{"id":40555,"date":"2023-01-12T23:00:00","date_gmt":"2023-01-12T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-01-12T23:00:00","modified_gmt":"2023-01-12T23:00:00","slug":"fernanda-y-yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/fernanda-y-yo\/","title":{"rendered":"Fernanda y yo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40555\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 22<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Carlos Borr&aacute;s, nac&iacute; en Valencia en mayo de 1975 y actualmente vivo en Madrid con mi esposa Fernanda y nuestra hija Mariel. Mi esposa es propietaria del 50% de las acciones de una cadena de tiendas con unos 12 locales en toda Espa&ntilde;a y dirige la empresa junto con su socio comercial Ram&oacute;n Alvarado desde la sede central en el centro de la ciudad.<\/p>\n<p>La historia que quiero contar aqu&iacute;, o tengo que hacerlo, en realidad comenz&oacute; cuando nos conocimos. En ese momento trabajaba como comerciante mayorista para una empresa de productos el&eacute;ctricos y viv&iacute;a en un peque&ntilde;o pueblo cerca de Valencia.<\/p>\n<p>Era fines de agosto. A los 24, ciertamente era un poco m&aacute;s reservado que la mayor&iacute;a de mis contempor&aacute;neos que ligaban mujeres y beb&iacute;an. Todav&iacute;a era virgen y con mi figura algo regordeta no era exactamente el tipo de hombre preferido por las mujeres. Ten&iacute;a un apartamento peque&ntilde;o y un buen trabajo, as&iacute; que realmente no me faltaba nada. Mis amigos me convencieron para ir con ellos a una discoteca.<\/p>\n<p>El s&aacute;bado por la noche se desat&oacute; el infierno otra vez, hac&iacute;a mucho calor y en la disco hab&iacute;a baile, gritos y, por supuesto, bebida. Ya era bien pasada la medianoche cuando me fij&eacute; en una joven, entr&oacute; sola, ech&oacute; un vistazo r&aacute;pido a su alrededor y se fue a la pista de baile. Parec&iacute;a muy joven, con un toque asi&aacute;tico y hermosos ojos verdes. Era bastante alta, de aproximadamente 1,75 m, muy delgada y vest&iacute;a una camiseta blanca y una minifalda verde peligrosamente corta. Debajo de la camisa se pod&iacute;a ver un sost&eacute;n blanco que intentaba domar sus senos.<\/p>\n<p>No s&eacute; qu&eacute; me pasaba, ten&iacute;a fr&iacute;o y calor y solo ten&iacute;a un pensamiento: &laquo;&iquest;C&oacute;mo hago para conocer esta chica?&raquo; Como dije, yo era bastante t&iacute;mido y no sab&iacute;a mucho sobre ligues y tampoco era un gran bailar&iacute;n, as&iacute; que me par&eacute; en el mostrador, probablemente con la boca abierta, y mir&eacute; hacia la pista de baile.<\/p>\n<p>Por supuesto, los otros hombres tambi&eacute;n notaron su presencia, por lo que inmediatamente bailaron y coquetearon con ella. Lamentaba no haber tomado nunca una clase de baile. Le gustaba y disfrutaba de la atenci&oacute;n y el esfuerzo de los hombres. Me dio una punzada verla coquetear con cada hombre m&aacute;s y m&aacute;s violentamente.<\/p>\n<p>Me di la vuelta y mir&eacute; hacia atr&aacute;s del mostrador en busca de una bebida.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Me podr&aacute;s invitar con de beber?&quot; Escuch&eacute; la voz de una mujer.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, por supuesto&quot;, dije, mirando directamente a los ojos verdes de la mujer de mis sue&ntilde;os. No pod&iacute;a moverme, y mucho menos preguntarle qu&eacute; quer&iacute;a. Yo estaba en trance y mir&aacute;ndola fijamente.<\/p>\n<p>&quot;Una botella de vino espumoso y&quot; se dio la vuelta y cont&oacute; a los chicos que la hab&iacute;an seguido, &quot;cinco copas, &iquest;t&uacute; est&aacute;s bebiendo tambi&eacute;n?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Oh, por favor, &iquest;hay alguna ocasi&oacute;n especial?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Hoy es mi cumplea&ntilde;os, cumplo 18, eso es motivo de celebraci&oacute;n, &iquest;no?&quot;<\/p>\n<p>Ped&iacute; al barman una botella de vino espumoso y la coloqu&eacute; con las seis copas en una mesa.<\/p>\n<p>&quot;Bueno, si ese es el caso, la botella por supuesto es m&iacute;a&quot;, le dije. &quot;Feliz cumplea&ntilde;os&quot; luego la bes&eacute; en ambas mejillas &quot;&iquest;C&oacute;mo te llamas?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Fernanda&quot;, dijo, &quot;Salud, chavales&quot;. Mientras tanto, uno de los otros hab&iacute;a llenado las copas y brindamos con Fernanda.<\/p>\n<p>Trat&eacute; de tener una conversaci&oacute;n con ella pero siempre hab&iacute;a alguien que nos interrump&iacute;a por lo que no pudimos tener una charla fluida. Pero descubr&iacute; que ella estaba de vacaciones con sus padres y hab&iacute;a decidido celebrar su cumplea&ntilde;os en esta discoteca.<\/p>\n<p>Ya estaba muy avanzada la noche y Fernanda dijo que ten&iacute;a que irse ahora porque todav&iacute;a le quedaba una buena media hora de caminata hasta el hotel. Esta era mi oportunidad. &quot;Tengo auto y, aparte de la copa de champ&aacute;n, no he bebido nada, con mucho gusto puedo llevarte a tu hotelcasa&quot;, le ofrec&iacute;.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Genial!&quot;, y me sonri&oacute;, haciendo que mi coraz&oacute;n diera un vuelco.<\/p>\n<p>Tuvimos una gran charla en el camino a casa. Descubr&iacute; que ella vive en Liria y se graduar&aacute; de la secundaria en la primavera. Intercambiamos n&uacute;meros de tel&eacute;fono y de despedida le di dos besos en sus mejillas. Conduje a casa y me sent&iacute;a muy emocionado, nunca hab&iacute;a experimentado algo as&iacute;. Estaba totalmente enamorado y casi no pude dormir en toda la noche.<\/p>\n<p>Busqu&eacute; contacto con ella y as&iacute; se form&oacute; una amistad, la recog&iacute;a de vez en cuando y sal&iacute;amos juntos, a comer, al cine, a caminar, ella tambi&eacute;n se quedaba conmigo de vez en cuando, pero sin relaciones sexuales. Al principio estaba bien, pero con el tiempo creci&oacute; el anhelo de amor.<\/p>\n<p>Pero ella me rechaz&oacute; y dijo seriamente: &quot;Carlos, me gustas mucho, de verdad. Pero tambi&eacute;n tengo mis ideas sobre c&oacute;mo es el hombre con el que quiero tener sexo. Debe ser delgado y estar en forma, quiero un chico deportivo para la cama. Por favor, no me malinterpretes, eres un osito de peluche en el que apoyarse y eso tambi&eacute;n es agradable. No est&eacute;s triste, tal vez alg&uacute;n d&iacute;a cambie de opini&oacute;n&quot;.<\/p>\n<p>Qued&eacute; profundamente deprimido. &iexcl;Pens&eacute; que &eacute;ramos pareja y ahora esto! &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a pensar que a una chica tan so&ntilde;ada le gustar&iacute;a un chico como yo? &iquest;Qu&eacute; hacer ahora? Reflexion&eacute; durante algunas noches de insomnio hasta que llegu&eacute; a una decisi&oacute;n. Si quer&iacute;a un tipo delgado, en forma y deportivo, pues eso es lo que voy a ser.<\/p>\n<p>Me inscrib&iacute; en un gimnasio y me ejercit&eacute; como un man&iacute;aco. Mientras tanto, hab&iacute;a llegado el invierno y debido a la ropa gruesa y holgada Fernanda no ve&iacute;a el cambio que estaba ocurriendo en mi cuerpo, demasiado lento en mi opini&oacute;n. Solo a veces llegaba la pregunta: &quot;Dime, &iquest;has perdido peso?