sus carnosos labios vaginales. Desde que se hab&iacute;a casado, Samantha ya no procuraba el depilarse esa zona porque Roberto se lo hab&iacute;a pedido. Ya que el hombre pensaba que solo las mujeres de la vida galante eran las que hac&iacute;an esa pr&aacute;ctica. Aparte no es como que a ella le creciera mucho vello, apenas y se le ve&iacute;an unos pocos.<\/p>\n<p>Ya teniendo sus extremidades humectadas se sent&oacute; en el peque&ntilde;o banco y saco sus maquillajes. Quer&iacute;a darle una muy buena bienvenida a su esposo como en los viejos tiempos cuando solo eran ellos 2 y ella siempre lo recib&iacute;a bien vestida para cenar juntos.<\/p>\n<p>Se quito la toalla que tapaba su cabellera y se mir&oacute; en el espejo. Era hermosa la vista que ten&iacute;a, su largo y rojizo cabello estaba completamente alborotado, pero de una forma muy sexy, hasta a Samantha le gustaba como se le ve&iacute;a. Le hac&iacute;a recordar cuando sal&iacute;a de antro con el cabello suelto y como era el centro de atenci&oacute;n. Recordando esas im&aacute;genes r&aacute;pidamente saco su labial rojo, unas sombras de ojos de color negra y comenz&oacute; a maquillarse como en aquellos tiempos, una risa sali&oacute; de su boca como si de una travesura se tratara. Despu&eacute;s de unos minutos hab&iacute;a terminado, se miraba en el espejo y no pod&iacute;a creer que se viera exactamente como en aquellos tiempos. Sus labios carnosos se ve&iacute;an m&aacute;s que exquisitos pintados con ese color rojo y sus ojos con esas sombras negras hac&iacute;an m&aacute;s penetrante el color miel de sus pupilas.<\/p>\n<p>Mientras se ve&iacute;a en el espejo una idea le cruzo por su cabeza, una idea que le hac&iacute;a sentir un ligero calorcito por todo su cuerpo y hacia morderse su labio inferior. Volteando a todas las direcciones de su habitaci&oacute;n verificando que de verdad se encontraba sola, se levant&oacute; y se dirigi&oacute; corriendo a su ropero, abri&oacute; uno de los cajones que era donde guardaba su ropa interior y meti&oacute; su mano hasta el fondo, despu&eacute;s de unos segundos su mano sali&oacute; con algo parecido a una bola de la cual colgaban hilos. Poco a poco fue separando esos delgados hilos hasta que se pudo distinguir que se trataban de tangas, unas 4 tangas eran las que se pod&iacute;an ver.<\/p>\n<p>No era que ella usara ese tipo de prendas o bueno, no desde que se cas&oacute;, era una prenda que no le gustaba a Roberto (para variar) que ella usara. Esas tangas hab&iacute;an sido regalos de cumplea&ntilde;os pasados que sus amigas de su antigua casa le hab&iacute;an dado. Eran regalos en tono de broma ya que para esas se&ntilde;oras tambi&eacute;n resultaban inmoral el usar esas prendas. Si supieran esas mujeres que cada 15 d&iacute;as sus esposos iban a alg&uacute;n Table Dance a gastar grandes cantidades de dinero para quitarles con los dientes la tanga a alguna bailarina.<\/p>\n<p>Pronto vio una que le llamo mucho la atenci&oacute;n, era una diminuta tanga de hilo dental color roja que en la parte trasera un coraz&oacute;n de metal un&iacute;a los 3 hilos. Haciendo memoria, no recordaba ella el haber usado una tanga tan peque&ntilde;a y atrevida en sus &eacute;pocas de juventud.<\/p>\n<p>Dejando de pensar en esas cosas, tomo la prenda mientras se dirig&iacute;a a un espejo de cuerpo completo que ten&iacute;a a un lado de su tocador. Aun con su toalla enrollada en su cuerpo la casada se par&oacute; delante del espejo y comenz&oacute; a ponerse la tanga por debajo de la toalla. Y es que desde que se volvi&oacute; madre, Samantha comenz&oacute; a tener cierto pudor hacia su propio cuerpo. El verse desnuda delante de un espejo o hacer el amor con su esposo con la luz encendida no le gustaba. Pero en ese momento estando sola en su cuarto y sin nadie cercano a su alrededor, hizo que la mujer se llenara de valor y se desprendi&oacute; de su tolla dejando al descubierto su cuerpo casi desnudo.<\/p>\n<p>No recordaba cuando hab&iacute;a sido la &uacute;ltima vez que se hab&iacute;a parado delante de un espejo para mirarse semi desnuda pero ahora que lo hac&iacute;a no pod&iacute;a evitar dibujar una gran sonrisa en su rostro llena de orgullo y seguridad. Ve&iacute;a como su piel manten&iacute;a un brillo radiante y saludable, miro como sus pechos aun con los a&ntilde;os segu&iacute;an firmes como un par de cantaros de miel con sus aureolas y pezones de un color rosado. Posando ambas manos debajo de sus pechos para sopesarlos, pod&iacute;a sentirlos pesados y duros, pero a la vez tersos y suaves. Poco a poco fue subiendo el dedo &iacute;ndice de cada una de sus manos y comenz&oacute; a hacer c&iacute;rculos en sus aureolas hasta que hicieron su aparici&oacute;n un par de botoncitos rosados. Mientras su mirada bajaba tambi&eacute;n lo hacia su mano derecha acariciando toda su piel hasta llegar a su vientre, este era plano y suave sin ninguna estr&iacute;a. Su mirada continuo con su descenso hasta que pudo apreciar c&oacute;mo se le ve&iacute;a puesta esa tanga roja.<\/p>\n<p>Su rostro se ruborizo y se tap&oacute; su boca mientras soltaba una serie de risas. Y es que la tela de la tanga era tan peque&ntilde;a de adelante que sus labios vaginales terminaron comi&eacute;ndose gran parte de esta.<\/p>\n<p>Su mano derecha bajo hasta tomar y apretar con su dedo &iacute;ndice y pulgar sus labios vaginales uno contra el otro haci&eacute;ndolos ver m&aacute;s abultados de lo normal, mientras inclinaba su cabeza hacia su lado izquierda y observaba eso con una sonrisa en su rostro mientras pensaba.<\/p>\n<p>&ldquo;Ay dios. Mi mam&aacute; ten&iacute;a raz&oacute;n. Si estoy muy panochuda jiji&rdquo;- mientras recordaba cuando su madre le dec&iacute;a en tono de burla si es que la ve&iacute;a con leggins o alguna prenda ajustada que le hac&iacute;a resaltar su vagina.<\/p>\n<p>Dejando de jugar con su pecho y su vagina. Samantha se volteo un poco para poder apreciar sus nalgas. Ve&iacute;a como un peque&ntilde;o hilo rojo adornaba un costado de su cadera y este terminaba de unirse con el coraz&oacute;n de mental. Torciendo un poco m&aacute;s su torso pod&iacute;a ver de mejor manera como otro de los hilos se perd&iacute;a por en medio de sus nalgas dando la sensaci&oacute;n de que ese par de monta&ntilde;as de carne lo hab&iacute;an devorado.<\/p>\n<p>Todas estas poses y vistas hacia su cuerpo le hac&iacute;an aumentar el calor dentro de ella. El verse bien maquillada con su cabello rojizo suelto y solo usando una diminuta tanga de hilo dental la hac&iacute;a sentirse sexy. Una sensaci&oacute;n que no sent&iacute;a desde hace much&iacute;simos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Mientras la escultural casada jugaba y miraba sus nalgas en el espejo. Otra idea le inundo su cabeza y aunque su lado recatado quiso evitarlo, Samantha ni siquiera le prest&oacute; atenci&oacute;n y r&aacute;pidamente tomo su celular y se dirigi&oacute; a su c&aacute;mara.<\/p>\n<p>El mismo vac&iacute;o en su est&oacute;mago que hab&iacute;a sentido con las caricias de aquel viejo se hac&iacute;a presente. -&ldquo;Estas loca&rdquo;- era lo que pensaba la mujer mientras apuntaba la lente de su c&aacute;mara hacia el reflejo de su espejo y capturaba la imagen de sus nalgotas adornadas por esos hilos rojos con el coraz&oacute;n de mental mientras de fondo se pod&iacute;a ver claramente su rostro y como ella se mord&iacute;a su labio inferior.<\/p>\n<p>-&iexcl;Wow!- fue lo primero que sali&oacute; de los labios de la mujer al ver tan n&iacute;tida foto en la galer&iacute;a de su tel&eacute;fono. La mujer con sus dedos acercaba y alejaba la imagen para poder contemplar cada cent&iacute;metro de su piel desnuda.<\/p>\n<p>-&iquest;Y si me tomo otra?- Samantha ya algo excitada se cuestionaba si ser&iacute;a buena idea el continuar con tan er&oacute;tica sesi&oacute;n de fotos.<\/p>\n<p>Sin responderse, poso delante del espejo, pero ahora de frente. Aun con un poco de pudor decidi&oacute; taparse sus pechos con el antebrazo y mano de uno de sus brazos mientras que con la otra mano sosten&iacute;a su tel&eacute;fono para tomar la foto. Miro desde su tel&eacute;fono que la tanga segu&iacute;a perdida en medio de sus labios vaginales, pero en vez de apenarla solo le hizo que le aumentara m&aacute;s la calentura y sin m&aacute;s tomo la foto.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a meterse a su galer&iacute;a de fotos y ah&iacute; estaba esa segunda foto al lado de la primera. Pero a diferencia de la primera, en esta se pod&iacute;a ver m&aacute;s claramente su rostro y como este se encontraba colorado por la calentura que todo eso le resultaban. Y es que Samantha jam&aacute;s se hab&iacute;a tomado fotos denuda ni cuando andaba de novia con Roberto. En pl&aacute;ticas con sus amigas, ella hab&iacute;a escuchado que ellas si se hab&iacute;an tomado fotos desnudas para mand&aacute;rselas a sus novios. Algunas hab&iacute;an llegado m&aacute;s all&aacute; y hasta se hab&iacute;an grabado mientras se tocaban y se las hab&iacute;an mandado.<\/p>\n<p>A Samantha nunca le hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n eso y a Roberto mucho menos el pedirle fotos desnudas o en ropa interior a su amada. As&iacute; que eso le parec&iacute;a algo burdo y hasta cierto punto infantil. Pero en este momento le resultaba todo lo contrario. Y es que m&aacute;s que lo sexual, le resultaba placentero el poder enmarcar lo que para ella era una travesura sin contar que le comenzaba a tomar cierto amor a su cuerpo como cuando era m&aacute;s joven.<\/p>\n<p>La casada ya se dispon&iacute;a a tomarse otra foto, pero esta vez sin ocultar sus pechos y es que todo esto ya la ten&iacute;a que herv&iacute;a en calentura, hasta se pod&iacute;a apreciar que los labios vaginales ya ten&iacute;an un brillo rojizo y la poca tela que se manten&iacute;a fuera de estos, ya ten&iacute;an una mancha de sus jugos.<\/p>\n<p>Ya hab&iacute;a tomado una pose sugerente, abriendo sus piernas para que su vagina fuera m&aacute;s visible y con su mano libre tomaba el hilo lateral de la tanga mientras lo estiraba hacia arriba, todo esto con una sonrisa coqueta en su rostro. Ya dirig&iacute;a su dedo hacia el bot&oacute;n para tomarse la foto cuando de repente unos ruidos y una voz familiar la saco de su estado de calentura.<\/p>\n<p>-&iexcl;Toc! &iexcl;Toc! &iexcl;Toc! &iexcl;Ya llegu&eacute; mam&aacute;!- su hijo desde afuera tocaba la puerta y le gritaba a su madre para que le abriera.<\/p>\n<p>-A&#8230; a&#8230; a&#8230; ah&iacute; voy mi amor, e.. e&#8230; es que me estaba cambiando- la mujer tartamudeando por el susto r&aacute;pidamente se enredaba de nueva cuenta la toalla y asomaba su rostro por el balc&oacute;n para decirle a su hijo que ya bajaba.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente se dirigi&oacute; hacia su ropero y tomo lo primero que vio. Era un vestido primaveral de color rojo con estampados de flores blancas. El vestido era de vuelo que le llegaba poco abajo de media pierna, en medio contaba con un cinto de color blanco que acentuaba su delgada cintura y de la parte de arriba era de tirantes con un escote algo pronunciado que dejaba a la vista una buena visi&oacute;n de sus grandes pechos.<\/p>\n<p>Por los nervios de sentirse casi descubierta y la prisa de abrirle a su hijo, olvido ponerse un brasier y as&iacute; sin m&aacute;s cerr&oacute; la puerta de su cuarto y se dirigi&oacute; a abrirle la puerta su hijo.<\/p>\n<p>Samantha no se daba cuenta, pero con ese caminar apresurado que llevaba hac&iacute;a que sus pechos se bambolearan libres debajo del vestido.<\/p>\n<p>-Hola mi amor! Pasa, pasa y cu&eacute;ntame c&oacute;mo te fue en tu primer d&iacute;a de clases- aun un poco alterada, Samantha abr&iacute;a la puerta y d&aacute;ndole ligeros golpes en la espalda en forma de que se apresurara, met&iacute;a a su hijo. Como si en la calle se encontrara alguien que hubiera visto las cosas que estaba haciendo hace unos segundos en su recamara.<\/p>\n<p>-Ya voy, ya voy mam&aacute; no me estes empujando- con un tono fastidiado le respond&iacute;a el puberto y es que le hab&iacute;a tocado venirse caminando desde la escuela. Si bien esta se encontraba a unas cuantas cuadras de su casa. La poca condici&oacute;n f&iacute;sica que ten&iacute;a el chico sumando el gran calor que, hacia afuera, le hab&iacute;a hecho sentir que hab&iacute;a caminado por todo un desierto hasta llegar a su casa.<\/p>\n<p>-Disculpa mi amor. &iquest;Quieres que te traiga un vaso de agua?- su madre le dec&iacute;a mientras se dirig&iacute;a a la cocina en busca de alg&uacute;n vaso para servirle del vital l&iacute;quido y el chico no pudiera ver lo colorada que a&uacute;n ten&iacute;a su cara.<\/p>\n<p>-Mejor un vaso de refresco, mam&aacute;- le respond&iacute;a el chico mientras se desparramaba en uno de los sillones de la sala.<\/p>\n<p>Si bien, tanto Roberto como ella ya hab&iacute;an acordado el reducirle la comida chatarra a Daniel para que bajara de peso. En ese momento Samantha crey&oacute; que no era necesario ser tan estricta con su hijo, venia asoleado como para hacerlo enojar. Adem&aacute;s, aun sent&iacute;a los nervios por lo que hab&iacute;a hecho hace unos minutos. No se sent&iacute;a con la calidad moral de decirle que era bueno y que era malo. As&iacute; que mejor se dirigi&oacute; al refrigerador y le sirvi&oacute; un poco en el vaso.<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; tienes mi vida. Ahora si cu&eacute;ntame c&oacute;mo te fue en tu primer d&iacute;a de clas&hellip; hummm&#8230;-Samantha le hab&iacute;a dado el vaso a su hijo y cuando estaba posando sus nalgas en el sillon que estaba a un lado de &eacute;l, no pudo evitar dar un gemido entre sorpresa y placer.<\/p>\n<p>Y es que la mujer hab&iacute;a olvidado la diminuta prenda interior que llevaba puesta. Esa que en su mente solo usar&iacute;a para tomarse esas fotos er&oacute;ticas y luego se quitar&iacute;a, pero por las prisas de abrirle a su hijo hab&iacute;a olvidado quit&aacute;rsela.<\/p>\n<p>Samantha cuando se hab&iacute;a sentado, sus caderas y nalgas aumentaran de volumen, haciendo que los hilos laterales de la tanga se tuvieran que estirar a lo m&aacute;ximo y que el hilo que se encontraba en el fondo de ese par nalgas se incrustara directo en su rosado y virginal ano haci&eacute;ndola sentir esa placentera, pero sorpresiva sensaci&oacute;n. Sin mencionar que tambi&eacute;n de la parte de adelante la tela que la vagina se estaba comiendo se estiro d&aacute;ndole un rico rose en su peque&ntilde;o cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>-&iquest;Te encuentras bien mami?- el chico con una cara confundida le preguntaba a su madre. Intentando entender el motivo de ese grito tan raro que hab&iacute;a dado su madre.<\/p>\n<p>-Humm&#8230; Si&#8230; hijo&#8230; estoy bien humm&#8230; solo que me lastime un poco&#8230; al sentarm&hellip; hummm&#8230;- Samantha le dec&iacute;a a su hijo mientras intentaba mover con sus caderas ese hilo invasor que con cada movimiento que esta hac&iacute;a, el hilo m&aacute;s se incrustaba y rosaba su ano.