{"id":40274,"date":"2022-12-14T23:46:13","date_gmt":"2022-12-14T23:46:13","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-14T23:46:13","modified_gmt":"2022-12-14T23:46:13","slug":"el-senor-taxista-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-senor-taxista-01\/","title":{"rendered":"El se\u00f1or taxista (01)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40274\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La llovizna se intensific&oacute;, dificultando la vista de mi pr&oacute;ximo cliente. Esta vez era una dama, parec&iacute;a tambalearse y dud&eacute; en detenerme a subirla a bordo. Quienes han trabajado como taxistas me comprender&aacute;n, pues el llevar a un pasajero ebrio es una loter&iacute;a, puede que termine pag&aacute;ndote m&aacute;s, o que te termine obligando a llevarlo a la estaci&oacute;n de polic&iacute;a en medio de la noche, haci&eacute;ndote perder valioso tiempo. Como sea, el verla sola, un tanto mojada y ebria me hizo compadecerme, as&iacute; que me detuve y baj&eacute; la luna.<\/p>\n<p>&mdash;Buenas se&ntilde;orita &iquest;para d&oacute;nde va? &mdash;le pregunt&eacute;, mirando una de las caritas m&aacute;s angelicales que he podido apreciar en mi vida. Era una chavala de poco m&aacute;s de veinte, ten&iacute;a un vestido rojo de infarto que acentuaba muy bien el tono de su piel, se agach&oacute; un poco para ponerse a la altura de la ventana.<\/p>\n<p>&mdash;Solo s&aacute;queme de aqu&iacute; por favor &mdash;me contest&oacute;.<\/p>\n<p>No era lluvia lo que resbalaba por sus mejillas, esa joven estaba llorando. No pregunt&eacute; m&aacute;s y saqu&eacute; el seguro de la puerta, ella abri&oacute; y se subi&oacute; en el asiento de atr&aacute;s. Casi de inmediato se llev&oacute; ambas manos a la cara y se puso a llorar desconsoladamente. Avanc&eacute; lentamente, la avenida estaba desierta, pues ya estaba muy avanzada la noche, la dej&eacute; llorar por un buen tramo, hasta que sent&iacute; que se calm&oacute; un poco y me anim&eacute; a volver a hablarle.<\/p>\n<p>&mdash;Tranquila amiga, ya no llore, para todo problema hay una soluci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No quiero su l&aacute;stima! &mdash;me contest&oacute; casi gritando.<\/p>\n<p>&mdash;Bien&hellip; &mdash;dije conciliador, pues ten&iacute;a una tigresa en el veh&iacute;culo&mdash; pero necesito saber hacia d&oacute;nde llevarla.<\/p>\n<p>Cruzamos miradas en el espejo retrovisor, y esos ojos &iexcl;oh, Dios! Esos ojos, pese a estar hinchados y enrojecidos me parecieron los m&aacute;s sensuales que he conocido. Ninguno de los dos apart&oacute; la vista, finalmente ella pareci&oacute; darse cuenta de que yo esperaba una respuesta y volvi&oacute; a ponerse a llorar.<\/p>\n<p>La dej&eacute; estar as&iacute;, por un rato m&aacute;s, el encanto fue desvaneci&eacute;ndose y decid&iacute; enrumbar a un parque cercano, para estacionarme y poder dialogar tranquilo con mi cliente, tampoco quer&iacute;a que me malogre lo que quedaba de trabajo por la noche, pues el dinero siempre hac&iacute;a falta y mi caridad ten&iacute;a un l&iacute;mite.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a un parque conocido por los taxistas debido a que algunos puestos de comida r&aacute;pida atienden toda la noche, as&iacute; que baj&eacute; y compr&eacute; dos hamburguesas con dos refrescos, pese a la llovizna era una noche c&aacute;lida. Regres&eacute; al veh&iacute;culo y abr&iacute; con cuidado la puerta de atr&aacute;s. Ella segu&iacute;a llorando.<\/p>\n<p>&mdash;Ni&ntilde;a come algo &mdash;le acerqu&eacute; la comida&mdash; te har&aacute; bien, ya ver&aacute;s.