{"id":40138,"date":"2022-12-06T23:00:00","date_gmt":"2022-12-06T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-06T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-06T23:00:00","slug":"azotes-para-mejorar-las-ventas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/azotes-para-mejorar-las-ventas\/","title":{"rendered":"Azotes para mejorar las ventas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40138\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Marta, una muchacha de tez p&aacute;lida, mir&oacute; el reloj por en&eacute;sima vez. Faltaban diez minutos para la reuni&oacute;n trimestral del departamento de ventas. La pantalla del port&aacute;til que ten&iacute;a enfrente mostraba una presentaci&oacute;n con gr&aacute;ficos de calidad, el resumen era impecable, pero fallaba un peque&ntilde;o detalle, los resultados. Las ventas eran muy pobres. Una gota de sudor resbalo por su cuello desliz&aacute;ndose por la espalda. Ya no pod&iacute;a hacer nada, solo le quedaba esperar que sus compa&ntilde;eros de departamento tuvieran peores resultados.<\/p>\n<p>Cinco minutos. Le daba tiempo a ir al ba&ntilde;o otra vez. Camin&oacute; con prisa y se meti&oacute; en el aseo para mujeres cerrando el pestillo. Levant&oacute; la falda, baj&oacute; las bragas y ajust&oacute; el trasero en la taza del retrete. En su vejiga apenas hab&iacute;a orina, pero se esforz&oacute; en demostrar lo contrario apretando. El resultado fue unas gotas de pis y un sonoro pedo. Tir&oacute; de la cadena, despeg&oacute; el trasero, pas&oacute; un trozo de papel higi&eacute;nico por la raja del culo, se subi&oacute; las bragas y dej&oacute; caer la falda. Despu&eacute;s de lavarse las manos con jab&oacute;n y echarse unas gotas de colonia en el cuello, sali&oacute; en direcci&oacute;n a la sala de reuniones.<\/p>\n<p>Estaban todos all&iacute; a excepci&oacute;n del jefe.<\/p>\n<p>Clara, la m&aacute;s veterana, llevaba pantalones. A su lado Raquel toc&aacute;ndose la melena rizada y Luc&iacute;a, luciendo labios color carm&iacute;n, re&iacute;an abiertamente mientras comentaban sus aventuras con los clientes. Los varones se encontraban algo separados, Tom&aacute;s, un joven que no llegaba a los veinti&uacute;n a&ntilde;os, Paco, vestido con corbata y Jos&eacute;, de mediana edad, velludo y con barba de cuatro d&iacute;as.<\/p>\n<p>La llegada de Don Pedro, impecable en su traje azul oscuro, interrumpi&oacute; la chachara. Su frente despejada denotaba inteligencia, su barba, d&oacute;nde crec&iacute;an pelos blancos, infund&iacute;a respeto. Cuando comenz&oacute; a hablar, su voz ronca pareci&oacute; llenar cada rinc&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Bien, aqu&iacute; estamos de nuevo para evaluar los resultados. Como sab&eacute;is acabamos de terminar el periodo m&aacute;s importante de ventas y es hora de ver como hemos salido en la foto. Paco, empiezas t&uacute; y luego ya sab&eacute;is, vais presentando.<\/p>\n<p>Las exposiciones, que no llegaban a los 10 minutos se fueron sucediendo. Clara, Raquel y Tom&aacute;s, ten&iacute;an los mejores n&uacute;meros, por encima del objetivo. Paco aprob&oacute; por los pelos. Jos&eacute; y Marta, empataron con unos resultados muy por debajo de lo esperado. Don Pedro, sin disfrazar su enfado, tomo la palabra nuevamente.<\/p>\n<p>&#8211; Marta, Jos&eacute;, vuestros n&uacute;meros son muy muy pobres. No alcanzan lo m&iacute;nimo exigible en esta empresa. Como sab&eacute;is, el trabajo de comercial se valora en base a las ventas. Vuestra exposici&oacute;n, sobre todo la de Marta, ha sido muy buena. Parece que sois conscientes de lo que ha fallado y las propuestas de mejora podr&iacute;an funcionar.