{"id":40569,"date":"2023-01-14T03:52:22","date_gmt":"2023-01-14T03:52:22","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-01-14T03:52:22","modified_gmt":"2023-01-14T03:52:22","slug":"pecados-capitales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/pecados-capitales\/","title":{"rendered":"Pecados capitales"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40569\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Dos meses enteros de reclusi&oacute;n, celibato, abstinencia de todo pecado, vicio y perdici&oacute;n. Santa, casta y bendita en la pr&aacute;ctica diaria. Si no fuera porque tengo la mente atada al cuerpo hubiera podido enga&ntilde;ar a Dios y ganar al para&iacute;so. Eso s&iacute;, no importa cu&aacute;n sano mantenga el cuerpo, mi mente con todo y pensamiento pertenece al c&aacute;lido infierno.<\/p>\n<p>Una vez al control de mi libre albedr&iacute;o mis labios, pulmones y sentidos, cayeron bajo los efectos del primer cigarrillo en mucho tiempo. El primero lo fumas con glotoner&iacute;a, lo absorbes con hambre y terminas disfrutando de una leve y ef&iacute;mera borrachera; el t&iacute;pico mare&iacute;to rico que te abre el apetito a otro cigarrito. Pero esper&eacute; llegar a casa de la prima de mi amiga Elma que nos ahorrar&iacute;a los gastos del hotel para derrocharlos luego en otra exquisitez: alcohol.<\/p>\n<p>Cruc&eacute; la puerta de entrada con la extrema urgencia de cambiar mi ropa a algo m&aacute;s c&oacute;modo y menos formal, soltar mi pelo atado hasta la ra&iacute;z y guardar en la maleta, junto con todo lo dem&aacute;s la seria y correcta personalidad que hab&iacute;a tenido que crear para sobrevivir la precedente experiencia.<\/p>\n<p>Con mi apuro olvid&eacute; la incomodidad que generan las casas ajenas. Entr&eacute; como si fuera la m&iacute;a propia para tropezarme en el comedor con un muchacho que apenas salud&eacute; siguiendo mi camino a la habitaci&oacute;n para completar mi cometido.<\/p>\n<p>Luego de almorzar acompa&ntilde;&eacute; mi segundo cigarrillo con el delicioso aroma y sabor de un cafecito cubano y entre retazos de an&eacute;cdotas de mi entrenamiento y conversaciones al azar, not&eacute; la mirada curiosa del muchacho que me forc&eacute; a ignorar por creerlo pareja de la anfitriona; a la cual conoc&iacute; tras una fr&iacute;a y distante presentaci&oacute;n acompa&ntilde;ada de un seco y protocolar saludo de bienvenida.<\/p>\n<p>Los planes de convertir un aburrido lunes en una extensi&oacute;n divertida de un s&aacute;bado desenfrenado se retrasaron a causa de la preocupaci&oacute;n de Carlos -novio de Elma- de que sali&eacute;ramos solas las dos en un estado desconocido nada menos que a una licorera.<\/p>\n<p>El muchacho, viendo la posibilidad de banear lo desconocido, se ofreci&oacute; a llevarnos so pretexto de hacer una parada en el mercado, para incluir a la velada un apetitoso buffet al barbecue.<\/p>\n<p>Pero como dicen por ah&iacute;: &ldquo;lo que no buscas te encuentra&rdquo;; aun evitando cualquier intercambio de miradas o palabras, el chico, se abri&oacute; paso entre mi indiferencia y con confianza extrema lanz&oacute; preguntas como anzuelo que Elma contest&oacute; por m&iacute; con un poco de recelo. Actitud que valid&oacute; mi primera impresi&oacute;n de su estatus civil y me hizo reforzar las defensas para ignorar los motivos de su curiosidad sin darle tanta importancia.<\/p>\n<p>2 six pack de Smirnoff, una fortuna en shots, 2 botellas de Sweet Marcela y 1 de Apple Crown Royal. El perfecto inventario en el para&iacute;so de un alcoh&oacute;lico o de un par de descarriadas buscando perder la cuarta rueda.<\/p>\n<p>La boca se me hac&iacute;a agua mientras abr&iacute;a un Smirnoff para saciar la sed en lo que aparec&iacute;a el sacacorchos para la botella de vino; invitado de honor a mi paladar. Los shots se enfriaban en la nevera a la espera de su turno y la Crown Royal volaba de mano en mano sellando en nuestros labios su dulce sabor y en la garganta su ardiente fuego.