{"id":40563,"date":"2024-07-25T22:10:00","date_gmt":"2024-07-25T20:10:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/infidelidad\/una-apuesta-y-un-deseo-no-confesado\/"},"modified":"2024-07-25T22:03:37","modified_gmt":"2024-07-25T20:03:37","slug":"una-apuesta-y-un-deseo-no-confesado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-apuesta-y-un-deseo-no-confesado\/","title":{"rendered":"Una apuesta y un deseo no confesado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40563\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 25<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta es mi historia con una pelirroja, novel y brillante docente de una prestigiosa universidad y de c&oacute;mo nos conocimos; disfrutamos de una peculiar, fugaz y fogosa relaci&oacute;n y vivimos una asombrosa experiencia que a ambos nos cambi&oacute;.<\/p>\n<p>Asimismo, veremos lo bueno que resulta tener amistades que honran su palabra y la cumplen oportuna e integralmente y como, a veces, lo que consideramos fue una monumental metida de pata, termina convirti&eacute;ndose en la llave que abre la cerradura.<\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>La fluorescente luz que iluminaba fr&iacute;amente el pasillo esa media ma&ntilde;ana, para variar un poco, no me incomodaba en lo absoluto. El a&ntilde;o finalizaba y contra todo pron&oacute;stico no pod&iacute;a ser de mejor manera tanto en lo personal como en lo acad&eacute;mico.<\/p>\n<p>El a&ntilde;o 2012 terminaba para todo el mundo, pero al menos para m&iacute;, su sabor era dulce. Eso y todo cuanto hab&iacute;a vivido durante el &uacute;ltimo trimestre, pensaba sentado en la tradicional banca sin inter&eacute;s, la misma en la que, a comienzos de a&ntilde;o y tras consolidarse mi separaci&oacute;n, rumiaba mi maldita suerte.<\/p>\n<p>Meses pasaron y el panorama era diametralmente opuesto. Un primer a&ntilde;o impecable; encontrar a tres amigos incre&iacute;bles (Daniela (38), Charly (32) y Rodrigo (47) y conocer al jefe de carrera y profesor de derecho pol&iacute;tico y a la docente de la c&aacute;tedra de Introducci&oacute;n al derecho, Fresia Castell&oacute;n y, para mayor abundamiento, gozar de un aire de favorito con cada uno de ellos.<\/p>\n<p>Leg&iacute;timamente adquirido el primero, pues fue a base de estudiar mucho, luego con la segunda fue con a&uacute;n m&aacute;s estudio, pero adem&aacute;s con la ventaja de clases particulares cada vez m&aacute;s intensas y seguidas que fueron surgiendo despu&eacute;s de lo que yo cre&iacute; en su oportunidad hab&iacute;a sido un error. Las personas pasaban, pero en realidad no estaban ah&iacute;. Mir&eacute; hacia la puerta de la sala. A&uacute;n nada. Segu&iacute; con mi retrospectiva.<\/p>\n<p>Mi vida en la universidad vespertina era relativamente normal hasta que en una fiesta universitaria antes de las fiestas patrias (fines de agosto), totalmente ebrio, termin&eacute; follando con una de las cerebritos lame suelas de los profes, confundi&eacute;ndola con otra persona.<\/p>\n<p>El lunes siguiente, a la hora del &uacute;ltimo caf&eacute;, mi amiga Daniela que llegaba detr&aacute;s de nosotros por pasar al ba&ntilde;o antes, incluso antes de tomar asiento, comenz&oacute; a hablar r&aacute;pida y subrepticiamente.<\/p>\n<p>Daniela: adivinen de quien hablaban la profe y la cerebrito de culo respingado, reci&eacute;n, reci&eacute;n, reci&eacute;n&#8230; pues de ti David, de ti&hellip; escuch&eacute; a la profe preguntar: En serio me est&aacute;s hablando del mismo alumno, David Soto Stefansky&hellip; a lo que ella contest&oacute;. Si, profe, del mismo&hellip;<\/p>\n<p>Una semana despu&eacute;s, acab&aacute;bamos de sentarnos en nuestra mesa para la junta diaria a compartir un caf&eacute; una hora antes del inicio de clases cuando de improviso apareci&oacute; la profesora Fresia. Salud&oacute; a cada uno al tiempo que Rigo le acercaba una silla.<\/p>\n<p>Fue la &uacute;nica vez que en rigor nos pregunt&oacute; directamente si nos pod&iacute;a acompa&ntilde;ar, pues casi de inmediato se nos hizo familiar su compa&ntilde;&iacute;a. Sin ir m&aacute;s lejos, a mediados de septiembre ya era habitual que a la hora de la junta fu&eacute;ramos 5 y no 4 en nuestras tertulias las que por cierto enriqueci&oacute; con su infinita erudici&oacute;n tomando en cuenta sus n&oacute;veles 36 confesados a&ntilde;os y su hermosa cara de ni&ntilde;a buena.<\/p>\n<p>Desde el principio para Daniela fui el foco de las bromas con la profe. Acerca de lo mucho que me miraba y en c&oacute;mo lo hac&iacute;a y sobre todo en la supuesta diferencia que hab&iacute;a entre sus sonrisas hacia los dem&aacute;s y las dirigidas a m&iacute;.<\/p>\n<p>A pesar de replicarle todo el tiempo sus bromas, argumentando que solo era su imaginaci&oacute;n, comenc&eacute; a notar que mi amiga no estaba del todo equivocada (o eso cre&iacute; ver) y sus comentarios lejos de molestarme solo contribuyeron a sumar coraje para de una vez por todas, invitarla a salir.<\/p>\n<p>Y, un par de d&iacute;as despu&eacute;s, lo hice. El &uacute;ltimo martes de septiembre se materializ&oacute; nuestra primera cita. Result&oacute; ser (a pesar de lo mucho que nos re&iacute;mos), seg&uacute;n yo, un completo desastre, pues nada sali&oacute; como lo hab&iacute;a planeado. Sin embargo, Fresia, al poco me confesar&iacute;a que nunca se hab&iacute;a divertido tanto en una cita en su vida.<\/p>\n<p>Quiz&aacute;s por ello, esa misma noche quedamos en volver a vernos el viernes de esa misma semana en lo que fue, oficialmente, la segunda cita. Si durante la primera hubo una atm&oacute;sfera cordial, amistosa y llena de ganas de escuchar y empat&iacute;a, la segunda tuvo, podr&iacute;a decirse, dos etapas muy marcadas.<\/p>\n<p>Al principio todo fluy&oacute; tal cual hab&iacute;a sido el martes pasado. Las conversaciones fueron espont&aacute;neas y escuchadas, pero -casi al final- tom&oacute; un cariz distinto, pues y no s&eacute; quien lo hizo primero, la cuesti&oacute;n es que ambos comenzamos a mirarnos con un evidente y contenido deseo, empero ni un beso nos dimos aquella vez.<\/p>\n<p>La tercera cita no se llev&oacute; a cabo sino hasta un par de d&iacute;as despu&eacute;s del d&iacute;a de la raza, mediaba octubre. El sol desaparec&iacute;a en el horizonte, pintando las nubes de v&iacute;vidos anaranjados, rojos y violetas cuando el tel&eacute;fono me sac&oacute; de mis cavilaciones. Era ella. Me ped&iacute;a estar en su Depto. en una hora. Luego de preguntarle muchas veces si algo malo pasaba, contest&aacute;ndome pacientemente a todas y cada una de ellas negativamente, acept&eacute;.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Ha sido por lejos la cita m&aacute;s larga en toda mi vida. Llegu&eacute; a sus aposentos un jueves en la noche, tipo 10 pm y entre mucho romance, consideraci&oacute;n, tierna exploraci&oacute;n y erotismo, volvimos al mundo real reci&eacute;n el siguiente lunes. Recuerdo que esa noche&hellip;<\/p>\n<p>Su puerta se abri&oacute; en cuanto son&oacute; el timbre. Solo pude ver de ella su cabeza con el pelo suelto (como casi nunca) y un pie desnudo. &ndash;Pasa-, se&ntilde;al&oacute; en un ronco tono de voz. En el interior predominaba la oscuridad. La excepci&oacute;n era una tenue luz proveniente de una peque&ntilde;a l&aacute;mpara ubicada a la derecha de la puerta, detr&aacute;s de un bello sitial.