{"id":40202,"date":"2022-12-11T06:08:04","date_gmt":"2022-12-11T06:08:04","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-11T06:08:04","modified_gmt":"2022-12-11T06:08:04","slug":"siempre-hay-secretos-que-contar-tercera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/siempre-hay-secretos-que-contar-tercera-parte\/","title":{"rendered":"Siempre hay secretos que contar (tercera parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40202\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nuestro encuentro con Laura hab&iacute;a empezado ese s&aacute;bado, pasadas las 17 h y, despu&eacute;s de las acciones descritas en los dos relatos anteriores, la noche apenas comenzaba.<\/p>\n<p>Laura, tu y yo descans&aacute;bamos en la rec&aacute;mara, despu&eacute;s de que yo saliera de la regadera y luego ustedes dos se dieran un ba&ntilde;o reparador, que no estuvo exento de besos, caricias y uno que otro orgasmo.<\/p>\n<p>Las toallas que usamos para secarnos, quedaron en uno de los taburetes de nuestra recamara y los tres conversabamos amenamente, desnudos, tendidos en la cama. Yo apoyaba mi cuerpo en la cabecera, Laura en el otro lado y tu estabas atravesada entre los dos. Por la forma que te acomodaste, tu cabeza descansaba en una de las piernas de Laura y tus manos jugueteaban con su cadera, paseando por su entrepierna y perdi&eacute;ndose eventualmente en su sexo. Ella abri&oacute; su comp&aacute;s para asegurar a tus caricias mejor acceso a su cuerpo.<\/p>\n<p>All&iacute; supe que Laura (de edad similar a la tuya) era una alta directora de una importante empresa financiera y conoc&iacute; a mayor detalle la forma que se conocieron. En alguna ocasi&oacute;n se llegaron a encontrar en los pasillos del edificio donde estaban las oficinas de cada una de ustedes. Miradas que se cruzaron, unas sonrisas de complicidad y saludos breves al inicio, dieron paso para que en otra ocasi&oacute;n, se invitaran un caf&eacute; en uno de los locales de la cercan&iacute;a al edificio, con las consecuentes visitas a su departamento y sesiones de intenso sexo entre ustedes dos y luego con el amigo de ella, To&ntilde;o.<\/p>\n<p>La conversaci&oacute;n era animada, divertida y anecd&oacute;tica. Me contaron que, un d&iacute;a en el ba&ntilde;o del piso donde trabajaban, posterior a que ya hab&iacute;an tenido alguna sesi&oacute;n de sexo en su departamento, coincidieron en el sanitario del edificio. Vieron que sal&iacute;a la &uacute;ltima mujer que estaba en el ba&ntilde;o, mientras Laura hac&iacute;a tiempo retocando su maquillaje y tu arreglando algo de tu bolsa, y que al percatarse que ya no hab&iacute;a nadie m&aacute;s, ella se acerc&oacute; a t&iacute; de frente y, rodeando tu cuello con sus manos, te acerc&oacute; los lab&iacute;os para robarte un intenso y pasional beso, pegando su cuerpo al tuyo, diciendo que deb&iacute;a regresar pronto a la oficina, pero que no pod&iacute;a dejar pasar la oportunidad que ofrec&iacute;a el momento. El abrazo que se dieron empezaba a ser acompa&ntilde;ado por caricias a sus cuerpos, peque&ntilde;os apretones de nalgas y restregarse los senos de una con la otra, cuando escucharon el inconfundible sonido de pasos en zapatos de tac&oacute;n acerc&aacute;ndose por el pasillo hacia el ba&ntilde;o, por lo que tuvieron que suspender esas expresiones de pasi&oacute;n, y regresar cada una a sus actividades. Esa tarde, al salir, fue que se di&oacute; otro de sus apasionados encuentros entre ustedes dos en el departamento de Laura, donde pudieron descargar las pasiones y emociones que se quedaron truncas en el evento del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Me contaron tambi&eacute;n que, en otra ocasi&oacute;n, ustedes dos fueron por un caf&eacute; despu&eacute;s de salir del trabajo en la zona de Polanco para evitar el tr&aacute;fico. Poco tiempo despues de estar all&iacute;, encontraron que eran objeto de la atenci&oacute;n de un hombre de mediana edad, buena apariencia, cuerpo mediano, alto, con pinta de ejecutivo de empresa, que se encontraba solo en otra de las meses pr&oacute;ximas a la de ustedes. El lugar no era muy grande y ya no hab&iacute;a mucha clientela. Ten&iacute;a mesas de peque&ntilde;o tama&ntilde;o y no se cubr&iacute;an con manteles de tela. T&iacute;picas mesas de cafeter&iacute;a.