{"id":40306,"date":"2022-12-18T23:00:00","date_gmt":"2022-12-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-18T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-18T23:00:00","slug":"ceci-peteando-con-unos-amigos-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ceci-peteando-con-unos-amigos-final\/","title":{"rendered":"Ceci, peteando con unos amigos (final)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40306\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A esas alturas de la noche el aspecto de Ceci, sentada en el centro del sof&aacute;, era digno de ver&hellip;&nbsp; si bien estaba recuper&aacute;ndose de su borrachera y el efecto del MDMA empezaba a pas&aacute;rsele, impresionaba su imagen, digna de una pel&iacute;cula porno. Tras decirle Leandro que s&oacute;lo acababan de empezar con ella estaba como absorta, permanec&iacute;a quieta, callada, con los ojos clavados en el piso y tratando de recuperar la respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>El olor de Ceci era fuerte, una mezcla de sudor (no solo de ella) y semen que la convert&iacute;an en toda una perra en celo, y que manten&iacute;a nuestras vergas duras, listas para seguir trabaj&aacute;ndole sus agujeros. Completamente despeinada, su melena, negra y planchada, ca&iacute;a sobre su pegajosa espalda, su pelo era grasiento, y decenas de grumos de leche blanca y brillante recordaban la reciente actividad de esta puta. En su rostro, unos ojos peque&ntilde;os y algo ca&iacute;dos trataban de esconderse debajo de sus pobladas cejas, con una mirada medio asustada y medio excitada. Su boca, entreabierta mostraba surcos de semen a los lados que se extend&iacute;an hasta la barbilla, desde donde a&uacute;n goteaba el l&iacute;quido que Mati le hab&iacute;a regalado hacia sus muslos; y la carne alrededor de sus labios estaba roja de tanto mamar.<\/p>\n<p>Al ritmo de su respiraci&oacute;n, sus peque&ntilde;os y manoseados pechos, brillantes por la leche derramada, sub&iacute;an y bajaban&hellip; Sobre el coj&iacute;n, sus piernas estaban entreabiertas, mostrando una concha roja, cogida y bien abierta, de la que sal&iacute;a un denso l&iacute;quido que impregnaba la tela del sof&aacute;. Eran los instantes de descanso de esta joven madre treinta&ntilde;era usada, que sabedora de que se hab&iacute;a convertido en nuestro juguete sexual, trataba de mentalizarse de lo que se le ven&iacute;a encima.<\/p>\n<p>Alex no se hizo esperar, yo estaba volviendo de la heladera con una birra fr&iacute;a cuando son&oacute; el portero. Mati se ofreci&oacute; a bajar, le lanc&eacute; las llaves y en un par de minutos se present&oacute; con semejante bestia. Alex es mec&aacute;nico, y es sus ratos libres boxea, cuando &eacute;ramos pibes casi todo el mundo del secundario le ten&iacute;a miedo, pero si lo conoc&iacute;as no resultaba mal chab&oacute;n. El tipo es muy alto, bastante m&aacute;s que Leandro, debe andar rozando el 1.95, y a diferencia de &eacute;ste, todo lo que en Leandro es panza en Alex es puro m&uacute;sculo, acostumbrado adem&aacute;s a maratonianas sesiones de gym despu&eacute;s de pasarse el d&iacute;a desmontando motores. Lo m&aacute;s llamativo de Alex son sus brazos y sus manos, los b&iacute;ceps son monstruosos y si no fuera por los tatoos que lo cubren &ndash; en realidad todo su cuerpo est&aacute; cubierto de tatuajes &ndash; las gruesas venas que los cruzan le dar&iacute;an un aspecto casi repulsivo, por su parte las manos son robustas y planas, t&iacute;picas manos que pueden aplastar lo que se ponga por delante. En cuanto a su rostro, su mirada es desconfiada, la cabeza rapada y en su mejilla derecha se extiende una cicatriz, recuerdo de cuando de pibe estuvo tonteando pasando droga &ndash; ya no lo hace &ndash;, cicatriz, que en parte cubre una poblada barba que le da cierto aspecto de cartonero. Cuando lleg&oacute;, Ceci mir&oacute; hacia &eacute;l, e inmediatamente retir&oacute; la mirada clav&aacute;ndola en el piso. Alex tambi&eacute;n la vio, y su serio semblante se dibuj&oacute; una media sonrisa.