{"id":40241,"date":"2022-12-13T23:00:00","date_gmt":"2022-12-13T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-13T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-13T23:00:00","slug":"mi-primera-vez-con-dos-chicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-primera-vez-con-dos-chicos\/","title":{"rendered":"Mi primera vez con dos chicos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40241\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Luc&iacute;a, ahora con cuarenta a&ntilde;os, he conservado cuidadosamente la belleza que la naturaleza me ha dado. Todav&iacute;a puedo presumir de un pecho que todav&iacute;a est&aacute; en forma y redondo. Soy una mujer que hago andar a los hombres, pero que ha mantenido mi integridad moral al no entregarme f&aacute;cilmente. A un solo hombre le doy todo de m&iacute;. Vivo en El Pinar, a orillas del Arroyo Pando, aunque la vida me ha llevado a cambiar de pa&iacute;s varias veces, me he mantenido fiel a esta zona.<\/p>\n<p>Acababa de celebrar mi cumplea&ntilde;os n&uacute;mero 19, hab&iacute;a arriesgado mi virginidad al cumplir la mayor&iacute;a de edad, y con toda la energ&iacute;a que una tiene en esos a&ntilde;os estaba viviendo una vida despreocupada que pronto me llevar&iacute;a a ser mujer, dejando atr&aacute;s todo el recuerdo de la infancia y la adolescencia.<\/p>\n<p>De 1.70 m estatura, despuntaba sobre unos pechos firmes unos pezones erectos y una pelvis con un culito que hac&iacute;a dar vueltas a la cabeza de varios. M&aacute;s una larga melena rizada y ondulada.<\/p>\n<p>Yo era la menor de una familia donde los valores y comportamientos de los hijos eran vigilados muy de cerca por padres estrictos y por lo tanto permitirnos la libertad, incluso a los peque&ntilde;os, era muy dif&iacute;cil para nosotros.<\/p>\n<p>Todo sucedi&oacute; en una tarde de primavera, cuando empiezas a dejar atr&aacute;s la pesada ropa de invierno y puedes salir con ropa m&aacute;s ligera. Ese d&iacute;a llevaba una blusa blanca, con una camiseta blanca debajo, sin sost&eacute;n, una falda acampanada de tela azul medianoche con unas castas bragas blancas debajo sujetadas por pantimedias y zapatos planos. Mi plan era ir a visitar a una amiga que acababa de abrir una tienda de ropa y pasar un rato con ella, para no quedarme aburrida en mi casa.<\/p>\n<p>Me cruc&eacute; con poca gente en el camino, temprano en la tarde. Tan pronto como llegu&eacute;, not&eacute; la presencia de dos chicos, algunos a&ntilde;os mayores que yo, que estaban a cargo de arreglar las vidrieras. Ellos tambi&eacute;n se dieron cuenta de mi presencia, uno en particular, casi tan alto como yo, con el cabello bien peinado, un rostro hermoso y un f&iacute;sico agradable. El otro tampoco estaba mal, definitivamente m&aacute;s alto y en forma, con una ligera barba desprolija, pero en general muy guapo. No nos tom&oacute; mucho tiempo entablar una incipiente amistad, tanto que me qued&eacute; y habl&eacute; con ellos por un largo rato, y acept&eacute; la invitaci&oacute;n de cenar con ellos sin pesta&ntilde;ear una vez que el trabajo estuvo terminado.