{"id":40385,"date":"2022-12-22T23:00:00","date_gmt":"2022-12-22T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-22T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-22T23:00:00","slug":"la-codiciada-frase-para-iniciar-un-ligue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-codiciada-frase-para-iniciar-un-ligue\/","title":{"rendered":"La codiciada frase para iniciar un ligue"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40385\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto pesa un oso polar beb&eacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>Esa voz humeante vino de alg&uacute;n lugar detr&aacute;s de m&iacute;. Dej&eacute; mi bebida en la barra y respir&eacute; hondo. Hab&iacute;a una bola de frustraci&oacute;n revolvi&eacute;ndose en la boca de mi est&oacute;mago, restos de un d&iacute;a infernal en el trabajo. &iquest;Qui&eacute;n ser&aacute; el hombre que se atrevi&oacute; a molestarme antes de que las primeras gotas de Martini llegaran a mis labios?<\/p>\n<p>Cruc&eacute; las piernas y puse mi mejor mirada de &laquo;vete a la mierda&raquo; mientras giraba en el taburete de la barra, pero cuando mis ojos terminaron su viaje se detuvieron en una cara que hizo que mi coraz&oacute;n se detuviera, su funci&oacute;n principal, se hab&iacute;a esfumado.<\/p>\n<p>Me encontr&eacute; con unos labios carnosos. Ojos de un sorprendente azul zafiro sostuvieron los m&iacute;os por debajo de una mata de cabello negro rebelde. Detr&aacute;s de mis ojos, brillaba una imagen de sus labios recorriendo la piel de mi est&oacute;mago. Casi pod&iacute;a sentir el roce de sus bigotes contra mi carne.<\/p>\n<p>Beb&iacute; un sorbo de mi Martini.<\/p>\n<p>&laquo;&iquest;Cu&aacute;nto pesa un oso polar beb&eacute;?&raquo; Repet&iacute; como un loro en respuesta. El calor corri&oacute; por mis extremidades cuando su sonrisa se hizo m&aacute;s amplia.<\/p>\n<p>&quot;Bueno, pesa lo suficiente como para romper el hielo&quot;. Extendi&oacute; una mano. &ldquo;Hola, soy Olivier Balandin&rdquo;.<\/p>\n<p>Deslumbrada ante su encanto, le devolv&iacute; la sonrisa y puse mi mano en la suya. Su agarre fue firme. Al romper con las normas de un apret&oacute;n de manos, su pulgar se demor&oacute;, frotando el interior de mi mu&ntilde;eca. La electricidad crepitaba en mi brazo. &quot;Betina Balbino&quot;. Reprim&iacute; un escalofr&iacute;o y agregu&eacute;: &ldquo;Felicitaciones, Olivier Balandin&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;&laquo;Felicitaciones&raquo;?&quot; Una ceja de medianoche se arque&oacute; en cuesti&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;S&iacute;, acabas de ganar el premio a la peor frase del a&ntilde;o para iniciar una conversaci&oacute;n para un ligue.&rdquo;<\/p>\n<p>Consider&oacute; por un momento, dientes blancos hundi&eacute;ndose en un labio inferior besable, ojos de otro mundo entrecerr&aacute;ndose. Empec&eacute; a doler con solo mirar esa boca.<\/p>\n<p>&quot;La codiciada &laquo;frase para iniciar un ligue&raquo;&quot;, sonri&oacute;, &quot;Me siento incre&iacute;blemente honrado y humilde&quot;.<\/p>\n<p>No pude evitar una risa gutural que burbujeaba, casi irreconocible, desde mi pecho. Me inclin&eacute; hacia adelante en mi asiento, un rubor subiendo por encima de la V de mi blusa. Los ojos de Olivier recorrieron la carne expuesta, calent&aacute;ndola. Me retorc&iacute; en mi asiento.