<\/p>\n<p>-Bueeeno&hellip; te dec&iacute;a, cuando entre al sal&oacute;n&hellip;- el escuincle relataba su d&iacute;a a su madre sin prestarle m&aacute;s atenci&oacute;n a los movimientos que esta hac&iacute;a en el sill&oacute;n.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Samantha apenas y le prestaba atenci&oacute;n a su hijo. Intentaba mantener su rostro con una sonrisa mientras su hijo hablaba. Pero entre m&aacute;s continuaba el meneo de caderas, m&aacute;s el hilo le hac&iacute;a sentir sensaciones nuevas y placenteras. Sent&iacute;a una rica comez&oacute;n en su ano, haciendo que este por mero instinto comenzara a abrirse y cerrarse intentado as&iacute; mitigar esa comez&oacute;n.<\/p>\n<p>La curvil&iacute;nea madre ya ni siquiera escuchaba a su hijo. Su cuerpo estaba en esa sala, pero su mente estaba en un lugar lejano donde solo sent&iacute;a tan exquisitas sensaciones. Ya su meneo de caderas no era para detener esas sensaciones sino para que aumentaran.<\/p>\n<p>-&iexcl;MAM&Aacute;!- fue el grito que hizo que la mujer diera un peque&ntilde;o brinco del susto.<\/p>\n<p>-Te estoy hablando y no me haces caso. &iquest;Quieres ir al ba&ntilde;o? Veo que te mueves mucho en el sill&oacute;n, parece que ya te haces pip&iacute;- el chico le recriminaba a su madre por su falta de atenci&oacute;n. Pero tambi&eacute;n le preguntaba por todos esos movimientos que hacia su progenitora en el sill&oacute;n. La conoc&iacute;a y sab&iacute;a que no era normal su comportamiento.<\/p>\n<p>-Disculpa mi cielo, prometo ya ponerte atenci&oacute;n. Es que aun siento un peque&ntilde;o dolorcito jijiji- la prudencia de a poco volvi&oacute; a la mujer y aunque a&uacute;n sent&iacute;a esa fuerte presi&oacute;n de esa diminuta prenda en sus 2 orificios &iacute;ntimos. Se limito a dejar de mover sus caderas para que esas sensaciones no fueran tan intensas y disimuladamente poni&eacute;ndose un coj&iacute;n en las piernas, la mujer meti&oacute; una de sus manos debajo de su vestido para sacar la parte delantera de la tanga de su ya h&uacute;meda panocha.<\/p>\n<p>Ya mucho m&aacute;s tranquila, la ama de casa reanudo su conversaci&oacute;n con su primog&eacute;nito. Escuchaba las cosas que le dec&iacute;a su hijo sobre los diferentes compa&ntilde;eros y maestros que le hab&iacute;an tocado en este curso escolar. La mujer se asombraba que por lo que le contaba su hijo, la escuela pr&aacute;cticamente se encontraba exactamente igual que como cuando ella estudiaba ah&iacute;.<\/p>\n<p>Estaban madre e hijo muy entretenidos platicando cuando de repente escucharon abrir la puerta. Asom&aacute;ndose ambos vieron que Roberto al fin hab&iacute;a llegado. Tanto madre como hijo se acercaron a &eacute;l para darle su bienvenida. Daniel lo abrazo de la cintura y Samantha desde atr&aacute;s de Daniel, abrazo del cuello a Roberto y le dio un beso en los labios, al cual el hombre respondi&oacute;.<\/p>\n<p>La imagen era hermosa, demostraba lo amorosa y unida que era la familia.<\/p>\n<p>-Si as&iacute; me van a recibir todos los d&iacute;as que venga a comer, entonces ya no faltare a ninguna comida jaja- un muy alegre Roberto dec&iacute;a mientras se despegaba de los labios de su esposa y despeinaba a su hijo mientras le acariciaba su cabeza de manera r&aacute;pida.<\/p>\n<p>-Pero por supuesto que si amor. Para que veas de lo que te pierdes por no venir tan seguido a comer con nosotros- comentaba Samantha mientras se daba una vuelta para lucir que se hab&iacute;a arreglado.<\/p>\n<p>-Sigues tan hermosa como aquel primer d&iacute;a que te vi en la Universidad- el hombre sin quitarle los ojos de encima le dec&iacute;a a su esposa. Y es que el verla con ese maquillaje y el cabello suelto, le hac&iacute;an recordar exactamente ese primer d&iacute;a que la conoci&oacute; y quedo profundamente enamorado de ella.<\/p>\n<p>-&iexcl;Iugh! Si siguen as&iacute; voy a vomitar- Daniel al ver tan bochornosa escena de sus padres. Prefiri&oacute; romper el momento antes de seguir escuch&aacute;ndolos decir lo mucho que se amaban o se dieran otro beso.<\/p>\n<p>-Jajaja. Ya te voy a ver cu&aacute;ndo t&uacute; tambi&eacute;n andes de enamorado de alguna muchacha y le digas que la quieres. Tambi&eacute;n te dir&eacute; que me har&aacute;n vomitar- Roberto en tono de burla le dec&iacute;a a Daniel mientras le soltaba leves golpes en su torso y rostro en forma de juego, mismos que Daniel intentaba esquivar y le soltaba uno que otro a su padre.<\/p>\n<p>-&iexcl;Basta! Ya saben que no me gusta que jueguen a los golpes. Y no digas eso amor, mi beb&eacute; a&uacute;n est&aacute; muy chiquito para enamorarse o tener novia- Samantha como si se tratara de una referee, se met&iacute;a en medio de ambos para separarlos mientras abrazaba a su hijo, haciendo que el rostro de este quedara en medio de sus pechos.<\/p>\n<p>-Solo estamos jugando amor jajaja. Aparte as&iacute; tiene que jugar un padre con su hijo para que se haga hombre, &iquest;o quieres que ande jugando con mu&ntilde;ecas?- dec&iacute;a Roberto -Si mam&aacute;, solo estamos jugando- secundaba su hijo sacando su rostro de los pechos de su madre.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hombres ten&iacute;an que ser!- dirigiendo sus ojos hacia arriba y moviendo su cabeza en negaci&oacute;n, la casada les respond&iacute;a a ambos. -Bueno, v&aacute;yanse a lavar las manos que la comida ya est&aacute; lista- Samantha soltando a su hijo y entrando a la cocina le dec&iacute;a al par.<\/p>\n<p>Tanto padre como hijo salieron como rayo hacia el lavamanos intentando uno ganarle al otro. Y es que a diferencia de lo que mucha gente podr&iacute;a pensar por el car&aacute;cter de Roberto, es que &eacute;l era muy cari&ntilde;oso con su hijo. Intentaba ser el padre que a &eacute;l le hubiera gustado tener. Y no es que su difunto padre fuera malo, tan solo que &eacute;l nunca fue muy afectuoso con Roberto. As&iacute; que no quer&iacute;a cometer el mismo error con su hijo. Siempre intentaba jugar con el alg&uacute;n videojuego, aunque no le entendiera mucho o a escondidas de Samantha, jugaban luchitas. Y aunque a Daniel no le gustaba el futbol, siempre se sentaba con su pap&aacute; a ver el partido de su equipo favorito. Era un lazo de padre e hijo muy fuerte el cual a Samantha le gustaba ver ya que ella sab&iacute;a esa historia de la infancia de Roberto con su padre.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mam&aacute;, muchas gracias por hacer enchiladas!- ya estando todos sentados en la mesa. El joven le daba las gracias a su madre mientras se levantaba y le daba un abrazo.<\/p>\n<p>-Te lo mereces por hoy ser tu primer d&iacute;a de clases amor- Samantha con una gran sonrisa por ver a su hijo feliz le respond&iacute;a mientras lo abrazaba.<\/p>\n<p>-Por cierto, cu&eacute;ntame que tal te fue en tu primer d&iacute;a de clases, hijo?- Roberto dejando de comer por un momento le preguntaba a su hijo.<\/p>\n<p>-Pues le dec&iacute;a a mi mam&aacute; que me fue bien. No hay alberca como en el colegio que estaba antes y los salones son menos c&oacute;modos, pero estuvo divertido.- le dec&iacute;a Daniel mientras soltaba a su madre y se sentaba de nuevo en su silla.<\/p>\n<p>-Me da gusto que te fuera bien hijo. Y no te preocupes, seg&uacute;n estuve calculando y solo tendr&aacute;s que estar en esa escuela 6 meses. En la junta que tuve hoy con los accionistas de la empresa, me dijeron que estaban muy felices con mi desempe&ntilde;o y me aumentar&iacute;an el sueldo si todo sale bien en este proyecto en el que estoy trabajando- un orgulloso Roberto le daba tan buena noticia a su familia.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;En verdad amor?! &iexcl;No sabes que gusto me da el escuchar eso!- ahora era Samantha la que se levantaba de su silla e iba a abrazar y darle un beso en la mejilla a su esposo.<\/p>\n<p>-As&iacute; es. Por eso quise venir a comer con ustedes para darles esta buena noticia. Ya pronto volveremos a tener la vida que ten&iacute;amos antes- el orgulloso esposo les dec&iacute;a mientras con una mano tomaba la mano de su hijo y con la otra tomaba la mano de su esposa y la daba un beso en ella.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; bueno pap&aacute;. Por fin podre volver a ver a mis amigos- Daniel con mucha alegr&iacute;a le respond&iacute;a a su padre. -Cambiando de tema, te mando saludos el director. Me lo encontr&eacute; en la hora del recreo y me dijo que le encantar&iacute;a charlar contigo. Que se ve que eres un hombre de mundo como &eacute;l y podr&iacute;an tener una muy buena platica- dec&iacute;a el chico mientras continuaba comiendo sus enchiladas.<\/p>\n<p>-&iexcl;Jajaja!- Su padre al escuchar eso no puedo evitar escupir el bocado que ten&iacute;a en la boca. -Ese hombre lo &uacute;nico que tiene de mundo es esa enorme panza. No estoy como para perder mi tiempo platicando de trivialidades con alguien como &eacute;l. Pero gracias por darme el recado hijo- el padre tomando del hombro a su hijo le agradec&iacute;a por el recado y haberle sacado una carcajada.<\/p>\n<p>Si hab&iacute;a algo que le molestaba de Roberto a Samantha de sobre manera era la forma tan despectiva con la que se refer&iacute;a en ocasiones a personas a las que el tachaba de inferiores a &eacute;l. Era una pelea en la que hab&iacute;an vivido pr&aacute;cticamente desde que se hicieron novios pero que con el pasar de los a&ntilde;os, ella hab&iacute;a hecho que el disminuyera considerablemente esa conducta.<\/p>\n<p>-No seas as&iacute; Roberto. El director de buena gente te mando esa invitaci&oacute;n. Tal vez y te lleves una sorpresa con el- la mujer le dec&iacute;a a su esposo en un tono serio y algo molesto.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;n amor, no fue mi intenci&oacute;n el ser despectivo con ese hombre. Pero es que si lo vieras te dar&iacute;as cuenta de que no tiene tema de conversaci&oacute;n. Es el director, pero por su forma de vestir pareciera un don nadie, si o no hijo jajaja- Roberto le dec&iacute;a su hijo el cual tambi&eacute;n entre risas le dec&iacute;a que s&iacute;. Esta actitud de ambos m&aacute;s molestaba a Samantha porque no quer&iacute;a que su hijo fuera as&iacute;.<\/p>\n<p>-Pues entonces yo podr&iacute;a ir en tu nombre y tener esa charla con el director para ver si tiene o no tiene tema de conversaci&oacute;n- Samantha hab&iacute;a hecho esa sugerencia desde el enojo. No es que quisiera ir a gastar parte de su ma&ntilde;ana en una pl&aacute;tica con el director de la escuela de su hijo. Pero tampoco quer&iacute;a darle el gane a su esposo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Si! Ve tu. Me har&iacute;as un gran favor. As&iacute; en vez de perder yo la ma&ntilde;ana, la pierdes tu jajaja- en otro momento y con otra persona, Roberto se hubiera molestado con su esposa al sugerir eso de irse a encerrar a la oficina de otro hombre. Pero ahorita con lo feliz que estaba y sabiendo que ese hombre era un don nadie sin ning&uacute;n atractivo visual, se le hizo gracioso el seguirle la corriente a su molesta esposa.<\/p>\n<p>-Ya no est&eacute;n peleando. La pr&oacute;xima semana va a ver una junta con los padres de familia para que conozcan a los maestros y director. Ah&iacute; si quieren se ponen a platicar los 3. Ya d&eacute;jenme comer mis enchiladas tranquilo- un molesto Daniel les recriminaba a sus padres. Estos asombrando por la actitud de su hijo y con cierta pena por andar tomando esa actitud tan infantil delante de &eacute;l guardaban otra vez la compostura y se sentaban a comer.<\/p>\n<p>La familia continuo su comida sin mayores aspavientos. Tan solo escuchaban a su hijo el contarles sobre su d&iacute;a y cuales materias eran las que llevar&iacute;a en ese curso.<\/p>\n<p>-Samantha, tambi&eacute;n deber&iacute;as de comprarle el uniforme a Daniel de una vez. No quiero que le vayan a llamar la atenci&oacute;n por no llevarlo- Roberto le comentaba a su mujer mientras se levantaba de la mesa para llevar su plato al fregadero.<\/p>\n<p>-Tienes raz&oacute;n. Pero no s&eacute; d&oacute;nde vendan el uniforme. En la ma&ntilde;ana cuando fui hacer las compras de la comida pase por donde antes vend&iacute;an uniformes, pero ya cerraron- una pensativa Samantha le respond&iacute;a a su esposo mientras posaba una mano en su barbilla en se&ntilde;al de estar pensando. -&iexcl;Ya se!- dec&iacute;a con una sonrisa. -Puedo ir a preguntarle a Do&ntilde;a Carmen- le dec&iacute;a la mujer.<\/p>\n<p>-&iquest;Do&ntilde;a Carmen? &iquest;La do&ntilde;a Carmen que yo conozco?- un confundido Roberto preguntaba mientras terminaba de lavarse las manos.<\/p>\n<p>-Jajaja si, esa mera.- afirmaba la mujer. -De hecho, en la ma&ntilde;ana que estaba haciendo las compras me la encontr&eacute; y me invito a su casa para conocer su local de ropa, amor- tambi&eacute;n levant&aacute;ndose de la mesa y llevando su plato al fregadero, la mujer le dec&iacute;a a su esposo.<\/p>\n<p>-Que gusto saber que Do&ntilde;a Carmen se encuentra bien- Roberto no pudo evitar sonre&iacute;r al recordar aquella mujer.<\/p>\n<p>&iquest;Qui&eacute;n es Do&ntilde;a Carmen?- aun en la mesa, Daniel les preguntaba a sus padres por tan famosa mujer.<\/p>\n<p>-Gracias a esa mujer es que tu madre y yo estamos juntos- le respond&iacute;a su padre. -Recuerdas que al principio tus pap&aacute;s no me quer&iacute;an y era Do&ntilde;a Carmen la que le echaba mentiras a tus pap&aacute;s dici&eacute;ndoles que ella te hab&iacute;a mandado a alg&uacute;n mandado y no era cierto, sino que estabas conmigo en el parque que est&aacute; a 2 cuadras? jajaja- Roberto entre risas le preguntaba a su esposa sobre aquellas an&eacute;cdotas.<\/p>\n<p>-Claro que recuerdo jijiji. Pero al final te los ganaste. Tanto que mi mam&aacute; se preocupaba m&aacute;s por darte de comer a ti que a m&iacute; cuando venias y mi pap&aacute; siempre te invitaba a ver el futbol con una botana y sus respectivas cervezas- mientras dec&iacute;a eso, la mujer abrazaba al hombre y pon&iacute;a su cabeza en su pecho.<\/p>\n<p>-Si, por eso no me alcanzara la vida para agradecerles lo buenos que fueron conmigo y sobre todo el permitirme ser el novio y a la postre el esposo de su mayor tesoro- mientras Roberto dec&iacute;a eso. Pudo ver como de los ojos de su esposa salieron unas l&aacute;grimas. El hombre hab&iacute;a pensado que eran l&aacute;grimas de tristeza ya que le hab&iacute;a recordado a sus padres, pero en realidad eran l&aacute;grimas de felicidad al escuchar tan hermosas palabras. -Pero bueno, &iquest;entonces iras a visitar a Do&ntilde;a Carmen?- le preguntaba Roberto intentando salir de tan inc&oacute;moda situaci&oacute;n con su esposa.<\/p>\n<p>-Este&#8230; s&iacute;. Sirve y mato a 2 p&aacute;jaros de un tiro. Voy a conocer su local y le pregunto sobre donde venden los uniformes- Samantha limpi&aacute;ndose las l&aacute;grimas le respond&iacute;a a Roberto.<\/p>\n<p>-Bueno, pero te llevas a Daniel. No quiero que andes sola en la calle.