{"id":40083,"date":"2022-12-01T23:00:00","date_gmt":"2022-12-01T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-01T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-01T23:00:00","slug":"las-fantasias-de-william-capitulo-siete","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-fantasias-de-william-capitulo-siete\/","title":{"rendered":"Las fantas\u00edas de William (cap\u00edtulo siete)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40083\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Regresando al pueblo bajando de la guagua, me encontr&eacute; con William que como de costumbre andaba de cacer&iacute;a en el parque.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; bol&aacute; ese culazo? &#8211; Fue su saludo, William siempre andaba con las ganas de singar.<\/p>\n<p>Nos sentamos un rato a hablar, le cont&eacute; un poco de las travesuras en la capital con Ramiro y con Roger. Sonri&oacute; d&aacute;ndome unas palmadas por el hombro como aprobando aquella tormenta, lo que m&aacute;s le gust&oacute; fue que Ramiro me hab&iacute;a hecho mamarle la pinga al guarda del hotel.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Cojones, estoy orgulloso de lo que haces! Eres el mejor mariconazo que he tenido. &#8211; Me dijo eso mientras se manoseaba el ping&oacute;n, era otra de las cosas de &eacute;l, el constante manoseo de su pinga. &#8211; &iexcl;Mira, tengo un cuadro apalabrado! &iexcl;Vamos t&uacute; y yo!<\/p>\n<p>Le dije que me diera un tiempo para llegar a la casa y que regresar&iacute;a dentro de una hora. Por raro que pareciera me dijo que s&iacute;, que dentro de una hora no ve&iacute;amos all&iacute; y que me preparara bien porque la singueta iba a ser buena como a m&iacute; me gustaba. &Eacute;l sab&iacute;a amenizar todo y por el mismo camino. A la hora y media estaba yo en el parque, William al parecer hab&iacute;a ido a su casa porque se hab&iacute;a cambiado de ropa. Cogimos rumbo a la salida del pueblo y antes de llegar a los palomares, as&iacute; le dec&iacute;an a las casas prefabricadas porque eran feas y de verdad que parec&iacute;an palomares. Toc&oacute; en la puerta de una casa, de esas antiguas con puerta enorme, y al rato la abri&oacute; Roly o Rolando, un bugarr&oacute;n conocido en el pueblo que ya pasaba de los cincuenta y pico pero que se conservaba bien, excepto el pelo que se lo pintaba de negro y eso s&iacute; le quedaba fatal. Nunca hab&iacute;a tenido nada con &eacute;l, aunque s&iacute; hab&iacute;amos intercambiado alguna que otra vez miradas lascivas pero nunca hab&iacute;amos llegado a nada y al parecer hab&iacute;a llegado el momento, eso fue lo que dijo cuando entramos y William nos present&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Pues lleg&oacute; el momento de que yo te d&eacute; la entrada de pinga que te debo!- me dijo Rolando.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Co&ntilde;o, mariconazo, que todo el mundo quiere darte pinga!.- sonri&oacute; William mientras me daba una nalgada.<\/p>\n<p>La casa de Rolando era grande y viv&iacute;a solo, ya hab&iacute;an llegado dos que estaban en la cocina sentados con sus tragos de ron y fumando, El Nene y H&eacute;ctor, a los dos ya los conoc&iacute;a de cuando estudiaba pero no sab&iacute;a que estuvieran en el bando nuestro. Pasamos al &uacute;ltimo cuarto que era donde iba a ser la fiesta o mejor dicho la singueta. El centro lo ocupaba un potro de madera con la cubierta como acolchonada, hab&iacute;a sillas, y mil cosas m&aacute;s. Empezamos a quitarnos la ropa, Rolando y William ya estaban con las pingas bien duras, la m&iacute;a crec&iacute;a igual. El Nene se nos uni&oacute; desnud&aacute;ndose tambi&eacute;n. Rolando y William me llevaron hasta el potro haciendo que me acostara sobre &eacute;l, las piernas quedaban en el suelo, empezaron a inmovilizarme at&aacute;ndome los brazos y las piernas. Me sent&iacute;a algo raro desnudo, con las piernas abiertas y el culo al aire, me imaginaba que iba a pasar.