{"id":40021,"date":"2022-11-24T23:00:00","date_gmt":"2022-11-24T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-11-24T23:00:00","modified_gmt":"2022-11-24T23:00:00","slug":"cuanto-deseo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cuanto-deseo\/","title":{"rendered":"Cuanto deseo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40021\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Amo verte as&iacute; cuando estamos en cualquier lugar. Hoy en particular, en la universidad. Adoro la forma tan conservadora de lucir tus curvas, tu hermoso cuerpo, como deseo que sea m&iacute;o otra vez. Vas de forma tan provocadora, solo yo soy capaz de notarlo. Ante la vista de los dem&aacute;s, te ves tan normal, una chica entre el mont&oacute;n tal vez, para m&iacute;, una mujer con una feminidad tan grande como mis ganas de tomarte entre mis brazos y comerte a besos.<\/p>\n<p>Hoy te he notado de nuevo, deseando que me veas, lo erecto que me pones. Te deseo a cada paso. Imagino como seria estar de nuevo contigo. Como deseo enserio que nos apartemos de todos y nos pongamos creativos al besarnos. Ya no es besarnos sino comernos la boca. Tu lengua peleando con la m&iacute;a, mi lengua provocando tu delicado cuello, mi lengua lamiendo tu oreja, mi lengua no se calma contigo. Solo imagino, como seria llevarte a un lugar apartado de todos, estar solos como hace mucho no lo estamos. Te sientas en una mesa para quedar a mi altura, acercarme tom&aacute;ndote del cuello con una ligera presi&oacute;n para aumentar tu adrenalina y tu deseo.<\/p>\n<p>Pegar mi cuerpo con el tuyo, notar nuestro calor en un momento de inevitable ardor de pasi&oacute;n. Te sostengo del cuello y te acerco a mi cara mientras yo me acerco a la tuya. Ese aroma, tan embriagante. No podemos dejar de vernos a los ojos desvi&aacute;ndonos de vez en cuando a nuestros labios porque ambos sabemos que es ah&iacute; donde empieza nuestra pasi&oacute;n. En silencio, solo una respiraci&oacute;n agitada, tantas emociones, tanto calor, siento que el pantal&oacute;n me aprieta y comienzo a frotarlo lentamente en el calor de tu para&iacute;so. Tomo la iniciativa, lentamente me acerco a tus labios con mis labios palpitando, deseando desfogar tanta tensi&oacute;n.<\/p>\n<p>Siento tu respiraci&oacute;n tan cerca de mis labios, no puedo con tanto, solo estoy tent&aacute;ndote, pero a la vez me frustra no estarnos besando, desgarrando nuestra ropa, coger con tanta desesperaci&oacute;n hasta acabar jadeando y sudorosos, creyendo que nuestros gritos no los escucho nadie aun sabiendo que era imposible ocultar nuestra pasi&oacute;n. Al fin, toc&oacute; con mis labios ardiendo los tuyos que son de fuego, abrimos la boca con los ojos cerrados, disfrutando cada cent&iacute;metro de nuestras bocas pegadas. Esa humedad tan caliente, caracter&iacute;stica de un beso cargado de sentimientos.<\/p>\n<p>Llevamos el ritmo en aumento, ya no solo participan nuestros labios, nuestras lenguas calientes peleando su lugar. Tomas mi cabeza por detr&aacute;s con tu delicada mano y me presionas hacia ti.<\/p>\n<p>Es inevitable, estamos desencadenando toda la lujuria guardada por tanto tiempo. Inconscientemente, nuestros cuerpos se mueven a un mismo ritmo, te tengo agarrada de la cintura, que delicioso beso, nuestras cabezas giran de un lado a otro sin separar nuestras bocas y la saliva va entrando en el juego para arrastrar cada vez m&aacute;s nuestros labios. Aquella saliva que m&aacute;s tarde jugar&aacute; un papel a&uacute;n m&aacute;s importante del que hace en estos momentos. Nos pegamos cada vez m&aacute;s, nuestras respiraciones dejan de estar cada vez m&aacute;s fuertes para convertirse en peque&ntilde;os gemidos de placer. No puedo con tanto, adoro tus labios, pero tu cuerpo se sentir&aacute; celoso de que no lo beso tambi&eacute;n. Bajo a tu cuello y recorro cada parte con mi lengua. Subo hasta tu oreja y de forma juguetona la muerdo un poco.