<\/p>\n<p>&ldquo;Vaya sorpresa, mucho mejor que en las fotos&hellip; &iquest;De d&oacute;nde hab&eacute;is sacado esta puta Leandro? &iquest;Y cuanto hay que poner?&rdquo;. &ndash; dijo Alex mientras se com&iacute;a con los ojos a Ceci.<\/p>\n<p>&ldquo;Esta no cobra, bro&rdquo;. Respondi&oacute; Leandro en tono seco.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;En serio? &iquest;Y se dej&oacute; hacer todo eso gratis?&rdquo;. La excitaci&oacute;n de Alex se pod&iacute;a palpar. &ldquo;Uf, estoy deseando de que empecemos con ella&rdquo;.<\/p>\n<p>Leandro se acerc&oacute; a Ceci, la agarr&oacute; del pelo y la sac&oacute; del sof&aacute;. La calla de ella era de confusi&oacute;n y miedo, pero era incapaz de resistirse. Por su parte, Alex agarr&oacute; la pesa de mi living, la alz&oacute; con facilidad y se la llev&oacute; a la cocina. &ldquo;Perd&oacute;n, luego te la dejo donde estaba, pero vamos a necesitar espacio&rdquo;. Y Leandro empuj&oacute; a Ceci hasta el hueco que hab&iacute;a dejado la mesa, le pidi&oacute; un coj&iacute;n a Mati, &eacute;ste se lo pas&oacute;, y le dijo Ceci en tono burl&oacute;n: &ldquo;hay que cuidar las rodillas putitas, vas a estar mucho tiempo as&iacute;&rdquo;. Ella asinti&oacute; y embadurnada de fluidos corporales como estaba se qued&oacute; de rodillas en el centro sobre el coj&iacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Pon&eacute; m&uacute;sica y agarrame una birra&rdquo;, me dijo Alex en tono amable, el pibe empezaba a divertirse. Yo le obedec&iacute;, puse algo de reggaet&oacute;n. Cuando volv&iacute; a c&iacute;rculo que se estaba formando Mati ya se hab&iacute;a bajado los pantalones de nuevo y Ceci se la estaba mamando a consciencia. &ldquo;Qu&eacute; buena puta es, ya ver&aacute;s como te va a gustar Alex&rdquo;. Le dijo Leandro a su amigo al tiempo que ambos se sacaban los pantalones y dejaban sus pijas al aire. La de Alex me impresion&oacute; a m&iacute; tanto como a Cecilia, que al verla cerca de su cara detuvo la chupada a Mati y se qued&oacute; boquiabierta, no se sabr&iacute;a decir si por temor o por deseo&hellip; La pija era larga, pongamos de unos 20 cm, pero lo que llamaba la atenci&oacute;n era su grosor, m&aacute;s del doble de una pija bien dotada est&aacute;ndar. Inconscientemente me pregunt&eacute; si eso entrar&iacute;a en el culo de Ceci&hellip; no tardar&iacute;a mucho en tener la respuesta.<\/p>\n<p>A estas alturas de la noche, nuestra putita era ya un juguete, y Leandro parec&iacute;a su due&ntilde;o y se&ntilde;or, d&aacute;ndole indicaciones todo el rato y poni&eacute;ndola en las posiciones m&aacute;s c&oacute;modas para nuestro juego. Con las vergas todos ya fuera rodeamos a Ceci, a m&iacute; me toc&oacute; estar detr&aacute;s de ella, por lo que pod&iacute;a contemplar la deliciosa escena de forma privilegiada: Alex a&uacute;n no quer&iacute;a empezar el juego y se hac&iacute;a pajear por la mano izquierda de Ceci, ofreci&eacute;ndole una verga a&uacute;n a mitad de su esplendor, con la mano derecha pajeaba a Leandro, qui&eacute;n tambi&eacute;n la agarraba de la cabeza y la empujaba sin ning&uacute;n miramiento contra los huevos de Mati, la verga de Mati entraba y sal&iacute;a de la boca de Cecilia a gran velocidad, al tiempo que la mina hac&iacute;a ruidos &ldquo;glop&rdquo; &ldquo;glop&rdquo; cada vez que la pija forzaba el vac&iacute;o de su cavidad bucal.