<\/p>\n<p>Olivier no se perdi&oacute; mi inquietud. Un destello de deseo oscureci&oacute; sus ojos y dio un peque&ntilde;o tir&oacute;n hacia adelante. Eso hizo que reci&eacute;n me diera cuenta de que nuestras manos a&uacute;n estaban entrelazadas. &quot;&iquest;&Uacute;nete a m&iacute; para tomar una copa?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Me encantar&iacute;a.&quot; Empec&eacute; a darme la vuelta hacia la barra, pero &eacute;l me ayud&oacute; a ponerme de pie. Era alto; incluso con mis tacones, mi nariz llegaba solo al hueco de su garganta. Hab&iacute;a un olor especiado y masculino natural en su piel. Me tambale&eacute;, la potente combinaci&oacute;n de deseo y alcohol hizo que mi cabeza diera vueltas.<\/p>\n<p>&quot;Tengo una mesa all&iacute;&quot;. Inclin&oacute; la cabeza hacia uno de los oscuros rincones privados.<\/p>\n<p>&quot;Hmmm&quot;, lo mir&eacute; a trav&eacute;s de mis pesta&ntilde;as. &ldquo;Pens&eacute; que estaban reservados para los muy importantes y ricos&rdquo;.<\/p>\n<p>&Eacute;l solo sonri&oacute; y tom&oacute; mi codo en su palma, llev&aacute;ndome a trav&eacute;s de la multitud de cuerpos congelados en el bar.<\/p>\n<p>&ldquo;Esas cosas suelen ir de la mano&rdquo;. Sus labios rozaron la curva de mi oreja cuando se inclin&oacute; para hablar por encima de la m&uacute;sica e incit&oacute; una ola de escalofr&iacute;o sobre mi cuerpo. La noche se estaba acelerando. Era viernes en Buenos Aires y, a nuestro alrededor, la gente se despojaba de sus fachadas severas de un d&iacute;a laborable y comenzaba a filtrarse la emoci&oacute;n en&eacute;rgica del fin de semana.<\/p>\n<p>&quot;Perm&iacute;teme darte la bienvenida a mi establecimiento&quot;. Hizo un amplio gesto hacia el habit&aacute;culo con un movimiento de su brazo, esquivando por poco a una camarera que le lanz&oacute; una mirada fastidiosa. La mirada se desvaneci&oacute; tan r&aacute;pido como la chica se dio cuenta de quien era. Olivier no pareci&oacute; darse cuenta.<\/p>\n<p>Lo mir&eacute; con sorpresa. &quot;&iquest;Eres el due&ntilde;o de este lugar?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Mmhmm&quot;, ronrone&oacute;, sus labios todav&iacute;a contra mi o&iacute;do. Mis ojos amenazaron con rodar hacia atr&aacute;s en mi cabeza ante la sensaci&oacute;n de su aliento en mi cuello. La mano con la que me condujo a trav&eacute;s del local lleno de gente migr&oacute; de mi codo a mi cadera. El calor de su piel se filtraba a trav&eacute;s del material de mi falda l&aacute;piz. Una imagen de Olivier de rodillas ante m&iacute;, levantando la falda alrededor de mi cintura, pas&oacute; por mi imaginaci&oacute;n demasiado entusiasta y mi paso vacil&oacute;. El cuerpo de Olivier choc&oacute; contra el m&iacute;o, sus dos manos se posaron en mi cintura para estabilizarnos.<\/p>\n<p>Me condujo hasta una mesa con un peque&ntilde;o cartelito de &laquo;Reservado&raquo; de color dorado en el medio y se hizo a un lado para que pudiera deslizarme en la cabina. Luego me sigui&oacute; adentro, la musculosa longitud de su muslo se asent&oacute; contra m&iacute;. Con un movimiento de su mano, hizo una se&ntilde;a para que nos trajeran las bebidas.<\/p>\n<p>&quot;Entonces&quot;, volte&eacute; mi cuerpo hacia &eacute;l, dejando mi pierna donde estaba, &quot;&iquest;por qu&eacute; un tipo como t&uacute; sentir&iacute;a la necesidad de romper lo que podr&iacute;a ser la l&iacute;nea de ligue m&aacute;s rid&iacute;cula que jam&aacute;s haya escuchado?