&quot;<\/p>\n<p>Entonces yo siempre evitaba y cambiaba de tema, no quer&iacute;a decirle que iba al gimnasio por ella y que estaba a dieta.<\/p>\n<p>En mi cumplea&ntilde;os, el 23 de febrero, recog&iacute; a Fernanda para disfrutar de una excelente comida con ella. Yo llevaba un traje oscuro que compr&eacute; y una camisa azul claro. &laquo;Te ves bien&raquo;, me dije mientras me paraba frente al espejo, me aplicaba un poco de Hugo de Boss y part&iacute;.<\/p>\n<p>Fernanda ya estaba lista cuando llegu&eacute; a Liria, con un vestidito negro combinado con unos zapatos burdeos. Se ve&iacute;a hermosa. Yo hab&iacute;a reservado una mesa en un restaurante muy bueno y caro en Valencia y comimos como reyes. Fernanda me mir&oacute; de manera tan extra&ntilde;a toda la noche, luego pregunt&oacute;: &quot;Dime Carlos, &iquest;entrenaste en secreto? Tienes un cuerpo, me hace sentir completamente diferente&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Te gustan los hombres deportistas y a m&iacute; me gustas t&uacute;, as&iacute; que ten&iacute;a que hacer algo&quot;. Definitivamente hab&iacute;a perdido 15 kilos y tambi&eacute;n ganado un poco de m&uacute;sculo a trav&eacute;s de mi entrenamiento diario. Mi nueva camisa realmente lo mostraba porque ten&iacute;a un corte muy ajustado.<\/p>\n<p>Fernanda se inclin&oacute; sobre la mesa hacia m&iacute; y dijo en voz muy baja: &quot;&iquest;As&iacute; que hiciste eso solo por m&iacute;?&quot; Sin esperar una respuesta, me bes&oacute; correctamente por primera vez.<\/p>\n<p>No me pareci&oacute; suficiente, as&iacute; que nos besamos como locos hasta que lleg&oacute; el camarero y nos dijo, &quot;por favor, deber&iacute;amos tom&aacute;rnoslo con calma.&quot;<\/p>\n<p>Luego fuimos a un bar de c&oacute;cteles para tomar una copa. Fernanda me pregunt&oacute; si no quer&iacute;a conducir m&aacute;s porque ya me hab&iacute;a tomado dos copas de vino. Le dije que as&iacute; yo no iba a dirigir. En el bar tomamos otro c&oacute;ctel y nos abrazamos como locos. Not&eacute; c&oacute;mo sus pezones se elevaban y empujaban a trav&eacute;s del sost&eacute;n, as&iacute; que a ella tambi&eacute;n le gust&oacute;. Le acariciaba las piernas y de vez en cuando muy suavemente sus pechos.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;C&oacute;mo piensas que llegaremos a tu casa?&quot;, me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Este bar es parte de uno de los mejores hoteles de la ciudad y aqu&iacute; es donde pasaremos la noche, si no te importa&quot;.<\/p>\n<p>Me abraz&oacute; y me susurr&oacute;: &quot;Te amo&quot;. Yo estaba en el s&eacute;ptimo cielo.<\/p>\n<p>Entramos a nuestra habitaci&oacute;n a las 00:30, abrazados fuertemente y toquete&aacute;ndonos, caminamos por el largo pasillo del hotel y ahora est&aacute;bamos en la habitaci&oacute;n 214 y nos bes&aacute;bamos. Fernanda me quit&oacute; el abrigo, luego la chaqueta y me desabroch&oacute; la camisa.<\/p>\n<p>Cubri&oacute; mi pecho con besos calientes y luego se movi&oacute; hacia abajo. Desabroch&oacute; el cintur&oacute;n y el bot&oacute;n, luego baj&oacute; la cremallera. Me baj&oacute; los pantalones y me lo quit&oacute; de las piernas, despu&eacute;s me sac&oacute; los calcetines y lentamente me baj&oacute; el slip. Ahora estaba parado desnudo frente a ella y quer&iacute;a deshojarla tambi&eacute;n, pero ella me empuj&oacute; hacia atr&aacute;s sobre la cama y comenz&oacute; a desvestirse lenta y fr&iacute;volamente.<\/p>\n<p>Primero el abrigo, que se desliz&oacute; lentamente sobre sus hombros desnudos, luego, mil&iacute;metro a mil&iacute;metro, levant&oacute; el dobladillo de su vestido, revelando una tanga de encaje rojo y se dio la vuelta. Se quit&oacute; el vestido por la cabeza y se volvi&oacute; hacia m&iacute;. Ya la hab&iacute;a visto en bikini, pero este conjunto de encaje rojo era puro erotismo, lentamente, muy lentamente llev&oacute; las manos hacia atr&aacute;s para desabrochar el sujetador, volvi&oacute; a llevar las manos hacia adelante y cruz&oacute; los brazos frente a sus senos y me tir&oacute; el sost&eacute;n revelando sus senos. Luego, una mano baj&oacute; y se enganch&oacute; en el dobladillo de las diminutas bragas, deslizando lentamente la otra mano hacia abajo. Se volvi&oacute; hacia m&iacute; y mir&oacute; mi pene hinchado a punto de reventar.<\/p>\n<p>&quot;Te gust&oacute;, ya veo.&quot; me dijo. Se acerc&oacute; a m&iacute; y se acost&oacute; a mi lado en la cama.<\/p>\n<p>&quot;Fernanda&quot;, le dije en voz baja, &quot;nunca me he acostado con una mujer&quot;, sinti&eacute;ndome terriblemente est&uacute;pido.<\/p>\n<p>&ldquo;No importa, al contrario me parece muy bonito ser tu primera y &uacute;nica chica.&quot;<\/p>\n<p>Nos acariciamos muy suavemente y tuve que controlarme tremendamente no solo para no correrme sino que tambi&eacute;n estaba nervioso y ten&iacute;a miedo de hacer algo mal y decepcionar a la mujer de mis sue&ntilde;os. Luego me gir&eacute; lentamente hacia ella y guie mi polla dura como una roca hacia su co&ntilde;o, ella abri&oacute; la entrada al para&iacute;so con sus dedos y luego insert&oacute; mi pene muy lentamente con la otra mano.<\/p>\n<p>Fue un sentimiento indescriptible. Cuando la penetr&eacute; por completo, me qued&eacute; muy quieto porque ten&iacute;a miedo de rociarme al menor movimiento.<\/p>\n<p>&quot;Ahora f&oacute;llame&quot;, susurr&oacute; Fernanda en mi o&iacute;do, &quot;d&aacute;melo duro&quot;.<\/p>\n<p>Qued&eacute; como pose&iacute;do y tir&eacute; mi lanza como un loco dentro de su cueva caliente y la mir&eacute; a los ojos verdes, ella ten&iacute;a la mirada fija y comenz&oacute; a retorcerse y temblar y ah&iacute; fue cuando me corr&iacute; violentamente. Sent&iacute; que Fernanda se retorc&iacute;a debajo de m&iacute;, abri&oacute; los ojos y me sonri&oacute; feliz. &quot;Wow, eso fue fuerte&quot;, dijo simplemente y cerr&oacute; los ojos de nuevo.<\/p>\n<p>Nos acariciamos durante bastante tiempo hasta que me qued&eacute; dormido, no recuerdo c&oacute;mo me baj&eacute; y sal&iacute; de ella. Me despert&eacute; con Fernanda bes&aacute;ndome y diciendo: &quot;Pasemos a la siguiente ronda&quot;.<\/p>\n<p>Solo ahora me di cuenta de que ten&iacute;a mi polla ya dura en su mano y la estaba masajeando. Mis manos fueron hacia ella y comenc&eacute; a jugar con sus hermosos senos. Pens&eacute; para mis adentros: &laquo;Siempre has so&ntilde;ado con que te despierten as&iacute; y ahora es real&raquo;.<\/p>\n<p>Me di la vuelta y comenc&eacute; a besar el regazo de Fernanda, sab&iacute;a dulce y ya estaba muy mojada. Pas&eacute; mi lengua a trav&eacute;s de sus labios vaginales y empuj&eacute; brevemente en su co&ntilde;o antes de estimular su cl&iacute;toris con la punta de mi lengua.