{"id":40196,"date":"2022-12-09T23:00:00","date_gmt":"2022-12-09T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-09T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-09T23:00:00","slug":"la-conoci-en-el-medico-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-conoci-en-el-medico-parte-1\/","title":{"rendered":"La conoc\u00ed en el m\u00e9dico (parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40196\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me acuerdo como si fuera ayer de la primera vez que vi a M&oacute;nica. La ma&ntilde;ana era lluviosa y soplaba un viento desagradablemente fr&iacute;o. El despertador, impertinente, me sac&oacute; abruptamente del mundo de los sue&ntilde;os.<\/p>\n<p>Mi cuerpo, perezoso, disfrutaba del calorcillo que proporcionaba el edred&oacute;n n&oacute;rdico bajo el que me encontraba. Por un instante, pens&eacute; en dejarlo para otro d&iacute;a y seguir all&iacute;, tumbado, mirando el mal tiempo desde la barrera. Pero aquello no pod&iacute;a ser, ten&iacute;a una cita en la consulta m&eacute;dica. &quot;Cinco minutos m&aacute;s&quot; me dije mientras bajo la ropa de cama mi mano buscaba mi pene. Lo encontr&eacute; caliente, todav&iacute;a peque&ntilde;o. Con ayuda del pulgar y el &iacute;ndice apret&eacute; la punta como si fuese el tubo de pasta de dientes. Lo acarici&eacute;, rasqu&eacute; los huevos durante unos segundos maravillosos y volv&iacute; a encargarme del miembro.<\/p>\n<p>En mi cerebro dibuj&eacute; la imagen de una compa&ntilde;era de trabajo d&aacute;ndome la espalda, inclinada sobre su mesa de trabajo, enfundada en unos pantalones blancos que dejaban pasar la luz. Su voluminoso trasero en pompa, sus bragas devoradas por la hambrienta raja del culo. Mi pene reaccion&oacute;. Lo agarr&eacute; con la mano y comenc&eacute; a masturbarme.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a prisa, no hab&iacute;a tiempo que perder para alcanzar el cl&iacute;max. Intensifiqu&eacute; mis pensamientos er&oacute;ticos a&ntilde;adiendo una nueva chica a la ecuaci&oacute;n, compa&ntilde;era de trabajo tambi&eacute;n que, por alguna raz&oacute;n que escapa a la l&oacute;gica, ten&iacute;a los pechos al aire en aquel lugar p&uacute;blico. Una peque&ntilde;a cantidad de semen se acumul&oacute; y subi&oacute; por mi miembro, forc&eacute; la situaci&oacute;n, contraje los gl&uacute;teos y lo dej&eacute; salir. El placer fue escaso, pero no ten&iacute;a tiempo para m&aacute;s. Limpi&eacute; mis dedos pringosos en mi propio muslo, apart&eacute; el edred&oacute;n y quit&aacute;ndome toda la ropa, en cueros, camin&eacute; al ba&ntilde;o para ducharme.<\/p>\n<p>La sala de espera se encontraba en un tercer piso. Varias sillas de pl&aacute;stico pegadas a la pared, un tubo de ne&oacute;n que apenas iluminaba las paredes blancas y una ventana que daba a un jard&iacute;n poco cuidado. Observ&eacute; a los presentes. Una chica de cabello rojo y amarillo que mascaba chicle, un matrimonio de mediana edad, un hombre de mi edad con ojos saltones y cara de susto, y una mujer delgada y menuda con gafas que pasar&iacute;a con creces los treinta.<\/p>\n<p>Aguard&eacute; de pie unos minutos. Estaba nervioso. Finalmente opt&eacute; por sentarme al lado de la mujer delgada. Saqu&eacute; el m&oacute;vil y nada m&aacute;s encenderlo, la puerta se abri&oacute; y sali&oacute; una joven vestida con vaqueros. Su rostro serio y sus pasos algo dubitativos.<\/p>\n<p>&#8211; Marcos Garc&iacute;a.<\/p>\n<p>Al o&iacute;r mi nombre dirig&iacute; la mirada de nuevo hacia la puerta y me levant&eacute; de la silla.<\/p>\n<p>&#8211; Yo. &#8211; dije.<\/p>\n<p>&#8211; Perfecto. &#8211; Respondi&oacute; una joven de ojos grandes y cabello casta&ntilde;o que llevaba bata blanca.<\/p>\n<p>&#8211; Si&eacute;ntate por favor.<\/p>\n<p>Obedec&iacute; observando la habitaci&oacute;n mientras la joven buscaba mi ficha en el ordenador.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute;s algo bajo de vitaminas. Voy a ponerte una inyecci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Perdona? &#8211; dije<\/p>\n<p>&#8211; No me digas que te dan miedo las agujas. &#8211; respondi&oacute; con una sonrisa burlona.<\/p>\n<p>&#8211; No, no es eso.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces te da verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;verg&uuml;enza? Por qu&eacute; me iba a dar verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>&#8211; Por nada&#8230; &iquest;prefieres estar de pie o tumbarte en la camilla?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;por si me desmayo? &#8211; a&ntilde;ad&iacute; de manera est&uacute;pida.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, tambi&eacute;n, pero es m&aacute;s por comodidad&#8230; y por cierto, vete baj&aacute;ndote los pantalones.<\/p>\n<p>El rubor colore&oacute; de rojo mis mejillas.<\/p>\n<p>Un minuto despu&eacute;s, la chica armada con una jeringa con aguja y un algod&oacute;n empapado en alcohol se acerc&oacute; a la camilla donde estaba tumbado.<\/p>\n<p>&#8211; Relaja ese culete.<\/p>\n<p>&#8211; Eso es f&aacute;cil de decir para la que no est&aacute; sobre la camilla. &#8211; dije sin pensar.<\/p>\n<p>Ella se r&iacute;o.<\/p>\n<p>Luego not&eacute; el algod&oacute;n empapado en mi nalga derecha, seguido de un azotito y un pinchazo. Lo peor lleg&oacute; mientras el l&iacute;quido se abr&iacute;a camino en el m&uacute;sculo. Por fortuna dur&oacute; menos de lo que esperaba.<\/p>\n<p>&#8211; Ya puedes vestirte coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias. &#8211; dije reincorpor&aacute;ndome.<\/p>\n<p>&#8211; Por cierto, &iquest;tu tocas el piano?<\/p>\n<p>&#8211; El piano&#8230; s&iacute;, &iquest;c&oacute;mo lo sabes?<\/p>\n<p>&#8211; Eres mi vecino de arriba, te vi la semana pasada cuando ven&iacute;as de correr.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, t&uacute; eres la nueva.<\/p>\n<p>La chica sonri&oacute; y a&ntilde;adi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; M&oacute;nica, me llamo M&oacute;nica. Y me gusta correr.<\/p>\n<p>(Continuar&aacute;)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Me acuerdo como si fuera ayer de la primera vez que vi a M&oacute;nica. 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