<\/p>\n<p>Asinti&oacute; y luego de limpiarse con una toallita h&uacute;meda se sent&oacute; de costado sacando las piernas del veh&iacute;culo, como para no darme la espalda mientras yo manten&iacute;a la puerta abierta. La cadera y el ancho de sus piernas ten&iacute;an tal balance y perfecci&oacute;n que no pude apartar la vista a tiempo de que ella se percatara de mi lujuriosa mirada. Pero no me reproch&oacute; nada, se acerc&oacute; la hamburguesa y le dio un bocado. Ella ten&iacute;a un curioso olor a ron, alcohol dulce y algo afrutado, de seguro habr&iacute;a estado bebiendo cocteles y gracias a eso estaba ebria. Lo que no entend&iacute;a era el motivo de su llanto.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Esta rico? &mdash;le pregunt&eacute;, pues devoraba con su peque&ntilde;a boquita la hamburguesa, mientras sorb&iacute;a un poco de refresco.<\/p>\n<p>&mdash;Si, gracias por preguntar, lamento lo de hace un momento &mdash;me contest&oacute;, sonando apenada.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, estamos en paz &mdash;me dispuse a retomar el trabajo&mdash; ahora si dime &iquest;d&oacute;nde te llevo? &iquest;d&oacute;nde queda tu casa?<\/p>\n<p>Ella me mir&oacute; abriendo mucho los ojos, y casi de inmediato, como si hubiese recordado algo se volvi&oacute; a ponerse a llorar. Entend&iacute; que ese es el punto sensible de la se&ntilde;orita, pero los dem&aacute;s taxistas me estaban lanzando miradas un tanto hostiles, as&iacute; que decid&iacute; pedirle que guarde sus piernas en el veh&iacute;culo, cerr&eacute; la puerta y puse en marcha el taxi de nuevo, a esperar a que se calme.<\/p>\n<p>Mientras conduc&iacute;a empec&eacute; a divagar un poco con el sonido de su llanto de fondo. Ella era bell&iacute;sima, sus rasgos delicados, la ropa y accesorios que vest&iacute;a definitivamente no era baratos, adem&aacute;s el lugar de donde la recog&iacute; era una zona nocturna costosa (buena para trabajar como taxista en la noche). De seguro al llevarla a su casa la resondrar&iacute;an por haber bebido, o por haber salido sin permiso de los padres, o cosas por el estilo, luego ella dormir&iacute;a, se despertar&iacute;a y seguir&iacute;a con su vida perfecta. Estacion&eacute; el veh&iacute;culo en un parque iluminado, para evitar suspicacias. Volte&eacute; en el asiento y le volv&iacute; a hablar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo te llamas? &mdash;le pregunt&eacute;, evitando tocar el tema que la hac&iacute;a estallar en l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>&mdash;Juliana &mdash;me dije, al cabo de un rato de estarla mirando, parec&iacute;a hab&eacute;rsele pasado un poco la embriaguez.<\/p>\n<p>&mdash;Un gusto conocerte Juliana, me llamo Sim&oacute;n. Como puedes ver soy taxista y ya van a ser las cuatro de la ma&ntilde;ana, as&iacute; que necesito seguir trabajando.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Por favor no me deje aqu&iacute;! &iexcl;No me deje sola! &mdash;me dijo casi gritando de p&aacute;nico.<\/p>\n<p>Su reacci&oacute;n me tom&oacute; por sorpresa, tampoco es que pensara dejarla en ese parque, pero no sab&iacute;a d&oacute;nde llevarla, ni c&oacute;mo ayudarla.<\/p>\n<p>&mdash;Si te ha pasado algo o te han hecho da&ntilde;o puedo llevarte con la polic&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No! &iexcl;eso ser&iacute;a peor! &iexcl;Mucho peor! &mdash;su tono era de s&uacute;plica, de agon&iacute;a. Me estaba asustando.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, tranquila. Dime &iquest;te he hecho algo malo? &mdash;intent&eacute; hacerla razonar.<\/p>\n<p>&mdash;No usted no.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces &iquest;qui&eacute;n? &iquest;por qui&eacute;n lloras?