<\/p>\n<p>Se retorci&oacute; y gimi&oacute; en voz alta. Entonces sent&iacute; como ella besaba mi glande, muy suavemente y luego posaba sus labios sobre mi pene y lo tomaba casi por completo en su garganta caliente. Aument&eacute; mis esfuerzos y me concentr&eacute; m&aacute;s en su cl&iacute;toris, ella respondi&oacute; de inmediato con espasmos incontrolados, luego sent&iacute; que me chupaba y sub&iacute;a y bajaba por mi eje m&aacute;s y m&aacute;s r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Fernanda dej&oacute; escapar un fuerte gemido y luego grit&oacute; su orgasmo. Se sacudi&oacute;, se puso totalmente r&iacute;gida y comenz&oacute; a sacudirse de nuevo, gimiendo en voz alta. Le tom&oacute; un momento recuperar la conciencia y luego se inclin&oacute; sobre mi polla de nuevo y lentamente la meti&oacute; en su boca. Su lengua jugaba alrededor de mi glande, era maravilloso. Tambi&eacute;n movi&oacute; su mano en mi eje y sent&iacute; que la presi&oacute;n aumentaba y gem&iacute;.<\/p>\n<p>Solt&oacute; mi polla de su boca y continu&oacute; masturb&aacute;ndola, yo me corr&iacute; en arcos altos sobre su est&oacute;mago y en su cabello. Hab&iacute;a llegado al cielo, no podr&iacute;a haber sido m&aacute;s hermoso.<\/p>\n<p>Cuando pudimos volver a pensar con claridad, cog&iacute; el tel&eacute;fono y ped&iacute; el desayuno a la habitaci&oacute;n. Fernanda se duch&oacute; primero, luego lo hice yo. Cuando yo estaba a punto de terminar, escuch&eacute;: &quot;Gracias y que tengas un buen d&iacute;a&quot;.<\/p>\n<p>El servicio de habitaciones hab&iacute;a tra&iacute;do el desayuno, sal&iacute; de la ducha y mir&eacute; a Fernanda con horror. Estaba sentada a la mesa, con una toalla atada a la cintura. &quot;&iquest;Es as&iacute; como lo recibiste?&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Y qu&eacute;, crees que nunca ha visto a una mujer desnuda? &iquest;O soy tan fea que no puedo mostrarme?&quot;<\/p>\n<p>Un destello de celos me atraves&oacute; y no supe c&oacute;mo reaccionar ahora. &quot;Eres hermosa y lo sabes, pero pens&eacute; que tu cuerpo desnudo era para m&iacute; y no para todos&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Pero, querido, no estar&aacute;s celoso, no tienes ninguna raz&oacute;n.&rdquo;<\/p>\n<p>El incidente tampoco la hab&iacute;a dejado sin rastro, sus pezones sobresal&iacute;an de sus senos como peque&ntilde;as torres y adem&aacute;s ten&iacute;a un leve sonrojo en su rostro, lo que claramente mostraba su emoci&oacute;n. Lo dej&eacute; as&iacute; porque no quer&iacute;a estropear este gran cumplea&ntilde;os y poner en peligro su buen humor con una discusi&oacute;n. Pasamos un d&iacute;a m&aacute;s de ocio y luego la llev&eacute; de vuelta a su casa porque yo ten&iacute;a que volver al trabajo al d&iacute;a siguiente y Fernanda ten&iacute;a que ir a sus estudios.<\/p>\n<p>Nuestra relaci&oacute;n se desarroll&oacute; muy bien y nos casamos el d&iacute;a 23 agosto en Valencia y tambi&eacute;n nos quedamos a vivir all&iacute;. Despu&eacute;s de graduarse de la secundaria, Fernanda hizo un aprendizaje como empleada minorista y fue ascendida a gerente de sucursal poco despu&eacute;s, por cierto, como la mejor en su a&ntilde;o. Su supervisor, el Sr. Alvarado, la apoy&oacute; siempre que fue posible.<\/p>\n<p>En la ma&ntilde;ana de A&ntilde;o Nuevo, a la medianoche en punto, mi esposa me inform&oacute; que tendr&iacute;amos un hijo. Abrac&eacute; a Fernanda y al mundo, mi felicidad era perfecta. A principios de marzo, lleg&oacute; la noticia de que a la empresa en la que trabajaba no le estaba yendo muy bien y que algunos despidos probablemente eran inevitables.<\/p>\n<p>Como es habitual en tales casos, circulaban los rumores m&aacute;s descabellados y la incertidumbre era alta. Casi al mismo tiempo, el gerente de mi esposa anunci&oacute; que dejar&iacute;a la empresa y comenzar&iacute;a su propio negocio y le ofreci&oacute; a Fernanda una participaci&oacute;n porque la valoraba como empleada. La idea era tentadora, sin embargo, tendr&iacute;a que mudarse a Madrid, ya que all&iacute; estar&iacute;a la sede de la empresa.<\/p>\n<p>En una tarde lluviosa de junio, nos sentamos a discutir la situaci&oacute;n con calma. Fernanda se mor&iacute;a por dar el paso, confiaba completamente en el Sr. Alvarado y me dijo que probablemente nunca tendr&iacute;a otra oportunidad como esta en su vida. Le se&ntilde;al&eacute; que estaba embarazada y con un beb&eacute; peque&ntilde;o, ese paso era muy dif&iacute;cil.<\/p>\n<p>Me dijo: &quot;Cari&ntilde;o, las cosas van cuesta abajo en tu empresa y si t&uacute; te haces cargo de nuestro hijo, esa ser&iacute;a la soluci&oacute;n ideal&quot;. &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;a haber respondido? &iquest;Que como hombre no quiero algo as&iacute;, que quer&iacute;a alimentar a la familia, que no quer&iacute;a mudarme? Quer&iacute;a que ella estuviera bien.<\/p>\n<p>&quot;Mi amor, sabes que har&iacute;a cualquier cosa para hacerte feliz, pero ese es un gran paso, considera los riesgos&quot;.<\/p>\n<p>&ldquo;Cari&ntilde;o, los riesgos son manejables. Nos hacemos cargo de una cadena de tiendas ya existente y en funcionamiento cuyo propietario ha fallecido y su &uacute;nico hijo no est&aacute; muy dispuesto a continuar con la empresa. Todo se trata del precio, pero incluso eso no es un problema, ya que lo hemos planeado profusamente. S&eacute; que es dif&iacute;cil para ti dejar tu tierra natal.&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;Bueno, en nuestra empresa en cada segundo que pasa probablemente se perder&aacute;n puestos de trabajo, los que se vayan voluntariamente ser&aacute;n generosamente recompensados. Es m&aacute;s barato que un plan social, por lo que podr&iacute;a servir&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Bueno, ver&aacute;s mi amor, te quiero mucho. Eres el mejor hombre del mundo&rdquo;, vitore&oacute; y salt&oacute; alrededor de mi cuello.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Hasta qu&eacute; punto desea participar en la empresa del se&ntilde;or Alvarado?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Quer&iacute;a ofrecerme el 25%, pero le dije que me gustar&iacute;a aportar la mitad y espero que est&eacute; de acuerdo con eso. Queremos negociar sobre eso el pr&oacute;ximo s&aacute;bado, ser&iacute;a bueno que t&uacute; tambi&eacute;n estuvieras all&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;Claro que te acompa&ntilde;o, &iquest;y sobre qu&eacute; sumas est&aacute;n negociando?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Por supuesto, se fundar&aacute; una sociedad an&oacute;nima y el capital social rondar&aacute; los 200.000 euros. En total ya est&aacute; en el orden de unos pocos millones, pero no te preocupes. Tambi&eacute;n existen valores equivalentes en forma de bienes inmuebles&rdquo;.<\/p>\n<p>Tragu&eacute; saliva, tal vez esos son n&uacute;meros, pero ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que Fernanda sab&iacute;a exactamente en lo que se estaba metiendo. Parec&iacute;a tan segura y confiada que en secreto la admiraba por ello. Decidimos ir a Madrid el viernes y quedarnos el fin de semana en un lindo hotel. Llegamos a las 20:00 pm y nos registramos, por conveniencia decidimos cenar en el restaurante del hotel.