{"id":40183,"date":"2022-12-08T00:08:11","date_gmt":"2022-12-08T00:08:11","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-08T00:08:11","modified_gmt":"2022-12-08T00:08:11","slug":"una-noche-con-mar-3-de-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-noche-con-mar-3-de-3\/","title":{"rendered":"Una noche con Mar (3 de 3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40183\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Est&aacute;bamos, en la segunda parte del relato, en que Mar se vino mientras el cornudo le hablaba por tel&eacute;fono y yo me la estaba cogiendo. Despu&eacute;s, sac&oacute; del refrigerador el segundo vasito con lefa, lo llev&oacute; a la rec&aacute;mara y regres&oacute; conmigo a la sala.<\/p>\n<p>Al terminar de lavar los trastes, me pregunt&oacute; &ldquo;&iquest;Jugamos ajedrez?&rdquo;. Ya sab&iacute;a yo que ella aprendi&oacute; en el Cbetis y que despu&eacute;s de all&iacute; s&oacute;lo jug&oacute; con Bernab&eacute; y con su hijo mayor, a quien ella le ense&ntilde;&oacute; desde que &eacute;l era ni&ntilde;o. Asent&iacute; y trajo a la sala el tablero. Jugamos a la suerte los colores y acomodamos las piezas en la mesa de centro.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en la alfombra del lado que me correspond&iacute;a. Seguramente yo s&eacute; menos que t&uacute;, as&iacute; que te pondr&eacute; un grado de dificultad: gir&oacute; 180&ordm; el tablero y se inclin&oacute; para que le chupara la raja y el ano. La vagina a&uacute;n estaba mojada del flujo de su venida y se notaba en sus verijas las chorreaduras de &eacute;ste. &ldquo;L&iacute;mpiame las piernas, la raja y el culo&rdquo;, me pidi&oacute; con una voz de puta.<\/p>\n<p>Conforme saboreaba su sexo se me fue endureciendo el falo y se sent&oacute; de golpe en m&iacute;. &ldquo;Ya tir&eacute; P4R&rdquo;, dijo y entend&iacute; lo del grado de dificultad: mala visibilidad, reconocer el avance de las piezas en sentido contrario y, por si fuera poco, despu&eacute;s de hacer ella una tirada, se mec&iacute;a en c&iacute;rculos sobre mi pene apachurr&aacute;ndome los huevos. La tranca no se me bajaba y hubiera sido m&aacute;s f&aacute;cil jugar con los ojos vendados si ella me dec&iacute;a el movimiento que hac&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash;Sospecho que as&iacute; juegas con Bernab&eacute; &ndash;asegur&eacute;, disfrutando de su movimiento.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, &iquest;no te gusta?<\/p>\n<p>Resumiendo, quedamos tablas y con muchas ganas de cambiar el juego. Como pude, con muchos trabajos y sin sacarle la verga, me la llev&eacute; cargada a la cama. Ah&iacute;, ella me puso bocarriba, me chup&oacute; los huevos depilados, como ella los quer&iacute;a, mientras jugaba con mi falo. Despu&eacute;s me mont&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Antes de cabalgar para bajar el desayuno, vamos a probar la segunda muestra de leche &ndash;dijo, tomando el segundo vaso con semen y lo vaci&oacute; en su boca.<\/p>\n<p>Me gust&oacute; la manera p&iacute;cara en la que me mir&oacute; antes de besarme. &iexcl;Ese beso! jug&oacute; con su lengua en mis enc&iacute;as y en el interior de mis mejillas. Sac&oacute; la lengua para tomar el resto de semen que hab&iacute;a quedado. &ldquo;Saca la lengua, te va a gustar&rdquo;, dijo, y yo obedec&iacute; lamiendo el interior del cond&oacute;n. Volvimos a besarnos y, al terminar la prueba del sabor, ella se acomod&oacute; y comenz&oacute; a masajear mis test&iacute;culos con sus nalgas. Aguant&eacute; para no venirme antes de escuchar los gemidos y gritos &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; rica verga, papasito, s&iacute;gueme cogiendo!&rdquo; Entonces descargu&eacute; lo que hab&iacute;a acumulado por tanta calentura en esas horas y al volcar mi simiente en ella le grit&eacute; &ldquo;&iexcl;Eres una puta hermosa, Mar!