{"id":40198,"date":"2022-12-09T23:00:00","date_gmt":"2022-12-09T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-09T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-09T23:00:00","slug":"marta-y-ariadna-follar-deliciosamente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/marta-y-ariadna-follar-deliciosamente\/","title":{"rendered":"Marta y Ariadna. Follar deliciosamente"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40198\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Marta es una chica fant&aacute;stica, muy risue&ntilde;a, muy agradable, la sonrisa tatuada en su resultona cara, un amor, un lujo de amiga. Siempre pendiente de hacer favores, muy de besos y abrazos, de sobarte siempre que te ve. Es lo que se dice un amor y una suerte. La tengo de compa&ntilde;era de trabajo hace unos a&ntilde;os y su comportamiento en momentos complicados, o d&iacute;as serios y arrugados consigue que el problema pase a segundo plano. Nuestra relaci&oacute;n s&oacute;lo se manten&iacute;a en el &aacute;mbito laboral, en las oficinas. Nunca hab&iacute;amos ido a comer, o tomar un caf&eacute; por la calle, s&oacute;lo entre las cuatro paredes de una luminosa oficina. Es muy dicharachera, como un torbellino de colores, se mueve r&aacute;pidamente, es muy &aacute;gil y r&aacute;pida con la palabra justa y la conversaci&oacute;n apropiada. Es tambi&eacute;n, en motivos laborales muy resolutiva. Un primor, una amiga con quien contar siempre.<\/p>\n<p>Ella es bajita, de compresi&oacute;n fuerte, es dura como el m&aacute;rmol de Carrara por su afici&oacute;n desmesurada al gimnasio. Posee gl&uacute;teos poderosos y altos, imaginen una t&iacute;a maciza. El pecho. sin exageraciones, es prominente, en proporci&oacute;n agradable, los muslos se adivinan potentes, fuertes, sin un gramo de grasa. Puro m&uacute;sculo fibroso. La cara, naturalmente es guapilla, de facciones muy agradables, ese tipo de rostros que caen bien a todos, suficiente conversar una frase o dos palabras. Se queda con todo la pe&ntilde;a.<\/p>\n<p>En tiempos pasados, en la ma&ntilde;ana, nos salud&aacute;bamos agarr&aacute;ndonos el culo, ahora ya no. Llegamos mutuamente al acuerdo de no darnos nalgadas en presencia de otros compa&ntilde;eros. En estos momentos esas bromas pueden tener consecuencias nefastas. S&iacute;, lo hacemos en el ascensor yendo solos, en alg&uacute;n departamento sin gente, eso s&iacute;, mantenemos como vital los dos besos sonoros en las mejillas en cuando nos vemos a la ma&ntilde;ana. Resumiendo nos llevamos de maravilla, eso suele ocasionar alguna envidia. Mejor dicho, muchas.<\/p>\n<p>En la pasada Semana Santa decid&iacute; quedarme en el hogar, viendo alguna pel&iacute;cula, o leyendo alguno de los libros que se van acumulando poco a poco. Antes de comenzar el recogimiento y la oraci&oacute;n decid&iacute; que deb&iacute;a ir a una tienda de comida precocinada, llenar el frigor&iacute;fico para tantas fechas. No me apetec&iacute;a preparar nada, ten&iacute;a el d&iacute;a y el pensamiento muy holgaz&aacute;n. Pues a lo dicho, sal&iacute; de casa pensando en la compra, los platos que pod&iacute;a adquirir, naturalmente pescado, bacalao en estos d&iacute;as de vigilia. El pecado de la gula es controlable, el de la lujuria, mi plan era mas bien calcar usos y maneras de un monje de la regla de San Benito, ora et labora.<\/p>\n<p>Iba por la calle sin rumbo ni direcci&oacute;n. Tampoco ten&iacute;a decidido a qu&eacute; tienda ir, posiblemente a El Corte Ingl&eacute;s, cubre holgadamente mis exigencias. El vino, no se olvide, pens&eacute; con determinaci&oacute;n. Igual me daba la tienda, al lado de mi casa hay una vinoteca surtida, con mis grandes bodegas favoritas que me reconfortan el esp&iacute;ritu y relaja mi cabeza.