- mirando a su hijo, Roberto le dec&iacute;a a Samantha. -Bueno me ire a lavar los dientes y me voy porque tengo muchas cosas que hacer en el trabajo- separ&aacute;ndose de su esposa el hombre se fue del comedor.<\/p>\n<p>Cuando Roberto hab&iacute;a terminado de cepillarse los dientes y darse otra peinada. Se dirigi&oacute; a la cocina y vio que su esposa estaba terminando de lavar los platos mientras que su hijo le ayudaba a limpiar la mesa.<\/p>\n<p>Tomando su cartera, saco unos billetes de alta denominaci&oacute;n y se los entreg&oacute; a su esposa.<\/p>\n<p>-Toma, creo que con eso es m&aacute;s que suficiente para las compras que har&aacute;s, no?- el hombre le preguntaba a su esposa mientras manten&iacute;a su cartera abierta por si acaso ella le ped&iacute;a un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Con esto es mucho m&aacute;s que suficiente, amor. Con esto hasta 10 uniformes le puedo comprar jijiji- la mujer riendo le respond&iacute;a dado a la cantidad de dinero que le hab&iacute;a dado como si el uniforme lo fueran a comprar en alguna boutique de renombre.<\/p>\n<p>-Bueno&#8230;- Roberto hizo una pausa mientras miraba de pies a cabeza a su esposa. -Vas a salir vestida as&iacute;?- le preguntaba mientras apuntaba al escote generoso que ten&iacute;a su vestido.<\/p>\n<p>-Pues&#8230; pues&#8230; si o t&uacute; qu&eacute; opinas, amor?- la casada sintiendo cierta verg&uuml;enza por tal pregunta, le preguntaba a su esposo en un tono sumiso.<\/p>\n<p>-Sabes que no me gusta que andes ense&ntilde;ando de m&aacute;s en la calle. Eso se puede tomar a malas interpretaciones. Aparte ya no estas en edad para vestir as&iacute; en la calle, Samantha- en un tono serio y autoritario. El hombre le respond&iacute;a a su sumisa esposa.<\/p>\n<p>-Si&#8230; verdad? Ja! De seguro me veo rid&iacute;cula como me arregle hoy- todo lo que hab&iacute;a vivido en esa sesi&oacute;n fotogr&aacute;fica en donde hasta se hab&iacute;a sentido orgullosa por su cuerpo. Incluso esas palabras tan bonitas que le hab&iacute;a dicho el viejo verdulero hab&iacute;an sido tiradas a la basura. El escuchar a su esposo referirse de manera tan cruel hacia ella, hab&iacute;an destruido de nueva cuenta la poca autoestima que hab&iacute;a ganado esa ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>-No rid&iacute;cula. Pero Samantha, por favor, ya no eres una joven para vestir as&iacute;. Nom&aacute;s falta que luego quieras usar minifaldas y zapatillas de nuevo como cuando est&aacute;bamos en la Universidad jajaja- el hombre riendo de forma burlona le daba un beso en la mejilla mientras se desped&iacute;a. -En la noche nos vemos. Se cuidan y me saludas a Do&ntilde;a Carmen- Roberto se despidi&oacute; tambi&eacute;n de su hijo y sali&oacute; de la casa con rumbo a su trabajo.<\/p>\n<p>Una cabizbaja Samantha pensaba en esas palabras que su esposo le hab&iacute;a dicho mientras ten&iacute;a recargadas sus nalgas en el fregadero y sosten&iacute;a un plato con sus manos. Mientras m&aacute;s pensaba en eso, m&aacute;s cre&iacute;a y aceptaba lo que le hab&iacute;a dicho su esposo, haciendo que unas l&aacute;grimas rodaran por sus mejillas. La mujer absorta en esas palabras y pensamientos hab&iacute;a perdido la noci&oacute;n del tiempo hasta que una voz la regreso en s&iacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mami ya acabe!- era su hijo que se asomaba por la puerta de la cocina para notificarle que ya hab&iacute;a acabado con el quehacer que le hab&iacute;an puesto.<\/p>\n<p>-Qu&#8230;e&#8230; que&#8230; bueno mi amor- la casada volteaba su rostro para limpiarse las l&aacute;grimas y que su hijo no las viera, pero hab&iacute;a sido muy lenta ya que su hijo la alcanzo a ver.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tienes mami? &iquest;Por qu&eacute; lloras?- Daniel acerc&aacute;ndosele a su madre y poniendo una mano en su mejilla le preguntaba.<\/p>\n<p>-Nada mi cielo. Solo que me entro un poco de jab&oacute;n en el ojo ahorita que estaba lavando los trastes y por eso me salieron lagrimas- Samantha le respond&iacute;a a su hijo con una sonrisa, mientras lo tomaba de la nuca con ambas manos y lo presionaba en su pecho de una forma maternal.<\/p>\n<p>-&iquest;Sheguda magmi?- al chico apenas y se le entend&iacute;a lo que quer&iacute;a decir ya que, por tener su rostro tan presionado entre esos globos de carne, eran m&aacute;s balbuceos que palabras lo que dec&iacute;a.<\/p>\n<p>-Si mi vida- le reafirmaba su madre. -Mejor dime si ya estas listo para ir a comprarte el uniforme. No quiero que se nos haga noche afuera- separando a su hijo de ella, le preguntaba mientras posaba ambas manos en sus hombros.<\/p>\n<p>-Si, ya estoy listo mami- le respond&iacute;a su hijo<\/p>\n<p>-Muy bien, solo subo a cambiarme de ropa y nos vam&#8230;- la mujer apenas iba a terminar la palabra cuando su hijo la interrumpi&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Nooo mamaaa! &iexcl;Vas a tardar horas cambi&aacute;ndote! Mejor vete as&iacute; ya que m&aacute;s al rato me voy a conectar con mis amigos para jugar- el chico ya sabiendo lo que su madre tardaba en elegir la ropa y en estar lista. Se adelanto a eso y prefiri&oacute; cortar con esa idea de su madre.<\/p>\n<p>-Pe.. pe&#8230; pero mi amor, esta ropa que estoy usando no se me ve bien, d&eacute;jame ir a cambiarme, &iquest;si?- la madre negociaba con el chico como si de su mismo esposo se tratara.<\/p>\n<p>-No mam&aacute;, si te espero vas a tardar mucho y ya no me poder conectar con mis amigos al rato- Samantha sab&iacute;a que cuando su hijo se pon&iacute;a en ese plan, no hab&iacute;a poder humano que lo hiciera cambiar de decisi&oacute;n. As&iacute; que resignada, tomo el dinero que le hab&iacute;a dado su esposo y salieron de su casa. Pero antes de salir, Samantha hizo jurar a su hijo que, si su pap&aacute; le preguntaba si ella hab&iacute;a salido con ese atuendo, &eacute;l le dir&iacute;a que no. El puberto no entend&iacute;a bien por qu&eacute; su madre le hac&iacute;a jurar tal cosa. Pero queriendo apresurar las cosas para regresar lo antes posible solo le dijo que s&iacute;.<\/p>\n<p>Madre e hijo comenzaron a andar por las calles de esa colonia. Sin bien Samantha en la ma&ntilde;ana ya hab&iacute;a recorrido algunas calles, ahora le parec&iacute;an muy distintas. Ve&iacute;a con mayor detenimiento un sinf&iacute;n de garabatos en paredes de algunas casas o locales. Sab&iacute;a que eran graffitis de los cholos de la colonia o cholos de otras colonias que quer&iacute;an venir a apoderarse de esa colonia. Lo sab&iacute;a porque en su adolescencia alguna que otra amistad masculina que ten&iacute;a, estaba metida es esos terrenos y le toc&oacute; ver cuando vandalizaban alguna que otra pared con esos garabatos e incluso le toc&oacute; ver peleas saliendo de la escuela entre los cholos. Pero recordaba que en sus tiempos eran uno que otro graffiti, ahora para donde volteara pod&iacute;a ver alguno. Las calles que en la ma&ntilde;ana se encontraban pobladas de locales y gente, ahora se ve&iacute;an desiertas, tan solo un par de hombres que, por su vestimenta sucia y rota, parec&iacute;a que se dedicaban a la alba&ntilde;iler&iacute;a y cuando pasaba cerca la mujer de ellos, no perdieron la oportunidad de saborearse con la vista ese bamboleo de sus pechos o voltear la mirada para ver ese andar de sus nalgas.<\/p>\n<p>El chico cada cierto tiempo le preguntaba a su mam&aacute; que si ya mero llegaban a los que ella le dec&iacute;a que faltaba poco. La casa de do&ntilde;a Carmen no se encontraba muy lejos de la casa de Samantha tan solo que la mujer hab&iacute;a tomado el camino m&aacute;s largo ya que quer&iacute;a recordar cuando su mam&aacute; la mandaba a visitar a su madre pol&iacute;tica y ella tomaba ese camino para distraerse un poco en la calle. Mas aparte el camino corto era m&aacute;s bien un atajo en el que ten&iacute;as que cruzar un terreno bald&iacute;o que ya no se sent&iacute;a segura de poder cruzar porque no sab&iacute;a que podr&iacute;an encontrar ah&iacute;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de algunas cuadras y algunas quejas de su hijo por lo cansado que se encontraba, por fin llegaron a la casa de do&ntilde;a Carmen. Samantha vio con asombro como aquella peque&ntilde;a casa que recordaba ten&iacute;a la se&ntilde;ora, ya era muy diferente. Aunque la fachada de la casa se ve&iacute;a igual de vieja y descuidada que siempre, la casa ya contaba con un segundo piso. Entre m&aacute;s se acercaba m&aacute;s detalles ve&iacute;a, aun manten&iacute;a un peque&ntilde;o jard&iacute;n con un rosal y alguna que otra hierba medicinal como hierba buena, ruda, manzanilla, entre otras. Ah&iacute; fue cuando girando un poco la cara, puedo ver a un lado de la puerta principal una cortina met&aacute;lica levantada a la mitad y como de esta sal&iacute;a aquella se&ntilde;ora cargando un maniqu&iacute; de cuerpo completo y lo pon&iacute;a a un lado de la entrada. La imagen era muy c&oacute;mica ya que m&aacute;s que cargar, pareciera que la mujer se encontraba peleando con aquella inerte figura dado que el maniqu&iacute; casi le doblaba la estatura a la hora de cargarlo.<\/p>\n<p>Samantha tomando de la mano a su hijo y volteando a ambos lados de la calle para verificar que no ven&iacute;a ning&uacute;n carro, comenz&oacute; a caminar a paso apresurado para poder ayudar aquella pobre mujer.<\/p>\n<p>-Buenas tardes, Do&ntilde;a Carmen, d&eacute;jeme ayudarle- la casada le dec&iacute;a a la se&ntilde;ora mientras sosten&iacute;a aquel maniqu&iacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ayyy!- la vieja al ser tomada desprevenida solo dio un grito mientras giraba su rostro para ver de quien se trataba. -Muchacha, casi me das un infarto. Pero si ay&uacute;dame que esta cosa esta muy pesada- Do&ntilde;a Carmen soltando aquel mu&ntilde;eco ve&iacute;a como Samantha maniobraba con el como si no pesara nada. Y no es que Samantha fuera muy fuerte tan solo que la se&ntilde;ora por su edad y su baja estatura se le dificultaba esas cosas.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de que Samantha y Daniel ayudaron a sacar otro maniqu&iacute; y terminar de abrir la cortina met&aacute;lica. La casada saludo de beso y abrazo a su madre putativa mientras le presentaba a su hijo y la mujer como toda se&ntilde;ora mexicana le hacia el t&iacute;pico comentario al chico de que ella lo ba&ntilde;aba y le cambiaba los pa&ntilde;ales cuando era bebe. Lo cual apeno e hizo sentirlo un tanto incomodo mientras que ambas mujeres no paraban de re&iacute;r.<\/p>\n<p>Samantha comenz&oacute; a recorrer con la mirada el peque&ntilde;o local que m&aacute;s bien parec&iacute;a un peque&ntilde;o cuarto que la se&ntilde;ora hab&iacute;a medio acondicionado para poder meter su mercanc&iacute;a y venderla. Pegados a la pared hab&iacute;a unos estantes de metal en los cuales hab&iacute;a gran variedad de ropa doblada en las cuales se podr&iacute;a apreciar que dec&iacute;an ser de marcas importantes, pero solo eran piratas. En una de las esquinas del fondo hab&iacute;a algo as&iacute; como un cuarto m&aacute;s peque&ntilde;o hecho de triplay con una cortina de ba&ntilde;o que serv&iacute;a de puerta era el probador. En medio del cuarto hab&iacute;a un par de exhibidores despintados que mostraban lo oxidados que estaban los tubos, en estos exhibidores hab&iacute;a varios vestidos de diferentes medidas y colores. Y a un lado de la entrada se encontraba un mostrador mediano en el cual en la parte de arriba se encontraba una vieja caja registradora que era donde Do&ntilde;a Carmen hacia las cobranzas. Dentro del mostrador se pod&iacute;an ver detr&aacute;s del cristal mucha bisuter&iacute;a, desde diademas para el cabello hasta joyer&iacute;a de fantas&iacute;a.<\/p>\n<p>La joven casada miraba curiosa todas esas cosas sin prestarle atenci&oacute;n a su hijo y Do&ntilde;a Carmen hasta que escucho que Do&ntilde;a Carmen le dec&iacute;a algo.<\/p>\n<p>-Tal parece que la pl&aacute;tica que tuvimos al medio d&iacute;a si sirvi&oacute; de algo- la se&ntilde;ora con una sonrisa le dec&iacute;a mientras la miraba de pies a cabeza haciendo referencia a su vestido no tan recatado o fodongo como la hab&iacute;a visto hace apenas unas horas.<\/p>\n<p>Samantha ruboriz&aacute;ndose y emitiendo una ligera risita volteo a mirarla y le dijo.<\/p>\n<p>-No es eso Do&ntilde;a Carmen, es que este chiquillo no me dejo cambiarme y por eso sal&iacute; as&iacute;- lo dec&iacute;a mientras se pon&iacute;a detr&aacute;s de su hijo y lo sosten&iacute;a de sus hombros. -Pero no me siento c&oacute;moda saliendo as&iacute;- dec&iacute;a la casada mientras recordaba de nueva cuenta esas palabras que le hab&iacute;a dicho Roberto antes irse a trabajar.<\/p>\n<p>-&iexcl;Tonter&iacute;as! Te ves hermosa mi vida. Vestida as&iacute; me recuerdas a cuando ibas en la Universidad- la se&ntilde;ora expresaba con una sonrisa mientras se tomaba ambas manos como si estuviera rezando.<\/p>\n<p>-&iquest;De verdad lo cree Do&ntilde;a Carmen?- con unos ojos llenos de brillo y una sonrisa en su rostro, Samantha le preguntaba. El recibir de nueva cuenta unas palabras tan lindas le hac&iacute;an sentirse amada y valorada. Le hac&iacute;an comenzar a cuestionar si en verdad eso que le dec&iacute;a su esposo de que ya no ten&iacute;a edad para lucir atuendos m&aacute;s juveniles era cierto. Si bien sab&iacute;a que las palabras lindas que le hab&iacute;a dicho el viejo en la ma&ntilde;ana podr&iacute;an no ser ciertas ya que solo buscaba andar de mano larga, ahora era diferente, ahora quien le dec&iacute;a tan lindas palabras era una mujer y no cualquier mujer sino una que ve&iacute;a como a una madre.<\/p>\n<p>-Pero por supuesto mi ni&ntilde;a. &iquest;O tu no crees eso Daniel?- Do&ntilde;a Carmen le preguntaba a Daniel quien se encontraba viendo videos de alg&uacute;n youtuber que jugaba alg&uacute;n videojuego.<\/p>\n<p>-&iquest;Eh? No guacala, mi mam&aacute; ya est&aacute; viejita- el chico le respond&iacute;a a la se&ntilde;ora sin quitar la vista de la pantalla de su tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>Samantha al ahora recibir tan cruel comentario de su otro gran amor, sinti&oacute; un apret&oacute;n en su pecho y sinti&oacute; una gran tristeza como queriendo salir corriendo de ah&iacute; ya que se le ca&iacute;a la cara de verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Carmen vio claramente como el semblante de su amada ni&ntilde;a hab&iacute;a cambiado de una alegre sonrisa al de una cabizbaja mirada. Intentando componer las palabras de tan grosero ni&ntilde;o, pensaba la se&ntilde;ora. Ella tomo de la mano a Samantha y la dirigi&oacute; hacia los exhibidores que se encontraban en medio de aquel cuarto para mostrarle algunos vestidos mientras que le dec&iacute;a que no se tomara enserio lo que dec&iacute;a su hijo que as&iacute; eran todos los ni&ntilde;os.