{"id":40049,"date":"2022-11-27T23:00:00","date_gmt":"2022-11-27T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-11-27T23:00:00","modified_gmt":"2022-11-27T23:00:00","slug":"ese-mundo-habanero-cap-6-ramiro-y-roger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ese-mundo-habanero-cap-6-ramiro-y-roger\/","title":{"rendered":"Ese mundo habanero (cap. 6): Ramiro y Roger"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40049\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En una de mis paseos por la capital pasando por el Parque Central,&nbsp; alguien me llam&oacute;, era Ramiro, aquel mulato grande del cumplea&ntilde;os y donde yo fui el regalo que Jos&eacute; le llev&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Cu&aacute;nto sin verte! Levantaste la pata y nadie te ha visto m&aacute;s.<\/p>\n<p>Me dijo sonriente. Claro que era cierto, despu&eacute;s de aquella noche me perd&iacute; como acostumbraba cuando alguien me trataba as&iacute; como lo hab&iacute;a hecho Jos&eacute;, pero Ramiro no ten&iacute;a la culpa de nada. Me pregunt&oacute; que si estaba apurado, le dije que no y nos fuimos caminando hacia Prado. Me cont&oacute; que Jos&eacute; hab&iacute;a preguntado por m&iacute; y yo, pues le contest&eacute; que &eacute;l sab&iacute;a c&oacute;mo localizarme, que eso de preguntar era un cuento. Por supuesto que no pon&iacute;a en duda lo que Ramiro me dec&iacute;a, s&oacute;lo le quer&iacute;a aclarar cu&aacute;l era la verdadera posici&oacute;n de cada uno. Ramiro comprendi&oacute; y no volvi&oacute; a mentarlo m&aacute;s, aunque s&iacute; ironiz&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Bueno, yo estoy contento de haber encontrado mi regalo! &iexcl;Es que lo hab&iacute;a perdido! &ndash; me dijo d&aacute;ndome un abrazo.<\/p>\n<p>Nos fuimos a una casa donde hab&iacute;a una fiesta, cuando entramos despu&eacute;s de saludar y de presentarme a algunos, me aclar&oacute; que hab&iacute;a muchos extranjeros all&iacute;, que todo con preservativo porque con esos no se sab&iacute;a nada seguro. Bebimos y charlamos un rato, el due&ntilde;o de la casa vino a nosotros.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; bol&aacute;? Est&aacute; esto bueno hoy.<\/p>\n<p>&#8211; Veo que tienes el garito lleno. &#8211; dijo Ramiro. &#8211; &iexcl;Mira, te traigo algo bueno!<\/p>\n<p>Me mir&oacute; el due&ntilde;o de la casa que ni me acuerdo c&oacute;mo se llamaba.<\/p>\n<p>&#8211; Lo importante es que sea buena maric&oacute;n, ya ves, los bugarrones los tenemos, por ahora hay dos pasivos con este.<\/p>\n<p>Se disculp&oacute; porque alguien lo llamaba, yo le ped&iacute; explicaciones a Ramiro.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye! &iquest;qu&eacute; co&ntilde;o pasa?<\/p>\n<p>&#8211; Mira, aqu&iacute; se re&uacute;nen los turistas, pagan fulas y singan&#8230;yo estoy en la lista de los activos, me quiero ganar algunos fulas. T&uacute; puedes ganar algo tambi&eacute;n, despu&eacute;s nos vamos juntos.<\/p>\n<p>&#8211; Pero&#8230;, pero&#8230;.<\/p>\n<p>&#8211; A ver, esto no es obligado, vienes y aceptas, si aceptas pues aqu&iacute; tendr&aacute;s un sitio pa que te den pinga y ganes algo. Eso s&iacute;, me lo dices porque no quiero quedar mal con Papito, el due&ntilde;o de esto. A veces tienes suerte y singas y el turista se queda toda la noche contigo, hay d&iacute;as que me singo a tres o dos, depende porque esto tiene sus ma&ntilde;as. Te he visto c&oacute;mo aguantas en la singueta y como lo gozas, eres una mina de oro, as&iacute; que mejor dime que s&iacute;.