&quot;<\/p>\n<p>Olivier se encogi&oacute; de hombros. &quot;&iquest;No es eso lo que se hace en estos casos?&quot;<\/p>\n<p>Me llev&eacute; la copa a los labios, saboreando el embriagador calor de la bebida contra mi lengua. Estudiando a Olivier por encima del borde por un momento, tragu&eacute; y puse el vaso en mi posavasos. &ldquo;Seg&uacute;n mi experiencia limitada, los hombres ricos y guap&iacute;simos que son due&ntilde;os de hermosos bares en el coraz&oacute;n de una ciudad como &eacute;sta suelen estar por encima de los est&aacute;ndares cuestionables de las conquistas regulares&rdquo;.<\/p>\n<p>Algo de la alegr&iacute;a abandon&oacute; sus ojos azules. Inclin&oacute; la cabeza, mir&aacute;ndome a trav&eacute;s de un marco de pesta&ntilde;as negras como la tinta. &ldquo;Parec&iacute;as triste. O tal vez un poco perdida. Quer&iacute;a hacerte sonre&iacute;r.&quot;<\/p>\n<p>Entonces lo hice, permitiendo que el tir&oacute;n magn&eacute;tico de &eacute;l me acercara m&aacute;s. &ldquo;Misi&oacute;n cumplida, gracias por distraerme.&rdquo;<\/p>\n<p>&quot;Soy bueno distrayendo&quot;. Me gui&ntilde;&oacute; un ojo, otro movimiento que deber&iacute;a haber sonado raro, pero en cambio hizo que mi est&oacute;mago se revolviera. &ldquo;Entonces, &iquest;vos sos triste?&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;No&rdquo;, negu&eacute; con la cabeza, causando que largos mechones de mi cabello se deslizaran alrededor de mi cara, &ldquo;a veces un poco estresada. Estoy aqu&iacute; por negocios y hoy fue una jornada larga y compleja, por decirlo suavemente&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Puedes disfrutar el fin de semana ahora?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, vuelo a casa en Montevideo el domingo&quot;.<\/p>\n<p>Una comisura de su boca se curv&oacute;. &quot;Entonces, no hay toque de queda para dormir esta noche&quot;.<\/p>\n<p>Humedec&iacute; mi labio inferior con la lengua y sus ojos siguieron el movimiento, deteni&eacute;ndose en mi boca. &ldquo;Es muy temprano para acostarse&rdquo;, respond&iacute;.<\/p>\n<p>Olivier ten&iacute;a un brazo colgado en la parte trasera de la cabina, y ante mis palabras, desliz&oacute; su mano hacia adelante, enredando sus dedos en el nudo suelto que sujetaba mi cabello hacia atr&aacute;s. Me estremec&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Tu cabello me recuerda al caf&eacute;.&rdquo;<\/p>\n<p>No pude evitarlo, resopl&eacute;. &quot;&iquest;C&oacute;mo es eso de &laquo;al caf&eacute;&raquo;?&quot;<\/p>\n<p>Olivier sonri&oacute;. Cuando sonre&iacute;a, el atractivo sexual del magnate de los negocios nocturnos se desvanec&iacute;a y lo dejaba con un colorete juvenil, bromeando de una manera que encontr&eacute; absolutamente entra&ntilde;able. Estaba disfrutando de su compa&ntilde;&iacute;a m&aacute;s de lo que esperaba. Dormir&iacute;a con &eacute;l esta noche, eso era un hecho. Mi cuerpo hab&iacute;a estado hormigueando con anticipaci&oacute;n desde que lo vi, no ten&iacute;a sentido negarlo, pero tambi&eacute;n estaba disfrutando de los actos de apertura; la espera seductora, el lento desenrollar del deseo, antes de la noche por venir.<\/p>\n<p>&ldquo;Caf&eacute;: oscuro, delicioso, maravilloso para despertar&rdquo;.<\/p>\n<p>Me re&iacute; en voz alta. &ldquo;No s&eacute; mucho de f&uacute;tbol, pero sent&iacute; decir que los futbolistas argentinos son muy buenos con tiros de media distancia&rdquo;.