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a tra&iacute;do dos trajes conmigo y me ve&iacute;a bastante bien con cualquiera de ellos. Fernanda se visti&oacute; como si fuera para el baile de la &oacute;pera o algo as&iacute;. Un vestido negro, hasta la rodilla, sin espalda, que ten&iacute;a una ingeniosa abertura en el costado para que pudieras ver el borde de encaje de sus medias. El escote llegaba casi hasta el ombligo. Adem&aacute;s, zapatos bombas de 10 cm de altura.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;No te gusta el vestido, o por qu&eacute; me miras as&iacute;?&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;S&iacute;, me gusta mucho, ni siquiera sab&iacute;a que ten&iacute;as algo as&iacute;. Es muy, eh&#8230; sexy. &iquest;No llevas sost&eacute;n?&quot;<\/p>\n<p>&quot;No puedo, cari&ntilde;o, todos lo ver&iacute;an. Adem&aacute;s, estoy orgullosa de mis pechos y a ti tambi&eacute;n te gustan, &iquest;no?&quot; Sus pezones se erizaron y asomaron a trav&eacute;s del material delgado, se ve&iacute;a incre&iacute;ble. Solo pude asentir, por supuesto que me gustaban sus pechos. &iquest;Pero que ella quisiera andar en p&uacute;blico as&iacute;&#8230;?<\/p>\n<p>&quot;Y adem&aacute;s, como empresaria, tengo que jugar un poco con mis encantos&quot;, me sonri&oacute; y movi&oacute; los hombros de un lado a otro, lo que provoc&oacute; que sus senos se balancearan debajo del delgado vestido y pens&eacute; que estaban a punto de saltar fuera de su ropa en cualquier momento.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Est&aacute;s segura de que quieres ir a cenar as&iacute;?&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;Claro, que me tengo que acostumbrar a andar as&iacute;, en ciertas ocasiones esto es simplemente previsible y, como te dec&iacute;a, tambi&eacute;n facilita mucha las negociaciones. Vamos, bajemos&quot;.<\/p>\n<p>El restaurante estaba lleno pero tuvimos suerte de conseguir una mesa libre para nosotros. Mi esposa me impresion&oacute;, vi varias miradas de hombres y mujeres que la segu&iacute;an. Tengo que decir que me gust&oacute;, estaba muy orgulloso de Fernanda. Pedimos un aperitivo y brindamos: &quot;Buena suerte, cari&ntilde;o. Har&eacute; todo lo posible para apoyarte&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Gracias mi amor, te amo. Eres el mejor hombre que cualquiera podr&iacute;a desear&rdquo;.<\/p>\n<p>Cuando el mesero vino a tomar la orden, lo not&eacute; mirando el escote de Fernanda desde arriba y me di cuenta por primera vez que me excito cuando otros hombres desean a mi esposa. Ya no me molestaba que Fernanda vistiera tan sexy, al contrario, me empez&oacute; a gustar.<\/p>\n<p>Bebimos un vino tinto con la comida. Est&aacute;bamos un poco borrachos y nada cansados, as&iacute; que cuando dejamos el restaurante decidimos tomar una copa en el bar del hotel. Estaba muy bien decorado con sillas de cuero distribuidas libremente alrededor de las mesas, una pista de baile y una gran barra con taburetes. La luz era tenue pero no demasiado oscura y la m&uacute;sica actual sonaba a un volumen c&oacute;modo. Como no hab&iacute;an mesas disponibles, nos ubicamos en la barra y pedimos un vodka con zumo de pi&ntilde;a y naranja para Fernanda y un Cuba Libre para m&iacute;.<\/p>\n<p>Hablamos sobre la cita de ma&ntilde;ana y nuestro futuro, en realidad m&aacute;s sobre el futuro de ella. &quot;Cari&ntilde;o, vamos a bailar&quot;, dijo abruptamente.<\/p>\n<p>&quot;Oh mi amor, sabes que no soy el gran bailar&iacute;n&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Oh, vamos, siempre dices que haces todo para hacerme feliz&quot;. Fui persuadido e hice lo mejor que pude, pero despu&eacute;s de tres canciones decidimos volver a nuestros asientos. Sin embargo, ahora estaban ocupados por dos hombres j&oacute;venes y una mujer.<\/p>\n<p>&quot;Oh, lo siento, &iquest;tomamos sus asientos?&quot;, pregunt&oacute; uno cuando nos vio. &quot;Si nos acercamos, seguramente todos tendremos espacio&quot;, dijo y se acerc&oacute; un poco m&aacute;s a la mujer para que tuvi&eacute;ramos algo de espacio en el mostrador.<\/p>\n<p>De alguna manera entablamos conversaci&oacute;n con los j&oacute;venes y nos dijeron que vienen de A Coru&ntilde;a y est&aacute;n aqu&iacute; en Madrid para una entrevista en una gran compa&ntilde;&iacute;a de seguros. Tomamos unos tragos m&aacute;s y el ambiente se volvi&oacute; cada vez m&aacute;s relajado. Los hombres le pidieron a la joven que bailara por turnos y finalmente le preguntaron a Fernanda si no quer&iacute;a bailar.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, pero a mi esposo no le gusta mucho bailar&quot;, respondi&oacute; ella.<\/p>\n<p>&quot;Bueno, entonces atrev&aacute;monos a bailar un poco, &iquest;no te importa si secuestro a tu esposa por un momento?&quot;<\/p>\n<p>Me dio una pu&ntilde;alada en el coraz&oacute;n, quise decir: &laquo;S&iacute;, porque &eacute;sta es mi mujer y s&oacute;lo yo bailo con ella.&raquo; Pero s&oacute;lo dije: &ldquo;Claro que no, si te gusta querida&rdquo;.<\/p>\n<p>As&iacute; que me qued&eacute; solo en la barra y trat&eacute; de observar disimuladamente a Fernanda y al joven. La m&uacute;sica era bastante r&aacute;pida y bailaron separados unos de otros. La pista de baile no estaba muy concurrida por lo que pod&iacute;a observar bien a los bailarines. El otro hombre estaba indagando a la joven, bail&oacute; a su alrededor y le toc&oacute; repetidamente las caderas, las nalgas y ocasionalmente los senos. A ella no pareci&oacute; importarle, m&aacute;s bien tuve la impresi&oacute;n de que le gustar&iacute;a. Por un momento pens&eacute; en c&oacute;mo reaccionar&iacute;a Fernanda si su pareja de baile actuara con ella de esa manera y sent&iacute; una leve erecci&oacute;n en mis pantalones.<\/p>\n<p>Me sobresalt&eacute; un poco y trat&eacute; de pensar en otra cosa. Luego volvieron los bailarines y vi el escote de Fernanda reluciente de sudor. Esto tampoco hab&iacute;a pasado desapercibido para el segundo hombre, que miraba sin reservas el escote de Fernanda.<\/p>\n<p>&quot;Ahora puedo llevar a nuestra nueva amiga a la pista de baile&quot;, dijo el segundo hombre y llev&oacute; a Fernanda a la pista de baile y los otros dos tambi&eacute;n volvieron a bailar. Me preguntaba si pretend&iacute;a ligar con Fernanda, &iquest;o eso esperaba? La m&uacute;sica ahora era m&aacute;s lenta y la gente bailaba junta.<\/p>\n<p>Inmediatamente me di cuenta de que segu&iacute;a mirando el pecho de Fernanda. Mientras bailaban y cuando conversaban, mi esposa se inclinaba hacia &eacute;l para que tuviera la mejor vista. La pista de baile ahora estaba llena, por lo que no era tan f&aacute;cil observarlos.<\/p>\n<p>Su mano se hab&iacute;a deslizado un poco por el costado y ahora estaba directamente sobre su cadera. La m&uacute;sica volvi&oacute; a tomar velocidad y &eacute;l hizo girar a Fernanda en la pista de baile. No pudo evitar dejar que su vestido mostrara un poco m&aacute;s de su cuerpo. De vez en cuando ve&iacute;a un trozo de piel desnuda por encima de las medias y a veces se pod&iacute;a admirar casi todo el pecho, pero muy brevemente.