{"id":40581,"date":"2023-01-14T23:00:00","date_gmt":"2023-01-14T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-01-14T23:00:00","modified_gmt":"2023-01-14T23:00:00","slug":"veinticuatro-horas-de-libertinaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/veinticuatro-horas-de-libertinaje\/","title":{"rendered":"Veinticuatro horas de libertinaje"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40581\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Alta y desde hace alg&uacute;n tiempo, sin ser una atleta, ahora estoy c&oacute;moda, confiada y bien en mi cuerpo desde que aument&eacute; la frecuencia de mi actividad deportiva. Dej&eacute; de preocuparme por estos peque&ntilde;os defectos que a menudo marcan los cuarenta a&ntilde;os de una mujer (&iexcl;y de los hombres tambi&eacute;n!) y tom&eacute; el asunto en mis propias manos hace un a&ntilde;o. Consecuencia: esta semana mi agenda est&aacute; llena de descanso primaveral. &iexcl;Larga vida a los sitios de citas!<\/p>\n<p>El martes por la noche, con Carlos, uno de mis libertinos habituales, promete ser calurosa como habitualmente. Mientras tanto, dos nuevos encuentros han tenido lugar el lunes por la noche y el martes por la tarde. Como una nunca sabe realmente qu&eacute; esperar con este tipo de citas, no me preocupa pactar varias seguidas en veinticuatro horas; dos de ellos solo est&aacute;n haciendo contacto, despu&eacute;s de todo. Adem&aacute;s, sabemos que la qu&iacute;mica nunca est&aacute; garantizada de antemano en este tipo de entrevistas, &iexcl;que a veces puede ser desastrosa!<\/p>\n<p>El primero de mis invitados, Eduardo, finalmente pudo encontrar un lugar el lunes por la noche, el &uacute;nico posible. Parece bastante sabio en vista de sus mensajes de texto, que es simplemente para conocernos. En cuanto a Juan Pablo, quer&iacute;a adelantar nuestra cita para el martes por la tarde, parece muy ansioso por conocerme. Deja entrever que necesita especialmente un hombro para consolarse de una dolorosa separaci&oacute;n. Adem&aacute;s, apenas tiene dos horas para dedicarme. &iexcl;Mmmm! Estas dos citas no son, por tanto, las m&aacute;s prometedoras.<\/p>\n<p>El aperitivo con Eduardo, que lleg&oacute; sobre las 19 horas, comienza con un panorama positivo. F&iacute;sicamente, este hombre de pelo casta&ntilde;o, cuarent&oacute;n, me agrada mucho. Debajo del exterior sobrio (camisa, pantalones y zapatos), supongo un miembro viril deseoso conocerme. Sin embargo, su rostro inexpresivo, no es de lo m&aacute;s agradable y no refleja ning&uacute;n deseo de seducirme. En este momento, estoy lejos de imaginar c&oacute;mo es Eduardo, sin embargo, una verdadero licencioso, especialmente porque el contenido de sus mensajes escritos hasta ahora ha sido muy banal. No tardar&eacute; mucho en saber que &eacute;l tiene pareja el d&iacute;a que nos encontremos &iexcl;Seamos realistas, eso pone mi m&eacute;rito en perspectiva! &iquest;Somos realmente ingenuas a veces?<\/p>\n<p>Aqu&iacute; estamos sentados uno al lado del otro en mi sof&aacute; cama, en el entrepiso de mi departamento, una taza de caf&eacute; en la mano. Parece que me gusta este hombre. En cualquier caso, veo que tiene una idea bastante clara de c&oacute;mo podr&iacute;a terminar la velada, de lo contrario no habr&iacute;a colocado sus manos sobre mis piernas, y seguidamente por debajo de mi falda ligeramente levantada, mientras mantenemos una charla. Mis manos son un poco lentas antes de responder a la invitaci&oacute;n de sus dos compases, solo para despertar el deseo. Mis piernas son hermosas, esbeltas y suaves. La pregunta que me impulsa durante su mon&oacute;logo es &laquo;&iquest;cu&aacute;nto va a tardar para follarme?, espero no quedarme agotada para ma&ntilde;ana por la noche con Carlos?&quot; Reconozco que la conversaci&oacute;n, un poco aburrida, est&aacute; a punto de derrumbarlo todo. Pero &quot;todo&quot; se aclara cuando deja de hablar de su vida profesional, sus problemas de salud y la vida con sus ex, para contar sus libertinas experiencias en un club. Con fotos de apoyo tomadas por un fot&oacute;grafo, para la ocasi&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Ves, ah&iacute; fue cuando Manu y yo fuimos mamados por tres amigas!