{"id":40242,"date":"2022-12-13T23:00:00","date_gmt":"2022-12-13T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-13T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-13T23:00:00","slug":"un-cine-solitario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-cine-solitario\/","title":{"rendered":"Un cine solitario"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40242\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sucedi&oacute; un martes laborable cualquiera. Ten&iacute;a que gastar vacaciones en el trabajo antes de que acabara el mes o las perder&iacute;a, as&iacute; que eleg&iacute; algunos d&iacute;as al azar para no hacer nada m&aacute;s que descansar y estar ocioso. Sin embargo, esa ma&ntilde;ana me estaba aburriendo un poco y necesitaba desconectar, por lo que me fui a un cine cercano a casa a ver una peli coreana de la que hab&iacute;a le&iacute;do buenas cr&iacute;ticas en la prensa. Siempre me ocurre que como me gusta ser puntual acabo llegando a los sitios antes de tiempo y me toca esperar, y aquella no fue una excepci&oacute;n. Llegu&eacute; a una sala peque&ntilde;a y solitaria, sin demasiadas butacas y pude buscar con tranquilidad y sentarme en un asiento central que me hab&iacute;a sido asignado, ya que estos estaban numerados. A mi derecha quedaba una silla vac&iacute;a m&aacute;s y a continuaci&oacute;n estaba el pasillo.<\/p>\n<p>Respir&eacute; hondo y mir&eacute; a m&iacute; alrededor. No hab&iacute;a nadie. Estaba solo.<\/p>\n<p>&ndash;L&oacute;gico, he llegado muy pronto, es temprano, todo el mundo est&aacute; trabajando&hellip; &ndash;pens&eacute;.<\/p>\n<p>De pronto, detr&aacute;s de m&iacute;, escuch&eacute; el sutil sonido de unas botas, ahogado en parte por la moqueta mullida de la sala, que se iba aproximando hasta donde me encontraba. Una mujer que calcul&eacute; que deb&iacute;a tener algo m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, se dispuso a ocupar el asiento que hab&iacute;a quedado libre a mi lado derecho llevando consigo una caja de palomitas de ma&iacute;z. Ten&iacute;a el cabello largo, ondulado y de color casta&ntilde;o claro, con algunas mechas rubias entre el que asomaban unos llamativos pendientes dorados cuya forma no supe identificar del todo. No quer&iacute;a mirar de forma muy descarada. Pude fijarme tambi&eacute;n en su vestimenta, que consist&iacute;a en una camisa blanca escotada y una falda corta de cuadros grises cuyo tacto parec&iacute;a muy agradable.<\/p>\n<p>Nos saludamos cordialmente y nos dedicamos una breve sonrisa. Luego, en el proceso de ocupar su sitio y acomodar hubo alg&uacute;n roce casual. Pero nada destacable. Simplemente mantuve la vista al frente, ya que me puso algo nervioso y tragu&eacute; saliva.<\/p>\n<p>Ella, por otro lado, mucho m&aacute;s tranquila, decidi&oacute; iniciar una conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;Vaya, se nota que es martes por la ma&ntilde;ana. Estamos solos. &ndash;Dijo para romper el hielo.<\/p>\n<p>&ndash;Si, adem&aacute;s creo que hemos llegado un poco pronto. No s&eacute; si ir&aacute; llegando alguien m&aacute;s seg&uacute;n se vaya acercando la hora de que empiece la peli. &ndash;Contest&eacute; tratando de no mostrar mis nervios.<\/p>\n<p>Mir&oacute; su reloj de pulsera, que ten&iacute;a una esfera peque&ntilde;a y redonda, y correas negras de cuero.<\/p>\n<p>&ndash;Es verdad que aun falta un rato&hellip; Bueno, y es una pel&iacute;cula coreana en versi&oacute;n original y con subt&iacute;tulos. A m&iacute; al menos me resulta dif&iacute;cil convencer a alguien para que me acompa&ntilde;e a ver este tipo de cine. Jaja.