<\/p>\n<p>Sin direcci&oacute;n caminaba por la acera, llam&aacute;ndome la atenci&oacute;n un cartel en cierto escaparate muy chulo, muy colorista dentro de un entorno b&aacute;sicamente gris. Era una galer&iacute;a de arte anunciando una exposici&oacute;n, un artista desconocido para mi, el pasqu&iacute;n de la puerta fue un perfecto reclamo. Entre decididamente curioseando con deleite aquellos oleos costumbristas de paisajes castellanos extensos, ocres y largos hasta el infinito. Era bueno el artista.<\/p>\n<p>En un momento me asaltaron por la retaguardia, tap&aacute;ndome los ojos con ambas manos. Me desconcert&oacute; el sitio y especialmente el momento, en un segundo el perfume delat&oacute; al asaltante, es un aroma inconfundible.<\/p>\n<p>-&iexcl;Eres Marta, mi musa, la Marta &uacute;nica!<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo me has reconocido est&uacute;pido?<\/p>\n<p>&#8211; Por el olor de tus flujos de real hembra vuelta.<\/p>\n<p>-&iexcl;Dios!, qu&eacute; tonto eres y adorable. &iquest;Sabes, es la primera vez que coincidimos fuera de la ofi?<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;l es el premio?, &iquest;M&aacute;s tocamientos obscenos de nuestras partes pudendas?<\/p>\n<p>-No hijo no, conf&oacute;rmate con unos besos, es suficiente por ahora. Ya veremos de aqu&iacute; a un ratito, me vuelves loca.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n y d&aacute;ndome un piquito h&uacute;medo en los labios comenz&oacute; a charlar sobre la exposici&oacute;n. Los dos coincidimos que la visita era casual. Ella estaba esperando a una amiga que trabajaba cerca, en una tienda de ropas. Agarr&aacute;ndola fuertemente del hombro fuimos paseando por la galer&iacute;a con comentarios de elogios hacia el autor. Llegamos al final invit&aacute;ndola cort&eacute;smente a tomar un algo, confirm&oacute; con el gesto haci&eacute;ndome el adem&aacute;n con la mano de parar.<\/p>\n<p>&#8211; Un momento acelerado, he de realizar una llamada de tel&eacute;fono a mi amiga, prom&eacute;teme no vas a emborracharme para meterme mano.<\/p>\n<p>&#8211; Tienes mi palabra que no, de no ser que lleves la ropa interior conjuntada, eso es invitaci&oacute;n &#8211; fue mi respuesta.<\/p>\n<p>&#8211; No la llev&oacute;, pardiez, no he salido con intenci&oacute;n de abusar ni de amigo, ni de conocidos &iquest;Conoces alg&uacute;n sitio para quedar por aqu&iacute;? -me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Pues no lo s&eacute;, salgamos fuera, seguro que hay una cafeter&iacute;a o bar de referencia- aclar&eacute;.<\/p>\n<p>Me fij&eacute; en un r&oacute;tulo anunciando el nombre comercial. Tir&eacute; para adelante, evitando escuchar la conversaci&oacute;n. Ella se qued&oacute; en la puerta, fui al interior del local pidiendo las consumiciones, saliendo al exterior. Marta, ya estaba fumando, quiz&aacute;s su &uacute;nico vicio conocido.<\/p>\n<p>Seguimos de ch&aacute;chara de temas triviales, algunos del trabajo. Nada serio. En ese momento vi por la acera que estaba sin gente, acercarse una hembra despampanante con estampa de mujer fatal, echaba para atr&aacute;s. Al llegar a nuestra altura par&aacute;ndose, con un gesto de manos que anunciaban algo, as&iacute; como d&eacute;jame un momento, atrap&oacute; con su boca de forma indecorosa y lasciva los morros de Marta que respond&iacute;a con un entusiasmo para mi inimaginable hasta ese momento.