<\/p>\n<p>Se escuchaba de fondo, en un moderado volumen, m&uacute;sica anglosajona de los 80. Unos cuantos pasos tras atravesar la puerta detuve mi andar. Escuch&eacute; a mis espaldas el sonido del pestillo asegurando la entrada, volte&eacute; y pude ver primero su silueta y luego, una vez los ojos se acostumbraban a la falta de luz, su hermosa desnudez ante m&iacute;.<\/p>\n<p>La profesora de Introducci&oacute;n al Derecho es una pelirroja que mide 1.55 m, &nbsp;delgada, pero curvil&iacute;nea. Su larga y ligeramente ondulada cabellera color bronce siempre iba tomada en una cola de caballo hasta el final de la primera cita. Usaba, adem&aacute;s, unos horribles lentes de gruesos cristales que m&aacute;s que ayudarla a ver el mundo, la ocultaban de &eacute;l, pues due&ntilde;a era de finos, delicados y lindos rasgos faciales, sobresaliendo sus gruesos labios los que enmarcaban una generosa boca.<\/p>\n<p>Aquella pelirroja en poco m&aacute;s de metro y medio pod&iacute;a presumir, mas nunca la vi hacerlo, de exhibir estrechos, tanto hombros como cintura; perfectos senos de mediano tama&ntilde;o, coronados ambos por breves aureolas cada una finamente rematada por rosados y bien definidos pezones.<\/p>\n<p>Proporcionadas eran las caderas. Las excitantes curvas flu&iacute;an hasta un armonioso culito, sensualmente antecedido por dos p&iacute;caras margaritas que sobresal&iacute;an rematando su espalda baja. Este bello trasero no era ni grande mi peque&ntilde;o, formado por firmes y redondos gl&uacute;teos elegantemente sujetos a dos estilizadas y largas piernas, apoyadas ambas en dos bellos pies de finos dedos. En fin, estimo que sus medidas andaban por los 80-60-90.<\/p>\n<p>Mir&oacute; al suelo todos esos segundos de contemplaci&oacute;n hasta que levant&oacute; su rostro, buscando el m&iacute;o. En cuanto nuestras miradas se cruzaron se acerc&oacute; dos pasos, deteni&eacute;ndose a escasos cent&iacute;metros de m&iacute;. Sin quitarme la mirada, se&ntilde;al&oacute; en el tono m&aacute;s casual que pudo reunir:<\/p>\n<p>Fresia: pens&eacute; mucho en si correspond&iacute;a o no esto&hellip; y finalmente decid&iacute; que ambos somos mayores de edad -comenz&oacute; a tocarme, el torso, est&oacute;mago para bajar no muy lentamente hasta la entre pierna- y si no mezclamos los roles&hellip; creo que no debi&eacute;semos tener ning&uacute;n tipo de dificultad&hellip; Adem&aacute;s&hellip; quiero saber si se cumple eso de que est&aacute;s seguro que soy una mujer que me veo mejor sin ropa que con ella&hellip;<\/p>\n<p>Yo: -retrocediendo unos cent&iacute;metros solo de lo nervioso que estaba-. Pues&hellip; definitivamente luces mejor sin ropa&hellip;<\/p>\n<p>En un arrebato reduje a&uacute;n m&aacute;s la distancia que nos separaba con el fin de besarle los labios, pero en un r&aacute;pido y suave adem&aacute;n, interpuso su suave y arom&aacute;tica mano derecha entre las bocas, sonri&oacute; y comenz&oacute; a agacharse. Baj&oacute; hasta quedar a la altura de mi ya excitada polla. Una vez all&iacute;, baj&oacute; mis pantalones y slips para luego dar inicio a una deliciosa mamada.<\/p>\n<p>Recuerdo que esa noche tuvimos tres prolongadas, a veces tiernas, a veces bruscas, sesiones de caliente sexo. Sin embargo, no fue hasta el s&aacute;bado a media tarde cuando nos dimos el primer beso en la boca como corresponde. Recuerdo que fue largo, h&uacute;medo, acariciado y manoseado, er&oacute;tico y tierno a la vez.<\/p>\n<p>El domingo agonizaba cuando juntos alcanz&aacute;bamos un &uacute;ltimo orgasmo. Durante todo este tiempo hab&iacute;amos practicado el sexo repetida y constantemente. Realizamos todo aquello que se nos ocurri&oacute; y en el proceso no dejamos de re&iacute;rnos, conocernos y entregarnos como dos libros abiertos, no solo para ser le&iacute;dos, sino con var&iacute;as p&aacute;ginas en blanco para ser escritas.<\/p>\n<p>Al despedimos la ma&ntilde;ana del lunes (por casi 20 minutos) para que cada uno fuera a cumplir con sus actividades cotidianas, Fresia, luego del pen&uacute;ltimo beso, pregunt&oacute; a qu&eacute; hora me desocupaba. Con la respuesta contra pregunt&eacute;: por qu&eacute;, recibiendo de su parte una enigm&aacute;tica sonrisa y su mano estirada con 4 llaves de diferentes colores.<\/p>\n<p>En cuanto las tuve en la mano, dijo. -El que llega primero hace la cena. Llego pasadas las siete de la tarde- Bes&oacute; mis labios, apenas roz&aacute;ndolos, dio la vuelta y camin&oacute; con parsimonia hacia la salida.<\/p>\n<p>Una vez en el umbral, volte&oacute; el rostro, lanz&oacute; un beso a la distancia y sali&oacute; del depatamento cerrando la puerta silenciosamente. As&iacute;, sin mediar m&aacute;s palabras comenzamos a vivir una relaci&oacute;n de pareja como de reci&eacute;n casados.<\/p>\n<p>Contrario a lo que pens&eacute;, tuve que estudiar mucho m&aacute;s de lo que estaba acostumbrado, siempre supervisado por Fresia, quien exig&iacute;a un oportuno y cabal pago por sus horas pedag&oacute;gicas. La moneda era, hacer el amor lo m&aacute;s frecuentemente posible. Obvio que pagaba con prontitud y alegremente.<\/p>\n<p>El sexo, desde el primer d&iacute;a y siempre, fue una continua exploraci&oacute;n. Fantase&aacute;bamos todo el tiempo y el tr&iacute;o HMH no era la menos mencionada por ella. Tanto as&iacute; que ella misma un d&iacute;a lleg&oacute; con un consolador que usamos esa misma noche y desde ah&iacute; en repetidas oportunidades, siempre imitando una doble penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>No me sorprendi&oacute; cuando una noche de mediados de diciembre, faltando pocos d&iacute;as antes del examen y luego de un prolongado silencio tras hacer el amor larga, tierna y consideradamente, sac&aacute;ndome del sopor del primer sue&ntilde;o, de pronto espet&oacute;:<\/p>\n<p>Fresia: Da&hellip; est&aacute;s despierto?<\/p>\n<p>Yo: -sin cambiar la postura- no&hellip;<\/p>\n<p>Fresia: ya po&hellip; es que&hellip; recuerdas anoche cuando te despert&eacute; de madrugada para follar&hellip;<\/p>\n<p>Yo: -aun sin cambiar de posici&oacute;n- mmmmm&hellip; cosita rica&hellip; claro que lo recuerdo, pero ahora que lo mencionas, tambi&eacute;n recuerdo que nunca me contaste el por qu&eacute; de los porqueses&hellip;<\/p>\n<p>Fresia: mira&hellip; sacar&eacute; todos los detalles&hellip; en una piscina abrazados, ambos con nuestros trajes de ba&ntilde;o, nos toc&aacute;bamos cuando de pronto sent&iacute; otras manos y fue como oh, qu&eacute; bueno, era lo que me faltaba y ambos los disfrut&aacute;bamos por igual&hellip; estoy preocupada porque despu&eacute;s que me hiciste eyacular, a veces, a pesar de sentirme satisfecha, igual podr&iacute;a sentir un orgasmo m&aacute;s&hellip; Estoy mal??<\/p>\n<p>Yo: esc&uacute;cheme, Sra. Fresia&hellip; hace 6 semanas eras una completa nerds y ahora te has convertido en una mujer gozadora del sexo&hellip; pasaste sin intermedios de tener relaciones sexuales con tu ex esposo 1 vez a la semana por ocho a&ntilde;os de la misma manera a en unas cuantas semanas incluso haber practicado con &eacute;xito el sexo anal&hellip; te pregunto&hellip; t&uacute; lo sientes malo???