<\/p>\n<p>Antes de que Mati acabara, Leandro los separ&oacute; y le dijo a &eacute;ste que se corriera a un lado, intercambi&aacute;ndose los puestos. A Ceci parec&iacute;a no importarle ya una verga u otra, cuando le sacaron la pija de Mati de la boca qued&oacute; quietita, esperando la siguiente que le iban a poner. Leandro, obvio, fue m&aacute;s all&aacute; que Mati, con ambas manos rode&oacute; el cr&aacute;neo de la mina que se hizo min&uacute;sculo y empez&oacute; a darle una cogida oral brutal, tan fuerte que a duras penas pod&iacute;a seguir ella masturbando a los otros dos. El ruido pas&oacute; entonces del &ldquo;glop&rdquo; anterior a una especie de arcadas, la verga de Leandro la estaba destrozando y la pobre a duras penas lograba respirar, la l&aacute;grimas saltaban de sus ojos y el r&iacute;mel se le empezaba a correr por las mejillas mezcl&aacute;ndose con los restos de semen que ten&iacute;a all&iacute;. De la brutalidad de la embestida los peque&ntilde;os ojos de Ceci se abrieron totalmente y se tornaron rojos, se ve&iacute;a que estaba tratando con todas sus fuerzas de no vomitar, pero Leandro jam&aacute;s tuvo clemencia de ella y la forz&oacute; hasta que no pudo aguantar las arcadas y vomit&oacute; en el piso. Los pibes se rieron y yo fue a por un pa&ntilde;uelo. &ldquo;Mira lo que hiciste perra&rdquo;, le solt&oacute; Alex entre risas. &ldquo;Bien, descansemos no m&aacute;s un rato mientras limpias este desastre&rdquo;. La mina asinti&oacute;, obediente y me pregunt&oacute; con gestos donde estaban las cosas de la limpieza, yo le se&ntilde;al&eacute; el lugar e inmediatamente se puso a limpiar. Nosotros abrimos unas birras y nos fuimos al sof&aacute;. &ldquo;Cuando termines con el piso lavate los dientes, te quiero con la boca limpita&rdquo;, le dijo Leandro, &ldquo;Limpiate s&oacute;lo el v&oacute;mito, ni se te ocurra quitarte la leche de encima&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Alex. Y ella asinti&oacute;.<\/p>\n<p>Cec&iacute; se retir&oacute; unos instantes y regres&oacute; al living, hab&iacute;a chupado tanto que su mand&iacute;bula parec&iacute;a temblar.<\/p>\n<p>&ldquo;No te quedes ac&aacute; de pie, ahora arrodillate, es mi turno&rdquo;. Le espet&oacute; Alex clav&aacute;ndole los ojos con intensidad. Ella se arrodill&oacute; delante de &eacute;l, y pregunt&oacute; con voz temblorosa, &ldquo;&iquest;as&iacute;?&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya sab&eacute;s que hacer, puta&rdquo;, le dijo Alex acerc&aacute;ndose m&aacute;s. Y ella comenz&oacute; a chupar es inmensa verga con algo de miedo.<\/p>\n<p>&ldquo;As&iacute; no maldita perra&hellip; abr&iacute; bien la boca&rdquo;, le grit&oacute; Alex d&aacute;ndole al mismo tiempo un golpe con la palma abierta en la mejilla izquierda. Ceci respondi&oacute; al golpe con un quejido, las l&aacute;grimas aparecieron en sus ojos totalmente enrojecidos por el esfuerzo, y abri&oacute; la boca lo m&aacute;s que pudo; momento que Alex aprovech&oacute; para atraparla de la melena con su enorme mano y empujar con fuerza hacia &eacute;l. Escuchamos un inmenso &ldquo;glup&rdquo; y al momento vivos a la mina completamente empalada, con sus peque&ntilde;os ojitos ca&iacute;dos fuera de &oacute;rbita y toda la verga dentro, frente a sus labios solo sobresal&iacute;an dos enormes bolas peludas. &ldquo;As&iacute; debes mamar, &iquest;entend&eacute;s?