{"id":40397,"date":"2022-12-25T23:00:00","date_gmt":"2022-12-25T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-25T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-25T23:00:00","slug":"siempre-fuiste-un-misterio-para-mi-parte-2-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/siempre-fuiste-un-misterio-para-mi-parte-2-3\/","title":{"rendered":"Siempre fuiste un misterio para m\u00ed (parte 2\/3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40397\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Incluso en mi sue&ntilde;o, era consciente de sus brazos alrededor de m&iacute; y su aliento contra mi cabello. En alg&uacute;n momento de la noche, sent&iacute; su pene erecto presion&aacute;ndome. Yo hab&iacute;a estado reproduciendo mi encuentro anterior en mi sue&ntilde;o, y mi vagina estaba h&uacute;meda y hambrienta por &eacute;l. No se pronunciaron palabras. Nuestras manos recorrieron el cuerpo del otro, nuestras bocas se encontraron, bes&aacute;ndonos, burl&aacute;ndonos, am&aacute;ndonos. Fue la cosa m&aacute;s natural del mundo cuando me di vuelta y su pene se desliz&oacute; directamente dentro de m&iacute;. El impacto del placer cuando &eacute;l me penetr&oacute; por primera vez fue abrumador. Dej&eacute; escapar un grito de alegr&iacute;a y envolv&iacute; mis piernas alrededor de &eacute;l, levantando mis caderas para recibir sus r&aacute;pidos embates. Sent&iacute; como si nada existiera excepto nosotros y la bendita oscuridad que cerraba cada gramo de dolor que el mundo me hab&iacute;a infligido, dej&aacute;ndome sola con este amor que sanaba, restauraba y llenaba mi coraz&oacute;n de alegr&iacute;a. La oscuridad era un &uacute;tero del que yo renacer&iacute;a, emergiendo a una nueva vida.<\/p>\n<p>Cogimos con una necesidad fren&eacute;tica, mutua e intuitiva y nos dej&oacute; sin necesidad de comunicarnos con palabras. Nos revolcamos en la cama, sin aliento, ninguno de los dos pudo contener su deseo. Termin&eacute; encima, cabalg&aacute;ndolo ferozmente, rastrillando mis u&ntilde;as a trav&eacute;s de su pecho. Dej&eacute; escapar un grito de liberaci&oacute;n cuando un orgasmo recorri&oacute; mi cuerpo. Me agarr&oacute; de las mu&ntilde;ecas para evitar que me cayera mientras yo arqueaba la espalda y me inclinaba hacia atr&aacute;s, todo mi cuerpo temblaba bajo la intensidad de sensaciones m&aacute;s profundas que cualquier otra cosa que hubiera experimentado. Cuando pas&oacute; el momento, me inclin&eacute; hacia adelante nuevamente, colocando mis manos sobre sus hombros y reanud&eacute; el fren&eacute;tico movimiento de arriba a abajo sobre su pene. Se agach&oacute; y agarr&oacute; mis caderas, levant&aacute;ndome hacia arriba y abajo con un movimiento r&aacute;pido y desesperado que sacudi&oacute; mis sentidos e hizo que mis pechos rebotaran al ritmo de sus fren&eacute;ticas embestidas. Era fuerte. Pod&iacute;a sentir la fuerza en sus brazos, mientras me mov&iacute;a sin esfuerzo, posicion&aacute;ndome sobre su pija de una manera que nos daba a ambos la mayor cantidad de placer posible. Volv&iacute; a tener un orgasmo en el mismo momento en que &eacute;l acababa, liberando su semilla dentro de m&iacute; con un grito que coincid&iacute;a con el m&iacute;o.<\/p>\n<p>Cuando las sensaciones comenzaron a disminuir, me ech&eacute; hacia delante y apoy&eacute; la cabeza junto a la de &eacute;l en la almohada. Sus brazos se cerraron alrededor de m&iacute;. Ambos est&aacute;bamos sudorosos y jadeantes. &quot;Te amo&quot;, susurr&oacute;. Todo se qued&oacute; completamente quieto despu&eacute;s de esa declaraci&oacute;n. Yo no pod&iacute;a o&iacute;r nada excepto su respiraci&oacute;n y los latidos del coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>Lo bes&eacute;, pasando mis dedos por su mejilla. &ldquo;Quiero que me ames&rdquo;, le dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Debe parecerte muy pronto&rdquo;, dijo. &ldquo;Pero te conozco desde hace tanto tiempo. Y te conozco muy bien.&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;Entonces estoy en desventaja&rdquo;, dije. &quot;Pero puedo decir que me encanta la forma en que me haces sentir, en que me besas y el sonido de tu voz. Me encanta que hayas hecho realidad mi fantas&iacute;a. Y que lo hiciste tan perfectamente.&quot;<\/p>\n<p>Me acurruqu&eacute; contra &eacute;l y apoy&eacute; la cabeza en su hombro. Volvi&oacute; a cubrirnos con las mantas y me abraz&oacute; con fuerza. &ldquo;Ahora que est&aacute;s disponible, supongo que puedo dec&iacute;rtelo cuando quiera. Te amo, Delphine Anzolin&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Nunca me cansar&eacute; de escucharlo&rdquo;, le dije.<\/p>\n<p>Esos brazos fuertes que hab&iacute;an deslizado todo mi cuerpo hacia arriba y hacia abajo sobre su pene con tanta facilidad ahora me sujetaban con fuerza, haci&eacute;ndome sentir segura y querida. Me qued&eacute; dormida en medio de una serie de &laquo;te-amo&raquo; susurrados.