<\/p>\n<p>&ndash;Es cierto &ndash;Sonre&iacute;&ndash; Tiene buenas cr&iacute;ticas, sobre todo en la fotograf&iacute;a y el argumento, pero seguramente no ser&aacute; muy din&aacute;mica.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, creo que va a ser un poco aburrida, pero me pareci&oacute; interesante el tema que trata. Ya sabes, lo social, la lucha de clases en una cultura distinta a la nuestra&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;Bueno, quiz&aacute;s nos sorprenda en otros aspectos.<\/p>\n<p>&ndash;Perdona, te habr&eacute; parecido un poco &ldquo;enteradilla&rdquo; con todo el tema de la lucha de clases, la cultura y dem&aacute;s. &ndash;se disculp&oacute; algo avergonzada<\/p>\n<p>&ndash;En absoluto, yo tambi&eacute;n hab&iacute;a le&iacute;do algo de eso, creo que estamos al mismo nivel de parecer &ldquo;enteradillos&rdquo;.<\/p>\n<p>Por un momento me dedic&oacute; una bonita sonrisa y se coloc&oacute; el cabello con su mano derecha. Despu&eacute;s se puso un par de palomitas en la boca, las mastic&oacute; y trag&oacute;. Se inclin&oacute; ligeramente hacia mi asiento y me ofreci&oacute; por si quer&iacute;a comer alguna. Por mi parte, al dirigir la mirada hacia ellas, no pude evitar detenerme un segundo en su escote.<\/p>\n<p>Se dio cuenta y se cubri&oacute; con la mano.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Oye, pero donde miras!<\/p>\n<p>&ndash;Perdona, fue sin querer al ir a mirar las palomitas&hellip; &ndash;Correg&iacute; inmediatamente mi postura y mir&eacute; al frente.<\/p>\n<p>De pronto se empez&oacute; a re&iacute;r.<\/p>\n<p>&ndash;Era broma, era broma, jaja. Es l&oacute;gico que echaras una miradita, yo tambi&eacute;n lo har&iacute;a. &ndash;Dijo para tranquilizarme&ndash; Adem&aacute;s has sido disimulado y respetuoso. Se nota que eres buen t&iacute;o. &ndash;A&ntilde;adi&oacute;.<\/p>\n<p>Me relaj&eacute; un poco y sonre&iacute; de nuevo, totalmente avergonzado sin saber que m&aacute;s decir.<\/p>\n<p>&ndash;Mira, para que veas que no me ha molestado, que me halaga que mires, y solo estaba bromeando, me voy a desabrochar un bot&oacute;n m&aacute;s de la camisa.<\/p>\n<p>Aquello me descoloc&oacute; y tuve que mirar sin remedio. Unos cent&iacute;metros m&aacute;s de piel cubiertos por un bonito sujetador negro se dejaban ver ligeramente con un canalillo hac&iacute;a unos bonitos senos de, al menos una talla 100, copa C. Despu&eacute;s levant&eacute; de nuevo la vista hacia su rostro y me fij&eacute; en sus labios, gruesos y suaves, que relajados dejaban ver una peque&ntilde;a parte de dos de sus dientes incisivos superiores. Sus ojos de color miel llevaban algo de r&iacute;mel que potenciaba la profundidad de su mirada, a la cual me enfrentaba ahora directamente.<\/p>\n<p>&ndash;Aprovecha para echar un buen vistazo, que cuando empiece la pel&iacute;cula y se apaguen las luces ya no ver&aacute;s nada. &ndash;Me aconsej&oacute; dedic&aacute;ndome una sonrisa torcida y p&iacute;cara y se&ntilde;al&aacute;ndose el busto.<\/p>\n<p>Y efectivamente las luces de la sala se apagaron de repente. Seguramente ven&iacute;an los anuncios, los trailers y despu&eacute;s la pel&iacute;cula que ya no me importaba en absoluto.<\/p>\n<p>&ndash;Aun puedo verte con la luz de la pantalla. &ndash;Fue lo &uacute;nico que se me ocurri&oacute; responder.