<\/p>\n<p>&mdash;Mi&hellip; mi ex&hellip; ese bastardo&hellip; &mdash;contest&oacute; por fin, empezando a darle forma al motivo de sus penas.<\/p>\n<p>&mdash;Hija, ya encontrar&aacute;s a alguien mejor. Ve a casa a dormir, cuando despiertes todo estar&aacute; mejor, la vida no es tan mala como crees.<\/p>\n<p>&mdash;Aqu&iacute; no tengo casa, ni familia, ni amigos, aqu&iacute; solo lo ten&iacute;a a &eacute;l&hellip; y me enga&ntilde;&oacute;&hellip; &iexcl;y en mi cumplea&ntilde;os! &mdash;dijo mientras lloraba.<\/p>\n<p>Qued&eacute; en silencio por un rato, ella ten&iacute;a motivos para llorar, desde luego que s&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;De qu&eacute; parte eres? &mdash;necesitaba distraerla nuevamente, para que se calme.<\/p>\n<p>&mdash;De San Ram&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Eso es en &iquest;Ayacucho?<\/p>\n<p>&mdash;No, es en Chanchamayo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;All&iacute; est&aacute;n tus padres?<\/p>\n<p>&mdash;No tengo a nadie, estoy sola &mdash;las l&aacute;grimas empezaron a brotar otra vez, pero esta vez ella no perdi&oacute; el control, sorbi&oacute; un poco su refresco acab&aacute;ndoselo.<\/p>\n<p>Nos pusimos a charlar un poco, ten&iacute;a una voz sensual, ligeramente ronquita, el tipo de voz ideal para una locutora de programas de madrugada, de esos que los taxistas solemos escuchar. Ella realmente estaba sola, adem&aacute;s de su enamorado y tal vez unos t&iacute;os lejanos que apenas conoc&iacute;a, no ten&iacute;a a nadie m&aacute;s en el mundo. Y el enamorado era una joyita, la sac&oacute; de su zona, la trajo y luego de endulzarla con buena calidad de vida la empez&oacute; a maltratar, humillarla, a ella le tocaba soportar todo por depender de &eacute;l, pero hoy, en su cumplea&ntilde;os n&uacute;mero veintid&oacute;s, se hab&iacute;a cansado por otra obvia infidelidad (puede que algo m&aacute;s) y hab&iacute;a decidido dejarlo por fin.<\/p>\n<p>Sent&iacute; verdadera l&aacute;stima por la joven y me hubiera gustado continuar charlando, sin embargo, la cabeza me martillaba un poco, estaba cansado y deseaba terminar mi jornada, hasta pens&eacute; en renunciar el cobrarle el servicio de transporte a Juliana e irme a descansar.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno amiga m&iacute;a, tengo que dejarte en un lugar para que puedas seguir con tu vida.<\/p>\n<p>&mdash;No tengo donde ir.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Si regresas con tu enamorado? &iquest;tal vez conversando las cosas se arreglen? &mdash;me sent&iacute; mal inmediatamente despu&eacute;s de haberle sugerido esto, a ella pareci&oacute; dolerle tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;No puedo hacer eso &mdash;me dijo&mdash; por favor se&ntilde;or taxista d&eacute;jeme dormir en su carro, o ayudarle en su casa, s&eacute; cocinar y puedo cuidar a sus hijos, pero no quiero regresar con ese hombre.<\/p>\n<p>&mdash;Mira, iremos a mi casa, te llevar&eacute; para que te abrigues y puedas descansar un poco, pero debes prometerme que cuando amanezca contactar&aacute;s con alguno de tus t&iacute;os y rehar&aacute;s tu vida.<\/p>\n<p>Ella salt&oacute; hacia adelante y rodeando mi asiento me abraz&oacute;, agradeci&eacute;ndome el detalle.<\/p>\n<p>Manej&eacute; charlando con ella, que parec&iacute;a estar de mucho mejor &aacute;nimo. Llegamos al condominio donde vivo y aparqu&eacute; el veh&iacute;culo. El cielo empezaba a aclarar, abr&iacute; su puerta y la ayud&eacute; a bajar. Vamos, era una joven de buena talla, los zapatos de tac&oacute;n la hac&iacute;an ver a&uacute;n m&aacute;s alta, claro que estaba lejos de mi altura (mido metro ochenta). Al estar sentada la falda del vestido rojo se le hab&iacute;a subido hasta por encima de los muslos, y pude distinguir un poco de su tanga, tambi&eacute;n roja y de encaje, muy sensual.