<\/p>\n<p>Me propon&iacute;a que me prostituyera, estaba claro, hab&iacute;a habitaciones para los que quisieran irse a singar. Me qued&eacute; porque de todas maneras ya hab&iacute;a llegado hasta all&iacute;. Papito pas&oacute; por la sala hablando con los cubanos que hab&iacute;a poniendo lacitos rosa a los pasivos y azul a los activos. A m&iacute; me llev&oacute; hasta el fondo para mostrarme un dormitorio, donde hab&iacute;a una cama, una mesita de noche con preservativos, lidoca&iacute;na y otras cremas, una lata con agua para si ten&iacute;a que hacer algo a modo de ba&ntilde;o, despu&eacute;s me mostr&oacute; la ducha, hab&iacute;a varias pero era para todos.<\/p>\n<p>&#8211; Mira, s&eacute; que eres nuevo en esto, ahora todos en la sala y s&iacute; alguien se decide por ti, pues ya sabes adonde tienes que ir. Yo estar&eacute; en la puerta y despu&eacute;s hacemos cuentas. &iquest;Est&aacute; claro?<\/p>\n<p>Yo estaba como adormecido con aquello, en fin, que volv&iacute; a la sala. Ramiro manoseaba a un turista m&aacute;s viejo que &eacute;l, alguien me toc&oacute; por el hombro.<\/p>\n<p>&#8211; Mi llamo Roger.<\/p>\n<p>Vaya un yanqui, pero al menos estaba bien, mayor eso s&iacute;, tendr&iacute;a sus cincuenta y tanto, con su pelo blanco y el bigote igual. Hablamos algo y me dijo al o&iacute;do que quer&iacute;a singar con ese acento americano que daba risa. Nos fuimos, al pasar Papito me deseo suerte y acentu&oacute; que era el primero en ligar.<\/p>\n<p>Roger se abalanz&oacute; sobre m&iacute; bes&aacute;ndome mientras nos desnud&aacute;bamos, cuando ca&iacute; de rodillas para mamar la pinga vi el tronco que ten&iacute;a y la circuncisi&oacute;n hecha. Nunca hab&iacute;a tenido a nadie as&iacute;. A Roger le preocup&oacute; por qu&eacute; me hab&iacute;a quedado as&iacute; mirando.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gustar?<\/p>\n<p>Mi respuesta fue acercar mis labios y besar el glande descubierto, para despu&eacute;s tragarme la pinga del yanqui. Roger gritaba cosas en ingl&eacute;s, muchas y dec&iacute;a &quot;oh, yes, oh yes&quot;. Al rato me tir&oacute; sobre la cama y se puso un cond&oacute;n, yo me puse lidoca&iacute;na para evitar dolor y abr&iacute; mis piernas. Qu&eacute; manera de singar el muy cabr&oacute;n, era como una m&aacute;quina, la met&iacute;a y sacaba a una velocidad incre&iacute;ble, parec&iacute;a que lo gozaba aunque era distinto al singar de los cubanos que parec&iacute;an disfrutar mejor. Despu&eacute;s cambiamos de posici&oacute;n y me sent&eacute; encima, no dur&oacute; mucho porque se vino enseguida entre gritos y revolcones. Cay&oacute; a mi lado sudando, me bes&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Mi ha gustado mucho.<\/p>\n<p>Al rato nos vestimos, &eacute;l sali&oacute; primero y yo arregl&eacute; el cuarto. Al salir Papito me dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Eres un bestia, que a ese yanqui cuesta hacerlo venir.<\/p>\n<p>Ramiro no estaba, por lo que me sent&eacute; con Roger a beber algo. Al rato se me acerc&oacute; un turista bajo y calvo que se dirigi&oacute; a Roger en ingl&eacute;s y despu&eacute;s a m&iacute; en espa&ntilde;ol para invitarme. Como una puta me levant&eacute; y me fui con &eacute;l, era espa&ntilde;ol y no me cost&oacute; trabajo porque lo &uacute;nico que quer&iacute;a era que se la chupara.