<\/p>\n<p>Pero yo ya no miraba su escote, si no que mientras pronunciaba la &uacute;ltima frase, totalmente absorto, tuve la suerte de que ambos tuvimos la misma idea y nos fuimos aproximando el uno a la boca del otro, para terminar fundi&eacute;ndonos en un beso h&uacute;medo y profundo que hizo que las palomitas acabaran desparramadas en el suelo.<\/p>\n<p>Quise parar para pedir perd&oacute;n, pero su lengua se introdujo en mi boca y me lo impidi&oacute; dejando claro que no le importaba.<\/p>\n<p>Comenzamos a saborearnos, me perd&iacute; entre sus cabellos sin tardar, buscando recorrer su cuello con besos y chupetones suaves. Mi mano izquierda reclam&oacute; su derecho a sentir las texturas de su ropa y se pase&oacute; sobre el tejido con pelillos, incre&iacute;blemente agradable del que estaba hecha su falda de tubo, hasta llegar a su cintura, y as&iacute;, poco a poco, se nos fue olvidando donde est&aacute;bamos antes de ser interrumpidos por un momento de cordura:<\/p>\n<p>Ambos levantamos la cabeza y observamos para saber si hab&iacute;a alguien m&aacute;s viendo la pel&iacute;cula, pero por suerte segu&iacute;amos siendo los &uacute;nicos. Ella se llev&oacute; el dedo &iacute;ndice a los labios en gesto de indicarme que procur&aacute;ramos guardar silencio, ser cuidadosos, discretos&hellip; Y mi boca se pos&oacute; de nuevo en el lateral de su cuello, cerca de su oreja izquierda y le hizo soltar un gemido contenido.<\/p>\n<p>Reconozco que si volv&iacute;a a unos minutos atr&aacute;s en el pasado, seguramente habr&iacute;a deseado que ocurriera lo que ahora estaba viviendo. Estaba claro que era una mujer muy amable y atractiva, pero eso s&iacute;. Nunca me lo habr&iacute;a esperado. Habr&iacute;a sido cordial, tal vez hubiese aceptado la oferta de comer algunas palomitas de la desconocida y luego habr&iacute;a visto cine coreano de autor tranquilamente, para irme a mi casa en cuanto terminara la proyecci&oacute;n sin recordar nada de la persona que se hab&iacute;a sentado a mi lado. Sin embargo, la situaci&oacute;n se hab&iacute;a desarrollado de manera afortunadamente inesperada.<\/p>\n<p>Las vistas de su escote, con un par de botones desabrochados se hab&iacute;an quedado grabadas en mi memoria, as&iacute; que mientras su lengua y la m&iacute;a se enfrentaban y enredaban en h&uacute;medo combate, acompa&ntilde;adas de un s&eacute;quito de besos profundos, y suaves y juguetones mordiscos, la mano que hab&iacute;a dejado aparcada en su cintura trep&oacute; y se detuvo sobre su pecho para masajearlo. Una se&ntilde;al en mi cerebro debi&oacute; quejarse de que aquello no era suficiente y le orden&oacute; desabrochar el resto de botones, colarse bajo la tela de la camisa y levantar el sost&eacute;n para que la gravedad dejara caer una de sus tetas por debajo y poder darse luego el lujo de levantarla, mecerla y acariciarla. Creo que no olvidar&eacute; nunca aquella suavidad y como, cuando mis dedos la apretaban un poco, mi cuerpo empezaba a calentarse y a reaccionar con una erecci&oacute;n que comenzaba a ser inc&oacute;moda por escaso espacio que dejaba mi pantal&oacute;n vaquero.<\/p>\n<p>Desee llevarme su pecho a la boca y com&eacute;rmelo durante un buen rato.<\/p>\n<p>Mis labios bajaron desde su cuello en un decidido recorrido que debi&oacute; parecerle una buena idea. Ella misma apart&oacute; su sujetador para que quedaran libres ambos senos y pudiera elegir con cual empezar. As&iacute;, mi lengua h&uacute;meda se pase&oacute; en c&iacute;rculos por la areola de su pez&oacute;n izquierdo y luego lo lami&oacute;, como paso previo a llenarme la boca con &eacute;l todo lo que pude. Me par&eacute; en su escote, hundiendo mi cabeza en medio un momento y pasando al lado derecho de su busto, donde reproduje el mismo comportamiento.