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; parado mir&aacute;ndola, sus ojitos segu&iacute;an hinchados por el llanto, pero esa carita de boca peque&ntilde;a me pareci&oacute; a&uacute;n m&aacute;s bella que cuando la vi al momento de hacerla subir a mi nave. Ella me levant&oacute; una ceja, como esperando la indicaci&oacute;n de hacia d&oacute;nde ir, haci&eacute;ndome volver a la realidad.<\/p>\n<p>&mdash;Mi departamento queda arriba, en el &uacute;ltimo piso de este edificio &mdash;le dije se&ntilde;alando uno de los bloques.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Hay ascensor?<\/p>\n<p>&mdash;No, lo siento, son edificios algo viejos, pero son solo cinco pisos &mdash;le contest&eacute; un poco avergonzado.<\/p>\n<p>Ella pareci&oacute; arrepentirse de su pregunta y me sonri&oacute; coqueta, agach&aacute;ndose un poco y sac&aacute;ndose los zapatos de tac&oacute;n, empezando a caminar descalza. Viendo su verdadera talla era peque&ntilde;a y graciosa.<\/p>\n<p>&mdash;Tranquilo se&ntilde;or taxista Sim&oacute;n, yo sol&iacute;a subir &aacute;rboles en la monta&ntilde;a, ver&aacute;s que soy fuertecita &mdash;dijo, flexionando su fino brazo.<\/p>\n<p>&mdash;Pues vamos &mdash;le dije&mdash; apoy&aacute;ndole mi mano en uno de sus hombros para guiarla. Pese a haber comido y tomado un poco de refresco ella segu&iacute;a tambale&aacute;ndose, supongo que consecuencia del alcohol.<\/p>\n<p>Subimos las escaleras de a pocos, ella me contaba dando saltitos (mostr&aacute;ndome sus bellas piernas) y haciendo aspavientos que de peque&ntilde;a sol&iacute;a sacar frutas de los &aacute;rboles, y que su vida en el campo no hab&iacute;a sido realmente mala. De pronto se hab&iacute;a vuelto muy expresiva, por lo que me manten&iacute;a alerta de que pueda caerse y lastimarse. En uno de esos momentos, mientras ella estaba un poco m&aacute;s arriba que yo, por agarrarla temiendo que caiga le termin&eacute; tocando el culo, y por un solo instante pude sentir la redondez y suavidad de sus nalguitas, con el toque necesario de dureza que le daba forma, la costura de su ropa interior. sub&iacute; de inmediato mi mano y la volv&iacute; a apoyar en la espalda. Ella volte&oacute; abriendo mucho los ojos y me sonri&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Espero que te haya gustado lo que tocaste &mdash;me dijo muy coqueta.<\/p>\n<p>&mdash;Disculpa, fue por accidente, no saltes tanto, te puedes caer.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Entonces no te gust&oacute;?<\/p>\n<p>&mdash;No es eso.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Cu&aacute;ntos hijos tienes?<\/p>\n<p>&mdash;No tengo hijos, soy viudo &mdash;ella cambi&oacute; de cara.<\/p>\n<p>&mdash;Disculpa, no sab&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;De eso ya ha pasado buen tiempo, no les des importancia, aqu&iacute; es &mdash;dije se&ntilde;alando mi departamento.<\/p>\n<p>Abr&iacute; la puerta del departamento, pues acab&aacute;bamos de llegar, y la dej&eacute; ingresar a la sala, le se&ntilde;al&eacute; el sill&oacute;n e ingres&eacute; al ba&ntilde;o. Mi mente bull&iacute;a de ideas, pues hac&iacute;a buen tiempo que no met&iacute;a a una mujer a mi casa. Entre miles de ideas me quit&eacute; la ropa y me duch&eacute;, que era lo normal cuando volv&iacute;a a casa. Al salir del ba&ntilde;o la dama estaba un tanto acurrucada en el sill&oacute;n, parec&iacute;a dormida. Me sent&iacute; culpable por no haberle alcanzado una manta o algo. Ingres&eacute; a mi cuarto y cog&iacute; una cobija, retornando a la sala. All&iacute; estaba echada de costado, ten&iacute;a las piernas recogidas y eso hab&iacute;a hecho que su vestido quedase mucho m&aacute;s arriba que sus muslos, mostrando todo el culito, cubierto por un diminuto hilo rojo como tanga. Trague saliva.