{"id":40122,"date":"2022-12-05T11:05:00","date_gmt":"2022-12-05T11:05:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-05T11:05:00","modified_gmt":"2022-12-05T11:05:00","slug":"el-jefe-de-su-marido-septimo-capitulo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-jefe-de-su-marido-septimo-capitulo\/","title":{"rendered":"El jefe de su marido (s\u00e9ptimo cap\u00edtulo)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40122\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando por la noche lleg&oacute; su esposo a casa, cansado, maldiciendo, echando pestes sobre su jefe, Silvia se sinti&oacute; mal. Sab&iacute;a que ella hab&iacute;a sido la culpable de que no hubiera podido venir a casa a comer, pues ella misma se lo hab&iacute;a pedido al se&ntilde;or G&oacute;mez.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de cenar estuvieron un rato viendo la tele y ella no sab&iacute;a como actuar. Deseaba compensar a su esposo por el d&iacute;a tan duro que hab&iacute;a tenido por culpa de ella pero a su vez no deseaba tener sexo con &eacute;l. Mateo varias veces intent&oacute; acariciarla pero Silvia paraba cualquier intento de su marido por avanzar en las caricias. Cuando &eacute;l le acariciaba las nalgas por encima del pantal&oacute;n del pijama, ella a&uacute;n sent&iacute;a el escozor en ellas debido a los azotes que el se&ntilde;or G&oacute;mez le hab&iacute;a dado ese mediod&iacute;a. Se preguntaba si a&uacute;n estar&iacute;an los dedos de ese se&ntilde;or marcados en su piel.<\/p>\n<p>-Hoy la ni&ntilde;a me ha dado bastante guerra &ndash; fue la &uacute;nica excusa que se le ocurri&oacute; decirle.<\/p>\n<p>-Tranquila cari&ntilde;o, lo entiendo. Creo que me ir&eacute; a dormir. &ndash; Mateo se levant&oacute; del sof&aacute; frustrado por sus in&uacute;tiles intentos de intimar con su mujer.<\/p>\n<p>-Cari&ntilde;o!!&#8230; &ndash; Silvia lo llam&oacute; antes de que desapareciera por la puerta y cuando la mir&oacute; solo pudo decirle -Te quiero mucho.<\/p>\n<p>-Y yo a ti cielo. Te quiero mucho. Hasta ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Al quedarse sola ten&iacute;a muchas ganas de llorar. Se mor&iacute;a de ganas por tener sexo pero le dol&iacute;a sentir que no con su amado esposo. Su cuerpo le exig&iacute;a ser tocado, le exig&iacute;a placer. No quer&iacute;a masturbarse pero su sexo recordando todas las sensaciones estaba h&uacute;medo y le palpitaba. Meti&oacute; la mano por dentro del pijama y se lo acarici&oacute; pero aquellas caricias no eran suficientes. Llor&oacute; largo rato en el sof&aacute;, llor&oacute; al meterse en cama y sinti&oacute; como su vagina lloraba tambi&eacute;n interminables l&aacute;grimas de flujo por el placer inalcanzado esa noche.<\/p>\n<p>Se despert&oacute; por la ma&ntilde;ana y Mateo ya no estaba en la cama. Se dio cuenta que las horas de sue&ntilde;o no hab&iacute;an aplacado ese ardiente deseo que su sexo sent&iacute;a. Odi&oacute; a su cuerpo por hacerla sentir as&iacute;. Cogi&oacute; el tel&eacute;fono y le escribi&oacute; un mensaje al se&ntilde;or G&oacute;mez.<\/p>\n<p>&ldquo;Buenos d&iacute;as. Puedo ir a su casa esta ma&ntilde;ana?&rdquo;<\/p>\n<p>Cada cinco minutos miraba el tel&eacute;fono para ver si el mensaje hab&iacute;a sido le&iacute;do y se desesperaba al ver que no era as&iacute;. Una hora despu&eacute;s recibi&oacute; un mensaje y emocionada cogi&oacute; el tel&eacute;fono. Se sinti&oacute; morir cuando ley&oacute; aquello.<\/p>\n<p>&ldquo;Buenos d&iacute;as Silvia. Hoy me ser&aacute; imposible. Tengo varias reuniones importantes. Debemos posponerlo para la semana que viene.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Ah, perdone por haberle molestado.&rdquo;<\/p>\n<p>No recibi&oacute; ning&uacute;n mensaje mas y triste se fue a dar una ducha.