<\/p>\n<p>William trajo a H&eacute;ctor frente a mi cara para que yo le chupara la pinga, larga y cabezona no ten&iacute;a otra opci&oacute;n que abrir la boca y dejar que me singara. Lo hac&iacute;a sin compasi&oacute;n muy a pesar de las arqueadas que hac&iacute;a yo la saliva que me corr&iacute;a por el ment&oacute;n. En eso sent&iacute; que alguien lam&iacute;a mi culo, lo masajeaba con los dedos, con la lengua, al rato escuch&eacute; a Rolando que dec&iacute;a que mi culo parec&iacute;a un chocho. Me lubric&oacute; con saliva y empez&oacute; a meter su pinga, el muy hijo de puta ten&iacute;a buena tranca y se abr&iacute;a paso en mi culo sin compasi&oacute;n hasta los cojones. Protest&eacute; porque me dol&iacute;a, me sent&iacute;a que iba a reventar, por suerte sac&oacute; su pinga y unt&oacute; algo, mientras me dec&iacute;a &quot;maric&oacute;n, ahora si va a resbalar bien y vas a tener lo tuyo&quot;. As&iacute; mismo fue, sent&iacute; alivio cuando entr&oacute; suave, como si se deslizara. Me singaba como si fuera una m&aacute;quina y yo gozando, con la boca llena hasta la garganta de la pinga de H&eacute;ctor, supuse que William y el Nene estar&iacute;an enroscados en alg&uacute;n sitio, pero yo no los ve&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;A ver, d&eacute;jame, que quiero echarle el lechazo!<\/p>\n<p>Era la voz de William que le ped&iacute;a a Rolando que lo dejara penetrarme, el cambio fue r&aacute;pido, y William me sing&oacute; hasta que se vino. Al sacar su rabo para darle paso a Rolando, me dio una nalgada mientras me dec&iacute;a que ya ten&iacute;a su leche dentro. Rolando no acababa, daba ca&ntilde;a a todo, a fondo. H&eacute;ctor, el muy cabr&oacute;n, se vino en mi garganta agarrando con fuerza mi cabeza para que no me liberara, tuve que tragarme toda su leche, cuando sac&oacute; su pinga de mi boca y quise escupir el semen, pero me fue imposible.<\/p>\n<p>Al fin escuch&eacute; los ronquidos de Rolando que se ven&iacute;a, tras sus convulsiones y la manera con que se agarraba de mi cintura. Despu&eacute;s estuvieron sing&aacute;ndome El Nene y H&eacute;ctor, lo supe porque hablaban y me dec&iacute;an cosas. Rolando se plant&oacute; delante de m&iacute; dici&eacute;ndome que mirara c&oacute;mo le hab&iacute;a dejado la pinga. La ten&iacute;a morcillona, oscura, y brillante del lubricante. A m&iacute; me corr&iacute;a el semen por las piernas, por suerte se vinieron los dos y me liberaron de esa posici&oacute;n. Casi que me cost&oacute; trabajo erguirme, William me bes&oacute; diciendo que me hab&iacute;a portado bien, como lo que era. Estuvimos un rato bebiendo y charlando, cuando Rolando dijo que le tocaba a &eacute;l, fue y se encorv&oacute; en el potro para que lo amarraran y pidi&oacute; que le dieran ca&ntilde;a por turno, pero que yo ten&iacute;a que estar enfrente de &eacute;l, al parecer William sab&iacute;a qu&eacute; hacer, trajo una silla y me indic&oacute; como ponerme. En fin, Rolando quer&iacute;a que se lo singaran mientras me mamaba el culo. Aquello me dio &aacute;nimos de nuevo, se me par&oacute; viendo c&oacute;mo se singaban a aquel macho que me com&iacute;a mi culo y dec&iacute;a groser&iacute;as.