<\/p>\n<p>Ambas vest&iacute;an en esa ocasi&oacute;n el tradicional traje sastre con falda en diferentes tonos, rematado con blusa clara debajo del saco. Y que, ya en el juego del coqueteo, ella te dijo que iba a ver hasta d&oacute;nde lo podr&iacute;a calentar. Para ello, pasar&iacute;a al ba&ntilde;o y regresar&iacute;a contigo en unos minutos, dej&aacute;ndote en la mesa, donde el sujeto en cuesti&oacute;n no te quitaba la vista de encima. En poco tiempo, Laura regres&oacute; a la mesa con su acostumbrado caminar acompasado, y al sentarse a tu lado, abri&oacute; ligeramente su saco para dejarte ver que, debajo de la blusa, ya no tra&iacute;a nada de ropa. Por lo delgado y fino de la tela, era m&aacute;s que evidente que sus senos se mostraban en su esplendor y sus pezones estaban erectos y marcados en la tela.<\/p>\n<p>Entonces, con un movimiento &aacute;gil, y sin quitarle la vista al momentaneo expectador, Laura se quit&oacute; el saco, respir&oacute; profundamente, haciendo que sus pechos se elevaran significativamente y marcaran m&aacute;s en la fina tela, levant&oacute; ambos brazos para acomodarse el cabello, d&aacute;ndole una excitante vista de ambos senos, coronados con sus pezones erectos, que retaban la resistencia de la tela. El pobre hombre no pod&iacute;a quitar la vista del ocasional espect&aacute;culo del que era destinatario y, de repente, se di&oacute; cuenta que ustedes dos lo mir&aacute;ban directamente. Nerviosamente se acomodaba en su asiento tratando seguramente de esconder una posible erecci&oacute;n, intentando desviar la vista, sin mucho &eacute;xito.<\/p>\n<p>Entonces, Laura te ret&oacute; a que no hac&iacute;as lo mismo. No te lo dijo dos veces, y te paraste al ba&ntilde;o, para ponerte a la altura de las circunstancias, regresando a la mesa casi inmediatamente. Observaste que &eacute;l repart&iacute;a su mirada entre ella y tu regreso a la mesa, mientras ella se estiraba y pon&iacute;a de lado para dejarle ver sus atractivos senos claramente dibujados a trav&eacute;s de la tela de su blusa.<\/p>\n<p>Te sentaste al lado de Laura, y con un movimiento r&aacute;pido abriendo brevemente tu saco, le mostraste a ella que tus senos tambi&eacute;n se apreciaban espl&eacute;ndidamente a trav&eacute;s de la tela de la blusa. Despu&eacute;s de un breve gui&ntilde;o de ella, te despojaste tambi&eacute;n de tu saco y volteaste a verlo, mostrandote plena, hermosa y con unos senos maravillosos que son un gran atractivo tuyo tanto para hombres como para mujeres.<\/p>\n<p>El pobre se&ntilde;or no pod&iacute;a ya ocultar una erecci&oacute;n importante que se mostraba involuntariamente a trav&eacute;s de su pantal&oacute;n, detalle que pudieron observar y comentar entre ustedes p&iacute;caramente. No dejaron de hacerle algunas se&ntilde;as muy discretas de que ustedes ya notaban que &eacute;l ya estaba m&aacute;s que prendido y otras m&aacute;s que s&oacute;lo incrementaron su excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Le dedicaron unos breves minutos m&aacute;s, acercaron sus cuerpos entre ustedes para hacer como que se dec&iacute;an alg&uacute;n secreto, buscando realmente que sus senos se frotaran con el movimiento y sus pezones se pusieran un poco m&aacute;s erectos, lo que no perdi&oacute; de vista su vecino de mesa. Luego, y ya encarreradas con la situaci&oacute;n, pidieron la cuenta al mesero, que tambi&eacute;n qued&oacute; impactado de verles y trastabill&oacute; nervioso al cobrar el consumo.<\/p>\n<p>Pagaron, se pusieron sus sacos y salieron del local, dejando al pobre hombre sentado, tratando de manejar su propia exitaci&oacute;n, no sin antes mandarle un beso travieso al aire cada una de ustedes.<\/p>\n<p>Ambas re&iacute;an en la cama, relajadas contando la aventura y los detalles al respecto, acompa&ntilde;ando el relato con breves caricias entre los tres. T&uacute; aprovechabas para tocar mis test&iacute;culos y masturbar suavemente mi pene, que ya asomaba algunas gotas en la punta, las que tomabas con tus dedos y llevabas a la boca de Laura. En poco tiempo, los besos se fueron sucediendo entre los tres.