{"id":40245,"date":"2022-12-14T23:00:00","date_gmt":"2022-12-14T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-14T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-14T23:00:00","slug":"elina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/elina\/","title":{"rendered":"Elina"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40245\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Tengo 32 a&ntilde;os. Vivo en S&atilde;o Paulo. Soy brasile&ntilde;a descendiente de suizos de hala alemana. Cabellos rubios. 1.62 de altura. Si soy linda o fea, me remito a lo que me coment&oacute; una compa&ntilde;era de trabajo: &quot;Te tomaron por lo linda que sos, por tus hermosas piernas y el cuerpito perfecto que ten&eacute;s&quot; (no lo dije yo &iexcl;eh!). Estoy en pareja con Pedro, la misma edad que yo. Tenemos un hijo de 6 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Trabajo como promotora en un restaurante de comidas semi-r&aacute;pidas dentro de la Terminal 3 del Aeropuerto Internacional de S&atilde;o Paulo. Mi tarea consiste en ofrecer los servicios del restaurante a los posibles clientes que pasan por la puerta, invitarlos a pasar, informarles si tenemos alguna oferta especial, decirles que tenemos mesas libres, ofrecer algo atrayente del men&uacute;.<\/p>\n<p>&iquest;Cu&aacute;nto me pagan? Me da verg&uuml;enza decirlo: USA$ 385 (= R$ 2.000) por mes. La &uacute;nica ventaja es que vivo muy cerca del aeropuerto, en Guarulhos, una ciudad de 1.300.000 contigua a S&atilde;o Paulo, se puede decir que es una ampliaci&oacute;n o un barrio de S&atilde;o Paulo. Bueno, por ahora no he podido conseguir nada mejor.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Holaaa! Buenas noches. Tenemos mesas libres, puede elegir la que usted guste. &iquest;Quiere ver el men&uacute;? Si le gusta el pescado le puedo recomendar Moqueca de peixe. Si prefiere algo r&aacute;pido tambi&eacute;n tenemos hamburguesas acompa&ntilde;adas de papas fritas.&quot; Esa era el cantinela que, con algunas variantes, le daba a cada uno de los que pasaban por el frente del restaurante mientras esperaban, a veces much&iacute;simas horas sus aviones hacia distintas partes del mundo.<\/p>\n<p>&quot;Hola&quot; -me salud&oacute; un se&ntilde;or de aspecto europeo.<\/p>\n<p>&quot;Hola, &iquest;todo bien?&quot; -le respond&iacute;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Me permit&iacute;s? -estir&oacute; la mano para que yo le entregue el men&uacute;. &quot;&iquest;En carnes qu&eacute; ten&eacute;s? -no ten&iacute;a un acento europeo, m&aacute;s bien estaba casi segura que era argentino.<\/p>\n<p>&quot;Aqu&iacute; en esta parte est&aacute;n las carnes&quot; -le indiqu&eacute;. &quot;&iquest;Prefiere algo de pollo, vacuno o cerdo?&quot;<\/p>\n<p>&quot;De vaca&quot; -observ&oacute; algunos segundos y mir&aacute;ndome me pregunt&oacute;. &quot;&iquest;Qu&eacute; me suger&iacute;s?<\/p>\n<p>&quot;La picanha [pica&ntilde;a], la puede acompa&ntilde;ar con papas fritas, couscous, o una ensalada de palmitos, lechuga y tomates. Para quien tiene que viajar es una buena opci&oacute;n porque no es una comida pesada.&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;C&oacute;mo te llam&aacute;s? -Wow, nunca me preguntan el nombre.<\/p>\n<p>&quot;Elina&quot; -respond&iacute;. &quot;&iquest;T&uacute; eres argentino? Hablas muy bien el portugu&eacute;s.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Uruguayo, soy uruguayo. Hace 15 a&ntilde;os que vivo en S&atilde;o Paulo. Mi nombre es Rodolfo. Mucho gusto Elina&quot;<\/p>\n<p>&quot;Del mismo modo Rodolfo. Por favor, toma asiento donde m&aacute;s te guste. &iquest;Te parece bien esta mesa?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Perfecto, gracias Elina&quot; -se sent&oacute; y llam&eacute; a la camarera para que lo atienda, y avis&eacute; en la caja que ese cliente hab&iacute;a ingresado por m&iacute;, para que me asignen la comisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a mi lugar habitual, en el frente del restaurante tratando de conseguir un nuevo comensal. Giro la cabeza y veo al reci&eacute;n ingresado cliente, Rodolfo, de conversaci&oacute;n con la camarera y con el cajero que adem&aacute;s es el due&ntilde;o del local. &iexcl;qu&eacute; raro! &iquest;Qu&eacute; pasa ah&iacute;? Inmediatamente me pas&oacute; por la cabeza que el se&ntilde;or estar&iacute;a desconforme y ve&iacute;a peligrar mi comisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Matheus, el due&ntilde;o se dirig&iacute;a hacia m&iacute;. &laquo;&iquest;Qu&eacute; hice de malo?&raquo; pens&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;Elina&quot; -me dijo Matheus, &quot;el se&ntilde;or ese que entr&oacute; quiere que lo atientas t&uacute;. Le expliqu&eacute; c&oacute;mo funciona el restaurante, pero parece que es un tipo de los que se lleva el mundo por delante. Me respondi&oacute; que, &laquo;el reglamento del restaurante es SU problema, ac&aacute; el cliente soy yo. &iquest;Quiere que se lo explique mejor?