{"id":40275,"date":"2022-12-14T23:00:00","date_gmt":"2022-12-14T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-14T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-14T23:00:00","slug":"rocio-la-mama-calentorra-con-ganas-de-sexo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/rocio-la-mama-calentorra-con-ganas-de-sexo\/","title":{"rendered":"Roc\u00edo, la mam\u00e1 calentorra con ganas de sexo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40275\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Paseaba por la calle principal de la capital, haciendo tiempo para recoger un encargo en una tienda, entreten&iacute;a mi espera mirando fachadas, escaparates, la gente caminando por la avenida, los ni&ntilde;os regresando del colegio. Estaba animado en ambiente, era agradable, la espera se hac&iacute;a mas llevadera. Mientras miraba con detenimiento un escaparate de artilugios electr&oacute;nicos vi a trav&eacute;s del reflejo en la luna del escaparate, acercarse a una chica, se&ntilde;ora al ser casada y madre, de mi pueblo. Esta buena, mejor, excelsa con nota alta.<\/p>\n<p>Con una voz melodiosa, equilibrada, con cierto toque sensual, pregunt&oacute; si iba para el pueblo, aclarando que hab&iacute;a perdido el autob&uacute;s y el pr&oacute;ximo era muy tarde.<\/p>\n<p>&#8211; Pues mira tengo el coche a dos manzanas, en cuando me den un paquete en esa tienda de ropa, salgo para all&iacute;, perdona te conozco de vista pero no s&eacute; c&oacute;mo te llamas.<\/p>\n<p>&#8211; Me llam&oacute; Roc&iacute;o, tu nombre lo conozco, es Arturo.<\/p>\n<p>&#8211; A mira, soy famoso.<\/p>\n<p>&#8211; Te llamas como mi padre -me aclar&oacute;- y cuando entras en los bares te llaman por ese nombre, &iquest;Me podr&iacute;as llevar?<\/p>\n<p>&#8211; Por favor, naturalmente, como mucho gusto.<\/p>\n<p>Es una chica que me llama la atenci&oacute;n, o me da morbo intenso, como quieran ustedes. Es casada con dos hijos, creo que andar&aacute;n sobre los diecis&eacute;is a diecinueve a&ntilde;os. Ella es menuda muy bien proporcionada, s&oacute;lo la veo fines de semana con su marido alternando por la zona de tabernas. Tiene un no s&eacute; qu&eacute;, que te obliga a mirarla. Puede que sean sus ojos verdes claros muy luminosos, su cara enigm&aacute;tica, aparenta ser muy prudente y reservada, nunca la he visto re&iacute;rse.<\/p>\n<p>Tiene el cuerpo de mam&aacute; cuidada. La ves por detr&aacute;s con sus pantalones ce&ntilde;idos, no podr&iacute;an calcular su edad m&aacute;s all&aacute; de los treinta y pocos. Para que se hagan una idea, ser&iacute;a una copia de andar por casa de la Pataky, as&iacute; me resulta m&aacute;s f&aacute;cil que ustedes se ubiquen.<\/p>\n<p>Donde hab&iacute;amos quedado estaba esperando, ella estaba de espaldas pudiendo contemplar en su totalidad su figura, su culito bien moldeado, su larga melena rubia y sus pasos cimbreantes, llamativos, con mucha carga er&oacute;tica. Al llegar a su altura por la retaguardia, para llamar su atenci&oacute;n frasee la canci&oacute;n:<\/p>\n<p>&#8211; Por qu&eacute; se llama Roc&iacute;o, tu nombre que bien me suena.<\/p>\n<p>Se gir&oacute;, r&aacute;pidamente obsequi&aacute;ndome con la mejor de sus sonrisas. Un regalo para la vista, una imagen con toda la fuerza del mundo. Los dos fuimos a por el coche.<\/p>\n<p>Mientras conduc&iacute;a, ya en la carretera, al fondo divisaba destellos, los mismos que te inquietan, los de emergencia anunciando una tragedia o un accidente sin importancia. Poco a poco fuimos disminuyendo la velocidad hasta parar del todo. Desconoc&iacute;a el suceso, puse la radio inmediatamente para o&iacute;r si daban alguna explicaci&oacute;n o noticia de urgencia. A los pocos minutos dieron la primicia de un accidente m&uacute;ltiple y la interrupci&oacute;n del tr&aacute;fico rodado. A la vez un motorista de tr&aacute;fico iba obligando a orillarnos lo m&aacute;ximo posible, ten&iacute;an que llegar mas ambulancias, parece ser hab&iacute;a un mont&oacute;n de heridos.