<\/p>\n<p>Fresia: no creo sea una cuesti&oacute;n de si es malo o no&hellip; es que me impresiona cuanto ha cambiado mi vida en unas cuantas semanas&hellip; y, con la misma intensidad, me gusta y me da miedo&hellip; pero sabes&hellip; olv&iacute;dalo, son tonter&iacute;as&hellip; deb&iacute; tomar tu sugerencia del consolador como coestrella&hellip; me puedes abrazar&hellip;<\/p>\n<p>Yo: no tengas miedo de lo que sientes&hellip; canal&iacute;zalo y v&iacute;velo a concho, tal y como lo vienes haciendo desde hace un tiempo a esta parte. Ten precauci&oacute;n de cu&aacute;ndo y con quien explorar para que siempre sea una experiencia placentera. Dem&aacute;s est&aacute; decirlo, aun as&iacute; lo har&eacute;. Sabes que cuentas conmigo para lo que sea que quieras&hellip; Todo es conversable.<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>Una sonrisa se dibujo en mi cara recordando ese abrazo y las palabras de arrullo que susurraba en su o&iacute;do para tranquilizarla. As&iacute; se qued&oacute; dormida. Estaba a&uacute;n en mis pensamientos, por lo que no sent&iacute; aproximarse una persona que, de pronto, dej&oacute; caer su cuerpo bruscamente al lado del m&iacute;o, empuj&aacute;ndome en el proceso.<\/p>\n<p>Daniela: disculpa Da&hellip; te asust&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>Yo: un poco&hellip; pensaba en&hellip; bueno hac&iacute;a un resumen del a&ntilde;o. Cuando es tu turno del examen.<\/p>\n<p>Daniela: vengo de all&iacute;, Da&hellip; pas&eacute;!!!<\/p>\n<p>Nos fundimos en un profundo abrazo durante el cual pude sentir sus tremendos pechos y delineada cintura. Mi verga reaccion&oacute; de inmediato y luego de un par de segundos nos separamos lo suficiente para vernos al rostro.<\/p>\n<p>Yo: Dani&#8230; y los monos&hellip;<\/p>\n<p>Dani: Dijeron que estuvieras tranquilo, pues ambos se presentar&iacute;an en la primera vuelta&hellip; que lamentaron no hacerlo en la voluntaria, pero que no postergar&iacute;an m&aacute;s la agon&iacute;a.<\/p>\n<p>Yo: que bueno&hellip; y vienes con nosotros al departamento de Fresia???<\/p>\n<p>Dani: me da lata no poder asistir, pero me contenta mucho la raz&oacute;n por la cual faltar&eacute;&hellip; Te cuento que mi esposo rechaz&oacute; una nueva asignaci&oacute;n y pasar&aacute; las fiestas navide&ntilde;as en familia. Las ni&ntilde;as y yo estamos muy contentas&hellip;<\/p>\n<p>Yo: cuanto me alegra amiga m&iacute;a&hellip; de verdad&hellip; aunque de verdad por otro lado, me arrepiento de haber sido tan caballero aquella vez.<\/p>\n<p>Dani: -jajaj, idiota&hellip; -luego, abraz&aacute;ndome con m&aacute;s fuerza a&uacute;n- espero &eacute;sta sea una real oportunidad para mi matrimonio&hellip; que me dar&aacute;s para navidad, amigo???<\/p>\n<p>Yo: -solt&aacute;ndola de mala gana- ya te lo di&hellip; a ti y a los monos&hellip;<\/p>\n<p>Dani: ah s&iacute;??? Y cu&aacute;ndo se pude saber que no me di ni cuenta???<\/p>\n<p>Yo: hace unos d&iacute;as, y debido a que nos vio estudiando duro a los 4, Fresia me pregunt&oacute; qu&eacute; parte de los contenidos dominaban m&aacute;s y menos t&uacute;, Charly y el Rigo, tras lo cual me limit&eacute; a comentarle que detestabas las clasificaciones, pero que en lo concerniente a la teor&iacute;a de la ley, sobre todo lo relacionado a sus alcances y efectos te manejabas fenomenal. Lo mismo para los otros dos monos.<\/p>\n<p>Dani: eso fue lo que conversabas con la profe, perd&oacute;n, Fresia&hellip;<\/p>\n<p>Yo: no&#8230; Fresia me dec&iacute;a que&hellip;<\/p>\n<p>De s&uacute;bito la puerta de la sala se abri&oacute; ruidosamente. De ella, casi cay&eacute;ndose sali&oacute; Charly. Cuando nos ubic&oacute; con la mirada alz&oacute; los brazos, vociferando la frase: &ldquo;tienen un amigo con distinci&oacute;n m&aacute;xima, cabros&rdquo; y luego repiti&oacute; distinci&oacute;n m&aacute;xima, distinci&oacute;n m&aacute;xima&hellip;<\/p>\n<p>Fue todo muy r&aacute;pido. Con Daniela nos soltamos y corrimos al encuentro de nuestro amigo para fundirnos en un sentido abrazo los tres. Al soltarnos est&aacute;bamos con la respiraci&oacute;n agitada y la alegr&iacute;a dibujada en los rostros.<\/p>\n<p>Charly: no quiero recordarle a cierta persona que hay una tonta e insignificante apuesta que pagar&hellip;<\/p>\n<p>Yo: de qu&eacute; hablas Charly? Esperen debo contestar.<\/p>\n<p>Era Fresia. Debido a que una inasistencia era inexcusable para el c&oacute;ctel organizado por y para ella, sus colegas, jefes y dem&aacute;s funcionarios de la Universidad, no se desocupar&iacute;a nunca antes de las 6 pm. Mientras charlaba pude notar que mis amigos conversaban con inusitado histrionismo. Charly agitaba los brazos como casi queriendo despegar del suelo y Dani los mov&iacute;a claramente tratando que su amigo se calmara y entrara en raz&oacute;n.<\/p>\n<p>Estaban en eso cuando Daniela comenz&oacute; a registrar el bolso del que sac&oacute; el celular para ipso facto iniciar una llamada. Menos de 10 segundos despu&eacute;s, movi&oacute; su cabeza en un gesto de asentimiento hacia Charly quien no ocult&oacute; su sorpresa y alegr&iacute;a. Al colgar intent&eacute; continuar con la conversaci&oacute;n anterior.<\/p>\n<p>Yo: -al llegar a su lado, pregunt&eacute;,- qu&eacute; me estoy perdiendo chicos&hellip;<\/p>\n<p>Daniela: la celebraci&oacute;n va, Da, voy, pero solo un rato&hellip; ped&iacute; permiso y me lo dieron.<\/p>\n<p>Yo: genial&hellip; mira&hellip; -Observaron juntos salir disparado a Charly en direcci&oacute;n a su amigo. El abrazo entre el Rigo y Charly nos adelantaba que todos hab&iacute;amos pasado el examen.-<\/p>\n<p>Daniela: pero solo un rato&hellip;<\/p>\n<p>Yo: ya te escuch&eacute;. Oigan&hellip; v&aacute;monos para el departamento&hellip; Fresia tardar&aacute;, pero llegar&aacute; por lo que les dijo que se sintieran como en su casa y celebraran porque se lo merec&iacute;an.<\/p>\n<p>Charly: pasemos por el whisky&hellip;<\/p>\n<p>Yo: no es necesario, en el Depto. hay de todo sobre todo whisky pensando en que alguna vez nos visitar&iacute;a el parcito. Vamos que Dani ya parti&oacute; en su auto.<\/p>\n<p>Entre vuelta y vuelta que se dio Charly, salimos casi media hora despu&eacute;s de Daniela. Pensaba en lo extra&ntilde;o que fue el que me pidiera las llaves, pero tras la demora result&oacute; ser un alivio saber que no estaba esperando en la calle, sola.<\/p>\n<p>Durante el camino, Charly no quiso contarnos de qu&eacute; se trataba la famosa apuesta y solo repet&iacute;a, una y otra vez, ya ver&aacute;n, ya ver&aacute;n, intercalando de cuando en vez: la sorpresita que se van a llevar&hellip;<\/p>\n<p>Mir&eacute; el reloj. Las 3 y cuarto pm. Fresia no llegar&iacute;a sino hasta las 6. Mov&iacute; la cabeza de un lado al otro&hellip; al menos tres horas y Dani se ir&iacute;a a las 5&hellip; Esto no pinta bien&hellip; -ojal&aacute; los chicos no se aburran y vayan-, me dije.<\/p>\n<p>Bajamos del carro para dirigirnos hacia el Depto. Este mostraba signos de vida, pues contrario a como lo dej&eacute;, el ventanal del balc&oacute;n se encontraba abierto y las cortinas corridas, cubriendo por completo todas las ventanas. Sent&iacute; curiosidad nuevamente.<\/p>\n<p>Tocamos el timbre. Desde el interior escuchamos por encima de la m&uacute;sica de Bob Marley la voz de Dani y sus apresurados y descalzos pasos, anunciando que hab&iacute;a escuchado.<\/p>\n<p>No la vimos sino al darnos vuelta una vez traspasamos el umbral y Daniela cerrara la puerta. Quedamos at&oacute;nitos. Se ve&iacute;a exquisita. El pelo suelto y engalanada solo con una sexy humita color negro en su estilizado cuello y su reloj de pulsera abrazando su femenina mu&ntilde;eca izquierda.<\/p>\n<p>Desnuda frente a nosotros, apoyando su peso en la pierna izquierda ligeramente atr&aacute;s, las manos en las caderas, nos observaba con cara entre divertida y claramente con menos verg&uuml;enza, de pronto dijo, -es sin tocar, estamos? Entonces, si&eacute;ntense en el sof&aacute;. Al tiro les explico-.