&rdquo;. Ceci, asinti&oacute; como pudo y se prepar&oacute; mentalmente para recibir la cogida de boca de su vida.<\/p>\n<p>&ldquo;Leandro, agarra bien a esta puta por los pies, no quiero que pierda el equilibrio&rdquo;, y Leadro con todo su peso se agach&oacute; y apret&oacute; con fuerza a Ceci con sus rodillas, y al mismo tiempo agarr&oacute; los bracitos de la chica fij&aacute;ndolos a su espalda, la mina estaba completamente inmovilizada y preparada para ser usada a placer. Las cogidas de boca que le hab&iacute;a regalado Leandro iban a ser una broma, pero por el momento Alex no se mov&iacute;a.<\/p>\n<p>&ldquo;Escuchame bien&rdquo;, le dijo con tono autoritario, &ldquo;te la voy a clavar hasta la garganta, ok, y vas a estar as&iacute; largo rato&hellip; no quiero sentir tus dientes en un solo momento, y sobre todo, cuando acabe, no quiero una sola gota de leche fuera de tu boca&hellip; Vas a trag&aacute;rtela todo y lo m&aacute;s importante, vas a limpiarme la pija al terminar, para cuando te la saque est&eacute; lo m&aacute;s prolija posibles, cada vez que hagas algo mal recibir&aacute;s un golpe&hellip; &iquest;entendiste?&rdquo;. Y la mina volvi&oacute; a asentir como pudo. Era tremendamente excitante ver a esta mam&aacute; luchona y empoderada completamente sometida a la verga.<\/p>\n<p>Ceci empez&oacute; a chupar con ganas, esforz&aacute;ndose al m&aacute;ximo por hacerlo bien recorr&iacute;a todo el cuerpo de la verga con su esponjosa lengua cada vez que se la met&iacute;an o sacaban y succionando como si todo su cuerpecito fuera una m&aacute;quina dise&ntilde;ada para tal trabajo.<\/p>\n<p>Alex impon&iacute;a un ritmo brutal con sus manos, y la cabecita de Ceci bajaba y sub&iacute;a a una velocidad de v&eacute;rtigo, en un momento dado, Alex empez&oacute; a sudar, entonces empuj&oacute; con todas sus fuerzas a la mina contra &eacute;l. &ldquo;Ni una gota, &iquest;ok?&rdquo;, y le acab&oacute; con un tremendo grito. O&iacute;mos los esfuerzos por succionar y tragar todo de Ceci, la mina trag&oacute; tanto y ten&iacute;a tanta dificultad para respirar que algunas gotas de semen aparecieron por los orificios de su nariz. Por desgracia para ella la cantidad de leche vertida era demasiada y un peque&ntilde;o hijo se desliz&oacute; desde la comisura de sus labios hacia la barbilla&hellip; &ldquo;Maldita sea grit&oacute; Alex&rdquo;, al tiempo que le daba una bofetada y le sacaba la verga, &ldquo;esta perra no vale para nada, seguid ustedes, yo voy a descasar un rato&rdquo;. Leandro la solt&oacute; y Ceci call&oacute; a un lado sobre le piso, escupiendo la leche que a&uacute;n le quedaba y formando un peque&ntilde;o charquito blanco debajo de su boca, respiraba con dificultad. Pero no estuvo mucho tiempo as&iacute;, porque Mati la alz&oacute; y me hizo se&ntilde;as para que me acercara, era nuestro turno.<\/p>\n<p>Como un aut&oacute;mata Ceci volvi&oacute; a colocarse de rodillas y nos entreg&oacute; su boca, empez&oacute; a mamarnos a ambos al mismo tiempo, cambiando de verga a su antojo, parec&iacute;a disfrutar. La verdad, despu&eacute;s de la tremenda pija que le hab&iacute;an dado las nuestras deb&iacute;an resultarles f&aacute;ciles chupar. &ldquo;Ah, parece que le gusta, &iquest;lo ves?&rdquo;, me dijo Mati. &ldquo;Quieres nuestra leche&rdquo;, ella nos mir&oacute; fuera de s&iacute;, asinti&oacute; y empez&oacute; a chupar con m&aacute;s ganas. La tuvimos mamando un buen rato. Ella se met&iacute;a las vergas en libertad, o se las sacaba y comenzaba a lamernos los huevos por turno, para despu&eacute;s volver a tragar pija al tiempo que nos miraba con ojos de deseo. En un momento dado le retiramos las pijas, y ella abri&oacute; la boca lo m&aacute;s que pudo sacando la lengua, ambos supimos que hacer, y acabamos al mismo tiempo sobre su cara, con inmensos chorros que le ti&ntilde;eron de blanco todo el rostro.