&quot;<\/p>\n<p>&quot;Emocionante, dime, deben haberlo pasado muy bien, &iexcl;los afortunados!&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, &iquest;se puede decir que nos cuidaron muy bien?&quot;<\/p>\n<p>Eduardo me mira con una sonrisa p&iacute;cara, porque sinti&oacute; que se le formaba un bulto en los muslos. Terminamos bes&aacute;ndonos. Entonces, veo que estoy tratando con un libertino m&aacute;s experimentado que yo? Primera gran sorpresa, porque ingenuamente esperaba a alguien m&aacute;s cauteloso o un tanto t&iacute;mido dados nuestros primeros intercambios de mensajes. Est&aacute; decidido: quiero que me folle esta noche.<\/p>\n<p>Naturalmente, su mano comienza a levantarme la falda. Mientras contin&uacute;a mostr&aacute;ndome sus fotos &quot;pornochic&quot;, adornadas con comentarios m&aacute;s bien &quot;t&eacute;cnicos&quot;, empieza a acariciarme en el hueco de mis muslos, en el borde de mis bragas. Me digo a m&iacute; misma que tal vez pueda hacerlo callar. Pero pasa mucho tiempo antes de que deje su tel&eacute;fono celular. Poco a poco se hace el silencio, otra se&ntilde;al inequ&iacute;voca, y efectivamente: entrecierro mis ojos para saborear mejor este momento, me abandono, con los dos brazos extendidos encima de mi sof&aacute; cama. Esta actitud tan confiada despu&eacute;s de tan poco tiempo es t&iacute;pica de las libertinas. Su mano no tarda en despedir mis bragas, ya un poco mojadas, para descubrir mi sexo depilado y rematado con un ligero vell&oacute;n cuidadosamente recortado. &iexcl;Es muy emocionante!<\/p>\n<p>Surgen varios aullidos de placer animal cuando se compromete, sin m&aacute;s, a masturbar mi cl&iacute;toris, alternando suavidad y firmeza. Termino acostada, con la falda completamente levantada, su cabeza entre mis piernas, su lengua entre mis labios vaginales. &iexcl;El cunnilingus es definitivamente una buena manera de romper el hielo! Despu&eacute;s de haber gratificado mi co&ntilde;o brillante con largos movimientos de ida y vuelta, se detiene astutamente para besar el interior de mis muslos, luego se acerc&oacute; de nuevo a mi sexo mientras juego para evitarlo, para rozarlo, para volverme loca&#8230; Finalmente agarra mi cl&iacute;toris con la boca abierta y la lengua, antes de detenerse tan pronto como siente que voy demasiado lejos&#8230;<\/p>\n<p>Este jueguito de &quot;&iquest;disfrutar&aacute;s, no disfrutar&aacute;s?&quot; dura largos minutos. Me encanta ese poder de provocarme un orgasmo cuando mi partner de turno lo decide, y de privarme de &eacute;l cuando yo lo espera&hellip; Los aullidos de Eduardo y mi co&ntilde;o cada vez m&aacute;s h&uacute;medo me gu&iacute;an perfectamente en la penumbra que comienza a envolvernos. Tengo la capacidad de disfrutar muy f&aacute;cilmente, pero &eacute;l no quiere que lo disfrute tan pronto.<\/p>\n<p>Muy emocionada ahora, en la l&iacute;nea de la cumbre entre la frustraci&oacute;n y el placer, he entendido que tendr&eacute; que esperar antes de subir el tel&oacute;n definitivamente. Aqu&iacute; estoy, pues, sentada en el sof&aacute; cama, el olor a sexo ya llena la habitaci&oacute;n. Los besos intrusivos son m&aacute;s l&aacute;nguidos cuando tienen gusto. &iquest;Quer&iacute;a jugar conmigo? Es su turno de experimentar las punzadas de la frustraci&oacute;n. Agarro el bulto que distorsiona sus jeans para medir el tama&ntilde;o potencial de su polla, el tama&ntilde;o de del deseo. Le quito el bot&oacute;n de los pantalones y la bragueta, acaricio a trav&eacute;s de sus calzoncillos, luego me voy de inmediato, como si estuviera tranquila, para concentrarme en su camisa.<\/p>\n<p>El despojo contin&uacute;a lentamente mientras nuestras bocas de sabores se entremezclan. Mis besos h&uacute;medos recorren su pecho, me demoro mucho tiempo en su vientre, antes de aventurarme en sus calzoncillos&#8230; Mis manos est&aacute;n masajeando firmemente sus bolas a trav&eacute;s de ellos, hago que este momento le parezca interminable. &iexcl;No puede m&aacute;s y yo lo s&eacute; muy bien! La mirada me da lo demuestra perfectamente. Su rostro no es en absoluto el mismo que el del comienzo de la noche. Hago de Eduardo una criatura lujuriosa, una m&aacute;quina de placer, dedicada a llegar al cl&iacute;max y hacer que la gente se corra, y luce una sonrisa viciosa que significa &quot;&iexcl;ya ver&aacute;s!