<\/p>\n<p>&#8211; Nada de sexo, solo que me chupes la polla. &ndash; me dijo.<\/p>\n<p>Dur&oacute; aquel martirio m&aacute;s de lo que esperaba pero por suerte se vino el muy cabr&oacute;n, se levant&oacute; y se larg&oacute;. No tuve que salir del cuarto porque ya Papito tra&iacute;a a otro.<\/p>\n<p>&#8211; Mira, est&eacute; quiere fiesta contigo&#8230; &#8211; antes de largarse me dijo al o&iacute;do, Roger est&aacute; esperando.<\/p>\n<p>A m&iacute; pregunta de d&oacute;nde era recib&iacute; un Germany tajante, y con gestos para que me tirara en la cama con las nalgas abiertas. Rompi&oacute; el primer cond&oacute;n que quiso ponerse, por lo que el segundo se lo puse y volv&iacute;a la posici&oacute;n que &eacute;l quer&iacute;a. Me singo duro, no como Roger r&aacute;pido pero con dureza, me daba nalgadas y bufaba sobre mi espalda. Por suerte ten&iacute;a buen rabo y lo usaba bien. Cuando se vino me hizo que le quitara el cond&oacute;n y que le mamar&aacute; la pinga, me sorprendi&oacute; que siguiera tan dura como si nada despu&eacute;s de haber soltado tanta leche. Al rato me puso delante de las narices el cond&oacute;n, comprend&iacute;, se lo puse y volv&iacute; a acostarme. &Eacute;l sobre m&iacute; me estuvo singando no s&eacute; qu&eacute; tiempo, habla en su lengua, me besuqueaba la nuca hasta que se vino. Respir&eacute; con alivio cuando vi que ya no ten&iacute;a la pinga parada, eso significaba que se ir&iacute;a.<\/p>\n<p>Roger entr&oacute; casi cuando se abri&oacute; la puerta. Yo segu&iacute;a en la cama tendido, desnudo, los condones por el suelo. Roger se desnud&oacute; y se acost&oacute; a mi lado, al rato me hizo volverme, abrir las piernas y empez&oacute; a hacer algo que no esperaba: a mamar mi culo reci&eacute;n singado, claro que al comprobar que ten&iacute;a crema, se levant&oacute; y humedeciendo la toalla me lav&oacute; y regres&oacute; para dar lengua en mi culo. A Roger le gustaba, lo ten&iacute;a claro porque los anteriores hab&iacute;an singado y ya, a lo macho, sin mucho miramiento.<\/p>\n<p>&#8211; Roger&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, tell me.<\/p>\n<p>&#8211; Fuck me, please.- le dije<\/p>\n<p>&Eacute;l me complaci&oacute;, esta vez no fue como la anterior, sino m&aacute;s pasional, m&aacute;s despacio. Parec&iacute;a que quer&iacute;a demostrarme que la primera vez hab&iacute;a sido un impulso, una rabia contenida. Al rato me hizo sentarme sobre &eacute;l, nos abrazamos y me bes&oacute; metiendo su lengua en mi boca. Singaba rico el yanqui. Se vino pero seguimos jugando los dos, no se vino por tercera vez pero seguimos singando. Cuando se fue me dio la direcci&oacute;n de su hotel para que fuera a verle, me regal&oacute; cien fulas diciendo que no le dijera a nadie, me bes&oacute; y se fue. Cuando sal&iacute; pues le dije a Papito que ya no pod&iacute;a m&aacute;s, que me iba, quiso convencerme pero le dije que no pod&iacute;a m&aacute;s, me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Mira ya tienes cincuenta fulas, si te singas a uno m&aacute;s, te doy otros cincuenta y quedamos en paz.