<\/p>\n<p>Cuando terminaron los tres me dejaron ver el culo rojo y abotonado de Rolando, William me dijo que me lo singara, aunque Rolando empez&oacute; a gritar que no, que no se dejar&iacute;a singar por m&iacute;, pero no le hicimos caso y me lo singu&eacute;, despacio y r&aacute;pido, d&aacute;ndole nalgadas, escupi&eacute;ndole, finalmente entr&oacute; en el goce y ped&iacute;a m&aacute;s. Me vine, me fui a limpiar al ba&ntilde;o y all&iacute; se apareci&oacute; Rolando que d&aacute;ndome una galletada por la cara, me hizo volverme y me meti&oacute; la pinga. No hubo forcejeo porque todo estaba bien y ambos quer&iacute;amos. De ah&iacute;, al rato salimos a la cama sin que se saliera de m&iacute;, nos tumbamos, esta vez fue m&aacute;s cari&ntilde;oso. Al rato William dijo que se iba, tambi&eacute;n se fueron los otros dos y nos quedamos all&iacute; abrazados, unidos, &eacute;l dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Me gustas, maric&oacute;n, de verdad que me gustas.<\/p>\n<p>Me repet&iacute;a Rolando al o&iacute;do, como murmurando mientras con suavidad se mov&iacute;a metiendo su pinga. Me abrazaba con fuerza, parec&iacute;a a veces temblar, otras se quedaba quieto sin siquiera respirar.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Cojones, bien me lo dec&iacute;a William, eres un tremendo mariconazo&#8230;! Se ve que te ense&ntilde;&oacute; bien.<\/p>\n<p>Bueno, quiz&aacute; William me ense&ntilde;&oacute; algo, quiz&aacute; me ayudo a aceptarme tal y como era, pero mucho depend&iacute;a de qu&eacute; era lo que me gustaba y eso, antes de caer en manos de William ya lo sab&iacute;a. Comenzaba as&iacute; una relaci&oacute;n con Rolando en la que &eacute;l segu&iacute;a teniendo esa buena parte aunque a veces me ped&iacute;a que me lo singara. A la semana me dijo que har&iacute;a una fiesta y que yo ser&iacute;a el culo para todos. Por mucho que le pregunt&eacute; a quienes pensaba invitar, me dijo que no sab&iacute;a que eso depend&iacute;a a &uacute;ltima hora de cada cual.<\/p>\n<p>Cuando lleg&oacute; el s&aacute;bado fui a la hora acordada con Rolando, antes, porque los dem&aacute;s vendr&iacute;an a las nueve. Estuve ayudando con las bebidas y cosas de picar. Ya cerca de las ocho menos veinte Rolando me dijo que me preparara, fui al ba&ntilde;o, me puse un lavado, me limpi&eacute; y sal&iacute; desnudo directo al potro. All&iacute; Rolando me coloco en el potro y me unt&oacute; lidoca&iacute;na para que tuviera bien engrasado el culo. Cuando estaba d&aacute;ndome masaje con el dedo, tocaron a la puerta. Mientras Rolando iba a abrir, me qued&eacute; solo all&iacute;, en aquella posici&oacute;n sintiendo el frescor de mi ano lleno de crema que se enfriaba y a la par que me hac&iacute;a sentir el ligero ardor de la anestesia. Escuche pasos que se acercaban y voces, pero como estaba atado y con la cabeza contra la pared, no pod&iacute;a ver nada. Sent&iacute; que alguien toco con la mano mi culo, pero nada m&aacute;s hizo. Las voces se confund&iacute;an, la m&uacute;sica estaba alta. Escuchaba risas, la habitaci&oacute;n llena de gente, Rolando me hab&iacute;a puesto de una manera que me era imposible alzar la cabeza o volverla para ver, delante de m&iacute; la pared.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que alguien pon&iacute;a su pinga en mi agujero y empezaba a abrirse paso, sent&iacute;a como mis pliegues se dilataban, como mi culo se iba llenando de algo bien duro y grande porque me penetraba bien lento. Cuando sent&iacute; su pelvis y huevos en mis nalgas, sent&iacute; alivio porque hab&iacute;a entrado. No sab&iacute;a qui&eacute;n era, pero el tronco era a tener en cuenta. As&iacute; empez&oacute; aquella fiesta de sexo, ese supuesto desconocido me sing&oacute; por mucho tiempo o quiz&aacute; no fue mucho, pero me parec&iacute;a que fue bastante tiempo. Alguien me puso delante su pinga y acto seguido abriendo mi boca con una de sus manos me hizo tragarla toda, otro se le uni&oacute;, oblig&aacute;ndome