<\/p>\n<p>Saco mi lengua y procedo a darte un est&iacute;mulo generoso en esa &aacute;rea, para acabar dici&eacute;ndote en un suspiro con voz ronca &ldquo;cuanto te deseo&rdquo;. Esto estremece tu cuerpo, me separo para admirar esa fase tuya de alto &eacute;xtasis. Tus gemidos no se hacen esperar, tienen bastante resonando en aquel sal&oacute;n de clases. No abres los ojos, no retiras tus manos de mi cuerpo, esto me permite seguir un poco m&aacute;s. Bajo con mi lengua recorriendo tu cuello hasta llegar al tri&aacute;ngulo de las bermudas, cualquier hombre se sentir&iacute;a perdido en una zona tan peligrosa como esa. Decido separarme, quiero admirarte una vez m&aacute;s antes de proceder.<\/p>\n<p>Esa figura, despeinada, roja, caliente, tan hermosa, tan m&iacute;a. Me alejo solo un poco m&aacute;s mientras subes tu mano derecha para de forma coqueta morderte un dedo. Te bajas del escritorio v&iacute;ctima de nuestra pasi&oacute;n incontrolable y la alta adrenalina de lo prohibido de nuestras acciones. &ldquo;Te tengo una sorpresa&rdquo; dices al fin con una mirada provocadora y lasciva, una sonrisa con tintes p&iacute;caros.<\/p>\n<p>Procedes a quitarte la blusa mientras sin quitarte la mirada de encima atraigo una silla y as&iacute; admirar un precioso espect&aacute;culo que ven&iacute;a. Con un lento pero sensual ritmo te despojas de toda tu ropa, es incre&iacute;ble como todo el d&iacute;a estuviste vestida as&iacute; para m&iacute;, una fina y perversa lencer&iacute;a negra con mallas y ligueros, una tanga metida de forma perfecta para mi deleite y un brasier que parec&iacute;a list&oacute;n de regalo que rid&iacute;culamente apenas ocultaba tus pezones, pero este supuesto misterio no hac&iacute;a m&aacute;s que aumentar mi calentura. Por fuera, una vestimenta conservadora que aparenta ser ni&ntilde;a buena y por debajo una deliciosa lencer&iacute;a digna de la m&aacute;s perversa mujer.<\/p>\n<p>As&iacute; eres tu, dulce por fuera, perversa por dentro. Te acercas con un contoneo sensual, cada paso que das marca los latidos de mi coraz&oacute;n inquieto por descargar tanta pasi&oacute;n acumulada. Intento pararme de la silla para tocarte toda y procedes a empujarme con tu mano derecha que antes me parec&iacute;a tan delicada y ahora tiene control sobre m&iacute;. Te sientas arriba de m&iacute;, de frente, poniendo tus manos sobre mis hombros y acercando tus labios a los m&iacute;os de la manera m&aacute;s provocativa posible, aunque a este paso, cualquier cosa que hagas me tiene en un trance de pura provocaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me comes entera la boca, dominas todo con tu lengua tan juguetona y caliente. Te tomo de la cintura mientras poco a poco bajo a mi zona favorita de tu hermoso cuerpo. Tomo con mis manos aquella retaguardia que todo el d&iacute;a me tenia como loco. Hago c&iacute;rculos con mis manos acercando intencionalmente mis dedos tanto a esa zona h&uacute;meda y prohibida. Aumentas tus besos, aumento mis intenciones. Me salto la tanga, no puedo hacerte esperar tanto y procedo a tocar toda la extensi&oacute;n de tus labios vaginales.<\/p>\n<p>Separas tu boca un momento para soltar un gemido de satisfacci&oacute;n, pero querida, este momento ya es m&iacute;o, eres m&iacute;a. Subo mi mano libre recorriendo tu espalda, pensaba en desatar tu brasier, aunque prefiero dejarlo un rato m&aacute;s. Subo por detr&aacute;s de tu cuello y aprieto un poco para atraerte a mi boca de nuevo; no hemos acabado. Mi mano en tu deliciosa vagina ya esta mojada de lo mucho que la he masajeado, es un excelente momento para meter mis dedos en el para&iacute;so. Mientras hago esto sueltas un gemido fuerte de placer, pues met&iacute; dos de mis dedos sin problema y los muevo con habilidad dentro de ti para que alcances el mayor placer del momento. Bajas tu cabeza cerca de mi pecho, yo no lo permito, te agarro del cabello y jalo fuerte hacia abajo.