<\/p>\n<p>Sus dedos juguetones viajaron a trav&eacute;s de mi cabello para encontrar mi sensible piel debajo de mi oreja. No habl&oacute; por un momento, solo acarici&oacute; sus dedos hacia arriba y hacia abajo, mir&aacute;ndome a la cara mientras mi respiraci&oacute;n se estremec&iacute;a y mis labios se abr&iacute;an.<\/p>\n<p>&ldquo;Tienes una sonrisa preciosa. Desechar&eacute; todas las l&iacute;neas rid&iacute;culas del libro si eso significa sacarte esa sonrisa&rdquo;. Inclin&oacute; su cuerpo m&aacute;s cerca, los dedos dejaron su juego para curvarse alrededor de la parte posterior de mi cuello y guiarme para encontrarme con &eacute;l.<\/p>\n<p>&ldquo;Adem&aacute;s&rdquo;, agreg&oacute;, su aliento jugando a trav&eacute;s de mis labios h&uacute;medos, &ldquo;solo porque era cursi no significa que no fuera cierto&rdquo;.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; la brecha entre nosotros, rozando mis labios con los suyos, suave como una pluma. Su respiraci&oacute;n salt&oacute;. La mano en mi cuello se apret&oacute; y tir&oacute; de m&iacute; el resto del camino contra &eacute;l. Mis pezones se pusieron duros por la presi&oacute;n de su pecho contra el m&iacute;o, y gem&iacute; en su boca. Me bes&oacute; como si tuvi&eacute;ramos todo el tiempo del mundo. Su lengua golpe&oacute; mis labios, exigiendo la entrada. Asent&iacute;, enfrent&aacute;ndolo con un entusiasmo que nos hizo gemir a ambos.<\/p>\n<p>&quot;Soy due&ntilde;o de todo el lugar&quot;, dijo en mi boca.<\/p>\n<p>Parpade&eacute; hacia &eacute;l, &quot;&iquest;Perd&oacute;n?&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;No solo del bar, del hotel tambi&eacute;n.&rdquo;<\/p>\n<p>Lentamente, su significado comenz&oacute; a perforar la neblina de necesidad que confund&iacute;a mis pensamientos. &quot;Entonces, podr&iacute;as llevarme a una habitaci&oacute;n&quot;, le dije. Francamente no fue como una pregunta. Me reproch&eacute; a m&iacute; misma por haber sido tan vulgar y directa. Deb&iacute; ser m&aacute;s polite.<\/p>\n<p>Asinti&oacute; sin apartar los ojos de mis labios. Sus dedos encontraron lo que buscaban: el dobladillo de mi falda y comenzaron a rastrear hacia arriba a trav&eacute;s de mis piernas desnudas. Mi cuerpo se retorci&oacute;, desesperado por sus caricias.<\/p>\n<p>Alcanzado entre mis rodillas, presion&eacute; su mano hacia arriba hasta que sus dedos tomaron mi mont&iacute;culo cubierto de encaje. Las delgadas bragas estaban empapadas, y al sentirlas, Olivier murmur&oacute;: &ldquo;No solo una habitaci&oacute;n. Puedo mostrarte mi habitaci&oacute;n.&quot;<\/p>\n<p>Mareada por la presi&oacute;n de su mano sobre m&iacute;, respond&iacute; con un gemido. Olivier se desliz&oacute;, sus dedos calientes en los m&iacute;os mientras me atra&iacute;a hacia &eacute;l. Una vez que estuvimos de pie, me aplast&oacute; contra su cuerpo. Su erecci&oacute;n presion&oacute; mi abdomen, y me levant&eacute; hasta la punta de los dedos de mis pies, alineando nuestras caderas, empujando hacia &eacute;l. Jade&oacute; y enterr&oacute; su cara en mi cuello, sus dientes mordisqueando mi piel sensible.<\/p>\n<p>&quot;Ahora&quot;, dijo, &quot;antes de que olvide que la gente est&aacute; mirando&quot;.<\/p>\n<p>Me hizo girar, sus grandes manos se extendieron sobre mis caderas y me condujo a trav&eacute;s de la multitud cada vez m&aacute;s densa.