&quot;<\/p>\n<p>Luego me levanto. Lentamente, me desnudo por completo. &Eacute;l tambi&eacute;n se levanta y me pone de rodillas frente a &eacute;l; obviamente aprecio este peque&ntilde;o gesto de dominaci&oacute;n. Es bueno saberlo. Mientras termino de quitarle los calzoncillos palmo a palmo, sigo besando su vientre y tomo suavemente su polla en mi boca, antes de engullirla toda en un solo acto. Se estremece de placer, ya est&aacute; duro como la madera. Saco el pene todo brilloso de saliva, lo agarro con ambas manos y lo mira con un aire que claramente significa &quot;&iquest;Me voy a divertir esta noche?&quot; Con el paso de los minutos sus gemidos indican que aprecia mi forma de chupar, llena de dulzura y humedad. Al mismo tiempo que su polla entra y sale de mi boca, lo pajeo con firmeza y sensualidad. Noto que se encuentra con ganas de correrse, m&aacute;s a&uacute;n cuando bajo a tragarme las bolas. Finalmente se contiene; todav&iacute;a no quiere que yo termine con &eacute;l.<\/p>\n<p>Un momento de simples caricias le da tiempo para recobrar el sentido, y le da la oportunidad de saborear mis pechos, cuyos pezones adquieren r&aacute;pidamente el sabor y el olor de mi sexo. Todo mi cuerpo termina oliendo a sexo. Despu&eacute;s de bajar de mi entrepiso, cenamos y tomamos unas copas. Durante este interludio, el hombre me resulta m&aacute;s interesante que al principio. Pero sigo siendo muy objetiva. Es muy emocionante suspender el acto sexual de esta manera, mejor para retomarlo m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p>El ambiente sombr&iacute;o por las velas, y unas copas, acaban por despertar nuestros deseos. Manos y bocas se vuelven a conectar r&aacute;pidamente. De frente a mi pareja, sentada desnuda como &eacute;l, al cabo de un rato termina entre mis piernas y besa mi cuerpo firme y suave de arriba a abajo. No puede esperar mucho antes de volver a lamer mi co&ntilde;o. Inmediatamente balanceo mis caderas y emito mis caracter&iacute;sticos gemidos. &iexcl;Wow! parece que ha llegado el momento de hacerme correr por primera vez. Agarro un cond&oacute;n que hab&iacute;a tra&iacute;do (&iquest;por si acaso?). Luego acerca dos sillas a cada lado de m&iacute;, para que yo pueda sostener mis piernas estiradas; este peque&ntilde;o ceremonial, lento, meticuloso y realizado mientras me mira a los ojos, solo aumenta mi excitaci&oacute;n. Le ofrezco mi co&ntilde;o y mi culo. Apenas instalada, siento que su dedo medio y su dedo anular me penetran sin previo aviso en modo &quot;bola de bowling&quot; y me sacudo vigorosamente; mis pezones, mi boca, mi sexo se turnan saboreando su lengua&#8230; Gimo m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>Se avecina un orgasmo que no olvidar&eacute; pronto. Abre mi culo e introduce un dedo espesamente cubierto con gel, luego gradualmente un segundo dedo; al mismo tiempo y antes de que pueda bajar de este sentimiento, su otra mano est&aacute; tocando mi co&ntilde;o lenta y profundamente. Me gusta que me registren as&iacute; por todas partes, es obvio, y con mi mirada lasciva r&aacute;pidamente le ruego que me noquee de una vez por todas. Pero yo no lo sab&iacute;a, un furioso deseo de follarme ha terminado de surgir en &eacute;l. Reemplaza sus dedos con su polla, y qu&eacute; placer sentir c&oacute;mo se abre paso en este estrecho agujero&#8230; Una sonrisa de placer al sentir mi culo invadido. Con este libertino puedo pasar varias horas, y por otra parte esta obscena falta de verg&uuml;enza me excita. La expresi&oacute;n lasciva de su rostro me muestra que esta noche tiene la intenci&oacute;n de hacer lo que quiera conmigo.