<\/p>\n<p>&mdash;Ni&ntilde;a qu&iacute;tate esa ropa mojada, te vas a enfermar &mdash;le dije, deseando poder ver a&uacute;n m&aacute;s, sin recibir respuesta, aunque realmente estaba humedeciendo el sill&oacute;n.<\/p>\n<p>Me plantee el dejarla ah&iacute; y simplemente cubrirla con la cobija. Pero mi verga ya estaba llen&aacute;ndose de sangre. Yo estaba vestido &uacute;nicamente con una toalla envuelta en mi cintura, as&iacute; que, si permit&iacute;a que se me terminara de parar, seguramente la pinga se me asomar&iacute;a entre la toalla. Ella era una belleza y yo no quer&iacute;a esperar m&aacute;s, pero quer&iacute;a que, si surg&iacute;a algo, surgiera de manera normal, hasta casual, por lo que finalmente el morbo gan&oacute;, e intent&eacute; despertarla.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos despierta, te ayudar&eacute; &mdash;le dije, con una pizca de lujuria.<\/p>\n<p>La sent&eacute; como pude, ella entreabri&oacute; los ojos, haciendo un puchero, le repet&iacute; que su ropa estaba mojada, que ten&iacute;a que quit&aacute;rsela, a lo que ella levant&oacute; los brazos, como para ayudarme a sacarle el vestido. Tom&eacute; la falda y fui levantando. Fue como pelar una fruta y quedarse solo con la pulpa. Era un cuerpo de revista, su carita con el maquillaje medio corrido la hac&iacute;a ver a&uacute;n m&aacute;s sensual, casi irreal.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias se&ntilde;or taxista &mdash;me dijo, con voz inocente muy fingida, lo que me prendi&oacute; a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; en el sill&oacute;n, lo que hac&iacute;a sobresalir sus prominentes caderas con su hilo dental cortando la piel. Su brasier ten&iacute;a muchos encajes, cubriendo un notorio busto con piel de durazno. Ella me devolv&iacute;a la mirada, y algo cambi&oacute;. De pronto su vista baj&oacute;, y yo segu&iacute; su mirada. Ella se estaba fijando en la mitad de mi falo que asomaba entre la toalla.<\/p>\n<p>&mdash;Se&ntilde;or taxista, &iquest;Sabe qu&eacute; hago antes de dormir? &mdash;dijo de forma muy sensual, estirando su mano y cogiendo el tronco de mi verga.<\/p>\n<p>&mdash;No lo s&eacute;, &iquest;qu&eacute; hace una belleza como t&uacute; antes de dormir? &mdash;le contest&eacute;, sin creer aun lo que estaba ocurriendo.<\/p>\n<p>&mdash;Me tomo mi vaso de leche caliente &mdash;me dijo, levantando mi pinga y mientras ella se agachaba, lamiendo todo el tronco sin dejar de mirarme. Eso hizo que mi otro yo interior, dormido por a&ntilde;os despertara.<\/p>\n<p>Le separ&eacute; un poco la verga de la cara y retroced&iacute; un par de pasos, quer&iacute;a estar seguro de lo que ella quer&iacute;a (como si una mamada no fuese suficiente confirmaci&oacute;n). Pero ella se puso de rodillas y avanz&oacute; hacia m&iacute;, tomando nuevamente mi falo llev&aacute;ndoselo a la boca. Con ello se diluyeron todas mis dudas. Y si quer&iacute;a pagar mi amabilidad de esa manera, yo no se lo impedir&iacute;a.<\/p>\n<p>Y as&iacute; la ten&iacute;a a ella, de rodillas con la boca llena, moviendo su cabeza hacia adelante y hacia atr&aacute;s, d&aacute;ndome t&iacute;midas miradas de tiempo en tiempo mientras se dedicaba a la faena. Segu&iacute;a con sus ligeras prendas, me agach&eacute; un poco y liber&eacute; su brasier, que de inmediato cay&oacute;, dejando libres sus tetitas juveniles, redondas y brillosas por la humedad.