&raquo;&quot;. -obviamente era una amenaza de Rodolfo de abandonar el local si no acced&iacute;an a su pretensi&oacute;n. &quot;Haz el favor, ati&eacute;ndelo t&uacute;, &iquest;OK?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, est&aacute; bien.&quot; le dije, y por las dudas&#8230; le aclar&eacute;. &quot;Nunca en mi vida vi a este tipo, simplemente le mostr&eacute; el men&uacute; y lo invit&eacute; a ocupar una mesa.&quot;<\/p>\n<p>Matheus mi hizo un adem&aacute;n con la mano como dando por terminado el tema no sin antes decir: &quot;Estos gringos se creen due&ntilde;os del mundo&quot;. Me mantuve callada.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; a la mesa de Rodolfo, tom&eacute; su pedido. Todo transcurri&oacute; normalmente hasta que lleg&oacute; el momento de pagar la consumici&oacute;n. Le llev&eacute; la factura. Sac&oacute; una tarjeta de cr&eacute;dito, pero antes de d&aacute;rmela me dijo:<\/p>\n<p>&quot;Elina. Dentro de una hora estoy saliendo para Per&uacute; y voy a estar ah&iacute; dos d&iacute;as. Me gustar&iacute;a volver a verte, charlar, tomar un caf&eacute; contigo. Sos una chica muy amable. Atiendes muy bien.&quot; -y me mir&oacute; como esperando mi respuesta.<\/p>\n<p>&quot;Se&ntilde;or, yo le agradezco su inter&eacute;s en m&iacute;, realmente le agradezco, pero estoy en pareja e incluso tenemos un hijo. &iquest;Me comprende?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Te comprendo perfectamente. Es obvio que si te pido tu n&uacute;mero no me lo vas a dar. Ac&aacute; te dejo mi tarjeta de presentaci&oacute;n&#8230; estoy a las &oacute;rdenes.&quot; De inmediato me dio la tarjeta de cr&eacute;dito y una vez terminado el proceso del pago, antes de levantarse me dej&oacute; de propina USA$ 100.- &iexcl;Wow! &iexcl;Cien de los verdes! &iexcl;Qu&eacute; propina!<\/p>\n<p>&quot;Buenas noches Elina. Que pases bien. Gracias por tu atenci&oacute;n.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Gracias a usted sr. Rodolfo por&#8230;&quot; -no supe como continuar, si agradecerle por la propina o por haber elegido nuestro restaurante, o por haber exigido que sea yo quien lo atienda o, como resulta obvio, estar interesado en acostarse conmigo. Y se retir&oacute; inclinando cort&eacute;smente la cabeza a modo de saludo.<\/p>\n<p>Pasaron 4 d&iacute;as. Era de ma&ntilde;ana, mi pareja se hab&iacute;a ido al trabajo. Le pagaban muy poco, sin horario fijo, sin estar afiliado a la seguridad social, pero de alguna forma ten&iacute;amos que subsistir. Comenc&eacute; a ordenar, limpiar, preparar la comida y entre tantas cosas a dar una revisaci&oacute;n a mi cartera; siempre hab&iacute;a alg&uacute;n papel o algo que ya no serv&iacute;a m&aacute;s y ameritaba tirarlo. La tarjeta de presentaci&oacute;n de Rodolfo apareci&oacute; ante mis ojos. &laquo;Rodolfo Koehler &#8211; ABD EuroAgricole (Groupe Le Meur) &#8211; Director-Delegado&raquo;. &iexcl;Opa! Director-Delegado, suena un cargo alto. Busco a esa firma en internet y veo que se trata de una empresa francesa, con sucursal en S&atilde;o Paulo, que asesora y vender insumos a productores agropecuarios. &laquo;Director-Delegado&raquo;<\/p>\n<p>Me sent&eacute; a la mesa del living-comedor con la tarjeta frente a m&iacute;. Pasaron por mi mente infinidad de im&aacute;genes e ideas. Desde el momento en que me pidi&oacute; el men&uacute; en el restaurante, hasta algunas ideas de que, trat&aacute;ndose de una persona con un buen cargo empresarial, podr&iacute;a darnos un empleo a Pedro y\/o a m&iacute;; seguramente su empresa pagar&iacute;a mejores salarios de los que recibimos mi novio y yo.<\/p>\n<p>Internamente tuve sentimientos encontrados. &laquo;Elina, no seas ingenua, ese tipo te quiere coger, te encontr&oacute; atractiva y eso es todo.&raquo; Ese era el pensamiento dominante. &laquo;Nunca se sabe, indudablemente es una vinculaci&oacute;n importante.&raquo; Era mi autoconfrontaci&oacute;n. &laquo;No hay otro inter&eacute;s en &eacute;l que le des una buena mamada y cogerte con alma y vida.&raquo; &laquo;No necesariamente, su forma de hablar, de vestir, sus modales, su mirada, eran de persona fina, y en este momento con mi pareja necesitamos salir de este pozo, y por el momento, la &uacute;nica persona que conozco con posibilidades de ayudarnos es &eacute;l.&raquo; &laquo;&iquest;S&iacute; te parece? &iexcl;Ingenua! Con suerte puede ser que te d&eacute; algunos miserables reais por cada vez que te coja.&raquo; &laquo;En el restaurante me dio 100 d&oacute;lares de propina.&raquo; &laquo;100 d&oacute;lares no arreglan tu vida.&raquo;<\/p>\n<p>Dej&eacute; de pensar en Rodolfo, me puse a terminar la comida de manera que quedara para el almuerzo y la cena. Paso por la mesa y me digo a m&iacute; misma: &laquo;Bueno Elina, decid&iacute; ahora lo que vas a hacer, no es conveniente que cuando Pedro vuelva se encuentre con esta tarjeta aqu&iacute; arriba de la mesa. O lo llam&aacute;s o ya mismo la tir&aacute;s a la basura.&raquo;<\/p>\n<p>&quot;Hola, &iquest;qui&eacute;n habla ah&iacute;?