<\/p>\n<p>&#8211; Esto va para largo, Roc&iacute;o, tiene toda la pinta; mejor llama a casa para evitar se inquieten.<\/p>\n<p>&#8211; Me parece una buena idea, voy a llamar a mi hija que estar&aacute; ya en casa.<\/p>\n<p>Llev&aacute;bamos en parada alrededor de una hora, la caravana no se movi&oacute; absolutamente nada. Se estaba echando la tarde, y a pesar de la luminosidad del d&iacute;a, entend&iacute;a que quedaba poco tiempo de luz.<\/p>\n<p>&#8211; Joder, -maldijo mi acompa&ntilde;ante- me voy a mear encima, me estoy poniendo hasta mala, no puedo aguantar m&aacute;s, Arturo, &iquest;Qu&eacute; hago?<\/p>\n<p>&#8211; Esta la cosa chunga &ndash;mi contestaci&oacute;n&ndash; en medio del campo, no hay nada donde agacharte, por si fuera poco empiezan a caer gotas que avecinan tormenta.<\/p>\n<p>&#8211; No puedo m&aacute;s, &iexcl;por favor!, &iexcl;No aguant&oacute; m&aacute;s! estamos rodeados de coches, me parece muy mal ponerme aqu&iacute; a bajarme todo, &iquest;No se te ocurre nada?<\/p>\n<p>Aconsejando abriera tu puerta con la de atr&aacute;s, entre las dos puertas con discreci&oacute;n aflojase la vejiga. Otra cosa no se me ocurr&iacute;a, bueno miento, cierta amiga en situaci&oacute;n parecida as&iacute; lo resolvi&oacute;.<\/p>\n<p>Dicho, a continuaci&oacute;n se baj&oacute; del coche, como la dije, abri&oacute; las dos puertas, agach&aacute;ndose a escasa distancia de m&iacute;. Desabrochando con premura el ajustado vaquero, dej&oacute; bien a la vista una diminuta braguita blanqu&iacute;sima. Tomando postura, al momento pod&iacute;a o&iacute;r con total nitidez el cl&aacute;sico &ldquo;chiiisss&rdquo; con una fuerza potente. A la par empezaron los chistosos de siempre, al cl&aacute;sico toque de pititos.<\/p>\n<p>Era para tocar el panorama, era incitador. Sin subirse la ropa entr&oacute; de un salto en el coche, cerrando las puertas. Imaginen para subirse la braga y el pantal&oacute;n, haciendo fuerza en el suelo del veh&iacute;culo con las piernas, la espalda ejerciendo fuerza contra el asiento, levantando el culo, poni&eacute;ndose totalmente r&iacute;gida. En esa posici&oacute;n, por el reflejo del cristal, ve&iacute;a sin truco ni cart&oacute;n, su pubis acertadamente recortado, no era un manojo an&aacute;rquico y despeinado de forma salvaje, estaba con esmero, con total delicadeza. De color negro, muy esparcido. Semejaba una almohadilla carnosa tersa y abombada.<\/p>\n<p>Terminando de recomponerse escuche su respiraci&oacute;n profunda, aliviada, y profunda tranquilidad del &iexcl;Por fin!<\/p>\n<p>&#8211; Estaba pensando que eres el primer hombre que ve mi co&ntilde;o de mujer, sin contar al ginec&oacute;logo y mi marido, menudo sofoco he pasado. J&uacute;rame que no contaras nada.<\/p>\n<p>&#8211; El mirar tu sobaquillo inferior ha sido irrefrenable, no he podido dominar el gesto autom&aacute;tico de mirar ah&iacute;. Me gust&oacute;, la verdad, lo tienes como todas, horizontal. Se ve&iacute;a lozano, cuidado, y agradable para la contemplaci&oacute;n y el disfrute.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Hombre!, gracias por el piropo -contest&oacute; Roc&iacute;o- me est&aacute;n dando ganas de bajarme las bragas otra vez.<\/p>\n<p>&#8211; No lo impedir&eacute; &ndash;contest&eacute; r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Segu&iacute;amos parados en medio de la nada, la conversaci&oacute;n fue anim&aacute;ndose de una manera caliente y provocadora por ambas partes. La situaci&oacute;n me gustaba era gratificante para el &aacute;nimo y en esa tesitura.