<\/p>\n<p>Me despert&eacute; unas horas m&aacute;s tarde con los brazos de mi amante rode&aacute;ndome y sus labios bes&aacute;ndome la nuca. Todav&iacute;a estaba completamente oscuro, pero me sent&iacute;a descansada. &quot;&iquest;Que hora es?&quot; pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;Un poco m&aacute;s de las ocho.&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qu&eacute;, es de d&iacute;a afuera? Esos blackout funcionan bastante bien&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Fui muy minucioso cuando los puse. Cubr&iacute; todos los rincones y puse una segunda capa para que la luz del sol no se filtrara y te diera una sorpresa desagradable a primera hora de la ma&ntilde;ana&rdquo;.<\/p>\n<p>Me re&iacute;. &ldquo;No tengo ninguna duda de que tu identidad ser&aacute; una sorpresa muy agradable. Pero es algo que preferir&iacute;a guardar para m&aacute;s adelante&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Qu&eacute; tal un desayuno?&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;C&oacute;mo manejaremos eso?&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;De la misma manera que manejamos el champ&aacute;n y las fresas anoche. Ayudar&eacute; a que la comida llegue a tu boca, y si algo de ella termina en tu barbilla, la lamer&eacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;Suena como un plan. Sin embargo, creo que me gustar&iacute;a una ducha primero.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Okey. Bajar&eacute; y har&eacute; el desayuno mientras te ba&ntilde;as.&quot; Me ayud&oacute; a ponerme la venda y luego encendi&oacute; la l&aacute;mpara de la mesita de noche. Me llev&oacute; cuidadosamente al ba&ntilde;o y lo escuch&eacute; encender la luz. &ldquo;Puse tu bolsa de viaje y todas tus cosas est&aacute;n ah&iacute;, incluido el zapato que perdiste en las escaleras anoche. Si hay algo m&aacute;s que necesites, solo p&iacute;delo&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;Gracias.&quot;<\/p>\n<p>&quot;De nada beb&eacute;. Ll&aacute;mame cuando hayas terminado. No trates de encontrar tu camino hacia abajo sin m&iacute;. Nunca me lo perdonar&iacute;a si te lastimaras.&quot;<\/p>\n<p>Promet&iacute; tener cuidado. Me dio un beso en la mejilla y desapareci&oacute; escaleras abajo. Me quit&eacute; la venda de los ojos y me examin&eacute; en el espejo. &iexcl;Vaya! Parec&iacute;a que me hab&iacute;an cogido duro y bien. Ten&iacute;a una leve abrasi&oacute;n en la mu&ntilde;eca izquierda por forcejear con las ataduras, un peque&ntilde;o chupet&oacute;n al lado del pez&oacute;n derecho, el cabello despeinado y los ojos a&uacute;n un poco vidriosos por el delirio de m&uacute;ltiples orgasmos. Fue impactante ver la evidencia de anoche bajo la luz brillante. Todas las cosas que hab&iacute;an sucedido en la oscuridad aterciopelada se sent&iacute;an mucho m&aacute;s reales. No pod&iacute;a recordar la &uacute;ltima vez que mis abdominales se ejercitaron tanto. Tambi&eacute;n ten&iacute;a un dolor entre las piernas, como no hab&iacute;a sentido desde la noche en que perd&iacute; la virginidad. Me gustaba que la noche anterior hubiera dejado marcas en mi cuerpo y en mi alma. Peque&ntilde;os recordatorios de que ten&iacute;a un amante y un secreto que nos un&iacute;a a los dos de una manera que nadie m&aacute;s pod&iacute;a saber.<\/p>\n<p>Me cepill&eacute; los dientes y tom&eacute; una ducha. Me vest&iacute; con pantalones de yoga y una camiseta. Me alegr&eacute; de que &eacute;l me hubiera dicho que trajera una bolsa de viaje, salv&aacute;ndome de una verg&uuml;enza cuando llegara a casa; no sea que mi padre apartara la mirada de la televisi&oacute;n el tiempo suficiente para darse cuenta. Me sequ&eacute; el pelo y me apliqu&eacute; un poco de maquillaje. Comprob&eacute; dos veces que todo estaba guardado en mi bolso, me pein&eacute; por &uacute;ltima vez y volv&iacute; a ponerme la venda. Solo cuando sal&iacute; del ba&ntilde;o me di cuenta de que no sab&iacute;a c&oacute;mo llamarlo. &quot;Ummm&#8230; &iquest;hola?&quot; grit&eacute;. &quot;Estoy lista para bajar&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Ya voy, cari&ntilde;o&quot;. Estuvo a mi lado en menos de un minuto.<\/p>\n<p>&quot;No tienes un compa&ntilde;ero de cuarto, &iquest;verdad?&quot; pregunt&eacute;. &ldquo;Porque si lo tuvieras, estar&iacute;a un poco avergonzada por todo el ruido de anoche. Y esta&#8230; estaaa&#8230; esta situaci&oacute;n.&quot;<\/p>\n<p>Se r&iacute;o. &ldquo;No tengo un compa&ntilde;ero de cuarto. Mis padres son due&ntilde;os de esta casa, pero viven en otra casa. Me la dejan para m&iacute;.&rdquo; Me rode&oacute; la cintura con el brazo y me guio por el pasillo. Baj&eacute; las escaleras y &eacute;l me condujo a la cocina y me ayud&oacute; a sentarme en una silla. &quot;&iquest;Qu&eacute; le gustar&iacute;a tomar?&quot; pregunt&oacute;. &ldquo;&iquest;Caf&eacute;, t&eacute;, jugo de naranja?&rdquo;<\/p>\n<p>&quot;Jugo de naranja por favor.&quot; Escuch&eacute; que la nevera se abr&iacute;a y se cerraba y lo sent&iacute; acercarse. &Eacute;l me tom&oacute; la mano y me guio hacia el vaso. &quot;Gracias.