&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Hablo con el se&ntilde;or Rodolfo Koehler?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, soy yo. &iquest;Qui&eacute;n es usted?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Disculpe sr. Koehler, yo soy Elina&#8230;, Elina Koelchi, la chica que lo atendi&oacute; en el restaurante del aeropuerto, aqu&iacute; en S&atilde;o Paulo, hace 4 d&iacute;as. Usted iba a tomar un vuelo a Lima. &iquest;Me recuerda? Si ahora es un mal momento lo llamo m&aacute;s tarde.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Te recuerdo s&iacute;, una hermosa chica rubiecita, muy educada y atenta para atender, claro que s&iacute;. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Bien, bien, sr. Koehler&#8230;&quot;<\/p>\n<p>Me interrumpi&oacute;: &quot;Llamame Rodolfo. Koehler es un apellido complicado&quot;<\/p>\n<p>&quot;Ja ja, gracias Rodolfo, seguramente es un apellido alem&aacute;n, el m&iacute;o tambi&eacute;n es complicado ac&aacute; en Brasil, es Koelchi, de origen suizo-alem&aacute;n.<\/p>\n<p>&quot;Somos casi del mismo semillero&quot; -me dijo Rodolfo.<\/p>\n<p>&quot;Rodolfo, el motivo por el que te llamo es para agradecerte la propina que me dejaste. Es mucha plata para m&iacute;. Ha sido de una gran ayuda para mi pareja y para m&iacute;; ganamos muy poco.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Escucha Elina, en este momento me est&aacute;n esperado en una reuni&oacute;n. Si para ti no es inconveniente y no lo tomas a mal, te invito a almorzar. &iquest;D&oacute;nde vives?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Eeehh. Vivo en Guarulhos cerca del aeropuerto.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Por favor, pasame por mensaje de WhatsApp tu direcci&oacute;n o el lugar donde tu prefieras y yo te paso a buscar y almorzamos en alg&uacute;n buen restaurante de Guarulhos. &iquest;Te parece bien?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Ah, s&iacute;, bueno, te paso donde encontrarnos. No quiero molestarte. Yo solo quer&iacute;a agradecerte por la propina.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Lo hace con gusto, eres una chica agradable, y es bueno almorzar algo rico y charlar un rato con cordialidad y respeto.&quot;<\/p>\n<p>No le pas&eacute; mi direcci&oacute;n por razones de seguridad. Le di como punto de encuentro un cruce de calles que queda a tres cuadras de mi casa. A las 12:00 pas&oacute; con su Mercedes-Benz de un azul casi negro. Me abri&oacute; la puerta. La intensidad del tr&aacute;nsito no favorec&iacute;a detenerse mucho rato a charlar en ese lugar. Nos saludamos con dos besos.<\/p>\n<p>&quot;Gracias por aceptar mi invitaci&oacute;n Elina. Est&aacute;s muy bonita. Muy elegante.&quot;<\/p>\n<p>&quot;No, por favor, gracias a ti por invitarme.&quot; -repliqu&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Te gusta el pescado? -me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Me encanta. Cuando ni&ntilde;a viv&iacute;amos con mis padres en Natal, y all&aacute; se come mucho pescado&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Lo que menos aspecto tienes es de sertaneja.&quot; [regi&oacute;n al noreste de Brasil, donde est&aacute; la ciudad de Natal] -me coment&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Bueno, ya te dije que mis padres eran suizos-alemanes, y cuando llegaron a Brasil se establecieron all&aacute;.&quot; -aclar&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;Soy un privilegiado; voy a almorzar con una rubia sertaneja. Ja ja&quot; -coment&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Y yo por primera vez voy a almorzar con un argentino.&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Noooo, no no no! Uruguayo.&quot; -me corrigi&oacute;.<\/p>\n<p>Ped&iacute; disculpas y se r&iacute;o. Me dijo que un excelente restaurante para comer pescado ser&iacute;a Coco Bambu Analia Franco. No era muy lejos, pero tampoco cerca de donde est&aacute;bamos. Tom&oacute; el tramo final de la Rodov&iacute;a Presidente Dutra y despu&eacute;s gir&oacute; a la izquiera en la Rodov&iacute;a Ferr&atilde;o Dias y francamente no demoramos mucho en llegar al restaurante.<\/p>\n<p>Me se&ntilde;al&oacute; en el men&uacute; camar&atilde;o Ibiza, camar&atilde;o Capri, y m&aacute;s platos finos en su mayor&iacute;a de productos del mar. Me gustaba el nombre de &laquo;camar&atilde;o Ibiza&raquo;. El estuvo de acuerdo y pedimos lo mismo para los dos. Despu&eacute;s que nos sirvieron, &iexcl;qu&eacute; delicia!<\/p>\n<p>Dado que ten&iacute;a que dirigir, pedimos agua mineral con gas, pero me explic&oacute; que all&iacute; tienen un vino portugu&eacute;s alentejano que seg&uacute;n &eacute;l es &quot;un n&eacute;ctar, manjar de los dioses&quot;.<\/p>\n<p>Charlamos sobre lo que &eacute;l hac&iacute;a, sobre mi trabajo. Sobre nuestras familias. Me coment&oacute; que est&aacute; divorciado y que su esposa vive en Uruguay. Obviamente yo le dije que estoy en pareja con Pedro y que tenemos un hijo de 6 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&quot;Elina. Disculpa que me meta en tu vida. T&uacute; no eres para trabajar en ese lugar; en el restaurante que te conoc&iacute;.