<\/p>\n<p>-Mira, estos vestidos se te ver&iacute;an hermosos- la se&ntilde;ora sosteniendo 2 vestidos dirig&iacute;a su mirada hacia Samantha. Uno era de color blanco a media pierna en la parte de arriba se sujetaba de un hilo por detr&aacute;s de su cuello, dejando su espalda y hombros completamente al descubierto, por delante el hilo que serv&iacute;a para sujetar el vestido se volv&iacute;a en una tela un poco holgada que ca&iacute;a en ambos pechos, pero dejando un escote en V muy sugerente, de la parte baja del vestido pudo ver que la tela era algo as&iacute; como licra ya que la tela estiraba mucho. El otro era un vestido negro que a diferencia del blanco este era m&aacute;s discreto. Era un vestido de manga larga con su espalda y hombros completamente tapados y le llegaba hasta el cuello. Pero ten&iacute;a un escote en forma de ovalo que dejar&iacute;a ver sus pechos y el canalillo que se hac&iacute;a entre ambos.<\/p>\n<p>Samantha tomo ambos vestidos y aunque su lado sumiso y recatado le dec&iacute;a que no era buena elecci&oacute;n el continuar con ese pensamiento que ten&iacute;a, aunado a esos comentarios crueles que su esposo e hijo le hab&iacute;an dado. Por otro lado, de nueva cuenta esa vocecita hacia acto de presencia y la volv&iacute;a a secundar diciendo, &ldquo;Solo pru&eacute;batelos para no verte grosera con Do&ntilde;a Carmen. Total, ni te los vas a comprar&rdquo;.<\/p>\n<p>La casada ya decidida a prob&aacute;rselos estaba a punto de decirle a la anciana que entrar&iacute;a a su probador. Cuando de repente la vieja sin previo aviso, le quito ambos vestidos a la casada. Y es que, desde la perspectiva de Do&ntilde;a Carmen, ve&iacute;a a la mujer un tanto dubitativa. Y sent&iacute;a la se&ntilde;ora que no era buena idea el presionarla a usar prendas tan reveladoras de manera tan apresurada. Hab&iacute;a escuchado como su hijo se hab&iacute;a referido a ella de una forma un tanto grosera as&iacute; que intu&iacute;a que Roberto era a&uacute;n peor. La vieja de a poco iba descubriendo los verdaderos motivos por los que su amada hija cargaba con esas inseguridades. Pero m&aacute;s decidida estaba que le regresar&iacute;a esa seguridad y ese brillo con el que caminaba por las calles y enamoraba a cualquier incauto que la volteaba a mirar o tan solo para respiraba su femenino y embriagante aroma.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Carmen r&aacute;pidamente y sin dejar que la casada tuviera tiempo de preguntarle por qu&eacute; le hab&iacute;a quitado los vestidos. Tomo algunos pantalones y blusas de los estantes para luego regresar con Samantha, y entreg&aacute;rselos. La curvil&iacute;nea casada tomando con ambas manos las toneladas de prendas que le dio la se&ntilde;ora fue empujada por esta hasta entrar al improvisado probador que hab&iacute;a en el local.<\/p>\n<p>Dentro del probador la mujer vio que este no desentonaba con el peque&ntilde;o local, ya que en este apenas y cab&iacute;a ella. Dentro hab&iacute;a un espejo de cuerpo completo con varias manchas de suciedad que hac&iacute;an pr&aacute;cticamente imposible el poderse ver claramente en &eacute;l. Hab&iacute;a un banco de madera despostillado del borde del asiento y de la punta de las patas, haciendo un tanto incomodo y peligroso el sentarse ah&iacute;, pensaba la casada. Mientras que a un lado de ella y pegado en la pared, hab&iacute;a una varilla que ella intu&iacute;a, serv&iacute;a como perchero.<\/p>\n<p>Samantha dejando de andar de criticona, procedi&oacute; a quitarse su veraniego vestido, ah&iacute; fue cuando volvi&oacute; a caer en cuenta que no llevaba brasier y aun tra&iacute;a esa diminuta tanga. Por un momento pens&oacute; en quit&aacute;rsela, pero r&aacute;pidamente desecho esa opci&oacute;n ya que sinti&oacute; un poco de asco el que su vagina hiciera contacto directo con la tela de esos pantalones que sabr&aacute; Dios cuantas m&aacute;s mujeres se los habr&aacute;n medido. Ignorando ese asunto de la tanga, la mujer comenz&oacute; a ver las blusas y pantalones. Ve&iacute;a con mucho asombro y curiosidad los diferentes modelos, algunos los conoc&iacute;a ya que ella los hab&iacute;a usado en su adolescencia como los pantalones entallados a la cintura con blusas algo reveladoras, pero hab&iacute;a otros modelos que no hab&iacute;a visto nunca. Mientras m&aacute;s ve&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil le era a Samantha el elegir cual prenda ser&iacute;a la primera en ponerse hasta que vio un pantal&oacute;n que le llamo la atenci&oacute;n, en uno de los costados vio que ten&iacute;a una cinta en la cual dec&iacute;a. &acute;Pantal&oacute;n Colombiano&acute;. Ella no entend&iacute;a bien a que se refer&iacute;a, pero el estilo del pantal&oacute;n se le hac&iacute;a muy llamativo as&iacute; que, dejando las dem&aacute;s prendas en el destartalado banco, se dispuso a probarse el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>-Mija, &iquest;C&oacute;mo vas?- Do&ntilde;a Carmen desde afuera del probador le preguntaba a Samantha.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hmmm&#8230; vooo&#8230;y hmmm&#8230; biii&#8230;en ahhhhh!- Samantha entre pujidos y leves respiraciones entre cortadas le respond&iacute;a a la se&ntilde;ora. Y es que la mujer se daba cuenta que, as&iacute; como el pantal&oacute;n se ve&iacute;a muy bonito, tambi&eacute;n estaba resultando un suplicio el poder pon&eacute;rselo. No entend&iacute;a si era porque tal vez no era su talla, aunque antes de pon&eacute;rselo hab&iacute;a visto la talla y era la misma talla que ella usaba o simplemente era complicado porque la tela era nueva y esta aun no daba de s&iacute;.<\/p>\n<p>-Jajaja ay mija, &iquest;pues que andas haciendo adentro?- la vieja desde afuera se burlaba y es que, con esos ruidos, cualquiera que entrara al local pensar&iacute;a que se la andaban culeando.<\/p>\n<p>-Hummm&#8230; no sea as&iacute; do&ntilde;a hummm&#8230; Carmen- Samantha entendiendo perfectamente a lo que se refer&iacute;a la se&ntilde;ora, detuvo sus movimientos y le respondi&oacute; para que no pensara mal. -Por cierto, &iquest;usted sabe d&oacute;nde puedo comprar el uniforme de la Secundaria de la colonia? Fui con Do&ntilde;a Lourdes, pero dicen que ya no vende uniformes y no se quien los venda- la casada recordando el motivo principal por el que hab&iacute;an ido ah&iacute; le preguntaba a la se&ntilde;ora-<\/p>\n<p>-Si mija, Do&ntilde;a Lourdes ya tiene a&ntilde;os que cerro su changarro, con eso de que se le muri&oacute; su esposo y sus hijos la mantienen, se la pasa mejor visitando a sus hermanas que viven en otras ciudades- le respond&iacute;a la se&ntilde;ora. -El uniforme es para Daniel, &iquest;verdad?- la se&ntilde;ora dec&iacute;a pero sin dejar que Samantha le respondiera ella se respondi&oacute;. -Una se&ntilde;ora que va a bailar danz&oacute;n a donde yo voy, vende los uniformes. Si quieres dame la talla de Daniel y ma&ntilde;ana mismo se lo compro, mija- le terminaba por decir a Samantha.<\/p>\n<p>-&iquest;En verdad? Muchas gracias, Do&ntilde;a Carmen. Es talla XG- Samantha con un gran alivio le informaba de la talla de su hijo. Sab&iacute;a perfectamente que Do&ntilde;a Carmen pod&iacute;a sacarla de ese peque&ntilde;o problema y no se hab&iacute;a equivocado.<\/p>\n<p>Mientras Do&ntilde;a Carmen le estaba contando lo de Do&ntilde;a Lourdes, Samantha hab&iacute;a por fin terminado de acomodarse el pantal&oacute;n. Solo necesitaba el encontrar una blusa que le hiciera juego con el pantal&oacute;n. Tomando varias blusas y midi&eacute;ndoselas por encima, no encontraba ninguna que le agradara hasta que al fondo de esa monta&ntilde;a de ropa que le hab&iacute;a dado la vieja, encontr&oacute; una que le llamo la atenci&oacute;n, midi&eacute;ndosela por encima, una sonrisa traviesa se dibujaba en su rostro. Quit&aacute;ndola del gancho se la comenz&oacute; a poner mientras escuchaba desde afuera a Do&ntilde;a Carmen preguntarle si ya mero.<\/p>\n<p>Sin mirar al espejo ya que se ve&iacute;a borroso, decidi&oacute; salir de ese probador, mientras se daba una vuelta y le preguntaba a Do&ntilde;a Carmen que tal se ve&iacute;a. Pero lo &uacute;nico que la casada recibi&oacute; de respuesta fue una cara de asombro de aquella se&ntilde;ora. Caminando hacia un espejo que estaba a un costado de ellas, Samantha se pudo ver y entend&iacute;a por qu&eacute; Do&ntilde;a Carmen no hab&iacute;a podido decir palabra alguna.<\/p>\n<p>El pantal&oacute;n era tan ce&ntilde;ido a su cuerpo que m&aacute;s bien parec&iacute;a una segunda piel que dejaba a la vista esas curvas infernales que se gastaba la casada y dado al corte colombiano del pantal&oacute;n, hacia que sus nalgotas se elevaran a&uacute;n m&aacute;s de lo normal, d&aacute;ndoles una mejor vista a la hora del caminar. Aunado a que tambi&eacute;n apretaba su cintura para que se viera a&uacute;n m&aacute;s pronunciando el ancho de sus caderas y nalgas.<\/p>\n<p>Le gustaba ese detalle que los 5 botones que ten&iacute;a el pantal&oacute;n no estuvieran en frente, sino que estuvieran al lado derecho de su cadera. Aunque tambi&eacute;n venia ligeramente como sus labios vaginales se marcaban, pero gracias a que el pantal&oacute;n era azul oscuro, hacia poco visible ese detalle.<\/p>\n<p>Miraba la blusa que se hab&iacute;a puesto y constataba que hab&iacute;a hecho una gran elecci&oacute;n. Era una blusa negra de manga larga que de los brazos era un poco holgada y se amarraba por delante con la misma blusa en forma de un mo&ntilde;o, dejando su vientre y parte de su espalda baja al descubierto sin mencionar que esa blusa ten&iacute;a un muy revelador escote que aunado a que la mujer no llevaba brasier, dejaba m&aacute;s piel al descubierto.<\/p>\n<p>Le agradaba como se ve&iacute;a, se giraba en distintos &aacute;ngulos y m&aacute;s le encantaba lo bien que le complementaba el pantal&oacute;n y blusa a su cuerpo. Tan bien se ve&iacute;a que hasta Daniel en un peque&ntilde;o vistazo que le dio a su madre, quedo hipnotizado por ese par de nalgas muy bien levantadas como si de un pato se tratara.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Carmen se acerc&oacute; y se desviv&iacute;a en elogios hacia la mujer. La casada un poco apenada recib&iacute;a esos elogios, aunque en el fondo le comenzaba a agradar de nueva cuenta el que la chulearan otras personas.<\/p>\n<p>-&iquest;En verdad cree que me queda bien Do&ntilde;a Carmen?- aunque ya sab&iacute;a la repuesta, solo quer&iacute;a escuchar de nueva cuenta lo bien que se ve&iacute;a con ese atuendo. Ese ego femenino que hab&iacute;a dormido por muchos a&ntilde;os, de a poco iba despertando y Samantha aun recordaba la forma de alimentarlo.<\/p>\n<p>-Claro que s&iacute;, mija. Mira nomas, los a&ntilde;os no pasaron en ti, te ves igualita a cuando a&uacute;n estudiabas- la vieja le dec&iacute;a con sus ojos brillosos como si se tratara de una madre que ve a su hija logrando alguna meta.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ay muchas gracias, Do&ntilde;a Carmen! Aunque siento que me est&aacute; mintiendo- Samantha con un tono de ni&ntilde;a chiqueada le dec&iacute;a a la se&ntilde;ora. Intentando que la mujer la chuleara m&aacute;s.<\/p>\n<p>As&iacute; estaban ambas mujeres en esa discusi&oacute;n amistosa mientras Daniel algo confundido ve&iacute;a a su madre vistiendo de una forma &ldquo;llamativa&rdquo; pensaba el muchacho, mientras hacia esa voz infantil. Era algo que el ni&ntilde;o nunca hab&iacute;a visto de su madre y de cierta forma le hac&iacute;a sentir mucha risa al verla comportarse as&iacute;.<\/p>\n<p>En eso un par de chicas de unos 20 o 22 a&ntilde;os entraron al local y quedaron asombradas por lo bien que luc&iacute;a Samantha. Al instante ambas j&oacute;venes estaban delante de la casada haci&eacute;ndole un sinf&iacute;n de adulaciones de lo bien que se ve&iacute;a. Y no es que ese par de j&oacute;venes no tuvieran su atractivo, de hecho, eran las 2 mujeres m&aacute;s codiciadas por los hombres de esa colonia y las colonias vecinas. Tan solo que ninguna estaba al nivel de Samantha. Sab&iacute;an que ella rivalizaba con las modelos que sal&iacute;an en la televisi&oacute;n. Por eso se les hac&iacute;a raro ver a un &ldquo;pez gordo&rdquo;, nadando en un charco.<\/p>\n<p>-&iexcl;Wow! Te ves divina &iquest;Eres de por aqu&iacute;? &iquest;D&oacute;nde compraste esa blusa y pantal&oacute;n? Porque yo tambi&eacute;n quiero unos as&iacute;- las 2 chicas atacaban a la pobre mujer sin dejarla contestar una pregunta ya que al instante le preguntaban otra cosa. Samantha ve&iacute;a con ternura a las muchachas ya que le recordaban a cuando ella era joven y paraba a mujeres que no conoc&iacute;a en la calle para preguntarles en donde hab&iacute;an comprado esas zapatillas o bolsos que llevaban. Aparte el seguir siendo adulada ahora por 2 desconocidas ya le comenzaba a crear un calorcito por su cuerpo que se concentraba en su zona m&aacute;s &iacute;ntima sin mencionar que la seguridad en ella de a poco volv&iacute;a a recobrar fuerzas.<\/p>\n<p>-Como que donde chamacas. Pues aqu&iacute;, yo vendo ese tipo de ropa- Do&ntilde;a Carmen les respond&iacute;a a las chicas haciendo que ambas voltearan a verla.<\/p>\n<p>-&iquest;En verdad, Do&ntilde;a Carmen? Pues nosotras tambi&eacute;n queremos un cambio as&iacute;- dec&iacute;a una de las chicas mientras la otra la secundaba.<\/p>\n<p>-Con la Gata no hay bronca ya que ella siempre paga a la quincena. Pero tu G&uuml;era, ya me debes varia ropa que sacaste y nom&aacute;s no me pagas aun- la se&ntilde;ora se refer&iacute;a a ambas chicas por los apodos que les hab&iacute;an puesto en la cuadra. A la primera le hab&iacute;an puesto as&iacute; por el color verde de sus ojos y a la otra por el tono de su piel y cabello.<\/p>\n<p>-No sea as&iacute; Do&ntilde;a, al rato tenemos un bailongo y nos queremos ver bien chulas. Le prometo que el fin de semana le acabo de pagar lo que le debo- la g&uuml;era casi de rodillas le imploraba a la mujer para que esta aceptara.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Carmen volteando a ver a Samantha vio como esta con una sonrisa y moviendo su cabeza asent&iacute;a intentando decirle que aceptara a lo cual la se&ntilde;ora termino aceptando.<\/p>\n<p>-Bueno, confiare en ustedes chamacas. Aparte gracias a que ustedes andan por toda la colonia modelando la ropa que vendo, es que vienen m&aacute;s chiquillas a comprarme- aquella mujer les dec&iacute;a. Si bien eso era cierto. Tambi&eacute;n es que le gustaba ser muy cari&ntilde;osa y amigable con las j&oacute;venes, intentando llenar ese vac&iacute;o de no haber podido tener hijos.<\/p>\n<p>Las muchachas brincaron de la emoci&oacute;n ya que la se&ntilde;ora hab&iacute;a aceptado e ir&iacute;an a esa fiesta con ropa nueva. R&aacute;pidamente ambas j&oacute;venes tomaron la ropa y se fueron al probador, dejando a Samantha asombrada con la rapidez con la que la hab&iacute;an olvidado y se hab&iacute;an ido a probar ropa.<\/p>\n<p>Daniel ya un tanto aburrido de estar solo ah&iacute; sentado le dec&iacute;a a su progenitora que ya se fueran, aparte de que ya estaba oscureciendo. Samantha intentaba tranquilizar a su hijo diciendo que solo se cambiaba y se ir&iacute;an. Pero viendo que aquel par de j&oacute;venes no ten&iacute;an hora de desocupar el probador se comenz&oacute; a desesperar ya que no quer&iacute;a irse por las calles oscuras.