<\/p>\n<p>Desconozco la raz&oacute;n, pero nos fuimos sincerando, confesando que ese conejo que hab&iacute;a alabado no come los tronchos y tallos suficientes. Me habl&oacute; de una rutina de un matrimonio de m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, su marido no era muy fogoso. Era ella la responsable de imponer obligaci&oacute;n de echar dos o tres polvos al mes. Sin duda la penuria de sexo era evidente. La postura era la del simple misionero, puro compromiso, el acto no se alargaba m&aacute;s de cinco minutos con ciertos preliminares primitivos sin gracia. Nunca le hab&iacute;a comido, lo que viene siendo el cortado.<\/p>\n<p>&#8211; Joder &ndash;dec&iacute;a Roc&iacute;o&ndash; me frustra un mont&oacute;n escuchar a mis amigas y sus pr&aacute;cticas sexuales, las m&iacute;as es una triste clavada y me tengo que aliviar haci&eacute;ndome pajas cuando estoy sola en casa, &iexcl;No me chupa tan siquiera los pezones!<\/p>\n<p>No encontraba ni la forma, ni la frase de rebajar la inc&oacute;moda situaci&oacute;n, d&aacute;ndola una palmada en la pierna, que por un c&aacute;lculo err&oacute;neo se fue hacia la parte interior del muslo. En ese momento me agarr&oacute; como una pantera en celo la mano, llev&aacute;ndosela a su entrepierna. Me qued&eacute; en blanco, tard&eacute; unos segundos en responder, acarici&aacute;ndose su vulva por encima del pantal&oacute;n. En la zona not&eacute; su calor natural, un cierto palpito y el anuncio de ir aflorando lentamente sus flujos.<\/p>\n<p>&#8211; Por favor &ndash;fueron sus palabras- no me mires como una puta descontrolada, como una ad&uacute;ltera, o una ninf&oacute;mana, las circunstancias me han llevado a esta confesi&oacute;n, a una conversaci&oacute;n que nunca he tenido con nadie, no tendr&eacute; mas oportunidades, las probabilidades son nulas. No me desagradas y quiero que me chupes mis partes.<\/p>\n<p>Segu&iacute;a pasmado, paralizado, hasta con cierto temor, &iquest;Estar&aacute; desequilibrada? En mi interior las ideas estaban hirviendo a borbotones, paralizado me qued&eacute;. No tengo dieciocho a&ntilde;os, a estas edades los asaltos por explosi&oacute;n de las hormonas no es habitual, sin tan siquiera conveniente. Con delicadeza deposit&oacute;, de forma tierna su mano en mi bragueta, haciendo una ligera presi&oacute;n mimosa. La respuesta del chiquillo, a pesar del acojono, fue instant&aacute;nea. Recuerdo a los lectores, que est&aacute;bamos parados en medio de una caravana en la oscuridad de la noche.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de maniobras con su femenina mano, pudo sacar mi chorra, acarici&aacute;ndola con mimo sorprendente. Sin avisar, sin decir nada, se inclin&oacute; hasta mi picha bes&aacute;ndola con exquisitez indescriptible. Su lengua empez&oacute; a vibrar, a moverse alegremente en mi frenillo, la mamada era asombrosa, c&aacute;lida, h&uacute;meda de su saliva, su intensidad, sus tiempos, el recorrido, su lengua en el interior de su boca con mi prepucio dentro. Explot&eacute;, si se&ntilde;ores, explot&eacute; de manera incontrolada y total. De su boca iba saliendo poco a poco el semen, cayendo por su propia gravedad sobre mis recogidos pantalones.<\/p>\n<p>Recostada mi cabeza sobre la almohada del respaldo, sent&iacute;a m&uacute;sica en mis o&iacute;dos. No era polifon&iacute;a, era el coche de atr&aacute;s informando que la caravana empezaba a desplazarse.<\/p>\n<p>Sin poder meter mi ciruelo en el chiquiteros, conduc&iacute;a con una rara sensaci&oacute;n de bienestar dentro de la inc&oacute;moda posici&oacute;n, teniendo el pene balance&aacute;ndose en cada irregularidad del asfalto. Roc&iacute;o manten&iacute;a sutilmente el miembro en su mano, acarici&aacute;ndolo inconscientemente con el dedo gordo. Confieso que no sab&iacute;a por donde tirar, qu&eacute; hacer conduciendo de noche por una carretera, con una se&ntilde;ora que s&oacute;lo conoc&iacute;a de vista y que agarraba finamente mi virilidad.