<\/p>\n<p>Casi no tuvimos tiempo para recrearnos, porque en estas regres&oacute; Alex, alz&aacute;ndola sobre sus hombres y llev&aacute;ndosela hacia la cocina, donde estaba la mesa del living. Sin mediar palabra la tumb&oacute; sobre el living e hizo gestos a Leandro. &ldquo;Che, traeme los cinturones o algo para atarle los tobillos a las patas de la mesa&rdquo;. Al o&iacute;r esto, Ceci intent&oacute; resistirse, pero Alex hizo fuerza sobre su espalda abortando cualquier posibilidad de zafarse. Leandro regres&oacute; con un par de gomas que suelo tener para hacer ejercicio, y con gran habilidad at&oacute; a los tobillos de la mina a las patas de la mesa, luego le dio la &uacute;ltima goma a Mati. &ldquo;Ve debajo de la mesa y &aacute;tale las manos&rdquo;, y as&iacute; hizo Mati, quedando Ceci completamente indefensa, con sus piernas muy abiertas, su cara cubierta de semen contra la tabla de la mesa y su cola parada frente a las dos bestias que iban a romperle el orto.<\/p>\n<p>&ldquo;&Aacute;bremela y rell&eacute;namela de leche, Leandro&rdquo;, dijo un Alex euf&oacute;rico. Leandro se escupi&oacute; en su verga, de nuevo parada, y embadurn&oacute; tambi&eacute;n de saliva la cola de Ceci. &ldquo;Est&aacute; bastante estrecha&rdquo;, coment&oacute;. Entonces mir&eacute; a Mati, que con su celular, desde una posici&oacute;n privilegiada se dispon&iacute;a a grabarlo todo.<\/p>\n<p>Leandro tom&oacute; su verga y comenz&oacute; a pasarla por el trasero de Ceci, ella gem&iacute;a y temblaba, pero era consciente de que no ten&iacute;a opci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;No la hag&aacute;s esperar m&aacute;s&rdquo;, orden&oacute; Alex. Y Leandro se volc&oacute; sobre la mesa, colocando la punta de su verga contra el agujero de Ceci, ella comenz&oacute; a gritar como nunca antes, intensos gritos de dolor que s&oacute;lo sirvieron para animar m&aacute;s a Leandro que empez&oacute; a bombearla con energ&iacute;a, hasta que tras un tremendo chillido de la mina, al que sigui&oacute; un largo suspiro&hellip; &ldquo;Est&aacute; toda dentro, che&rdquo;. Y entonces Leandro empez&oacute; a moverse a buen ritmo, regalando a la mina una intensa y profunda penetraci&oacute;n. Poco a poco los gritos de dolor se fueron tornando m&aacute;s d&eacute;biles, y a medida en que era embestida y su orto se dilataba comenzaron a aflorar grititos de placer. &ldquo;La zorra no puede negar que disfruta&rdquo;, dijo Mati acerc&aacute;ndose con el celular hasta la cara de la mina, para grabar con nitidez su rostro.<\/p>\n<p>Durante largos minutos Leandro la bombe&oacute;, el resto est&aacute;bamos en silencio, disfrutando de tan incre&iacute;ble escena. Al cabo de ese tiempo, se sac&oacute; la verga, volvi&oacute; a escupirse y se la clav&oacute; de un solo empuj&oacute;n hasta el fondo. Ambos gritaron a la vez, y cuando la pija sali&oacute;, nos ofreci&oacute; la hermosa imagen de la cola de Ceci abierta completamente y escupiendo hacia fuera abundante semen, este resbalaba por las piernas de ella, y terminaba en el piso en un goteo incesante. Sin dejarla descansar, Alex ocup&oacute; el lugar de Leandro. &ldquo;Ahora est&aacute; como a m&iacute; me gusta, dijo&rdquo;.<\/p>\n<p>Mati se acerc&oacute; a&uacute;n m&aacute;s, haciendo un primer plano de ella, al tiempo que le preguntaba, &ldquo;Che, &iquest;C&oacute;mo te encontr&aacute;s? &ldquo;ah.. ah&hellip; &iquest;a ti que te parece?