<\/p>\n<p>Me agarr&oacute; firmemente por las caderas, saboreando cada cent&iacute;metro introducido en esta vaina deliciosamente expandida, mientras mis aullidos le animaban a hundirse m&aacute;s. A pesar de su buena longitud, su pene, fino como debe ser, va hasta la empu&ntilde;adura. Disfruto de esta incre&iacute;ble sensaci&oacute;n de sentirme empalada literalmente por el culo. Lentamente de un lado a otro y no tardo mucho en gritar de una manera muy diferente esta vez. &iexcl;Si los vecinos est&aacute;n en casa, seguramente lo escuchar&aacute;n todo! Para acompa&ntilde;ar mi orgasmo, Eduardo empieza a aplastarme con tanta fuerza que al d&iacute;a siguiente seguro que quedar&eacute; con un moret&oacute;n en la espalda. Escucho caer algunos objetos, &iexcl;pero en este preciso momento me importa un carajo! Dos de sus dedos vuelven a buscar en mi co&ntilde;o, mientras me folla de una manera m&aacute;s lenta pero m&aacute;s completa; su polla se sale a veces, pero como la naturaleza aborrece el vac&iacute;o, es mejor entrar de nuevo&#8230;<\/p>\n<p>El espect&aacute;culo que le ofrezco en este momento suspendido es memorable: mi rostro tenso de un placer indescriptible, mis pechos errantes, mis piernas abiertas, co&ntilde;o y culo llenos. El sonido de sus bolas golpeando contra mi peque&ntilde;o trasero resuena. Esta alucinaci&oacute;n vislumbrada en la oscuridad se confunde con mis propias sensaciones, mientras mi orgasmo parece no detenerse nunca y alcanzo un nuevo pico, quiz&aacute;s sea incluso una sucesi&oacute;n de orgasmos. &iquest;Y &eacute;l? Est&aacute; cerca de cruzar el umbral y correrse de inmediato. Sin embargo, &iexcl;no tiene la intenci&oacute;n de terminar tan r&aacute;pido!<\/p>\n<p>Alternamos conversaciones cari&ntilde;osas y besos intensos hasta la una de la madrugada. Ya no trato de ahorrarme, despu&eacute;s de todo, mi cita del d&iacute;a siguiente con Carlos podr&iacute;a ser, en el peor de los casos, pospuesta. Es una regla t&aacute;cita del libertinaje, que ya he aprendido m&aacute;s de una vez de la manera m&aacute;s dif&iacute;cil: las aventuras de una noche, cuando parecen valer la pena, est&aacute;n antes que las regulares. Con este &uacute;ltimo es f&aacute;cil arreglarse, por otra parte Carlos ya me lo ha hecho una vez, me ha dejado plantada para follarse a un nuevo ligue. No tengo nada en contra de las &quot;infidelidades&quot;, siempre que me las cuenten detalladamente. Brevemente.<\/p>\n<p>Mi invitado retoma su misi&oacute;n de follarme. Le toca a &eacute;l ser cabalgado, y ver&aacute; como yo tengo un amplio repertorio en cuanto a follar. Todo intercalado con mamadas, cunnilingus y 69 salvajes. Me someto a todos sus deseos; estoy feliz de que satisfaga mi co&ntilde;o con su lengua, sus dedos y su polla. Despu&eacute;s de tres nuevos orgasmos, le hago entender que no puedo m&aacute;s. Se aguant&oacute; bien hasta ahora, pero el disfrute tambi&eacute;n lo agota.<\/p>\n<p>&ldquo;Quiero que me hagas correrme con tu boca. &iexcl;D&eacute;jate llevar como quieras, esta vez! &iexcl;No te detengas!&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Con eso, bastardo, puedes contar!&quot; Luego se acuesta en la cama y lo trago, sacudi&eacute;ndolo bruscamente.<\/p>\n<p>&iexcl;Atenci&oacute;n! &iexcl;Se corre! Me empuja a&uacute;n m&aacute;s fuerte. Eyacul&oacute; con una rara intensidad. Su semen se esparce en mi garganta de mi pareja en largos impulsos, mientras mi boca contiene sus espasmos de gozo. Me salgo de &eacute;l y abro la boca dejando caer su regalo. Gotas de su esencia descienden a su cuerpo, parte en su ingle, su pierna, otra parte en la s&aacute;bana.<\/p>\n<p>Finalmente, como pusimos nuestras &uacute;ltimas fuerzas en la batalla, no es tan complicado para &eacute;l como para m&iacute; caer en un sue&ntilde;o profundo, despu&eacute;s de una lluvia de rayos. Siempre es desconcertante pasar la noche entrelazada con un extra&ntilde;o, sobre todo cuando la ma&ntilde;ana siguiente nos deja todo el tiempo necesario.<\/p>\n<p>Despertar junto a Eduardo, a la luz del d&iacute;a es una peque&ntilde;a sorpresa, me toma un poco de tiempo darme cuenta: &laquo;&iexcl;Ah si es verdad&#8230;!