&quot;<\/p>\n<p>Lo mir&eacute;, mov&iacute; la cabeza como preguntando &laquo;&iquest;Por qu&eacute;?&raquo; &Eacute;l entendi&oacute; mi gesto y me dijo directamente: &quot;Eres una chica muy hermosa, que vistes muy bien, elegante, simp&aacute;tica, educada, con un cuerpo perfecto que ser&iacute;a la envidia de la mayor&iacute;a de las chicas de tu edad. Disculpa, no me tomes como un donju&aacute;n o mujeriego, pero la verdad es la verdad: tienes unas piernas perfectas.&quot; -me dijo y me qued&eacute; colorada y sin respuesta.<\/p>\n<p>Sigui&oacute;: &quot;Hace un rato me dijiste que hiciste cursos de contabilidad y de secretariado&quot;.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute; Rodolfo, pero mi familia es de escasos recursos. Mi padre hab&iacute;a quedado sin trabajo, as&iacute; que tuve que salir a buscar empleo y lo mejor que consegu&iacute; hasta ahora es ah&iacute; donde t&uacute; me conociste.&quot;<\/p>\n<p>Mientras com&iacute;amos continuamos una conversaci&oacute;n amena, respetuosa y cordial.<\/p>\n<p>&quot;Tienes una mirada muy dulce, por momentos triste, Elina&quot; -tragu&eacute; saliva. Me sacudi&oacute;. Pero encontr&eacute; una respuesta:<\/p>\n<p>&quot;Sin embargo soy muy alegre.&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Alegre por afuera y por dentro tambi&eacute;n?&quot; -me pregunt&oacute;. No respond&iacute;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Sabes una cosa? No quisiera que &eacute;sta sea la &uacute;ltima vez que nos vemos.&quot; -agreg&oacute;. Segu&iacute; sin responder.<\/p>\n<p>&quot;Desde el primer momento en que te vi, en la entrada del restaurante del aeropuerto, sent&iacute; algo por ti.&quot; -&iexcl;uff! &iquest;C&oacute;mo es que sabiendo que la conversaci&oacute;n tomar&iacute;a este rumbo, no me prepar&eacute; para estos comentarios que evidentemente apuntaban a llevarme a la cama?<\/p>\n<p>&quot;Tengo un hijo, tengo una pareja Rodolfo, &iquest;me entiendes?&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;T&uacute; crees que est&aacute; en mi &aacute;nimo perjudicar tu relaci&oacute;n de pareja o provocarle un perjuicio a tu hijo? No me conoces Elina.&quot;<\/p>\n<p>Me estaba acorralando, y era ahora o m&aacute;s tarde ser&iacute;a tarde. Sal&iacute; a la lucha, sal&iacute; a enfrentarlo.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Tu intenci&oacute;n es llevarme a la cama, verdad?&quot; -lo encar&eacute;.<\/p>\n<p>No demor&oacute; en responder.<\/p>\n<p>&quot;Elina, s&eacute; sincera contigo misma, est&aacute;s en tu derecho en aceptar o no una invitaci&oacute;n de ese tipo que tu dices, pero pretender que un hombre normal no se interese por ti es una utop&iacute;a.&quot; -Me qued&oacute; mirando, para agregar.- &quot;No me voy a ruborizar por admitir que s&iacute;, que me gustar&iacute;a tenerte en mis brazos, hacerte el amor, besarte, claro que s&iacute;, no lo niego.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Es una postura ego&iacute;sta de tu parte: No tienes en cuenta mi pareja y mi hijo.&quot; -contraataqu&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;No soy ego&iacute;sta, soy un ser humano con sentimientos como la mayor&iacute;a. Y si digo que me siento atra&iacute;do por ti eso es un sentimiento com&uacute;n en las personas que habitan en este planeta.&quot; -respondi&oacute;.<\/p>\n<p>De inmediato son&oacute; mi tel&eacute;fono m&oacute;vil; era mi novio. &quot;&iquest;Me permites que atienda?&quot; -le dije a Rodolfo. &Eacute;l hizo una se&ntilde;a de asentimiento. De mi parte la conversaci&oacute;n fue as&iacute;:<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, te escucho&quot; &#8211; &quot;Era lo que supon&iacute;a&quot; &#8211; &quot;No s&eacute;, no s&eacute;, de alguna forma hay que hacerlo, pero no s&eacute;&quot; &#8211; &quot;No s&eacute;, no s&eacute;, de mi parte har&eacute; lo que pueda&quot; &#8211; Observ&eacute; a Rodolfo, no lo mir&eacute; directamente a los ojos, dirig&iacute; mi vista hacia su torso y brazo. Algo pas&oacute; por mi cabeza. &quot;Dame unos 15 o 20 minutos, yo de llamo&quot; Dej&eacute; el m&oacute;vil en la mesa. Trat&eacute; de razonar, mirando hacia afuera del restaurante.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Problemas? -me pregunta Rodolfo.<\/p>\n<p>Le respond&iacute; de una forma que qued&oacute; muy sorprendido, yo estaba desorientada y perd&iacute; el control.<\/p>\n<p>&quot;Rodolfo, est&aacute; bien, t&uacute; quieres acostarte conmigo. OK, est&aacute; bien. Acepto. Te cobro R$ 2.000. &iquest;Te parece bien?&quot; -le dije con un tono algo enfadoso que no pude evitar.<\/p>\n<p>&quot;No Elina. Ya no me interesas; no tengo m&aacute;s inter&eacute;s en vos. Terminamos y te dejo en el mismo lugar que nos encontramos o donde t&uacute; digas. En ning&uacute;n momento te trat&eacute; ni te consider&eacute; como a una prostituta. Te aclaro que R$ 2.000 no es nada para m&iacute;, puedo pagar el doble o m&aacute;s si quisiera.