<\/p>\n<p>Al separarse del inacabable morreo, la tremenda morena se dirigi&oacute; a mi con una mirada sensual, de una devoradora experimentada, avasalladoramente me plant&oacute; un glorioso besazo en la mejilla, apart&aacute;ndose, mir&aacute;ndome y con cierta voz &aacute;spera de tabaco y alcohol se present&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Soy Ariadna, t&uacute; debes ser Arturo. El &uacute;nico referente masculino de mi querida Marta, estoy encantada de conocerte.<\/p>\n<p>Marta con sonrisa, cre&oacute; que forzada o simple compromiso, coment&oacute; que era su pareja desde hace un par de a&ntilde;os, que viv&iacute;an juntas un tiempo prolongado. Por dentro ten&iacute;a la picha hecha un l&iacute;o horrible por la inesperada situaci&oacute;n, la sorpresa may&uacute;scula me hab&iacute;a desarmado en argumentos y palabras. Situaci&oacute;n que se me escapaba, deb&iacute;a resolver inmediatamente para no quedar en modus imb&eacute;cil a la en&eacute;sima potencia. Menudo corte Caperucita, qu&eacute; viene el Love Feroz.<\/p>\n<p>Como un resorte me abalance sobre Marta d&aacute;ndole un grand&iacute;simo abrazo y a la vez le agarraba los dos culos con total vigor, sin contemplaciones, quer&iacute;a conocer el nivel de celos de la morenaza. Ella resolvi&oacute; la situaci&oacute;n de manera graciosa, d&aacute;ndome golpecitos en el antebrazo con insistencia.<\/p>\n<p>&#8211; No te pases chaval que es m&iacute;a &#8211; dijo la poderosa Ariadna gui&ntilde;&aacute;ndome el ojo.<\/p>\n<p>Seguimos hablando los tres, mientras Marta, mi querida amiga, me estuvo interrogando sobre mi plan para estos d&iacute;as, confesando que ninguno especial, que me daba todo pereza y hasti&oacute;. No hab&iacute;a mirado nada, tampoco informado del panorama. Ella conoce que en mis viajes me gusta documentarme de manera pormenorizada de los acontecimientos, fiestas, exposiciones y movidas varias. Pero no, llevaba una temporada de un vago subido, de sentarme e ir contemplando el pasar de las nubes y tal y tal. Quiz&aacute;s pudiera ser ir a Sevilla, una idea pasajera, soltando en la distendida charla.<\/p>\n<p>&#8211; Pues mira -fue el apunte de Ariadna- tenemos habitaci&oacute;n en Sevilla y la idea era ir cuatro amigas, las otras dos se han rajado a &uacute;ltima hora, es una habitaci&oacute;n coqueta en un hotelito c&eacute;ntrico con cuatro camas. Ap&uacute;ntate, buen hombre, tu amigu&iacute;sima del alma estar&iacute;a supercontenta. Animo.<\/p>\n<p>&#8211; Venga Arturo, un paso al frente, ser&aacute; muy divertido estoy segura, un viaje entre cultural y placentero, no seas cag&oacute;n &ndash; fue el final lapidario de Marta<\/p>\n<p>&#8211; Vamos a ver chicas -intentando explicar- no me veo en una habitaci&oacute;n con una pareja de hecho y derecho, ser&iacute;a algo as&iacute; como el palanganero o mamporrero de vuestras intimidades, el que sujeta la vela. Otra opci&oacute;n ser&iacute;a que cuando empec&eacute;is con los tocamientos descontrolados y libidinosos, cogerme la manta e irme al pasillo o a tomar una cerveza a la Alameda de H&eacute;rcules.<\/p>\n<p>En este momento tercio con decisi&oacute;n y energ&iacute;a Ariadna.<\/p>\n<p>&#8211; Oye, bonito, nosotras no somos ninf&oacute;manas, no estamos todo el santo d&iacute;a comi&eacute;ndonos el sant&iacute;simo co&ntilde;o, tenemos claro d&oacute;nde, cu&aacute;ndo y de qu&eacute; manera.<\/p>\n<p>Seguimos en la conversaci&oacute;n mientras en mi interior sopesaba pros y contra de la situaci&oacute;n. La verdad, el morbo de la situaci&oacute;n provocaba en mi picha, en ese instante morcillona, garant&iacute;a de erecci&oacute;n total y portentosa.