<\/p>\n<p>Le dije que no, me dio el dinero de mala gana, cincuenta, pero que hideputa, seguro que se hab&iacute;a metido tremenda cantidad y a m&iacute; me daba aquello. Le pregunt&eacute; por Ramiro y me dijo que estaba adentro. Sal&iacute; a la calle, el fresco de la madrugada me reanim&oacute;, me fui al malec&oacute;n, pensaba que no estaba mal la cosa. Hab&iacute;a singado, hab&iacute;a salido con 150 fulas y hab&iacute;a conocido a Roger, pero la idea de regresar a aquel sitio no me apetec&iacute;a mucho.<\/p>\n<p>En la calle me dirig&iacute; al malec&oacute;n pues todav&iacute;a era de madrugada, no habr&iacute;a ning&uacute;n transporte hasta el amanecer. Como de costumbre en el malec&oacute;n hab&iacute;a gente, es el sitio de la capital m&aacute;s concurrido sobre todo por la noche, como si la ciudad no durmiera nunca. Al rato se pareci&oacute; Ramiro, ven&iacute;a sonriente.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, ni&ntilde;o, qu&eacute; dejaste aquello encendido!<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Pero qu&eacute; se pensaba ese que iba a estar all&iacute; toda la noche poniendo el culo? &iexcl;Oye, que no es de goma!<\/p>\n<p>Ramiro rio como &eacute;l sabe hacer, me tir&oacute; el brazo por el hombro y me dijo, al o&iacute;do.<\/p>\n<p>&#8211; Lo s&eacute;, papo, lo s&eacute;&#8230; para m&iacute; es duro porque si me vengo pues ya, tengo que esperar para que se me pare de nuevo, por suerte mi tranca siempre est&aacute; dura, LPV&#8230; bueno, y lo tuyo, pues nada, t&uacute; te abres y ya, puedes meterte todo lo que venga&#8230; pero s&eacute; que eso cansa.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Co&ntilde;o un alem&aacute;n me sing&oacute; como una bestia!<\/p>\n<p>&#8211; Pero con el americano te pusiste las botas &iquest;no?<\/p>\n<p>Ya Ramiro estaba al tanto del americano y de que repiti&oacute; conmigo. Le cont&eacute; y me dijo, que se lo hab&iacute;an dicho, que pocas veces el americano repite con alguien, que va y singa pero con diferentes, pero conmigo pues pidi&oacute; que fueras de &eacute;l, por eso se encabron&oacute; el due&ntilde;o de la casa cuando yo me hab&iacute;a ido. Era de risa aquello, pero Ramiro me dijo, de todas maneras si quieres singar y ganarte algo, puedes ir a su casa, que siempre ser&aacute;s bien recibido. Eso fue el recado que le mand&oacute; el due&ntilde;o. Al rato de estar all&iacute; sentados, Ramiro me dijo que ya iba siendo hora de ir a dormir, que si quer&iacute;a me fuera con &eacute;l a su casa. Nos fuimos, &eacute;l cogi&oacute; un carro que le cobr&oacute; veinte pesos y en casi nada est&aacute;bamos en su casa. Nos desnudamos y nos metimos en la cama. Ramiro ten&iacute;a su ping&oacute;n amorcillado, gordote, se lo acarici&eacute; y me dijo que cuando nos levant&aacute;ramos singar&iacute;amos. Yo le dije que claro que yo tampoco pod&iacute;a m&aacute;s porque ten&iacute;a el culo ardiendo, se levanto y trajo una crema y me unt&oacute; con cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Nene, tienes que aprender a tener cremas para cuidarte&#8230; &#8211; me bes&oacute; el culo. &#8211; cojones lo tienes como un chocho de abierto.