<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>Nuestra compa&ntilde;era Daniela es una mujer casada, dos hijos, 38 muy requetebien conservados a&ntilde;os por uno que otro retoque y contantes ejercicios. Trigue&ntilde;a, cabello negro, ondulado y largo hasta los codos.<\/p>\n<p>Profundos y expresivos ojos tan marrones que parec&iacute;a que fueran del mismo tono azabache de su llamativa cabellera, adornan su bello y angelical rostro. Cuento corto: Su aspecto tanto en cuanto al rostro como tambi&eacute;n al cuerpo, es muy similar a la actriz Natalie Portman.<\/p>\n<p>Usualmente usaba el pelo tomado en una cola de caballo y vestimenta de gimnasio. O sea, ajustados petos sin ropa interior, debajo de chaquetas con cierre en medio a juego, ce&ntilde;idas calzas largas, a media pierna, cortas y muy cortas, sexys colales, diminutos soquetes y zapatillas de todos los colores y formas.<\/p>\n<p>En otras palabras, Daniela era una diminuta, curvil&iacute;nea, bella y sensual mujer. Cierto es que siempre fue media calentona y en no pocas sesiones nocturnas de estudio, despu&eacute;s de unos tragos, m&aacute;s de algo dej&oacute; ver, pero nada como lo que estaba pasando.<\/p>\n<p>Todos sab&iacute;amos por su misma boca que Charly no una ni dos sino en varias oportunidades se le hab&iacute;a ofrecido, como su amante bandido y Dani, sonriendo divertida ya ni le contestaba. Y ahora, completamente desnuda, con sus pezones erguidos, inhiestos casi orgullosos de coronar unas breves y levemente m&aacute;s oscuras que el resto de su piel, aureolas. A pesar que mucho menos que al comienzo de todo esto, aun se le notaba tensa, mas enfrentaba la situaci&oacute;n con aplomo y. pens&eacute;, ciertamente con evidente gozo.<\/p>\n<p>Mis amigos tomaron asiento cada uno en una esquina del sof&aacute; que Daniela nos se&ntilde;al&oacute;, dejando vac&iacute;o el sitio entre ellos. Por mi parte, me sent&eacute; en el sitial ubicado a la derecha del sof&aacute;, pues estaba en diagonal con &eacute;l y no en la misma l&iacute;nea, logrando de ese modo mejor vista de todo el espacio a m&iacute; alrededor.<\/p>\n<p>En cuanto ocup&eacute; mi lugar comenc&eacute; a seguir el qu&eacute; hacer de mi amiga. Exagerando solo lo justo el movimiento de sus dibujadas caderas, nos sirvi&oacute; un vaso con whisky a cada uno, dej&aacute;ndonos recrearnos en su hermosa femineidad. Cuando todo estuvo presto, nuestra amiga se ubic&oacute; frente a nosotros y mir&aacute;ndonos alternativamente a cada uno a los ojos, se&ntilde;al&oacute;:<\/p>\n<p>Daniela: quiero explicar el por qu&eacute; de esto&hellip; La &uacute;ltima junta de estudio para el examen de hoy que hicimos en mi casa, convers&aacute;bamos con Charly y no recuerdo a pito de qu&eacute;, explota diciendo te apuesto lo que sea a que paso el examen con distinci&oacute;n&hellip; al menos.<\/p>\n<p>En susurros le contest&eacute; lo primero que se me vino a la mente. Estoy segura que pasar&aacute;s, pero de ah&iacute; a distinci&oacute;n, tomando en cuenta tu nota de presentaci&oacute;n&hellip; lo dudo&hellip;Mira, peladito, -agregu&eacute;- si logras eso ser&eacute; tu geisha por una noche, pero si no lo haces me pagar&aacute;s 100 pesos y adem&aacute;s dejar&aacute;s de ofrecerte como mi amante&hellip; Nos dimos la mano, previo escupito ceremonial en la palma y as&iacute; sellamos el acuerdo.<\/p>\n<p>Y que creen que pas&oacute;??? Este bruto lo hace&hellip; y aqu&iacute; estamos&hellip; les pido por favor entender que no es no&hellip; y como el tiempo es limitado les pregunto&hellip; que se les ocurre que haga para ustedes&hellip; -debieron ser como mucho 5 segundos los que dur&oacute; el silencio-<\/p>\n<p>Rigo: que te parece que seas nuestra modelo en un sesi&oacute;n de fotograf&iacute;a semi porno&hellip;<\/p>\n<p>Como todos callamos, entendimos t&aacute;citamente que la propuesta era buena y por ello la idea, &acute;prontamente se materializ&oacute;. En un instante fui y volv&iacute; por la c&aacute;mara de Fresia, dej&aacute;ndola sobre su tr&iacute;pode, grabando en modo video todo lo que pudiese pasar.<\/p>\n<p>Mientras me ocupaba de la c&aacute;mara los chicos se organizaron. Cada uno ser&iacute;a el director, fot&oacute;grafo, modelo o asistente por 5 minutos, comenzando el mismo Charly, para seguir con Rigo y luego yo, volviendo a Charly y comenzar el ciclo nuevamente.<\/p>\n<p>El reloj mostraba que nos quedaba poco m&aacute;s de una hora por lo que nos pusimos manos a la obra de inmediato. Corrimos las cortinas y comenzamos. Las sesiones de mis amigos fueron casi id&eacute;nticas. Ambos le pidieron que se tocara casi de inmediato, los dos iniciaron la sesi&oacute;n con ella desnuda, exponi&eacute;ndola y us&aacute;ndola como sl fuese una esclava. No me agrad&oacute; y a Daniela nunca la not&eacute; a gusto.<\/p>\n<p>Fue cuando Rigo comenzaba que me decid&iacute;. Al volver, mi amigo ya casi finalizaba y la cara de la modelo evidenciaba que de seguir igual necesitar&iacute;a estar mucho m&aacute;s ebria de lo que ya estaba o morir&iacute;a de aburrimiento.<\/p>\n<p>Yo: -estirando sobre el sof&aacute; varias sexis prendas que Fresia hab&iacute;a comprado recientemente -ya mono&hellip; es mi turno&hellip; -le dije a Rigo y mirando a Dani agregu&eacute;-, elije tres&hellip; y te los pones y sacas cuando te lo diga, pero t&uacute; escoges el orden en el que los luces. Te parece?<\/p>\n<p>De los atuendos que le suger&iacute;. 3 escogi&oacute;. Todos del tipo para ir a la cama. Es decir, vestidos holgados, cortos, de algod&oacute;n o seda, de un solo color o transparentes y sujetos por insignificantes pabilos. Comenz&oacute; con uno blanco, delgado y holgado por lo que pod&iacute;a ver con nitidez su figura a su trav&eacute;s.<\/p>\n<p>Yo: te ves preciosa, amiga. Ahora quiero que te pares ah&iacute;. Camines muy lentamente hacia m&iacute; y justo un paso antes de llegar a mi lado, abruptamente cambies de direcci&oacute;n hacia el balc&oacute;n. Te detienes en el ventanal de acceso y volteas para mirar directamente a la c&aacute;mara y en esa mirada me expreses lo que estar&aacute;s sintiendo. Comprendiste las instrucciones?<\/p>\n<p>Lo llev&oacute; a cabo con elegante erotismo, mirando a la c&aacute;mara solo cuando deb&iacute;a de hacerlo. Durante la primera parte del trayecto por medio de se&ntilde;as, le fui dando instrucciones de d&oacute;nde y c&oacute;mo ponerse. Fue de ese modo hasta que comenc&eacute; a notar que Daniela estaba participando de buen grado, ya que de pronto, t&iacute;midamente al principio, comenz&oacute; a tomar la iniciativa.<\/p>\n<p>La &uacute;ltima que hizo antes de llegar al ventanal fue sentarse sobre una silla al rev&eacute;s o dicho de otro modo, con el respaldo como pechera, erguido el tronco, manos en las caderas, separadas las rodillas, mostrando un pecho casi completamente.<\/p>\n<p>Luego, baj&oacute; el otro pabilo dejando sus pechos totalmente expuestos. Acto seguido, se puso de pie con felina agilidad para dejar escurrir la prenda caderas abajo, tomando al un&iacute;sono otra. Esta vez, una de infarto.<\/p>\n<p>En rigor, no era un vestido, sino una sudadera para jugar b&aacute;squetbol talla L que Fresia utilizaba para dormir y provocarme. La desliz&oacute; sobre su cabeza, dejando sus dos hermosos y compactos senos casi completamente expuestos. Pero eso no era todo, era tan corto que apenas le cubr&iacute;a la totalidad de su respingado culito.