&quot; -me lo dijo con firmeza, sin titubeos, y dirigi&eacute;ndose al mozo que precisamente pasaba por ah&iacute;: &quot;Por favor, &iquest;me trae la cuenta? Gracias&quot;.<\/p>\n<p>No hablamos m&aacute;s. Vino el mozo con la cuenta, Rodolfo la pag&oacute; en efectivo, seguramente para salir del restaurante lo m&aacute;s pronto posible. Me hizo se&ntilde;a para dirigirnos a su auto, yo le agradec&iacute; y le dije que me iba por mi cuenta y me encamin&eacute; en direcci&oacute;n contraria. Ni siquiera hubo un saludo. Nos dimos la espalda y cada uno por su lado.<\/p>\n<p>Camin&eacute;, camin&eacute;, camin&eacute;. Me fui caminando hasta el aeropuerto donde estaba el restaurante donde trabajaba. Demasiado lejos para ir caminando, pero estaba destruida, atormentada. Me comport&eacute; como una desequilibrada cualquiera, inadecuadamente.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, despu&eacute;s que Pedro se fue a trabajar y llev&eacute; a Jos&eacute; a casa de mis padres; ellos lo cuidaban durante el d&iacute;a, incluso lo llevaban y lo iban a buscar a la escuela. Volv&iacute; a mi casa y llam&eacute; a Rodolfo. Las cosas no pod&iacute;an quedar as&iacute;, por lo menos se merec&iacute;a una explicaci&oacute;n, y yo, yo ten&iacute;a que desahogarme de mi p&eacute;simo comportamiento.<\/p>\n<p>&quot;Buen d&iacute;a Rodolfo. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Bien, &iquest;y vos?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Si tu intenci&oacute;n es colgarme la llamada, solo te pido que me escuches un poquito. Hay cosas que t&uacute; no sabes.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Dale, no tengo mucho tiempo.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Rodolfo, la llamada que recib&iacute; cuando estaba contigo era de mi novio. Estamos en una situaci&oacute;n econ&oacute;mica desesperante. Y para peor el padre de Pedro tiene que sacarse unas placas y posiblemente le hagan una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica. Tuvo el Covid-19 pero no se recuper&oacute; totalmente, est&aacute; sin trabajo. Quiero que me comprendas, perd&iacute; el control, lo reconozco, los apremios econ&oacute;micos son para m&iacute; cosa de todos los d&iacute;as. Disculpa, disculpa, me comport&eacute; horrorosamente contigo. Incluso en este momento, estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano para no gritar y romper todo lo que tengo al alcance de mi mano como una esquizofr&eacute;nica.&quot;<\/p>\n<p>No tuve una respuesta del otro lado. Solo silencio. Agregu&eacute; resignada: &quot;Solo quer&iacute;a aclararte eso. Te dejo. Gracias por haberte interesado en m&iacute;. No te molesto m&aacute;s. Que tengas un buen d&iacute;a. &iexcl;Chau!&quot; -y ya estaba por cerrar la llamada&#8230;<\/p>\n<p>&quot;Elina, &iquest;qu&eacute; d&iacute;a tienes libre en el trabajo?&quot; -me dijo muy calmadamente.<\/p>\n<p>&quot;No tengo d&iacute;as libres Rodolfo. Cuando no voy no cobro.&quot; -respond&iacute;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Y cu&aacute;ndo no vas te hacen problema?<\/p>\n<p>&quot;No, simplemente ese d&iacute;a no me pagan. No estoy registrada, no aporto a la seguridad social&quot;. -respond&iacute;.<\/p>\n<p>&quot;Mmmmm, entiendo. Me qued&oacute; claro. Hoy no vayas, yo te pago el promedio de lo que sacas por d&iacute;a. A las 17:00 quedo libre. &iquest;Te complica venir hasta ac&aacute;, a la Far&iacute;a Lima?, tienes la direcci&oacute;n en la tarjeta que te di, es esquina Rua Adolfo Tabacow. Te tomas un taxi, yo estar&eacute; esper&aacute;ndote en la esquina y pago el taxi. &iquest;Pod&eacute;s?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, s&iacute; puedo. Gracias por escucharme. Eres muy amable. A las 17:00 estoy ah&iacute; en la Faria Lima. Besos.&quot;<\/p>\n<p>Llegu&eacute; con 5 minutos de retraso al punto donde Rodolfo me estaba esperando. Pago el viaje. Nos dimos dos besos.<\/p>\n<p>&quot;La &uacute;ltima vez no nos saludamos, &iquest;recuerdas?&quot; -le dije sonriendo.<\/p>\n<p>&quot;Pasemos por alto ese insuceso. &iquest;Si gusta se&ntilde;ora?&quot; -me se&ntilde;al&oacute; con la mano donde ten&iacute;a estacionado el auto.<\/p>\n<p>Adentro del auto, antes de arrancar me dice: &quot;&iquest;Est&aacute;s con hambre? &iquest;Te gustar&iacute;a un sanduiche de pollo con Quiabo y una Gin T&ocirc;nica?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Suena interesante eso&quot; -usted manda caballero.<\/p>\n<p>Se encamin&oacute; a un lugar que se llamaba Boato, creo que a no m&aacute;s de 2 cuadras de donde nos encontramos. &iexcl;Wow!, lindo lugar, era un bar-restaurante con coquetelaria. Lindo, lindo lindo; con sof&aacute;s y mesas bien distribuidas, confortable, con privacidad. Rodolfo y yo nos ubicamos en un sof&aacute; que ten&iacute;a una mesa. &Eacute;l qued&oacute; a mi izquierda. Me mostr&oacute; el men&uacute; y me recomend&oacute; lo que ya me hab&iacute;a comentado: S&aacute;ndwich de pollo con quiabo [carne empanada, frita, salsa gochujang e mayonesa de curry] y una Gin-Tonic). Bueno, yo estaba deslumbrada con la comida y el lugar, &iquest;Gin-Tonic? nunca hab&iacute;a tomado, &iquest;mayonesa de curry? ni idea de qu&eacute; se trataba. Acept&eacute; sus sugerencias.