{"id":40131,"date":"2022-12-04T23:00:00","date_gmt":"2022-12-04T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-04T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-04T23:00:00","slug":"el-bao-del-gym","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-bao-del-gym\/","title":{"rendered":"El ba\u00f1o del gym"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40131\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Llevaba solo un par de meses apuntada al gimnasio. Me hab&iacute;a apuntado primero a la t&iacute;pica clase de mantenimiento de toda la vida, ya que hasta la veintena hab&iacute;a ido al gimnasio, pero desde los veintid&oacute;s a&ntilde;os m&aacute;s o menos, mi actividad f&iacute;sica hab&iacute;a sido cero. Lo m&aacute;s que hab&iacute;a hecho era bailar como las locas en las discotecas, pero creo que eso no cuenta como actividad f&iacute;sica.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a pensado una vez que agarrara un poco de forma o de fondo pasarme a las tan promovidas clases de GAP, Zumba, Spinning y otras m&aacute;s atractivas para los amantes del deporte de hoy en d&iacute;a. Empec&eacute; a ir tres veces por semana. Lunes, mi&eacute;rcoles y viernes. Las clases duraban hora y cuarto. Mi profesora era una mujer madura, rondaba casi los cincuenta, pero ten&iacute;a un cuerpo espectacular y escultural. Se llamaba Julia. Morena, metro sesenta y siete, culo prieto y unas piernas de esc&aacute;ndalo.<\/p>\n<p>En la clase la mayor&iacute;a &eacute;ramos m&aacute;s o menos igual, madres con ni&ntilde;os en edad adolescente, o sea, cuarentonas. Algunas m&aacute;s cercanas a la treintena y alguna veintea&ntilde;era. Pero de esas, m&aacute;s bien pocas.<\/p>\n<p>Escog&iacute; la &uacute;ltima hora por eso de que mi marido pudiera llegar de trabajar y hacerse cargo de los ni&ntilde;os. Por lo que, una vez terminada la clase, nos &iacute;bamos todas a casa directamente, salvo unas pocas que se ba&ntilde;aban en el gimnasio. Yo siempre hab&iacute;a preferido ba&ntilde;arme en el gimnasio cuando era joven, pero ahora, al ser &uacute;ltima hora del d&iacute;a y estar pendiente de los ni&ntilde;os, me iba a casa directamente.<\/p>\n<p>La clase era de ocho a nueve y cuarto. Julia siempre nos pon&iacute;a m&uacute;sica moderna para las clases, la verdad es que se la sacaba bastante bien. Ten&iacute;a una playlist con gran variedad de canciones, las cuales iban cambiando en funci&oacute;n de la fase de la clase en la que est&aacute;bamos. Unas canciones m&aacute;s o menos tranquilitas para la fase de calentamiento, otras canciones tipo disco para el cardio, otras m&aacute;s mel&oacute;dicas para estiramientos, en fin, que la clase siempre estaba animada.<\/p>\n<p>En la clase &eacute;ramos unas quince mujeres y un hombre de unos cincuenta y tantos. Era curioso ver c&oacute;mo la mayor&iacute;a de las mujeres iban perfectamente equipadas con la t&iacute;pica ropa deportiva de esa famosa tienda en la que puedes encontrar de todo para el deporte.<\/p>\n<p>Da igual el cuerpo que tengas, all&iacute; iban todas bien ajustadas, con sus mallas y sus camisetas marcando todo. Por mi parte, tengo bastantes complejos, pero al ver que todas iban as&iacute;, me anim&eacute;, y a la segunda semana ya iba equipada igual que el resto de mis compa&ntilde;eras. Hab&iacute;a muy buen ambiente en la clase, los ejercicios se hac&iacute;an muy amenos, y todos nos ayud&aacute;bamos entre todos. Adem&aacute;s, a pesar de ser un grupo que ya llevaba muchos a&ntilde;os con Julia, las nuevas incorporaciones eran muy bienvenidas, y en seguida eras una m&aacute;s.