&rdquo; respondi&oacute; ella con tremenda dificultad. &ldquo;No s&eacute;, decime.&rdquo; Continuaba interrogando Mati. &ldquo;Tengo el culo y la cara llenos de leche&hellip;&rdquo; &iquest;Y te gusta?&rdquo;. &ldquo;S&iacute;&hellip; s&iacute;, mierda s&iacute;&rdquo;, dijo Ceci al tiempo que cerraba los ojos apartaba la cara.<\/p>\n<p>Alex se preparaba para penetrarla bien, con sus inmensas manos la agarr&oacute; de los hombros, y bastante despacio fue haci&eacute;ndole hueco a su verga en la ya abierta cola de la mina. La mina gem&iacute;a entrecortadamente, parec&iacute;a disfrutar. Poco despu&eacute;s, cuando toda la pija estuvo dentro Alex cambi&oacute; la posici&oacute;n de sus manos, coloc&aacute;ndolas ahora sobre la cintura de Ceci. Se detuvo, hubo un tremendo silencio en la habitaci&oacute;n&hellip; Alex cambi&oacute; su semblante, una sonrisa bastante oscura se le dibuj&oacute; en el rostro y entonces, dando un inmenso grito la embisti&oacute;. El grito de Ceci fue brutal, debi&oacute; escucharse en todo el vecindario. Alex la estaba culeando tan fuerte que la mesa &ndash; y era de madera maciza &ndash; empez&oacute; a moverse, rallando ligeramente el piso de la cocina.<\/p>\n<p>Ceci lloraba de dolor, la inmensa verga sal&iacute;a entera, dejando el c&iacute;rculo de su orto abierto y visibles las sonrojadas carnes interiores, para despu&eacute;s, con enorme violencia volver a entrar. Fue tal la brutalidad que en un momento dado la mina termin&oacute; por desmallarse, lo cual excit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s a Alex, que duplic&oacute; la intensidad de sus embestidas. Jam&aacute;s hab&iacute;a visto a nadie cogerse un culo durante tanto tiempo&hellip; la tuvo de esa forma durante unos diez minutos completos, tiempo durante el cual Ceci solo daba peque&ntilde;os quejidos, por un momento uno dudaba si realmente era una mujer o una mu&ntilde;eca inflable. Al cabo de un buen rato, Alex sac&oacute; su verga, empapada en una mezcla de semen y sangre y dio &oacute;rdenes para desatarla.<\/p>\n<p>&ldquo;De rodillas&rdquo;, pero la mina era casi incapaz de moverse. Con ayuda de Leandro, mientras Mati se recreaba en la grabaci&oacute;n, mov&iacute; con cuidado a Ceci hasta ponerla delante de Alex. Ella abri&oacute; sus ojos y los volvi&oacute; a cerrar. Ya no parec&iacute;a muy consciente de lo que le rodeaba.<\/p>\n<p>Entonces Alex le record&oacute;, &ldquo;Sin escapar ni una gota, &iquest;record&aacute;s? Puta&rdquo;. Ella dijo que s&iacute; con la cabeza y abri&oacute; la boca. Entonces Alex descarg&oacute; todo lo que le quedaba en su garganta. Ahora s&iacute; Ceci logr&oacute; aguantar todo, y nada se le escap&oacute;. &ldquo;Limpiala&rdquo;, y as&iacute; hizo. Cuando termin&oacute; la verga de Alex estaba impoluta.<\/p>\n<p>Mir&eacute; el reloj, era ya bastante tarde y pens&eacute; que ya hab&iacute;an terminado, as&iacute; que me fue a dormir. Me levant&eacute; a medio d&iacute;a, y encontr&eacute; a Ceci desnuda sobre el piso de la cocina, con su espalda regada de esperma.<\/p>\n<p>Sin duda, se la hab&iacute;an seguido cogiendo largo tiempo mientras yo dorm&iacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 A esas alturas de la noche el aspecto de Ceci, sentada en el centro del sof&aacute;, era digno de ver&hellip;&nbsp; si bien estaba recuper&aacute;ndose de su borrachera y el efecto del MDMA empezaba a pas&aacute;rsele, impresionaba su imagen, digna de una pel&iacute;cula porno. 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