<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; delicia el Gin-Tonic! pero.. m&aacute;s fuerte que una cerveza. El s&aacute;ndwich de pollo con quiabo &iexcl;&iexcl;ri-qu&iacute;-si-mo!!<\/p>\n<p>&quot;Ja ja ja. Te qued&oacute; un poco de la salsa ac&aacute;&quot; -me se&ntilde;al&oacute; cerca del labio. Tom&oacute; una servilleta de papel y me limpi&oacute; y&#8230; aprovechando la ocasi&oacute;n, pas&oacute; su brazo por mi hombro, cosa que no me sorprendi&oacute; y francamente, me gust&oacute; y permit&iacute;.<\/p>\n<p>Conversamos. Me pregunt&oacute; sobre la situaci&oacute;n econ&oacute;mica general de mi familia. Donde trabajaba mi novio, mis suegros, mis padres, etc.<\/p>\n<p>Apoyando el codo en la parte de arriba del respaldo su mano se dirigi&oacute; a mi mejilla que acarici&oacute;. Le sonre&iacute;.<\/p>\n<p>&quot;Me encanta tu pelo. Se nota que lo cuidas todos los d&iacute;as.&quot; -dijo tomando algunos mechones entre sus manos.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, trato de estar presentable siempre. El pelo es un factor importante en la apariencia&quot; -respond&iacute;, en el momento en que me tomaba por la nunca, me acerc&oacute; a &eacute;l y me bes&oacute;&#8230; nos besamos. Interiormente pens&eacute; &laquo;lo lograste, Rodolfo, cu&aacute;ndo quieras&#8230;&raquo;. A pesar del s&aacute;ndwich sent&iacute;a un vac&iacute;o en el est&oacute;mago, y en mi entrepierna una turbulencia que me recorr&iacute;a desde la cabeza hasta los pies.<\/p>\n<p>Terminamos de comer y de tomar nuestras gin-tonics. Nos retiramos del restaurante y nos dirigimos a su auto. Ya adentro del veh&iacute;culo se acomod&oacute; mir&aacute;ndome con el &iacute;ndice de la mano izquierda recorri&oacute; mis labios, roz&aacute;ndolos. &iexcl;&iexcl;&iexcl;Dios!!! Una sacudida interior. Nuevamente me tom&oacute; de la cabeza, me acerc&oacute;, me bes&oacute;, nos besamos, pero esta vez yo tambi&eacute;n pas&eacute; mi mano por su cabeza, enred&eacute; mis dedos entre sus cabellos. Enlazamos nuestras lenguas. Su mano acarici&oacute; mis senos a trav&eacute;s de la ropa. Apenas pod&iacute;a mantener mi cordura para no pasar por encima de la caja de cambio y montarlo.<\/p>\n<p>Nos despegamos, puso en andamiento el auto y nos dirigimos a un lugar cercano en Jardim Paulista, Al. Lorena. Entramos directamente por una rampa al garaje de su edificio, muy alto, no parec&iacute;a de los m&aacute;s nuevos, pero se lo ve&iacute;a bien de afuera. Subimos al piso 16. Dos apartamentos por piso. Ingresamos al suyo. &iexcl;Wow! sobre el frente ten&iacute;a vista hacia la Av. Paulista, y por la parte de atr&aacute;s hacia el Jockey Club de S&atilde;o Paulo y m&aacute;s cerca se ve&iacute;a una zona de lujosas casas bajas, que va desde rua Estados Unidos hasta Av. S&atilde;o Gabriel. Tres ba&ntilde;os ten&iacute;a el apartamento. Tres dormitorios, hermoso living-comedor con una larga ventana de donde se ve&iacute;a a distancia la Av. Paulista. La cocina era m&aacute;s grande que el dormitorio de mi casa, el de mi hijo, el ba&ntilde;o y la cocina juntos. Y al fondo ten&iacute;a una pieza, con una cama, para la se&ntilde;ora que le hac&iacute;a la limpieza. Dos refrigeradores; bueno, uno de ellos era solo freezer. Muchas plantas en el living; me gustaban unas amabayas colgadas del techo.<\/p>\n<p>&quot;Hermosa vista tiene tu apartamento Rodolfo&quot; -le dije apoyada en la ventana y volteando la cabeza hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>&quot;Contigo aqu&iacute; todo es m&aacute;s hermoso&quot; -me respondi&oacute;.<\/p>\n<p>&iexcl;Uy! Un estremecimiento me recorri&oacute; por todo el cuerpo, especialmente&#8230; de mi cintura hacia abajo. Se acerc&oacute; por detr&aacute;s. Junt&oacute; su cuerpo al m&iacute;o. Pas&oacute; sus brazos por mi cintura. Su orgulloso miembro viril estaba &quot;activado&quot;. Lo coloc&oacute; entre mis muslos y sus manos comenzaron a recorrer mis senos. Me bes&oacute; en la nunca. Yo en se&ntilde;al de aprobaci&oacute;n con mi brazo derecho hice un movimiento para tomarlo desde la nunca, siempre &eacute;l detr&aacute;s de m&iacute;. Sigui&oacute; bes&aacute;ndome en el cuello y dej&eacute; caer mi brazo de manera que mi mano se apoy&oacute; cerca de su ingle rozando su pene. Hasta que lo tuve en la palma de mi mano, &eacute;l respir&oacute; fuerte.<\/p>\n<p>Me dio vuelta y quedamos frente a frente. Entonces tom&aacute;ndome desde el ment&oacute;n me dijo: &quot;&iquest;Le gustar&iacute;a conocer mi dormitorio, joven?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Por supuesto, caballero, estoy segura que habr&aacute; cosas interesantes para ver&#8230;&quot; respond&iacute;.