<\/p>\n<p>De la silla donde los 4 quedamos excitados, camin&oacute; sobre sus pasos hasta la alfombra a los pies del sof&aacute; y los sitiales. Se estir&oacute; repetidas veces en un vano intento de tocar el techo, mostrando en cada intento sus maravillosas y perfectas nalgas y un carnoso, depilado y, pudimos notar, h&uacute;medo co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Al cabo de mucho m&aacute;s de un minuto, decidi&oacute; parar y cambiarse por &uacute;ltima vez. Entonces, en un felino adem&aacute;n, se calz&oacute; por la cabeza un corto y totalmente transparente baby doll dentro del cual parec&iacute;a una diosa.<\/p>\n<p>Daniela: -mir&aacute;ndome a los ojos, con la voz ronca dijo- quiero que sigas t&uacute; detr&aacute;s de la c&aacute;mara&hellip; puede, cierto Charly??? &ndash;El aludido asinti&oacute; torpemente-<\/p>\n<p>Yo: Rigo, amigo, porque no sacas fotos mientras sigo con el video&hellip; y t&uacute;, Charly sirve de algo y sirve m&aacute;s whisky por favor. Dani, cari&ntilde;o, necesitas ayuda? &ndash;Tom&eacute; su silencio como un No, pues ya estaba enfrascada en su calentura, toc&aacute;ndose sensualmente todo el cuerpo-.<\/p>\n<p>El tiempo pas&oacute; volando. Cuando faltaban cerca de 7 minutos para las 5 contact&eacute; a Fresia por video llamada. En cuanto contest&oacute; le dije mira, volteando el foco de la c&aacute;mara de mi celular, convirti&eacute;ndola en espectadora de primera fila. Al minuto, mostrando mi rostro le digo, mira lo que te est&aacute;s perdiendo&hellip; luego te cuento todo&hellip; te extra&ntilde;o&hellip; chaol&iacute;n&hellip;. Y cort&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>El segundero no alcanzaba a completar la segunda vuelta luego del fin de la transmisi&oacute;n cuando casi por instinto Daniela mir&oacute; su reloj, eran casi las 5 menos 5. Durante los minutos previos estuvo desnuda sobre la alfombra, masturb&aacute;ndose, en varias poses, hasta el orgasmo para nosotros. Se incorpor&oacute; con cierta pereza.<\/p>\n<p>Daniela: -se vest&iacute;a mientras hablaba- chicos, a pesar de querer seguir aqu&iacute; con ustedes, el deber me llama y por ello debo partir, pero les prometo aqu&iacute; y ahora que esto se va a repetir. No recuerdo haber estado m&aacute;s excitada que hoy al masturbarme y ahora que lo pienso, Boris, mi esposo, nunca me ha pedido que me de placer delante de &eacute;l&hellip;<\/p>\n<p>Charly: eso espero&hellip; no que te pida te masturbes para &eacute;l, sino que eso de que esto se repita&hellip; &iquest;estamos? mira c&oacute;mo me dejas. &ndash;le dijo mostr&aacute;ndole su erecto miembro asom&aacute;ndose a trav&eacute;s del cierre del pantal&oacute;n. Todos re&iacute;mos-.<\/p>\n<p>Se despidi&oacute; con un ardiente beso de cada uno y sin m&aacute;s se fue, pero hizo sonar el timbre de inmediato, pues dejaba sobre la mesa su bolso. Volvi&oacute; a besarnos y, nuevamente, parti&oacute;. Sin embargo, no alcanzamos a sentir su ausencia porque ni 10 minutos hab&iacute;an pasado desde que se fuera cuando el timbre volvi&oacute; a sonar. Todos pensamos que por fin eran las pizzas.<\/p>\n<p>V<\/p>\n<p>Dos minutos despu&eacute;s de la doble despedida, mis amigos, ya pasados de copas, mas no ebrios del todo a&uacute;n, pidieron caf&eacute; para poder partir a sus hogares. A cambio, les ofrec&iacute; quedarse y seguir la celebraci&oacute;n. Aceptaron de inmediato.<\/p>\n<p>Al poco, corr&iacute;a en la televisi&oacute;n una pel&iacute;cula porno donde tres obreros se follaban a una due&ntilde;a de casa al tiempo que nosotros sentados en las mismas ubicaciones de antes, beb&iacute;amos paladeando el whisky sin perdernos detalle del filme.<\/p>\n<p>El timbre me sac&oacute; un tanto del sopor que produce la embriaguez. Las pizzas, pens&eacute;&hellip; Estir&eacute; mis brazos para sacar la pereza que me arrullaba. Apoy&eacute; ambas manos en los brazos del sitial y de una sola vez me vi erguido.<\/p>\n<p>Al abrir la puerta vi parada a un metro del umbral a mi Docente favorita, sonri&eacute;ndome con sus sensuales labios y sus cautivadores ojos al un&iacute;sono. Con ademanes pidi&oacute; me acercara. Vest&iacute;a un traje de dos piezas color esmeralda con la falda ajustada y larga hasta justo encima de las rodillas. Arriba luc&iacute;a una blusa color marfil semi transparente con un brassier en el mismo tono de la chaqueta. Sus piernas estaban envueltas en nylon de un caf&eacute; muy claro. Calzaba zapatos de tac&oacute;n alto tipo aguja a juego con su breve cartera y fina blusa.<\/p>\n<p>En ese momento Charly pregunt&oacute; desde su asiento que quien era, contest&aacute;ndole de inmediato que las pizas de otro. Pero Charly contraatac&oacute;: pero llamaste por las pizzas, cierto. &ndash;S&iacute;- contest&eacute; seco y ya no replic&oacute;.<\/p>\n<p>Fresia: -con voz muy baja- con quien est&aacute;s???<\/p>\n<p>Yo: con Charly y Rigo. Daniela se acaba de ir. Est&aacute;n m&aacute;s pasados de copas que yo por lo que les ofrec&iacute; pernoctar&hellip; Espero no te moleste&hellip; pero pasa&hellip;<\/p>\n<p>Fresia: no me molesta, pero&hellip;<\/p>\n<p>Yo: Est&aacute;s hermo&hellip; no, qu&eacute; digo&hellip; no est&aacute;s, eres hermosa&hellip; me encanta tu pelo suelto&hellip; luces&hellip; cu&aacute;l es la palabra&hellip; radiante. Ven vamos a sentarnos con los chicos. Estamos viendo una pel&iacute;cula de cine alternativo, bien rara, estoy casi seguro en cuanto veas una escena la recordar&aacute;s. Ven as&oacute;mate y m&iacute;rala.<\/p>\n<p>Fresia: por supuesto que la recuerdo&hellip; pero estoy a poco de la ebriedad nivel 2 y caliente y sabes que esa no es una buena combinaci&oacute;n&hellip; y si mejor me acuesto calladita&hellip;<\/p>\n<p>Yo: mmm&hellip; me parece que tengo que entender con tus palabras que la prestigiosa, inteligente y hermosa docente se&ntilde;orita Fresia no pagar&aacute; una apuesta libremente adquirida y limpiamente perdida??? Yo solo te dije que si les preguntabas lo que cada uno dominaba, no solo contestar&iacute;an, sino que lo har&iacute;an rozando la perfecci&oacute;n. Fuiste t&uacute;, me parece har&aacute; ya poco m&aacute;s de una semana, la que agreg&oacute; las palabras m&aacute;gicas, como si de una guinda sobre el postre se tratara&hellip; Les voy a preguntar solo donde se supone son fuertes y no aceptar&eacute; nada menos que una distinci&oacute;n&hellip; si lo hacen ser&eacute; tu esclava desnuda por una semana, si fallan, lo ser&aacute;s t&uacute;&hellip;<\/p>\n<p>Fresia: ya no sigas&hellip; me siento chantajeada&hellip;<\/p>\n<p>Yo: no seas as&iacute; conmigo&hellip; debes reconocer que son palabras tuyas y no m&iacute;as las que te atan&hellip; al menos entra m&aacute;s ligera de ropa para saludarlos, hacer los honores unos minutos, para luego despedirse y le prometo que 10 minutos despu&eacute;s de eso, la sigo. Ma&ntilde;ana empezamos con eso de la esclava&hellip;<\/p>\n<p>Fresia: mmmm, pill&iacute;n, pero tienes raz&oacute;n, Da&hellip; soy la anfitriona&hellip;<\/p>\n<p>En cuanto entr&oacute;, se deshizo de su chaqueta y del calzado y fue directo a la sala, sorprendiendo a mis amigos viendo porno y jalando distra&iacute;damente de sus vergas al aire libre. Tras el bochorno inicial, el cual la misma due&ntilde;a de casa aplac&oacute; con bromas que a todos nos relajaron, tomamos asiento tal cual est&aacute;bamos, menos ella, manteni&eacute;ndose de pie en el espacio que me separaba de Rigo.