&quot;<\/p>\n<p>&quot;De nada.&quot; Pod&iacute;a o&iacute;rlo moverse, haciendo algo en el horno. &ldquo;Siento que deber&iacute;a ayudarte&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Un horno caliente, un cuchillo afilado, llevas una venda en los ojos. No, creo conveniente, lo tengo que hacer yo&rdquo;, me dijo. &ldquo;Vamos a disfrutar de esta parte de nuestro noviazgo en la que yo te cuido&rdquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Noviazgo&raquo;. Que dulce palabra. Hab&iacute;a algo muy caballeroso y anticuado en &eacute;l. Decid&iacute; seguir su consejo y disfrutar de esta fase exquisita de nuestra relaci&oacute;n. Me di cuenta de que el hecho de que no supiera su nombre no significaba que no pudiera aprender m&aacute;s sobre &eacute;l. Acababa de mencionar a sus padres, por lo que ser&iacute;a un buen lugar para comenzar. &quot;&iquest;Te ves seguido con tu mam&aacute; y pap&aacute;?&quot; pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;. Cuando estoy fuera del trabajo los visito, a veces salimos de campamento. Tienen una casa rodante. &iquest;Y t&uacute;? &iquest;Tu padre sigue afuera la mayor parte del tiempo?<\/p>\n<p>Record&eacute; que &eacute;l ya conoc&iacute;a las circunstancias de mi vida desde hace diez a&ntilde;os. Lo que necesitaba ahora eran actualizaciones. &ldquo;Pap&aacute; maneja por la misma ruta todas las semanas, as&iacute; que est&aacute; en casa los fines de semana. Por lo general, sentado en su sill&oacute;n con una lata de cerveza en la mano y mirando alg&uacute;n partido de f&uacute;tbol&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Vas a decirle d&oacute;nde estuviste toda la noche?&quot;<\/p>\n<p>&iexcl;Mmmm! &quot;Ni siquiera yo mismo lo s&eacute;. Lo m&aacute;s probable es que no pregunte nada.&quot;<\/p>\n<p>No pude ver, pero igual la percib&iacute;, la mirada de compasi&oacute;n que me dio mi amante cuando dije eso. Era el mismo tipo de comentario despreocupado que sol&iacute;a hacer en la secundaria, comentario que siempre me romp&iacute;a el coraz&oacute;n. Era triste que nunca hubiera tenido padres que se interesaran por mi vida, pero lo que parec&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s tr&aacute;gico era que no se me ocurr&iacute;a esperar algo mejor.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Quieres queso crema en tu bagel?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, por favor.&quot;<\/p>\n<p>Pod&iacute;a escucharlo moverse y poner cosas sobre la mesa. Coloc&oacute; un plato frente a m&iacute; y guio mi mano hacia los utensilios a ambos lados. &ldquo;Tienes mel&oacute;n dulce cortado en cubitos a las dos en punto, huevos poch&eacute; a las seis en punto y un bagel a las diez en punto&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;Gracias.&quot;<\/p>\n<p>El desayuno fue lento y pausado, en parte porque yo ten&iacute;a que tener cuidado de no ensuciar y en parte porque disfrut&aacute;bamos mucho de la compa&ntilde;&iacute;a del otro. &quot;&iquest;Qu&eacute; pasa con tu hermano?&quot; pregunt&oacute;. &quot;&iquest;Alguna vez arregl&oacute; su vida?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Parcialmente. Est&aacute; haciendo trabajo de pirater&iacute;a independiente para un par de compa&ntilde;&iacute;as, parece que le pagan bien. Le gusta poder trabajar desde casa. Asumo que todo el hackeo que hace es legal, pero podr&iacute;a estar equivocada al respecto&rdquo;. Beb&iacute; lo &uacute;ltimo de mi jugo.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Te gustar&iacute;a algo m&aacute;s?&quot;<\/p>\n<p>&quot;No&quot;, respond&iacute;. &quot;Gracias por todo. El desayuno estuvo encantador. Todo fue tan perfecto. Lo de anoche&#8230; nunca lo olvidar&eacute;.&quot;<\/p>\n<p>Tom&oacute; mi mano y de repente respir&oacute; hondo cuando not&oacute; la abrasi&oacute;n en mi mu&ntilde;eca. &quot;&iquest;Eso es de anoche?&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;S&iacute;, pero no me di cuenta en ese momento. Estaba demasiado ocupada teniendo orgasmos&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;No quise ser tan rudo&quot;.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; de mi silla y me dirig&iacute; a la de &eacute;l, donde me sent&eacute; en su regazo y lo bes&eacute; en los labios. &ldquo;Esto no es nada&rdquo;, le dije.<\/p>\n<p>&quot;Me devolvi&oacute; el beso. &ldquo;&iquest;Puedes pasar todo el d&iacute;a aqu&iacute;?&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;En realidad hay algo que hago los domingos por la tarde. Si no me presento para eso, me sentir&iacute;a mal toda la semana&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;Entiendo. &iquest;Qu&eacute; tal ma&ntilde;ana despu&eacute;s del trabajo?&quot;<\/p>\n<p>Sonre&iacute;. &ldquo;&iquest;Una cita el lunes por la noche? Esto se est&aacute; poniendo serio&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Pensaste que no lo era ya? Dije que te amo.