<\/p>\n<p>Era tan bella que le empec&eacute; a acariciar la cabeza, escuchando algo similar a un ronroneo de su parte mientras mamaba. Nuevamente me mir&oacute; y se la sac&oacute; de la boca, as&iacute; mir&aacute;ndome me habl&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;Tr&aacute;tame con rudeza &mdash;me dijo&mdash; &iexcl;quiero que me pegues! &mdash;sigui&oacute; hablando, gener&aacute;ndome muchas dudas en como seguir adelante. Al verme as&iacute;, abri&oacute; su boca y me mordi&oacute; la cabeza de la verga, caus&aacute;ndome un chingo de dolor. Le agarr&eacute; el cuello y le di una bofetada, no muy fuerte, solo lo suficiente para hacerla soltar mi pedazo. Ella cay&oacute; de costado y se toc&oacute; la cara, y en su mirada no hab&iacute;a p&aacute;nico, sino deseo, se levant&oacute; y se meti&oacute; toda la verga en la boca, me agarr&oacute; de la cadera y se la meti&oacute; hasta que sent&iacute; que tocaba su garganta, e incluso m&aacute;s. Eso me jodi&oacute; la mente.<\/p>\n<p>Le agarr&eacute; el cabello y le hice un mete y saca brutal. Le hac&iacute;a tener arcadas mientras ella lograba meterse casi hasta la base mi falo.<\/p>\n<p>&mdash;Traga perra, &iquest;eso quer&iacute;as esto no? &mdash;le dije, y ella asent&iacute;a, pellizc&aacute;ndose los pezones, mientras lagrimeaba por no poder respirar. La chavala era una loca del sexo duro, y &iexcl;me encantaba! As&iacute; que le segu&iacute; el juego.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Vamos! &iquest;acaso no quieres leche? &iexcl;Tienes que gan&aacute;rtela! &mdash;le dije cogi&eacute;ndola del cuello con algo de fuerza, someti&eacute;ndola.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Si quiero! &iexcl;dame mi leche! &mdash;me dijo fingiendo su voz, moviendo el culete a los lados, juntando sus pechos con sus dos manos. Era una escena en extremo er&oacute;tica, que me hizo sentir como si fuera un actor porno.<\/p>\n<p>Le volv&iacute; a entregar mi verga y sigui&oacute; mamando con fuerza, yo la ten&iacute;a tomada del cabello, acompa&ntilde;ando sus movimientos, de rato en rato me daba mordiscos en el falo, por lo que se ganaba una que otra bofetada para que se controle, lo que la arrechaba a&uacute;n m&aacute;s. Una de esas mordidas fue m&aacute;s fuerte de lo soportable por lo que tuve que apretarme el falo con ambas manos para controlar el dolor, liberando su cabello en el proceso. Ella riendo como una hist&eacute;rica se volte&oacute; para poder escapar, todo esto mientas la mocosa segu&iacute;a arrodillada, sin a&uacute;n haberse podido incorporar.<\/p>\n<p>Tengo buena talla y fuerza, as&iacute; que con dos zancadas la alcanc&eacute; e hice caer, logrando ella poner sus manos justo antes de golpear su angelical y mamona carita con el suelo, as&iacute; que qued&oacute; d&aacute;ndome la espalda, en un semi perrito muy er&oacute;tico, como si me regalase el ojete. A&uacute;n adolorido opt&eacute; por pisarle la cabeza, solo lo suficientemente fuerte para inmovilizarla, mientras que con uno de mis manos le agarr&eacute; la cadera y se la levant&eacute;, d&aacute;ndole una sonora nalgada en su blanca piel. Eso la hizo gritar y gemir, anim&aacute;ndome a seguir d&aacute;ndole nalgadas mientras la rega&ntilde;aba.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Perrita traviesa! &iexcl;se mama pero no se muerde! &iquest;has entendido? &mdash;pregunt&eacute;, mientras ve&iacute;a como enrojec&iacute;an sus perfectos gl&uacute;teos.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;haaa! &iexcl;haaaa! &iexcl;si amo ya entend&iacute;! &mdash;respondi&oacute;, y admito que ser llamado amo me gust&oacute; mucho, por lo que le di dos sonoras nalgadas m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ahora eres mi perra! &iexcl;mi esclava! &iexcl;Enti&eacute;ndelo! &mdash;dije, continuando con mis fuertes caricias.