<\/p>\n<p>Bromas como no se molesten en ocultar sus miembros por encontrarse una dama presente o si se cansan, me avisan y los ayudo o estar&aacute; disponible el espacio entre ustedes para alguien peque&ntilde;a como yo, entre otras similares le permitieron manejar la situaci&oacute;n desde el inicio.<\/p>\n<p>Sin quitarles la mirada a mis amigos lentamente se ubic&oacute; en medio de mis separadas piernas, juntas las rodillas, apoyando todo su firme y redondo culo sobre mi erecta verga.<\/p>\n<p>Una vez c&oacute;moda dio vuelta la cara y pregunt&oacute;: est&aacute;s c&oacute;modo? &ndash;Asent&iacute;.- Volvi&oacute; a torcer la cabeza para dirigirse a los chicos quienes la miraban con la boca abierta, jal&aacute;ndose sin pudor sus erectas vergas. Charly adem&aacute;s, palmeaba suavemente en el espacio vac&iacute;o entre &eacute;l y su amigo, invit&aacute;ndola a cambiarse de asiento. En un tono jovial les dijo.<\/p>\n<p>Fresia: -sin chaqueta, descalza, pero con medias de nylon bajo su falda.- Chicos&hellip; cu&aacute;l es mi vaso??? Mi brassier por un vaso con whisky&hellip; Qu&eacute; buena la pel&iacute;cula&hellip; educativa o no? Les molestar&iacute;a encender alguna luz&hellip; no me gusta tanta oscuridad, excepto en el cine&hellip; Eso, gracias&hellip;<\/p>\n<p>Yo: y eso de mi brassier por un vaso&hellip; tienes el vaso y el brassier y Rigo no tiene nada&hellip; me parece, profesora que en su poder est&aacute; el precio pagado y el objeto comprado, pero no entregado. -Los Comentarios sacaron las carcajadas de todos.-<\/p>\n<p>Mi profesora favorita aprovech&oacute; la distracci&oacute;n general y r&aacute;pidamente se despoj&oacute; de &eacute;l. En cuanto el ambiente se calm&oacute; estirando el brazo y sin tapar la evidente erecci&oacute;n de ambos pezones, entreg&oacute; la prenda. No sin antes notar la constante invitaci&oacute;n de Charly a cambiarse de asiento.<\/p>\n<p>Fresia: -sonriendo p&iacute;caramente primero a Rigo, luego a Charly para finalmente a m&iacute;- -a Rigo-temo tienes raz&oacute;n&hellip; toma ah&iacute; lo tienes&hellip; -a Charly- y t&uacute; sigues con eso&hellip; jejejeje&hellip; -a m&iacute;- ese que est&aacute; ah&iacute;, apuntando a Charly, es obstinado&hellip;<\/p>\n<p>Yo: no sabes cu&aacute;nto&hellip; yo que t&uacute;, para dejarlo tranquilo, aceptar&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>Fresia: es que&hellip;<\/p>\n<p>Yo: no muerden&hellip;<\/p>\n<p>Fresia: es que y si la que muerde soy yo&hellip; Da&hellip; estoy muy caliente&hellip;<\/p>\n<p>Yo: con mayor raz&oacute;n insisto en que vayas, toma, lo necesitar&aacute;s, -dije pas&aacute;ndole su vaso lleno, el que tom&oacute; con su mano derecha, llev&aacute;ndolo a la boca para de un solo trago vaciar su contenido-.<\/p>\n<p>Fresia: qu&eacute; es lo que quieres que haga?<\/p>\n<p>Yo: cari&ntilde;o, ac&aacute; la pregunta es qu&eacute; es lo que t&uacute; quieres hacer&hellip; y cr&eacute;eme cuando te digo, peque&ntilde;a, que hoy, aqu&iacute; y ahora no es el d&iacute;a de lo bueno o lo malo, sino aquel del quiero o no quiero&hellip; Nadie ser&aacute; juzgado por sus elecciones&hellip; as&iacute; que, por favor, sorpr&eacute;ndeme&hellip;<\/p>\n<p>Fresia: eres un pirata desalmado&hellip; estoy segura esto lo planeaste solito&hellip; quieres que esos dos me follen, pues bien, eso pasar&aacute;&hellip;<\/p>\n<p>Yo: por supuesto que pasar&aacute;, pero solo si t&uacute; as&iacute; lo quieres&hellip; pero ya que lo preguntas, la respuesta a si lo plane&eacute; es s&iacute;&hellip; sin embargo, en mi defensa debo agregar que nadie te oblig&oacute; a fingir sentirse mal para ausentarse de un evento en el cual deber&iacute;a estar para llegar de improviso&hellip; Rojis, quiero que entre los tres te regalemos la follada de tu vida&#8230; En todo caso, no hay problema si no quieres, es sol&hellip;<\/p>\n<p>Su abrupto levantar cort&oacute; mi discurso, ya que una vez totalmente erguida con el vaso a medio llenar en la mano, dirigi&oacute; sus pasos decididamente hasta posicionarse en medio de mis amigos, que desde hac&iacute;a rato estaban ambos sin pantalones ni ropa interior, jal&aacute;ndose cada uno su verga, para luego de dos vueltas sobre su eje, tomar asiento pesadamente.<\/p>\n<p>Al cabo de unos segundos, cada uno simul&oacute; volver a poner su atenci&oacute;n en la TV, pero tanto Charly por su izquierda, como Rigo por la derecha, casi al un&iacute;sono, estiraron una mano hasta posarla sobre sus pecosos muslos, comenzando de inmediato con suaves caricias que no cesaron en ning&uacute;n momento, recorriendo casi toda su piel, con la excepci&oacute;n de sus zonas er&oacute;genas.<\/p>\n<p>As&iacute;, durante un rato (entre 5 y 8 minutos) bebimos y disfrutamos de la pel&iacute;cula. Hasta que, sin previo aviso, exclam&eacute; desde mi asiento, est&aacute;s coloradita, cari&ntilde;o&hellip; mucho m&aacute;s de lo usual&hellip; de seguro tienes calor&hellip; quieres que los chicos te ayuden&hellip; -con un breve gesto de la cabeza, asinti&oacute;.-ya lo vieron muchachos, por favor, les ruego corregir el error de forma permanente.<\/p>\n<p>En menos de un minuto cuatro ansiosas manos desnudaron a Fresia quien no opuso resistencia alguna. La contemplamos durante unos cuantos segundos, tras los cuales desde ambos flancos, la profe, comenz&oacute; a recibir caricias, lamidas, besos y chupadas principalmente en ambos senos a la vez. Su voluntad desapareci&oacute; de inmediato.<\/p>\n<p>VI<\/p>\n<p>Camin&eacute; hasta situarme por detr&aacute;s del sill&oacute;n justo donde apenas sobresal&iacute;a la parte superior de la bronce cabeza, tom&eacute; parte de sus cabellos entre mis dedos y con firmeza carente de violencia tir&eacute; de &eacute;l solo para besar suavemente sus labios y con ello dar inicio a cambios en las posiciones de los comensales.<\/p>\n<p>De esta manera, mientras Charly entre sus blancas piernas concentr&oacute; sus esfuerzos con dedos, boca y lengua en un rosado y bien definido cl&iacute;toris, ya inflamado por la excitaci&oacute;n y sus h&uacute;medas y dilatadas cavidades; Rigo, por su lado, atendi&oacute; con esmero ambos pezones que desde el comienzo lucieron erectos y duros, al tiempo que yo le besaba su boca, cuello, hombros, ojos, frente.<\/p>\n<p>De pronto no pudo contenerse m&aacute;s, dejando salir ya libres ahora lo que antes eran ahogados gemidos. &Eacute;stos prontamente se transformaron en sonoros jadeos, los que antecedieron a las primeras contracciones del orgasmo.<\/p>\n<p>Aquel primer cl&iacute;max alcanzado gracias a dos hombres al mismo tiempo, siendo ninguno de ellos su pareja, fue intenso no solo en lo som&aacute;tico; sino tambi&eacute;n en lo emocional y, por si fuera poco, removi&oacute; gran parte de lo que alguna vez fue el sustento moral que defin&iacute;a su mundo.<\/p>\n<p>En el transcurso de los segundos que dur&oacute; el &eacute;xtasis del orgasmo cambiamos de lugar, quedando mis amigos cada uno a un lado de una desparramada y totalmente inhabilitada pelirroja por exceso de endorfinas.<\/p>\n<p>Casi de inmediato reiniciaron con la estimulaci&oacute;n, pero esta vez ambos senos estaban en la boca de uno de mis amigos y las manos de ambos, recorriendo cada cent&iacute;metro de su piel. Entonces, con las manos separ&eacute; las rodillas de Fresia, comenzando a besar y lamer el interior de sus tonificados muslos. Los suspiros brotaron espont&aacute;neos de su boca.