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora viendo el problema, r&aacute;pidamente le dijo que, si quer&iacute;a, pod&iacute;a cambiarse en su cuarto ya que esas chicas cuando ven&iacute;an a comprar ropa, pr&aacute;cticamente se probaban toda la tienda.<\/p>\n<p>Samantha no viendo otra opci&oacute;n, acepto la propuesta. Ya ve&iacute;a en la cara de su hijo cierto enfado y lo que menos quer&iacute;a tambi&eacute;n era el hacer una escena ah&iacute;. Tomando algunos pantalones y blusas que le hab&iacute;an gustado le dijo a Do&ntilde;a Carmen que le sacara la cuenta de eso porque se los llevar&iacute;a mientras la viejita le preguntaba si tambi&eacute;n se llevar&iacute;a lo que llevaba puesto. Con una sonrisa y de forma r&aacute;pida le contesto que si a lo cual la se&ntilde;ora le dec&iacute;a que era una buena elecci&oacute;n. Sabia Samantha que esa ropa no ser&iacute;a bien vista por Roberto, pero era un secreto y un lujo que se quer&iacute;a dar. Tal vez un d&iacute;a que lo tomara de buen humor y se podr&iacute;a poner ese atuendo para ir a comer o dar la vuelta.<\/p>\n<p>Samantha le dec&iacute;a a su hijo que la esperara ah&iacute; a lo cual el ni&ntilde;o le respond&iacute;a que si pero que se apresurara porque ya mero se ten&iacute;a que conectar para jugar con sus amigos. La mujer le respond&iacute;a que, si mientras le daba un beso en la frente y le dec&iacute;a a Do&ntilde;a Carmen que se lo encargaba, ella respondi&eacute;ndole que estuviera tranquila que se quedaba en buenas manos mientras le daba un abrazo al ni&ntilde;o, el cual lo aceptaba de una forma incomoda ya que ve&iacute;a como una de las chicas miraba tal escena mientras re&iacute;a. Do&ntilde;a Carmen tambi&eacute;n le dec&iacute;a en donde se encontraba su habitaci&oacute;n, ya que al tener clientas no se pod&iacute;a ir con ella as&iacute; que tendr&iacute;a que ir sola.<\/p>\n<p>Samantha escuchando bien en donde se ubicaba, se meti&oacute; por una puerta que conectaba el local con la casa y cerr&oacute; la puerta.<\/p>\n<p>La casa por dentro a&uacute;n segu&iacute;a siendo muy similar a como la recordaba de joven, la sala continuaba teniendo aquellos sillones viejos y percudidos de hace a&ntilde;os, la televisi&oacute;n si la hab&iacute;a cambiado por una nueva aunque no era de las m&aacute;s modernas ya no era aquel armatoste cubierto de madera con la pantalla del televisor abultada que ten&iacute;as que levantarte para poder cambiarle de canal, mientras m&aacute;s miraba m&aacute;s recuerdos se le ven&iacute;an a la mujer, estaba en eso cuando vio la mesita de la sala y vio incr&eacute;dula varios botes de cerveza sobre esta, se le hac&iacute;a raro ya que no recordaba que aquella mujer bebiera alcohol en esas cantidades. Dejando de pensar en esas cosas se apresur&oacute; a subir las escaleras para poder cambiarse, ya tendr&iacute;a tiempo de preguntarle a Do&ntilde;a Carmen sobre esas latas de alcohol, se dec&iacute;a la casada.<\/p>\n<p>Mientras tanto a unas cuadras de ah&iacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Fiu fiuuu&#8230; mamacita!- un sujeto que ven&iacute;a manejando un taxi ya muy viejo por no decir destartalado. Se abalanzaba en piropos y guarradas con las mujeres que caminaban por las banquetas mientras dentro del coche se escuchaba una cumbia que decia, &acute;Suelta el list&oacute;n de tu pelo desvanece el vestido sobre tu cuerpo y ac&eacute;rcate a mi&#8230;&acute;<\/p>\n<p>-Me cae de a madres que este es el mejor jale de todos. Ves culos a toda hora y eres tu propio jefe. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s se le puede pedir a la vida? jejeje- se dec&iacute;a aquel sujeto a si mismo mientras le daba un trago a su Coca-Cola.<\/p>\n<p>Dado a que a que ya estaba casi oscuro y la iluminaci&oacute;n de las calles era nula porque al presidente municipal se le hab&iacute;a hecho m&aacute;s importante el darse unas vacaciones en la playa con su familia que la seguridad del pueblo, hab&iacute;a decidi&oacute; desviar esos recursos a su cuenta e irse a tomar tan merecidas vacaciones. Pero con la tenue luz que brindaban los focos de las casas, se pod&iacute;a ver una enorme masa que iba manejando aquel veh&iacute;culo, vi&eacute;ndose claramente como el taxi iba visiblemente inclinado hacia el lado del conductor por el peso que este ejerc&iacute;a.<\/p>\n<p>-Ojal&aacute; y que mi vieja me haya hecho unos taquitos para comer porque tengo un chingo de hambre- continuaba hablando aquel hombre con el mismo mientras se le hac&iacute;a agua la boca al verse comiendo unos tacos con una Coca de 2 litros nomas para &eacute;l.<\/p>\n<p>Mientras segu&iacute;a pensando eso ni cuenta se dio cuando llego a su casa. Con mucha dificultad se giraba a los lados para subir las ventanas del auto y tomaba la radio para decirle a sus dem&aacute;s compa&ntilde;eros y el control de la base que se tomar&iacute;a un descanso para comer a lo que el control le informo que estaba bien.<\/p>\n<p>Con demasiada lentitud aquel sujeto sal&iacute;a del auto y se pod&iacute;a ver c&oacute;mo, cuando esa masa de carne se bajaba del auto, este se levantaba volviendo a estar bien nivelado.<\/p>\n<p>-Vieja, ya llegu&eacute; y tengo un chingo de hambre- el viejo entrando aquel local de ropa se dirig&iacute;a hacia Do&ntilde;a Carmen mientras ve&iacute;a a Daniel sentado junto a la caja registradora, pero este ni caso le hac&iacute;a ya que segu&iacute;a viendo videos en su celular.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; bueno viejo. Ahorita te doy de comer, nom&aacute;s termino de atender a las muchachas y te voy a servir- Do&ntilde;a Carmen intentaba abrazarlo del cuello para darle un beso aquel sujeto, pero por lo gordo, la papada le hab&iacute;a desaparecido su cuello.<\/p>\n<p>Y es que ahora de pie y completamente visible gracias a luz, se pod&iacute;a apreciar a tan desagradable adefesio. Su piel morena era similar al de la llanta de un carro, mientras que su rostro parec&iacute;a la de un ogro sacado de la historia m&aacute;s bizarra de fantas&iacute;a con una nariz chata que m&aacute;s bien parec&iacute;a la de un cerdo. Como ya antes fue mencionado, ten&iacute;a una enorme papada en la que se ve&iacute;an una gran cantidad de verrugas y granos. Si su papada era enorme, su panza era algo indescriptible de definir, la playera que tra&iacute;a puesta que m&aacute;s bien parec&iacute;a la carpa de alg&uacute;n circo, hacia su mejor intento por ocultar tremenda masa de carne, pero por debajo de la playera se pod&iacute;a ver parte de su barriga llena de vellos. No hab&iacute;a explicaci&oacute;n cient&iacute;fica que pudiera decir como ese par de popotes que ten&iacute;a por piernas, pod&iacute;a sostener el peso de ese amorfo cuerpo.<\/p>\n<p>-Ta&acute; bueno vieja. Tu atiende a nuestras clientas jejeje- gui&ntilde;ando un ojo miraba a la Gata que se encontraba afuera del probador que ve&iacute;a con una mezcla de repulsi&oacute;n y enojo como el viejo le intentaba coquetear. Y es que no era la primera vez que ese viejo intentaba coquetear con alguna de las 2 muchachas. Ya hab&iacute;an sido varias veces en las que el sujeto las hab&iacute;a invitado a dar una vuelta en el taxi, siendo las mismas que lo hab&iacute;an mandado a la chingada. Las 2 j&oacute;venes no entend&iacute;an como es que Do&ntilde;a Carmen pod&iacute;a siquiera dormir con ese hipop&oacute;tamo.<\/p>\n<p>-&iquest;Y ese chamaco de qui&eacute;n es? &iquest;Apoco es de alguna de ellas? Jajaja. Que guardadito se lo ten&iacute;an muchachas, a la pr&oacute;xima usen globito o &uacute;senlos de f&aacute;cil, dicen que son buenos para quitar granos y espinillas jejeje- riendo sonoramente miraba a la muchacha y veia como esta lo ve&iacute;a con odio. La Gata ya le iba a contestar con una majader&iacute;a, pero en ese momento vio como Do&ntilde;a Carmen le soltaba unos manotazos al obeso hombre.<\/p>\n<p>-No estes molestando a las muchachas, Erasmo. Es el hijo de una muchacha que conozco desde hace a&ntilde;os y se andan cambiando adentro de la casa- la se&ntilde;ora terminando de soltarle un par de manotazos se paraba junto a Daniel.<\/p>\n<p>-Solo era una broma, amargadas jejeje- diciendo eso pasaba junto a Do&ntilde;a Carmen para intentar pasar por la puerta. -&iquest;Y qu&eacute; hiciste de comer, vieja? Vengo con un chingo de hambre- par&aacute;ndose en la puerta le preguntaba a su esposa.<\/p>\n<p>-Hice filete de pescado con unas verduritas hervidas, ensalada y agua de Jamaica- la mujer le respond&iacute;a al viejo.<\/p>\n<p>Aquella risa burlona que tra&iacute;a r&aacute;pidamente cambio por una cara de enojo como si le hubiera hecho la cosa m&aacute;s mala en faz de la tierra. Gir&aacute;ndose hacia su esposa y levantando las manos, comenz&oacute; a gritar un sinf&iacute;n de cosas en contra de aquella pobre mujer.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Que chingados es eso?! &iexcl;&iquest;me ves cara de vaca para tragar zacate?! &iexcl;a mi ahorita mismo me preparas unos chilaquiles o unos tacos!- el viejo pareciera que hubiera sido pose&iacute;do por el mismo diablo. Tanto as&iacute; que la Gata aun estando a una distancia considerable se peg&oacute; al probador intentando meterse a &eacute;l, mientras que la G&uuml;era solo se quedaba quieta y en silencio como si con eso aquella bestia no la fuera detectar. Daniel tambi&eacute;n dejo el tel&eacute;fono al instante que escucho los primeros gritos y se levant&oacute; del banco donde estaba sentado, dirigi&eacute;ndose a la entrada del local por si era necesario correr por su vida. Do&ntilde;a Carmen al igual que las muchachas sinti&oacute; un miedo genuino y es que en todos los a&ntilde;os que llevaban juntos, rara vez se pon&iacute;a de ese modo y sab&iacute;a que no hab&iacute;a poder humano que lo pudiera calmar.<\/p>\n<p>-Vi&#8230; vi&#8230; viejo, tranquilo. &iquest;No ves que estas asustando a los muchachos?- la mujer tartamudeando intentaba tranquilizar aquel ogro, pero era imposible.<\/p>\n<p>-&iexcl;A mi me vale madresss! &iexcl;voy a entrar a cagar, cuando salga espero que ya me tengas comida de verdad!- el viejo sentenciaba mientras se giraba y entraba a su casa sin dejar que la mujer pudiera protestar.<\/p>\n<p>El viejo caminaba aun maldiciendo, pero ya en un tono m&aacute;s moderado mientras abr&iacute;a el refrigerador y sacaba una cerveza.<\/p>\n<p>-Ya me viera tragando zacate como una puta vaca ja ja ja- El viejo dec&iacute;a eso mientras se re&iacute;a en forma sarc&aacute;stica. D&aacute;ndole un largo trago a su cerveza se fue rumbo a las escaleras para poder entrar al ba&ntilde;o de su cuarto y poder hacer sus necesidades con m&aacute;s calma y privacidad.<\/p>\n<p>Cuando por fin hab&iacute;a subido las escaleras y se giraba con rumbo a su cuarto. Cualquier persona que lo hubiera visto pensar&iacute;a que hab&iacute;a quedado petrificado ya que se qued&oacute; inm&oacute;vil con la mirada clavada en la imagen que hab&iacute;a dentro de su cuarto, dejando caer su cerveza al suelo.<\/p>\n<p>Unos minutos antes.<\/p>\n<p>Samantha ya dentro del cuarto miraba la cama el tocador y dem&aacute;s cosas que hab&iacute;a dentro. Recordaba cuando era ni&ntilde;a y que se quedaba a dormir con Do&ntilde;a Carmen en esa cama y ella le contaba cuentos hasta que se dorm&iacute;a o cuando a escondidas de ella tomaba sus pinturas y se maquillaba seg&uacute;n ella para verse como las actrices que sal&iacute;an en las novelas que a su mam&aacute; y Do&ntilde;a Carmen les gustaba ver, pero m&aacute;s bien terminaba pareciendo una payasita. Ve&iacute;a con alegr&iacute;a todo eso hasta que, mirando al tocador de nueva cuenta, vio una foto donde sal&iacute;an ella y Do&ntilde;a Carmen cuando esta apenas cursaba el Jard&iacute;n de ni&ntilde;os. No recordaba que les hubieran tomado esa foto, pero sent&iacute;a su coraz&oacute;n lleno de felicidad al ver que Do&ntilde;a Carmen a&uacute;n conservaba esa fotograf&iacute;a como si de su verdadera hija se tratara. La casada estaba en sus pensamientos cuando de repente a su nariz le llegaba un aroma que no le parec&iacute;a familiar o m&aacute;s bien no recordaba en ese cuarto ya que ese olor le recordaba a cuando Roberto llegaba de hacer ejercicio y tra&iacute;a un olor muy similar, aunque el olor de Roberto era mucho m&aacute;s ligero al que estaba concentrado en ese cuarto. La mujer viendo la hora en su tel&eacute;fono se asust&oacute; ya que hab&iacute;a pasado mucho tiempo y aun ni se descambiaba. Dejando el retrato en el mismo lugar se dispuso a desvestirse para irse con su hijo a su casa.<\/p>\n<p>Estaba apenas quit&aacute;ndose la blusa cuando escucho algunos gritos que proven&iacute;an de abajo, en un principio la mujer sinti&oacute; miedo de que le hubiera pasado algo a su hijo. Ya iba a ponerse de nueva cuenta la blusa cuando pens&oacute; que lo m&aacute;s seguro es que se trataba de alguna broma que le estaba haciendo Do&ntilde;a Carmen a su hijo y las muchachas. Sab&iacute;a lo divertida que era ella y de seguro de eso se trataba. As&iacute; que m&aacute;s tranquila y omitiendo aquellos gritos decidi&oacute; continuar con lo que estaba haciendo.<\/p>\n<p>La mujer con su torso ya desnudo procedi&oacute; a quitarse los pantalones. Los tomo de la cintura con ambas manos y comenz&oacute; a jalarlos hacia abajo, pero por m&aacute;s que intentaba no bajaban ni un cent&iacute;metro. &ldquo;Supongo que, as&iacute; como batalle para pon&eacute;rmelos, tambi&eacute;n voy a batallar para quit&aacute;rmelos&rdquo;, pensaba mientras comenzaba a mover sus caderas de lado a lado como cuando alguien se aguanta en entrar al ba&ntilde;o y con sus manos continuaba jalando hacia abajo el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>El tiempo pasaba y por fin su esfuerzo rendia frutos, ya quedaban a la vista los hilos laterales y el peque&ntilde;o coraz&oacute;n met&aacute;lico de la tanga roja que llevaba puesta. El pantal&oacute;n ya estaba a la mitad de sus redondas nalgas, as&iacute; que la mujer inclino su torso hacia adelante mientras dejaba sus nalgas bien levantas y continuaba con ese meneo de caderas mientras segu&iacute;a jalando el pantal&oacute;n hacia abajo, pensaba que en esa posici&oacute;n ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil el poder hacer que bajara el pantal&oacute;n. Tal posici&oacute;n la hac&iacute;a con sus nalgas en direcci&oacute;n a la puerta del cuarto que daba directamente a las escaleras, aunque el que subiera por las escaleras sub&iacute;a d&aacute;ndole la espalda al cuarto, as&iacute; que primero ten&iacute;an que girar ya estando arriba para ver dicho cuarto. Samantha por las prisas y tambi&eacute;n por andar de distra&iacute;da por andar viendo el cuarto mientras se dejaba envolver por los recuerdos, hab&iacute;a olvidado el cerrar la puerta del cuarto, d&aacute;ndole la oportunidad a que alguien la viera en tan acalorada situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Oportunidad que no ser&iacute;a desaprovechada gracias al destino o la diosa fortuna que en esos momentos le sonre&iacute;a a tan asqueroso viejo. Que al momento de girar las escaleras y dirigirse a su cuarto, vio con asombro esas enormes nalgas casi desnudas mene&aacute;ndose de lado a lado. El viejo quedo hipnotizado con ese cadencioso meneo de caderas, en su mente se hab&iacute;a esfumado el coraje que hace solo algunos minutos casi le hace tener un paro cardiaco, ahora su mente solo estaba en blanco. El viejo sudaba como si hubiera corrido un marat&oacute;n, de su boca abierta se pod&iacute;a ver como se acumulaba una gran cantidad de saliva entre esos amarillentos dientes, mientras que en sus pantalones se comenzaba a dibujar un enorme bulto.