<\/p>\n<p>Nos despertamos como a las once de la ma&ntilde;ana y por el ruido de un radio que ten&iacute;a una m&uacute;sica a todo volumen. Ramiro me dio un beso y me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Quiero que te sientes en mi pinga, despacio, y la goces como t&uacute; sabes hacer&#8230;<\/p>\n<p>El muy cabr&oacute;n la ten&iacute;a bien dura ya, yo lo obedec&iacute;, dejando deslizar su pinga en mi interior con facilidad pues antes de acostarnos me hab&iacute;a untado mucha crema. Cuando estaba ya sentado y con su pinga bien adentro, me inclin&eacute; para besarlo. Me gustaba aquel mulato claro y sobre todo aquel bigote que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Papi, s&eacute; que te sientes bien as&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>Fue lo que me dijo antes de empezar a moverse d&aacute;ndome placer y recibiendo &eacute;l. Nos hundimos en un forcejeo tremendo, cambiando de posiciones pero siempre sin sacar su pinga de mi culo caliente como &eacute;l no se cansaba de repetir. Me hizo levantarme y me llev&oacute; ante el espejo para que nos vi&eacute;ramos, despu&eacute;s a una silla, de nuevo a la cama. Me sent&iacute; feliz cuando me dijo que nos vi&eacute;ramos juntos y as&iacute; lo hicimos para fundirnos en un abrazo fuerte al final, agotados pero contentos.<\/p>\n<p>&#8211; Me gustar&iacute;a que fueras mi gente&#8230; &#8211; me propuso de pronto.<\/p>\n<p>Yo guard&eacute; silencio, lo bes&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; T&uacute; sabes que yo tengo mi compromiso en donde yo vivo&#8230;, no s&eacute;&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Pues nada, vienes a vivir conmigo y ya&#8230;<\/p>\n<p>Estuvimos hablando, quer&iacute;a de todas maneras que fuera su gente, sin mirar lo que hab&iacute;a pasado hasta ese momento. Le dije que ten&iacute;a que hablarlo porque mi gente no se merec&iacute;a que lo dejar&aacute; as&iacute; como as&iacute;, que &eacute;l me gustaba, que me sent&iacute;a bien con &eacute;l, pero que as&iacute; de pronto no pod&iacute;a decirle nada. En eso tocaron a la puerta, &eacute;l se levant&oacute; y pregunt&oacute; qui&eacute;n era, abri&oacute; la puerta y dej&oacute; entrar a Juli&aacute;n, el negro que hab&iacute;a conocido cuando me hab&iacute;a quedado con ellos a dormir en el cumplea&ntilde;os de Ramiro.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Vaya, vaya, pero que bien acompa&ntilde;ado est&aacute;s!<\/p>\n<p>Juli&aacute;n se sent&oacute; en una silla mientras nosotros seguimos en la cama, Ramiro abrazado a m&iacute;. Juli&aacute;n hab&iacute;a venido porque ten&iacute;a que vender carne y le preguntaba si &eacute;l, Ramiro, quer&iacute;a y si no, pues tendr&iacute;a que venderla en otro sitio. Hablaron de negocio un rato, Ramiro le compr&oacute; parte de la carne as&iacute; que la otra se la propuso a no s&eacute; quien por tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, negro que se te ha parado la pinga! &iquest;En qu&eacute; piensas? &#8211; le dijo Ramiro en tono de broma al ver el paquete que se le marcaba a Juli&aacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Asere, que no soy de piedra y adem&aacute;s ya sabes que recuerdo bien cuando nos singamos a ese blanquito!<\/p>\n<p>&#8211; Pues no s&eacute;, habr&aacute; que preguntarle a &eacute;l. &#8211; dijo Ramiro refiri&eacute;ndose a m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Yo hago lo que t&uacute; quieras! &#8211; le dije.<\/p>\n<p>Ramiro le hizo una se&ntilde;a a Juli&aacute;n para que se acercara y desnudara, a m&iacute; me puso bocabajo y le dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Negro, tr&aacute;talo bien que est&aacute; reci&eacute;n singado.