a tragar y chupar ambas por turno, ellos se besaban porque ese sonido si me llegaba. Otro ya hab&iacute;a ocupado el lugar de quien me sing&oacute; primero, lo hac&iacute;a con fuerza, yo sent&iacute;a placer pero como la anestesia hac&iacute;a de lo suyo, pod&iacute;a aguantar, lo malo era que tambi&eacute;n anestesiaba la pinga y se demoraban m&aacute;s en venirse. Hab&iacute;a perdido ya la cuenta porque cada vez que alguien sacaba su pinga otra ocupaba el lugar dejado, sent&iacute;a que el semen me corr&iacute;a por los muslos. De los que pasaron por mi boca uno se vino en mi cara, alguno de los que me hab&iacute;a singando me dio de mamar porque sent&iacute; el sabor de la crema anest&eacute;sica y de semen. Otro m&aacute;s se vino en mi garganta, el muy listo me empuj&oacute; la cabeza para impedir que expulsara su pinga.<\/p>\n<p>Rolando me liber&oacute; diciendo que me hab&iacute;a portado bien, me sent&iacute; aliviado aunque raro al incorporarme, con las piernas h&uacute;medas de semen. Ol&iacute;a a leche. All&iacute; estaban William y L&aacute;zaro, el guajiro, despu&eacute;s vi que estaba Gustavo, aquel trozo de negro que tuve como pareja un tiempo, vino y me bes&oacute;, me dijo que ya echaba de menos mi culo. Tambi&eacute;n vi en la otra habitaci&oacute;n al Mandarria y a el Mulo, del ba&ntilde;o sali&oacute; Hugo, el polic&iacute;a y hermano de L&aacute;zaro. Me mir&oacute; con cara seria, vino y me dio un beso.<\/p>\n<p>&#8211; T&uacute; sabes que me gustas mucho&#8230;, pero ya veo que eres muy puta para estar de pareja conmigo.<\/p>\n<p>L&aacute;zaro se lo llev&oacute; para calmarlo. Rolando me sonre&iacute;a, despu&eacute;s me dijo que hab&iacute;a sido idea de William reunir a todos mis maridos y singantes. Despu&eacute;s nos fuimos a la sala, yo al ba&ntilde;o a limpiarme. Ya cuando estaba en la ducha, entr&oacute; Gustavo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres que te enjabone?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;.<\/p>\n<p>Le dije, entr&oacute; y cerr&oacute;, me dijo que ya Rolando hab&iacute;a ocupado mi sitio en el potro y que ped&iacute;a pinga como el mejor. Me comenz&oacute; a enjabonar, a acariciarme mientras me dec&iacute;a que segu&iacute;a queri&eacute;ndome, que todos comet&iacute;amos errores, que volviera con &eacute;l. Sent&iacute;a su sexo enorme en mis nalgas mientras me lavaba la espalda.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres&#8230;? .- Me dijo poniendo la cabeza de su pinga entre mis nalgas. Le dije que s&iacute; y con todo el cuidado me la meti&oacute; con suavidad.- &iexcl;Si te duele me lo dices!<\/p>\n<p>No me doli&oacute;, me sent&iacute;a tambi&eacute;n que era imposible que cupiera el dolor en aquel momento. Alguien quiso entrar, era L&aacute;zaro que quer&iacute;a mear, Gustavo le abri&oacute; la puerta, meo y sali&oacute; dej&aacute;ndonos singar. Fue todo un sexo pasional el que tuvimos en la ducha. Cuando salimos, todav&iacute;a Rolando estaba all&iacute; en el potro recibiendo ca&ntilde;a, Hugo se hab&iacute;a ido, ese era otro que no pod&iacute;a soportar que yo no estuviera con &eacute;l. La fiesta duro bastante, L&aacute;zaro despu&eacute;s ocup&oacute; el potro, no sab&iacute;a que le gustara, pero lo vi disfrutar la pinga del Mulo como el mejor. Gustavo y yo nos acostamos en un catre que hab&iacute;a en uno de los cuartos, abrazados, &eacute;l comi&eacute;ndome a besos y caricias, repitiendo mil veces por qu&eacute; lo hab&iacute;a dejado. A media noche Rolando se nos par&oacute; delante invit&aacute;ndonos a la cama. Nos fuimos con &eacute;l a la cama, en principio nos acostamos para dormir abrazados, tranquilos aunque en realidad eso era casi imposible primero por Gustavo a quien nunca se le ca&iacute;a la pinga. Rolando empez&oacute; a juguetear con el morrong&oacute;n del negro, la tentaci&oacute;n era mucha.