&quot;<\/p>\n<p>Lo bes&eacute; de nuevo, chocando accidentalmente con su nariz. &quot;Dilo otra vez.&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;Te amo, te amo, te amo. &iquest;Cu&aacute;l es tu respuesta sobre ma&ntilde;ana por la noche?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Bueno. Quiero tanto de tu tiempo libre como est&eacute;s dispuesta a darme.&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;Puedes tenerlo todo&rdquo;, le dije. &quot;Excepto los domingos por la tarde.&quot;<\/p>\n<p>Me llev&oacute; de regreso al colegio y me ayud&oacute; a subir a mi auto. &ldquo;&iquest;Quieres reunirte aqu&iacute; ma&ntilde;ana por la noche? &iquest;Digamos a las seis? Puedo llevarte a mi casa a cenar, etc&eacute;tera.&quot;<\/p>\n<p>Sonre&iacute; pensando en el &laquo;etc&eacute;tera&raquo;. &quot;Suena bien.&quot;<\/p>\n<p>&Eacute;l me dio otro largo y hambriento beso. &ldquo;Este estacionamiento principal podr&iacute;a estar ocupado ma&ntilde;ana por la noche. Pero el que est&aacute; junto a la cancha de f&uacute;tbol deber&iacute;a estar vac&iacute;o en esta &eacute;poca del a&ntilde;o&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Jugaste al f&uacute;tbol en la secundaria?&quot;<\/p>\n<p>&quot;No recuerdo&quot;, brome&oacute;, d&aacute;ndome otro beso. &quot;Te ver&eacute; en treinta horas y cuarenta y un minutos.&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;Me alegro de no ser la &uacute;nica que hace la cuenta atr&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>Se r&iacute;o. &ldquo;Te llamar&eacute; o enviar&eacute; un mensaje de texto ma&ntilde;ana cuando est&eacute; cerca, para que sepas cu&aacute;ndo cubrirte los ojos&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;Okey.&quot;<\/p>\n<p>Esper&eacute; un par de minutos despu&eacute;s de escuchar que su auto se alejaba antes de quitarme la venda de los ojos. La luz del sol parec&iacute;a inusualmente dura despu&eacute;s de tantas horas de oscuridad. Me di un rato a mis ojos para que se acostumbraran antes de encender el auto. Fue entonces cuando vi que hab&iacute;a dejado algo en el asiento del pasajero. Era un gran sobre manila repleto de papeles. Hab&iacute;a una nota en la parte superior, que desdobl&eacute; y le&iacute;:<\/p>\n<p>Dulce Delfina:<\/p>\n<p>Esta es la copia que hice de tu diario. Prometo no entrometerme nunca m&aacute;s en tu privacidad. A partir de ahora, si quieres que sepa algo, puedes dec&iacute;rmelo. Los secretos que eliges guardar te pertenecen, pero espero con ansias el d&iacute;a en que te quite la venda de los ojos y no haya m&aacute;s secretos entre nosotros.<\/p>\n<p>El lunes, despu&eacute;s del trabajo, fui a mi casa a ba&ntilde;arme y cambiarme de ropa antes de mi cita. Me volv&iacute; a maquillar y me vest&iacute; con un minivestido de algod&oacute;n negro con un corte lo suficientemente bajo como para mostrar un poco de escote. En la secundaria me sent&iacute;a tan inc&oacute;moda con la gente que notaba mis senos que sol&iacute;a sacar la mitad de mis libros de mi mochila y llevarlos frente a m&iacute;. Sin una madre, una hermana o amigos que me iniciaran en asuntos de maquillaje y estilos de ropa, me hab&iacute;a metido en mi adolescencia en un smog de idiotez. Nunca hab&iacute;a sido realmente fea, pero ciertamente me arreglaba muy mal. Hab&iacute;a desarrollado un poco m&aacute;s de estilo durante mi tercer a&ntilde;o en la universidad despu&eacute;s de recibir la ayuda y consejos de una compa&ntilde;era que parec&iacute;a una modelo y obviamente era de una familia adinerada. Emilie.<\/p>\n<p>Emilie y yo fuimos amigas &iacute;ntimas. Yo la ayud&eacute; a estudiar de manera m&aacute;s eficiente y, poco a poco, Emilia me transform&oacute; en una alumna elegante y segura de m&iacute; misma. Despu&eacute;s de algunas semanas y varias docenas de consejos de belleza, comenc&eacute; a ser invitada a fiestas y, poco despu&eacute;s, estaba saliendo con Didier.<\/p>\n<p>Mientras me miraba en el espejo, haciendo una evaluaci&oacute;n final de mi figura, record&eacute; que mi amante me hab&iacute;a comentado sobre el cambio de imagen. Hab&iacute;a mirado m&aacute;s all&aacute; de mi ropa desali&ntilde;ada y modales desagradables y hab&iacute;a visto a alguien interesante. Lo que todav&iacute;a no entend&iacute;a era por qu&eacute; &eacute;l no se hab&iacute;a acercado a m&iacute; en aquella &eacute;poca, al menos como amigo. Casi nadie hablaba conmigo en la secundaria, y un amigo habr&iacute;a hecho una gran diferencia. Me pregunt&eacute; sobre eso mientras conduc&iacute;a al colegio. Tal vez &eacute;l tambi&eacute;n hab&iacute;a sido un paria. O un t&iacute;mido. Ciertamente ahora no era t&iacute;mido y parec&iacute;a que hab&iacute;a tenido una mejor vida hogare&ntilde;a que la m&iacute;a.