<\/p>\n<p>&#8211; Esta bien, pedazo de cansas, con vuestro real compromiso de no ponerme en situaciones embarazosas. &iquest;Por cierto tom&aacute;is la p&iacute;ldora?- era la broma para romper hielo.<\/p>\n<p>Quedamos en media hora en el portal de mi casa, a la que fui al trote cochinero para hacer el petate de manera r&aacute;pida. Tres nikis, un par de camisas, seis pares de calcetines, y los Klein de las grandes ocasiones, fuera para esta situaci&oacute;n los gayumbos baratos de los chinos. Un par de zapatos, eso es todos.<\/p>\n<p>Al llegar a la calle ya estaban all&iacute;, subidas con un Mercedes clase A blanco, en la mism&iacute;sima acera. Acelerando el paso llegu&eacute; hasta ellas, sent&aacute;ndome en la parte trasera, con el bolso al lado. En cualquier parada t&eacute;cnica lo pasar&iacute;a al portaequipajes. La poli no descansa, son r&aacute;pidos de bol&iacute;grafo en posesi&oacute;n de un bolet&iacute;n para multas gordas.<\/p>\n<p>El viaje fue c&oacute;modo, sin incidentes parando para repostar, la meadilla y el caf&eacute; reconfortante. Llegamos al hotel, subiendo a la habitaci&oacute;n. Era amplia, bastante m&aacute;s que mi imaginaci&oacute;n imaginaba. En una esquina de la estancia, el catre para mis sue&ntilde;os, las se&ntilde;oritas optaron por hacer una cama como armario horizontal para sus vestidos, decidiendo dormir las dos en la otra.<\/p>\n<p>R&aacute;pida ducha, entr&eacute; al ba&ntilde;o vestido y sal&iacute; vestido, para evitar momentos sofocadores. En cuando termine de asearme y cambiarme, avis&eacute; con el dicho me las piro, espero abajo, hay una taberna justo al lado con muy buenas perspectivas. Ellas continuaban medio en d&eacute;shabill&eacute;, prob&aacute;ndose y quit&aacute;ndose ropas. Estaba en una situaci&oacute;n palote total, era mejor desaparecer.<\/p>\n<p>Sevilla es ciudad que conozco bien, ellas no tanto, fuimos paseando a distintos templos culinarios de las tapas para recuperar fuerzas. Todo era una fiesta para nosotros, con los chistes, comentarios, situaciones. Una tarde perfecta. Para recuperar fuerzas nos apalancamos en una terraza de la calle Betis, en Triana, estuvimos un tiempito largo, muy largo, hasta la noche, Llegado el momento decidimos levantar el culo e irnos para el centro hist&oacute;rico. Ellas estaban empe&ntilde;abas en pasear y cenar por el barrio de Santa Cruz, para&iacute;so de los guiris y el turismo nacional. Pues para all&iacute;, no quiero llevar la contraria.<\/p>\n<p>Eran las cuatro la ma&ntilde;ana y segu&iacute;amos rumbeando de bar en bar, en momentos me sol&iacute;a perder para que ellas fueran dando rienda suelta a sus instintos de la carne. Pasado un rato llamaban al m&oacute;vil para preguntar d&oacute;nde estaba, as&iacute; transcurri&oacute; la noche, hasta que lleg&oacute; el momento que decidimos que era hora de ir a dormir. Andando hasta el hotel, estaba relativamente cerca. Iba por delante como un explorador marcando el camino. Ellas detr&aacute;s ri&eacute;ndose, meti&eacute;ndose mano, bes&aacute;ndose, mientras este modesto relator, contemplaba el azahar y disfrutaba de la magn&iacute;fica noche.<\/p>\n<p>Llegamos a la habitaci&oacute;n adelant&aacute;ndose Ariadna, abri&oacute; la puerta, encendi&oacute; una l&aacute;mpara diminuta. En el momento entend&iacute; la declaraci&oacute;n y proclamaci&oacute;n de intimidad. Acerc&aacute;ndome a mi rinc&oacute;n entr&eacute; al ba&ntilde;o para darme una ducha. Sal&iacute; con una camiseta para introducirme en el sobre, l&eacute;ase cama. De mi boca un escueto con el mensaje de hasta ma&ntilde;anas, guap&iacute;simas, qued&aacute;ndome como un tronco al instante.