<\/p>\n<p>As&iacute; nos reunimos los cinco en la noche en una pizzer&iacute;a; mi amiga due&ntilde;a de la tienda, su novio, yo y los dos escaparatistas. Congeniamos enseguida, el entendimiento que se hab&iacute;a creado entre nosotros era perfecto, la cerveza flu&iacute;a libremente, las bromas y temas varios se mezclaban con los primeros intentos de acercamiento del chico que m&aacute;s me gustaba de los dos, se llamaba Jos&eacute;. De vez en cuando, un brazo falso casual detr&aacute;s de los hombros, un ligero toque en la cara, una mano descansaba casualmente en la pierna, sin exagerar y de manera tolerable. No me importaba ese tipo de cortejo, al contrario, apreciaba esa forma suave de inter&eacute;s hacia m&iacute; sentada en una mesa larga en la pizzer&iacute;a. Al final de la velada fue el mismo Jos&eacute; quien me dijo si al d&iacute;a siguiente quer&iacute;a almorzar con ellos dos ya que ten&iacute;an que terminar un trabajo que les tomar&iacute;a solo medio d&iacute;a.<\/p>\n<p>Me gustaba mucho ese chico y acept&eacute; con mucho gusto. Intercambiamos un tierno beso y mi amiga y su novio me llevaron de vuelta a casa.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente estaba temblando toda, de chica no hab&iacute;a tenido muchas oportunidades de ser invitada a almorzar y sobre todo por un chico que me gustaba. Me prepar&eacute; bien, ducha, pelo, maquillaje eligiendo con cuidado qu&eacute; ponerme, no quer&iacute;a ser demasiado atrevida con la falda y por eso opt&eacute; por un pantal&oacute;n con pinzas rosa y un jersey vino a juego. Una braguita de corte alto y sujetador coordinados.<\/p>\n<p>La cita era para las 13 h en la plaza de Atl&aacute;ntida, yo estaba emocionada por ese encuentro, trat&eacute; de controlar este sentimiento que me invad&iacute;a y mientras tanto pasaban los minutos. A lo lejos vi aparecer una camioneta blanca, era &eacute;l, o m&aacute;s bien, eran ellos, Jos&eacute; y su compa&ntilde;ero de trabajo; ten&iacute;an las herramientas de trabajo en la parte de atr&aacute;s y la camioneta ten&iacute;a tres asientos todos adelante. No lo hab&iacute;a previsto, hubiera pensado en todo excepto que llegar&iacute;an por este medio. Me invitaron a ocupar el asiento central, me dio verg&uuml;enza, pero tener a mi Jos&eacute; sentado a la derecha a mi lado me tranquiliz&oacute; mientras su amigo conduc&iacute;a en un asiento separado del nuestro. Nos dirigimos hacia la costa, debido al pavimento un poco desparejo, sent&iacute;a cada vez m&aacute;s el contacto con Jos&eacute;, primero pierna con pierna, luego mano detr&aacute;s del hombro, la cercan&iacute;a entre los dos aumentaba considerablemente. Su piel ol&iacute;a bien, y esos contactos me dieron ligeros escalofr&iacute;os, tanto que apoy&eacute; mi cabeza en su hombro y dej&eacute; que acariciara mi cabello, l&oacute;bulos, cuello. Llegamos al restaurante, tambi&eacute;n en este caso yo estaba sentada en la mesa en medio de los dos pero mis ojos estaban solo para Jos&eacute;; Yo s&oacute;lo tom&eacute; un aperitivo, quer&iacute;a su atenci&oacute;n no una gran comida, mientras los dos pidieron un plato de pasta, luego de postre y fruta. Pens&eacute;, ahora habr&aacute; un paseo, podremos hablar, conocernos, estar juntos y muchas otras cosas rom&aacute;nticas. La propuesta de Jos&eacute; fue en cambio subir a la habitaci&oacute;n que ocupaban en un hotel cerca del restaurante, a poca distancia donde, adem&aacute;s de aire fresco, habr&iacute;amos encontrado un poco de privacidad que no hubi&eacute;ramos encontrado en una tarde en el frente a la rambla de Atl&aacute;ntida. Fue precisamente este deseo de intimidad lo que me convenci&oacute; de seguirlo, de la mano, dulce, rom&aacute;ntico, mientras su amigo permanec&iacute;a despegado de nosotros en silencio, casi ausente.