<\/p>\n<p>Fui disminuyendo la velocidad, que el tiempo fuera aclarando mis ideas e intenciones apelotonadas. En un cruce opte por desviarme de la carretera principal para buscar una secundaria, el hecho la sorprendi&oacute; apretando con fuerza mi ciruelo, no s&eacute; s&iacute; de emoci&oacute;n o temor a mi reacci&oacute;n sin avisar con antelaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Detuve el autom&oacute;vil en la explanada en una antigua playa de recogida de remolacha. Con cierto gesto impreciso, con mi pulgar e &iacute;ndice masaje&eacute; mis ojos dici&eacute;ndome para m&iacute; mismo, que ten&iacute;a que pasar a la acci&oacute;n. Nunca se debe despreciar la invitaci&oacute;n de una se&ntilde;ora la mar de buena y apetecible. Apartando su mano de mi chisme, me fui decididamente hasta el bot&oacute;n de su pantal&oacute;n que desabroch&eacute; con la toda la destreza que fui capaz. Baj&eacute; con decisi&oacute;n la cremallera y con no poca dificultad logr&eacute; quitarle su jean, dej&aacute;ndola con sus pulcras bragas empezando a meter mi cabeza entre sus muslos con chupetones, presiones, lametones, y mis descontrolados dedos.<\/p>\n<p>Al ratito quit&eacute; sus bragas mojaditas levemente de sus flujos y poniendo una oreja en cada muslo, la lengua cay&oacute; donde debe caer, haci&eacute;ndola en lo que vienen siendo el cl&iacute;toris, una faena de ali&ntilde;o que de haberla visto el gran p&uacute;blico, hubieran arrancado con aplausos cerrados a la faena.<\/p>\n<p>Su respuesta fue agradecida, desinhibida y cachondona. En la refriega, en un pasaje, levant&oacute; su camiseta exhibiendo sus hermosas tetas para que fueran agasajadas como merec&iacute;an. Pez&oacute;n largo, redondito, peque&ntilde;o e circunferencia y muy oscuro, a los cuales agasaj&eacute; con labios y lamidas de quietud y fuerza repetitiva. Cuando estaba en la tarea fui sorprendido por su respingo total, anunciando que era su orgasmo. Mi bigote chorreaba de sus l&iacute;quidos. Reposando mi cabeza en su vientre que moje por mi sudor, fueron unos instantes.<\/p>\n<p>Incorpor&aacute;ndose de un salto, mir&oacute; por todos los lados en busca de su braga, estaba en el asiento de atr&aacute;s, las cuales arrebate con gesto en&eacute;rgico, meti&eacute;ndolas en la guantera del coche.<\/p>\n<p>&#8211; Son un recuerdo &ndash;aclarando el gesto- ha sido un momento &uacute;nico y maravilloso que recordar&eacute; hasta el final. Necesito algo material para refrescar el instante que hemos compartido.<\/p>\n<p>&#8211; Enti&eacute;ndelo Arturo &ndash;mir&aacute;ndome a los ojos desde la oscuridad-, una se&ntilde;ora de mi edad no puede llegar a su hogar familiar sin las bragas, no es decente.<\/p>\n<p>&#8211; Ya sabr&aacute;s buscar la soluci&oacute;n si surgiera, creo que no ser&aacute; necesario &ndash; aclarando la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Terminado de vestirse, sujet&oacute; mi cabeza con las dos manos, agarrando con sus perfectos y blanqu&iacute;simos dientes mi labio inferior, continu&oacute; con un beso profundo, como si no hubiera un ma&ntilde;ana. Apart&aacute;ndose sentenci&oacute; con una frase, una total provocaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Nunca he tenido sexo por el chiquito y mis amigas hablan muy bien de &eacute;l.<\/p>\n<p>No pude reprimir una carcajada, a la vez gir&eacute; la llave de arranque y ligerito reemprend&iacute; la marcha hasta el dulce hogar.<\/p>\n<p>Pronto har&aacute; un par de a&ntilde;os de la aventura, la encuentro con regularidad, paramos hablar de tonter&iacute;as. Nunca ha sacado a relucir en las charlas la irrenunciable noche. Como si no hubiera existido. Ya saben, da pan a perro ajeno&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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