<\/p>\n<p>Pero su asombro y excitaci&oacute;n se fue a las nubes cuando ese pantal&oacute;n cedi&oacute; y le dio la mejor vista de su miserable vida. La mujer dando un fuerte empujon por fin pudo hacer que el pantal&oacute;n bajara un poco m&aacute;s llegando hasta la mitad de sus piernas.<\/p>\n<p>Fue en ese preciso momento en el que aquel viejo entrando como en un trance y perdiendo control en sus extremidades, dejo caer la lata de cerveza que sosten&iacute;a en una de sus sucias manos. Y es que la vista que ten&iacute;a era privilegiada, pod&iacute;a ver en su m&aacute;xima expresi&oacute;n esas firmes y redondas nalgotas, bajando un poco la mirada sinti&oacute; como su verga drenaba toda la sangre de su sistema circulatorio para tener la erecci&oacute;n m&aacute;s grande de su vida, ya que ve&iacute;a como unos labios vaginales hinchados con algunos vellitos p&uacute;bicos rojizos. El viejo quer&iacute;a correr y abalanzarse sobre esas nalgotas para lamerlas, morderlas, besarlas y nalguearlas, su mente trabajaba a mil por hora ideando mil cosas que le har&iacute;a a esa culona, pero sus piernas no le reaccionaban. Fue en ese momento y dado al ruido que hizo su cerveza al caer, que un rostro se asomaba por un lado de esas nalgas, rostro que en un principio se miraba un tanto confundido, pero a los pocos segundos se llenaba de terror saliendo de lo m&aacute;s profundo de ella un aut&eacute;ntico grito de terror.<\/p>\n<p>-&iexcl;Aaahhh!- fue el grito que Samantha expulso de lo m&aacute;s profundo de su ser. Y es que aquel pasillo se encontraba oscuro, solo pod&iacute;a entre ver una enorme y redonda silueta parada a un lado de las escaleras. A la casada ni por la cabeza se le ven&iacute;a la opci&oacute;n que fuera alg&uacute;n ratero o alg&uacute;n fisg&oacute;n, ella cre&iacute;a que se trataba de alg&uacute;n fantasma o alg&uacute;n esp&iacute;ritu del mas all&aacute; ya que ella le ten&iacute;a mucho miedo a las cosas paranormales.<\/p>\n<p>Al viejo aquel grito lo hizo salir del letargo en el que estaba, haciendo que diera un brinco mientras dec&iacute;a, &acute;Ay weeey&acute;, ya que a &eacute;l tambi&eacute;n lo tomo sorprendido aquel grito.<\/p>\n<p>La levantando su torso y girando hacia aquella silueta mientras con una mana intentaba el taparse sus prominentes pechos, intento correr y cerrar la puerta, pero dando a que el pantal&oacute;n lo ten&iacute;a a media pierna, solo pod&iacute;a dar peque&ntilde;os pasitos.<\/p>\n<p>El viejo quedando embobado de nueva cuenta, pero ahora por el bamboleo de esos enormes pechos que aquella mujer intentaba taparse, pero tan solo alcanzaba a tapar sus pezones y aureolas con su peque&ntilde;a mano y antebrazo. Pero r&aacute;pidamente volvi&oacute; en si al ver como esa mujer intentaba llegar a la puerta, intu&iacute;a para cerrarla.<\/p>\n<p>-&iexcl;Espera! &iexcl;No te asustes!- el viejo extendiendo una de sus manos hacia el frente poniendo su palma en se&ntilde;al de alto mientras con la otra mano buscaba el interruptor del pasillo para prender la luz.<\/p>\n<p>Cuando al fin Erasmo encontr&oacute; el interruptor y pudo encender la luz, la casada pudo darse cuenta de que no se trataba de ning&uacute;n ente demoniaco sino de una persona, aunque por su apariencia si parec&iacute;a haber salido de alguna pel&iacute;cula de terror. La tranquilidad solo le duro unos segundos ya que de inmediato el miedo se volv&iacute;a apoderar de ella ya que estaba semi desnuda delante de un hombre que en su vida hab&iacute;a visto, ah&iacute; fue cuando se le vino a la mente que se trataba de alg&uacute;n ratero.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&#8230; qui.. quien es us&#8230; us&#8230;ted?- la mujer alzando la voz le preguntaba mientras continuaba intentando ocultar sus partes &iacute;ntimas.<\/p>\n<p>-So&#8230; soy Erasmo, yo&#8230; yo&#8230; vivo aqu&iacute;- el viejo tartamudeando le respond&iacute;a y es que en solo unos minutos estaba en una monta&ntilde;a rusa de emociones. No conocia ni siquiera a la mujer que estaba semi desnuda en su cuarto y ah&iacute; estaba el hombre d&aacute;ndole explicaciones como si fuera ella la due&ntilde;a de la casa.<\/p>\n<p>-&iexcl;No mienta, aqui vive do&ntilde;a Carmen!- la aun alterada Samantha segu&iacute;a cuestionando aquel hombre ya que esa respuesta la consideraba una mentira ya que sab&iacute;a por propia boca de Do&ntilde;a Carmen que su marido cuando se enter&oacute; que ella no podr&iacute;a tener bebes, la abandono y desde ese entonces ella jam&aacute;s volvi&oacute; abrir su coraz&oacute;n a ning&uacute;n hombre.<\/p>\n<p>-Ora, yo no soy ning&uacute;n mentiroso, te lo juro por la virgencita de Guadalupe.- el viejo haciendo la t&iacute;pica se&ntilde;al de los dedos para persignarse, se los besa en reiteradas ocasiones para que aquella mujer le creyera. -Es m&aacute;s mira, aqu&iacute; estamos los 2 juntos- el viejo sacando su viejo tel&eacute;fono de sus pantalones se met&iacute;a a la galer&iacute;a y le mostraba una foto de el con aquella vieja mujer mientras daba unos pasos hacia Samantha para que pudiera ver m&aacute;s de cerca la foto. Samantha al tambi&eacute;n bajar su mirada cuando el viejo buscaba en sus pantalones el tel&eacute;fono, ve&iacute;a con asombro como se le dibujaba un enorme bulto. R&aacute;pidamente levanto la mirada por lo incomodo que le pareci&oacute; el estar viendo esa cosa.<\/p>\n<p>La mujer ve&iacute;a dicha foto y ve&iacute;a como ambos se estaban besando, haciendo que Samantha comenzara a creer dicha historia de aquel hombre. Pero al momento de ver que este caminaba hacia donde estaba, ella comenz&oacute; a retroceder.<\/p>\n<p>-Es&#8230; est&aacute; bien, le creo. &iquest;Pero&#8230; porque me estaba espiando?- la mujer le preguntaba mientras lo ve&iacute;a de arriba abajo y m&aacute;s se preguntaba en sus adentros como es que su madre sustituta se besara con horrible sujeto. No es que esa Do&ntilde;a Carmen fuera la octava maravilla del mundo, pero sin duda podr&iacute;a tener algo mejor. -Viejo cochino- Samantha sin dejar que el hombre le diera una explicaci&oacute;n, decidi&oacute; solo decirle lo primero que se le vino a la mente.<\/p>\n<p>Erasmo al verse ofendido de nueva cuenta por una desconocida en su propia casa, sent&iacute;a como la sangre le herv&iacute;a de nuevo y cuando se dispon&iacute;a a contestarle con insultos y casi sacarla a patadas de su casa. Una voz desde abajo lo hizo ponerse helado.<\/p>\n<p>-&iexcl;Samantha! &iquest;Mija, todo bien? Te escuchamos dar un grito- Era Do&ntilde;a Carmen quien, recargada en el pasamanos de la escalera desde el primer piso, le preguntaba a su ni&ntilde;a.<\/p>\n<p>Samantha llen&aacute;ndose de valor al sentirse a salvo ya que Do&ntilde;a Carmen estaba a unos pasos de ella, se preparaba para decirle que subiera porque ese viejo cochino que ten&iacute;a por pareja la estaba espiando. Cuando vi que aquella masa de grasa apresurando su paso la alcanzo y poniendo su dedo &iacute;ndice en su boca le hacia la se&ntilde;al que guardara silencio mientras ve&iacute;a en su mirada cierto miedo.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; le pasa? No me toque- Samantha d&aacute;ndole un manotazo se alej&oacute; un poco de &eacute;l. -&iexcl;Que! &iquest;Tiene miedo de que Do&ntilde;a Carmen vea el viejo cochino que es?- la casada sintiendo controlada la situaci&oacute;n le preguntaba con cierto grado de desd&eacute;n y una risa fanfarrona.<\/p>\n<p>Al viejo ahorita no le importaba que aquella mujer lo estuviera ninguneando. Lo que le preocupaba era exactamente lo que dec&iacute;a ella. Y es que, a su vieja, ya le hab&iacute;an llegado muchos rumores que le dec&iacute;an que &eacute;l le estaba poniendo los cuernos con varias mujeres, pero siempre encontraba la forma de ocultar las evidencias as&iacute; que siempre quedaba salvado. Si bien era cierto, todas ya eran mujeres viejas y del mismo rodado que &eacute;l, gordas y feas.<\/p>\n<p>Pero si ve&iacute;a esta escena, sin lugar a dudas lo correr&iacute;a de la casa y era algo que no quer&iacute;a. Ya que el en verdad era solo un vividor que en la pobre de Do&ntilde;a Carmen se hab&iacute;a encontrado la loter&iacute;a ya que esta se hac&iacute;a cargo de todos los gastos de la casa y &eacute;l lo poco que ganaba en el taxi se lo gastaba en comprar cerveza con sus amigos o invitarle unos tacos o alg&uacute;n detalle a alguna de sus conquistas.<\/p>\n<p>Pensando r&aacute;pidamente en alguna idea para que la semidesnuda mujer no fuera a decir nada, comenz&oacute; a crear alguna mentira. Cuando de repente volvi&oacute; a escuchar la voz de su vieja ya que hab&iacute;a pasado un tiempo y Samantha aun no le respondia. Sab&iacute;a que si esa mujer no le respond&iacute;a r&aacute;pido subir&iacute;a y lo ver&iacute;a en tan comprometida situaci&oacute;n, as&iacute; que sin pensar mucho y con pura improvisaci&oacute;n le dijo lo primero que se le vino a la mente.<\/p>\n<p>-Trato de salvarnos a los 2- fue lo que sali&oacute; de la boca apestosa de aquel hombre.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;?- sin entender bien a que se refer&iacute;a, Samantha le pregunto.<\/p>\n<p>-Si, si nos ve, as&iacute; como estamos, &iquest;qu&eacute; crees que vaya a pensar?- Erasmo en su mentira intentaba meter a la mujer en la culpa. Sab&iacute;a que era la &uacute;nica opci&oacute;n que ten&iacute;a para que la mujer no dijera nada.<\/p>\n<p>-Yo no hice nada malo, solo me estaba descambiando y usted fue el que me estaba espiando, aqu&iacute; el &uacute;nico culpable es usted- la casada segura de lo que dec&iacute;a continuaba tranquila y ansiosa de que Do&ntilde;a Carmen subiera las escaleras para decirle todo. Cuando de repente el viejo dijo algo que la hizo titubear.<\/p>\n<p>-&iquest;Y t&uacute; crees que va a creer eso cuando te vea, as&iacute; como estas ahorita? Aparte cuando yo sub&iacute; me encontr&eacute; con que la puerta estaba abierta de par en par mientras mostrabas tus nalgotas. Pareciera como si te me estuvieras ofreciendo- mientras dec&iacute;a eso, ve&iacute;a como el rostro lleno de seguridad que ten&iacute;a esa mujer, se iba convirtiendo en uno de inseguridad.<\/p>\n<p>-Pe&#8230; pe&#8230; pero yo no sab&iacute;a que usted&#8230; subir&iacute;a- Samantha intentaba excusarse. Ella sab&iacute;a que no hab&iacute;a actuado de mala fe y esta circunstancia hab&iacute;a sido ajena a sus manos. Pero sab&iacute;a que, si ese hombre le dec&iacute;a esas eso a Do&ntilde;a Carmen, se podr&iacute;a meter en un gran problema.<\/p>\n<p>-Pues ser&aacute; el sereno, pero si ahorita que suba mi vieja y nos ve as&iacute;, que te quede claro que a los 2 nos va a mandar a la chingada. As&iacute; que tu elijes- Ahora la situaci&oacute;n cambiaba y es que el viejo era quien ten&iacute;a un rostro de seguridad mientras que Samantha era la que ten&iacute;a un rostro de pavor. Sab&iacute;a que su historia era la real, mientras que la de ese viejo era casi completamente una mentira, pero lo que la hac&iacute;a m&aacute;s cre&iacute;ble que su historia era el que ella se encontraba semidesnuda junto aquel hombre.<\/p>\n<p>-&iquest;Que te pasa que no contestas chamaca? Voy para all&aacute;.- Do&ntilde;a Carmen al no recibir respuesta de Samantha decidi&oacute; subir y ver que se encontraba bien. Lo que menos quer&iacute;a era tener otro susto como el que acababa de sufrir por parte de su energ&uacute;mena pareja.<\/p>\n<p>Samantha al escuchar eso y como unos pasos comenzaban a subir las escaleras un miedo se comenz&oacute; a apoderar de ella. Mientras el viejo al ver que la mujer no dec&iacute;a nada pensaba que en realidad se mantendr&iacute;a en su postura y dejar&iacute;a que su pareja los viera en tan comprometedora situaci&oacute;n lo que lo hizo asustarse y tomar de la cintura a la mujer para pegarla a su cuerpo intentando que tan diminuto y esbelto cuerpo cubriera semejante cuerpo, era como si un elefante se quisiera ocultar detr&aacute;s de un l&aacute;piz.<\/p>\n<p>-N&#8230; n&#8230; no, no, &iexcl;NO!- entre tartamudeos su voz pudo expulsar en un tono como de grito. -Es&#8230; estoy bien, so&#8230; solo que estaba terminando que quitarme el pantal&oacute;n y no pod&iacute;a hablar.- Samantha escuchaba como esos pasos que sub&iacute;an las escaleras se detuvieron lo cual le hizo sentir una gran calma. Era tanta la adrenalina que ni se hab&iacute;a dado cuenta que aquel hombre la ten&iacute;a sujeta de la cintura.<\/p>\n<p>-Ay muchacha me hab&iacute;as asustado. Pens&eacute; que te hab&iacute;a pasado algo. Bueno, ap&uacute;rate porque tu hijo ya est&aacute; muy impaciente- la mujer le dec&iacute;a mientras bajaba las escaleras. Si bien lo que dec&iacute;a de su hijo si era cierto, lo que en verdad quer&iacute;a era que se fuera para que no viera a Erasmo de mal humor. Quer&iacute;a present&aacute;rselo, pero sab&iacute;a que esa no era la mejor ocasi&oacute;n. Sin saber que en esos momentos aquel hombre ten&iacute;a bien agarrada a Samantha de su cintura mientras comenzaba a ver su semi desnudo cuerpo por todos lados.<\/p>\n<p>-S&#8230;si, d&iacute;gale que ya voy- la casada le ped&iacute;a que le dijera a su hijo mientras escuchaba cada vez m&aacute;s lejos los pasos hasta que ya no se oyeron.<\/p>\n<p>Samantha al sentirse ya un poco m&aacute;s tranquila, pudo sentir una mano que apretaba su cintura mientras sent&iacute;a un calor corporal ajeno al de ella. Girando su cabeza a un costado vio que se trataba de ese viejo que le respond&iacute;a con una sonrisa de complicidad al rostro de disgusto que ella le mostraba mientras con un empuj&oacute;n lo alejaba de ella. Pero en dicho acto su mano que cubr&iacute;a uno de sus pechos se movi&oacute; dejando a la vista de tan degenerado sujeto su peque&ntilde;o pez&oacute;n y areola rosadas.<\/p>\n<p>Samantha se dio cuenta justo cuando vio como ese sujeto le clavo la mirada en sus pechos mientras sacaba su lengua y se relam&iacute;a sus labios como si de un gran banquete se tratara. La mujer r&aacute;pidamente tapo su pecho mientras con un tono de enojo le dec&iacute;a a ese viejo.