<\/p>\n<p>El &uacute;ltimo mi&eacute;rcoles de mi primer mes, me dijeron que ten&iacute;an como costumbre despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os juntos, salir a tomar algo el &uacute;ltimo viernes de cada mes, y que me lo dec&iacute;an por si me quer&iacute;a anotar.<\/p>\n<p>La verdad es que me apetec&iacute;a mucho, me sent&iacute;a s&uacute;per bien acogida, as&iacute; que acept&eacute;.<\/p>\n<p>El viernes la clase se me pas&oacute; volando, ten&iacute;a ganas de salir con las chicas a tomar algo y conocernos un poco m&aacute;s. Me llev&eacute; los utensilios para ba&ntilde;arme y ropa limpia para cambiarme porque no sab&iacute;a si las dem&aacute;s se arreglaban o no. No quer&iacute;a desentonar.<\/p>\n<p>Al terminar la clase, nos fuimos a los vestuarios, obviamente no hab&iacute;a regaderas para todas, as&iacute; que algunas se met&iacute;an de dos en dos, sobre todo las m&aacute;s jovencitas, y otras tuvimos que esperar el nuestro turno de ba&ntilde;o. Mientras esperaba, estuve hablando con Anyer, una ni&ntilde;a simp&aacute;tica con ojos verdes de unos veintitr&eacute;s, jugadora de voleibol, con un buen cuerpo e incre&iacute;bles piernas. La vedad es que con ese cuerpo me extra&ntilde;aba mucho que estuviera en esta clase, porque adem&aacute;s se la ve&iacute;a que iba m&aacute;s que sobrada.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n se iban quedando las regaderas vac&iacute;as, iban entrando las dem&aacute;s, al ser mi primera vez me daba bastante verg&uuml;enza, hace mucho tiempo que no me ve&iacute;a nadie desnuda, exceptuando obviamente mi marido y mis hijos. As&iacute; que me fui haciendo la remolona y me qued&eacute; para la &uacute;ltima tanda.<\/p>\n<p>Cuando se qued&oacute; una regadera libre me met&iacute;, me ba&ntilde;&eacute; r&aacute;pido para dejar que las dos que quedaban todav&iacute;a, se pudieran ba&ntilde;ar.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n nos &iacute;bamos arreglando nos &iacute;bamos directamente al bar donde hab&iacute;amos quedado. Justo sal&iacute;amos hacia el bar la &uacute;ltima &ldquo;hornada&rdquo; quedando solo Celia, cuando justo lleg&oacute; Julia que ya hab&iacute;a terminado de recoger y ven&iacute;a tambi&eacute;n a arreglarse.<\/p>\n<p>&Iacute;bamos llegando por tandas al bar, cuando llegamos la &uacute;ltima tanda, las chicas ya estaban acomodadas en una mesa larga, ten&iacute;an todo preparado, me ped&iacute; una cerveza, y al ir a pagar me di cuenta de que no llevaba el monedero. Se me deb&iacute;a haber ca&iacute;do en la taquilla del gimnasio. Por suerte para m&iacute;, el gimnasio no cierra hasta las once de la noche, por lo que volv&iacute; a buscarlo.<\/p>\n<p>Al entrar en el vestuario se o&iacute;an las regaderas, no hab&iacute;a nadie en la zona de las taquillas, me dirig&iacute; a la que hab&iacute;a ocupado, la abr&iacute; y all&iacute; estaba el dichoso monedero.<\/p>\n<p>Justo cuando iba hacia la puerta se oy&oacute; un ruido extra&ntilde;o que proven&iacute;a de las regaderas. Me acerqu&eacute; con cautela y sin hacer ruido. Me qued&eacute; a la entrada de la zona de las regaderas escuchando, se o&iacute;a el agua, y de repente se volvi&oacute; a o&iacute;r, era un gemido. S&iacute;, tal cual, era un gemido.