<\/p>\n<p>Olivier abri&oacute; la puerta de su suite y me hizo pasar al interior bajo una r&aacute;faga de besos desesperados. Una pared se encontr&oacute; con mi espalda, y &eacute;l no perdi&oacute; el ritmo. Sus dedos se metieron debajo de mis nalgas, impuls&aacute;ndome hacia arriba. Envolv&iacute; mis piernas alrededor de su cintura, mi cabeza golpe&oacute; el marco de una pintura, exponiendo mi cuello a sus dientes raspantes.<\/p>\n<p>&quot;Sos tremendamente sexy&quot;, murmur&oacute; en mi clav&iacute;cula. Besando y besando, sus labios marcaban cada pedazo de carne expuesta que pod&iacute;a encontrar. &ldquo;Te dese&eacute; en el momento en que te vi sentada all&iacute; en el bar, tan seria, bebiendo ese Martini. Quer&iacute;a cogerte.&quot; Me sujet&oacute; con sus muslos, sosteni&eacute;ndome contra la pared, y me sac&oacute; la blusa de la falda mientras me dec&iacute;a. &ldquo;Quer&iacute;a despeinarte. Sacate ese mo&ntilde;o del pelo y exti&eacute;ndelo alrededor de tus pechos desnudos.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Hacelo vos&quot;, lo desafi&eacute;, mordisqueando su labio inferior cuando inclin&oacute; la cabeza para besarme de nuevo.<\/p>\n<p>Entonces me liber&oacute; por lo cual me deslic&eacute; para poner mis pies en el suelo, a lo largo de su cuerpo. Cuando estuve de pie, mantuvo mi espalda contra la pared y comenz&oacute; a quitarme las horquillas del cabello, dej&aacute;ndolas caer al suelo una por una. Mis dedos temblorosos alcanzaron los botones de su camisa, pero apart&oacute; mis manos y volvi&oacute; a trabajar en mi cabello. Cuando estuvo suelto, pas&oacute; los dedos, extendi&eacute;ndolo alrededor de mi cara y cuello, trazando los mechones serpenteantes sobre mi pecho con sus dedos. Me arque&eacute; ante su toque, necesitando m&aacute;s, disfrutando de sus bromas, pero necesitando m&aacute;s.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Por favor!&rdquo;, susurr&eacute;, &ldquo;quiero tocarte&rdquo;.<\/p>\n<p>Olivier sonri&oacute; y bes&oacute; mi boca, mordiendo mi labio inferior antes de que su lengua buscara la m&iacute;a. Apenas not&eacute; sus manos en mi propia camisa hasta que sus dedos rozaron mi est&oacute;mago y los fuegos artificiales se encendieron dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>&quot;Antes de eso quer&iacute;a verte as&iacute;. Me preocupaba que cuando soltara tus cabellos no fueran lo suficientemente largos, pero lo son, est&aacute; perfecto&rdquo;. Desliz&oacute; una mano detr&aacute;s de mi espalda y desabroch&oacute; mi sost&eacute;n, besando la piel reci&eacute;n expuesta mientras bajaba los tirantes. Una vez que estuve desnuda de cintura para arriba, coloc&oacute; mi cabello en ondas cubriendo mis senos, luego los acarici&oacute; hasta que mis palpitantes pezones asomaron entre los mechones. Finalmente, despu&eacute;s de que mis rodillas comenzaron a temblar, se inclin&oacute; y se meti&oacute; en la boca cada pez&oacute;n cada vez m&aacute;s duro. Gem&iacute;, hundiendo mis dedos en su propio cabello espeso y oscuro, viendo como mi carne dejaba su boca rosada y brillante.