<\/p>\n<p>Y mientras eso suced&iacute;a, se me ocurri&oacute; decirle a Laura: &quot;&iquest;porqu&eacute; no le llamas a To&ntilde;o y que venga para completar las dos parejas?&quot; Tu expresi&oacute;n iba del deseo a la timidez breve y de all&iacute; a la creciente excitaci&oacute;n. Entonces, ella, tom&aacute;ndote de la cara, pegando sus labios a los tuyos te pregunt&oacute;: &quot;&iquest;quieres que venga To&ntilde;o?, &iquest;deseas que venga a cogerte frente a nosotros y dejarte llenita?&quot; Por resupuesta, le dijiste un s&iacute; entre gemidos de excitaci&oacute;n, mientras te empezabas a comer su boca a besos pasionales.<\/p>\n<p>Ella llev&oacute; sus dedos a tu entrepierna y pudo constatar que estabas completamente mojadita. Inmediatamente met&iacute;o dos dedos en tu vagina moviendolos cada vez con mayor intensidad para hacer crecer tus sensaciones. Entonces, te separ&oacute; de su boca y te jal&oacute; junto a mi, ordenandote que me dijeras que era lo que quer&iacute;as:<\/p>\n<p>&#8211; Dile: &quot;quiero que venga To&ntilde;o a cogerme enfrente de ustedes&quot;. Entre suspiros y jadeos provocados por lo electrizante del momento y las caricias de Laura, fijaste tus ojos en mi y me dijiste: &quot;si amor, quiero que venga To&ntilde;o para que me coja frente a ustedes y me deje llenita&quot;. No terminaste de decir esa frase cuando un fuerte orgasmo sacudi&oacute; tu cuerpo, mojando la mano de Laura profusamente. Tu mirada perdida, y las convulsiones de tu cuerpo, denotaban lo mucho que estabas disfrutando ese orgasmo.<\/p>\n<p>Sin sacara sus dedos de t&iacute;, Laura volte&oacute; al bur&oacute; donde hab&iacute;a dejado su celular, estir&oacute; su brazo para alcanzar su tel&eacute;fono y r&aacute;pidamente busc&oacute; entre sus contactos a To&ntilde;o, me di&oacute; un beso y me dijo que era espectacular la forma que To&ntilde;o te cog&iacute;a, y que lo disfrutar&iacute;amos todos. Con la llamada a punto de enlazarse, se acerc&oacute; a mi pene y metiendolo en su boca, y, entre lamida y chupada a mi glande, una vez que contest&oacute;, le hizo la invitaci&oacute;n de que nos alcanzara para acompa&ntilde;arnos el resto de la noche. Tras un saludo breve y dulz&oacute;n, le dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Te tengo una sorpresa cari&ntilde;o y por el ruido te podr&aacute;s imaginar, pero tienen que aceptar y venir inmediatamente. Te va a encantar porque ya has disfrutado de esto antes. As&iacute; que, te mando los datos de donde estoy y aqu&iacute; te veo, dispuesto a divertirnos todos. S&oacute;lo escuchamos a To&ntilde;o decir: voy para all&aacute;, m&aacute;ndame la informaci&oacute;n para llegar y colgar el tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>La noche se estaba poniendo m&aacute;s interesante. Ya no estaban quedando secretos que contar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Nuestro encuentro con Laura hab&iacute;a empezado ese s&aacute;bado, pasadas las 17 h y, despu&eacute;s de las acciones descritas en los dos relatos anteriores, la noche apenas comenzaba. Laura, tu y yo descans&aacute;bamos en la rec&aacute;mara, despu&eacute;s de que yo saliera de la regadera y luego ustedes dos se dieran un ba&ntilde;o reparador, que no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18755,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":{"0":"post-40202","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-trios"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40202","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18755"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40202"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40202\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40202"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40202"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40202"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}