<\/p>\n<p>Durante un instante Jos&eacute; se aferr&oacute; a la esperanza. Incluso Marta, pesimista por naturaleza, crey&oacute; ver en las palabras de su jefe una oportunidad.<\/p>\n<p>Estaban equivocados.<\/p>\n<p>&#8211; Pero esto no quita para que el resultado sea el que es&#8230; un resultado nefasto. &#8211; continu&oacute; hablando tras una pausa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; voy a hacer con vosotros? &iquest;Os despido?<\/p>\n<p>&#8211; Deles una oportunidad intervino Raquel.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Una oportunidad? As&iacute; por la cara. &#8211; replic&oacute; Don Pedro.<\/p>\n<p>&#8211; No, por la cara no. Pero puede imponerles un castigo dijo Raquel.<\/p>\n<p>Don Pedro mir&oacute; a su empleada y sin inmutarse dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Vale. Haremos como en una peli que vi. T&uacute; y Clara castigareis a vuestros compa&ntilde;eros.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo? &#8211; intervino Clara.<\/p>\n<p>&#8211; Con un paddle. &#8211; respondi&oacute; Don Pedro sacando el instrumento del caj&oacute;n.<\/p>\n<p>Los presentes quedaron de piedra con la propuesta. Raquel, pasada la sorpresa, se pas&oacute; la lengua por el labio superior y Tom&aacute;s tuvo un amago de erecci&oacute;n. En unos segundos, el ambiente de competitividad hab&iacute;a dejado paso a un nuevo elemento. La tensi&oacute;n sexual.<\/p>\n<p>&#8211; La idea es dar diez azotes en el culo a los perdedores.<\/p>\n<p>&#8211; Eso tiene pinta de doler. &#8211; dijo Paco.<\/p>\n<p>&#8211; Exacto, dolor y humillaci&oacute;n. Si con esto no reaccionan para la pr&oacute;xima vez pues no me quedar&aacute; m&aacute;s remedio que echarles a la calle. &iquest;De acuerdo?<\/p>\n<p>Tanto Marta como Jos&eacute;, pillados en el momento, asintieron. La idea de perder el trabajo no les cuadraba.<\/p>\n<p>Jos&eacute; fue el primero en enfrentarse a la tabla. Se apoy&oacute; sobre una mesa estirando los brazos y sujetando el borde con las manos. Raquel rode&oacute; la cintura del comercial con las manos y le desabroch&oacute; el cintur&oacute;n y el bot&oacute;n del pantal&oacute;n. Clara tir&oacute; de los pantalones hacia abajo y luego hizo lo propio con los calzoncillos dejando a Jos&eacute; con el peludo trasero al aire.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qui&eacute;n se encarga de atizarle? &#8211; interrog&oacute; Don Pedro.<\/p>\n<p>&#8211; Yo misma. &#8211; respondi&oacute; Clara cogiendo el instrumento de madera.<\/p>\n<p>Jos&eacute;, con las mejillas acaloradas por la verg&uuml;enza, intent&oacute; contraer los gl&uacute;teos en un vano intento de proteger su retaguardia. El paletazo, contundente, aterriz&oacute; en medio del culo pint&aacute;ndolo de rojo.<\/p>\n<p>&#8211; Uno. &#8211; cont&oacute; Raquel metida en el papel.<\/p>\n<p>El correctivo no dejaba indiferente a nadie y a pesar de ser varones, Paco, Tom&aacute;s y el propio Don Pedro, notaban cierta excitaci&oacute;n en sus partes.<\/p>\n<p>&#8211; Prep&aacute;rate para el segundo. &iexcl;Listo!<\/p>\n<p>Y sin esperar respuesta Clara volvi&oacute; a azotar las desnudas nalgas del empleado haci&eacute;ndolas temblar.<\/p>\n<p>Jos&eacute; notaba el escozor en su trasero.<\/p>\n<p>Los golpes siguieron a intervalos regulares. Despu&eacute;s del sexto, Raquel ofreci&oacute; al azotado la posibilidad de llevarse las manos al culo y frotarlo mitigando el escozor.<\/p>\n<p>La tregua apenas dur&oacute; un minuto y nada m&aacute;s recuperar la posici&oacute;n, Clara reanud&oacute; el castigo. Poniendo punto final al mismo con un contundente zurriagazo.<\/p>\n<p>Jos&eacute; se reincorpor&oacute; con el rostro tan colorado como el culo y las l&aacute;grimas a punto de brotar.