<\/p>\n<p>No si ella se daba cuenta, o el alcohol la hab&iacute;a atontado o la hac&iacute;a deliberadamente. De nuevo la m&uacute;sica se hizo m&aacute;s lenta y bailaron m&aacute;s cerca. La mano del hombre estaba muy baja en la espalda de ella y sus dedos parec&iacute;an casi desaparecer debajo del vestido. Sent&iacute; una erecci&oacute;n de nuevo. Seguidamente desliz&oacute; su mano debajo del vestido en su trasero &iquest;y ella? Ella fingi&oacute; no darse cuenta y sigui&oacute; hablando con &eacute;l.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que me sub&iacute;a la presi&oacute;n arterial. No pod&iacute;a permitir eso, pero &iquest;qu&eacute; hacer? A ella no parec&iacute;a importarle y tampoco mostraba intenci&oacute;n de reprenderlo. As&iacute; que segu&iacute; observando y me di cuenta, para mi propia consternaci&oacute;n, de que deseaba que fuera m&aacute;s all&aacute;. Poco despu&eacute;s, los bailarines regresaron al mostrador y pude ver claramente el bulto en los pantalones del joven.<\/p>\n<p>As&iacute; que el baile no lo hab&iacute;a dejado intacto. Tomamos otra copa, Fernanda estaba de muy buen humor, muy emocionada y coqueteando con los coru&ntilde;eses como loca. Me contuve un poco y charl&eacute; con la joven mientras intentaba observar a mi Fernanda y a los dos extra&ntilde;os. Apenas pod&iacute;a concentrarme en la conversaci&oacute;n, mis emociones eran como una monta&ntilde;a rusa.<\/p>\n<p>Por un lado, estaba muy orgulloso porque mi esposa estaba siendo cortejada por estos dos chicos guapos. Por otro lado, ten&iacute;a un sentimiento ardiente de celos y luego volv&iacute; a sentir esta extra&ntilde;a emoci&oacute;n cuando vi c&oacute;mo los extra&ntilde;os tocaban repetidamente las piernas de mi Fernanda, su trasero y tambi&eacute;n sus senos como por casualidad. Brevemente jugu&eacute; con la idea de coquetear con la joven tambi&eacute;n, pero r&aacute;pidamente descart&eacute; la idea. Eso no era lo que quer&iacute;a.<\/p>\n<p>Cuando Fernanda fue brevemente al ba&ntilde;o, uno de los coru&ntilde;eses se me acerc&oacute; y me dijo: &quot;T&iacute;o, tienes una esposa muy sexy. Dime, &iquest;realmente no te importa si coqueteamos as&iacute; con ella? Nos dijo que no te importar&iacute;a, que har&iacute;as cualquier cosa para hacerla feliz&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Por supuesto que har&iacute;a cualquier cosa para hacer feliz a Fernanda. Si ella es feliz, yo tambi&eacute;n&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Tambi&eacute;n dijo que eras el mejor hombre del mundo y que no pod&iacute;as negarle ning&uacute;n deseo&quot;. Estaba irritado y al mismo tiempo orgulloso de mi esposa. &iquest;Por qu&eacute; hablaba con extra&ntilde;os sobre cosas tan privadas? De alguna manera no pude asimilarlo correctamente, probablemente tambi&eacute;n debido al alcohol.<\/p>\n<p>&quot;Le conceder&iacute;a cualquier deseo si estuviera en mi poder de alguna manera&quot;, me o&iacute; decir.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;De verdad todos? &iquest;Est&aacute;s completamente seguro?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Si se puede hacer, seguro. Quiero mucho a Fernanda y no hay nada como verla feliz&quot;. Mientras tanto, ella estaba de vuelta con el otro hombre.<\/p>\n<p>&quot;Su esposa es muy afortunada de tener un marido tan comprensivo. No todos los hombres permiten que su esposa se divierta tanto sin ponerse celosos&quot;, dijo la joven a mi lado, se&ntilde;alando con la cabeza a Fernanda.<\/p>\n<p>Estaba sentada en un taburete de la barra, apoyando la espalda contra alguien que le estaba masajeando suavemente el cuello. En esta posici&oacute;n el hombre pod&iacute;a admirar los senos de Fernanda en todo su esplendor y lo hizo extensamente. El segundo ahora estaba parado frente a ella nuevamente y hab&iacute;a puesto su mano derecha en su muslo izquierdo.<\/p>\n<p>Ped&iacute; otro trago para la joven y para m&iacute; y continu&eacute; observando. A Fernanda parec&iacute;a gustarle, ten&iacute;a esa mirada dichosa. Segu&iacute; charlando con la joven, ahora sobre mi tolerancia hacia Fernanda. Me llen&oacute; de orgullo que a ella le gustara mi comportamiento y el sentimiento de celos disminuy&oacute; con el tiempo, pero mi excitaci&oacute;n no. Los dos hombres ahora coqueteaban abiertamente con mi esposa y una y otra vez vi una mano acariciando sus hermosos senos o desapareciendo debajo del vestido que se hab&iacute;a deslizado bastante alto.<\/p>\n<p>La joven me explic&oacute; que deseaba tener una pareja que permitiera que su esposa se divirtiera as&iacute;, pero su novio se pondr&iacute;a muy celoso y nunca permitir&iacute;a eso. &quot;Los celos son un sentimiento que hace mucho m&aacute;s da&ntilde;o que bien&quot;, expliqu&eacute; con frialdad y confianza, aunque mi interior dijo algo completamente diferente cuando Fernanda de repente se par&oacute; a nuestro lado.<\/p>\n<p>&quot;Carlos, &iquest;podr&iacute;as pagar? Quiero irme ahora. Sabes que la cita de ma&ntilde;ana por la ma&ntilde;ana es muy importante para m&iacute;&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Por supuesto, cari&ntilde;o&quot;, le dije, llamando al cantinero para pagarle. Cuando me di la vuelta, vi a mi esposa despedirse de los dos hombres con un apasionado beso franc&eacute;s, luego se acerc&oacute; y se despidi&oacute; de la joven. En el camino no nos dijimos una palabra, solo cuando est&aacute;bamos en la habitaci&oacute;n dije: &quot;Estoy bastante mareado, no estoy acostumbrado al alcohol, &iquest;t&uacute; c&oacute;mo est&aacute;s?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Estoy bien, el baile probablemente me ayud&oacute; a lidiar con los c&oacute;cteles y el vino&quot;. Y con esas palabras desapareci&oacute; en el ba&ntilde;o y me desnud&eacute; lentamente y pens&eacute;: &laquo;Probablemente no fue solo el baile&raquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de Fernanda fui al ba&ntilde;o y cuando regres&eacute; ya estaba en la cama con los ojos cerrados y una expresi&oacute;n de satisfacci&oacute;n en el rostro. As&iacute; que me acost&eacute; junto a ella, la bes&eacute; suavemente en la mejilla y le dije: &quot;Buenas noches, querida, que duermas bien&quot;.<\/p>\n<p>&quot;T&uacute; tambi&eacute;n, y gracias por haberte mantenido con tanta calma al ver este juego, las cosas fueron bastante lejos despu&eacute;s de todo&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Qu&eacute; tan lejos?&quot; Pregunt&eacute; de inmediato y de inmediato sent&iacute; una poderosa erecci&oacute;n nuevamente.<\/p>\n<p>&quot;Bueno, los dos me levantaron bastante el vestido, estuviste mir&aacute;ndonos todo el tiempo, eso me excitaba a&uacute;n m&aacute;s&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Yo tambi&eacute;n&quot;, dije espont&aacute;neamente y de inmediato me arrepent&iacute;. &iquest;Qu&eacute; debe pensar mi amada esposa de m&iacute;? &quot;Y ahora me siento as&iacute; de nuevo&quot;, dije con una sonrisa, acariciando mi polla dura como una roca. Puse mi mano entre sus piernas y sent&iacute; que estaba empapada.