&raquo; Me siento bien descansada, y la ma&ntilde;ana ya est&aacute; en marcha en realidad. Mi invitado no se molest&oacute; en volver a ponerse la ropa interior antes de quedarse dormido, as&iacute; que mis manos vagan felizmente por su espalda, trasero y piernas mientras duermo. Exuda una inocencia que contrasta con nuestras travesuras del d&iacute;a anterior. Esta reuni&oacute;n lo confirma una vez m&aacute;s: los mejores polvos suelen tener lugar con hombres que esconden bien su juego. No es de extra&ntilde;ar despu&eacute;s de todo. Cuanto m&aacute;s c&oacute;modo te sientas con tu cuerpo, menos necesitar&aacute;s presumir de &eacute;l y usar trucos.<\/p>\n<p>El contacto con mi piel no tarda en volver a ponerlo duro, &iexcl;incluso m&aacute;s duro que nunca! &iexcl;R&aacute;pido, un cond&oacute;n! Me arrimo contra &eacute;l, y al sentir que su &laquo;morning wood&raquo; me toca, dejo escapar un suspiro de deseo. Luego me agarro durante mucho tiempo contra su cuerpo que me aprieta mi culo contra su bajo vientre. Sin molestarme en saludarlo, agarra su polla y la inserta en mi sexo. Me penetra en toda su longitud, encantado de encontrarme ya empapada. Lo beso suavemente durante largos minutos. Despu&eacute;s de esta presentaci&oacute;n me enderezo y me pongo de rodillas, con los brazos extendidos contra la cama, ofreci&eacute;ndole mi sexo y mi culo. &quot;Adelante, f&oacute;llame bien como lo sabes hacer&quot; finalmente le dije, desafi&aacute;ndolo con mi mirada.<\/p>\n<p>&iexcl;Es incre&iacute;ble tener tantas ganas de follar despu&eacute;s de la sesi&oacute;n del d&iacute;a anterior! Su deseo, intacto, es comunicativo. Esta peque&ntilde;a sesi&oacute;n matinal terminar&aacute; en un slamming doggystyle, una de mis disciplinas favoritas. Con un pie anclado en la cama, solo frota su polla en mi vulva por un momento, antes de invadirme de nuevo y propulsarme sin piedad, durante un largo rato, animado por mis peque&ntilde;os aullidos. No tardan en convertirse en gritos de placer, mientras las palmadas resuenan en mi culito cada vez m&aacute;s rojo. Esta vez es en mi culo donde termina divirti&eacute;ndose.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un desayuno r&aacute;pido, Eduardo se va y yo me derrumbo en mi cama, &iquest;saciada?<\/p>\n<p>Ha pasado parte de la tarde cuando salgo. Apenas tengo tiempo para ordenar y borrar las huellas (bastante numerosas) dejadas por el paso de mi invitado. Aprovecho para tambi&eacute;n ventilar mi apartamento, porque hasta un ciego habr&iacute;a adivinado f&aacute;cilmente el tema principal de mi noche. Es cierto que mi cita con Juan Pablo debe ser en terreno neutral y no espero nada especial en el futuro inmediato. Adem&aacute;s, a diferencia del d&iacute;a anterior es una &quot;cita&quot; de un sitio de citas. Pero bueno, mi experiencia me dice que es mejor planear con anticipaci&oacute;n. En nuestros mensajes, hasta ahora, he indicado que tiene mucho tiempo. Tambi&eacute;n me dijo que no quer&iacute;a apurarse dada la dolorosa separaci&oacute;n por la que acaba de pasar. &iquest;Para qu&eacute; apresurarse? Para una mujer, ser paciente y fingir desapego muchas veces le atrae el inter&eacute;s de los hombres e incluso su confianza, como lo he comprobado en varias ocasiones. La paciencia es el lujo de las mujeres que ya tienen un har&eacute;n masculino, y nuestra mejor arma para expandirlo cada vez m&aacute;s. Por el momento, por lo tanto, me concentrar&eacute; sobre todo en consolarlo. Veremos m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p>Una vez que llegu&eacute; al parque donde hab&iacute;amos planeado encontrarnos durante dos horas, vi a un hombre muy guapo, de pelo bien negro, de estatura media, en sus cuarenta. Sus pantalones y su camisa resaltan formas bastante atl&eacute;ticas. Me encant&oacute; inmediatamente su sonrisa sincera, aunque un poco deprimida, y su mirada viva, en el intercambio de saludos y presentaciones. En muchos aspectos, nada que ver con el hombre que dej&eacute; hace unas horas. A diferencia de Eduardo, Juan Pablo resulta interesante desde el principio. Muy pronto, durante la conversaci&oacute;n, detecto un equilibrio de vida, un poder y una cierta finura mental que contrasta con el cogedor, ciertamente convincente, del d&iacute;a anterior. Me gusta que me exciten por dentro, rara vez sucede, pero poco a poco siento la necesidad de seducir a este hombre que me parece un poco fuera de lo com&uacute;n.