<\/p>\n<p>Siempre me han dicho que soy muy goloso y agradecido cuando me como unas tetas. Se nota que es algo que disfruto, sin importar el tama&ntilde;o que tengan. Me gusta mirar a los ojos y fijarme en las reacciones, mientras experimento todo tipo de lametones, succiones, mordiscos suaves en los pezones&hellip; acompa&ntilde;ado todo de caricias y masajes con las manos. Me excita el movimiento, lo blando y la sedosidad de unos buenos pechos, no puedo evitarlo. Me seducen ciertas reacciones, gemidos, suspiros&#8230; Me pierden las s&uacute;plicas y peticiones&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;Uff, si, com&eacute;telas. &ndash;Fue la susurrante s&uacute;plica que deseaba escuchar de mi inesperada acompa&ntilde;ante, intentando no armar mucho esc&aacute;ndalo y removi&eacute;ndose de gusto en la butaca.<\/p>\n<p>Mis pupilas gozaban por contemplar el placer en su rostro. Sus ojos entrecerrados, la boca entreabierta y la respiraci&oacute;n entrecortada. Se mordi&oacute; el labio inferior con uno de sus perfectos incisivos mir&aacute;ndome directamente y fue entonces cuando supe que ten&iacute;a que ir m&aacute;s all&aacute; y dese&eacute; centrar mis caricias bajo su falda. Ella no opuso resistencia cuando not&oacute; las yemas de mis dedos subir por la cara interna de uno de sus muslos. De hecho, como la prenda de vestir era algo r&iacute;gida, me ayudo a levantarla y me dej&oacute; ver una bonita lencer&iacute;a de color negro opaco, salvo por un espacio transparente y punteado justo en la zona del vello p&uacute;bico, que llevaba muy cortito y arreglado.<\/p>\n<p>Mir&oacute; por encima de los asientos hacia atr&aacute;s para ver si alguien nos pod&iacute;a pillar. Yo en cambio, en ese instante ya estaba cegado por el deseo y solo nos ve&iacute;a a nosotros. Especialmente cuando pos&eacute; mis dedos sobre la tela fina de su ropa interior y comprob&eacute; que la humedad la traspasaba y me mojaba. Aquella era una sensaci&oacute;n t&aacute;ctil que me ped&iacute;a ya piel con piel, as&iacute; que no me recree demasiado y pronto met&iacute; mi mano bajo el tejido en busca de su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Dio un peque&ntilde;o respingo, y un suspiro.<\/p>\n<p>Mi &iacute;ndice resbal&oacute; con facilidad, dibuj&oacute; unos c&iacute;rculos con un poco de presi&oacute;n y se meti&oacute; dentro de ella en busca de lubricaci&oacute;n natural, para as&iacute; poder volver a proporcionar m&aacute;s caricias de nuevo a ese botoncito que, en mi mente no dejaba de pensar que quer&iacute;a sentir en mi boca. Pero ahora mi boca estaba ocupada, no disponible. Bes&aacute;ndola, recorriendo su cuello, su cuerpo, acompa&ntilde;ando su placer en lo posible mientras hab&iacute;a cambiado de estimularla con un dedo a hacerlo con dos, dentro y fuera repitiendo la misma operaci&oacute;n de extender la humedad hacia su cl&iacute;toris y estimularlo despu&eacute;s directa y digitalmente.<\/p>\n<p>En ese momento notaba una erecci&oacute;n tan r&iacute;gida que dol&iacute;a. Dentro de mis pantalones sent&iacute;a una calurosa llamada de atenci&oacute;n, un deseo de liberarse y participar, acallado solo por mi cerebro que deseaba seguir gozando de tener el control y marcar el ritmo.