<\/p>\n<p>&quot;Te deseo&quot;, jade&eacute;. Empujando ambas palmas contra la expansi&oacute;n del pecho de Olivier, logr&eacute; moverlo hacia atr&aacute;s. Antes de que pudiera objetar, ca&iacute; de rodillas frente a &eacute;l y tir&eacute; de su camisa prolijamente metida para sacarla de sus pantalones. Con un gemido de triunfo, pas&eacute; mis manos por los bordes de sus abdominales. Se estremeci&oacute; ante mi toque. Cuando us&eacute; mis u&ntilde;as, arrastr&aacute;ndolas sobre la piel tensa, se estremeci&oacute; y se flexion&oacute;. Olivier sise&oacute; y hundi&oacute; sus manos en mi cabello.<\/p>\n<p>&quot;Sac&aacute;telo&quot;, le orden&eacute;, tirando del dobladillo de su camisa, los dedos de mi otra mano yendo a la hebilla de su cintur&oacute;n. El cuero brillante se solt&oacute;, y apoy&eacute; mi mano a trav&eacute;s de su bragueta, me percat&eacute; de su longitud dura como una roca. Tir&eacute; de la cremallera. Dejando que las u&ntilde;as de mis dedos &iacute;ndices rasparan sus piernas, le baj&eacute; los pantalones. Todav&iacute;a usaba mi falda, pero debajo de ella, mis bragas estaban empapadas, mis muslos se deslizaban uno contra el otro mientras me mov&iacute;a.<\/p>\n<p>Se par&oacute; frente a m&iacute; en calzoncillos negros ajustados, y yo me sent&eacute; en cuclillas un momento para complacerme mir&aacute;ndolo.<\/p>\n<p>Olivier Balandin me dej&oacute; sin aliento.<\/p>\n<p>Acomod&aacute;ndome frente a &eacute;l, enganch&eacute; mis dedos en la cintura de su ropa interior y tir&eacute; de ellos hacia abajo. Ansiaba liberarlo totalmente para poder tocarlo y saborearlo.<\/p>\n<p>&ldquo;Te ves tan incre&iacute;ble delante de m&iacute; as&iacute;, con tu falda y tus tacones&rdquo;. Sus palabras terminaron con una nota escalofriante cuando, por fin, me deshice de sus calzoncillos. &ldquo;Quiero estar dentro de tu boca.&rdquo;<\/p>\n<p>Lo mir&eacute; desde mi lugar en el suelo, su grueso pene se acercaba a mis labios. Sin romper el contacto visual, sopl&eacute; una suave bocanada de aire a trav&eacute;s de la punta. Los labios de Olivier se abrieron, la mano en mi cabello se tens&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Dale!&quot;, jade&oacute;.<\/p>\n<p>Tom&eacute; una mano de donde hab&iacute;a estado agarrando su muslo y envolv&iacute; mis dedos alrededor de la base de su pene. Todav&iacute;a mir&aacute;ndolo, lo pas&eacute; por mis labios una, dos veces, luego comenc&eacute; a dibujar c&iacute;rculos con mi lengua.<\/p>\n<p>Sus muslos se flexionaron, su mano gu&iacute;a todav&iacute;a enredada en mi cabello. Lo llev&eacute; hacia mi boca, tomando tanto de &eacute;l como pude. Por unos momentos, permaneci&oacute; inm&oacute;vil, emitiendo palabrotas en bocanadas de aire, pero pude sentir un desenfreno construy&eacute;ndose en &eacute;l, una energ&iacute;a cruda y animal enrosc&aacute;ndose en sus m&uacute;sculos y reuni&eacute;ndose en el aire a nuestro alrededor. Envolv&iacute; mi lengua alrededor de su pene y lo levant&eacute;, como lamiendo el helado derretido alrededor de la base del cono, pero&#8230; Olivier se desuni&oacute;. La mano que me hab&iacute;a asegurado tir&oacute; de m&iacute; hacia atr&aacute;s. Dej&oacute; mi boca en un estallido h&uacute;medo.<\/p>\n<p>Luego yo estaba de espaldas sobre la lujosa alfombra, mirando una banda de molduras de techo de color blanco puro mientras Olivier me sub&iacute;a la falda alrededor de la cintura. Sac&oacute; mis zapatos de tacones altos sobre sus hombros y sin pre&aacute;mbulos rasg&oacute; mi ropa interior de encaje de un solo tir&oacute;n. Gem&iacute; en estado de shock cuando su cabeza cay&oacute; entre mis muslos, y luego su lengua caliente lami&oacute; los labios h&uacute;medos de mi vagina. Grit&eacute; por la prisa. Se puso a trabajar en mi cuerpo con una determinaci&oacute;n resuelta. Todas y cada una de las bromas hab&iacute;an terminado. Antes de que supiera lo que estaba pasando, mi cuerpo se estaba volviendo l&iacute;quido.