<\/p>\n<p>Juli&aacute;n se acomod&oacute; entre mis piernas, mientras Ramiro me miraba a los ojos, dec&iacute;a que quer&iacute;a verme la cara mientras me singaba en negro. Juli&aacute;n meti&oacute; su pinga sin trabajo aunque me hizo sentirla, Ramiro me besaba y me dec&iacute;a &quot;aguanta, papi, aguanta&quot;. Juli&aacute;n estuvo encima de m&iacute; dando pinga, hasta que se vino y cay&oacute; sudado sobre mi espalda. Ramiro me llev&oacute; mi mano a su pinga que estaba bien dura, me imagin&eacute; que pasar&iacute;a, Juli&aacute;n dio paso a Ramiro que me volvi&oacute; a singar, esta vez muy despacio, incluso Juli&aacute;n se visti&oacute; y se fue mientras nosotros segu&iacute;amos all&iacute; am&aacute;ndonos como dos locos. Ramiro no se vino, al rato ca&iacute;mos ambos agotados y nos volvimos a dormir.<\/p>\n<p>Ya por la tarde nos despertamos, comimos algo y salimos a la calle hab&iacute;a que pagarle a Juli&aacute;n lo de la carne que traer&iacute;a por la noche. Yo le cont&eacute; lo de Roger y que me hab&iacute;a dado la direcci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Pues no hay que perder tiempo, vas a ver al yanqui ese y si &eacute;l quiere, yo me les uno.<\/p>\n<p>Me dijo que fuera, que eso no se pensaba y que no le daba celos. Eso s&iacute; que lo llamara si no iba a venir por la noche. De la casa llamamos a Roger al hotel, qued&eacute; con &eacute;l en la esquina del hotel Sevilla donde estaba. Cuando llegu&eacute; all&iacute; estaba, limpio y oliente a perfume bueno, me abrazo y bes&oacute;. Nos fuimos a comer algo a un restaurante, mientras me contaba mil cosas y sobre todo lo que le hab&iacute;a gustado estar conmigo. Estaba deseoso de volver a tenerme, de poder hacer el amor conmigo pero en un sitio bueno. Result&oacute; que ya hab&iacute;a hablado con el guardia del hotel, &eacute;ste me llev&oacute; a la habitaci&oacute;n de Roger y me dijo que por la ma&ntilde;ana me vendr&iacute;a a buscar. Roger le pag&oacute; y quedamos solos en la habitaci&oacute;n del hotel, llam&eacute; a Ramiro para decirle que me quedaba y &eacute;ste me record&oacute; que le propusiera un tr&iacute;o, pero le dije que ya se lo hab&iacute;a dicho, que para ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Roger sirvi&oacute; unos tragos y me abraz&oacute; con dulzura.<\/p>\n<p>&#8211; I like you&#8230; yo querer a ti. &#8211; me dijo con ese acento inconfundible de americano.<\/p>\n<p>Yo lo bes&eacute; y le acarici&eacute; la pinga que se quer&iacute;a salir del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; You like my cock? Dear&#8230;<\/p>\n<p>No tuve que decirle que s&iacute;, que me gustaba &eacute;l aunque me gustaba Ramiro y Gustavo y William&#8230;, era algo que no era un problema. Roger me bes&oacute; por todas partes, por todo el cuerpo, nos metimos en la ducha, nos duchamos, yo empec&eacute; a comerle su pinga all&iacute; mismo, &eacute;l dec&iacute;a cosas en ingl&eacute;s y salimos para la cama. Abri&oacute; la gaveta de la mesita de noche y sac&oacute; los preservativos y el lubricante.<\/p>\n<p>-Sorry, my dear, but I want to fuck you&#8230;, querer singar ahora.<\/p>\n<p>Era comprensible y yo lo deseaba, mientras le pon&iacute;a yo el cond&oacute;n, &eacute;l me untaba lubricante con sus dedos. Era la primera vez que singaba usando lubricante y de verdad que result&oacute; bien, porque cuando me penetr&oacute; no sent&iacute; ning&uacute;n dolor sino placer y goce. No era el Roger que hab&iacute;a conocido en aquella casa, era muy suave, muy amante, aunque su pinga segu&iacute;a siendo tan viril y dura como la primera vez.