<\/p>\n<p>&#8211; Bien hecho. Puedes vestirte. &#8211; dijo Don Pedro dando una palmada en la espalda a su subalterno.<\/p>\n<p>Luego, todos los ojos se posaron en Marta. La mujer trag&oacute; saliva y con un nerviosismo visible apoy&oacute; los pechos sobre la mesa agarrando el extremo de la misma. La cabeza apoyada sobre la mejilla derecha.<\/p>\n<p>&#8211; Tom&aacute;s, t&uacute; eres de los que mejores n&uacute;meros has hecho. Si no te importa, coge el paddle y calienta el trasero de tu colega.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s, algo nervioso, cogi&oacute; el instrumento de castigo mientras Raquel tomo la iniciativa de desnudar a Marta. Le solt&oacute; la falda y le baj&oacute; las bragas dejando el p&aacute;lido culo a la vista de todos los presentes.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s observ&oacute; las nalgas de su compa&ntilde;era, trag&oacute; saliva y pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Preparada?<\/p>\n<p>La mujer respondi&oacute; con un s&iacute; inseguro y luego apret&oacute; los dientes aguardando el golpe. Las posaderas temblaron al recibir el impacto. Aquello dol&iacute;a m&aacute;s de lo que cre&iacute;a.<\/p>\n<p>Paco tom&oacute; la palabra y con algo de retraso dijo el n&uacute;mero.<\/p>\n<p>&#8211; uno.<\/p>\n<p>Los siguientes azotes no se hicieron esperar.<\/p>\n<p>&#8211; dos, tres, cuatro.<\/p>\n<p>Tras el quinto, Raquel se interpuso en medio y masaje&oacute; las nalgas de su compa&ntilde;era musitando unas palabras de &aacute;nimo en su o&iacute;do.<\/p>\n<p>Dos minutos despu&eacute;s, las nalgas de Marta volvieron a temblar con un nuevo golpe.<\/p>\n<p>&#8211; Seis.<\/p>\n<p>La mujer que estaba siendo azotada cambi&oacute; la pierna que soportaba el peso de su cuerpo haciendo que la nalga derecha cayese un poco.<\/p>\n<p>&#8211; Siete. &#8211; cont&oacute; Paco.<\/p>\n<p>Marta resopl&oacute; y a continuaci&oacute;n aguant&oacute; la respiraci&oacute;n mientras la tabla impactaba por octava vez en sus posaderas.<\/p>\n<p>El escozor era importante y las l&aacute;grimas aparecieron en los ojos de la comercial.<\/p>\n<p>Sin tiempo para controlar las emociones el noveno golpe coloreo el pompis desnudo.<\/p>\n<p>Marta dio unos saltitos y se llev&oacute; las manos a las nalgas.<\/p>\n<p>&#8211; por favor, escuece mucho. &#8211; implor&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Solo falta uno. &#8211; dijo Raquel acarici&aacute;ndole el cabello.<\/p>\n<p>Marta no apartaba las manos de su trasero por voluntad propia y tuvo que ir Paco a retirarlas sujetando los brazos de la castigada sobre la mesa.<\/p>\n<p>Mat&iacute;as, en cuanto vio el terreno libre, descarg&oacute; un nuevo golpe r&aacute;pido sobre el culo de la mujer.<\/p>\n<p>&#8211; Bien hecho. Sigues con nosotros. &#8211; intervino Don Pedro.<\/p>\n<p>Marta se incorpor&oacute; subi&eacute;ndose las bragas mientras las l&aacute;grimas resbalaban por sus mejillas. Don Pedro la abraz&oacute; paternalmente para consolarla.<\/p>\n<p>Luego Clara le ofreci&oacute; la falda y Marta se visti&oacute; metiendo la camisa por dentro.<\/p>\n<p>Diez minutos m&aacute;s tarde todos salieron de la sala.<\/p>\n<p>Raquel se acerc&oacute; a Marta y Jos&eacute; que comentaban la jugada.<\/p>\n<p>&#8211; Marta, si te escuece me ofrezco para extender cremita en tus nalgas.<\/p>\n<p>Luego, mirando a Jos&eacute; a&ntilde;adi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; La oferta tambi&eacute;n es para ti, si quieres a la hora de comer te pongo cremita.<\/p>\n<p>El hombre se ruboriz&oacute;, pero no rechaz&oacute; la oferta.<\/p>\n<p>Fin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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