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de discutir su situaci&oacute;n, la conversaci&oacute;n naturalmente se desliza hacia mi pr&aacute;ctica del libertinaje, que ya hemos mencionado en nuestros mensajes. Por supuesto que no le digo que apenas me estoy recuperando de una cogida memorable. De todas formas, r&aacute;pidamente entiendo que el tema le emociona, y sus preguntas demuestran que le atrae este tipo de experiencias. Sus repetidas visitas a mi perfil r&aacute;pidamente me permitieron adivinar su inter&eacute;s en m&iacute;. Adem&aacute;s, me dijo r&aacute;pidamente, de una forma bastante descarada, que estaba contento de haberse topado con una pareja swinger en nuestra web de citas &ldquo;convencionales&rdquo;, porque al menos los swingers saben c&oacute;mo hacerlo. Me ofrece guiar mi entrada en la industria, porque ya conoce a varias parejas confiables o al menos competentes. Echar&eacute; un vistazo al sitio. De paso le hago entender que es bastante mi tipo y que si es rec&iacute;proco, estar&eacute; feliz de contarme entre sus libertinas favoritas. A las mujeres nos gusta sentirnos elegidas&#8230; Siento que estoy dirigiendo el espect&aacute;culo en este momento.<\/p>\n<p>Los hombres son decididamente ingenuos a veces. Est&aacute;n convencidos de que tienen el control, pero en realidad muchas veces son las mujeres las que h&aacute;bilmente los gu&iacute;an hacia nosotras cuando lo decidimos. Despu&eacute;s de media hora, finjo buscar un retrete en el parque, que sin embargo conozco muy bien&#8230; &iexcl;Obviamente no hay ninguno! Creo que &eacute;l entendi&oacute; mi maniobra: mir&oacute; la hora como calculando cu&aacute;nto tiempo le queda para follar. As&iacute; que le sugiero que venga a mi casa. Prometiendo honor, respeto y caballerosidad. &iexcl;Palabra de oportunista!<\/p>\n<p>Una vez en mi departamento, no toma mucho tiempo ver con qui&eacute;n estoy tratando realmente. No se puede decir que demor&oacute; mucho en venir a mis brazos, despu&eacute;s de solo unos minutos, y besarme. Besos mucho m&aacute;s h&uacute;medos que el d&iacute;a anterior, una mirada ardiente que me desnuda, &iexcl;y mi elecci&oacute;n est&aacute; hecha r&aacute;pidamente! Todav&iacute;a estoy cansada de mis reciente sets de la pasada noche, eso es seguro, pero no puedo dejar ir a Juan Pablo sin darle un vistazo de lo que puede esperar si nos volvemos a encontrar. De todos modos solo tenemos tiempo para un polvo r&aacute;pido y efectivo. As&iacute; que termin&oacute; acost&aacute;ndome en mi cama.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s me levanta la blusa y el sujetador para saborear mis pechos. Se quita el pantal&oacute;n y descubro unos gl&uacute;teos y unas piernas firmes y tonificadas. Mientras sus ojos lujuriosos no se apartan de los m&iacute;os, abro mis muslos, invit&aacute;ndole a comerme el co&ntilde;o, lo cual hace sin rodeos mientras me penetra con sus dedos. Poco despu&eacute;s surge mi orgasmo, y elige ese momento para tomarme sin rodeos, en la misma posici&oacute;n, para prolongarlo lo m&aacute;ximo posible. Creo que no va a durar mucho. Por otra parte mi cuerpo no responde tan bien como esta ma&ntilde;ana. Su deseo de placer satisfecho, el resto es solo una bonificaci&oacute;n. Despu&eacute;s de unos minutos de vigoroso ir y venir, me detiene, a pesar de mi mirada ardiente pidiendo m&aacute;s. Y se viste.<\/p>\n<p>&quot;Creo que tenemos que cuidar el tiempo, tengo que irme pronto&quot; dijo.<\/p>\n<p>&quot;T&uacute;, quisiera volver a verte&quot; respondo, frustrada. &iexcl;Y c&oacute;mo!<\/p>\n<p>Todav&iacute;a no lo s&eacute; en ese momento, pero esa tarde inconclusa marca el comienzo de una de mis relaciones libertinas m&aacute;s hermosas. Durante unos meses, Juan Pablo fue introducido al mundo libertino por m&iacute;. Le gustaba que le cuente en detalle sobre mi exploraci&oacute;n de otros hombres; el descubrimiento de grandes pollas perforantes, sumisi&oacute;n, nalgas marcadas de rojo, mis primeras fuentes, e incluso mi primer tr&iacute;o. Madre ejemplar y profesional hiperactiva durante el d&iacute;a, culo loco desatado por la noche (o por las tardes), que odia el sexo est&aacute;ndar. Mis dulces pecados son la sodom&iacute;a y el fisting. &iexcl;Qu&eacute; orgullo haberlo abierto al libertinaje! En contacto conmigo, aprendi&oacute; a&uacute;n m&aacute;s sobre las mujeres y su deseo. Deseo de ser dejadas libres, pero tambi&eacute;n deseo de ser guiadas o incluso dominadas; deseo de ser doblemente penetrada (en mi caso, la mayor&iacute;a de las veces con mi consolador favorito en mi co&ntilde;o, y su polla en mi culo. Aqu&iacute; hay una mujer que no usa trucos para presumir.