<\/p>\n<p>-&iexcl;V&aacute;yase de aqu&iacute;, d&eacute;jeme cambiarme para irme- el viejo en sus instintos m&aacute;s primitivos quer&iacute;a encuerarse y lanzarse sobre ese portento de hembra. Pero aun algo de raciocinio quedaba en su cachonda cabeza. Sab&iacute;a que su mujer podr&iacute;a subir en cualquier momento y ahora si hasta los huevos podr&iacute;a venir cortando. As&iacute; que no teniendo otra opci&oacute;n opto por seguir la decisi&oacute;n de esa mujer. &ldquo;Prefiero casa y comida antes que una cogida&rdquo;, pensaba el viejo.<\/p>\n<p>Mientras caminaba en direcci&oacute;n a la puerta segu&iacute;a comi&eacute;ndose con la mirada tan escultural cuerpo, todo le parec&iacute;a que lo hab&iacute;an hecho a mano. Ya estaba por salir del cuarto cuando vio el pantal&oacute;n a media pierna que ten&iacute;a la mujer y record&oacute; las complicaciones por las que estaba pasando para quit&aacute;rselo.<\/p>\n<p>Asi que sin esperar nada a cambio volteo a mirar a la cara a la due&ntilde;a de ese cachondo cuerpo y le dijo.<\/p>\n<p>-Si quieres te puedo ayudar a quitarte ese pantal&oacute;n jejeje- el viejo intento re&iacute;r para aligerar lo pesado que estaba el ambiente, pero solo logro que la mujer lo viera como desprecio y disgusto.<\/p>\n<p>-Est&aacute; loco si cree que voy a dejar que sus asquerosas manos me toquen- Samantha sin siquiera pensar la propuesta le dec&iacute;a al viejo. No pod&iacute;a imaginar tan aberrante situaci&oacute;n. Pero de nueva cuenta la fortuna estaba en su contra ya que otra voz hacia acto de presencia desde el piso de abajo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mam&aacute;, ap&uacute;rate!- era su hijo que ahora pod&iacute;a escuchar como comenzaba a subir las escaleras. De nueva cuenta el miedo comenz&oacute; a invadir el cuerpo Samantha quien no sabiendo que hacer, corriendo a paso corto por el pantal&oacute;n que no la dejaba dar pasos largos, se puso en la en el borde de la puerta y le grito -&iexcl;NO vengas! &iexcl;estoy en ropa interior!- el viejo veia deleitado como cuando la casada iba al borde de la puerta sus nalgas daban ligeros brincos a la hora que daba cada paso lo cual m&aacute;s lo enervaba en calentura.<\/p>\n<p>-Bueno, pero ap&uacute;rate. Aqu&iacute; te espero- el chamaco sentenciaba mientras se sentaba en uno de los escalones de la escalera. Quer&iacute;a meterle presi&oacute;n a su madre para que se apurara, lo que no sab&iacute;a es que solo estaba haciendo que su mam&aacute; tomara la decisi&oacute;n que no quer&iacute;a tomar.<\/p>\n<p>-Si&#8230; si&#8230; si ya voy- la mujer por el p&aacute;nico en el que se encontraba, dejo de lado que detr&aacute;s de ella se encontraba ese viejo e inclinando de nueva cuenta su torso hacia adelante comenz&oacute; a repetir los movimientos que estaba haciendo antes de que ese viejo la interrumpiera.<\/p>\n<p>A Samantha ya no le importaba estarle dando una buena vista de su curvil&iacute;neo cuerpo a ese degenerado sujeto. Lo que ella quer&iacute;a era el acabar con eso lo m&aacute;s r&aacute;pido posible porque no quer&iacute;a que su hijo subiera y la viera en esas circunstancias. Si el que la viera Do&ntilde;a Carmen le parec&iacute;a malo, el que la viera su hijo le parec&iacute;a a&uacute;n peor.<\/p>\n<p>Erasmo desde atr&aacute;s no perd&iacute;a detalle de eso meneo de nalgas y ahora estando m&aacute;s de cerca y con todo iluminado, ve&iacute;a hasta el m&aacute;s m&iacute;nimo detalle. Ve&iacute;a como esa diminuta tanga que tra&iacute;a puesta, se perd&iacute;a en medio de sus nalgotas solo dejando en la parte de arriba un corazon de metal que brillaba con la luz, mientras que en la parte de abajo ve&iacute;a como ese hilo rojo que era devorado por sus nalgas, era visible solo unos mil&iacute;metros para de nueva cuenta desparecer, pero ahora lo hac&iacute;a en medio de unos labios carnosos con unos peque&ntilde;os vellos rojizos. El viejo se sent&iacute;a en la gloria al poder estar contemplando tan exquisito momento, &ldquo;ni en los mejores puteros de la ciudad hay una vieja tan buena como esta&rdquo;, era lo que pensaba el viejo mientras ya comenzaba a masajearse un enorme bulto que se ve&iacute;a por encima de su pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Sin que la mujer prestara atenci&oacute;n por estar m&aacute;s preocupada de que su hijo subiera, no se percat&oacute; como el viejo se acercaba por un costado y poniendo una de sus grasientas manos en un costado de su cintura, tocando el hilo rojo que circundaba esa parte de su cadera, bajo su cabeza hasta el o&iacute;do de Samantha.<\/p>\n<p>-Si no te apuras tu hijo subir&aacute;. Si te ayudo m&aacute;s r&aacute;pido te podr&aacute;s ir- dec&iacute;a mientras comenzaba a jugar con el hilo de la tanga.<\/p>\n<p>Samantha al sentir esa mano y como le hablaba en voz baja cerca de su o&iacute;do, hizo que diera un brinco ya que no se lo esperaba. La adrenalina de ser descubierta la manten&iacute;a muy alerta pero el sentir esa mano juguetona le hac&iacute;a recordar lo que en la ma&ntilde;ana le hab&iacute;a sucedido algo muy similar con aquel otro viejo. El recordar de nuevo esa escena y que ahora en verdad pod&iacute;a ser descubierta, le hizo sentir miedo, pero a la vez ese vac&iacute;o en el est&oacute;mago volvi&oacute; aparecer. Mientras m&aacute;s escuchaba cerca de su o&iacute;do como el viejo le dec&iacute;a que lo dejara ayudarle, tambi&eacute;n sent&iacute;a como su aliento golpeaba contra su oreja haciendo que la sintiera muy caliente y segu&iacute;a jalando levente ese hilo. Su respiraci&oacute;n comenz&oacute; a tornarse poco a poco m&aacute;s pesada haciendo que sintiera como su piel le quemaba de lo caliente que la sent&iacute;a. Tal estado de la mujer no era precisamente por aquel viejo, sino por la situaci&oacute;n, el aliento caliente en su oreja, el rose de esa mano invasora y el hecho de ser descubierta la estaban haciendo calentarse como hace a&ntilde;os no lo estaba. Sus pechos que estaban suspendidos en el aire pod&iacute;an verse como eran coronados por esos duros pezones rosados. Su mente de a poco sent&iacute;a como se iba nublando mientras comenzaba a morderse su labio inferior con una tenue sonrisa mientras cerraba sus ojos.<\/p>\n<p>-&iquest;Entonces qu&eacute;? &iquest;Si te ayudo?- el viejo sin poder darse cuenta de todo lo que pensaba aquella ninfa, solo se limitaba a preguntar con una voz ya tambi&eacute;n cachonda. Y es que el tener tremendo mujeron con poca ropa en su cuarto y que este, la pudiera estar tocando, se le hac&iacute;a estar viviendo un sue&ntilde;o que deseaba su mujer no lo despertara nunca.<\/p>\n<p>&ldquo;Andale di que si cabrona culona&rdquo; eran los pensamientos de aquel tipo.<\/p>\n<p>-Pe&#8230;ro no me vayaaa queee sea rapidooo&#8230;- la mujer le respond&iacute;a de forma pausada y alargando las palabras por el poco aire que pod&iacute;a respirar por el estado de calentura en el que ya se encontraba.<\/p>\n<p>Samantha quitando sus manos del pantal&oacute;n y volviendo a cubrir sus pechos se limit&oacute; a solo observar hacia las escaleras mientras le daba camino libre a Erasmo de que hiciera su buena acci&oacute;n del d&iacute;a.<\/p>\n<p>El hombre viendo lo d&oacute;cil que se estaba comportando, hizo hacerlo sentir m&aacute;s seguro de la situaci&oacute;n. Dejando de jugar con el hilo de la tanga, comenz&oacute; a mover su mano sin dejar de tocar la piel de la mujer hasta que su mano hizo contacto con una de sus nalgas y le dio un apret&oacute;n. Pod&iacute;a sentir lo tersa y suave que era y a la vez se daba cuenta que ni con su palma completamente abierta, pod&iacute;a abarcar por completo ese pedazo de carne. Apenas y podia tomar la mitad.<\/p>\n<p>Samantha abriendo los ojos de manera inmediata giro su rostro hacia atr&aacute;s donde se encontraba el viejo y solt&aacute;ndole un manotazo le recriminaba con un semblate un poco molesto por tal atrevimiento.<\/p>\n<p>-Jejeje, perd&oacute;n, se me resbalo la mano- era la excusa burda que le daba con una sonrisa simplona.<\/p>\n<p>-No se mande o d&eacute;jeme sola- la casa le respond&iacute;a con un semblante de disgusto. Si bien, estaba caliente, eso no significaba que fuera a dejarse hacer esas cosas por tan horrible sujeto. Era una mujer casada y esto solo era una ayuda que le estaban dando para poderse irse a su casa con su querido hijo a su casa. Por lo menos esa es la justificante absurda que se hac&iacute;a creer la casada.<\/p>\n<p>El viejo r&aacute;pidamente puso una rodilla en el suelo dejando su grasienta cara a la altura de sus nalgas. Ve&iacute;a como su mano se hab&iacute;a marcado en su nalga, si bien el apret&oacute;n no hab&iacute;a sido fuerte, por lo blanco de la piel de la mujer, cualquier tacto hac&iacute;a que se le marcara como si la hubieran tocado con fuerza. &ldquo;Jejeje mira que bien se te ve mi mano en tu nalga, pinche culona. Hasta parece que fueras una vaca y esa marca fuera se&ntilde;al inequ&iacute;voca de que eres de mi propiedad&rdquo; pensaba el viejo mientras ve&iacute;a esa marca como si de una obra de arte se tratara.<\/p>\n<p>-Ap&uacute;rele que si no van a subir- Samantha volteando su rostro miraba como aquel sujeto miraba embobado sus nalgas. Aquella acci&oacute;n m&aacute;s que molestarla le pareci&oacute; chistosa. Pensaba que era como cuando su hijo miraba su caricatura favorita o su esposo ve&iacute;a un partido de futbol de su equipo favorito.<\/p>\n<p>El viejo quer&iacute;a que todo eso nunca acabara, pero a rega&ntilde;adientes comenz&oacute; a bajar el pantal&oacute;n. Pensaba que con un jal&oacute;n este caer&iacute;a hasta el suelo, pero grande fue su sorpresa cuando vio que con dicho jal&oacute;n el pantal&oacute;n continuaba igual, solo hab&iacute;a lastimado a Samantha que con una voz adolorida le volv&iacute;a a recriminar que tuviera m&aacute;s cuidado. El viejo entend&iacute;a por qu&eacute; la mujer hab&iacute;a batallado tanto y solo hab&iacute;a podido bajarlo hasta la mitad de sus piernas.<\/p>\n<p>Despues de un par de minutos, unos jalones y unos rega&ntilde;os de Samantha a Erasmo, este &uacute;ltimo por fin hab&iacute;a cumplido con su cometido. La mujer ahora si tan solo vest&iacute;a esa diminuta tanga y el pantal&oacute;n solo quedaba en sus tobillos.<\/p>\n<p>-Oiga, hmmm&#8230; ay&uacute;deme tambi&eacute;n a quit&aacute;rmelos por hmmm&#8230; completo- la mujer le ped&iacute;a mientras con una mano intentaba el jalarlos, pero en esa posici&oacute;n y solo con una mano le era imposible.<\/p>\n<p>-Pero si te los quito ah&iacute; parada te vas a caer cuando le d&eacute; el jal&oacute;n al pantal&oacute;n. Mejor si&eacute;ntate en la cama y as&iacute; nos evitamos un accidente- Erasmo sin ninguna malicia le suger&iacute;a a la casada. Lo que menos quer&iacute;a era que tan hermoso sue&ntilde;o que estaba teniendo no se volviera en una horrible pesadilla con alg&uacute;n accidente.<\/p>\n<p>Samantha ve&iacute;a por primera vez sincera preocupaci&oacute;n por parte de &eacute;l hacia ella. As&iacute; que aceptando que, si corr&iacute;a peligro en intenta quitarse el pantal&oacute;n en esa posici&oacute;n, acepto su sugerencia.<\/p>\n<p>La mujer se dirigi&oacute; entre pisando el pantal&oacute;n mientras con sus manos continuaba cubriendo sus pechos, maldec&iacute;a el haberle hecho caso a su hijo y haber salido sin brasier de la casa. Ahora otros ojos ve&iacute;an partes de su cuerpo que antes solo hab&iacute;a visto su esposo.<\/p>\n<p>Posando sus nalgas en las s&aacute;banas de la cama y levantando ambas piernas en direcci&oacute;n al hombre, le dec&iacute;a que ya estaba lista.<\/p>\n<p>Erasmo tomando con sus 2 manos el pantal&oacute;n dio 3 jalones, pero este no ced&iacute;a, tan solo ve&iacute;a como el cuerpo de Samantha se mov&iacute;a con tanto jaloneo como si de una mu&ntilde;eca de trapo se trata. El viejo tomaba un respiro en cada jal&oacute;n y es que en su vida hab&iacute;a esforzado tanto a su obeso cuerpo. Estaba en uno de esos respiros cuando de repente sinti&oacute; que el mismo diablo les estaba hablando.<\/p>\n<p>-Samantha, tu hijo ya se enfad&oacute; muchacha. &iquest;Qu&eacute; tanto haces?- Do&ntilde;a Carmen hab&iacute;a regresado ya que al fin hab&iacute;a atendido al par de muchachas y estas ya se hab&iacute;an ido. Ve&iacute;a como Daniel permanec&iacute;a sentado en las escaleras con un rostro de fastidio. As&iacute; que, sin m&aacute;s la mujer decidi&oacute; subir y apurar a la casada.<\/p>\n<p>Al escuchar la voz y el ruido de sus sandalias al estar subiendo las escaleras a paso lento, Samantha y Erasmo se vieron a los ojos con un pavor como si la mism&iacute;sima muerte fuera por ellos. En voz baja Samantha le dec&iacute;a que se apurara mientras que el viejo en un ataque de fuerza, le dio un jal&oacute;n que hizo salir el pantal&oacute;n de los tobillos. Pero tambi&eacute;n haciendo que, por la fuerza, el viejo fuera a dar contra la pared mientras que Samantha cayo completamente de espaldas contra la cama.<\/p>\n<p>El viejo sob&aacute;ndose la nuca por tremendo golpe que se dio, se acerc&oacute; a la cama para ver si la mujer se encontraba bien. Pero apenas le iba a preguntar cuando la imagen que vio lo dejo mudo.<\/p>\n<p>Samantha por la velocidad en la que cay&oacute; en la cama hizo que sus brazos cayeran a los lados de su cabeza dejando sus pechos completamente al descubierto, viendo lo grandes y blancos que eran, que a su vez contrarrestaban con lo rozados de sus pezones. Mientras que sus piernas hab&iacute;an quedado completamente abiertas dejando ver como sus los labios estaban completamente expuestos ya que la tela de la tanga estaba completamente metida en la vagina. El viejo mov&iacute;a sus ojos por todo el cuerpo de esa mujer intentando que su atrofiado cerebro por tanto alcohol que consum&iacute;a, pudiera guardar la er&oacute;tica imagen en alguna de sus neuronas que aun funcionaban. Con su cabello desparramado en la cama, estando pr&aacute;cticamente desnuda, con sus brazos y piernas en esa pose, pareciera una amazona que hab&iacute;a perdido la batalla y su castigo era el saciar el libido del macho que ten&iacute;a delante.<\/p>\n<p>Samantha comenzaba a abrir sus ojos despu&eacute;s del golpe que hab&iacute;a sufrido y lo primero que vio con miedo fue a ese hombre casi encima de ella. La mirada que ten&iacute;a era la de un loco y no entend&iacute;a el porqu&eacute;, hasta que bajo su mirada y vio el motivo. R&aacute;pidamente llevo sus manos a sus pechos e intento el cerrar sus piernas, pero el hombre estaba en medio de ellas lo cual le imped&iacute;a tal acci&oacute;n. Al bajar su mirada tambi&eacute;n vio con mucho asombro como un bulto enorme se le formaba en los pantalanes. Cre&iacute;a que se trataba del alg&uacute;n pepino que estaba escondido ah&iacute; ya que por el tama&ntilde;o y grosor lo relacionaba con esa verdura.<\/p>\n<p>Aquella pareja se encontraba en tan inc&oacute;moda situaci&oacute;n cuando los pasos que se escuchaban m&aacute;s cerca los sacaron de sus pensamientos e impulsos. El viejo asom&aacute;ndose por la puerta, ve&iacute;a como la cabeza de su mujer se comenzaba a ver por escaleras. Sab&iacute;a que ya era muy tarde para intentar esconderse en el ba&ntilde;o. Lo &uacute;nico que se le ocurri&oacute; fue ponerse a un lado del ropero que estaba a un lado de la puerta y rezar porque aquella vieja no entrara al cuarto.