<\/p>\n<p>&laquo;Oh, Dios&raquo;, me dije a m&iacute; misma, arqueando la espalda del suelo. &laquo;Voy a&hellip;&raquo;<\/p>\n<p>Las palabras se desvanecieron en un grito sin palabras cuando acab&eacute; en su boca. Todos los m&uacute;sculos de mi cuerpo se contrajeron cuando ola tras ola rompieron sobre m&iacute;, luego se convirtieron en mantequilla derretida mientras yo me dejaba caer al suelo. El calor l&iacute;quido goteaba sobre mis muslos y mi trasero. Mi coraz&oacute;n agitado no pod&iacute;a desacelerar; Olivier no me dio tiempo para recuperarme.<\/p>\n<p>Con una mirada diab&oacute;lica, colg&oacute; el trozo de encaje que hab&iacute;a sido mi ropa interior frente a m&iacute;. &quot;Quiero atarte con esto&quot;.<\/p>\n<p>Levant&eacute; mi barbilla, &quot;&iquest;Qu&eacute; dec&iacute;s?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Mmmm, &iexcl;por favor!&quot; ronrone&oacute;.<\/p>\n<p>Me estremec&iacute;, &quot;Bien, dale&quot;.<\/p>\n<p>Me volte&oacute; sobre mi est&oacute;mago con sus manos &aacute;speras y tir&oacute; de mis brazos detr&aacute;s de mi espalda.<\/p>\n<p>El material suave envolvi&oacute; mis mu&ntilde;ecas. Gem&iacute; ante la pura y jodida sensualidad de eso. La anticipaci&oacute;n hizo mis extremidades post-org&aacute;smicas empezaron a temblar de nuevo. Olivier me quit&oacute; la falda. Escuch&eacute; que golpe&oacute; algo cuando lo arroj&oacute; lejos. Yo estaba desnuda delante de &eacute;l; atada e indefensa. Nunca hab&iacute;a estado tan excitada en mi vida y se lo dije. Sin previo aviso, su palma cay&oacute; sobre mi trasero con un golpe, y luego estuvo contra m&iacute;, empujando dentro de mi cuerpo h&uacute;medo y llen&aacute;ndome. La alfombra ahog&oacute; mis gritos.<\/p>\n<p>Se mantuvo quieto, esperando mientras mi cuerpo se ajustaba a su peso y tama&ntilde;o. Cuando comenc&eacute; a retorcerme, buscando m&aacute;s, tir&oacute; de m&iacute; contra sus muslos, inclinando mis caderas hacia arriba. Solloc&eacute;. Boca abajo, echada hacia atr&aacute;s como estaba, significaba que la cabeza de su erecci&oacute;n descansaba contra mi punto G. Me estremec&iacute; un poco, dejando que mis nalgas se movieran mientras disfrutaba la deliciosa sensaci&oacute;n de &eacute;l latiendo dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Olivier agarr&oacute; uno de mis tobillos, para estabilizarme a m&iacute; o a &eacute;l, no estaba segura. Sacud&iacute; mi trasero una vez m&aacute;s, para recordarle que &eacute;l no ten&iacute;a el control de todo. Dej&oacute; escapar un gemido que parec&iacute;a salir del fondo de su alma.<\/p>\n<p>&quot;Sos una chica traviesa&quot;, murmur&oacute;, y el sonido de su voz tir&oacute; de algo muy dentro de m&iacute;, liberando una r&aacute;faga de l&iacute;quido alrededor de su pene. Olivier se rio, &quot;Te gusta cuando te hablo sucio, &iquest;verdad?&quot;<\/p>\n<p>Gem&iacute; y asent&iacute;, la alfombra &aacute;spera contra mis mejillas sonrojadas.<\/p>\n<p>&ldquo;Bien, mi putita sucia, te voy a llenar con mi pija dura hasta que grites.