<\/p>\n<p>Nos fuimos a su dormitorio&#8230; Me hizo se&ntilde;a para que yo pase primero. &iexcl;Ohhh! Qu&eacute; cama tan alta, nunca vi una as&iacute;. Era m&aacute;s alta que mi rodilla. &iexcl;Qu&eacute; lindo! Nuevamente se coloc&oacute; detr&aacute;s de m&iacute;, pero esta vez se ocup&oacute; de desabrochar mi vestido. Yo me hab&iacute;a puesto un vestido rojo entero con breteles, con la falda unos cent&iacute;metros por encima de la rodilla. Se abrochaba por la espalda. No le llev&oacute; mucho tiempo la operaci&oacute;n. Meti&oacute; las manos por debajo de mi falda, acarici&oacute; mis nalgas y me levant&oacute; el vestido y lo sac&oacute; por mi cabeza.<\/p>\n<p>Qued&eacute; solo con el soutien y mi bombacha. No uso mucho las tangas finitas que apenas te cubren las partes &iacute;ntimas. Prefiero las m&aacute;s anchas que recubren m&aacute;s. Le sonre&iacute;, me qued&eacute; esperando qu&eacute; hac&iacute;a &eacute;l. Se sac&oacute; la camisa. Se desabroch&oacute; el cintur&oacute;n y cuando iba a seguir le pregunto: &quot;&iquest;Puedo hacerlo yo?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Claro, me encantar&iacute;a.&quot; &#8211; me respondi&oacute;.<\/p>\n<p>Proced&iacute; a correrle la cremallera del cierre. Le baj&eacute; el pantal&oacute;n. &Eacute;l lo agarr&oacute; desde el suelo y lo tir&oacute; sobre una silla. Primero pas&eacute; mis manos por su cuello. Nuestros labios se juntaron, nuestras lenguas se entrelazaron. Baj&eacute; mis manos e introduje una de ellas en su slip y tom&eacute; su pene en total erecci&oacute;n. Cerr&oacute; los ojos y coloc&oacute; su ment&oacute;n sobre mi hombro. Lo interpret&eacute; como un &laquo;haz lo que quieras&raquo;. Intent&oacute; sacarme el soutien, pero, &iexcl;hombres!, no pudo. Yo mov&iacute; mis brazos hacia atr&aacute;s y me lo saqu&eacute; en un segundo. Mis senos descubiertos quedaron frente a &eacute;l.<\/p>\n<p>&quot;Eres la chica perfecta, Elina&quot; -me dijo. Le sonre&iacute; sin decir nada. Sus dos manos cubrieron mis senos. Me baj&oacute; la bombacha para que yo me la sacara definitivamente.<\/p>\n<p>Nos quedamos pegaditos acarici&aacute;ndonos las espaldas, los muslos, &eacute;l mis senos, yo su pene. Nos besaaamos&#8230; apasionadamente. Me empuj&oacute; sobre la cama, me acomod&eacute; boca arriba. &Eacute;l se subi&oacute;, me abri&oacute; las piernas y se puso de rodillas entre ellas. Pero yo lo tom&eacute; de los brazos hice que se quedara a lo largo sobre m&iacute;. Nuestras manos recorr&iacute;an de un lado al otro nuestros cuerpos. Rodamos y qued&eacute; sobre &eacute;l. Apoy&eacute; mi frente contra la suya. &Eacute;l enredaba sus dedos en mi pelo. Me mov&iacute; un poquito hacia abajo y lo bes&eacute; solo en los labios. Segu&iacute; desliz&aacute;ndome hacia abajo y llegu&eacute; a sus tetillas, que mord&iacute; delicadamente. Continu&eacute; mi ruta hacia el sur hasta llegar a su pubis y sentir su pene tocar mi ment&oacute;n.<\/p>\n<p>Mi dedo &iacute;ndice toc&oacute; la punta de su glande y despu&eacute;s sigui&oacute; hasta la base de su verga. Mi boca entreabierta qued&oacute; con su capullo detenido entre mis labios. As&iacute; estuve un buen rato, hasta que asom&oacute; mi lengua que redonde&oacute; ese glande. Levant&eacute; la vista para ver su mirada, pero estaba con los ojos cerrados en direcci&oacute;n al techo. Su respiraci&oacute;n era fuerte, forzada. Mi boca se apoder&oacute; del capullo de su pene, y en seguida del resto de su miembro. Claramente me llegaban sus pulsaciones. Mantuve su verga quieta pero presionada por mi lengua lo m&aacute;s profundo que pude. Sab&iacute;a que con muy poco tiempo m&aacute;s eyacular&iacute;a en mi boca. Pero no, no fue as&iacute;. El hombre ten&iacute;a un gran control de s&iacute; mismo.<\/p>\n<p>Sac&oacute; su pene de mi boca. Me hizo girar y qued&eacute; nuevamente hacia arriba, volvimos a la posici&oacute;n inicial en que el se puso de rodillas entre mis piernas. Estir&eacute; los brazos y le agarr&eacute; la cabeza y entrelac&eacute; mis dedos con su pelo, sin dejar de mirarlo. &Eacute;l tom&oacute; su miembro viril con su mano y comenz&oacute; a pasear por mi vagina. Varias veces rode&oacute; mi cl&iacute;toris con la punta de su pene, otras acarici&oacute; mi cl&iacute;toris siempre solamente con su m&aacute;stil. Tambi&eacute;n lo pase&oacute; por mis labios vaginales.<\/p>\n<p>Bueno, no soy de madera, entr&eacute; en un estado de excitaci&oacute;n tremendo, me retorc&iacute;a de un lado al otro. Gem&iacute;a desde hace rato pero ahora un profundo y sonoro gemido anunci&oacute; la llegada de un orgasmo. De inmediato, con su pulgar embadurnado por mis fluidos me acarici&oacute; mi cl&iacute;toris. (&laquo;Este tipo no me da descanso, no hace 10 segundos que acab&eacute; y me sigue masajeando en ese punto&raquo;, pens&eacute;). &iexcl;Uuuy! Me est&aacute; matando, me va a provocar un nuevo orgasmo, me duele todo, estoy inflamada, me voy a desmayar, y&#8230; todav&iacute;a no me ha metido ese palo en mi concha.