<\/p>\n<p>Parece que te gusta mientras sientes mis dedos en tu interior y otro dedo travieso aparece para masajear tu cl&iacute;toris en c&iacute;rculos peque&ntilde;os. Aumentas tu respiraci&oacute;n, tus gemidos, tus ojos cerrados, tu sudor en nuestros cuerpos se hace presente. Aprovechando la situaci&oacute;n y sin soltarte del cabello, tengo tu cuello a mi disposici&oacute;n para mi deleite aparte de todo lo anterior. Paso mi lengua con cierta presi&oacute;n en medio para que sientas como si quisiera de cortar un poco tu respiraci&oacute;n mientras gimes con amplitud y sopleteas por el calor. Tus manos no atinan m&aacute;s que tomarme de la cabeza de pegar tus pechos a mi cara. Tus caderas se mueven inquietas rozando un poco mi erecto miembro aun prisionero debajo del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Suelto al fin tu cabello, ya sabes a donde voy, lo he estado esperando. Impacientemente suelto al fin tu brasier y sin mucha admiraci&oacute;n, falta de cortes&iacute;a de mi parte a rasgos de la excitaci&oacute;n, hago a mi merced lo que mi boca quiera con tus pechos. Lamo en c&iacute;rculos, muerdo y aprisiono uno por uno tus pezones tan delicados. Es tan sencillo, est&aacute;n tan erectos para m&iacute;. Esos dedos dentro de ti tienen rato que, en vez de jugar adentro, entran y salen; acelero el movimiento, quiero que llegues, quieres que te haga venir. Entre gemidos, jadeos y un agresivo movimiento de parte de tus caderas que hasta hacen que la silla de mueva, me dices &ldquo;d&iacute;melo, quiero venirme mientras me lo dices&rdquo;.<\/p>\n<p>Este es un llamado de que tu primer orgasmo esta en puerta, tocando con todas sus fuerzas para salir. Me doy mi tiempo acelerando mis movimientos, meto y saco mis dedos, adentro masajeo tu punto G mientras tu amado cl&iacute;toris ya esta palpitante ante tu inevitable orgasmo. Saco de mi boca tu pez&oacute;n h&uacute;medo v&iacute;ctima de mis lamidas y al fin te complazco cuando lo veo oportuno &ldquo;quiero que te vengas para m&iacute;, perrita&rdquo;. Tengo mis dedos adentro cuando empiezas a temblar incontrolablemente, callas tus gemidos para proceder a casi gritar mientras con tus manos aprietas la camisa que tengo puesta. Muevo lentamente mis dedos para sacarlos de tu vagina, toda mi mano est&aacute; completamente mojada de tus fluidos. Tu orgasmo bajo de intensidad y quedas reposada con cuerpo completo cobre el m&iacute;o mientras respiras agitada.<\/p>\n<p>Algo agitado tambi&eacute;n, alcanzo a decirte sobre tu o&iacute;do casi como un suspiro &ldquo;tu turno&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Amo verte as&iacute; cuando estamos en cualquier lugar. Hoy en particular, en la universidad. Adoro la forma tan conservadora de lucir tus curvas, tu hermoso cuerpo, como deseo que sea m&iacute;o otra vez. Vas de forma tan provocadora, solo yo soy capaz de notarlo. Ante la vista de los dem&aacute;s, te ves tan normal, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18700,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-40021","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-erotismo-y-amor"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40021","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18700"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40021"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40021\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40021"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40021"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40021"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}