<\/p>\n<p>No ten&iacute;a sentido reflexionar sobre el tiempo perdido. Estabamos juntos y ahora era tan perfecto como pod&iacute;a ser. Me detuve en el estacionamiento junto a la cancha de f&uacute;tbol. &Eacute;l estaba en lo correcto. No hab&iacute;a nadie alrededor, aunque pod&iacute;a escuchar a un entrenador de f&uacute;tbol gritando instrucciones a trav&eacute;s de un meg&aacute;fono. Si las cosas hubieran sido diferentes en la secundaria, es posible que ahora no tendr&iacute;a un amante tan perfecto.<\/p>\n<p>Mi tel&eacute;fono vibr&oacute; y mir&eacute; la pantalla. Era un mensaje de &eacute;l. &laquo;Casi ah&iacute;&raquo;. Me puse la venda en los ojos y esper&eacute;. Un par de minutos despu&eacute;s, escuch&eacute; que su auto se deten&iacute;a junto al m&iacute;o. Su puerta se abri&oacute; y se cerr&oacute;. Abri&oacute; la puerta y me tom&oacute; de la mano. Sal&iacute; y fui instant&aacute;neamente envuelta en sus brazos. &ldquo;Fue un largo d&iacute;a esper&aacute;ndote&rdquo;, me dijo.<\/p>\n<p>&quot;Lo fue&quot;, estuve de acuerdo. &ldquo;Pero es bueno tener algo que esperar&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;Voy a llevarte a casa&quot;. Sonre&iacute;, pregunt&aacute;ndome si &eacute;l se dar&iacute;a cuenta de que acababa de referirse a su casa como nuestro hogar. Quienquiera que sea, era dulce, encantador y comprometido sin miedo. Me hab&iacute;a prometido a m&iacute; misma que no pronunciar&iacute;a un nombre y una cara a los que asociar el sentimiento. Pero decirlo y sentirlo eran dos cosas diferentes. Era extra&ntilde;o pensar que lo hab&iacute;a visto antes, probablemente muchas veces. Por alguna raz&oacute;n, &eacute;l no hab&iacute;a causado suficiente impresi&oacute;n como para que yo tuviera una idea de qui&eacute;n era. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Por qu&eacute; no hab&iacute;a podido verlo como el hombre amable y dulce que era? Sab&iacute;a que todo tendr&iacute;a sentido tan pronto como me quitara la venda de los ojos. Estaba dividida entre querer disfrutar de este fetiche pervertido durante el mayor tiempo posible y la necesidad de comprender c&oacute;mo mi pasado con este hombre encajaba con mi presente y futuro juntos.<\/p>\n<p>Tan pronto como llegamos &laquo;a casa&raquo;, mi amante me presion&oacute; contra la pared y me ahog&oacute; a besos. El deseo que se hab&iacute;a estado acumulando en m&iacute; todo el d&iacute;a sali&oacute; de su jaula, y respond&iacute; jugueteando con los botones de su camisa. &ldquo;No me hagas esperar m&aacute;s&rdquo;, susurr&eacute;.<\/p>\n<p>Me levant&oacute; en sus brazos y llev&aacute;ndome escaleras arriba. &quot;&iquest;C&oacute;mo quieres que sea esta vez?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Rudamente. &Aacute;tame de nuevo. Quiero sentir lo fuerte que eres&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;Esperaba que dijeras algo as&iacute;&quot;. Chill&eacute; cuando &eacute;l me dej&oacute; caer sobre la cama. Trat&eacute; de escabullirme solo para ser agarrada por sus musculosos brazos y tirada hacia atr&aacute;s. &quot;&iquest;A d&oacute;nde crees que vas?&quot; Me quit&oacute; la ropa en cuesti&oacute;n de segundos y me sostuvo los brazos detr&aacute;s de la espalda, mientras yo luchaba, mi respiraci&oacute;n se aceler&oacute; por la emoci&oacute;n. Me at&oacute; de manera diferente esta vez, con cuerdas de seda en lugar de terciopelo, y de manera hogtied en lugar de &aacute;guila abierta. Yo nunca hab&iacute;a estado en esa posici&oacute;n antes, y la sensaci&oacute;n de impotencia me excit&oacute; m&aacute;s de lo que esperaba. Estaba descubriendo mucho sobre m&iacute; misma; lo pervertida y desinhibida que pod&iacute;a ser con este hombre. &iquest;Cu&aacute;nto placer pod&iacute;a soportar mi cuerpo? Sent&iacute; un deseo abrumador de chuparle la verga.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de que me at&oacute;, se alej&oacute;. Pod&iacute;a escucharlo quit&aacute;ndose la ropa. Gem&iacute; un poco, luchando contra los lazos de seda. Fui inmovilizada sin sentir dolor. Pod&iacute;a escuchar su respiraci&oacute;n, sentirlo cerca de m&iacute;, pero &eacute;l no me estaba tocando.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que rozaba mi mejilla. &ldquo;Te est&aacute;s volviendo m&aacute;s decidida. La &uacute;ltima vez todav&iacute;a eras un poco t&iacute;mida.&quot; Me gir&eacute;, tratando de llevarme la cabeza de su pene a mi boca, pero &eacute;l se alej&oacute;. &ldquo;Por supuesto, si te doy lo que quieres de inmediato, eso anula el prop&oacute;sito de atarte. Deber&iacute;as esperar un poco.&quot;<\/p>\n<p>Protest&eacute; y me retorc&iacute;, tratando de acercarme a donde pensaba que estaba su pene. Empez&oacute; a abofetearme en la cara con &eacute;l, dej&aacute;ndome sentir su dura longitud contra mi mejilla, pero manteni&eacute;ndola fuera del alcance de mi boca. Continu&oacute; jugando conmigo hasta que romp&iacute; a llorar y suplicar. &quot;Est&aacute; bien, cari&ntilde;o&quot;, dijo, empujando suavemente el glande en mi boca.