<\/p>\n<p>Dos tramos de escaleras y aqu&iacute; estoy en una habitaci&oacute;n de un hotel con dos chicos guapos. Jos&eacute; estaba tratando de calmar los latidos de mi coraz&oacute;n lo mejor que pod&iacute;a; me describi&oacute; la habitaci&oacute;n, el armario, la mesita de noche, pero todo in&uacute;til; ahora s&iacute; que era demasiado, me centr&eacute; en la noche anterior en la pizzer&iacute;a, en la furgoneta, en el restaurante, &iquest;qu&eacute; intenciones ten&iacute;an estos dos tipos, a quienes conoc&iacute;an hac&iacute;a apenas un d&iacute;a? &iquest;Por qui&eacute;n me tomaron? &iexcl;Yo chica dulce y rom&aacute;ntica!<\/p>\n<p>Jos&eacute; not&oacute; esa sensaci&oacute;n de incomodidad en m&iacute;, me llev&oacute; a la ventana detr&aacute;s de &eacute;l invit&aacute;ndome a mirar el mar, la vena rom&aacute;ntica volvi&oacute; a mi cabeza, me abraz&oacute; por detr&aacute;s estableciendo un contacto total, comenz&oacute; a besarme el cuello y sigui&oacute; bes&aacute;ndome apasionadamente en la boca, un beso que con gusto devolv&iacute; con los ojos cerrados.<\/p>\n<p>En ese contacto total entre los dos, percib&iacute; una fuerte erecci&oacute;n en &eacute;l, por detr&aacute;s mientras me abrazaba con fuerza mirando al lago, sent&iacute; algo muy duro en el surco de mi culito, y sent&iacute; la misma erecci&oacute;n contra mi vientre en el largo beso que compartimos.<\/p>\n<p>Este hecho me baj&oacute; mucho las defensas y como en ese momento solo est&aacute;bamos nosotros dos en la habitaci&oacute;n, su compa&ntilde;ero de trabajo se hab&iacute;a ido al ba&ntilde;o de manera muy silenciosa, comenc&eacute; a derretirme en los brazos de Jos&eacute;, quien no perdi&oacute; el tiempo, sosteni&eacute;ndome cerca de &eacute;l, comenz&oacute; a desenrollar la persiana con una sola mano, dejando que solo esos pocos rayos de sol entraran en la habitaci&oacute;n, y con sus brazos me invit&oacute; a acostarme en la cama.<\/p>\n<p>Tuve una sensaci&oacute;n agradable y c&oacute;moda en esa cama, las otras ocasiones, incluida la p&eacute;rdida de mi virginidad, todas las hab&iacute;a tenido en un auto.<\/p>\n<p>Esa cama era muy grande, tanto que para estar cerca de m&iacute;, Jos&eacute; se coloc&oacute; en el centro de ella y yo en el lado izquierdo, ambos nos acostamos de un lado y comenzamos un beso intenso; lenguas que se entrelazaban, caricias que iban a lugares cada vez m&aacute;s &iacute;ntimos, un remolino de intensa pasi&oacute;n se inici&oacute; entre los dos.<\/p>\n<p>Jos&eacute; fue el primero en desabrocharme los pantalones, bajarme la cremallera y, en lo que pudo con una mano, trat&oacute; de bajarlos hasta las rodillas, yo lo ayud&eacute; en la empresa moviendo las piernas para que se deslizaran completamente; Jos&eacute; desliz&oacute; su mano dentro de mis bragas, se abri&oacute; paso y comenz&oacute; a tomar posesi&oacute;n de mi concha, primero con caricias en los labios vaginales y luego entreabri&eacute;ndolos con los dedos &iacute;ndice y anular, desliz&oacute; el dedo medio adentro, constatando que yo ya estaba bastante h&uacute;meda. Altern&oacute; ese dedo con movimientos circulares sobre mi cl&iacute;toris hasta ligeras penetraciones a mi interior.