<\/p>\n<p>Sali&oacute; de casa y se fue a dar un paseo. Ni siquiera sab&iacute;a si hab&iacute;a sido ella conscientemente o la hab&iacute;a llevado all&iacute; su cuerpo. Cuando se dio cuenta estaba sentada en el parque del otro d&iacute;a. Se sent&iacute;a avergonzada de darse cuenta que miraba a cada persona que llegaba, con la esperanza de ver a aquel octogenario que hab&iacute;a conocido aquella ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Ya empezaba a darse por vencida que ese se&ntilde;or no aparecer&iacute;a cuando lo vio salir del quiosco que hab&iacute;a pegado al portal donde viv&iacute;a. Llevaba un peri&oacute;dico en la mano y se dispon&iacute;a a entrar en el edificio donde viv&iacute;a. Silvia se levant&oacute; del banco donde estaba sentada y empujando la silla de la ni&ntilde;a cruz&oacute; la calle y se acerc&oacute; a &eacute;l.<\/p>\n<p>-Joaqu&iacute;n!!! &ndash; lo llam&oacute; nerviosa.<\/p>\n<p>-Hola, buenos d&iacute;as!! &ndash; la cara de ese se&ntilde;or era de sorpresa y alegr&iacute;a al verla &ndash; Que sorpresa verte!! Que tal est&aacute;s?<\/p>\n<p>-Bien, he venido por si le ve&iacute;a.<\/p>\n<p>-Me alegra much&iacute;simo que sea as&iacute; Silvia. Quieres que nos sentemos en un banco?<\/p>\n<p>-La verdad es que preferir&iacute;a subir a su casa &ndash; al decir esto se puso colorada.<\/p>\n<p>Joaqu&iacute;n le ayud&oacute; a meter el coche de la ni&ntilde;a en el portal, subieron en silencio a la casa de ese se&ntilde;or. Ya en el sal&oacute;n sentados &eacute;l le ofreci&oacute; un caf&eacute; que Silvia acept&oacute;. Se miraban recordando lo de aquella ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>-Quer&iacute;a agradecerte lo del otro d&iacute;a &ndash; Joaqu&iacute;n rompi&oacute; el silencio con voz entrecortada por los nervios &ndash; Eres una joven muy hermosa y que me permitieras acariciar tu cuerpo ha sido maravilloso.<\/p>\n<p>-De verdad le gust&oacute; acariciarme? &ndash; el car&aacute;cter t&iacute;mido de ese hombre le gustaba y hasta sent&iacute;a que la excitaba. Era totalmente diferente al car&aacute;cter del se&ntilde;or G&oacute;mez.<\/p>\n<p>-En mis ochenta y un a&ntilde;os hab&iacute;a acariciado un cuerpo tan hermoso.<\/p>\n<p>La mente de Silvia le ped&iacute;a seguir conversando con aquel caballero tan educado pero su cuerpo le exig&iacute;a otra cosa. Mientras segu&iacute;a escuchando como hablaba ella se levant&oacute; la falda y se baj&oacute; las bragas despacio. Separ&oacute; sus piernas pues su co&ntilde;o le estaba rogando que se mostrara a ese hombre y &eacute;l dirigi&oacute; la mirada a su entrepierna.<\/p>\n<p>-Tu vagina es preciosa. Nunca viera una as&iacute;, sin ning&uacute;n vello. &ndash; Silvia se desabroch&oacute; los botones de su blusa y se la quit&oacute;. Se deshizo del sujetador y sus tetas quedaron desnudas a la vista de Joaqu&iacute;n, sent&iacute;a sus pezones totalmente duros &ndash; Tus pechos me gustan mucho.<\/p>\n<p>Silvia se levant&oacute; de la silla y se quit&oacute; la falda. Le gust&oacute; la sensaci&oacute;n de estar desnuda frente a ese se&ntilde;or. La miraba con admiraci&oacute;n, con adoraci&oacute;n. Se acerc&oacute; a donde &eacute;l estaba y le acarici&oacute; su cara.<\/p>\n<p>-Me gusta como mira mi cuerpo Joaqu&iacute;n &ndash; agarr&oacute; las manos arrugadas de ese hombre y se las llev&oacute; a los pechos suspirando al sentir aquel contacto.<\/p>\n<p>Aquel hombre le acarici&oacute; los pechos como nunca nadie se los hab&iacute;a tocado. Eran caricias tiernas que hac&iacute;an que sus pezones alcanzaran una dureza extrema. Cuando aquellos dedos rozaron sus pezones ella gimi&oacute;. Tuvo que morderse los labios cuando Joaqu&iacute;n al ver lo grandes que estaban los agarr&oacute; con sus dedos y los estir&oacute; despacio.