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;No, no, no! &iexcl;Aaaay! -explot&eacute; otra vez. Lo mir&eacute;, nos cruzamos las miradas.<\/p>\n<p>Muy rara vez hablo cuando hago el amor, pero esta vez no pude evitar decirle: &quot;&iexcl;Malo! Me provocaste dos orgasmos en menos de un minuto. Casi pierdo el conocimiento. Me vas a matar as&iacute;.&quot;<\/p>\n<p>&iexcl;Oh no! No se hab&iacute;a olvidado de su pija. S&iacute;, en ese preciso instante hac&iacute;a su entrada triunfal en mi templo sagrado. Se mantuvo de rodillas, algo tumbado hacia atr&aacute;s, y me levant&oacute; de las nalgas elevando mi pelvis para que mi vagina y su pene dialogaran pl&aacute;cidamente como viejos amigos. Hay que tener brazos fuertes para mantener esa posici&oacute;n. Cada empuj&oacute;n me repercut&iacute;a en todo el cuerpo. Con su pene ingresado hasta donde pod&iacute;a, a veces lo manten&iacute;a quieto en mis profundidades, mientras su pulgar acariciaba mi cl&iacute;toris o tocaban mis labios vaginales. &laquo;&iexcl;Auxilio, voy a explotar de nuevo!&raquo; pasaba por mi mente.<\/p>\n<p>Finalmente comenz&oacute; a acelerar el vaiv&eacute;n, ahora fren&eacute;ticamente, una vez m&aacute;s alcanc&eacute; el &eacute;xtasis, &eacute;l se detuvo y sent&iacute; claramente su semen colmando mi vagina. &iexcl;Wow! Sigue descargando&#8230; &laquo;que alg&uacute;n capit&aacute;n ordene que la artiller&iacute;a detenga el bombardeo&raquo;.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>Cuatro meses despu&eacute;s est&aacute;bamos Pedro y yo termin&aacute;bamos de cenar. Jos&eacute; se hab&iacute;a ido a dormir.<\/p>\n<p>&quot;Elina, &iquest;qui&eacute;n es Rodolfo Koehler? Est&aacute;s saliendo con esa persona &iquest;verdad? -me pregunt&oacute; sin rodeos y sin anestesia ninguna.<\/p>\n<p>Me tom&eacute; unos segundos. Sab&iacute;a que m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano tendr&iacute;amos una conversaci&oacute;n sobre este asunto. Honestamente me pareci&oacute; que era intrascendente averiguar c&oacute;mo &eacute;l se hab&iacute;a enterado, o dado cuenta. Suspir&eacute;. Y lo mir&eacute; fijamente, como nunca lo hice antes. Yo tambi&eacute;n le habl&eacute; sin rodeos y sin anestesia:<\/p>\n<p>&quot;Los estudios m&eacute;dicos de tu padre, la pr&oacute;tesis de cadera que se le aplic&oacute; y que le permiti&oacute; volver a caminar, aunque sea con un bast&oacute;n, pero caminar sin dolor y desplazarse por cualquier lado, &iquest;con qu&eacute; dinero se logr&oacute; hacer?&quot;<\/p>\n<p>Silencio.<\/p>\n<p>&quot;Ese nuevo empleo que tienes de portero en un edificio de Higien&oacute;polis, en el cual ganas m&aacute;s del doble que en el anterior, y donde ahora est&aacute;s aportando a la seguridad social, tienes decimo tercer salario, derecho a vacaciones, cosas que en el otro no ten&iacute;as, &iquest;qui&eacute;n te lo consigui&oacute;?<\/p>\n<p>Sigui&oacute; el silencio.<\/p>\n<p>&quot;La ropa que viste Jos&eacute; actualmente, pasamos tres a&ntilde;os sin poder comprarle ni un par de zapatos, los &uacute;tiles escolares que usa para la escuela, &iquest;de d&oacute;nde sali&oacute; la plata?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Mi nuevo empleo en el estudio contable, donde gano m&aacute;s de 4 veces de lo que ganaba en el puto restaurante del aeropuerto, y donde ahora yo tambi&eacute;n tengo derecho a decimo tercer salario, vacaciones, aportes a la seguridad social, horario fijo, &iquest;qui&eacute;n me lo consigui&oacute;?<\/p>\n<p>&quot;Esa bermudas y esas zapatillas deportivas que llevas puestas y que te regal&eacute; en tu cumplea&ntilde;os, &iquest;de d&oacute;nde sali&oacute; el dinero?<\/p>\n<p>&quot;Eso es prostituci&oacute;n Elina&quot; -me dijo.<\/p>\n<p>&quot;Ponele el nombre que quieras. &iquest;Quieres volver a tu miserable situaci&oacute;n anterior?&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Y d&oacute;nde est&aacute; tu dignidad, mi dignidad, la de tu familia?&quot; -me interrog&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Mi dignidad es poder disfrutar de la vida, de los adelantos tecnol&oacute;gicos, de hacer confortable la existencia de mi familia, de tus padres, de mis padres. Mi dignidad es que con 32 a&ntilde;os estoy en un poco menos de la mitad de mi existencia y no quiero que la vida pase frente a mis ojos sin que mis manos puedan tocarla, sin que yo tambi&eacute;n pueda subirme al tren de la vida. &iquest;Se entendi&oacute;?&quot;<\/p>\n<p>**************<\/p>\n<p>Querido lector, el relato termina aqu&iacute;. Dejo que cada uno imagine su final, o, como hice yo, terminar en un mensaje en el cual algunos estar&aacute;n de acuerdo y otros lo repudiar&aacute;n. Gracias por leerme.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Tengo 32 a&ntilde;os. Vivo en S&atilde;o Paulo. Soy brasile&ntilde;a descendiente de suizos de hala alemana. Cabellos rubios. 1.62 de altura. 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