<\/p>\n<p>Mi respiraci&oacute;n se hizo corta, mi coraz&oacute;n se aceler&oacute;, yo tambi&eacute;n busqu&eacute; la cinturilla de su pantal&oacute;n, el bot&oacute;n y la cremallera, baj&aacute;ndolos en consecuencia, con el mismo guion tom&eacute; posesi&oacute;n de su pene, todo en mi mano. Sent&iacute; el latido del coraz&oacute;n a trav&eacute;s de su pija y comenc&eacute; a masturbarla. Nos detuvimos el tiempo suficiente para darnos cuenta de que hab&iacute;a llegado el momento de desvestirnos, cada uno en simbiosis con el otro, pantal&oacute;n-pantal&oacute;n, camisa-jersey, b&oacute;xer-braga; y nos volvimos a abrazar para establecer un contacto total con nuestros cuerpos.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a llegado el momento, ten&iacute;a un deseo de ser cogida que se escapaba por todos mis poros, me qued&eacute; all&iacute; con los ojos cerrados. Dejo mi boca, descendi&oacute; sobre mi cuello pasando por debajo de los l&oacute;bulos, se demor&oacute; en mis senos, firmes, turgentes, con pezones grandes y oscuros, apret&oacute; mis senos con una mano y con su boca chup&oacute; mis pezones, me gust&oacute; mucho como alternaba entre una teta a la otra; me baj&oacute; por la barriga, un peque&ntilde;o lamet&oacute;n en el ombligo que me hizo retorcerme de las cosquillas y luego hacia abajo&#8230; Me acomod&eacute; sobre los hombros, no puse resistencia cuando comenz&oacute; a separar mis piernas y sumergi&oacute; toda su cara en el medio. En aquella &eacute;poca todav&iacute;a no me afeitaba, pero su boca se abri&oacute; paso. Yo estaba muy excitada, su cara completamente mojada con mis jugos hasta las orejas. Busc&oacute; mi cl&iacute;toris, me concedi&oacute; lametones amplios y largos por toda mi vagina, metiendo la lengua lo m&aacute;s que pudo.<\/p>\n<p>Cuanto m&aacute;s lam&iacute;a m&aacute;s me mojaba, comenc&eacute; a gemir y suspirar cada vez con m&aacute;s fuerza; mantuve mis piernas separadas.<\/p>\n<p>Yo ten&iacute;a un anhelo de pene que ya no pod&iacute;a contener, sal&iacute; de su boca y comenc&eacute; a descender lentamente por el cuello, pasando mis labios por la piel, luego los pezones, peque&ntilde;os pero bien pronunciados que morderlos fue un placer, Jos&eacute; salt&oacute; ante esos mordiscos, luego el ombligo y&#8230; esquivando el vello p&uacute;bico me apoder&eacute; de su verga. Un buen tama&ntilde;o, y mi boca se abri&oacute; sobre ese capullo rojo que parec&iacute;a estallar, me detuve con mis labios solo en el glande y cuando lo envolv&iacute; completamente entre mis labios comenc&eacute; a recorrer ese miembro con mi lengua. A Jos&eacute; le gust&oacute; mucho, pero fue dulce y suave, no me oblig&oacute; a hacer nada, ninguna mano en la cabeza para empujarme o mantener su pene dentro de mi boca, pero no fue necesario, lo hice todo por mi misma, comenc&eacute; a bajar por toda la longitud de su pija, llegando casi hasta la base. Luego pas&eacute; a lamer a fondo toda la parte externa y con la mano le acarici&eacute; las bolas que sent&iacute; que estaban hinchadas de esperma.<\/p>\n<p>Fue mientras estaba empe&ntilde;ada en chupar ese pene que sent&iacute; el lento avance de una nueva presencia en la habitaci&oacute;n, el compa&ntilde;ero de trabajo hab&iacute;a salido del ba&ntilde;o silenciosamente y se hab&iacute;a estirado en el borde derecho de la cama, apartado de nosotros, pero presente.