<\/p>\n<p>Llovieron bailes indecentes, karaokes desafinados, brindis sin sentido, amistades inesperadas y aclaraciones oportunas. Mi nueva mejor amiga de copas resultar&iacute;a ser en realidad la madre del chico curioso; cuyos ojos se llenaban de sorpresa cada vez que me desprend&iacute;a de los atuendos de las suposiciones y esa figura r&iacute;gida, fr&iacute;a y distante que cruz&oacute; la puerta a la ma&ntilde;ana se transformaba en todo lo que no hubiese imaginado.<\/p>\n<p>El destino, travieso y juguet&oacute;n, utiliz&oacute; una botella de agua, &frac34; vac&iacute;a como desenlace de una serie de memorables acontecimientos. Nunca supe como un par de intentos del reto de la botella termin&oacute; siendo motivo de una tentadora apuesta.<\/p>\n<p>-3 de 5 y si gano&hellip;<\/p>\n<p>Su entusiasmo de ver la oportunidad que hab&iacute;a estado esperando todo el d&iacute;a, casi reduce a cero los altos niveles de adrenalina que vienen con esos juegos secretos y furtivos. Se asegur&oacute; de nivelar el volumen de su voz a la distancia de terceros y continu&oacute;:<\/p>\n<p>-me pagas con un beso.<\/p>\n<p>Mis a&ntilde;os y los grados de alcohol juzgaron el pago un tanto inocente, por lo que despu&eacute;s de un fingido momento de meditaci&oacute;n, asent&iacute;.<\/p>\n<p>Entend&iacute; esa noche a los lud&oacute;patas y su incapacidad de romper los impulsos de seguir recibiendo esas descargas de emoci&oacute;n y entusiasmo generadas por los juegos de azar.<\/p>\n<p>Siendo honesta jugu&eacute; sin la intenci&oacute;n de ganar. Ni siquiera puse condiciones de mi parte. No importaba quien perdiera los dos saldr&iacute;amos ganando.<\/p>\n<p>Sin fecha ni lugar establecidos para saldar mi deuda nos fuimos luego a jugar al domin&oacute;. El cual puso a todos a tono mientras las horas pasaban acercando el retorno a casa al d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>Estuvimos comprometidos con el nueve hasta que unos torpes forros pasaron inadvertidos, dejando en evidencia el estado cr&iacute;tico de la sobriedad. Sin nadie tocar fondo todav&iacute;a empleamos las reservas de energ&iacute;a para hacer d&uacute;os, cuartetos y hasta coros con nuestros cantantes y canciones favoritas; de g&eacute;nero en g&eacute;nero, idioma en idioma y &eacute;poca en &eacute;poca.<\/p>\n<p>Inmersa en la letra de una de mis baladas favoritas de Air Supply olvid&eacute; deuda, tiempo y mundo. Me trajo de regreso la sensual voz del muchacho que con cara de culpable me ped&iacute;a que lo acompa&ntilde;ara a buscar m&aacute;s cerveza. Lo segu&iacute; sin cuestionar su petici&oacute;n como el que sabe que lleg&oacute; su hora.<\/p>\n<p>Una vez fuera hablamos de negocios en lo que terminaba mi cigarro para montar al coche e irnos.<\/p>\n<p>-Me debes tres besos.<\/p>\n<p>Dijo caminando apresurado hacia m&iacute; y asaltando mi boca para calentar mis labios con el grosor de los suyos en un beso que por r&aacute;pido, result&oacute; indefenso. Saboreando las huellas de su beso lo mir&eacute; con audacia desafiante dici&eacute;ndole:<\/p>\n<p>-Ahora solo te quedan 2.<\/p>\n<p>Sin perder tiempo vino en busca de su pago. Esta vez, lo arranc&oacute; de un modo tan profundo, brusco y dominante que por segundos cre&iacute; que le estaba pagando al Capo. Se eriz&oacute; mi piel ante el peligro de su desafiante lengua persiguiendo la m&iacute;a de una boca a la otra. Sent&iacute; el placentero dolor de sus dientes hinc&aacute;ndose en mis labios junto con sus manos agarrando fuerte mi cintura, acercando mi cuerpo al suyo. Y cuando iba a incluir mis manos temblorosas a la fiesta, fuimos interrumpidos.<\/p>\n<p>Subimos al coche con el nerviosismo infantil de casi haber sido pillados y creyendo en la ingenuidad e ignorancia del testigo.<\/p>\n<p>Tanteando la suerte le pusimos el cintur&oacute;n al 24 de corona y de regreso&hellip; ca&iacute; v&iacute;ctima de la fantas&iacute;a de ser llevada a lo desconocido por un extra&ntilde;o con evidentes malas intenciones. El coche se detuvo en la intimidad de la nada, lo secreto de la noche a la vista de cualquier curioso.