<\/p>\n<p>No s&eacute; que hora ser&iacute;a, pero alg&uacute;n ruidillo hizo a mi subconsciente reaccionar, despert&aacute;ndome remolonamente y a la vez en alerta.<\/p>\n<p>Me consto alg&uacute;n segundo centrarme donde estaba y qu&eacute; estaba haciendo. Por el amplio ventanal cerrado, con persiana tipo alicante, no estaba cerrada en su totalidad, por las ranuras entraba un destellante haz de luz radiante, hasta el fondo de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Franja de luz, franja de sombra, recuerden la m&iacute;tica escena de &ldquo;Nueve semanas y media&rdquo; con la Basinger plet&oacute;rica. Al fondo vislumbraba en forma desdibujada el bulto de dos personas cubiertas con s&aacute;bana blanca. En la nebulosa de luces y sombra distingu&iacute;a la desnudez de Ariadna, desde su espalda y a perfecci&oacute;n velazque&ntilde;a de su buen dibujado culo, como Marta jugaba con el conejo de su amante con sus delgados y largos dedos, a modo de pianista virtuoso. La situaci&oacute;n era brutal, mi chorra no estallaba de puro milagro.<\/p>\n<p>Segu&iacute;an revolc&aacute;ndose, d&aacute;ndose placer, suspiros enmudecidos, contenidas ganas de reventar al viento las ganas de placer total. La s&aacute;bana, la blanca s&aacute;bana, sub&iacute;a, bajaba en algunos instantes desaparec&iacute;a del escenario. Marta llevaba un tanga de algod&oacute;n negro delicado y sugerente, pero sin sujetador.<\/p>\n<p>No ve&iacute;a con nitidez, en un movimiento la cara de Ariadna qued&oacute; mirando hacia mi lugar, entiendo que ver&iacute;a mi carita de sustito, la excitaci&oacute;n de mis pupilas abiertas, observadora como una rapaz nocturna,<\/p>\n<p>Levant&aacute;ndose la poderosa morenaza, vino sinuosamente, cimbre&aacute;ndose hasta mi posici&oacute;n. Cerr&eacute; con fuerza los ojos, con temor y timidez innata, como un chiquillo asustado cuando lo descubren. Agarrando con delicadeza mi mano, sin decir una palabra, tir&oacute; de m&iacute;. Una vez de pie segu&iacute; sus pasos hasta su cama del otro extremo, con voz ronca susurr&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; Mira que te traigo, Marta, es para ti est&aacute; noche- poniendo mi mano en la de Marta. Estir&oacute; con firmeza en un mensaje de conformidad entusiasmada.<\/p>\n<p>Marta se incorpor&oacute;, sent&aacute;ndome al borde de la cama, justamente enfrente m&iacute;o. Ariadna acechaba, desde la penumbra en silencio total. Contemplaba la escena con aprobaci&oacute;n totalmente mojada. Marta agarr&oacute; mi b&oacute;xer, tirando de ellos para abajo, la picha sali&oacute; de golpe irrefrenable, desafiante, poderosa y con altivez absoluta, su acci&oacute;n inconsciente, fue llev&aacute;rsela a su boca. Mamaba torpemente, sus caricias eran titubeantes, palpando toda mi genitalidad curiosamente. Ariadna incorpor&aacute;ndose de la cama, con caricias y chupeteos continuados glotones. Me coloque cerca de Marta acariciando sus pechos duros, de grat&iacute;simo tacto, lamiendo sus pezones. Ahora si distingu&iacute;a el color, rosa palo, de un tama&ntilde;o grande, receptivos, despiertos, ultra sensibles por los respingos de la propietaria.<\/p>\n<p>Quit&eacute; con delicadeza su negro tanga, me puse a su lado, lubriqu&eacute; tanto como pude su entrada al para&iacute;so con toda la saliva que pude producir. Con un poco de dificultad logr&eacute; introducir el rabo en su lubricado y chorreante sexo. Delicadamente, sin acrobacias, fui marcando el ritmo, seg&uacute;n como respond&iacute;a con movimientos o sus profundos besos.