<\/p>\n<p>As&iacute; que decid&iacute; continuar con esa mamada con los ojos cerrados, en mi romanticismo sexual, me acerqu&eacute; a Jos&eacute; que se hab&iacute;a sentado para ponerse un cond&oacute;n, y en su o&iacute;do y le susurr&eacute; &quot;&iquest;&eacute;l tiene que quedarse aqu&iacute;?&quot;, Jos&eacute; fingi&oacute; no escuchar y trat&oacute; de dirigir su verga hacia mi concha empapada.<\/p>\n<p>No lo pens&eacute; ni un momento y comenc&eacute; a disfrutar de la lenta entrada de su miembro en mi cueva, y con pocos movimientos lo sent&iacute; todo adentro, hasta la base. Estaba fren&eacute;tica, comenc&eacute; a coger ese pene, coordinando los empujes subyacentes que lo hac&iacute;a entrar, pero cuidando que Jos&eacute; no acabara, tuve mi primer orgasmo de esa tarde.<\/p>\n<p>Fue en ese momento que record&eacute; a su amigo acostado del otro lado, &quot;tal vez se haya ido&quot; pens&eacute; y abr&iacute; los ojos para comprobar. No, lamentablemente su rostro segu&iacute;a ah&iacute;, y me miraba, yo mir&eacute; m&aacute;s abajo y un chubasco helado se descarg&oacute; sobre mi espalda; estaba acariciando la pija; la m&aacute;s grande que he visto en mi vida, fundamentalmente gruesa; en aquel momento compar&eacute; su grosor como el del tama&ntilde;o de una lata de Coca-Cola.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a qu&eacute; hacer y que decir, la sorpresa que me llev&eacute; fue impactante, pero fue &eacute;l quien me alivio de la verg&uuml;enza &quot;si t&uacute; quieres me voy&quot; me dijo y yo le conteste &quot;ya est&aacute;s aqu&iacute;, ahora&#8230; mantente puro&quot;, luego tom&oacute; mi mano izquierda y la llev&oacute; a su pija, invit&aacute;ndome a continuar con la paja que se estaba haciendo.<\/p>\n<p>&iexcl;Que pito grueso! No pod&iacute;a unir mi pulgar con el &iacute;ndice, faltaban un cent&iacute;metro para poder unirlos. Mi mano descendi&oacute; del capullo a la base de una manera maravillosa. Mientras tanto, Jos&eacute;, descansado de su eyaculaci&oacute;n, hab&iacute;a recobrado fuerzas y excitado por la escena volvi&oacute; a introducirlo en mi concha, luego su amigo se coloc&oacute; detr&aacute;s de m&iacute;. Se arrodill&oacute; y comenz&oacute; a hacer torpes intentos de meter su grueso palo en mi trasero. La apunt&oacute;, le pidi&oacute; a Jos&eacute; que dejara de sacarme la verga de la concha, me frot&oacute; en el esf&iacute;nter tratando de flexibilizarlo y agrandarlo, se coloc&oacute; un cond&oacute;n lubricado, pero nada que hacer; no consigui&oacute; introducir su miembro ni medio cent&iacute;metro. Mi trasero no cedi&oacute;. La primera vez con dos tipos, pero mi culo permaneci&oacute; virgen.<\/p>\n<p>Era mejor cambiar de posici&oacute;n, tal vez se dar&iacute;a por vencido, as&iacute; que me separ&eacute; de la pija de Jos&eacute;, me coloqu&eacute; en la posici&oacute;n de perrito invitando al amigo de Jos&eacute; a entrar en mi vagina, con un cierto miedo.<\/p>\n<p>Efectivamente ten&iacute;a raz&oacute;n, me doli&oacute; el glande que luchaba para abrir mis labios de la concha, pero gracias al orgasmo anterior pas&oacute; la entrada; a pesar de que estaba mojada, sent&iacute; que las paredes de mi vulva se estiraban al m&aacute;ximo y esa gruesa vara comenzaba a entrar. Que sensaci&oacute;n, dolor y placer que se mezclaban, se alejaba y entraba un cent&iacute;metro m&aacute;s, luego una y otra vez. Por reflejo pens&eacute; &quot;si la pija de Jos&eacute; me entr&oacute; toda y no me sobr&oacute; nada, aparte del di&aacute;metro, &iquest;la de su amigo entrar&aacute; hasta la mitad?