<\/p>\n<p>Iba amaneciendo, la luz era suficientemente fuere para captar todos los detalles de mi alrededor y de su cuerpo. Sent&iacute;a mi miembro sumamente hinchado, por la diferencia de tama&ntilde;os pod&iacute;a mantener sometida a mi perrita sin mucho esfuerzo, le separ&eacute; las nalgas, movi&eacute;ndole la tanga a un lado, y vi una vulva finamente depilada, con fluidos goteando (vamos, ella lo estaba disfrutando de sobremanera) y m&aacute;s arriba un hermoso ojete oscurecido y agrandado. Le puse saliva a mi pulgar y presion&eacute; el ojete, un poco m&aacute;s y se lo met&iacute; en el culito. Para mi sorpresa todo el dedo entr&oacute; con suma facilidad, eso s&iacute;, mi esclava solt&oacute; un gritito de placer, acompa&ntilde;ado de peque&ntilde;os temblores. M&aacute;s ideas me llenaron la cabeza.<\/p>\n<p>Le quit&eacute; el pie y le levant&eacute; la cabeza, ella sin necesidad de que yo se lo indicara tom&oacute; con su mano mi pinga, la apret&oacute; fuerte acerc&aacute;ndola a su cara y se puso a ensalivarla, lamiendo, escupiendo y moj&aacute;ndome todo el falo.<\/p>\n<p>&iquest;Qui&eacute;n me creer&iacute;a? &iquest;estaba so&ntilde;ando? Un ligero mordisco me hizo volver a la realidad, ella reclamaba mi atenci&oacute;n, de pronto me volvi&oacute; a morder fuerte, se levant&oacute; y ech&oacute; a correr por mi sala. Yo cojeando por el penetrante dolor la persegu&iacute;. Su &aacute;gil cuerpo saltaba por todos lados, esas nalguitas merec&iacute;an ser alcanzadas, en un momento la cog&iacute; por la cintura pero logr&oacute; zafarse, abri&oacute; una puerta al azar del departamento y entr&oacute; intentando escapar. Hab&iacute;a entrado en mi cocina, que era peque&ntilde;a, por cierto, no hab&iacute;a otra salida as&iacute; que la alcanc&eacute;, agarr&aacute;ndola por la nuca.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ahora vas a ver qu&eacute; es lo bueno zorrita! &mdash;le dije con rudeza<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No te creo! &mdash;me contest&oacute;, ret&aacute;ndome a hacerle algo.<\/p>\n<p>La pegu&eacute; hacia la pared, con sus pechos presionados contra el muro, le hice a un lado el hilo y sin m&aacute;s dilaciones le acomod&eacute; el pedazo entre las nalgas y empuj&eacute;. Sent&iacute; resistencia pero finalmente mi verga entr&oacute; en ella, que estaba c&aacute;lida y muy estrecha. Por la diferencia de tama&ntilde;os pr&aacute;cticamente la puse primero de puntitas, luego qued&oacute; suspendida contra la pared, clavada por mi falo mientras ella se retorc&iacute;a dolor, pues resulta que le hab&iacute;a invadido y abierto mucho, much&iacute;simo su hermoso ano.<\/p>\n<p>Volte&oacute; su cabeza hasta donde pudo para mirarme, mov&iacute;a sus brazos sin control, con una de sus manos me jal&oacute; el cabello y con la otra intent&oacute; apartar mi abdomen. Mi sentido com&uacute;n hace ya mucho que se hab&iacute;a perdido. Saqu&eacute; un poco de verga y con fuerza se la volv&iacute; a meter. Su culito palpitaba y me apretaba d&aacute;ndome una sensaci&oacute;n que solo los dioses conocen. Ella por su parte logr&oacute; contornearse lo suficiente para morderme uno de mis brazos que estaban apoyados contra la pared. Yo le tir&eacute; el cabello para morderle el cuello, volv&iacute;a sacar y meter, ahora con m&aacute;s facilidad. Sent&iacute;a que ella aflojaba su resistencia. Saqu&eacute; y met&iacute; de nuevo, esta ver moviendo m&aacute;s mi pedazo. Tir&oacute; de mi cabello para alejarme de su cuello y volteando todo su t&oacute;rax me bes&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;As&iacute; que te gusta! &iquest;no es as&iacute; perrita? &mdash;Le susurr&eacute; ente beso y beso.