{"id":40401,"date":"2022-12-26T23:00:00","date_gmt":"2022-12-26T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-12-26T23:00:00","modified_gmt":"2022-12-26T23:00:00","slug":"diciembre-2004-1-veronica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/diciembre-2004-1-veronica\/","title":{"rendered":"Diciembre 2004 (1): Ver\u00f3nica"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40401\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Montevideo, diciembre del 2004.&nbsp; Llov&iacute;a a mares en la ciudad, yo era supervisor de una cadena de supermercados. Ten&iacute;a a cargo 30 personas en el turno de la noche. Me avisaron que hab&iacute;a comenzado a trabajar una chica joven y casi sin experiencia, as&iacute; que dentro de mi recorrido pens&eacute; en pasar por ese lugar primero.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; y desde dentro de mi auto solo ve&iacute;a por el borroso vidrio con agua una chica en la caja de anchas caderas. Solo se divisaba su silueta y esas anchas caderas. Qued&eacute; observando un rato ya no la lluvia era copiosa y no se deten&iacute;a. Ven&iacute;a ella observaba por la puerta hacia fuera cuando no hab&iacute;a clientes y yo solo me detuve la mirada en sus caderas y en ese hueco de luz que se ve&iacute;a entre sus piernas.<\/p>\n<p>Baj&eacute; del auto corr&iacute; hasta el alero del local, mi auto estaba identificado as&iacute; que ella sab&iacute;a quien era por lo que al verme bajar abri&oacute; la puerta.<\/p>\n<p>Fui levantado la vista del suelo hacia arriba y me detuve una vez m&aacute;s en sus grandes labios que marcaban unas licras muy ajustadas. Sus caderas eran anchas y su cintura que ya imaginaba mis dos manos podr&iacute;an rodear sin dificultad. No ten&iacute;a un gran busto, piel canela maquillada. Una sonrisa p&iacute;cara me recibi&oacute; seguida de un beso el cual dej&oacute; estirada mi mano que sorprendi&oacute; mi cordial saludo.<\/p>\n<p>Era la chica la cual fantaseaba en ocasiones y la ten&iacute;a ah&iacute;. No pod&iacute;a dejar de ver sus caderas, eran realmente anchas, adem&aacute;s trataba de ver si se trasluc&iacute;a algo de sus licras y no alcanc&eacute; a ver nada. Claramente se dio cuenta y cu&aacute;l mirada p&iacute;cara no oculto nada. Se comenz&oacute; agachar en mi direcci&oacute;n se sentaba de frente te a mi en el borde de la banqueta dejando al descubierto sus grandes labios entre sus piernas. No pude sacar la vista y ca&iacute; en sus encantos.<\/p>\n<p>Pasado el tiempo trat&eacute; de no pasar a supervisarla, era muy evidente y solo atend&iacute;a sus consultas de llamada. Hasta que un d&iacute;a se cort&oacute; la luz en el local y me dijo ten&iacute;a miedo de quedar sola ah&iacute;, era un barrio complicado y sent&iacute;a ruidos. Tom&eacute; aire y me dirig&iacute; hacia el lugar. Pas&eacute; y nos fuimos a un costado alejado de la puerta donde daba la luz de una l&aacute;mpara de emergencia bajo una escalera. Me sent&iacute; en el descanso de la misma y ella unos escalones m&aacute;s abajo.