<\/p>\n<p>Silvia deseaba sentirse follada por ese octogenario y le desabroch&oacute; el pantal&oacute;n y se lo baj&oacute; con desesperaci&oacute;n. Le baj&oacute; la ropa interior hasta los tobillos y al ver aquella polla totalmente erecta se sent&oacute; sobre &eacute;l. Fue ella misma la que agarr&oacute; aquel miembro endurecido y lo coloc&oacute; en la entrada de su vagina. Fue ella la que se dej&oacute; caer sobre ese pene sinti&eacute;ndolo llenar su ansioso co&ntilde;o. Fue ella la que comenz&oacute; a mover sus caderas foll&aacute;ndolo.<\/p>\n<p>Joaqu&iacute;n temblaba con lo que esa joven le estaba haciendo y ella gem&iacute;a con la cara hundida en el cuello de &eacute;l. No hicieron falta mas de dos minutos para que Silvia sintiera que comenz&oacute; a eyacular. En aquel sal&oacute;n solo se escuchaban los gemidos de ambos, el chapoteo de aquella polla penetrando su co&ntilde;o encharcado y el sonido de su liquido cayendo en el suelo. Joaqu&iacute;n se corri&oacute; dentro de su co&ntilde;o cuando Silvia sintiendo que eyaculaba otra vez comenz&oacute; a moverse r&aacute;pido, muy r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Se qued&oacute; exhausta abrazada a ese hombre, su cuerpo temblaba por los orgasmos que acababa de sentir. Al levantarse sinti&oacute; que pisaba aquel charco del suelo con sus pies desnudos.<\/p>\n<p>-Siempre te pasa eso? &ndash; Joaqu&iacute;n mir&oacute; aquella cantidad de liquido sobre el suelo, nunca hab&iacute;a visto a ninguna mujer que le pasara eso.<\/p>\n<p>-A veces &ndash; ella se puso muy roja por la verg&uuml;enza &ndash; tiene una fregona?<\/p>\n<p>-No te preocupes, ya lo limpio yo. Quieres darte una ducha?<\/p>\n<p>-Si por favor.<\/p>\n<p>Silvia se duch&oacute;, al enjabonar su sexo lo sinti&oacute; totalmente sensible y comenz&oacute; a masturbarse. Que le estaba pasando? En que se hab&iacute;a convertido? Apart&oacute; las manos de su co&ntilde;o hinchado y comenz&oacute; a llorar de desesperaci&oacute;n y verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>-Joaqu&iacute;n!! &ndash; no era ella quien estaba llamando a ese se&ntilde;or, era su co&ntilde;o!<\/p>\n<p>-Dime Silvia, necesitas algo? &ndash; cuando Joaqu&iacute;n entr&oacute; en el ba&ntilde;o la vio en la ducha apoyada en la pared y con las piernas abiertas y sus manos ocultando su rostro avergonzado.<\/p>\n<p>-Por favor. Necesito que me bese el co&ntilde;o. &ndash; se sent&iacute;a dominada por el deseo de su vulva.<\/p>\n<p>Silvia gimi&oacute; de placer cuando sinti&oacute; la boca de ese hombre sobre su co&ntilde;o. La avidez de aquel hombre saboreando su &iacute;ntima zona genital la volvi&oacute; loca. Pod&iacute;a sentir la lengua de aquel se&ntilde;or introduci&eacute;ndose en su vagina y como la punta de &eacute;sta rozaba puntos muy sensibles. Silvia bram&oacute; de placer al sentir sus labios vaginales rodear la lengua de ese hombre. Estaba fuera de si y agarr&oacute; la cabeza de Joaqu&iacute;n y comenz&oacute; a moverse sobre esa boca. Empuj&oacute; sus caderas adelante y atr&aacute;s frot&aacute;ndose contra &eacute;l, restregando su co&ntilde;o contra la cara de aquel hombre y grit&oacute; de placer al sentir que eyaculaba contra aquel rostro que la miraba fascinado.<\/p>\n<p>Joaqu&iacute;n rode&oacute; con sus brazos la cintura de ella acariciando sus nalgas y dando peque&ntilde;os besos en su vulva que palpitaba. Le gustaba sentir aquellas caricias en sus nalgas. Eran caricias suaves y delicadas y record&oacute; como el se&ntilde;or G&oacute;mez las hab&iacute;a tratado tan diferente la &uacute;ltima vez.<\/p>\n<p>-Le gusta acariciar mis nalgas?<\/p>\n<p>-Me gusta mucho Silvia.