<\/p>\n<p>Me asom&eacute; un poco, y a trav&eacute;s del espejo pude apreciar como en la segunda regadera hab&iacute;a dos personas. O&iacute; un nuevo gemido, y mis pezones reaccionaron. &iquest;C&oacute;mo es posible?&#8230; Me atrev&iacute; a asomarme un poco m&aacute;s, pude ver a dos personas bes&aacute;ndose, acarici&aacute;ndose. Yo nunca hab&iacute;a sido testigo de nada igual, una parte de m&iacute; quer&iacute;a irse y dejarles intimidad, pero otra parte&#8230; La otra parte deseaba mirar y disfrutar de lo que estaban haciendo. Busqu&eacute; un sitio donde poder quedarme sin ser descubierta pero que a la vez me permitiera ver.<\/p>\n<p>Justo en un lado hay una columna, desde ah&iacute; estaba oculta a la vista de los amantes, y sin embargo, yo ten&iacute;a una vista inmejorable. Me acomod&eacute; en mi escondite.<\/p>\n<p>Estaban debajo de la regadera, bes&aacute;ndose apasionadamente, solo ve&iacute;a la espalda y el culo de una mujer, las manos de la otra persona recorriendo su espalda, agarrando su culo. Una de las manos desapareci&oacute;, y de repente se oy&oacute; un nuevo gemido. Mis pezones segu&iacute;an reaccionando a esos gemidos. Los &ldquo;Shower-Lovers&rdquo; se acomodaron m&aacute;s, la mujer que estaba de espaldas se gir&oacute; apoy&aacute;ndose en la pared, abierta de piernas. Al moverse pude apreciar que la otra persona tambi&eacute;n era otra mujer.<\/p>\n<p>&iexcl;No me lo pod&iacute;a creer! &#8230; Eran Julia y Anyer. Jam&aacute;s lo hubiese imaginado. Julia ah&iacute; abierta y Anyer delante de ella. Comenz&oacute; a recorrer su cuerpo con su boca, bajaba por su cuello hacia sus tetas. Mientras, su mano se deslizaba por su firme vientre hacia su pubis. Su boca devoraba sus pezones, y las manos de Julia apretaban con pasi&oacute;n el culo de Anyer.<\/p>\n<p>Yo notaba que la humedad comenzaba a aparecer entre mis piernas. No era yo misma, no me reconoc&iacute;a. Estaba caliente. Met&iacute; mi mano por dentro de mi blusa y empec&eacute; a acariciarme el pecho. Mis pezones se pusieron a&uacute;n m&aacute;s duros. Los pellizqu&eacute;, &iexcl;qu&eacute; placer!&#8230; Quer&iacute;a m&aacute;s, mucho m&aacute;s. No pod&iacute;a apartar la vista de la regadera.<\/p>\n<p>Anyer se agach&oacute;, y Julia la puso la pierna encima del hombro. Ah&iacute;, en esa postura comenz&oacute; mi primera visi&oacute;n l&eacute;sbica en toda regla. Julia se agarraba las tetas mientras Anyer separaba con una de sus manos los labios de la vagina de Julia.<\/p>\n<p>Solo con las tetas no me bastaba, desabroch&eacute; mi pantal&oacute;n y me hice paso hasta mi monte de venus, introduje mi dedo coraz&oacute;n entre mis labios y comenc&eacute; a acariciarme el cl&iacute;toris al comp&aacute;s de lo que pod&iacute;a ver desde mi posici&oacute;n.<\/p>\n<p>Una vez separados los labios de Julia introdujo su cara entre sus piernas. Desde mi posici&oacute;n privilegiada pod&iacute;a ver todo, casi como si estuviera con ellas. Anyer empez&oacute; a lamer el sexo de Julia, por su posici&oacute;n, lam&iacute;a toda su vagina, desde el ano hasta el cl&iacute;toris. Pasadas lentas, pausadas, parec&iacute;a como si el tiempo se hubiese parado para ellas.<\/p>\n<p>Mis dedos recorrieron mi vagina mojada de arriba a abajo. Lubric&aacute;ndola toda. Jugando con mi cl&iacute;toris. Lo rodeaba al comp&aacute;s de sus gemidos.