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; como pude para sentir su sexo con mis labios, saborearlo y respirar su aroma, pero result&oacute; muy complicado con el reposabrazos que separaba nuestros asientos, as&iacute; que acab&eacute; arrodill&aacute;ndome, dispuesto a colocarme en una posici&oacute;n sumisa, preparado para conquistar de nuevo mi posici&oacute;n de poder y dominio sobre el deleite de mi amante desconocida. Y por fin se las quit&eacute;. Hasta los tobillos. Saqu&eacute; sus preciosas braguitas negras por encima de sus botas y, puesto que no vi donde dejarlas sin que se mancharan debido al anterior desastre con las palomitas, actu&eacute; r&aacute;pido y me las guarde en el bolsillo del pantal&oacute;n percibiendo como mi glande se acomodaba al nuevo bulto textil suave y mojado, que fue capaz de notar y proporcionarme cierto cosquilleo excitante, en el mismo momento que separaba un poco las piernas de mi desconocida y salivaba ante la visi&oacute;n de aquel co&ntilde;o que estaba dispuesto a comerme como si fuera mi &uacute;ltimo d&iacute;a sobre la tierra.<\/p>\n<p>La mir&eacute; directamente a los ojos.<\/p>\n<p>La mir&eacute;, si, y lo hice con todo el deseo que no pod&iacute;a contener m&aacute;s tiempo. Fui aproxim&aacute;ndome con la lengua fuera, ya goteando saliva que cay&oacute; sobre su asiento. La abr&iacute; con mis dedos, y luego le di el lamet&oacute;n m&aacute;s eterno, mojado y provocativo que fui capaz.<\/p>\n<p>Sus piernas me hicieron todo el sitio que pudieron y me acarici&oacute; el pelo de la cabeza, atray&eacute;ndome sutilmente para que siguiera comi&eacute;ndomela.<\/p>\n<p>Lam&iacute; su cl&iacute;toris y escup&iacute; sobre &eacute;l y pronto empec&eacute; tambi&eacute;n a foll&aacute;rmela con dos dedos mientras la saboreaba, a la vez que extend&iacute;a toda aquella humedad. Me aceleraba chup&aacute;ndola, llegando todo lo dentro de ella que era capaz, alternando caricias, besos y mimos que pronto fui cambiando por apresurados roces, intensos chupetones y r&aacute;pidos lametones. Y es que saber que aquello ya no ten&iacute;a marcha atr&aacute;s y que pronto, el orgasmo que me iba a regalar en la boca, me lo habr&iacute;a ganado a pulso, me mataba de satisfacci&oacute;n. Siempre mis pupilas buscando las suyas. Para dejar claro que si no se hab&iacute;a corrido a&uacute;n era solo porque yo hab&iacute;a notado el inicio de sus contracciones musculares y hab&iacute;a bajado el ritmo para prolongar su placer. Hasta que las caricias que aquella mujer hac&iacute;a en mi cabeza, turnaron en agarrarme por el pelo y hundirme la cara en su co&ntilde;o y que no pudiera pararme ni apartarme ni un mil&iacute;metro de all&iacute;.<\/p>\n<p>Le di por fin el lujo y lo degust&eacute; con muchas ganas. Lam&iacute;, chup&eacute; y absorb&iacute; su cl&iacute;toris con intenci&oacute;n de no detenerme ni frenarme en ning&uacute;n momento. Me la foll&eacute; introduci&eacute;ndole mis dedos a buen ritmo, provocando que su cuerpo se moviera y sus tetas se mecieran de manera insinuante y a contra-ritmo, y por fin, acab&eacute; notando su delicioso orgasmo que le caus&oacute; espasmos y temblores en todo su cuerpo, y un &uacute;ltimo gemido, que tap&aacute;ndose adem&aacute;s la boca, supo encajar en un momento en que el sonido de la pel&iacute;cula, por la tensi&oacute;n de la trama, ten&iacute;a la suficiente potencia como para amortiguarlo y que nadie pudiera descubrirnos.<\/p>\n<p>Hubo un instante, aunque breve para respirar y tomar posiciones relajadas de nuevo.