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Que rica verga! &iexcl;dame m&aacute;s duro! &mdash;me dijo apretando los dientes, totalmente ida al placer.<\/p>\n<p>Ella puso ambas manos en la pared y afloj&oacute; el culito hacia atr&aacute;s, yo la tom&eacute; de la cadera y la hice totalmente m&iacute;a, mi falo entraba y sal&iacute;a a m&aacute;xima velocidad de su cola, podr&iacute;amos haber encendido fuego con nuestros movimientos. Sus nalgas rosaditas y con marcas de mis dedos estaban separadas por mi virilidad. Sus gl&uacute;teos aplaud&iacute;an contra mi cadera, yo se la met&iacute;a, mov&iacute;a la cintura a los lados y la sacaba, ella por su parte se echaba hacia atr&aacute;s, impidi&eacute;ndome salir por completo. Juliana gem&iacute;a con fuerza y yo rug&iacute;a por el esfuerzo y el cansancio de taladrarla sin piedad. Sent&iacute; mi cuerpo entero vivo, teniendo el que, tal vez, ser&iacute;a el mejor sexo de mi vida, y con una mu&ntilde;eca de revista. Y grit&eacute;, lanzando un gran &iexcl;SI! Y la penetr&eacute; hasta el fondo, carg&aacute;ndola como si ella fuese un juguete. Mi falo se hinch&oacute; con furia, empezando a lanzar borbotones de leche caliente en su interior, fueron incontables chorros de semen, que brotaba y brotaba mientras gritaba y ella tensaba su cuerpo, mientras temblaba y mojaba sus piernas, apretando el culito d&aacute;ndome a&uacute;n m&aacute;s placer.<\/p>\n<p>Sin descorcharla la abrac&eacute; y le mord&iacute; el cuello mientras nuestros corazones se calmaban. Ella volte&oacute; con los ojos repletos de l&aacute;grimas, me bes&oacute; y ech&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s, rendida al cansancio.<\/p>\n<p>Con delicadeza, aun penetr&aacute;ndola, la llev&eacute; a la ducha y abr&iacute; la llave para que con agua tibia nos di&eacute;semos una buena mojada. Ah&iacute;, poco a poco se la fui sacando, cuando sali&oacute; por completo ella dio un respingo y me sonri&oacute;. ve&iacute;a en su cuerpo vestigios de mi tosquedad, pero seguramente mi cuerpo estar&iacute;a lleno de marcas tambi&eacute;n, ella me enjabon&oacute; y yo hice lo propio con su piel, fue un duchazo muy agradable. Ahora m&aacute;s calmado sent&iacute;a culpa por lo ocurrido, as&iacute; que la sequ&eacute; con mimo, descubriendo en el proceso que la peque&ntilde;a ten&iacute;a cosquillas en varias partes de su cuerpo. La llev&eacute; a la cama para que descansara. La acomod&eacute; y tap&eacute;, saliendo yo a la sala.<\/p>\n<p>&mdash;Se&ntilde;or taxista &iquest;piensa dormir en el sill&oacute;n? &mdash;me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Si&hellip; tu descansa tranquila.<\/p>\n<p>&mdash;Pero no llegu&eacute; a tomar mi vaso de leche &mdash;me dijo, volviendo a despertarme el morbo.<\/p>\n<p>&mdash;Te la inyect&eacute; &iquest;recuerdas?<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; no vale &mdash;contest&oacute;, haciendo un puchero con esa bella cara.<\/p>\n<p>Re&iacute; y me acerqu&eacute; a ella, que levant&oacute; la manta volviendo a mostrarme su desnudez. Me met&iacute; en la cama y la abrac&eacute;, ella obediente se acomod&oacute;. Por ahora ambos quer&iacute;amos dormir, ya m&aacute;s tarde volver&iacute;a a dejar que la mamona me orde&ntilde;e.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 La llovizna se intensific&oacute;, dificultando la vista de mi pr&oacute;ximo cliente. Esta vez era una dama, parec&iacute;a tambalearse y dud&eacute; en detenerme a subirla a bordo. 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