<\/p>\n<p>Tan pronto como sent&iacute; su pene entrar en mi boca, comenc&eacute; a chupar con avidez. &Eacute;l me agarr&oacute; por el cabello y comenz&oacute; a moverse dentro y fuera de m&iacute;, con movimientos superficiales al principio y luego profundizando cuando se dio cuenta de que eso era lo que yo quer&iacute;a. Me atragant&eacute; un poco cuando lo sent&iacute; empujar contra mi garganta. &quot;Lo siento, cari&ntilde;o.&quot; En respuesta, lo llev&eacute; tan lejos como pude hasta mi garganta, oblig&aacute;ndome a ahogarme de nuevo. &Eacute;l gimi&oacute;. &quot;Me encanta este estado de &aacute;nimo en el que est&aacute;s.&quot; Se agach&oacute; para frotar y pellizcar un pez&oacute;n. &ldquo;Sin embargo&hellip;&rdquo; Lo sac&oacute; de mi boca en medio de mis protestas y me desat&oacute; las piernas, dej&aacute;ndome las manos atadas a la espalda. &quot;Lo siento cari&ntilde;o. Tus piernas se est&aacute;n poniendo moradas. No quiero que te lastimes. Y realmente quiero depositar mi semen en tu concha&rdquo;.<\/p>\n<p>Yo jadeaba, deseando su pija. Una inc&oacute;moda sensaci&oacute;n de hormigueo recorri&oacute; mis pies y piernas. Me hab&iacute;a quedado completamente entumecida sin darme cuenta. Me masaje&oacute; las piernas hasta que la sensaci&oacute;n volvi&oacute; y el hormigueo se detuvo. &quot;Umm&#8230; ninguno de nosotros ha acabado todav&iacute;a&quot;, le record&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Tienes prisa?&quot; pregunt&oacute;. La circulaci&oacute;n hab&iacute;a vuelto a mis piernas y pod&iacute;a arrodillarme con las manos todav&iacute;a atadas a la espalda. Baj&oacute; la boca hasta mi pecho y chup&oacute; con fuerza mi pez&oacute;n, sumergi&eacute;ndome en las profundidades de un orgasmo repentino.<\/p>\n<p>Gem&iacute; fuertemente, todo mi cuerpo temblando mientras su lengua trabajaba en el pico sensible. Un chorro de jugo se abri&oacute; paso por mi muslo, y &eacute;l baj&oacute; un dedo para tocarlo, mientras liberaba el pez&oacute;n de su boca. &quot;Supongo que ten&iacute;a prisa&quot;, dije, tratando de recuperar el aliento.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Crees que podr&iacute;as acabar de nuevo as&iacute;?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;.&quot;<\/p>\n<p>Para mi sorpresa y deleite, sent&iacute; que su mano bajaba sobre mis tetas, d&aacute;ndoles una buena palmada. Dol&iacute;a un poco, pero en realidad me excitaba m&aacute;s. Lo hizo unas veces m&aacute;s, haci&eacute;ndome gemir y gimotear. Me agarr&oacute; firmemente por los hombros y tom&oacute; un pez&oacute;n en su boca de nuevo, un poco m&aacute;s duro esta vez, usando sus dientes en mi carne sensible, haci&eacute;ndome gritar de nuevo mientras otro orgasmo corr&iacute;a a trav&eacute;s de m&iacute;. Me sent&iacute; un poco mareada y &eacute;l me agarr&oacute; y me abraz&oacute; antes de que pudiera caerme.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de que me recuper&eacute;, se puso detr&aacute;s de m&iacute; y desat&oacute; los cordones de seda. Envolv&iacute; mis brazos reci&eacute;n liberados alrededor de su torso y me apoy&eacute; contra su pecho. Pod&iacute;a sentir su erecci&oacute;n presionando contra mi vientre, y trat&eacute; de agacharme y tocarlo, pero &eacute;l me agarr&oacute; por las mu&ntilde;ecas y me lo impidi&oacute;. &quot;&iquest;Todav&iacute;a quieres algo rudo?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;&quot;, respond&iacute; sin dudarlo. Me empuj&oacute; sobre la cama.<\/p>\n<p>Lo escuch&eacute; apagar la l&aacute;mpara y la luz que se filtraba a trav&eacute;s de mis p&aacute;rpados desapareci&oacute;. &ldquo;Me encanta mirar tu hermoso cuerpo, pero tambi&eacute;n es divertido jugar en la oscuridad&rdquo;. Tom&oacute; la venda de mis ojos y la arroj&oacute; a un lado. Luego agarr&oacute; mis manos entre las suyas, entrelaz&oacute; sus dedos y se arrodill&oacute; sobre m&iacute;, cubriendo mi rostro con besos. Justo cuando yo pens&eacute; que me derretir&iacute;a bajo tanta ternura, &eacute;l record&oacute; su promesa de ser rudo y me sujet&oacute;, apart&aacute;ndome las piernas con la rodilla antes de penetrarme con un r&aacute;pido y poderoso envi&oacute;n. Una descarga instant&aacute;nea de placer me recorri&oacute; cuando &eacute;l comenz&oacute; a empujar con fuerza.<\/p>\n<p>Levant&eacute; las rodillas cuando &eacute;l me penetr&oacute;, golpeando repetidamente mi punto G. El placer fue tan intenso que mi vagina comenz&oacute; a apretarse alrededor de &eacute;l y tuve problemas para recuperar el aliento. Un orgasmo me inund&oacute;, uno de esos deliciosos orgasmos de m&uacute;ltiples picos que se fundieron con el siguiente y el siguiente. Empuj&oacute; mis rodillas hasta sus hombros y continu&oacute; golpeando mi concha, haci&eacute;ndola temblar y gemir.<\/p>\n<p>Mi &eacute;xtasis hab&iacute;a llegado a su cenit cuando dej&oacute; escapar un gemido y me llen&oacute; de semen. Mientras su pene se estremec&iacute;a dentro de m&iacute;, sus manos se unieron a las m&iacute;as en un gesto dulce y amoroso. Cuando termin&oacute; su cl&iacute;max, se inclin&oacute; hacia adelante y me bes&oacute; de nuevo, murmurando mi nombre con tanto afecto que su voz la sent&iacute; como una caricia. Me encantaba sentirlo junto a m&iacute; en la oscuridad aterciopelada, envuelta en sus brazos. Era como estar ba&ntilde;ada en amor. &ldquo;Te quiero mucho, mi hermosa Delphine&rdquo;.