&rdquo;. Fue un chorro grandioso en esa pepa que ya me estaba llenando los huevos con tanto flujo que se desbord&oacute; en los saltos que dio sobre mi pubis. Qued&oacute; yerta sobre m&iacute;, expeliendo las r&aacute;pidas respiraciones de su aliento en mi cara, y recibiendo el aire de mis jadeos. Qued&eacute; a punto de perder el sentido cuando sent&iacute; que las contracciones de su vagina me exprim&iacute;an. De cualquier forma, dormimos con los vellos encharcados por el l&iacute;quido de nuestro placer&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;V&aacute;lgame Dios, cu&aacute;nto dormimos! &ndash;dijo Mar al mirar el reloj despertador de su bur&oacute;&ndash;. Debo hacer la comida &ndash;concluy&oacute; antes de meterse al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Al salir de asearse mir&oacute; el vello de mi pubis con lamparones de lefa y flujo, se agach&oacute; y me lami&oacute;. &ldquo;T&uacute; s&oacute;lo l&aacute;vate las manos, m&aacute;s tarde te ba&ntilde;ar&aacute;s porque no debes llegar as&iacute; a tu casa&hellip;&rdquo;, me dijo, e hincada, y sigui&oacute; lamiendo mi sexo. Mi miembro creci&oacute; de inmediato. Ella se dio cuenta y sali&oacute; rumbo a la cocina.<\/p>\n<p>Yo no hab&iacute;a reparado en que, tanto la ventana de su rec&aacute;mara como la de la sala tienen, adem&aacute;s de los visillos, unas cortinas que no permiten la luz y que siempre estuvieron cerradas pues son las que dan al jard&iacute;n de acceso. Eso me corroboraba que a Ram&oacute;n le gusta cogerse a Mar por toda la casa, y por ello, las rec&aacute;maras de sus hijos est&aacute;n arriba, con acceso por el jard&iacute;n.<\/p>\n<p>Al salir de la rec&aacute;mara, me imagin&eacute; a Mar siendo cogida por su marido en cada uno de los lugares donde se posaba mi vista: la barra de la cantina; el sof&aacute;; cada uno de los sillones y las sillas; sobre la mesa del comedor; en la mesita del antecomedor y los bancos de &eacute;ste; tambi&eacute;n en los de la cantina, etc. &iexcl;Qu&eacute; cogidas tan lindas pueden hacerse con ese cuerpo que tiene Mar!<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;No qued&oacute; algo de la deliciosa crema de champi&ntilde;ones? &ndash;pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Despu&eacute;s de lo que me has demostrado, te har&eacute;, con mucho cari&ntilde;o y agradecimiento, la crema de champi&ntilde;ones que tambi&eacute;n le encanta a mi hijo y comeremos unas chuletas para no cocinar m&aacute;s &ndash;dijo Mar cuando repar&oacute; en mi presencia&ndash;. Abre una botella del vino que quieras, preferentemente tinto y pones dos copas en la mesa &ndash;me orden&oacute;.<\/p>\n<p>Cuando regres&eacute; de cumplir la misi&oacute;n, me fij&eacute; lo que ella hac&iacute;a. Parti&oacute; finamente ajo, cebolla y champi&ntilde;ones frescos. Los coloc&oacute; en un sart&eacute;n donde puso a calentar mantequilla. Cuando los tuvo sancochados, los meti&oacute; a la licuadora. En todo ese tiempo la estuve acariciando en las nalgas (&iexcl;qu&eacute; hermosas nalgas!) y bes&aacute;ndole la espalda. Cuando apag&oacute; la licuadora, me puse en cuclillas para lamerle las nalgas y el culo, &iexcl;me faltaba lengua! De pronto se volte&oacute; hacia m&iacute;, puso uno de sus pies sobre mi rodilla y me dijo: &ldquo;Tambi&eacute;n me gusta por delante&rdquo;. Me invadi&oacute; el perfume &ldquo;a puta muy cogida&rdquo;, como dice Bernab&eacute;, que sali&oacute; de su panocha, lo cual fue una invitaci&oacute;n para acercarle mi nariz y boca.<\/p>\n<p>Pronto baj&oacute; la pierna y le bes&eacute; y lam&iacute; el ombligo apret&aacute;ndola de las nalgas. &ldquo;Voy a seguir con la sopa&rdquo;, me dijo y se volte&oacute; para colocar una cacerola donde vaci&oacute; un poco de aceite de oliva y le prendi&oacute; fuego a la hornilla. Segundos despu&eacute;s. tom&oacute; lo que hab&iacute;a molido en la licuadora y lo vaci&oacute; a la cacerola. Le moli&oacute; una parte min&uacute;scula de pimienta roja y nuez moscada, y movi&oacute; constantemente; tambi&eacute;n yo manten&iacute;a mi constancia acarici&aacute;ndole el pecho con mis manos, las nalgas con mi pene y bes&aacute;ndole la nuca hasta que dijo &ldquo;ya est&aacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>Sirvi&oacute; dos platos y me pidi&oacute; que los llevara a la mesa. Ella llev&oacute; los cubiertos. &iexcl;La crema era una delicia!, y yo me sent&iacute; halagado de que la hubiese hecho para m&iacute;. Ella termin&oacute; pronto y se levant&oacute; de inmediato, advirti&eacute;ndome que la esperara all&iacute;. En la cocina se ve&iacute;an sus nalgas y las piernas parec&iacute;an escurrir de ellas y se alcanzaba a escuchar el fre&iacute;r de las chuletas que en menos de dos minutos estuvieron listas pues estaban delgadas y con rica grasa en un costado.<\/p>\n<p>Al sentarse levant&oacute; una pierna y la puso sobre las m&iacute;as, &ldquo;Vi que las mirabas desde los pies hasta las nalgas, con la bocota abierta&rdquo;. &ldquo;S&iacute;&rdquo;, dije soltando el tenedor despu&eacute;s de meterme el bocado de carne, para acariciarla. &ldquo;Las dos carnes est&aacute;n riqu&iacute;simas, &iquest;qu&eacute; le pones?