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, estoy caliente otra vez, ven y f&oacute;llame ahora&quot;. Por supuesto, no necesitaba que me lo dijeran dos veces, as&iacute; que ataqu&eacute; a mi esposa. Me cont&oacute; lo que los hombres le hab&iacute;an hecho y eso me excit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s y despu&eacute;s de unos pocos empujones tuve que recomponerme para no correrme de inmediato.<\/p>\n<p>Y una y otra vez frases como: &quot;Uno ten&iacute;a tres dedos en mi co&ntilde;o mientras hablabas con la joven&quot; o &quot;Ten&iacute;an las pollas muy duras y gruesas, me las restregaban a trav&eacute;s del pantal&oacute;n&quot; o &quot;Quer&iacute;an que follara con ellos pero les dije que ma&ntilde;ana ten&iacute;a que levantarme temprano. &iquest;Te hubiera gustado que me cogieran tambi&eacute;n?&quot; No pude contenerme m&aacute;s y me corr&iacute; profundamente dentro de Fernanda como nunca antes. Pens&eacute; que me destrozar&iacute;a, el orgasmo fue tan poderoso.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de una breve pausa, me dijo: &quot;Te gusta la idea de que tu esposa deje que otros hombres la follen, &iquest;no?&quot;<\/p>\n<p>Se me subi&oacute; la sangre a la cabeza, pero asent&iacute; con la cabeza, &quot;&iquest;Gustarme? No s&eacute;, pero me emociona locamente. Es solo una fantas&iacute;a&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Por qu&eacute; solo imaginaci&oacute;n?, deber&iacute;amos intentarlo, creo&quot;. Al poco rato Fernanda se dio la vuelta y se qued&oacute; dormida casi de inmediato.<\/p>\n<p>Pas&eacute; despierto la mayor parte de la noche pregunt&aacute;ndome por qu&eacute; me sent&iacute;a as&iacute; y si era correcto ser honesto con ella. En alg&uacute;n momento me dije a m&iacute; mismo que era el alcohol lo que hab&iacute;a causado esta situaci&oacute;n y que probablemente ella no recordar&iacute;a nada en la ma&ntilde;ana, as&iacute; que pude dormir unas horas despu&eacute;s de todo.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente no dijimos una palabra sobre la noche anterior, solo nos concentramos en la pr&oacute;xima conversaci&oacute;n con el Sr. Alvarado. Cuando llegamos a la oficina central, el Sr. Alvarado nos recibi&oacute; con entusiasmo y nos mostr&oacute; las instalaciones. Present&oacute; a Fernanda al personal como su &laquo;socia&raquo;, lo que pens&eacute; que era un poco apresurado ya que todav&iacute;a no se hab&iacute;a decidido nada (&iquest;o s&iacute;?).<\/p>\n<p>Luego fuimos a la oficina de administraci&oacute;n y el Sr. Alvarado le present&oacute; el borrador del contrato a Fernanda, tambi&eacute;n me dio una copia para estudiar. Al principio hubo silencio y repasamos los pasajes de manera concentrada. Me detuve en seco y mir&eacute; de reojo a Fernanda cuando vi una divisi&oacute;n 50-50 del negocio. Ella tambi&eacute;n hab&iacute;a llegado a esa parte y mir&oacute; interrogativamente al sr. Alvarado.<\/p>\n<p>&quot;S&eacute; que quieres ser una socia igualitaria, as&iacute; que pens&eacute; en hacerlo porque realmente quiero trabajar contigo. Espero que te convenga, y a ti tambi&eacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>Con eso, el punto b&aacute;sico en discusi&oacute;n qued&oacute; eliminado y la historia financiera tambi&eacute;n se trat&oacute; r&aacute;pidamente. Alvarado fue muy generoso. Fernanda aport&oacute; 70.000 euros a la empresa, el capital social era de 200.000 euros a partes iguales, Fernanda pod&iacute;a devolver al Sr. Alvarado los 30.000 euros que faltaban en 5 a&ntilde;os sin intereses.<\/p>\n<p>&quot;Le sugiero que lleve el contrato con usted y que lo lea nuevamente en su tiempo libre. Pero no se tome demasiado tiempo, quiero comenzar r&aacute;pidamente. Nos espera mucho trabajo&rdquo;. Dijo Alvarado.<\/p>\n<p>Fernanda me mir&oacute; en busca de aprobaci&oacute;n y respondi&oacute;: &quot;Se&ntilde;or Alvarado, no necesito m&aacute;s tiempo para pensar, hemos discutido todo y podemos firmar los papeles de inmediato&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Pues bien, tanto mejor&quot;, dijo &eacute;l y le entreg&oacute; un bol&iacute;grafo a mi esposa. Ella me mir&oacute; de nuevo y firm&oacute; el contrato. El Sr. Alvarado tambi&eacute;n firm&oacute; y dijo: &quot;Vayamos hasta mi casa y brindemos por el acuerdo, mi esposa ha preparado algo para comer&quot;.<\/p>\n<p>Fue una tarde muy agradable y relajada la que pasamos con los Alvarado. Su esposa hab&iacute;a preparado un gran men&uacute;, que disfrutamos despu&eacute;s de brindar con champ&aacute;n. Tambi&eacute;n hab&iacute;a un vino tinto fuerte, por lo que est&aacute;bamos un poco borrachos cuando nos dirig&iacute;amos al hotel alrededor de las 19:00 p.m. Me sent&iacute;a un poco extra&ntilde;amente dejado atr&aacute;s porque nuestros anfitriones hablaban con Fernanda la mayor parte del tiempo y yo parec&iacute;a estar de adorno all&iacute;, pero eso se perdi&oacute; en el ambiente tranquilo y no creo que Fernanda lo notara tampoco.<\/p>\n<p>Cuando llegamos a la habitaci&oacute;n del hotel, Fernanda me abraz&oacute; y me bes&oacute; salvaje y emocionadamente.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;No es maravilloso? Todav&iacute;a no puedo creerlo, Ram&oacute;n ha respondido a todos mis deseos, es como en un sue&ntilde;o. Pero primero tengo que darme una ducha, me siento bastante borracha&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, es como un sue&ntilde;o&quot;, le confirm&eacute;. Mi cabeza estaba despejada de nuevo, el aire fresco me hab&iacute;a hecho bien. Realmente no sab&iacute;a c&oacute;mo clasificar mis sentimientos, por un lado, por supuesto, estaba feliz por mi esposa, por otro lado, estaba casi un poco celoso de ella, me encantar&iacute;a tener este &eacute;xito profesional tambi&eacute;n. Pero cuando sali&oacute; de la ducha y la mir&eacute; a sus ojos brillantes, supe que la decisi&oacute;n era correcta porque mi esposa estaba radiante de felicidad. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s quer&iacute;a?<\/p>\n<p>&quot;Cari&ntilde;o, vamos al bar, podemos dormir hasta ma&ntilde;ana y despu&eacute;s de todo todav&iacute;a tenemos algo que celebrar&quot;. Inmediatamente mis pensamientos regresaron a la &uacute;ltima noche, cuando mi esposa estaba tan claramente excitada y mis sentimientos bastante ambivalentes al respecto.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Realmente quieres? De hecho, pens&eacute; que nos sentir&iacute;amos c&oacute;modos aqu&iacute;&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Oh, vamos, no seas aguafiestas, a ti tambi&eacute;n te gust&oacute; ayer. Date prisa con la ducha, estoy segura de que tendremos una noche divertida por delante&quot;. Con esas palabras agarr&oacute; mi entrepierna y mi polla reaccion&oacute; de inmediato. Estaba duch&aacute;ndome y visti&eacute;ndome r&aacute;pidamente cuando mi esposa se me acerc&oacute; por detr&aacute;s y me tap&oacute; los ojos. &quot;No mires.&quot; Apart&oacute; las manos. &quot;Ahora date la vuelta.