<\/p>\n<p>De improviso hund&iacute; hasta el fondo de su lubricado co&ntilde;o los dedos de la mano derecha anular y coraz&oacute;n iniciando de una, un movimiento de arriba y abajo cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. Los otrora gemidos y quejidos eran ahora verdaderos aullidos de placer entre los que, de tanto en tanto, pod&iacute;an escucharse de manera entrecortada, pero repetida, palabras como s&iacute;, as&iacute;, ah&iacute;, de nuevo.<\/p>\n<p>Un prolongado ay antecedi&oacute; al involuntario arqueo del cuerpo producido por la profusa e incontenible eyaculaci&oacute;n que Fresia comenz&oacute; a experimentar. Segundos despu&eacute;s, repet&iacute;a la dosis, consiguiendo una nueva ola de orgasmos, intercalados con varias y seguidas, algunas violentas, eyaculaciones que embriagaron de placer los sentidos de todos nosotros.<\/p>\n<p>Entonces Charly, no pudiendo aguantar m&aacute;s, se ubic&oacute; entre las piernas de Fresia, apunt&oacute; al co&ntilde;o y de una sola estocada hundi&oacute; su miembro hasta el fondo en &eacute;l, iniciando de inmediato un vigoroso mete y saca que claramente, Fresia disfrutaba, pues las constantes eyaculaciones manten&iacute;an a Fresia en una suerte de orgasmo permanente del que por m&aacute;s de tres minutos, goz&oacute;.<\/p>\n<p>Las rodillas separadas, los ojos vidriosos, la mirada perdida mientras Charly, encima de ella, la follaba con verdaderas ganas y a un ritmo cada vez m&aacute;s veloz. No alcanzaron a pasar un par de minutos cuando, en sobre el vientre, su amante de turno dejaba esparcida una buena carga de semen. Su lugar lo ocup&oacute; Rigo casi al tiro, repitiendo calcada la reciente performance de su amigo.<\/p>\n<p>Durante las dos r&aacute;pidas folladas, Fresia se mantuvo en un constante devenir de orgasmos seguidos. Uno tras otro el constante fluir de cl&iacute;max dej&oacute; estirada en el medio del sof&aacute; semi inconsciente a nuestra caliente profesora.<\/p>\n<p>En medio de la vor&aacute;gine de placer que envolv&iacute;a a mi pelirroja, escuch&eacute;, esta vez muy d&eacute;bilmente, el sonido del timbre. Eran las pizzas. El reloj anunciaba que eran las 6 y media de la tarde. En cuanto abr&iacute; la puerta, el chico, con cara de afligido, pregunt&oacute; si pod&iacute;a usar el ba&ntilde;o para orinar, conduci&eacute;ndolo autom&aacute;ticamente hasta &eacute;l.<\/p>\n<p>Para llegar hasta el ba&ntilde;o desde la entrada, obligatoriamente se debe transitar por la izquierda de la sala de estar por lo que le fue imposible al chico no darse cuenta de lo que estaba pasando, a pesar de lo r&aacute;pido que pas&oacute; durante el trayecto de ida.<\/p>\n<p>Al salir del ba&ntilde;o, nos detuvimos tras unos pocos pasos. Est&aacute;bamos pr&aacute;cticamente en medio de la sala de estar. A su derecha (mis espaldas), el chico pod&iacute;a ver, mientras le cancelaba la pizza, a Fresia desparramada boca arriba en medio del sof&aacute; con la cara desencajada de placer y a mis dos amigos, sonrisa est&uacute;pida incluida en sus caras, caminado cancinamente hacia el ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Yo: -not&eacute; que no pudo sacarle los ojos de encima a la bella y bien formada colorina desnuda que se exhib&iacute;a a poco m&aacute;s de dos metros de &eacute;l- revisa si est&aacute; completo, por favor&hellip;<\/p>\n<p>Chico: ah&hellip; si&hellip; oh, s&iacute;&hellip; disculpe&hellip; no se preocupe, conf&iacute;o en ustedes, llev&oacute; medio a&ntilde;o trayendo pizzas a la se&ntilde;orita Fresia&hellip; antes pensaba que era bonita, pero ahora&hellip; wow&hellip; perdone usted, pero es una diosa&hellip;<\/p>\n<p>Yo: estoy de acuerdo contigo&hellip; y ya te recuerdo&hellip; Juan es tu nombre o no???<\/p>\n<p>Juan: as&iacute; es don David&hellip;<\/p>\n<p>Camin&aacute;bamos hacia la salida a paso lento mientras convers&aacute;bamos. Juan no dej&oacute; de dar vuelta la cabeza para llenarse los ojos con aquella tremenda hembra antes de partir. Al llegar a la puerta tom&eacute; una decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>VII<\/p>\n<p>Yo: dime, Juan, cu&aacute;ntos a&ntilde;os tienes&hellip; pareces joven&hellip;<\/p>\n<p>Juan: 22, se&ntilde;or, los cumpl&iacute; ayer&hellip; mire. &ndash;dijo, mostrando la fecha de nacimiento de su c&eacute;dula de identidad.<\/p>\n<p>Yo: vaya&hellip; necesito un favor de ti, por el cual te voy a pagar, por supuesto, pero solo si puedes hacerlo ahora mismo&hellip; tienes m&aacute;s entregas?<\/p>\n<p>Juan: no se&ntilde;or, ustedes eran la &uacute;ltima&hellip; qu&eacute; puedo hacer por usted?<\/p>\n<p>Yo: -pasando mi brazo derecho por sobre su hombro para juntos devolvernos hacia donde estaba en la misma posici&oacute;n que la dejamos, nuestra bella pelirroja- puedo ver que te gusta??? No, no&hellip; no es reproche, m&aacute;s bien una observaci&oacute;n&hellip; De verdad siempre encontraste que es una mujer bonita?<\/p>\n<p>Juan: si&hellip; y muy simp&aacute;tica. Siempre me ha tratado bien. Da gusto venir a dejarle cosas, pues no solo es generosa y simp&aacute;tica, sino que para m&iacute; era la clienta m&aacute;s bonita, pero ahora&hellip; ahora es la m&aacute;s exquisita del mundo, si usted me perdona&hellip;<\/p>\n<p>Yo: no te preocupes&hellip;pero escucha&hellip; lo que pasa es que justo ahora tendr&eacute; sexo con esta belleza y me preguntaba si no te molestar&iacute;a compartirla conmigo&hellip; te animas?<\/p>\n<p>Juan: Me est&aacute; tomando el pelo, cierto?<\/p>\n<p>Yo: jam&aacute;s podr&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>Juan: en ese caso, le entro&hellip;<\/p>\n<p>Yo: estupendo&hellip; -tocando alternativamente a los chicos para en silencio retirarse de su lugar, ocup&aacute;ndolo nosotros ipso facto. Entonces, en su o&iacute;do tiernamente le susurr&eacute;,- cari&ntilde;o&hellip; tengo a su otro lado al chico de las pizzas&hellip; ayer estuvo de cumple&hellip;<\/p>\n<p>De inmediato torci&oacute; levemente su cuerpo hacia su derecha, le sonri&oacute; y tom&aacute;ndonos de la mano a los dos, levant&oacute; su escultural cuerpo y anim&aacute;ndonos a todos nos condujo al dormitorio principal.<\/p>\n<p>Yo: -al inicio del trayecto- Charly, dos sillas por favor. Rigo, el whisky y las pizzas&hellip; Gracias&hellip;<\/p>\n<p>Pegada a la pared a la derecha de la entrada, estaba la cama King size, vestida con un cobertor de hilo color cenizas y debajo de &eacute;l, albas s&aacute;banas. En cuanto nos acomodamos en el centro de la cama, un metro hacia el respaldo, ella mirando al techo desnuda reclinada sobre mi dorso tambi&eacute;n desnudo, Juan se ubic&oacute; a sus pies.<\/p>\n<p>Mantuvo las piernas contra&iacute;das y juntas hasta que vio a los chicos (Charly y Rigo), quietos en sus puestos (uno en cada esquina, a los pies de la cama), vaso en mano, a cent&iacute;metros de nosotros, observando atentos. En ese momento separ&oacute; sus rodillas, exponiendo su limpio, depilado y h&uacute;medo co&ntilde;o y su rosado y no tan virgen ano a las lascivas miradas de todos.<\/p>\n<p>Entonces, mientras mis labios exploraban su bica, cara, cuello, hombros, est&oacute;mago y senos, Juan saboreaba con evidente deleite los fluidos vaginales de Fresia quien prontamente volvi&oacute; a gozar.