<\/p>\n<p>Son m&aacute;s de las cinco de la tarde cuando Juan Pablo sale de mi apartamento, no sin haber fijado nuestra pr&oacute;xima entrevista (&iexcl;Ma&ntilde;ana! Por lo tanto, est&aacute; motivado). Me quedan dos horas antes de ir a ver a Carlos, mi habitual. Vamos, no cancelo, pero la velada ser&aacute; suave, &iexcl;eso es seguro! Este hombre que se acerca a la cincuentena tiene un perfil muy diferente al de otros libertinos que conoc&iacute;. Primero, intelectualmente es muy instruido. Luego f&iacute;sicamente. Es de una energ&iacute;a desbordante. Me encantan sus formas. Altamente responsable de una gran caja tor&aacute;xica, compensa su permanente carga mental con una gran regular descarga sexual. Es voluntariamente sumiso, pero tambi&eacute;n sabe ser muy emprendedor y capaz de dominar bien a su pareja en ocasiones.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; a mi casa sobre las 19 horas, para una cena de aperitivo con que lo espero. Nuestra charla es tan rica como siempre, y como siempre, no sabemos de antemano si las ganas de follar van a estar ah&iacute;, o si terminaremos viendo una buena pel&iacute;cula. &iexcl;Me digo a m&iacute; misma que, despu&eacute;s de todo, es m&aacute;s razonable si no pasa nada! Sin embargo, despu&eacute;s de dos horas, mientras Carlos llena nuestros vasos, comienza a besarme en el sof&aacute;, su mano en mi pierna. No estoy segura de poder responder a su invitaci&oacute;n, al principio, pero al ver el creciente bulto de su polla, que a menudo da buenos consejos, me encargo de &eacute;l. Ayudando al alcohol, olvido mi cansancio y me lanzo a atacar este dulce Everest. Mi blusa termina r&aacute;pidamente en el suelo, y empieza a quitarme el sost&eacute;n; mis dos tetas aparecen de repente. Mis pezones s&uacute;per sensibles son, lo sabe desde hace alg&uacute;n tiempo, interruptores imparables&#8230; As&iacute; que los humedece, los mueve y tira de ellos sin piedad con sus dedos, con su boca. El efecto es inmediato y me invade una oleada de deseo, empiezo a gemir. Los peque&ntilde;os dolores, para m&iacute;, son una fuente de excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un tiempo, mientras me arrodillo, me pide que me levante. R&aacute;pidamente se encuentra con pantalones y calzoncillos alrededor de sus tobillos. Mi boca se apodera de su polla y, rebosante de baba, me la trago entera. &iexcl;Cuando chupo, no estoy bromeando! Yo misma estoy sorprendida despu&eacute;s de las &uacute;ltimas 24 horas que pas&eacute;. Aqu&iacute; est&aacute; &eacute;l ahora, sosteniendo mis dos senos en sus manos y dejando correr un largo hilo de saliva por el medio. Nos conocemos bien ahora y s&eacute; lo que eso significa. As&iacute; que no demoro para meter la polla en este particular refugio, que se cierra inmediatamente para abarcarlo por completo. Tambi&eacute;n comienzo a masturbarle entre mis pechos bien lubricados, en una paja de tetas que no tiene nada que envidiar a la penetraci&oacute;n, la felaci&oacute;n o incluso la sodom&iacute;a. Mi movimiento lento hacia arriba y hacia abajo lo deja sin palabras y saboreo la rara sensaci&oacute;n. S&eacute; que le gusta cuando mis senos y mi boca trabajan juntos, &iexcl;un milagro dif&iacute;cil de lograr! As&iacute; que levanto mis pechos cada vez m&aacute;s altos, dejando que su glande sobresalga, y comienzo a lamerlo, girando mi lengua por todos lados, mientras lo pajeo lentamente en mis pechos. Por un momento, pienso en este milagro del deseo femenino, del que he podido sentir tantas facetas desde anoche.