<\/p>\n<p>Sin decir nada, ella se gir&oacute; apoyando su cara contra la pared y mostrando su hermoso culo a aquel se&ntilde;or. Sinti&oacute; como se las acarici&oacute; con mucha delicadeza, aquel hombre agarraba con ternura cada nalga y suspir&oacute; cuando sinti&oacute; como las besaba con ternura. Se avergonz&oacute; de nuevo, al sentir que al acariciarlas en algunos momentos ese se&ntilde;or las separaba un poco, de pensar que pod&iacute;a estar mirando su ano. Un estremecimiento recorri&oacute; su cuerpo cuando sinti&oacute; que aquel hombre le daba un tierno beso en su t&iacute;mido agujerito.<\/p>\n<p>-No por favor, ah&iacute; no.<\/p>\n<p>-Disculpa cari&ntilde;o. Me pudo la curiosidad.<\/p>\n<p>-Es que eso es algo que nunca me hicieron y me da much&iacute;sima verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>-Es precioso Silvia.<\/p>\n<p>-Mi ano?<\/p>\n<p>-Si &ndash; el le separ&oacute; un poco las nalgas mientras le hablaba &ndash; Es rosadito y muy suave.<\/p>\n<p>-Pero me da verg&uuml;enza &ndash; Silvia gimi&oacute; cuando sinti&oacute; que Joaqu&iacute;n le daba otro tierno beso en su ano. &ndash; Usted es tan tierno conmigo&hellip;<\/p>\n<p>-Quieres que pare cari&ntilde;o? &ndash; un nuevo beso en su agujerito la sorprendi&oacute; por la sensaci&oacute;n novedosa. &ndash; Me gusta darle besos.<\/p>\n<p>-De veras le gusta darme besos ah&iacute;?<\/p>\n<p>-Much&iacute;simo Silvia.<\/p>\n<p>No dijo nada cuando sinti&oacute; un nuevo beso, dos, tres. Sinti&oacute; como ese se&ntilde;or le empezaba a dar muchos besos llenos de cari&ntilde;o en su t&iacute;mido agujero y le estaba gustando. Gimi&oacute; cuando sinti&oacute; la lengua de Joaqu&iacute;n lamer muy despacio su ano y un placer extra&ntilde;o se apoder&oacute; de &eacute;l.<\/p>\n<p>Sus piernas temblaron cuando sinti&oacute; los labios de aquel se&ntilde;or alrededor de su agujerito y gimi&oacute; avergonzada al sentir que se lo estaba chupando. Aquel hombre le estaba succionando el culo y lo peor de todo era que le estaba gustando mucho. Se mor&iacute;a de la verg&uuml;enza al sentir que su ano estaba sintiendo placer y lo notaba abrirse y cerrarse como entregado a aquella sensaci&oacute;n. Gimi&oacute; en alto al sentir como la lengua entraba un poco en &eacute;l.<\/p>\n<p>-No por favor, no haga eso.<\/p>\n<p>-Quieres que pare?<\/p>\n<p>-Es que&hellip; -sinti&oacute; de nuevo como los labios succionaban su culo y al mismo tiempo la lengua lamia cada fibra nerviosa de &eacute;ste. Gimi&oacute; enloquecida &ndash; No por favor, no pare. Me voy a correr!<\/p>\n<p>Y sintiendo aquella lengua entrar en su culo se corri&oacute;. Se agarr&oacute; a la pared cuando sinti&oacute; que su culo estaba sintiendo un orgasmo. Su ano se abr&iacute;a y cerraba como pez boqueando fuera del agua y ella se lo tap&oacute; con la mano para que aquel hombre no lo viera en ese estado. Silvia se gir&oacute; y se arrodill&oacute; frente a Joaqu&iacute;n y lo abraz&oacute;.<\/p>\n<p>-Gracias!<\/p>\n<p>-Por qu&eacute; me das las gracias? &ndash; &eacute;l le acariciaba el pelo y las mejillas.<\/p>\n<p>-Por lo que me acaba de hacer y no sentir escr&uacute;pulos.<\/p>\n<p>-Escr&uacute;pulos? Nunca hab&iacute;a hecho eso pero me ha encantado.<\/p>\n<p>-Yo tampoco hab&iacute;a dejado nunca a mi marido que me lo tocara y mucho menos bes&aacute;rmelo.<\/p>\n<p>-M&iacute;rame Silvia &ndash; aquel hombre sujet&oacute; con cari&ntilde;o las mejillas de ella para que lo mirara-Te ha gustado?<\/p>\n<p>-Si, nunca cre&iacute; que se pudiera sentir un orgasmo ah&iacute; atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-Lo volver&eacute; a hacer cuando quieras Silvia. &ndash; Joaqu&iacute;n la abraz&oacute; con cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Silvia se fue de la casa de ese hombre con la promesa de que volver&iacute;an a verse. De camino a casa sent&iacute;a una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n de placer en su ano cada vez que daba un paso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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