&quot;<\/p>\n<p>Me di la vuelta y&#8230;: Fernanda se hab&iacute;a vestido de nuevo como una estrella en los Oscar. Llevaba un vestido azul oscuro que le llegaba justo por encima de las rodillas. Debajo vi medias negras con costura morada y zapatos de tac&oacute;n azul oscuro. El vestido estaba hecho de una tela fina y muy flexible que era bastante transparente dependiendo de la luz.<\/p>\n<p>De pie frente a la luz, pod&iacute;as ver sus pechos con bastante claridad. La cereza del postre: la sisa. Era lo suficientemente ancha para mirar de derecha a izquierda, dependiendo de la posici&oacute;n, y se pod&iacute;a ver los senos de Fernanda completamente descubiertos. &quot;&iquest;Te gusta?&quot; Solo pude asentir.<\/p>\n<p>Eran las 21:45 cuando entramos en el bar del hotel. No estaba tan ocupado todav&iacute;a, as&iacute; que nos sentamos en una mesa libre y cuando el mesero se acerc&oacute;, ped&iacute; una botella de champ&aacute;n para celebrar el d&iacute;a. Tuvimos una charla maravillosa y el tiempo pas&oacute; volando. Est&aacute;bamos sentados cuando mi esposa se dirigi&oacute; al ba&ntilde;o y yo la observ&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;Hola, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;s? T&uacute; estabas aqu&iacute; ayer, &iquest;verdad?&quot; era uno de los chicos que estaba ayer.<\/p>\n<p>&quot;Hola, bien, &iquest;y t&uacute;?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Bien, &iquest;y tu esposa, d&oacute;nde est&aacute;, no la veo bailando?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Reci&eacute;n fue al ba&ntilde;o&quot;<\/p>\n<p>&quot;Ah, qu&eacute; bueno. Podemos sentarnos con vosotros?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, no hay problema, si&eacute;ntense. &iquest;Y tu amigo que estaba con vosotros ayer?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Por motivos laborales tuvo que regresar a A Coru&ntilde;a.&quot;<\/p>\n<p>Los dos ten&iacute;an alrededor de 20 a&ntilde;os, &eacute;l era bastante alto, probablemente 1,90 y delgado, y ella tal vez 1,70 alta y rubia. &Eacute;l llevaba un traje y una camiseta blanca debajo que dejaba ver su tonificado torso. Tuve problemas para quitar mis ojos de sus senos de Victoria.<\/p>\n<p>Cuando Fernanda volvi&oacute; a la mesa salud&oacute; a Tom&aacute;s de la misma forma en que lo despidi&oacute; ayer: con un apasionado beso franc&eacute;s. Solo ten&iacute;a ojos para ella. Tambi&eacute;n salud&oacute; a la chica. Tuvimos una charla muy agradable.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s y Victoria eran de A Coru&ntilde;a. Ella era hija de un industrial millonario. Cuanto m&aacute;s se prolongaba la conversaci&oacute;n, m&aacute;s informal se volv&iacute;a y los cumplidos iniciales se convert&iacute;an cada vez m&aacute;s en comentarios obscenos. Al principio hice comentarios sobre el tama&ntilde;o del busto de Victoria, que luego me lo present&oacute; completo al abrir su blazer, pero con el tiempo me contuve cada vez m&aacute;s y observ&eacute; c&oacute;mo Fernanda respond&iacute;a a la insinuaci&oacute;n de los dos, especialmente la de Tom&aacute;s.<\/p>\n<p>Victoria explic&oacute; que nunca usaba ropa interior y que es mucho m&aacute;s c&oacute;moda para ella que esas bragas y sostenes apretados. Para probarlo, se levant&oacute; brevemente y se gir&oacute; frente a nosotros, no solo no se pod&iacute;a ver una huella debajo de los pantalones delgados, su co&ntilde;o tambi&eacute;n era claramente visible a trav&eacute;s de la tela.<\/p>\n<p>&quot;No puedo imaginar eso&quot;, respondi&oacute; Fernanda.<\/p>\n<p>&quot;Pru&eacute;balo&quot;, dijo Tom&aacute;s.<\/p>\n<p>&quot;No, ahora a trav&eacute;s de esta multitud al ba&ntilde;o otra vez, eso es demasiado para m&iacute;&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Llevas un vestido, vamos, qu&iacute;tate las bragas aqu&iacute;. Nadie se dar&aacute; cuenta de eso, excepto nosotros&rdquo;, dijo Tom&aacute;s.<\/p>\n<p>Fernanda me mir&oacute; brevemente y luego mir&oacute; a su alrededor. Fernanda estaba a mi derecha, Tom&aacute;s a su lado y Victoria entre Tom&aacute;s y yo. &quot;&iquest;Qu&eacute; obtengo si me atrevo?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Te ofrezco una noche caliente&quot;, dijo Tom&aacute;s con un gui&ntilde;o.<\/p>\n<p>&quot;Y yo tambi&eacute;n me unir&eacute;&quot;, se rio Victoria.<\/p>\n<p>No dije nada, solo mir&eacute; a Fernanda, quien se levant&oacute; un poco el trasero y se quit&oacute; la tanga para dejarla desaparecer en su bolso. Tom&aacute;s estir&oacute; su brazo, &quot;D&aacute;mela&quot;. Vacilante, le dio su tanga a Tom&aacute;s, quien se la acerc&oacute; a la nariz y la oli&oacute;. &quot;Hueles muy bien, eso me excita. Carlos mira sus pezones r&iacute;gidos, tu esposa est&aacute; cachonda.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Victoria tambi&eacute;n lo est&aacute;&quot;, dije y se&ntilde;al&eacute; sus pezones, que quer&iacute;an perforar r&iacute;gidamente a trav&eacute;s de la delgada parte superior. Tom&aacute;s meti&oacute; la mano en el vestido de Fernanda y le hizo girar uno de sus pezones. Mi esposa gimi&oacute; y se inclin&oacute; hacia adelante por el dolor.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;A Carlos no le importa verdad? Har&iacute;a cualquier cosa para hacerte feliz&quot;<\/p>\n<p>&quot;Carlos me da todo lo que me hace feliz, &iquest;no es as&iacute;, cari&ntilde;o?&quot; Sent&iacute; que mis pantalones se apretaban y solo pude asentir.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;De verdad todo?&quot;, pregunt&oacute; Tom&aacute;s, deslizando su mano entre las piernas de mi esposa. &Eacute;l sac&oacute; la mano de debajo del vestido de Fernanda, con el dedo medio mojado. &quot;Carlos, tu esposa ya est&aacute; mojada, mira&quot;. Los tres comenzaron a re&iacute;rse y algunas personas nos miraron.<\/p>\n<p>&quot;Vamos, vamos a nuestra habitaci&oacute;n donde podemos tomar una copa en paz&quot;, sugiri&oacute; Victoria. Despu&eacute;s de unos instantes Fernanda accedi&oacute;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s agreg&oacute;: &quot;Y profundicemos un poco m&aacute;s en nuestra conversaci&oacute;n&quot;. Volvi&oacute; a agarrar el vestido de mi esposa por el costado y apret&oacute; sus senos. Fuimos al ascensor, Tom&aacute;s y Fernanda iban delante muy abrazados y Victoria y yo los segu&iacute;amos.<\/p>\n<p>&quot;Tom&aacute;s se va a follar a tu esposa ahora mismo&quot;, Victoria me dijo de repente en voz baja, &quot;&iquest;est&aacute; bien para ti?&quot;<\/p>\n<p>Asent&iacute; levemente y pregunt&eacute;, &quot;&iquest;Y para ti?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Me unir&eacute; a los dos si me dejan&quot;.<\/p>\n<p>La puerta del ascensor en menos de un minuto ya est&aacute;bamos dentro de la habitaci&oacute;n de ellos. Era una pieza un poco m&aacute;s grande que la nuestra, amueblada de la mejor manera. Nos sentamos, Tom&aacute;s entre las dos mujeres en el sof&aacute; y yo en una silla enfrente. Levant&oacute; el vestido de mi esposa y puso una mano entre sus piernas mientras masajeaba las tetas de Victoria con la otra. Tom&aacute;s y Fernanda se besaron como verdaderos amantes.