<\/p>\n<p>Me deslic&eacute; hasta mi butaca y me sent&eacute; con las piernas abiertas, necesitando espacio para la s&oacute;lida erecci&oacute;n que a&uacute;n ten&iacute;a y que hac&iacute;a asomar por la cintura de mi pantal&oacute;n una parte de mi enrojecido e hinchado glande, y mientras, mi agradecida compa&ntilde;era de proyecci&oacute;n, deslizo su mano por mi torso hacia abajo, e hizo el favor de liberar por fin la tensi&oacute;n, desabroch&aacute;ndome el pantal&oacute;n, bajando la cremallera, y sosteniendo mi miembro, que ahora ard&iacute;a y palpitaba entre sus dedos. Lo masaje&oacute; un poco subiendo y bajando la palma de su mano, y r&aacute;pidamente se dio cuenta que ahora que hab&iacute;a recuperado sus fuerzas, pod&iacute;a tomar la iniciativa y tomar el control de la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y decidi&oacute; mantener mi polla r&iacute;gida en un &aacute;ngulo de 90&deg; y sentarse sobre ella, de manera que acabo llen&aacute;ndola hasta el fondo en cuanto se dej&oacute; vencer por la gravedad y ech&oacute; su cuerpo sobre el m&iacute;o. Arque&oacute; su espalda, gimi&oacute;, e instintivamente mis manos surgieron desde atr&aacute;s para agarrarle las tetas. Mi cara, por otra parte se perdi&oacute; entre sus cabellos de nuevo en busca de permitirme respirar su olor. As&iacute;, subi&oacute; y baj&oacute; sus caderas un par de veces, meti&eacute;ndosela toda a un ritmo lento pero que permitiera mucho recorrido. Luego mir&oacute; hacia atr&aacute;s preocupada, se sali&oacute;, se dio la vuelta para mirarme de frente y acercarse a mi o&iacute;do, y me susurr&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Creo que esto est&aacute; siendo muy cantoso y nos van a pillar, as&iacute; que mejor cambiamos de estrategia. &ndash;Y a&ntilde;adi&oacute; dos palabras que entraron en mi cuerpo, por mis o&iacute;dos como una sugerente descarga el&eacute;ctrica.<\/p>\n<p>&ndash;D&eacute;jame chup&aacute;rtela. &ndash;Pidi&oacute; en amable y caprichoso tono.<\/p>\n<p>Asent&iacute; con la cabeza y me relaj&eacute;, esperando sus atenciones, mientras la ve&iacute;a deslizarse por mi vientre e ir descendiendo, hasta tener mi sexo justo delante de su cara y comenzar a pasarle su lengua de forma sensual desde la base hasta la punta.<\/p>\n<p>Necesitaba aquello.<\/p>\n<p>Se la meti&oacute; en la boca y acopl&oacute; perfectamente sus labios al glande, de manera que cuando bajaba su cabeza hab&iacute;a cierta resistencia a entrar y se notaba como una caricia muy prieta y h&uacute;meda para mi, y cuando sub&iacute;a su cabeza, en cambio, sal&iacute;a sin dificultad, con un poquito de succi&oacute;n y mucha saliva que ayudaba en la lubricaci&oacute;n y a&ntilde;ad&iacute;a un componente auditivo muy excitante para mis o&iacute;dos.<\/p>\n<p>Me fui rindiendo y deshaciendo de placer, usando las pocas fuerzas que me dejaba para acariciarle el pelo o los pechos, y me dej&eacute; hacer durante un rato lo que cualquier hombre habr&iacute;a calificado de una mamada nivel experto. Con esos bonitos ojos mir&aacute;ndome, su pelo acarici&aacute;ndome en cada movimiento acompasado de su cabeza, y su lengua h&aacute;bil participando siempre donde y cuando se la necesitaba, con lametones en el frenillo, pase&aacute;ndose con c&iacute;rculos sobre el glande o incluso haciendo las veces de doble labio inferior al sacarse mi sexo de su boca.<\/p>\n<p>Estaba a punto de correrme y se lo hice saber en voz baja. Pero ella sonri&oacute; y le dio un beso juguet&oacute;n a la punta antes de volver a la carga pero con m&aacute;s intensidad. Se la meti&oacute; todo lo que pudo y aceler&oacute; el ritmo, dej&aacute;ndome sentir sus labios a buena marcha en un extenso recorrido de caricias de subida y bajada que me hicieron retorcerme de nuevo.