<\/p>\n<p>Ariadna empez&oacute; acariciarme la espalda y muslos, con sus dedos &iacute;ndice y anular jugueteaba con mi esf&iacute;nter. Notaba sus dedos lubricados, rastreando con precauci&oacute;n, buscando resquicio y mi aprobaci&oacute;n dilatando para poseerme, el final pudiera ser la cuarta dimensi&oacute;n del gusto. Bast&oacute; mi gesto para que dejar de importunar la retaguardia.<\/p>\n<p>Fue algo precioso y emocionante como dos amigos de verdad, Marta y yo, nos acoplamos en todo. Ya saben corrida y abrazo sincero y fuerte a la vez recuper&aacute;bamos nuestros biorritmos.<\/p>\n<p>Ariadna se acost&oacute; a nuestro lado y muy bajito me dijo con cierto enternecimiento que era la primera vez que Marta estaba con un hombre teniendo una gran suerte. Juntamos los tres los labios, qued&aacute;ndonos pl&aacute;cidamente dormidos.<\/p>\n<p>Ustedes lectores, dej&oacute; a su imaginaci&oacute;n si los otros dos d&iacute;as en Sevilla fueron as&iacute;, o fueron distintos. No tiene importancia.<\/p>\n<p>Al martes cuando yendo al trabajo me encontr&eacute; con Marta, nos dimos un beso, cogi&eacute;ndonos del brazo entramos a una cafeter&iacute;a, situ&aacute;ndonos en un rinc&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Somos amigos con roce -habl&oacute; ella mir&aacute;ndome con fuerza y fijamente a mis ojos &ndash; ha sido muy bonito, una experiencia incre&iacute;ble para mi, espero que lo sucedido no cambie para nada la relaci&oacute;n que tenemos.<\/p>\n<p>&#8211; No tendr&iacute;a por que, nuestra forma de querernos, nuestra amistad va mas all&aacute; que un polvo que son un pu&ntilde;adito de minutos. Ahora la relaci&oacute;n no tendr&aacute; tensos momentos, o sue&ntilde;os raros. Somos m&aacute;s libres y leales.<\/p>\n<p>&#8211; Desde luego -confirm&oacute; Marta &ndash; te veo de otra forma diferente, con mas tranquilidad de &aacute;nimo, m&aacute;s serena, de todas las formas esto no queda aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No?, que planes tienes amiga del alma.<\/p>\n<p>&#8211; Otro d&iacute;a, otro momento, con m&aacute;s tranquilidad, con m&aacute;s compromiso, repetiremos los dos, sin testigos, sin mas mirar que el tuyo y el m&iacute;o. Tenemos una conexi&oacute;n m&aacute;gica que debemos cultivar. Mi relaci&oacute;n con Ariadna sigue siendo la misma, o m&aacute;s fuerte. Habr&aacute; momentos dif&iacute;ciles, que estemos agobiados, mal con nosotros, o los acontecimientos. Un polvazo de dos amigos aplacar&aacute;n nuestras ansiedades y dudas. Seremos amigos con todo el respeto.<\/p>\n<p>D&aacute;ndome un beso en los labios con lengua, estuvimos un ratito en la misma posici&oacute;n. Al separar nuestras caras, los ojos ten&iacute;an en los dos, grandes l&aacute;grimas. Una amistad sellada y limpia para mucho tiempo.<\/p>\n<p>No hemos vuelto a estar &iacute;ntimamente juntos, nos adoramos, cuando sale la conversaci&oacute;n mantenemos el compromiso cachondo de intentar matarnos a polvos, como una fiesta infinita, como tomar una copa o emborracharnos en una noche sin fin. Puede que no lo necesitemos ninguno de los dos, antes pronto que tarde, seguro que volveremos a otra noche m&aacute;gica y total.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Marta es una chica fant&aacute;stica, muy risue&ntilde;a, muy agradable, la sonrisa tatuada en su resultona cara, un amor, un lujo de amiga. 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