&rdquo; Cada palabra fue acentuada con un fuerte empuj&oacute;n. Chispas y hormigueo corrieron por la parte posterior de mis piernas, a trav&eacute;s de mis nalgas, instal&aacute;ndose en mi vientre.<\/p>\n<p>Mi cl&iacute;toris todav&iacute;a palpitaba desde el primer orgasmo que hab&iacute;a tenido, y se estaba intensificando una vez m&aacute;s, rebosando dentro de m&iacute;. Una de las manos de Olivier estaba plantada entre mis om&oacute;platos, inmoviliz&aacute;ndome, la otra estaba envuelta alrededor de mis tobillos atados. Su respiraci&oacute;n era entrecortada y se atasc&oacute;, su ritmo se volvi&oacute; m&aacute;s fren&eacute;tico. Se lanz&oacute; entonces, agarr&aacute;ndome por ambas caderas y eyacul&oacute; con un jadeo desgarrador. Grit&eacute;, sigui&eacute;ndolo hacia abajo, mi cuerpo apret&aacute;ndose alrededor del suyo hasta que ambos colapsamos en el suelo.<\/p>\n<p>El peso de Olivier me inmoviliz&oacute;, forzando el poco aire que me quedaba en mis pulmones, pero me resist&iacute;a a empujarlo. Volv&iacute; la cara hacia un lado, tratando de mirarlo. Se sent&iacute;a c&oacute;modo, y de alguna manera normal, tener su cuerpo aplastando el m&iacute;o, pero al final, mis pulmones gritaban por aire.<\/p>\n<p>&quot;No puedo. Respirar&quot; &mdash;sise&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;Mierda, lo siento&quot;. Se alej&oacute; rodando, y mis pulmones se inflaron, el aire fr&iacute;o del aire acondicionado corr&iacute;a por la piel resbaladiza por el sudor de mi espalda. Olivier me observ&oacute; mientras me daba la vuelta, sus ojos observando mi desnudez. Un repunte travieso comenz&oacute; en la comisura de sus labios.<\/p>\n<p>&quot;Me gust&aacute;s porque no sos t&iacute;mida&quot;, dijo, estirando la mano para pasar la punta de un dedo desde la grieta h&uacute;meda entre mis senos hasta mi ombligo, que toc&oacute; suavemente y sonri&oacute;, &quot;No puedo soportar cuando una mujer instant&aacute;neamente se levanta y se cubre&rdquo;.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a estado considerando buscar mi ropa interior, pero la mirada en los ojos de Olivier despert&oacute; un desenfreno en m&iacute;, encarnado no solo por el dolor que persist&iacute;a entre mis piernas, sino por una necesidad desconocida de ser otra persona por la noche.<\/p>\n<p>No, no otra persona&hellip; Yo misma. Completamente yo misma.<\/p>\n<p>Olivier bostez&oacute; y desliz&oacute; un brazo debajo de mi cabeza, acerc&aacute;ndome a su hombro. Debajo de las capas de piel y m&uacute;sculo, tend&oacute;n y hueso, su coraz&oacute;n desaceler&oacute; su ritmo fren&eacute;tico.<\/p>\n<p>&quot;Entonces&quot;, dijo acariciando mi cabello, &quot;dime qu&eacute; te trajo a Buenos Aires&quot;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>&ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto pesa un oso polar beb&eacute;?&rdquo; Esa voz humeante vino de alg&uacute;n lugar detr&aacute;s de m&iacute;. Dej&eacute; mi bebida en la barra y respir&eacute; hondo. Hab&iacute;a una bola de frustraci&oacute;n revolvi&eacute;ndose en la boca de mi est&oacute;mago, restos de un d&iacute;a infernal en el trabajo. &iquest;Qui&eacute;n ser&aacute; el hombre que se atrevi&oacute; a molestarme antes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23585,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-40385","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23585"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}