<\/p>\n<p>Le advert&iacute; que iba a correrme, en voz bajita. Pero no fren&oacute;.<\/p>\n<p>Lo repet&iacute; por si no me hab&iacute;a escuchado. Pero aceler&oacute;.<\/p>\n<p>E inevitablemente un intenso orgasmo acompa&ntilde;ado de varias descargas de leche caliente en la boca de la mujer me hizo retorcerme en la butaca.<\/p>\n<p>Y seg&uacute;n fue recibiendo los chorros y no pudo contenerlos hizo el gesto de tragar, con una mirada que me golpe&oacute; como un l&aacute;tigo en medio del torrente de placer, haci&eacute;ndolo sin entender por qu&eacute;, m&aacute;s placentero y halagador.<\/p>\n<p>Cuando mi cuerpo dej&oacute; de temblar fij&oacute; otra vez sus pupilas en las m&iacute;as y abri&oacute; su boca para ense&ntilde;arme su lengua y probarme que lo hab&iacute;a ingerido todo, despu&eacute;s estruj&oacute; con cuidado mi glande y lami&oacute; gentilmente las &uacute;ltimas gotas, se limpi&oacute; los labios con el dorso de la mano y me sonr&iacute;o.<\/p>\n<p>La verdad es que nunca me ha resultado extremadamente morboso que una mujer se tragara el semen y nunca hago esa petici&oacute;n. S&eacute; que suele resultar desagradable y costoso para la mayor&iacute;a y, personalmente no me aporta nada, pero en ese momento me sent&iacute; muy agradecido, por el gesto y tambi&eacute;n porque en el lugar y la situaci&oacute;n en la que nos encontr&aacute;bamos, limpiar el desastre habr&iacute;a sido complicado.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de aquello y de recuperar el aliento, nos colocamos la ropa lo mejor que pudimos y nos sentamos sin tener mucha idea de cu&aacute;nto le quedaba a la pel&iacute;cula para terminar. Luego me saqu&eacute; la ropa interior del bolsillo y se la devolv&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Qu&eacute;datela. As&iacute; seguro que te acuerdas de m&iacute;. &ndash;Me dijo a la vez que me gui&ntilde;aba un ojo.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, pero&hellip; No s&eacute; tu nombre y&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;Estoy casada &ndash;Me interrumpi&oacute;.&ndash; Espero que no pienses que buscaba esto, o que hago esto todos los d&iacute;as o algo as&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Que va, yo no&hellip; &ndash;Acert&eacute; apenas a responder.<\/p>\n<p>&ndash;Para m&iacute; ha sido algo para recordar, algo que necesitaba y que ha pasado, no s&eacute; c&oacute;mo, y no he querido frenarlo. &ndash;Volvi&oacute; a cortarme.&ndash; Me lo he pasado como nunca, pero ahora espero poder volver a mi vida como si nada hubiese ocurrido.<\/p>\n<p>Me sonri&oacute;, se inclin&oacute; hacia m&iacute; y me dio un beso profundo y h&uacute;medo. Despu&eacute;s, se mordi&oacute; el labio inferior de esa forma tan sexy, con sus preciosos incisivos, y como quien huye de la tentaci&oacute;n, abandon&oacute; la sala de cine dej&aacute;ndome a solas con una enrevesada trama que ya nunca entender&iacute;a, mis pensamientos sobre lo ocurrido, y recogiendo en lo posible las palomitas del suelo, para que las personas encargadas de la limpieza no tuvieran un trabajo extra por mi culpa&hellip; Ah, bueno, y con ropa interior de mujer, suave, sensual y semitransparente en el bolsillo, que efectivamente, me servir&iacute;a para hacer memoria de aquel er&oacute;tico encuentro con una desconocida en el futuro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Sucedi&oacute; un martes laborable cualquiera. 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