&quot;, &iexcl;hijo de puta! me la clav&oacute; hasta el final.<\/p>\n<p>En la posici&oacute;n de perrito, con la verga de Jos&eacute; en mi boca, su amigo me agarraba fuerte por las caderas para evitar que me moviera o escapara, entraba cada vez m&aacute;s, pero cuando termin&oacute;, unas cuantas l&aacute;grimas corr&iacute;an por mi rostro, mis ojos estaban fuera de las &oacute;rbitas, mis manos estaban sosteniendo la s&aacute;bana, y me dijo &quot;felicidades beb&eacute;, te la llevaste toda&quot;. &iexcl;La puta que lo pari&oacute;! una lata de Coca-Cola dentro de m&iacute;, &iquest;c&oacute;mo lo hizo? Pero el mero hecho de no haberme cogido por el culo me tranquilizaba.<\/p>\n<p>As&iacute; comenz&oacute; un avance\/retroceso lento por parte de ambos, yo apoyaba los movimientos con mi pelvis, manteniendo el otro la polla en mi boca para no gritar, entonces &eacute;l marcaba el ritmo, cada vez m&aacute;s r&aacute;pidas y profundas embestidas, sent&iacute;a ganas de partirme por la tama&ntilde;o pero el placer prevaleci&oacute; tanto que tuve otro orgasmo en ese lugar.<\/p>\n<p>Mis rodillas empezaron a ceder y ped&iacute; poder acostarme un poco, qued&eacute; satisfecha, me acost&eacute; en la cama invit&aacute;ndolos a mis lados, quer&iacute;a acariciarlos para que mi vagina descansara un poco, pero ellos, habi&eacute;ndose quitado los condones, no se conformaron con una doble paja y me obligaron a hacerles dos mamadas al mismo tiempo, mientras sus manos me acariciaban por todas partes.<\/p>\n<p>Fue Jos&eacute; quien nuevamente con su verga estirada, se coloc&oacute; entre mis piernas, carg&aacute;ndolas sobre sus hombros, y me volvi&oacute; a penetrar en esa posici&oacute;n, no lo sent&iacute; mucho pero su ritmo segu&iacute;a siendo placentero.<\/p>\n<p>Luego cedi&oacute; el paso a su amigo, se limit&oacute; a abrirme las piernas sin cargarlas sobre sus hombros y comenz&oacute; a penetrarme de nuevo, esta vez no fue tan delicado como para volver a meterlo todo dentro, sent&iacute; sus bolas golpear desde abajo. Con cada embestida soltaba un grito mas fuerte, luego &eacute;l tambi&eacute;n empez&oacute; a cansarse, aminor&oacute; el paso, lo mantuvo quieto en el fondo de mi concha, sent&iacute; que el glande crec&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s, se&ntilde;al clara de que estaba por acabar&#8230; pero se detuvo.<\/p>\n<p>&iquest;Pero cu&aacute;nto tiempo m&aacute;s quer&iacute;a cogerme? Ya hab&iacute;an pasado dos horas sin tregua, hab&iacute;a perdido la cuenta de las veces que hab&iacute;a tenido un orgasmo, era hora de terminar, as&iacute; que lo invit&eacute; a ponerse c&oacute;modo, en el centro de la cama, me sub&iacute; a &eacute;l y con la mano dirig&iacute; ese pinchazo a la entrada de mi concha, comenc&eacute; a descender inexorablemente, dict&eacute; tanto el ritmo como la velocidad de los movimientos, mir&aacute;ndolo con venganza, me empal&eacute; yo misma, pero era yo quien lo quer&iacute;a ahora; Jos&eacute; no quer&iacute;a perturbar la escena, se par&oacute; en el colch&oacute;n, apoy&oacute; la espalda en la pared de la cama y comenz&oacute; a masturbarse, trat&oacute; de contenerse pero yo era inexorable, aceler&eacute; solo esperando que el cond&oacute;n no se rompiera y vamos&#8230;<\/p>\n<p>Uno, dos, tres, chorros de semen caliente directo a mi vientre, me puse de pie y