<\/p>\n<p>&#8211; Gustar my cock?<\/p>\n<p>&#8211; Yes, yes&#8230; s&iacute;, Roger, s&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>Y sellaba mi boca con sus besos. Me hizo acostarme bocarriba, me penetr&oacute; y me llev&oacute; las piernas al ras de la cama, como su pinga era gorda y grande pues segu&iacute;a dentro y est&aacute;bamos frente a frente, &eacute;l sobre m&iacute; y yo debajo. Nunca hab&iacute;a probado esa pose ni nadie me la hab&iacute;a hecho, era mejor, porque nos mir&aacute;bamos, nos bes&aacute;bamos y me singaba pasando por entre las piernas. Yo me vine pronto con el roce del torso velludo de Roger, &eacute;l se apur&oacute; en terminar aunque si hubiera seguido, me habr&iacute;a dado lo mismo. Se levant&oacute;, tir&oacute; el cond&oacute;n y fue al escaparate y vino con una maleta, sac&oacute; un consolador de pl&aacute;stico de color negro, de forma rara, no muy grande y abultada en el centro y delgada al final. Me lo puso, me hizo sofocar cuando pas&oacute; la parte gruesa pero despu&eacute;s qued&oacute; c&oacute;modo. Despu&eacute;s supe que era un plug o tap&oacute;n, que se usaba para mantener abierto el culo en los juegos. Me mostr&oacute; la maleta que ten&iacute;a llena de consoladores y cosas. Nos levantamos, me puse un short que &eacute;l me dio y salimos al balc&oacute;n.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a algo raro con aquel tap&oacute;n en el culo, pero era cuesti&oacute;n de acostumbrarse. Roger me cont&oacute; de s&iacute;, que estaba casado en San Francisco pero que ven&iacute;a a Cuba porque le gustaba como singaban los cubanos, que le gustar&iacute;a tener a alguien as&iacute; all&aacute;, que eso ser&iacute;a lo mejor.<\/p>\n<p>&#8211; A ti gusta mucho el sexo, la pinga y dar culo&#8230; &#8211; Me dijo sonriente. &#8211; y a m&iacute; gustar mucho tu culo y singar a ti.<\/p>\n<p>Al rato volvimos, me dijo que le mamara la pinga de nuevo para que se le parara. &Eacute;l encendi&oacute; un puro y se puso a fumar mientras yo jugueteaba con su pinga que no se dio a rogar mucho, en poco tiempo estaba tan dura como al principio. Fui a la mesita de noche y cog&iacute; un cond&oacute;n negro y se lo puse, le unt&eacute; lubricante y Roger me sac&oacute; el tap&oacute;n para meterme su pinga de nuevo. Singamos de pie, frente a la c&oacute;moda, yo apoyado a la c&oacute;moda viendo como Roger me singaba y fumaba. Terminamos en la cama y se vino. Despu&eacute;s nos pusimos a hablar, yo le acariciaba su sexo que era bonito.<\/p>\n<p>&#8211; Yo te singar m&aacute;s&#8230;, pero ya no poder&#8230;<\/p>\n<p>Me dijo, pero se levant&oacute; y sac&oacute; un consolador grande, era m&aacute;s gordo y grande, me dijo que me relajara y empez&oacute; a meter ya sacar aquel trozo de goma, me hizo gemir, casi gritar y a &eacute;l le gustaba verme as&iacute;. Me vine al rato y entonces Roger trajo un espejo para que viera c&oacute;mo estaba yo con aquel trozo dentro. De vedad que impresionaba y me gustaba. Al final nos acostamos a hablar, le dije lo de Ramiro y me dijo que lo llamara, que viniera.<\/p>\n<p>Ramiro estaba all&iacute; en la puerta a la hora, Roger se acord&oacute; de &eacute;l y fue entonces mejor la bienvenida. Le cont&eacute; que ya hab&iacute;amos singado pero que Roger quer&iacute;a seguir en la fiesta, le cont&eacute; lo de los juguetes. Roger le ense&ntilde;&oacute; los consoladores y Ramiro en un gesto de macho cubano se sac&oacute; su pinga poni&eacute;ndola en las manos de Roger que se arrodill&oacute; y empez&oacute; a mamar como un ternero.