<\/p>\n<p>Samantha por su parte, como resorte se levant&oacute; de la cama mientras buscaba su vestido que encontr&oacute; tirado a un lado de la cama. Mientras ve&iacute;a de reojo como ya el cuerpo de Do&ntilde;a Carmen se ve&iacute;a completamente, ella apresuradamente se pon&iacute;a su vestido y se dirig&iacute;a al tocador.<\/p>\n<p>-&iquest;Mija, porque tardas tanto? Tu ni&ntilde;o ya esta muy desesperado- Do&ntilde;a Carmen le cuestionaba a Samantha mientras se acercaba al cuarto.<\/p>\n<p>-Ay, perdon Do&ntilde;a Carmen, es que me estaba arreglando un poquito jiji- intentando actuar normal la casada le decia aquella mujer, pero sin duda la risa era una se&ntilde;al de lo asustada que estaban.<\/p>\n<p>-Que vanidosa eres Samantita. Oye, te ves muy colorada, &iquest;tienes calor?- la vieja veia el color rojizo en la piel de la mujer y como esta tenia unas gotas de sudor en su frente.<\/p>\n<p>-Ay si, un poco. Aparte el quitarme el pantalon me costo mucho, as&iacute; que tambien por eso me acalore jijji- Samantha intentando sonar lo mas normal del mundo le respondia aunque sentia como la adrenalia por dentro la estaba consumiendo.<\/p>\n<p>-Me hubieras dicho para darte una mano mi ni&ntilde;a- con una sincera preocupacion le decia<\/p>\n<p>-Me la dieron&#8230;- en voz baja y dirigiendo su mirada hacia donde estaba Erasmo le daba una mirada de enojo a lo que el viejo solo se limitaba hacerle se&ntilde;as con su dedo en su boca en se&ntilde;al de que guardara silencio.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;?- fue lo unico que le respondio la se&ntilde;ora ya que fue tan bajo lo que dijo Samantha que no pudo escucharlo.<\/p>\n<p>-Nada, que ya nos vayamos porque Daniel debe de estar enojadojijiji- Samantha juntando el pantalon y la blusa, salio del cuarto mientras tomaba a Do&ntilde;a Carmen del brazo para amabas bajar las escaleras.<\/p>\n<p>El viejo al solo escuchar unos murmullos abajo y como estos se fueron silenciando entendio que el peligro ya habia pasado. Justo en ese momento volvieron esas im&aacute;genes en donde Samantha estaba acostada en su cama y de inmediando se dejo caer ah&iacute; intentando aspirar su aroma que aun quedaba en esas sabanas.<\/p>\n<p>Mientras que abajo, los 3 ya se encontraban en la banqueta mientras se desped&iacute;an.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Carmen le entregaba su bolsa con las prendas que le habia comprado y le decia que ma&ntilde;ana mismo le llevaria el uniforme a su casa a lo que Samantha le pagaba por las prendas y le dejaba otros billetes para que de ah&iacute; comprara el uniforme.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Carmen veia muy oscuras y solas las calles, lo que le dio preocupacion de que se fueran camiando solos. Habia escuchado que ultimamente los robos en la colonia estaban aumentando. Asi que le sugeria a Samantha que tomara un taxi, Do&ntilde;a Carmen le queria decir que su amor los podia llevar pero dado al ultimo percance que tuvieron hace unos minutos, no queria que les fuera a contestar con una majaderia que hiciera sentir mal a su ni&ntilde;a. Pero la mujer le decia que no, que eran solo unas cuadras y no les pasaria nada. A Samantha tambien le parecia peligroso el andar caminando por aquellas calles tan oscuras, pero lo que queria era ya irse lo antes posible de ah&iacute; para intentar olvidar lo que habia ocurrido arriba.<\/p>\n<p>Estaban discutiendo las 2 mujeres cuando Do&ntilde;a Carmen sinti&oacute; una mano en su hombro y vio como Samantha giro su rostro hacia un lado con cierta incomodidad.<\/p>\n<p>-Bueno, bueno, &iquest;qu&eacute; est&aacute; pasando aqu&iacute;? Jejeje- se trataba de Erasmo quien muy quitado de la pena y con una sonrisa se un&iacute;a a la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Me asustaste viejo. Mira te quer&iacute;a presentar a Samantha y su hijo Daniel. Ella es hija de mi mejor la que te hab&iacute;a comentado que lamentablemente ya falleci&oacute;- la se&ntilde;ora le presentaba a su pareja a quien ve&iacute;a como su hija. Sin saber que ambos ya se hab&iacute;an conocido muy de cerca hace unos minutos o m&aacute;s bien, Samantha era la que se hab&iacute;a presentado muy al &ldquo;natural&rdquo;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ah caray! Con que ella es la famosa Samantita de la que tanto me hablabas. Pues mucho gusto muchacha, es todo un placer el por fin conocerte. Yo me llamo Erasmo a tus ordenes jejeje- el viejo ignorando por completo al chiquillo y tan solo enfoc&aacute;ndose en la hembra que ten&iacute;a enfrente, le extendi&oacute; la mano en se&ntilde;al de saludo intentaba que sus miradas se encontraran, pero la mujer esquivaba la mirada.<\/p>\n<p>-Gracias- era la seca respuesta de Samantha hacia aquel hombre mientras miraba hacia un lado de la banqueta. El tocar la mano de aquel hombre le produc&iacute;a una gran incomodidad por el cinismo con el que estaba ah&iacute; parado como si nada hubiera pasado.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Carmen ni cuenta se dio de lo incomodo que estaba el ambiente. La felicidad la cegaba ya que en varias ocasiones se hab&iacute;a imaginado ese momento, en el que pudiera presentar a ambos.<\/p>\n<p>-Bueno, y &iquest;qu&eacute; tanto discut&iacute;an mujer?- el hombre se hacia el que no sab&iacute;a de que hablaban cuando en realidad si sabia. Y es que mientras estaba acostado oliendo las s&aacute;banas, pudo escuchar por la ventana de la recamara que daba a la calle, como su mujer le dec&iacute;a a Samantha que se fuera en taxi, pero ella terca le dec&iacute;a que no. Ah&iacute; fue cuando puso a funcionar su pervertido cerebro e inmediatamente bajo a donde estaban ellas.<\/p>\n<p>-Ay viejo, pues esta muchacha que no me hace caso. Le digo que se vaya en taxi a su casa porque est&aacute;n muy oscuras y solas las calles. No venga siendo que le vayan a dar un susto a ella y su hijo- la se&ntilde;ora en un tono de sincera preocupaci&oacute;n le respond&iacute;a a Erasmo<\/p>\n<p>-Faltaba m&aacute;s vieja, yo ahorita mismo los llevo. S&uacute;banse a mi taxi- Erasmo soltando a su mujer se dirig&iacute;a a su carcacha con llantas.<\/p>\n<p>-&iexcl;No como cree! Ahorita nos vamos mi hijo y yo solos. Al cabo no nos va a pasar nada- justo en ese momento escuchan a un par de cuadras las sirenas de una patrulla que conduc&iacute;a a toda velocidad.<\/p>\n<p>-Mam&aacute;, mejor si hay que irnos con el se&ntilde;or- Daniel abraz&aacute;ndose de la cintura de su madre ve&iacute;a a lo lejos los focos rojos y azules de la patrulla que iban desapareciendo en la penumbra de la calle.<\/p>\n<p>Al ver lo asustado que se encontraba su hijo y en el fondo ella tambi&eacute;n, aunado a que ambos viejos continuaban insistiendo, la casada no tuvo de otra que aceptar el &ldquo;avent&oacute;n&rdquo; y se dirigieron al taxi.<\/p>\n<p>-&iexcl;Yo tambi&eacute;n voy con ustedes!- Do&ntilde;a Carmen sin decir m&aacute;s se dirigi&oacute; al veh&iacute;culo. Samantha al ver que tambi&eacute;n ella ir&iacute;a sinti&oacute; un gran alivio ya que no quer&iacute;a tener ning&uacute;n tipo de charla con ese tipo.<\/p>\n<p>-&iexcl;No t&uacute; te quedas!- con voz autoritaria y con una mirada de pocos amigos el viejo se dirig&iacute;a hacia la se&ntilde;ora que quedo sorprendida al igual que Samantha por tan contundente respuesta.<\/p>\n<p>-&iquest;Pero porque viejo?- con una voz confundida y algo triste la mujer le preguntaba al hombre.<\/p>\n<p>-Pues&#8230; pues&#8230; porque me tienes que preparar de comer, as&iacute; que te quedas para prepararme algo rico en lo que yo los llevo- el viejo en un principio no sab&iacute;a que pretexto poner, pero al escuchar sus tripas gru&ntilde;ir r&aacute;pidamente supo lo que ten&iacute;a que decir. Sab&iacute;a que su tonta mujer le creer&iacute;a y aceptar&iacute;a.<\/p>\n<p>-Tienes raz&oacute;n viejo- Do&ntilde;a Carmen recordando como se hab&iacute;a puesto hace rato, prefiri&oacute; no tentar m&aacute;s su suerte. Al final m&aacute;s ocasiones tendr&iacute;an para ir dar la vuelta en el taxi, eran las ideas que ten&iacute;a la mujer. -Bueno mija, s&uacute;banse y me mandas mensaje cuando lleguen, por favor- la mujer acerc&aacute;ndose a Samantha le daba un c&aacute;lido beso en la mejilla mientras a Daniel le daba otro.<\/p>\n<p>Samantha le respondi&oacute; que lo har&iacute;a y sin m&aacute;s, se meti&oacute; con su hijo en la parte trasera del coche. Erasmo dici&eacute;ndole unas ultimas cosas a su mujer tambi&eacute;n procedi&oacute; a meterse al taxi y se marcharon mientras por la ventana sacaba su mano en forma despedirse de Do&ntilde;a Carmen la cual les aventaba una persignada.<\/p>\n<p>Samantha dejando de mirar por la ventana y regresando la vista hacia dentro de aquel viejo coche, ve&iacute;a la decoraci&oacute;n. En primera pod&iacute;a sentir como un resorte del asiento impactaba contra su nalga haci&eacute;ndole ir incomoda, pero al ver que su hijo iba con los aud&iacute;fonos puestos, ya no quiso molestarlo dici&eacute;ndole que se moviera un poco para as&iacute; evitar esa incomodidad, al final no ser&iacute;a un viaje largo. Dirigiendo su mirada hacia los asientos de adelante, podia ver que dichos asientos llevaban una funda amarilla muy percudida, pero en el centro se ve&iacute;a un escudo del Am&eacute;rica al igual que en el espejo retrovisor ve&iacute;a un &aacute;guila de peluche colgada con el uniforme del Am&eacute;rica. Sin darse cuenta miro por el espejo y vio como los ojos del viejo tambi&eacute;n la miraban, r&aacute;pidamente giro su mirada de nueva cuenta hacia la ventana mientras sus mejillas se pon&iacute;an levemente coloradas. Pasaron unos minutos en los que el interior del carro continuaba en silencio tan solo la radio romp&iacute;a con ese silencio sepulcral y es que el viejo hab&iacute;a decidido tomar la ruta m&aacute;s larga para poder tener m&aacute;s tiempo con esa diosa, pero desde que hab&iacute;an salido de la casa no hab&iacute;a dicho ni una palabra. La casada iba mirando las pocas luces que habia en las calles cuando pudo escuchar en la radio una canci&oacute;n que se le hizo familiar, &acute;cuando te vere otra vez, mi vida cuandooo&acute;.<\/p>\n<p>-Son las noches imposibles so&ntilde;&aacute;ndoteee- Samantha sin darse cuenta comenz&oacute; a cantarla en voz baja y es que esa canci&oacute;n era una de sus favoritas. El viejo que iba atento a todo lo que hac&iacute;a o dec&iacute;a ella, no perdi&oacute; la oportunidad.<\/p>\n<p>-Ven, ven mi amooor, ven alegrar mi vida- berreaba el viejo ya que a eso no se le pod&iacute;a decir canto. Mirando por el retrovisor ve&iacute;a que Samantha sorprendida lo miraba tambi&eacute;n. -Esta buena esa rola, &iquest;no?- subi&eacute;ndole el volumen a la radio volv&iacute;a a mirar a la casada por el retrovisor esperando una respuesta.<\/p>\n<p>-si- en un tono muy bajo y mir&aacute;ndolo por el retrovisor le respond&iacute;a la casada. Y es que tal acci&oacute;n le pareci&oacute; vergonzosa, pero a la vez divertida. Le recordaba cuando era mucho m&aacute;s joven y ve&iacute;a a su madre y padre cant&aacute;ndose esa canci&oacute;n. Hab&iacute;a intentado replicar esa escena con Roberto, pero a &eacute;l no le gustaba esa m&uacute;sica as&iacute; que nunca le sigui&oacute; la corriente.<\/p>\n<p>-Mam&aacute;, &iquest;ya mero llegamos?- Daniel quit&aacute;ndose los aud&iacute;fonos y apagando su celular volteaba a verla.<\/p>\n<p>-Ya mero llegamos chamaco- Erasmo en un tono seco le respond&iacute;a al escuincle. Y es que apenas sent&iacute;a que iba a poder platicar con su ninfa, pero todo se hab&iacute;a arruinado por culpa de Daniel.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un par de minutos mientras Daniel le contaba unas tonter&iacute;as sobre su videojuego a su madre que tanto ella como Erasmo no entend&iacute;an, llegaron por fin a la casa.<\/p>\n<p>Daniel r&aacute;pidamente quit&aacute;ndole las llaves a su madre de la mano, bajo del auto y se fue abrir la puerta. Mientras que Erasmo tambi&eacute;n con reflejos felinos nunca antes vistos y sintiendo como le tronaban unos huesos de la espalda por el movimiento tan brusco, bajo del carro para abrirle la puerta a tan hermosa dama. En su d&iacute;a a d&iacute;a jam&aacute;s se bajaba a abrirle la puerta nadie, ni, aunque se tratara de una pobre anciana que apenas se pod&iacute;a mover, es m&aacute;s, con ellas era m&aacute;s grosero y casi las hacia bajar con el taxi en movimiento, pero con Samantha era todo lo contrario.<\/p>\n<p>Samantha sorprendida ve&iacute;a tal detalle y como el viejo le daba la mano para que se apoyara de ah&iacute; para salir. Era como ver cuando el guapo pr&iacute;ncipe le ayudaba a bajar a la hermosa princesa del lujoso carruaje, solo que aqu&iacute; lo &uacute;nico que hab&iacute;a era una hermosa y bien proporcionada princesa ya que el viejo si parec&iacute;a pr&iacute;ncipe pero aun convertido en sapo y al carruaje parec&iacute;a que ya le hab&iacute;an dado las 12 y se hab&iacute;a convertido en calabaza.<\/p>\n<p>La mujer agradeciendo el detalle lo acepto y es que tambi&eacute;n el asiento estaba muy sumido que se le dificultar&iacute;a el salir por su propia cuenta de ah&iacute;.<\/p>\n<p>-Sana y salva en tu casa, Samantha- diciendo eso, el viejo le propinaba un beso en su mano.<\/p>\n<p>-Gra&#8230;gracias- Samantha tartamudeando le respond&iacute;a y es que no se esperaba tal accion que la hizo ruborizar.<\/p>\n<p>-Para nada, el placer fue snaf todo mio, hermosa- el hombre acercando su boca a su oreja le dec&iacute;a eso mientras daba una fuerte respiraci&oacute;n al aroma que emanaba su cabello.<\/p>\n<p>Samantha sinti&oacute; que los calzones se le bajaban con tal atrevimiento del viejo. Sinti&oacute; unas ricas punzadas en su vientre y con ello un calorcito en su vagina. Si hubiera alguien afuera, creyeran que se trataba de una pareja y es que la forma en que el viejo ten&iacute;a cerca su cara a la de ella, daba la impresi&oacute;n de que se estaban besando.<\/p>\n<p>-N&#8230; nos vemos- la casada r&aacute;pidamente se separ&oacute; del viejo y sin m&aacute;s subi&oacute; las escaleras que daban a la banqueta, regal&aacute;ndole involuntariamente una rico meno de sus nalgas. Cuando llego a la puerta de su casa giro su rostro, con una t&iacute;mida sonrisa y moviendo su mano en se&ntilde;al de despedida se meti&oacute; a su casa.<\/p>\n<p>-Ay Samantita, vas a ser m&iacute;a ya lo veras. Te ves muy decente, pero se te nota que eres una conejona jejeje- el viejo sob&aacute;ndose el bulto en sus pantalones miraba a la puerta con una sonrisa para despu&eacute;s subirse a su taxi y marcharse por aquella oscura calle.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 58<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Ya hab&iacute;an pasado unas horas de los acontecimientos acalorados que hab&iacute;a vivido Samantha en aquella fruter&iacute;a con tan apesto sujeto. 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