<\/p>\n<p>Quedamos abrazados durante varios minutos hasta que mi est&oacute;mago gru&ntilde;&oacute;. Me dio verg&uuml;enza, pero &eacute;l solo se r&iacute;o y dijo: &ldquo;Yo tambi&eacute;n tengo hambre. Vamos a cenar.&quot; Cerr&eacute; los ojos para que &eacute;l pudiera encender la luz y encontrar la venda que hab&iacute;a tirado al suelo. Me la entreg&oacute; y me guio al ba&ntilde;o para que pudiera asearme y vestirme de nuevo.<\/p>\n<p>Cuando sal&iacute; unos minutos m&aacute;s tarde, vestida y reci&eacute;n peinada y con la venda en los ojos, o&iacute; el repiqueteo de los platos en la cocina y la voz de Frank Sinatra. Con cuidado sal&iacute; del dormitorio al pasillo, sin atreverme a ir m&aacute;s lejos porque no estaba segura de d&oacute;nde estaban las escaleras. &quot;&iquest;Puedes venir a buscarme?&quot; pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;Ya estoy all&iacute;, cari&ntilde;o&quot;.<\/p>\n<p>Estuvo a mi lado en segundos, llev&aacute;ndome con cuidado por las escaleras hasta la cocina, que comenzaba a oler deliciosamente. &quot;&iexcl;Mmmm! A ver&#8230; &iquest;Comida china?&quot; pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Cooorrecto! El general Tso Tofu.&quot; Son&oacute; una nueva canci&oacute;n, pero segu&iacute;a siendo Sinatra, &laquo;I&#39;ve Got You Under My Skin&raquo;, &ldquo;Creo que &eacute;sta es para nosotros&rdquo;, me dijo, tom&aacute;ndome entre sus brazos. Me apoy&eacute; en su hombro y bailamos lentamente con una letra que parec&iacute;a ser solo para nosotros. Era una canci&oacute;n de la &eacute;poca de las big bands con trompetas a todo volumen que nos sac&oacute; de nuestra enso&ntilde;aci&oacute;n rom&aacute;ntica.<\/p>\n<p>Entonces mi amante de repente record&oacute; que algo en la cocina necesitaba desesperadamente su atenci&oacute;n, y me llev&oacute; a una silla y se apresur&oacute; a salvar el tofu de ser quemado. A pesar del momento de p&aacute;nico, la cena estuvo deliciosa. &ldquo;Eres un cocinero muy talentoso&rdquo;, le dije. &quot;&iquest;Trabajas en alg&uacute;n restaurante?&quot;<\/p>\n<p>&Eacute;l me golpe&oacute; juguetonamente. &ldquo;Deja de pescar informaci&oacute;n&rdquo;. Se r&iacute;o de mis esfuerzos por usar los palillos con los ojos vendados y me consigui&oacute; un tenedor. &quot;&iquest;Todav&iacute;a llevas un diario?&quot;<\/p>\n<p>&quot;No. Renunci&eacute; a eso.&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Te lo arruin&eacute;?&quot;<\/p>\n<p>&quot;No. No estoy muy segura de porqu&eacute; lo abandon&eacute;. Quer&iacute;a comenzar de nuevo en la universidad y mi diario era parte de la secundaria. Parec&iacute;a cosa de ni&ntilde;os. Aunque tengo un blog de jardiner&iacute;a. &iquest;Eso cuenta?&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;Por supuesto que cuenta. Eres una buena escritora. Me alegro de que todav&iacute;a est&eacute;s haciendo algo as&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;Gracias. &iquest;Y t&uacute;? &iquest;Escribes?&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;Si haces una b&uacute;squeda en Google, encontrar&aacute;s una cantidad sustancial de p&aacute;ginas de fans de Star Wars. Una de ellas es de uno que se hace llamar &laquo;Intrepid Jedi&raquo;. Es bastante horrible. Solo ten en cuenta que eso fue de hace varios a&ntilde;os.&quot;<\/p>\n<p>Qued&oacute; como analizando lo que iba a decir hasta que me pregunt&oacute;: &quot;&iquest;Te decepcion&oacute; que yo no fuera Alexis?&quot; Me qued&eacute; en silencio cuando escuch&eacute; esas palabras. Durante varios segundos ninguno de los dos habl&oacute;. Sent&iacute; su mano en mi hombro, acerc&aacute;ndome m&aacute;s. &quot;Lo siento. Eso fue demasiado personal. No deb&iacute; entrometerme.&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;C&oacute;mo supiste que pens&eacute; que eras &eacute;l?&quot;<\/p>\n<p>&quot;&Eacute;l es el candidato m&aacute;s probable, &iquest;verdad?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;. Pero yo no era popular de ninguna manera, &eacute;l s&iacute; ten&iacute;a un c&iacute;rculo de amigos. Est&aacute;bamos en los m&aacute;rgenes m&aacute;s opuestos. A veces pasaba todo un d&iacute;a y &eacute;l era la &uacute;nica persona que me saludaba&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Alguna vez trataste de t&uacute; decir &laquo;hola&raquo; primero?&quot;<\/p>\n<p>&quot;No a menudo. Pero tu punto est&aacute; bien tomado. La gente no se acerc&oacute; a m&iacute;, pero yo tampoco hice mi parte. Ser invisible me serv&iacute;a bien en mi casa, pero no sab&iacute;a c&oacute;mo hacer para que la gente me notara en el instituto&rdquo;.<\/p>\n<p>Sus labios rozaron mi cuello. &ldquo;Me di cuenta de ti. Todos los d&iacute;as.