<\/p>\n<p>Me dio una punzada profunda en el coraz&oacute;n, pero tambi&eacute;n me emocion&oacute; incre&iacute;blemente. Vi a Fernanda deslizarse en su regazo y desabrocharle los pantalones. Su mano liber&oacute; la polla de Tom&aacute;s de su prisi&oacute;n. Era aproximadamente del mismo tama&ntilde;o que mi pene, quiz&aacute;s un poco m&aacute;s grueso.<\/p>\n<p>Victoria se levant&oacute; y le quit&oacute; el vestido a Fernanda por la cabeza. Luego Victoria comenz&oacute; a desvestirse, no pude apreciar su cuerpo, estaba demasiado absorto en lo que suced&iacute;a alrededor de mi esposa, quien ahora tom&oacute; la polla de Tom&aacute;s en su boca y la chup&oacute; m&aacute;s y m&aacute;s profundamente. Victoria ahora le quit&oacute; la camiseta a Tom&aacute;s y luego le sac&oacute; los pantalones de las piernas. Despu&eacute;s de eso acarici&oacute; brevemente el co&ntilde;o de Fernanda, que gimi&oacute; con fuerza. Tom&aacute;s me mir&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Carlos, tu esposa es m&iacute;a ahora, la har&eacute; feliz esta noche, la follar&eacute; hasta el &eacute;xtasis total y tal vez se vuelva adicta y quiera follar conmigo una y otra vez&quot;.<\/p>\n<p>Lentamente acost&oacute; a Fernanda sobre su espalda y la empuj&oacute; hacia el reposabrazos del sof&aacute; con su trasero. Le abri&oacute; las piernas y puso su polla en la vagina de mi amada esposa. Victoria bes&oacute; a Fernanda c&aacute;lida y profundamente y casi sent&iacute; n&aacute;useas, no pod&iacute;a pensar m&aacute;s.<\/p>\n<p>&quot;Carlos, dime que me folle a tu esposa, que la haga feliz, corres el riesgo de que se vuelva adicta a m&iacute;&quot;. No pude pronunciar una palabra, tragu&eacute; saliva y quer&iacute;a pensar con claridad, pero no pude.<\/p>\n<p>Hubo un momento de silencio en la habitaci&oacute;n. Tom&aacute;s pas&oacute; su glande a trav&eacute;s de la raja de mi esposa hasta el cl&iacute;toris. Fernanda gimi&oacute;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s me mir&oacute; y me dijo: &quot;&iquest;Quieres que la penetre ya? M&iacute;rala Carlos, ella quiere tener esta polla caliente adentro ahora. Voy a hacer feliz a tu esposa, es m&iacute;a, ahora es m&iacute;a&quot;.<\/p>\n<p>Me escuch&eacute; decir con voz ronca: &quot;Hazla feliz. F&oacute;llala muy fuerte y hazla adicta a ti. Hazla gritar de placer. Haz lo que quieras con mi mujer, es tuya.&quot; Mientras dec&iacute;a estas palabras, sent&iacute; que mi esperma se derramaba en mi slip sin tocarme.<\/p>\n<p>Victoria tom&oacute; la polla dura de su amigo y la puso directamente en la puerta de mi esposa y Tom&aacute;s empuj&oacute; lentamente, poco a poco, dentro del co&ntilde;o de Fernanda hasta que lleg&oacute; al tope. Era una vista incre&iacute;ble. Mi esposa ten&iacute;a los ojos cerrados y gimi&oacute; profundamente cuando &eacute;l qued&oacute; completamente dentro de ella y se mantuvo quieto. Mi erecci&oacute;n apenas hab&iacute;a retrocedido, saqu&eacute; mi polla dura y manchada de mis pantalones y comenc&eacute; a masturbarme lentamente.<\/p>\n<p>Fernanda abri&oacute; los ojos y me mir&oacute;, una expresi&oacute;n que nunca olvidar&eacute;: obsesi&oacute;n, excitaci&oacute;n, felicidad, placer, todo sali&oacute; de sus ojos cuando dijo: &quot;Tom&aacute;s, es incre&iacute;ble tener tu polla dentro de m&iacute;. Soy tuya, haz cualquier cosa conmigo. Solo quiero que me folles. &iquest;Escuchaste a Tom&aacute;s? T&oacute;mame como quieras, soy tuya. Pero f&oacute;llame ahora o estallar&eacute; de lujuria&quot;.<\/p>\n<p>Nunca vi a mi mujer as&iacute;, tan desinhibida y cachonda. Solo miraba a Tom&aacute;s, que lentamente comenz&oacute; a moverse dentro de ella. &Eacute;l se tomaba su tiempo, casi volvi&eacute;ndola loca. Sac&oacute; su pene y de inmediato la volv&iacute;a a penetrar profundamente tres o cuatro veces. De nuevo &eacute;l se qued&oacute; inm&oacute;vil con su polla a fondo dentro de ella. &quot;&iquest;Cu&aacute;l te gusta m&aacute;s? &iquest;Mi polla o la de &eacute;l? &iquest;Me quieres? D&iacute;melo en voz alta.&quot;<\/p>\n<p>Fernanda me mir&oacute; como diciendo que &laquo;lo siento, no puedo evitarlo&raquo; y luego dijo con voz temblorosa: &quot;S&iacute;, Tom&aacute;s, me encanta tu polla, es la que m&aacute;s me gusta&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;A qui&eacute;n amas m&aacute;s? Vamos, cu&eacute;ntanos todo, puta cachonda, dime a qui&eacute;n amas m&aacute;s y qui&eacute;n deber&iacute;a follarte ahora y siempre. D&iacute;lo en voz alta para que tu esposo pueda escuchar&rdquo;.<\/p>\n<p>&quot;Oh, Dios, perd&oacute;name, s&iacute;, Tom&aacute;s, te amo, solo te amo a ti, quiero que me folles hasta el cielo ahora mismo. Vamos, f&oacute;llame, te amo&rdquo;, grit&oacute; en voz alta.<\/p>\n<p>Por un lado, me rompi&oacute; el coraz&oacute;n cuando escuch&eacute; que mi esposa amaba m&aacute;s a otro hombre, pero por otro lado, estaba tan emocionado de nuevo que ya no pod&iacute;a pensar con claridad.<\/p>\n<p>Simplemente me qued&eacute; sentado en mi silla y observ&eacute; c&oacute;mo este hombre apu&ntilde;alaba dura y brutalmente a mi amada esposa. Ella gritaba de placer y presionaba su pelvis contra sus fuertes embestidas. Follaba a mi Fernanda sin cesar y nuevamente tuve que contenerme para no correrme. Dur&oacute; al menos 10 minutos durante los cuales mi esposa estaba en una especie de orgasmo constante y solo gritaba y convulsionaba hasta que Tom&aacute;s le sac&oacute; su polla y se desliz&oacute; hacia arriba para ponerla en la boca de ella: &quot;Vamos, ch&uacute;pala, tr&aacute;gatelo todo, puta cachonda.&quot;<\/p>\n<p>El cuerpo de &eacute;l se puso r&iacute;gido y con un gru&ntilde;ido profundo pude verlo estallar en la boca de mi esposa. No me contuve m&aacute;s y me masturb&eacute; como un hombre pose&iacute;do y roci&eacute; en un arco alto el piso de la habitaci&oacute;n. Mi Fernanda se trag&oacute; toda su carga y luego cay&oacute; hacia atr&aacute;s. Pens&eacute; que pod&iacute;a haberse desmayado, pero abri&oacute; los ojos y lo tom&oacute; de la cabeza y enred&oacute; sus dedos en el pelo de &eacute;l: &quot;Gracias, Tom&aacute;s, fue lo mejor que he experimentado. Estoy tan feliz.&quot;<\/p>\n<p>Tom&aacute;s no dijo nada, ahora se dedic&oacute; a su novia, a quien acost&oacute; en el suelo y lentamente comenz&oacute; a lamer hasta que ella se sacudi&oacute; por un orgasmo. Luego la dio vuelta y comenz&oacute; a follarla lentamente por el culo.<\/p>\n<p>Fernanda se levant&oacute;, se puso el vestido, recogi&oacute; sus zapatos y me dijo en voz baja: &quot;Vamos&quot;. En el ascensor me dijo: &quot;Salgamos de este hotel ya mismo.&quot;<\/p>\n<p>Mis pensamientos eran demasiado turbulentos. Este fin de semana hab&iacute;a cambiado para siempre nuestras vidas en todos los &aacute;mbitos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 22<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Mi nombre es Carlos Borr&aacute;s, nac&iacute; en Valencia en mayo de 1975 y actualmente vivo en Madrid con mi esposa Fernanda y nuestra hija Mariel. 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