<\/p>\n<p>Me dijo por fin viniste, sonre&iacute; un poco sin emitir palabra. Solo se escuchaba el sonido del viento y no era c&oacute;modo. Se notaba a ella no le gustaba el silencio. Note que te gust&oacute; mi pantal&oacute;n la vez pasada, o quiz&aacute; me ve&iacute;as porque no puedo venir as&iacute; vestida me pregunto. Trague saliva y le dije. Te quedaban muy bien y puedes venir as&iacute; o c&oacute;moda como quieras. Se par&oacute; de golpe y me dijo te gusta como vine hoy? Llevaba una pollera larga que tapaba su rodilla, solo que al darse vuelta le hab&iacute;a quedado parte de la pollera apretado en sus nalgas acortando el largo u descubriendo sus enormes gl&uacute;teos. Pens&eacute; es una se&ntilde;al, el sonido ex&oacute;tico del viento, una joven de 19 a&ntilde;os hermosa y la vista que regala. Re&iacute; y se dio cuenta, sac&oacute; el resto de la pollera y me dijo, no te asustaras al ver una nalga. Para nada respond&iacute;. Y se acerc&oacute; gateando por las escaleras. Mi coraz&oacute;n lat&iacute;a a mil y no sent&iacute;a erecci&oacute;n en mi pene, eran los nervios, la incertidumbre, el lugar&#8230;<\/p>\n<p>Me dijo sabes que no suelo usar ropa interior, &iquest;tu si? Me pregunto. Y con el coraz&oacute;n a mil y respetando la se&ntilde;al le dije, te gustar&iacute;a descubrirlo?<\/p>\n<p>Abr&iacute; mis piernas y meti&oacute; su cabeza entre medio bajo mi cierre y se lo meti&oacute; en la boca enseguida sent&iacute; el alivio de que se empez&oacute; parar dentro de su boca. La tom&eacute; por la cabeza y sent&iacute;a sus arcadas pero sus manos no me alejaban, le tom&eacute; el pelo y fuertemente le met&iacute;a m&aacute;s dentro de su boca. Hasta que le llene de semen el cual dej&oacute; desparramado por los escalones. La sent&eacute; en el siguiente escal&oacute;n y levant&eacute; su pollera era verdad no tra&iacute;a bragas una gran vagina de labios grandes estaba muy mojada, un cl&iacute;toris enorme que no pod&iacute;a dejar de tocar. Saque de mi billetera un condonar mientras esta vez quer&iacute;a probar yo esa concha tan mojada. Lami desde su ombligo hasta ese enorme cl&iacute;toris que parec&iacute;a un micropene.<\/p>\n<p>Ya con el cod&oacute;n puesto la di vuelta en la escalera boca abajo y levante su pollera, sostuve con mis manos sus dos manos arriba y con la otra presione sus pezones que excitados salieron a darme la bienvenida. Dej&eacute; que mi pene se dirigiera solo sin ver ni merc&aacute;ndole un curso y muy apretado se introdujo dentro de ella. Pens&eacute; que apretado para tan grande concha, pero segu&iacute; embistiendo de forma muy violenta.<\/p>\n<p>Sus gemidos acompa&ntilde;aban los sentones hacia arriba que empujaban bien dentro suyo mi pene muy duro. Le acompa&ntilde;e en unos minutos con un fuerte soplido detr&aacute;s de su nuca, deje todo el aire fuera. Sent&iacute; que llene el cod&oacute;n y lo saque. Me tom&oacute; la nuca y trajo mi cabeza encima de su hombro. Al apoyar mi mano en su espalda sent&iacute; como corr&iacute;a el agua por sus v&eacute;rtebras. Le dije eres una perrita muy puta. Y ella me contest&oacute; y tu muy r&aacute;pido y sin vueltas.<\/p>\n<p>Pens&eacute; unos mitos a que se refer&iacute;a, y sin entender le dije&#8230; a que te refieres? Me dijo, entras por atr&aacute;s en la primera cita, pero ves que bien que te acompa&ntilde;o. Quede mudo y sonre&iacute; dejando salir las &uacute;ltimas bocanadas de aire. En eso que le ayudo a levantarse y recomponerse en pie se enciende la luz. No pod&iacute;a creer el tama&ntilde;o de esa concha hermosa y mojada que no pude penetrar. Le susurr&eacute; al odio nos vemos para atender los pendientes si quieres. Y con un gui&ntilde;o y una sonrisa cerramos el trato.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Montevideo, diciembre del 2004.&nbsp; Llov&iacute;a a mares en la ciudad, yo era supervisor de una cadena de supermercados. Ten&iacute;a a cargo 30 personas en el turno de la noche. 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