&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;C&oacute;mo es que nunca me dijiste nada?&quot; Me hab&iacute;a prometido a m&iacute; misma que no volver&iacute;a a preguntarle eso, que dejar&iacute;a de lado esa molesta pregunta.<\/p>\n<p>&quot;No pude. Simplemente&#8230; no pude&quot;. Sus besos quemaron un camino desde mi garganta hasta mis labios y me dej&eacute; hundir en su tierna caricia. &quot;Lamento eso.&quot;<\/p>\n<p>De repente, el pasado ya no importaba. Todo lo que importaba era ahora. &quot;&iquest;Podemos&#8230; volver arriba?&quot; Susurr&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;Esa es una idea maravillosa&quot;. Me tom&oacute; en sus brazos con tanta facilidad como si fuera una ni&ntilde;a y me llev&oacute; de vuelta al dormitorio. Me acost&oacute; en la cama y me desnud&oacute;, bes&aacute;ndome y frotando sus manos por todo mi cuerpo. Tan pronto como estuve completamente desnuda, me puse boca abajo y arque&eacute; un poco la espalda en un gesto que esperaba que &eacute;l entendiera. Y lo entendi&oacute;: &quot;&iquest;Me est&aacute;s ofreciendo tu culo?&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;Lo quieres, &iquest;no? Nunca he hecho esto antes.&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Pero quieres hacerlo ahora?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;. Quiero que esta noche sea especial. Quiero darte algo que nunca le he dado a nadie m&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>Trajo algo de la mesita de noche. Pas&oacute; su mano por mi muslo, sobre la curva de mi trasero, alrededor de mi cintura para tocar mi cl&iacute;toris, la repentina chispa de placer me hizo saltar y arquear mi espalda a&uacute;n m&aacute;s. Desliz&oacute; un dedo lubricado en mi agujero y dej&eacute; escapar un gemido nervioso. &ldquo;Puedes cambiar de opini&oacute;n si no te gusta&rdquo;, me dijo.<\/p>\n<p>&ldquo;No voy a cambiar de opini&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a mover su dedo hacia adentro y hacia afuera, y se inclin&oacute; hacia adelante, plantando un beso en la parte baja de mi espalda y luego pasando su lengua lentamente por toda mi columna, haci&eacute;ndome temblar mientras lo hac&iacute;a. Retir&oacute; su dedo y lubric&oacute; su pene. Sent&iacute; un momento de aprensi&oacute;n cuando su posici&oacute;n cambi&oacute;, y sent&iacute; la cabeza de su miembro sondeando mi culo. Me mord&iacute; el labio y me arm&eacute; de valor para la penetraci&oacute;n inicial. Dol&iacute;a, pero no tanto como yo esperaba. Era lento y suave. No hab&iacute;a necesitado decir una palabra para que &eacute;l supiera que &eacute;ste no era el momento de ser rudo. Esta vez se trataba de ternura y novedad. No sab&iacute;a qu&eacute; esperar cuando me ofrec&iacute; a &eacute;l de esta manera, pero a pesar de la incomodidad inicial, me gust&oacute;. Extendi&oacute; una mano para acariciar mi cl&iacute;toris. &ldquo;Mmmmm,&rdquo; dije, sintiendo el deseo ardiendo en mi vientre. Me estaba acostumbrando a tener su pene dentro de m&iacute;. El dolor ya estaba disminuyendo y comenc&eacute; a moverme un poco, siguiendo su ritmo.<\/p>\n<p>Con su mano libre, levant&oacute; mi cabello y me plant&oacute; un beso entre los omoplatos, y luego una serie de besos subiendo hasta la nuca. Aceler&oacute; el ritmo y yo dej&eacute; escapar un chillido, agarrando las s&aacute;banas en mis pu&ntilde;os. La necesidad de gentileza hab&iacute;a terminado ahora y ambos lo sab&iacute;amos. No me estaba cogiendo con fuerza, pero me estaba penetrando profundamente, con movimientos lentos y r&iacute;tmicos. Mi cuerpo respondi&oacute;. Mi vagina estaba babeando por mis muslos.<\/p>\n<p>Me agarr&oacute; por el pelo y tir&oacute; de mi cabeza hacia atr&aacute;s, inclin&aacute;ndose hacia delante para plantarme un beso en los labios. Tom&oacute; velocidad y sus caderas comenzaron a moverse a un ritmo m&aacute;s r&aacute;pido. Yo no esperaba disfrutar tanto de esto. &Eacute;l nunca me hab&iacute;a pedido sexo anal, pero de alguna manera yo hab&iacute;a sentido que lo deseaba. Era ese deseo t&aacute;cito de &eacute;l lo que hab&iacute;a despertado la necesidad en m&iacute;, que ahora estaba siendo satisfecha de una manera tan intensa e &iacute;ntima. Queriendo conectarme a&uacute;n m&aacute;s con &eacute;l, me estir&oacute; hacia atr&aacute;s y estrech&oacute; su mano, el nuevo punto de contacto nos acerc&oacute; a&uacute;n m&aacute;s, lo suficientemente cerca como para que yo alcanzara un orgasmo, gimiendo y gritando mientras se abr&iacute;a paso a trav&eacute;s de mi cuerpo. &Eacute;l acab&oacute; un par de minutos m&aacute;s tarde, y me estremec&iacute; de emoci&oacute;n al sentir su pene latiendo dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Incluso en mi sue&ntilde;o, era consciente de sus brazos alrededor de m&iacute; y su aliento contra mi cabello. En alg&uacute;n momento de la noche, sent&iacute; su pene erecto presion&aacute;ndome. 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