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;T&uacute; empieza a trabajarle el culo! &#8211; me orden&oacute; Ramiro.<\/p>\n<p>Yo empec&eacute; a pasar mi lengua por el culo del americano que empez&oacute; a gemir y gritar que quer&iacute;a pinga. Le puse el cond&oacute;n a Ramiro con trabajo y lo dej&eacute; para que se singara a Roger que disfrutaba como el que m&aacute;s cuando sinti&oacute; el trozo de pinga del mulato. Al rato Roger estaba con la pinga tiesa de nuevo, me dijo que le pusiera el cond&oacute;n y me metiera debajo de &eacute;l para singarme, as&iacute; lo hice y empezamos a singar los tres. Roger se llevaba lo mejor porque estando en el centro sent&iacute;a por todos los lados. Cuando Roger se vino dijo que no pod&iacute;a m&aacute;s, Ramiro se quit&oacute; el preservativo y me meti&oacute; la pinga. Roger qued&oacute; asombrado de que sing&aacute;ramos sin cond&oacute;n, pero pronto se nos uni&oacute; lamiendo mi culo y la pinga de Ramiro. Cuando Ramiro se vino y la sac&oacute;, Roger se qued&oacute; mirando c&oacute;mo sal&iacute;a la leche de mi culo, dec&iacute;a que era bello, que era lo mejor. Ramiro empez&oacute; a mamarme el culo y despu&eacute;s me dio su leche en un beso. Roger estaba en el cielo con aquello y no hac&iacute;a m&aacute;s que decir que desde hac&iacute;a mucho tiempo no ve&iacute;a algo as&iacute;.<\/p>\n<p>La noche pas&oacute; entre juegos y sexo, por la ma&ntilde;ana vino el guardia a buscarnos para sacarnos. Cuando baj&aacute;bamos en el elevador le dijo a Ramiro.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, porque no le dices que me d&eacute; una mamadita r&aacute;pida! Es que estoy con tremendo queso&#8230;<\/p>\n<p>Ramiro lo mir&oacute;, le dijo que eso costaba, qu&eacute; cuanto le daba, le dijo que cinco fulas y all&iacute; en el elevador me tuve que arrodillar y mamar la pinga al guardia, mientras Ramiro me miraba y acariciaba la cabeza. Por suerte el tipo no aguant&oacute; mucho y se vino en mi boca llenando mi boca de semen. Salimos a la calle, Ramiro me dio los cinco verdes diciendo que eran m&iacute;os, durante todo el camino yo iba con el sabor a leche en la boca. Llegamos a su casa para acostarnos, Roger nos hab&iacute;a dado doscientos verdes, mucho, cien para cada uno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>En una de mis paseos por la capital pasando por el Parque Central,&nbsp; alguien me llam&oacute;, era Ramiro, aquel mulato grande del cumplea&ntilde;os y donde yo fui el regalo que Jos&eacute; le llev&oacute;. &#8211; &iexcl;Cu&aacute;nto sin verte! Levantaste la pata y nadie te ha visto m&aacute;s. Me dijo sonriente. Claro que era cierto, despu&eacute;s de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23184,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-40049","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40049","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23184"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40049"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40049\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40049"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40049"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40049"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}