<\/p>\n<p>Prueba de ello es que al poco, mi ardiente pelirroja, en medio de roncos jadeos, nuevamente arqueaba su espalda en se&ntilde;al no solo que estaba goz&aacute;ndolo, sino que el orgasmo (otra vez) estaba a la vuelta de la esquina. Los jadeos dieron paso a una silenciosa mueca. Acompa&ntilde;&oacute; a la boca abierta en un mudo quejido, una serie de temblores que sacudieron todos los rincones de su lujuriosa carne.<\/p>\n<p>El orgasmo fue intenso, dejando a Fresia estirada sobre la ya desordenada cama, las rodillas levantadas, sus pies en el aire, la respiraci&oacute;n agitada. Apoyando mis manos en sus hombros por su espalda, le ayud&eacute; a sentarse y luego a quedar apoyada en manos y rodillas (a lo perrito o en 4), mirando a Juan que r&aacute;pidamente se desvest&iacute;a.<\/p>\n<p>En el momento que vi su culito parado frente a m&iacute;, no lo dud&eacute; ni un segundo. Con la verga llev&eacute; sus propios fluidos emanados profusamente por su bello y delicioso co&ntilde;o hasta el ano con pinceladas largas y constantes. Al cabo de unas cuantas m&aacute;s de 6, cuando llegaba a la entrada de su culito con mi h&uacute;medo cargamento, comenc&eacute; a ejercer presi&oacute;n para entrar.<\/p>\n<p>Primero fue leve. Luego, la fui aumentando hasta que en una de esas el ano cedi&oacute;. De ah&iacute; en adelante fue todo m&aacute;s f&aacute;cil, pues ya ten&iacute;amos harta pr&aacute;ctica en el asunto. Los dos primeros minutos el mete y saca fue casi como hacer el amor. Y digo casi, porque mientras yo, tiernamente me afanaba en su rosado culo, Juan no se quedaba para nada atr&aacute;s.<\/p>\n<p>En efecto, en los instantes en que Fresia era estimulada por m&iacute;, el chico le acerc&oacute; su verga a la boca y Fresia, sin dudarlo, la recibi&oacute;, comi&eacute;ndosela casi entera. En menos de un par de segundos y por primera vez, Fresia, era follada por dos vergas al mismo tiempo. Una penetraba en su culo y la otra, con igual vehemencia, por la boca en perfecta sincron&iacute;a. As&iacute; estuvimos con palco lleno, por un buen rato.<\/p>\n<p>Estaba gozando y ya a punto de acabar cuando desde el p&uacute;blico nos pidieron cambiar de posici&oacute;n. Entonces le ped&iacute; a Juan que se acostara mirando al techo con los pies colgando fuera de la cama desde las rodillas y ha Fresia que con su ansioso co&ntilde;o, montara la polla del chico.<\/p>\n<p>Cabalg&oacute; por casi un minuto con determinaci&oacute;n la, al parecer, inmortal verga de Juan mientras mis ojos no pod&iacute;an ver nada m&aacute;s que a Fresia. La admiraba como hipnotizado, mechones de cabello pegados al congestionado y transpirado rostro, gotas de sudor colgaban indiferentes en cada uno de sus excitados pezones, otras gotas bajaban en locas carreras por su dorso, pasando por el plano abdomen y aquellas que lograban sortear su femenino ombligo, se perd&iacute;an para siempre en su generoso monte de Venus.<\/p>\n<p>Apoy&eacute; la mano en medio de su mojada espalda. Solo fue necesaria una leve presi&oacute;n para que Fresia se recostara sobre el dorso de Juan, levantando su delicioso culito y como parte del asunto, ofreciendo un palpitante agujero aun sin tapar.<\/p>\n<p>No me hice de rogar, penetr&aacute;ndola poco a poco hasta tocar fondo. Una vez con toda la verga dentro de su culito, sincronic&eacute; de una con el ritmo que ya llevaban, iniciando la primera vez en la cual Fresia ten&iacute;a tapados sus dos agujeros inferiores al mismo tiempo, por dos pollas de diferentes due&ntilde;os.<\/p>\n<p>Fresia en cuanto comenz&oacute; a sentir sincronizadamente dos pollas dentro de s&iacute; al un&iacute;sono, no tard&oacute; en empezar con las eyaculaciones que dejaron totalmente mojado el colch&oacute;n, la ropa de cama, las alfombras alrededor de la cama y por supuesto a nosotros tres que acompa&ntilde;ando la &uacute;ltima, primero yo y segundos despu&eacute;s Juan, acabamos ambos, con excesivo placer, dentro de ella.<\/p>\n<p>Los espectadores no permitieron demasiado tiempo de gozo despu&eacute;s de acabar, solo el necesario para sacar las s&aacute;banas a tirones, dar vuelta el colch&oacute;n, estirar unas cuantas toallas sobre la &aacute;spera superficie y dejar gentilmente a Fresia, en medio de &eacute;l, a lo perrito con Charly bombeando a buen ritmo su co&ntilde;o y Rigo recibiendo la mamada de su vida.<\/p>\n<p>En lo que fui y volv&iacute; del ba&ntilde;o, se hab&iacute;a sumado Juan, estirado se ubic&oacute; debajo de las tetas de Fresia y mientras se las chupaba y masajeaba con decidida pasi&oacute;n, ella con su mano derecha le jalaba su ya despierta verga.<\/p>\n<p>Al cabo de casi 5 minutos Rigo hizo de pronto el amago de sacar su verga de la boca de Fresia, reaccionando &eacute;sta, soltando la verga de Juan, con ambas manos se aferr&oacute; a los gl&uacute;teos de Rigo, trag&aacute;ndose la mayor parte del semen que profusamente eyacul&oacute; mi amigo.<\/p>\n<p>Fue a petici&oacute;n de Juan que Fresia se sentara en la verga de Charly para montarla juntos. &Eacute;l por el culo y Charly por el co&ntilde;o lo que prontamente se llev&oacute; a cabo. Ya llevaban un buen y sincronizado ritmo, cuando, de pronto, se dejaron de escuchar los aullidos de placer que emit&iacute;a desde hac&iacute;a varios minutos debido a que ten&iacute;a su boca llena de mi polla.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo estuvimos foll&aacute;ndonos a tres pollas a la profe Fresia, pero s&iacute; tengo claro que esa noche fue, adem&aacute;s, la primera vez que recib&iacute;a placer, al mismo tiempo, en sus tres agujeros por diferentes personas.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de eso, por al menos dos horas, solo fuimos saliendo quienes iban acabando de modo que Fresia siempre estuvo ensartada por al menos dos pollas al mismo tiempo, recibiendo cantidades exorbitantes e insospechadas de continuo placer.<\/p>\n<p>La fiesta termin&oacute; cerca de la media noche cuando Fresia tras su en&eacute;simo orgasmo, inesperadamente cay&oacute; de inmediato rendida, en profundo sue&ntilde;o. Entonces la tomamos entre los cuatro y llevamos al cuarto de visitas donde acostamos desnuda, tap&aacute;ndola con una delgada frazada con el fin que pudiese descansar.<\/p>\n<p>Como a&uacute;n no era del todo tarde y el ejercicio hab&iacute;a despejado sus cabezas, mis amigos despu&eacute;s de vestirse se despidieron. Limpi&eacute; y orden&eacute; el lugar. Fresia despert&oacute; cuando la alzaba para cambiarla a su cama, me mir&oacute; con ojos de enamorada, sonri&oacute; y dijo, me duelen todos mis hoyitos, Da, pero estoy feliz, gracias. Luego apoy&oacute; su cabeza en mi pecho, guardando silencio el resto del trayecto.<\/p>\n<p>Mi pelirroja bella despert&oacute; al d&iacute;a siguiente pasadas las 2 de la tarde. La atend&iacute; como la reina que en ese momento era de mi coraz&oacute;n. Comi&oacute; solo para volver a dormir. Al despertar estaba mir&aacute;ndola sentado en una de las sillas de anoche. Dijo:- me encantas, flacuchento, estoy cansada de follar&hellip; me har&iacute;as el amor, por favor&hellip;- Contest&aacute;ndole, solo quiero complacerla, hermosa dama.<\/p>\n<p>Esa tarde noche y hasta bien entradas las tinieblas nocturnas ambos nos dedicamos a recibir y dar todo el tiempo, una suerte de er&oacute;tico y tierno placer. As&iacute; nos amamos aquella primera noche del resto de nuestras vidas, ya que tengo el permiso de contarles una que otra an&eacute;cdota que vivimos despu&eacute;s, dej&aacute;ndonos llevar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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