&rdquo;<\/p>\n<p>&ndash;A la que est&aacute;s masticando, solamente pimienta negra y sal. A la que tienes en la mano, mucho ejercicio diario y crema de mi marido una vez a la semana, que luego me la limpia Bernab&eacute; con la lengua&hellip;<\/p>\n<p>Terminamos la carne y se levant&oacute; para ir a la cocina llevando los trastos al fregadero, volvi&eacute;ndome a decir que la esperara. El movimiento de sus carnes al moverse con rapidez para prender la cafetera y extraer el postre del refrigerador, me ten&iacute;an, otra vez, con la boca abierta. Regres&oacute; con un par de platos con el postre.<\/p>\n<p>&ndash;Es pera en alm&iacute;bar que les hice el domingo, tambi&eacute;n pens&eacute; en ti &ndash;se&ntilde;al&oacute;, volviendo a subir sus piernas acariciando mi crecid&iacute;simo pene con su pie&ndash;. Me agrada que te embobes al verme encuerada, eres como todos.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qui&eacute;nes m&aacute;s te han visto as&iacute;? &ndash;pregunt&eacute; asombrado.<\/p>\n<p>&ndash;En vivo, s&oacute;lo ustedes tres; en fotos, no tengo idea, pero son varios cientos. Algunos me env&iacute;an sus fotos mostr&aacute;ndome una erecci&oacute;n que, dicen, la causaron mis fotos. Otros m&aacute;s me mandan unas video corridas abundantes donde est&aacute;n diciendo guarradas de m&iacute;, mientras escupen la leche. &iexcl;Son divinos! T&uacute; tambi&eacute;n te has masturbado con mis fotos, me has contado.<\/p>\n<p>Platicamos m&aacute;s de sus contactos por correo electr&oacute;nico y le confes&eacute; que yo tambi&eacute;n quer&iacute;a tomarle unas fotos y video. &ldquo;Me lo hubieras pedido desde antes, ya dejaste pasar mucha acci&oacute;n&rdquo;, dijo. Ella se levant&oacute; por el caf&eacute; y yo por mi tel&eacute;fono, que ya se hab&iacute;a cargado. La fotografi&eacute; como quise, una de ellas con el vapor del caf&eacute; que sal&iacute;a de su tasa y se met&iacute;a en la pepa. Otras m&aacute;s, de espaldas, cuando caminaba hacia la cocina llevando los trastos. Despu&eacute;s vinieron otras posando en la cama; sus manos en mi sexo haci&eacute;ndome una paja: la cara de &aacute;ngel que pone al mamar la verga; el ojete cuando se abri&oacute; las nalgas: mi verga en su mano cuando la dirig&iacute;a hacia su pucha. Ella tom&oacute; una de mi rostro lleno de su flujo, despu&eacute;s de haberse pajeado en mi boca y mi nariz cuando yo estaba acostado, &ldquo;&Eacute;sa me la env&iacute;as por correo&hellip; y las dem&aacute;s tambi&eacute;n, ya escoger&eacute; cuales les ense&ntilde;o a mis admiradores&rdquo;. En fin, cada vez que me acordaba de accionar la c&aacute;mara, lo hac&iacute;a; pues con las cogidas y los mimos, me olvidaba de tomar las fotos o videos.<\/p>\n<p>A las nueve de la noche me levant&oacute; de la cama y me dijo &ldquo;Ven a ba&ntilde;arte y enc&uacute;lame all&iacute;&rdquo;. Le cumpl&iacute; el &uacute;ltimo deseo y dej&eacute; en su recto el poco semen que me quedaba. Me vest&iacute;. Ella apag&oacute; la luz y abri&oacute; la cortina gruesa, dejando s&oacute;lo el visillo. Salimos de la rec&aacute;mara y le di un &uacute;ltimo beso antes de que ella abriera la puerta para despedirme.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a caminado m&aacute;s de dos pasos y son&oacute; el tel&eacute;fono. Se prendi&oacute; la luz de su rec&aacute;mara y me acerqu&eacute; a la ventana, donde pude ver que ella, despu&eacute;s de acomodar su tel&eacute;fono, se quitaba la bata para acostarse. No se escuchaba bien, peo me imaginaba lo que ella dec&iacute;a. Veinte minutos m&aacute;s, despu&eacute;s de que se paje&oacute; frente al tel&eacute;fono, cort&oacute; la comunicaci&oacute;n y volte&oacute; hacia la ventana; me lanz&oacute; un beso al aire y con un movimiento de mano me dijo adi&oacute;s, antes de apagar la luz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Est&aacute;bamos, en la segunda parte del relato, en que Mar se vino mientras el cornudo le hablaba por tel&eacute;fono y yo me la estaba cogiendo. Despu&eacute;s, sac&oacute; del refrigerador el segundo vasito con lefa, lo llev&oacute; a la rec&aacute;mara y regres&oacute; conmigo a la sala. Al terminar de lavar los trastes, me pregunt&oacute; &ldquo;&iquest;Jugamos ajedrez?&rdquo;. 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