<\/p>\n<p>Dirigi&oacute; su mirada al asiento del copiloto donde mi cuerpo entero vibraba de pasi&oacute;n. Con paciencia sobrehumana y calculadora calma espero que explotara alguna iniciativa de mi parte a cuyo silencioso reclamo conteste con voz apenada e insinuante:<\/p>\n<p>-Solo te queda 1.<\/p>\n<p>-El primero no cuenta -aleg&oacute;.<\/p>\n<p>Respond&iacute; con una p&iacute;cara sonrisa al percatarme qu&eacute; el juego continuar&iacute;a.<\/p>\n<p>No hay dos sin tres y como los n&uacute;meros son infinitos paramos de contar los incisos derivados del &uacute;ltimo beso. Ador&eacute; su campa&ntilde;a publicitaria a gobernador de mis placeres y mi actuaci&oacute;n intermitente de puritana y mojigata. Lo hice due&ntilde;o de depravadas insinuaciones orquestando tras bastidores un roll play en vivo de cinco personajes y tres entradas.<\/p>\n<p>Con ternura inmaculada con mi lengua dibuj&eacute; caricias en su garganta, rob&eacute; la esencia de sus labios y adorn&eacute; su cuello, pecho y abdomen con finas hebras de aliento y estampas de ligeras mordiditas. Le fren&eacute; la urgencia de sus manos bajo mi ropa, aunque le di la libertad de desnudar lo perfecto de sus m&aacute;s ocultos encantos. Con extrema delicadeza mis dedos testificaron el impecable acabado de tan magistral obra, al ritmo de ahogados suspiros, latidos acelerados y m&aacute;ximas 150 grados.<\/p>\n<p>Los suyos, experimentados y violentos invadieron los confines de mi entrepierna para luego de sumergirlos en la fuente del pecado catar su frescura cual exquisito Cabernet. Ley&oacute; al instante la necesidad emanada de mi cuerpo de sentirlo dentro m&iacute;o. Se acerc&oacute; lo justo para que el calor de nuestros sexos se encontrar&aacute;n y desatar en mi ser un impaciente episodio de locura. Clav&eacute; mis u&ntilde;as en sus caderas y con ayuda de la gravedad lo obligu&eacute; a fusionarse en la c&uacute;spide de infinitas lujurias. At&eacute; su movilidad entre mis piernas y me permit&iacute; sentirlo en c&aacute;mara lenta abrirse paso entre espasmos y contracciones para acomodarse perfectamente en el espacio. Prob&eacute; la profundidad de mis l&iacute;mites al susurrarle al o&iacute;do:<\/p>\n<p>-M&aacute;s duro, muchacho el Diablo.<\/p>\n<p>Pose&iacute;do por la orden rasg&oacute; mi esencia en un agresivo toque de tambores y le declar&oacute; la guerra a la humanidad al complacer el l&iacute;vido de sus m&aacute;s primitivos instintos. Con salvajes danzas busc&oacute; liberar los caudales del santo grial, solo para desatar en su lugar la feroz incontinencia de un extenso cl&iacute;max. Con licencia para abusar nos desgarramos los dos, nos arrebatamos todos los placeres y entregamos todas las ganas. Si eso no era el para&iacute;so, que el infierno me sepa a gloria.<\/p>\n<p>Aplacamos la sequ&iacute;a en la garganta con una refrescante cerveza esperando no mostrar evidencia alguna de los previos delitos cometidos. Me un&iacute; a Elma y su prima en la cocina en la preparaci&oacute;n de un tentempi&eacute; de pasada medianoche y un tutorial completo de &ldquo;c&oacute;mo ser una stripper exitosa&rdquo;.<\/p>\n<p>Con la verg&uuml;enza en el quinto sue&ntilde;o, la timidez escondida y el pudor en otra dimensi&oacute;n, sincronizamos los movimientos escandalosos de Sof&iacute;a que reinaba en experiencia y hermosura. Se detuvo mi atenci&oacute;n en el contorno de sus caderas meci&eacute;ndose de un lado al otro con hipnotizante talento. Acomode mi embriaguez en el asiento ignorando cu&aacute;n evidente se hac&iacute;a mi deleite y Sof&iacute;a no se molest&oacute; tampoco en disimular a quien iban dirigidos sus bailes de sirena.<\/p>\n<p>La cerveza venci&oacute; al muchacho que cay&oacute; en un profundo sue&ntilde;o en el sof&aacute; mientras que otros simplemente se retiraron al notar la energ&iacute;a unilateral que a la diva de la noche y a mi nos envolv&iacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Dos meses enteros de reclusi&oacute;n, celibato, abstinencia de todo pecado, vicio y perdici&oacute;n. Santa, casta y bendita en la pr&aacute;ctica diaria. Si no fuera porque tengo la mente atada al cuerpo hubiera podido enga&ntilde;ar a Dios y ganar al para&iacute;so. 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