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Co&ntilde;o, macho!, &iquest;c&oacute;mo te puedes meter este trozo de pinga?- me preguntaba Rolando que intentaba tragarse aquel ping&oacute;n.<\/p>\n<p>Rolando termin&oacute; pidiendo a Gustavo que se lo singara, estaba como medio borracho, pero se puso bocabajo en la cama abriendo las nalgas. Pero agreg&oacute; que quer&iacute;a que le ataran las manos, a Gustavo le gust&oacute; la idea, encontr&oacute; una soga, le amarr&oacute; las manos a la espalda y cogiendo el calzoncillo lo hizo una bola y se lo meti&oacute; en la boca a modo de tap&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Esto es para que no grite al principio.- explic&oacute; Gustavo.<\/p>\n<p>Yo me puse delante para verle la cara, me gustaba el muy cabr&oacute;n porque ten&iacute;a cara de macho y un bigote que lo hac&iacute;a m&aacute;s lindo. Cuando Gustavo le clav&oacute; la pinga vi que se le desorbitaban los ojos, empez&oacute; a tratar de moverse, de zafarse, de gritar pero nada pod&iacute;a hacer. Se escuchaba un sonido sordo de su voz que era ahogada por el calzoncillo. Las venas del cuello se le quer&iacute;an salir y los ojos casi aguados, casi no cre&iacute;a que fuera tan serio, pero al parecer le costaba trabajo meterse aquel ping&oacute;n. Claro que Gustavo le puso crema pero el muy cabr&oacute;n le meti&oacute; todo de un golpe, claro que el efecto era ese, a cualquiera hubiera hecho jadear o gritar. Al rato fue cuando Gustavo empez&oacute; a singar de verdad, metiendo y sacando, fue cuando me dijo que le pod&iacute;a quitar el calzoncillo de la boca.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Cojones, por poco me matas!&#8230; pero que rico&hellip; Sigue<\/p>\n<p>Le estaba gustando, sab&iacute;a que le gustaba que le dieran por culo, y estaba all&iacute; gozando. Despu&eacute;s me pidi&oacute; que le pusiera mis piernas abiertas para comerme el culo, as&iacute; estuvimos un rato, Gustavo singando a Rolando y &eacute;ste comi&eacute;ndose mi ojete.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ven ponte debajo pa meterte la pinga que quiero venirme!<\/p>\n<p>Hice lo que Rolando quer&iacute;a, Gustavo lo alz&oacute; dando la oportunidad de que pudiera meterme su pinga y all&iacute; estuvimos un rato en el tren pero el que m&aacute;s gozaba era Rolando. Cuando se vino le dijo a Gustavo que se viniera ya.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Bien, pero la leche se la quiero dar a &eacute;l! &#8211; dijo Gustavo refiri&eacute;ndose a m&iacute;.<\/p>\n<p>As&iacute; fue, me puse al lado, preparado, Gustavo empez&oacute; a darle pinga con mucha fuerza a Rolando y en el momento de venirse, sac&oacute; su pinga y me la meti&oacute;. Sent&iacute; que se ven&iacute;a, sent&iacute; los latidos de su pinga mientras me llenaba de leche. Ca&iacute;mos muertos los tres.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Eres el mejor, ese culo vale oro!.- me dijo Rolando mientras me besaba y me acariciaba el ojete h&uacute;medo de semen.<\/p>\n<p>Quise levantarme para ir al ba&ntilde;o, pero me detuvo Gustavo.<\/p>\n<p>&#8211; No, papi, no qu&eacute;date con la leche de tus machos adentro, qu&eacute;date bien pre&ntilde;ado que pa eso te hemos dado leche.<\/p>\n<p>All&iacute; me qued&eacute;, a veces se me sal&iacute;a algo de semen y uno de ellos pues con sus dedos me lo volv&iacute;a a meter o me lo restregaba por el cuerpo. Dormimos abrazados, felices y satisfechos los tres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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