<\/p>\n<p>Anyer segu&iacute;a agachada, pero una de sus manos se hab&iacute;a perdido tambi&eacute;n entre las piernas de Julia. Ve&iacute;a como la sub&iacute;a y bajaba. La estaba metiendo sus dedos en su interior. As&iacute; que, me baj&eacute; un poco m&aacute;s los pantalones y las panties, me met&iacute; yo tambi&eacute;n los dedos. Siguiendo su ritmo. Los gemidos de Julia se o&iacute;an incluso con el agua corriendo, sus manos apretaban su teta una y la otra apretaba la cabeza de Anyer contra su pubis.<\/p>\n<p>Anyer aceler&oacute; los movimientos de su brazo, y yo hice lo equivalente. Not&eacute; c&oacute;mo su posici&oacute;n bucal hab&iacute;a cambiado para darle m&aacute;s placer en el cl&iacute;toris. Se separ&oacute; un poco de Julia, pasando la lengua m&aacute;s firmemente por su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Gracias a esa separaci&oacute;n yo pod&iacute;a ver claramente los lametazos, incluso el cord&oacute;n de flujo que ten&iacute;a Anyer.<\/p>\n<p>Aceler&eacute; mis penetraciones, m&aacute;s y m&aacute;s r&aacute;pido. Me puse mi mano izquierda sobre la boca para acallar cualquier posible ruido que descubriera mi posici&oacute;n. Mis piernas temblaban, me parec&iacute;a a Julia, se la ve&iacute;a claramente c&oacute;mo le empezaban a fallar.<\/p>\n<p>De repente Anyer se levant&oacute;, la empez&oacute; a besar apasionadamente a la par que la penetraba m&aacute;s y m&aacute;s fuerte. Julia correspondi&oacute; a sus besos e igualmente busc&oacute; por primera vez su vagina. Lo acarici&oacute; y le peg&oacute; una peque&ntilde;a palmada. Esta vez el gemido fue de Anyer. Las dos mujeres se abrazaron y se fundieron en un solo ser, sus manos mezcladas entre sus piernas, sus labios devor&aacute;ndose, sus lenguas luchando, sus bocas dejaban exhalar gemidos que llegaban hasta m&iacute; de la manera m&aacute;s sensual, excitante que nunca hab&iacute;a o&iacute;do.<\/p>\n<p>Mi propio orgasmo se estaba conectando con el de ellas, ve&iacute;a sus convulsiones y mi cuerpo, mi ser, mi alma reaccionaba ante aquella imagen er&oacute;ticamente morbosa.<\/p>\n<p>&mdash; Ahhhh&#8230; Mmmh&#8230; S&iacute;, s&iacute;&#8230; S&iacute;&#8230; &iexcl;No pares, sigue, sigue!<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;&#8230; Mmmh&#8230; Anyer, mi ni&ntilde;a&#8230;<\/p>\n<p>Las dos mujeres terminaron abrazadas de rodillas en el suelo.<\/p>\n<p>Mi orgasmo lleg&oacute; con el de ellas, pero yo no me pod&iacute;a quedar all&iacute;. Como pude me levant&eacute; y me fui a los servicios. Una vez all&iacute;, me limpi&eacute;, me arregl&eacute; y esper&eacute; un poco a que se me bajara la flama de la cara.<\/p>\n<p>Una vez recompuesta, sal&iacute; y me dirig&iacute;a hacia la puerta cuando o&iacute; que llamaban. Eran ellas, sal&iacute;an tan normales del ba&ntilde;o, cada una envuelta en una toalla.<\/p>\n<p>Les expliqu&eacute; lo sucedido, que hab&iacute;a vuelto a por el monedero. Me miraron, se sonrieron y dijeron de irnos las tres juntas al bar.<\/p>\n<p>Aquella tarde-noche nunca la olvidar&eacute;, fue mi primera experiencia como voyeur y&#8230; me encant&oacute;.<\/p>\n<p>FIN.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Llevaba solo un par de meses apuntada al gimnasio. 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