masaje&eacute; tiernamente sus bolas para liberar los chorros m&aacute;s peque&ntilde;os, y en ese instante sent&iacute; m&aacute;s chorros cayendo sobre mis senos. Fue una experiencia maravillosa para m&iacute;, la disfrut&eacute; mucho, est&aacute;bamos todos exhaustos, los tres acostados en la cama mirando el techo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un tiempo me di cuenta de que ten&iacute;a que irme a casa y fui al ba&ntilde;o a lavarme y luego ducharme, el olor a sexo en m&iacute; era demasiado obvio y lo notar&iacute;an por todas partes. Empec&eacute; por el bid&eacute;, dirig&iacute; el chorro de agua sobre el espeso cabello negro y muchas veces tambi&eacute;n golpeaba el cl&iacute;toris, pas&eacute; mi mano por debajo para darme cuenta de lo dilatada que estaba despu&eacute;s de esta experiencia, me sequ&eacute; y me levant&eacute;. Mir&aacute;ndome en el espejo, me dediqu&eacute; a rehacer el maquillaje y mis ojos.<\/p>\n<p>De repente se abri&oacute; la puerta, el amigo de Jos&eacute; completamente desnudo hab&iacute;a entrado al ba&ntilde;o, pens&eacute; que a orinar o lavarse tambi&eacute;n. Su pija a pesar de estar fl&aacute;cida mostraba todo su tama&ntilde;o colgando. Su intenci&oacute;n era otra, me abraz&oacute; por detr&aacute;s sosteni&eacute;ndome por las tetas, comenz&oacute; a besarme en el cuello y un poco m&aacute;s de deseo volvi&oacute; en m&iacute;, percibi&oacute; este estado de semiexcitaci&oacute;n m&iacute;a y sent&iacute; que su verga comenzaba a reanudar rigidez; estar juntos en el ba&ntilde;o me excit&oacute; mucho e instintivamente abr&iacute; las piernas, &eacute;l estaba otra vez excitado, se puso el &uacute;ltimo cond&oacute;n de la caja y comenz&oacute; a meterse en mi concha nuevamente. Sent&iacute; placer por esa situaci&oacute;n inusual y &eacute;l disfrut&oacute; de poder sostenerme en mi estilo perrito con mis manos apoyadas en el lavabo, las piernas separadas y disfrutando de mis expresiones en el espejo.<\/p>\n<p>Sent&iacute; mi vagina en llamas, pero me gust&oacute;, esta vez fue m&aacute;s prolongada en el ba&ntilde;o, exhausta logr&eacute; un orgasmo al mismo tiempo que &eacute;l acababa. Entonces por fin pude darme una larga ducha, el agua caliente en mi cuerpo lav&oacute; ese olor a sexo, a hombres, no me arrepiento, al fin y al cabo me gust&oacute;.<\/p>\n<p>Volvimos a subir a la camioneta en silencio, sin una palabra entre nosotros, desandando el camino comenc&eacute; a pensar que el objetivo de los dos chicos era b&aacute;sicamente &eacute;se: cogerme, cogerme y cogerme.<\/p>\n<p>Me dejaron a dos cuadras de mi casa, pero di un amplio rodeo para llegar a casa. No quer&iacute;a que se notara nada sobre m&iacute;, a pesar de que mis piernas estaban d&eacute;biles y ten&iacute;a un fuerte dolor de est&oacute;mago.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente intentaron volver a contactarme, seguramente con la intenci&oacute;n de repetir o mejorar la experiencia del d&iacute;a anterior. No estuve de acuerdo en absoluto y cort&eacute; radicalmente la relaci&oacute;n con los dos chicos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Mi nombre es Luc&iacute;a, ahora con cuarenta a&ntilde;os, he conservado cuidadosamente la belleza que la naturaleza me ha dado. Todav&iacute;a puedo presumir de un pecho que todav&iacute;a est&aacute; en forma y redondo. 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