<\/p>\n<p>Se sienta por unos momentos para recuperar el control de sus sentidos. Aprovecho para escabullirse y regreso completamente desnuda, con tacones; me los puse perfectamente a la altura justa para que &eacute;l me folle de pie. &iexcl;Mi sonrisa pervertida recibe una respuesta inequ&iacute;voca! Me acerco a &eacute;l y le pongo un cond&oacute;n masturb&aacute;ndolo de una manera sensual pero firme, luego me acerco a su barra y arqueo mi espalda apoy&aacute;ndome en ella para que &eacute;l me tome por detr&aacute;s. &iexcl;M&aacute;s! Pero &eacute;l pospone este proyecto para otro momento. Elige en cambio comerme el co&ntilde;o, hasta que siento que se acerca un orgasmo. En el &uacute;ltimo momento, se levanta y me sodomiza con un solo empuj&oacute;n. Mis nalgas forman un maravilloso manantial natural para aplastar y embestir descaradamente mi hambriento sexo. No tardo en proferir fuertes gritos de placer mientras me doy sus &uacute;ltimas fuerzas&hellip; Mi primer objetivo cumplido, me acomoda despu&eacute;s de unos instantes para terminar.<\/p>\n<p>&ldquo;Ponte en cuclillas&rdquo;, me dice, quit&aacute;ndose el abrigo.<\/p>\n<p>Abajo, lo miro masturbarse mientras masajea mis pechos y me mira a los ojos, lo que r&aacute;pidamente lo hace correrse. Recibo su semen en mis pechos y lo esparzo con una sonrisa satisfecha. Un peque&ntilde;o placer para m&iacute;: una vez que se haya ido, me ir&eacute; a la cama con este peque&ntilde;o recuerdo suyo sobre m&iacute;.<\/p>\n<p>Es la &uacute;nica vez en mi vida que he tenido sexo con tres hombres diferentes en tan poco tiempo. Ya no busqu&eacute; encontrar este tipo de momento despu&eacute;s. Hay momentos en que la vida nos da la oportunidad de poner a prueba nuestros l&iacute;mites sexuales, sin que sea premeditado o querido. &iexcl;Cada uno es libre de aprovechar estas oportunidades o no! Mientras no las hayamos vivido, tales experiencias despiertan excitaci&oacute;n. En contacto con ellas, sin embargo, medimos cu&aacute;nto nos llevan a la l&iacute;nea de la cresta que separa nuestra realidad y nuestras fantas&iacute;as; por un lado, contemplamos la vida cotidiana desde lo alto, sintiendo el orgullo, enteramente humano, de haber cruzado tales alturas; por el otro, el abismo de nuestros deseos aparece deslumbrante. Todo lo que se necesita es un paso en falso para dejar que gobiernen nuestras vidas y se caiga en la adicci&oacute;n y la superioridad. Es a&uacute;n peor cuando crees que puedes escapar de la depresi&oacute;n de esta manera, como admiti&oacute; una vez una de mis ex parejas despu&eacute;s del hecho. El riesgo es a&uacute;n mayor en nuestro tiempo, ya que hoy en d&iacute;a es f&aacute;cil multiplicar parejas gracias a los sitios de citas.<\/p>\n<p>Potencialmente alienante para las personas propensas a la adicci&oacute;n, la experiencia libertina tambi&eacute;n puede ser muy agradable cuando puedes detenerla tan libremente como la comenzaste y reanudarla cuando te apetezca. Se convierte entonces en un cap&iacute;tulo de nuestra vida, en una &laquo;leyenda&raquo; que hemos forjado y que guardamos cuidadosamente en lo m&aacute;s profundo de nosotros mismos, dici&eacute;ndonos &laquo;&iexcl;Todo eso lo aprend&iacute; de los hombres y de m&iacute;!&raquo;. El libertinaje puede ser, finalmente, un buen paso para reconstruir tu autoestima y confianza en ti mismo. Muchos de los hombres que he conocido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os tambi&eacute;n lo han probado, solo temporalmente, ya sea por unos meses o un poco m&aacute;s. Por mi parte, &quot;traviesa&quot;, seg&uacute;n el eufemismo consagrado, perdi&oacute; su encanto cuando llegu&eacute; a encontrarme, finalmente, &laquo;no tan mal&raquo;. Las experiencias ganadas quedan ancladas en m&iacute;, sin embargo, y alimentan batallas inagotables con el hombre del que hoy estoy enamorada. No tiene nada de libertino, pero es con &eacute;l que alcanzo las cumbres m&aacute;s bellas, las m&aacute;s inesperadas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Alta y desde hace alg&uacute;n tiempo, sin ser una atleta, ahora estoy c&oacute;moda, confiada y bien en mi cuerpo desde que aument&eacute; la frecuencia de mi actividad deportiva. 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